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“ÍBAMOS DE CAMINO...


Calendario de Adviento para niños
(Infantil y Primaria)

AÑO B

OBJETIVOS

— Ayudar a los niños y niñas a vivir el tiempo de Adviento como un tiempo


de gracia y de preparación de la Navidad.
— Dar a conocer el contenido de cada celebración dominical del Adviento,
de modo que los niños interioricen las actitudes básicas de este tiempo.
— Preparar una vivencia más intensa de la Eucaristía dominical en el
Adviento.

ESTRUCTURA DEL CALENDARIO

1. El calendario sigue el esquema de un camino que contiene en su


itinerario cuatro recuadros correspondientes a los cuatro domingos de
adviento, cinco recuadros en blanco, dos de ellos de tamaño mayor y una
escena al final del camino con la imagen sin colorear del nacimiento.

2. Los recuadros de cada domingo están encabezados por el lema


escogido para cada semana siguiendo la idea del camino.

3. Debajo del lema hemos incorporado una frase a partir del evangelio del
domingo, a modo de lema, pudiéndose leer el texto completo en esta
guía. Esta frase viene acompañada de un dibujo alusivo.

4. Siguiendo el recuadro encontramos un espacio para que los niños


trabajen las actitudes y valores de esa semana, mediante la respuesta a
las preguntas o completando las frases.

5. Al lado se ha dibujado la corona de adviento para que la coloreen


incorporando cada semana los cirios correspondientes. En el aula se puede
montar la corona de adviento y encender los cirios a medida que se
suceden las semanas.

6. Finalmente, cada recuadro termina con la oración que pueden rezar


todos los niños juntos.

7. Los recuadros que se encuentran en blanco se utilizan según se indica


en esta guía.

8. Al final del camino tenemos un dibujo sin colorear del Belén o


Nacimiento para que los niños lo pinten en los días previos a la Navidad
quizá coincidiendo con el montaje del Belén del aula.
ORIENTACIONES GENERALES

1. Cada niño debe tener su calendario en el que irá realizando las


actividades. Puede utilizarse en el aula escolar o en la catequesis de
infancia.

2. Las actividades están pensadas como preparación a la celebración del


domingo, por lo que el trabajo con los niños debe realizarse en la semana
anterior al domingo correspondiente.

3. El material está formado por un conjunto de propuestas que no tienen


necesariamente que trabajarse todas. El profesor o catequista puede
añadir o eliminar las que crea conveniente.

4. En las parroquias y colegios con capilla, los niños pueden hacer


pequeños cirios o huellas de cartulina escribiendo en ellos las actitudes y
valores correspondientes a cada semana, de modo que pueden ser
llevados a la capilla o presentados en el ofertorio de la Misa dominical.

5. Otra posibilidad es dibujar estrellas o ángeles para decorar el árbol de


Navidad con los lemas de cada domingo.

METODOLOGÍA

La secuencia de trabajo que planteamos a partir del calendario, sería:

- Lectura del texto del evangelio del domingo.


- Comentario del mismo y explicación a los niños.
- Dar respuesta a las cuestiones planteadas.
- Realización de la actividad propuesta.
- Oración que hacen todos juntos.
DOMINGO I

EN CAMINO... ¿HACIA DÓNDE?

Texto del evangelio:

“¡Mirad! ¡Vigilad! ¡Velad!”

Del evangelio según San Marcos (13, 33-37)

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:


-Mirad, vigilad: pues no sabéis cuándo es el momento.
Es igual que un hombre que se fue de viaje, y dejó su casa y dio a cada
uno de sus criados su tarea, encargando al portero que velara.
Velad entonces, pues no sabéis cuándo vendrá el dueño de la casa, si al
atardecer, o a medianoche, o al canto del gallo, o al amanecer: no sea
que venga inesperadamente y os encuentre dormidos.
Lo que os digo a vosotros, lo digo a todos: ¡velad!

Cada vez que comenzamos el tiempo de Adviento, toda la Iglesia inicia un


camino que se dirige al encuentro con Jesucristo en el misterio de su
nacimiento. La celebración de la Navidad pone de relieve el amor de Dios
que ha querido hacerse cercano al hombre y orientarle, guiarle en el
camino de la vida.

