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Daniel Medvedov

Anastasis del Siglo XXI

La Madurez Existencial de Nuestra Cultura

•

Vienna / Madrid

2011 /2016

MOTTO

Si tan sólo uno ha madurado, todos han madurado

.

No hay que evitar los desafíos del Sentido

Una palabra dice exactamente lo que su sentido proyecta. Por tanto, la expresión “no tengo palabras para describir esto”, es absurda. El mundo posee una belleza que no tiene necesidad de palabras, y esa belleza nunca se perderá,

pues el mundo es eterno, sin origen, sin fin

. No hay “usura del tiempo”, pues el tiempo se contrae y se expande como un latido, llueve con

. .

gotas de sentido y armonía, hoy, como ayer. No hay palabras “difícilmente pronunciables”, solamente los hablantes tendrán, acaso, algunas dificultades de pronunciación, y de comprensión. El mundo ha presentado abiertamente, a sus habitantes, hondos desafíos del sentido. ¿Cuándo acaso se ha comprendido el sentido del mundo?

De cuando en cuando, oímos “profetizadores” que proclaman a toda voz la muerte del hombre, el fin de la Historia. Esto me produce, tanto a mi como a otros, una grata sonrisa. ¡Calma, el mundo del hombre no tiene fin, y la Historia no morirá! La Búsqueda es un principio universal inscrito en uno de nuestros cromosomas. Pero el buscador tiene que encontrar lo que busca, pues si no encuentra, su búsqueda carece de sentido. El buscador no es un mero turista del conocimiento. Es un explorador, un astronauta, un viajero que posee sentido, entendimiento y razón. Ahora bien, el que busca una cosa que esta muy escondida,

hasta allí donde ella esta ha de llegar. Y cuando la halla, el también esta escondido como ella

. .

.

Son gratas palabras del poeta San Juan de la Cruz. Muchos creen, erradamente, que el dinero, o el mercado, o la economía, son cínicas desviaciones de la búsqueda existencial. La Economía y el Dinero son, de hecho, categorías herméticas llenas de espiritualidad y amor. Tal como te comportas frente al dinero, o frente a su falta, tal como manejas el mucho, o poco dinero que acaso te pueda llover desde las alturas, muestra tu estado espiritual y tu profundidad de entendimiento. He aquí las diez esferas y vías del conocimiento: en cada una de ellas se encuentra

un sentido profundo de la existencia y los humanos pertenecen sólo a una de ellas. No es posible estar en dos caminos a la vez.

Las esferas, o vías que nombro, son universales y atemporales:

La Educación y la Familia

La Salud y el Cuerpo

La Economía y el Dinero

El Estudio y la Búsqueda

La Política y la Conquista

El Espacio y el Trabajo

El Juego y el Arte

La Poe sía y el Cambio

La Tradición y el Folclore

La Religión y lo Sublime

No hay otras.

Yo mismo, no creo que haya contribuido en nada, y con nada, al desarrollo actual del mundo, ni por la reflexión, ni mucho menos con la acción, aunque mis valores polimecánicas de educador, padre de familia, medico y terapeuta, negociador y hermetista, artista marcial y arquitecto, artista plástico y creador de juegos, poeta y folclorista, y mas aun, como teólogo y místico, adepto Zen, lingüista y amante de la sabiduría, me presionaron drásticamente a estar interesado en la madurez, realización, libertad e independencia de mi persona, y luego de las otras personas, notables todos, a quienes he tenido la gracia de conocer y de encontrar en el mundo de la cultura y del diario convivir. Todo lo que yo mismo haya sido capaz, o no, de comprender, ha sido útil para mi persona solamente, para mi libertad, para mi madurez y para mi realización individual. Ciertamente, no siento ninguna necesidad de participar en la vorágine del conocimiento para mostrar eso, o lo otro, a los que no están interesados en la emancipación de su propia persona. No he seguido nunca el consejo de nadie, aunque he tenido bellos y grandes maestros, amigos, guías y tutores. He tratado de presentar y ha cer público mi entendimiento, a través de múltiples métodos y técnicas, y no se si acaso haya llegado a ser aceptado, o comprendido, por los que me han oído, o leído, o conocido.

