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Efectos del contrato:

Los efectos del contrato son las obligaciones que de ellos nacen y que, obligadamente
deben cumplir las partes contratantes. Sin embargo, estos efectos eventualmente pueden
afectar a terceras personas. En unos casos, a los herederos o sucesores de las
contratantes, a los beneficiarios del contrato a favor de terceros y, a personas ajenas a la
contratación que pueden ser obligados cuando se trata de contratos a cargo de terceros.

El efecto del contrato es, el cumplimiento de lo convenido, porque si no se realiza lo


prometido se causan daños o perjuicios a la contraparte. Además, aquel cumplimiento no
es solo un interés particular, pues sus efectos preocupan al orden social y por eso, la ley
establece los requisitos para obligar al cumplimiento de lo prometido y castigar la
inobservancia injustificada del deber insatisfecho. Por eso, el acuerdo válido de
voluntades no puede ser derogado de manera unilateral, ni desconocido por terceros, ni
afectado por leyes nuevas.

Terceros afectados por un contrato particular:

A los herederos o sucesores de las partes se les pueden transmitir los derechos y las
obligaciones del contrato, salvo pacto en contrario o disposición de la ley o por la
naturaleza de la obligación. (Ejemplo del contrato de servicios profesionales)

La ley civil guatemalteca establece la intransmisibilidad de las obligaciones a


herederos o sucesores en los siguientes casos:

• En el mandato, pues este termina por el fallecimiento del mandante o del


mandatario.

• En el contrato de sociedad, salvo que la escritura contenga el pacto expreso para


que continúen los herederos del socio difunto y ellos quieran hacerlo.

• En el contrato de arrendamiento, pues este se rescinde si muerto el inquilino, los


herederos de esto no desean continuarlo. Su muere el propietario, los herederos
deben respetar el plazo.

• En el comodato, pues si se otorgo en consideración a la persona del comodatario,


esto no puede transferirlo salvo pacto expreso.

• En el contrato de obra determinada, si la contratación obedece a razones o


cualidades personales del artífice.

Algunos creen que los sucesores a título universal no son terceros respecto del
contrato que celebró el causante, sino parte de los mismos, pues ellos lo sustituyen por
virtud de ley y, así como les corresponden los bienes y derechos, también deben ser
deudores de las obligaciones que no se extinguen por la muerte.

Del mismo modo, los sucesores a título particular, es decir los legatarios, aunque son
terceros beneficiados con relación a los contratos, no les afectan las obligaciones que el
fallecido dejó pendientes de cumplimiento.

Respecto a los representantes de un menor de edad, un incapaz, o un ausente, que


celebra un contrato en nombre de su representado, como el menor o incapaz no
comprende el sentido del contrata y quien no está presente no sabe que se esta
contratando en su nombre, quien contrata es el representante y el representado es
tercero respecto a esa contratación.
Si el representante es un mandatario general sin instrucciones precisas, el
representado es tercero respecto del contrato, pues aplica la teoría de la cooperación. Si
quien contrata es un mandatario especial con instrucciones precisas, se admite que quien
contrata es el representado.

En Guatemala se sigue la tesis que cuando el contrato es celebrado por el


representante legal o por el mandatario, son los representados quienes están realmente
contratando.

Contrato a favor de tercero: En algunos casos, los efectos del contrato pueden favorecer a
un tercero, a esta posibilidad que en la antigüedad se definía como estipulación a favor
de tercero, hoy se denomina contrato a favor de tercero.

En este tipo de contrato hay una tercera persona que es ajena a las partes
contratantes y no estuve ni presente, ni representada en la negociación, pero se le asigna
un beneficio nacido del contrato. Por supuesto que éste no esta obligado a aceptarlo.

Elemento: El estipulante o persona que establece el beneficio; el promitente o deudor


o persona obligada a pagar el beneficio; y el beneficiario o persona que, al aceptarlo,
tiene derecho a recibir el beneficio.

Ejecución: El derecho de exigir al deudor el cumplimiento de la obligación corresponde


al estipulante y al beneficiario o sólo a uno de ellos, de acuerdo a lo pactado. Solo quien
pueda exigir el cumplimiento de la obligación puede exonerar al deudor. El estipulante
puede sustituir ala beneficiario si se reservo en el contrato esa facultad, pero es necesario
determinar el cambio antes de que el contrato deba ser ejecutado. También se puede
estipular beneficios a favor de personas futuras, siempre que se delimite quienes podrían
ser dichas personas dentro de cierto plazo. (Ejemplo hijos que nazca en un plazo cierto)

Origen: Dos son los criterios. Uno que tales derechos nacen del contrato. Otro, no
nacen del contrato sino de la declaración unilateral de voluntad que el contrato hace el
promitente. El código civil sigue la primera tesis.

Contrato a cargo de tercero: Nacen del compromiso que asume una de las partes de
obtener el consentimiento de un tercero para la realización de un acto jurídico o el
cumplimiento de una prestación, imponiéndose una pena si fracasa.

El contrato solo obliga a las partes ni al tercero, por eso si el obligado obtiene la
conformidad del tercero cumple su prestación y si no lo logra, queda obligado a pagar una
pena convencional.

Elementos: El promitente o persona que, sin previa anuencia del tercero promete que
este cumplirá una determinada prestación que interesa al promisorio. Promisorio o
persona a quien se promete el cumplimiento de la prestación por un tercero. Tercero, la
persona que si acepta debe cumplir la prestación.

Naturaleza jurídica: Es un contrato de promesa con la peculiaridad que lo que promete


no es un contrato futura sino una prestación que deber realizar un tercero.

Efectos: El tercero es libre de aceptar o no el encargo. Si no acepta el promitente debe


indemnizar al promisorio, si acepta, adquiere la obligación de cumplir la prestación
acordada, quedando libre de toda responsabilidad el promtiente.