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LA INFLUENCIA CARTESIANA EN LA FILOSOFIA MODERNA

Antes de abordar el tema es pertinente formular la siguiente pregunta "¿Cuál fue


la influencia que tuvo Descartes en la filosofia moderna?", la cual podría
responderse diciendo que la importancia de Descartes para la filosofia moderna no
radica en su profundidad filosófica ni en la extensión de sus obras, sino en la
reforma del conocimiento, el comenzar su filosofía desde cero sin basar su obra
en algún otro pensamiento o filósofo, empezando, de esta forma, un nuevo
movimiento filosofico desde el punto de vista de la ciencia y la razon1; aclarando
en primer lugar, los conceptos de filosofía moderna y cartesianismo, para después
hablar de la influencia que ejerció el cartesianismo en la filosofía moderna.
Para poder entender como influyó Descartes la filosofía moderna, es necesario
precisar primero lo que se entiende por filosofía moderna: a lo largo del periodo
que conocemos como filosofía moderna (que comúnmente se ubica de forma
paralela al periodo de la historia que conocemos como edad moderna que toma
lugar en los siglos XVI – XVIII aproximadamente)2 se presencian acontecimientos
significativos tales como la separación de la ciencia de la religión, presentándose
en la gente un espíritu nuevo, curioso, activo y sediento por conocer e interpretar
el mundo, contrastante con la ignorancia de la gente común en la edad media, lo
cual, derivó en la popularización de la filosofía, pues pasó de considerarse algo
lejano y misterioso, exclusivo únicamente de los monasterios, a ser interpretada
por la gente común, dándole la oportunidad de acceder al conocimiento.
“En la edad media, la filosofía corre principalmente a cargo de clérigos y
doctores en teología. En el periodo de transición, los filósofos libran una

1
Hace referencia a que Descartes en su filosofía perfiló a la razón como principal, y tal vez único,
artífice del conocimiento.
2
http://es.wikipedia.org/wiki/Edad_Moderna
4
dura lucha interior consigo mismos y luchan exteriormente contra las
circunstancias, debatiéndose en la vida en medio de grandes y agitadas
vicisitudes. Muy distinto es el panorama de la época moderna, donde no
nos encontramos ya con individuos-filósofos que formen una clase aparte.
Las murallas que los separaban del resto de la sociedad han caído por
tierra; los filósofos ahora no son monjes, sino que viven dentro del mundo,
asociados a él, y tomando parte, de un modo o de otro, en las actividades
comunes. Viven sujetos a las condiciones de la vida civil, ocupando puestos
o desempeñando cargos públicos; y cuando son simples particulares, su
posición no los aísla tampoco del resto de la sociedad. Viven entregados al
presente, al mundo, entrelazados con la marcha y el desarrollo de éste, y
solo se dedican a la filosofía por añadidura, como un lujo y una
superabundancia”3
Así como también se presentan ideales completamente distintos a los de la
filosofía medieval, viéndose la aparición y desarrollo de dos corrientes filosóficas
opuestas, empirismo y racionalismo4. Y como resultado del humanismo y
diferentes corrientes filosóficas presentadas durante el renacimiento, se encuentra
la aparición de algo llamado subjetivismo, lo cual consistía en el reconocimiento de
la persona como individuo, es decir se referencia como actor principal al sujeto
particular.
“Lo que viene ahora es tomar en serio el punto de vista humano. Es decir, si
la lógica de Aristóteles era la lógica de Dios y nos contaba como y para que
hizo Dios las cosas y por qué son como son, ahora nosotros los humanos
queremos saber por nosotros mismos cómo las podemos ver y cómo,
observándolas, las podemos organizar para predecirlas; en fin, se trata
ahora de saber cómo las podemos dominar a nuestro antojo. […] A los
modernos les interesa más la propia circunstancia humana, la propia