Este mundo no esta enfermo, esta a punto de morir. Por tanto, en su metástasis, no hay medicina que valga. Sin embargo, hay un remedio mágico, una triaca : pensar, sentir y hacer cosas distintas de lo que hemos pensado, sentido y hecho hasta ahora, la anastasis.

No hay diversidad cultural, histórica, o religiosa, o política de los diversos pueblos de la Tierra, en la búsqueda de la sabiduría. Todos los sabios saben lo mismo: que este mundo es uno . Obviamente, conocen muchas y distintas otras cosas. Y la Sabiduría es un principio universal, no tiene necesidad de ser inventada.

Nuestro porvenir esta lleno de bellas promesas y la única manera de enfrentarnos al futuro es con optimismo, voluntad y alegría sin motivo. Lo que estoy escribiendo y comunicando es lo mismo que han dicho todos los que han comprendido estas materias. Ellos han dicho lo mismo que yo. Otros ven esto desde otra perspectiva: están convencidos que yo digo lo mismo que los de antaño. A la larga, da igual el agujero por el cual miras las mismas materias. Mis escritos no los voy a dedicar a nadie, pues no hay necesidad de ello: las dedicatorias son, en si mismas, una perdida de tiempo y de recursos. Es un espacio ocupado, y en consecuencia, sin uso alguno. Las cosas desocupan un lugar en el espacio. Se valiente: no hay que evitar los desafíos del sentido.

Reflexiona

. .

.

Ayer era demasiado tarde

. . Hoy, es demasiado temprano

.

. .

.

Este siglo tiene ya once años. A los doce le llegara la menstruación. La menstruación no es privativa de las mujeres: también los hombres la sufren y además, la sufren sin darse cuenta. Somos seres listos para el comienzo de la pubertad. De nuestro actual ciclo temporal han pasado algo así como seis mil años. Faltan otros diecinueve mil . El numero real es de 25.920 años, el mismo número de respiraciones humanas en un solo día. No hay día en que no pase algo crucial y trascendente en el mundo. Lo que ocurre es que nosotros no estamos conscientes de ello. Para el que ignora el secreto de la existencia, este mundo y lo que en el mundo pasa no tiene sentido . Pero el que sabe, sabe también que todo tiene sentido par default . La reducción al absurdo es un método matemático y lógico que conduce hacia la solución del problema y hay que saber que la solución misma es parte del problema. La matemática es para los matemáticos. Es su juguete y su nintendo . Un actor, por dar sólo un ejemplo, puede pasar olímpicamente de ello, pues por fortuna, no necesita de las matemáticas. Y como él , otros tantos más. La Naturaleza es parte de lo Sublime, no lo dudes. ¡Más rápido que pronto, la Naturaleza se sacudirá de lo que no le conviene! La informática no es más que un nuevo juguete en manos de personas infantiles acostumbradas a la comodidad. Detrás de ello hay una gran fragilidad del sistema. ¿Cómo podría compartir conocimiento si los usuarios de mi dialogo no comprenden, ni entienden, acaso, lo que yo comunico? Los anhelos de nuestra sociedad son infantiles: ir a Marte, cambiar el código genético para vencer las enfermedades, manipular genes para que nazcan niños perfectos y u na lista de cosas más .

Los que creen que el crecimiento contemporáneo del saber es un hecho sin precedente en la historia humana, ignoran que el saber nunca crece, pues siempre ha sido y será el mismo, del mismo tamaño y contenido. Lo que aumenta es el conocimiento y ciertamente, el conocimiento aumentará infinitamente.