El lema de la semana: En camino, ¿hacia dónde?, nos invita a mirar a la


meta de este adviento, que es doble: por una lado, nos ponemos en
camino hacia la fiesta del nacimiento de Jesús, disponiendo nuestro
corazón para encontrarnos con Cristo y, al mismo tiempo, miramos la
meta final de nuestra vida de creyentes: vivir con Dios para siempre en su
Reino de los cielos.

Para alcanzar ambas metas hemos de estar atentos y vigilantes para


hacer el bien. Tener el corazón bien dispuesto para no perder ninguna
oportunidad de expresar nuestro amor al prójimo. Tener el corazón en
vela para que, en el camino hacia Jesús, estemos atentos a su presencia
en los demás.

A los niños se les pregunta dónde pueden encontrarse con Jesús, Su


respuesta ha de ir en la línea de sugerir lugares concretos donde me
encuentro con Jesús: familia, Iglesia, Palabra de Dios, Eucaristía,
necesitados, oración, ... Ellos se ponen en camino hacia Jesús cuando se
esfuerzan en vivir más intensamente la oración, la celebración cristiana,
cuando escucha la Palabra y se esfuerzan en ponerla en práctica, cuando
se acercan al prójimo y le ayudan, ...

Actividad que se propone:


— Los niños se pintan en el recuadro en blanco que sigue al cuadro de esta
semana. Viene a indicar el ponerse en camino hacia la Navidad.

— Montamos la corona de Adviento en la clase y encendemos la primera


vela.

DOMINGO II

¿EN EL BUEN CAMINO?

Texto del evangelio

“Preparad el camino al Señor”

Del evangelio según San Marcos (1, 1-8)

Comienza el Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.


Está escrito en el Profeta Isaías: Yo envío mi mensajero delante de ti para
que te prepare el camino.
Una voz grita en el desierto: Preparadle el camino al Señor, allanad sus
senderos.
Juan bautizaba en el desierto: predicaba que se convirtieran y se
bautizaran, para que se les perdonasen los pecados. Acudía la gente de
Judea y de Jerusalén, confesaban sus pecados y él los bautizaba en el
Jordán.
Juan iba vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura y
se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y proclamaba:
-Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco
agacharme para desatarle las sandalias.
Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo.

Los cristianos caminamos hacia Cristo, nos dirigimos hacia Él. La vida
cristiana es una senda segura hacia la vida eterna, pero en nuestro
caminar no siempre acertamos.

El camino cristiano es seguro, pero exigente. Nos pide superar nuestro


egoísmo, nuestras perezas, envidias, enfados, rencillas y, al mismo
tiempo, aumentar nuestra entrega, amor, perdón y misericordia. Hay
caminos que nos alejan de Jesús. Éstos hay que evitarlos porque no
conducen a ninguna parte. En el calendario se ve claramente como hay
tres caminos que se alejan de la meta que es Cristo.

La expresión “preparar el camino al Señor” debe entenderse como un


prepararse para alcanzar al Señor. Esta preparación es, ante todo, no
despistarnos en el camino de la fe con nuestras tibiezas y egoísmo sino,
prepararnos un corazón bien dispuesto para que el amor de Jesús nos
alcance de lleno.
En el recuadro se pregunta a los niños por los caminos que les apartan de
Jesús. Habría que ayudarles a que descubran acciones de su vida que
rompen la amistad con Jesús. Después algunas de ellas se ponen en los
recuadros que se alejan del camino hacia Jesús.

Actividad que se propone:

— Se enciende la segunda vela de la corona de Adviento.

— En los tres recuadros en blanco se escriben tres actitudes que nos


apartan del camino de Jesús.