3
Hegel, Georg Wilhelm Friedrich. “Lecciones sobre la historia de la filosofía III”. Traducción de
Wenceslao Roces. Editorial Fondo de cultura económica. México. Pág. 211
4
http://www.e-torredebabel.com/Historia-de-la-
filosofia/Filosofiamedievalymoderna/Descartes/Descartes-FilosofiaModerna.htm
5
manera de ver el mundo, que las decisiones divinas que se han tomado
para crear al mundo tal como es. Y esa es una decisión típicamente
moderna que está en perfecta correspondencia con todas las
manifestaciones del espíritu moderno.”5
El pensamiento cartesiano influyente en la filosofía moderna se reduce a la
siguiente frase: “El espíritu cartesiano esta constituido ante todo por la idea de la
matemática universal. Las matemáticas son el tipo único y perfecto de la ciencia,
de suerte que el conocimiento es científico en la medida en que es matemático. Y
las matemáticas son aplicables a la totalidad de la realidad porque no hay nada en
la naturaleza que no sea de orden cuantitativo. A esta doble tesis puede
llamársele de postulado racionalista, pues reduce al mínimo, por no decir a nada,
el papel de la experiencia, y mas profundamente porque subordina el objeto al
espíritu y hace del espíritu humano la regla a priori del ser.”6
En la cita anterior, se exponen, en primer lugar, la idea de la concepción
geométrica del mundo, es decir, la comprensión de este a través de las
matemáticas. De esta forma plantea que el conocimiento es verdadero y valido si
es matemático, pues si el mundo tiene fuentes matemáticas, la única forma
verdadera de conocerlo será a través de estas. Es así que Descartes plantea un
postulado racionalista, pues subordina la experiencia a la razón, ubicando en
primer lugar a la mente humana. Además de ubicar a la mente humana en un
lugar primario, Descartes dice que “se subordina el objeto al espíritu” y en este
caso podemos nombrar como espíritu al sujeto, por lo que se puede afirmar un
planteamiento subjetivo. Es decir, Descartes plantea que las matemáticas son el
conocimiento verdadero, y que el mundo es cognoscible a través de estas, ambas
afirmaciones que desencadenan en un racionalismo; y por otro lado, plantea algo
llamado subjetivismo, que consiste en considerar al sujeto del ser por encima del
resto del mundo, es decir, dándosele una mayor importancia al sujeto individual.

5
Hoyos, Luis Eduardo. “Lecciones de filosofía”. Universidad Externado de Colombia. Colombia.
2003. Pág. 146.
6
Verneaux, Roger. “Historia de la filosofía moderna”. Traducción de Montserrat Kirchner. Editorial
Herder. Barcelona. 1969. Pág. 42
6
Generalmente cuando hablemos de Descartes y su relación con la filosofía
moderna, tal vez nos encontremos con comentarios como:
“<<Descartes es un héroe. Es el verdadero promotor de la filosofía
moderna. Ha empezado enteramente las cosas desde un principio. Ha
sentado los fundamentos de la filosofía, y aun hoy, después de cien años,
se ha de volver a el>> (Hegel) ó <<Descartes es un hombre que, con un
acto de la mas radical originalidad, tuvo el genio suficiente para
proporcionar a la filosofía moderna su tradición mas constante y más
fecunda>> (Delbos)”7
Cuando hablamos de Descartes y la filosofía moderna, es casi imposible que no
venga a nuestra mente la idea de Descartes como padre de ésta, debido a su
originalidad y a su radicalidad de no basar su filosofía en ninguna otra persona
anterior a el. Dicha adjudicación puede ser justa, pero es necesario tener en
cuenta que la filosofía de Descartes no es cien por ciento original ni novedosa,
veamos:
“En su filosofía su originalidad no es tan grande como el hace creer. Como
se ve mas cada día, tiene numerosas fuentes, agustinianas y escolásticas.
Pero su idea directriz es nueva. Es la idea de una matemática universal, es
decir, la idea de extender a todos los ámbitos del saber del método
matemático, considerado perfecto, riguroso y progresivo a la vez.”8
Ahora bien, teniendo en claro lo anteriormente dicho, que Descartes, aunque no
presente una originalidad total, si fue importante para el desarrollo de la filosofía
moderna pues planteó unos ideales nuevos, unos conceptos nuevos, tales como
la idea de una matemática universal (que deriva tanto en el planteamiento de un
nuevo método, como en el racionalismo), el idealismo, el subjetivismo y tal vez el
mas importante el racionalismo.