En cuanto más aumenta el radio del sector del conocimiento, más aumenta el tamaño de nuestra ignorancia. En cambio, principio y fin son lo mismo en la circunferencia. Mentira o f alsedad no son ni conceptos, ni categorías que puedan oponerse al principio universal de la Verdad. La verdad no tiene opuestos, ni contrarios, ni complementarios. Es única, pues es un principio y los principios universales son autónomos, independientes, libres de oposiciones y prístinos, intangibles. No es la primera vez en su historia temporal que la humanidad sospecha de la posibilidad de autodestruirse. Pero no teman: ¡hay también posibilidades de regresar! Ha retornado un sin numero de veces a su propio cauce. El Ser no se puede destruir, es indestructible. ¡Nada de autodestrucción potencial de la especie humana ! ¡Ni su dimensión material, ni la biológica y menos aun la espiritual van a sufrir los desmanes de unos cuantos trasnochados de la política de hoy! Las armas nucleares son para el Cosmos algo menos que picaduras de insectos en la piel de un elefante. Y el Conflicto , la Contienda , otro principio universal, jamás va a desaparecer del mundo de los humanos. Sin embargo la guerra es un virus de la lengua y no existe en el lenguaje. En cambio, la Paz es también un principio universal, como lo es la Libertad. Y, en principio (¡Que bella expresión!), a la Paz no se le puede oponer la Guerra. ¿No sabes de dónde surge la locura mortífera del ser humano? ¿Ignoras dónde nace su misteriosa e inmensa capacidad de olvido? Ciertamente, a los que se sorprenden de la existencia de los conflictos humanos les escapa su motivación profunda. No hay que sorprenderse que el ser humano haya llegado, o pueda llegar a modificar el patrimonio genético de nuestra especie. Primero que todo, los que eso hacen, o puedan llegar a hacerlo, no tienen idea de lo que están cambiando y modificando, pues su visión existencial es opaca, mecanicista y mediocre. No toman en consideración el Ser. Y el ignorante, aunque sea médico, ostenta confiado una hojilla en su mano. Muchas veces, dicho eso con todo respeto, el científico genetista es como un mono que practica operaciones quirúrgicas sobre el cuerpo y en el patrimonio genético de sus semejantes, pero no hay nada que temer: eso no va a provocar una autodestrucción biológica pues el Ser controla sus propios desafíos. No sabemos nada del Ser y nos permitimos con sobrada soberbia, a manipular genes. La velocidad de la luz es la velocidad potencial del Ser, que es una entidad luminosa, fosfónica , lumínica. La realidad virtual tampoco es para tanto: es un juguete infantil que llegará hasta el punto mas gracioso de su invención: ¡creer que la tecla ENTER pueda darle a un usuario la sensación de penetración sexual!

Si entiendes, nadie podrá manipularte, créeme. Y en cuanto a la supuesta autodestrucción espiritual de nuestra especie, te aseguro que no hay nada que temer. El Ser está vigilando y a cargo, atento, alert a, lúcido, brillante. A propósito de la muerte: su concepto complementario es el nacimiento y los dos conforman la esfera de un principio universal muy familiar a todos nosotros: ¡la Vida! No obstante, oímos por doquier la polaridad de una expresión impr opia: ¡vida y muerte! El saber no puede tener un crecimiento fabuloso: es el mismo desde siempre, imposible de ser mensurado, ni conmensurado, ni catalogado, ni descrito. Y la balanza del vivir tiene un elemento importante: el fiel . Este ingenio se inclina cuando hacia un lado, cuando hacia el otro y, a menudo, tiende a estar en el medio, como aquel que medita sobre el misterio de las cosas, calmadamente neutral, en el punto “vivo” y no “muerto” de esta caja humana y espiritual de velocidades. La balanza no tiene miedo de inclinarse hacia ningún lado, pues su cometido es balancear los pesos, y precisamente, se esmera en ello - ¡a través de la lectura fiel del fiel!

Hoy es demasiado temprano para mirar el fiel y ayer era demasiado tarde.