DOMINGO III

NUESTRO CAMINO ES CRISTO

Texto del evangelio

“Jesús está en medio de vosotros”

Lectura del santo evangelio según san Juan 1, 6-8.19-28

Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía
como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran
a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz.
Los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a Juan, a que le
preguntaran:
-¿Tú quién eres ?
El confesó sin reservas:
-Yo no soy el Mesías.
Le preguntaron:
-Entonces ¿qué ? ¿Eres tú Elías ?
Él dijo:
-No lo soy.
-¿Eres tú el Profeta?
Respondió:
-No.
Y le dijeron:
-¿Quién eres? Para que podamos dar una respuesta a los que nos han
enviado, ¿qué dices de ti mismo?
Él contestó:
-Yo soy "la voz que grita en el desierto: Allanad el camino del Señor"
(como dijo el Profeta Isaías).
Entre los enviados había fariseos y le preguntaron:
-Entonces, ¿por qué bautizas, si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el
Profeta?
Juan les respondió:
-Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, el
que viene detrás de mi, que existía antes que yo y al que no soy digno de
desatar la correa de la sandalia.
Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde estaba Juan
bautizando.

Con la expresión: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”, Jesús nos indica
con claridad que ser cristiano no es seguir una serie de ideas, sino seguir
a una persona, a Él mismo, al Señor.

Por eso nuestro camino es Cristo y no hay otro que nos haga llegar a la
meta de la felicidad. Juan el Bautista lo señala con fuerza al indicar que él
no es el Mesías y, al mismo tiempo, invitar a todos los que le escuchaban
a descubrir a aquel que está en medio de nosotros y no lo acabamos de
conocer.

El Mesías Jesús, está en medio de los cristianos: en su Palabra, en su


Iglesia, en el prójimo, en su Cuerpo y su Sangre. Él nos acompaña en
nuestro caminar porque no seguimos un ideal sino a un amigo, a alguien
que nos comprende, que nos sostiene, que nos ayuda, que se preocupa
por nosotros como lo haría un hermano mayor.

Actividad que se propone

— Se enciende la tercera vela de la corona de Adviento.

— En el recuadro en blanco se pintan los niños acompañados de Jesús en el


camino hacia la Navidad. El profesor o catequista decidirá si se dibuja
cada uno de ellos individualmente o bien en grupo junto a Jesús.

DOMINGO IV

CAMINAMOS CON CRISTO

Texto del evangelio

“Hágase en mí según tu palabra”

Lectura del santo Evangelio según san Lucas 1, 26-38

A los seis meses, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de
Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado
José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María.
El ángel, entrando a su presencia, dijo:
-Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo; bendita tú entre las
mujeres.
Ella se turbó ante estas palabras, y se preguntaba qué saludo era aquél.
El ángel le dijo:
-No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en
tu vientre y darás a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús. Será
grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de
David su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no
tendrá fin.
Y María dijo al ángel:
-¿Cómo será eso, pues no conozco varón?
El ángel le contestó:
-El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su
sombra; por eso el santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios.
Ahí tienes a tu pariente Isabel que, a pesar de su vejez, ha concebido un
hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios
nada hay imposible.
María contestó:
-Aquí está la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra.

La actitud valiente y entregada de María hizo posible que el Hijo de Dios


visitara a la humanidad para comunicarle de parte de Dios Padre todo su
amor y misericordia. María recibió al Señor, lo dio al mundo y lo conservó
siempre en su corazón.

Desde el día de nuestro bautismo el Señor está a nuestro lado. Ya no


estamos solos en el camino de la vida. Hay alguien, Jesús, que camina
con nosotros.

La cercanía del Señor y su presencia en el mundo nos debe impulsar al


amor fraterno. Si Cristo camina conmigo, yo tengo que caminar al lado de
los que más ama Cristo: los que sufren, los enfermos, los pobres, los
inmigrantes, los ancianos, los marginados,...

Caminamos con Cristo y si permanecemos siempre cerca de Él


participaremos un día en la fiesta del Reino de los Cielos donde viviremos
con Él para siempre.

En el recuadro de esta semana los niños se preguntan en qué momentos


acogen a Jesús en su vida. Ciertamente, estos momentos son aquellos en
los que el niño hace lo que le gusta a Jesús, lo que le hace feliz a Él
porque nos ve a nosotros felices.

Actividad que se propone:

— Se enciende la cuarta vela de la corona de Adviento.

— Los niños colorean en su calendario el nacimiento.

— Se puede proponer a los niños un gesto de solidaridad como traer


alimentos no perecederos para entregarlos a Cáritas u otra institución
asistencial.