Majestuosidad del Ser y de su metapoético Saber

El Ser Humano es un Principio Universal: es un arquetipo polimecánico, polimético, polidrómico y politrópico, multi-operativo, multi-ingenioso, multi-funcional, multi-direccional. Se manifiesta en el mundo visible a través de la Persona, una máscara . El Ser humano nunca ha estado atormentado, pues, desde siempre, es perfecto, luminoso, brillante, eterno. No se pueden usar a la ligera conceptos como ley, orden, verdad, belleza, justicia, sin saber su categoría: ¿Son acaso arquetipos, símbolos, metáforas, prototipos? ¿Qué grado ostentan?

Lo único que ofrece sentido al diario convivir son los principios universales inscritos en nuestros cromosomas, la memoria arquetípica. Estos principios universales son el sentido del Universo y de nuestra vida. Los seres humanos de antaño bebieron de la fuente de la visión metafísica, mitológica, arquetípica, simbólica y metafórica del cosmos. Se sumergieron en la Realidad y en su misterio, realidad poblada de criaturas visinvisibles: afectores, defectores, efectores, infectores, confectores, refectores, prefectores, perfectores, todos ellos diferentes de los humanos. Antiguamente fueron llamados “dioses”, o “ángeles”, aquellos seres capaces de transitar el puente entre lo visible y lo invisible. No hay intermediarios: el nexo con los humanos es directo, instantáneo, cabal. Estas potencias viven en su mundo secreto, una franja entre lo positivo y lo negativo, el mundo de la zona cero, el borde, el abismo, la placenta de los pensamientos, de los sentimientos y de los movimientos.

Este hiper-espacio es regido por los principios universales y desde allí brota en lo visible el poder de los arquetipos. Es desde allí desde donde los “fectores” irrumpen en los quehaceres humano s para aplicar, revelar, fijar y actualizar el destino humano creado por los pensamientos, deseos y acciones de los mismos humanos. Todo tiene sentido en este mundo, y tal sentido es matemático, óntico, existencial, trascendente, metapoético. La ciencia moderna no tiene idea de la antigua visión del mundo y es reacia a ella, pues no la reconoce, ni la acepta. Esta actitud está fundada en un malentendido: la consideración de la existencia de una frontera entre el sujeto que “conoce” y la Realidad tangible, ignorada, desconocida, como es ignorado y desconocido el propio Ser, realidad considerada independiente del sujeto que la contempla. Pero, al mismo tiempo, la ciencia moderna debe sus postulados a la Verdad inmutable del Cosmos, aunque usa, sin saber, c ategorías fundamentales como razón, intelecto, ley, orden. El Orden es lo mismo que el Cosmos: son las mismas palabras, las mismas figuras. Cuando el ser humano dejó de comprender los pensamientos del otro, acudió al mundo de las miradas. Luego, dejó de comprender la mirada y acudió al mundo de las palabras. Cuando las palabras perdieron su poder, fueron combinadas con gestos y posturas corporales, y cuando tales posturas y gestos dejaron de comunicar el mensaje sublime de la intención, apareció la acción , el movimiento. Pero el movimiento perdió también su poder y se inventó la escritura.

Del “trato” se pasó al “con -trato”. Y hoy, poco a poco, ni el “contrato” podrá, acaso, formalizar una verdad negociadora.

La presencia de leyes universales de naturaleza matemática que rigen el orden del cosmos es el tenet de ciencia. Descubrir esas leyes toma tiempo y ello depende de la madurez de los operarios. Las leyes deben ser comprendidas por la experimentación científica, lo que no es más que una perdida de un precioso tiempo. Reproducir en el laboratorio postulados veraces afecta los datos experimentales y el lenguaje artificial que de ello surge, en efecto, una lengua dentro de otra lengua común, crea distancia y frialdad. Los logros de la física clási ca, y la misma visión de Einstein, no son más que tímidos pasos y saltos infantiles para descubrir con sorpresa que lo que ocurre es llegar de nuevo al punto de madurez existencial desde donde se ha partido milenios atrás.

El Ser es majestuoso en su grandeza: puede expandirse tanto como el cosmos y a la vez puede entrar en un grano de mostaza. Su saber poético es tan profundo que puede llegar a crear un mundo de la nada.

°

El Destino

El destino es una dirección y, debido al hecho de que toda dirección posee un sentido , el destino tiene su sentido . Todo fenómeno existencial del destino puede ser entendido por una comprensión instantánea de las causas y de los efectos que lo componen. A cada efecto en un punto dado corresponde una causa en un punto infinitamente lejano, y a cada causa en un punto dado le va a corresponder un efecto en un punto infinitamente lejano. Ello rige tanto a los pensamientos, como a las palabras y a las acciones. El destino está regido por el principio del Cambio. Lo s testimonios de innumerables personas en el laboratorio de la existencia han confirmado la exactitud de esta visión.

Al mismo tiempo, tales testimonios han verificado los principios universales y han contribuido a la instauración del paradigma de la economía del lenguaje, que se hizo patente en épocas antiguas a través de escritos fundamentales como la Epopeya de Guilgamesh, el Tao Te Ching , el I Ching , el Popol Vuh y otros textos. La metafísica de Heráclito ha llegado a construir en el curso de los siglos, una visión del mundo tan simple y tan clara que su lectura, aunque sea una suma de fragmentos esparcidos en tan dispares fuentes, no nos hace añorar nada de los conocimientos cibernéticos de hoy día. Para Heráclito, el avance de la llamada Ciencia, tal como la concebimos hoy, es un retroceso del progreso , pues la erudición no hace comprender al erudito las materias profundas de la existencia.

Todo evento existencial clavado en el destino de una persona puede ser tan ignorado, como comprendido, y ello tiene que ver con una revisión instantánea de las causas y de los efectos que desencadenan su ocurrencia: a cada efecto, en un punto dado, corresponde una causa, mayor o igual, en un punto infinitamente lejano, y a cada causa, en un punto dado, corresponde un efecto, mayor o igual, en un punto infinitamente lejano. Así, dos seres humanos separados por un tiempo, sea éste un breve instante sin duración, o paradójicamente infinitamente eterno en el espacio y en el tiempo cósmicos, están, no obstante, movidos hacia un encuentro causal, pues les unen las mismas causas, o les separan los mismos efectos. En la velocidad de la luz el tiempo se contrae, y eso ya lo sabían los mayas y otros en el pasado. Por tanto, como el Ser es Luz, al morir, cada ser humano atiende su próximo destino existencial en una suerte de congelamiento, y a consecuencia de ello puede ser catapultado tanto en el pasado temporal, como en el futuro. Las consecuencias filosóficas de tales saltos temporales hacen pensar que así co mo venimos del pasado, podemos venir también desde el futuro, y al contrario, tal como iremos hacia el futuro podemos también ser proyectados hacia el pasado.

Hoy, casi nadie sabe nada del destino. Es más , la mayoría se jacta del llamado libre albedrio, una expresión hueca, pues suponen que lo que les ocurre a cada paso y momento, es fruto de una mera casualidad .

Metafísica óntica y el velo de la Realidad

Entre dos puntos hay un abismo: el momento presente. Este instante sin duración es tiempo de eternidad y espacio infinito. ¡Hay que saltar! Una hora pintada sobre un papel en un reloj dibujado es más precisa que la misma hora mostrada en un reloj de mecanismo muy sofisticado.

Verdad

Realidad Percepción Ficción
Realidad
Percepción
Ficción

Cosa

Lo contrario no es complementario y lo opuesto no e s contrario a nada.

No hay diferentes niveles de Verdad pero, en cambio, hay múltiples niveles de Realidad, mutuamente no - contradictorios. El problema más grave de nuestra visión actual de las cosas es formalizar en la lengua parejas polares que no existen en el lenguaje. Son parejas impropias de elementos contradictorios que no pueden auto -excluirse: bien y mal, día y noche, verdad y mentira, bello y feo, la vida y la muerte, etc. Este velo impide la claridad y la comprensión instantánea de la verdad.

El usuario de tales conceptos actúa, erróneamente, en todos estos casos, como un operario de una lógica de exclusión: el bien o el mal, Dios o el Diablo, lo feo o lo bello, la verdad o la mentira, la vida o la muerte. Pero la derecha y la izquierda, las mujeres y los hombres, lo positivo y lo negativo, la realidad y la ficción, el nacimiento y la muerte y muchos otros elementos complementarios están anclados en un modelo lógico -teórico único llamado la formula de los principios universales.

La sub- mergencia de la visión instantánea

Cuando el péndulo de Foucault alcanza su punto máximo en un sentido, no es que su regreso sea inexorable, sino que de repente se para y allí hay un instante sin duración que congela el tiempo y el espacio en un momento cargado de eternidad. No obstante, su trayecto circular no puede cambiar en un balanceo lineal sin ser primero anulado y luego proyectado, arrojado, o lanzado en una línea de ida y vuelta.

Todo evento sucede como si ya hubiera sucedido antes. De hecho, el que suceda antes o después de un instante referencial carece de sentido profundo, pues lo importante es que está sucediendo, ocurriendo, manifestándose en la realidad palpable de la cara superior del dado que en ese momento sin duración gana la apuesta. Pero en ese dado de las posibilidades, detrás de la cara de la realidad esta la cara de la ficción, escondida, oculta, tapada por un velo espacial. Si conoces previamente la suma de la ficción y de la realidad encontraras la verdad como un re sultado.

Instantáneamente, la verdad, la realidad y la ficción poseen sentido y valor en el evento en curso, pero se sub -mergen, pasan hacia lo profundo a buscar las perlas del amor.

Transporte es Metáfora

La visión metafórica induce al operario a aceptar que el cero (0) es un mero borde, una franja , un corte abismal sin densidad, que la unidad (1) es única , que las alternativas (2) son solamente dos (esta y la otra, plus y minus), que los niveles son tres (3), (medio, inferior y superior), que las posibilidades (6), las situaciones (10) y las opciones (8) poseen diferentes grados de computación. No existen por separado los aspectos 4 y 5, pues se encuentran posteriormente en las opciones (4 más 4) y en las situaciones (5 más 5).

Un evento dado tiene seis posibilidades de manifestación, como las seis caras de un dado (de seis caras, pues hay dados con un numero distinto de caras) y cada una de esas caras posee distintos valores matemáticos. Lo mismo ocurre con las situaciones: hay sólo diez, cada una relacionada con un locus, un situs, un topos.

En cambio, las opciones son ocho, polarizadas (vectorializadas) como los brazos de la rosa de los vientos, aunque luego los puntos se pueden multiplicar binariamente, en 16, 32, 64, etc., ¡sub - vientos! Eso implica que en la lengua ordinaria hay expresiones metafóricamente impropias, pero tales frases hechas, o términos, viajan en libertad por las lenguas con una carga semántica precisa que no necesita presentarse en el escenario sin ropa, cada vez que oc urre en la lengua de la calle. Tampoco es necesario corregir a nadie en sus declaraciones, aunque sean estas, a menudo, impropias.

¿Cuál es la naturaleza de la acción que puede revelar el paso de un nivel de Realidad a otro? ¿Como puedo pasar de lo inferior al plano medio, o directamente al plano superior? ¿Qué valores dinámicos posee cada uno de los tres planos? Los tres planos se dividen respectivamente en el plano de los pensamientos, de los sentimientos y de los movimientos.

Son tres “ –mientos” .

La realidad no tiene niveles de percepción, es paradójicamente plana, una FLATLAND anamorfica, única y unificada. La distancia del centro genera capas horizontales de cercanía o alejamiento relativos, que, de hecho, anulan toda jerarquía vertical de valores. La entera Realidad es penetrada por el Sentido. El centro es la zona cero.

El modelo lógico -teórico de la Realidad es un objeto muy antiguo:

La Realidad tiene seis caras y cada una de ellas tiene la posibilidad (hay solo 6 posibilidades) de “ganar” en un lanzamiento de “realización” de eventos.

Hay seis aspectos que la realidad puede mostrar:

realidad . ,

(El Ser)

 

realidad .

.

,

(El Alma)

 

realidad .

.

.

,

(El Cuerpo)

 

realidad .

.

.

.

,

(La Persona)

 

realidad

.

., (El Intelecto)

realidad .

.

.

.

.

. ,

(La Conciencia) ¡!

 

No hay realidad 8, o 9, o 10

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Vida y re-existencia del Ser

La Vida es un Principio Universal, un Arquetipo. Está inscrito en nuestros cromosomas tal como lo están todos los demás principios universales. Una y otra vez, el Ser re-torna a la existencia, bajo otra cara y cae dentro de su construcción noética, afectiva y dinámica de los pensamientos, sentimientos y movimientos anteriores (de una existencia anterior) que han tejido un destino t riple de pensamientos, sentimientos y movimientos íntimamente encadenados.

La Naturaleza está viva y es lo Sublime, en cuerpo, alma y espíritu.

. … .. … …… .. ….
.
..
……
..
….

En uno de los libros fundamentales de la humanidad, La Conferencia de los Pájaros, el poeta persa Faridd Uddin Attar, del siglo XII, escribe un texto donde cuenta el encuentro de todos los pájaros del mundo y entre discursos y poemas aparecen poco a poco sus alegatos para emprender una búsqueda de su rey, el Pájaro Simurg. En un vuelo mágico y espectacular atraviesan muchos valles llenos de peligros, desafíos, trampas y maravillas.

El sexto valle es el valle del “asombro”, el abismo de la capacidad de asombro. Allí, es a la vez de noche y de día, las cosas se ven y se dejan de ver, se es y no se es, las cosas están a la vez vacías como llenas, todo es un teatro preñado de una paradójica butaforia abismal. Al término de su hondo viaje, los pájaros encuentran un espejo, y es allí donde pueden por fin ser vistos y reconocidos: el nombre de su rey, SIMURGH (treinta), significa su propio numero. "Si-", el primer morfema del

nombre es un generador poetico, en farsi, del juego de palabras paronimico con si, "treinta", y evoca el mito de la majestusidad y grandeza de un ave tan grande como treinta pajaros y cuyas plumas son tan bellamente coloreadas que hasta treinta colores (siræng) pueden ser desglosados en el arco iris de su cuerpo.

nombre es un generador poetico, en farsi, del juego de palabras paronimico con si, "treinta", y

Homo Panificans – Anthropos Arthopoetikos

Hacedor de pan es el nombre secreto del hombre. Si desean saber cómo era el hombre de antaño, hay que internarse en el texto del taoísta Chuang Tze, un mundo descrito y representado hoy en el cine en las películas (P.ej. “Sueños”) de Akira Kurosawa y de Hayao Myiazaki. Hay que pasearse también por las paginas de un extraordinario libro llamado “Thinking and Destiny” de Harold Waldwin Percival, publicado en las primeras décadas del siglo XX.

El mundo de la Imaginación es distinto del mundo de la Fantasía y la Inteligencia es el instrumento de la Creatividad . En estos planos se imaginan Imágenes, se inventan fantasías, se entienden las cosas y luego, esas mismas cosas ya comprendidas, se crean.

“El resto es silencio” (The rest is silence), las últimas palabras de Hamlet, encuentran eco en las ultimas palabras del Tractatus de Wittgenstein.

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