7
Verneaux, Roger. “Historia de la filosofía moderna”. Traducción de Montserrat Kirchner. Editorial
Herder. Barcelona. 1969. Pág. 17
8
Verneaux, Roger. “Historia de la filosofía moderna”. Traducción de Montserrat Kirchner. Editorial
Herder. Barcelona. 1969. Pág. 21

7
Descartes influyó, pues, a la filosofía con la estipulación de un nuevo método, de
unas nuevas reglas, que guíen al hombre por el camino correcto para poder llegar
al conocimiento certero, verdadero, del cual se está haciendo búsqueda. Así, de
forma similar al conocimiento y la deducción geométrica, en las ciencias se debe
encontrar, aunque sea un principio verdadero e irrefutable, del cual se deducirán
los demás por medio del raciocinio. En segundo lugar, con el planteamiento de su
idealismo, es decir, que el mundo está compuesto de ideas creadas por mi espíritu
o mi razón, se resalta también el subjetivismo; así, de forma indirecta surgen dos
“corrientes cartesianas” el idealismo, que consiste en que todo en el mundo son
ideas las cuales dependen de la percepción que yo tenga de las cosas, y en
segundo lugar, la participación del yo, del sujeto particular dentro de su filosofía,
pues vemos que, si el mundo depende de la forma como yo lo perciba, mucha
mas gente lo percibirá de forma distinta lo que da como resultado el subjetivismo,
en el cual, cada individuo o sujeto es tratado de forma individual, no de forma
general. Y en tercer lugar, tal vez el más importante, se encuentra una corriente
filosófica del pensamiento llamada racionalismo, ante la cual perderíamos el
tiempo en explicar su contenido en general, pues nos enfocaremos en describir
como hizo Descartes para replantear esto. El racionalismo cartesiano, a grandes
rasgos, consistía en la existencia de ideas innatas, verdaderas e innegables, de
las cuales, al estar seguros de ellas, podíamos encontrar en ellas una base firme y
empezar a deducir de estas las demás a través del uso de una capacidad mental:
la razón. Pero su influencia no termina aquí, pues históricamente surgen de
Descartes dos corrientes filosóficas: el racionalismo, que obviamente sigue el
mismo camino cartesiano, y el empirismo, que se muestra como una corriente
adversaria, pues su propósito es afirmar que la fuente del conocimiento es la
experiencia y negar la existencia de ideas innatas, porque, según este, son
absurdas. Así pues, grandes pensadores como Espinoza, Leibniz, Locke y Hume,
por nombrar algunos, fueron directamente influenciados por René Descartes y
basaron su obra en atacar o defender los ideales propuestos por él.

8
BIBLIOGRAFÍA
• Hegel, Georg Wilhelm Friedrich. “Lecciones sobre la historia de la filosofía III”.
Traducción de Wenceslao Roces. Editorial Fondo de cultura económica.
México.
• Hoyos, Luis Eduardo. “Lecciones de filosofía”. Universidad Externado de
Colombia. Colombia. 2003.
• Verneaux, Roger. “Historia de la filosofía moderna”. Traducción de Montserrat
Kirchner. Editorial Herder. Barcelona. 1969.
• Reale, Giovanni; Antiseri, Dario. “Historia del pensamiento filosófico y
científico”. Tomo II. Traducción de Juan Andrés Iglesias. Editorial Herder.
Barcelona. 2001
• Fazio, Mariano; Gamarra, Daniel. “Historia de la filosofía III. Filosofía moderna”.
Ediciones Palabra S.A. Madrid. 2001
• http://es.wikipedia.org/wiki/Edad_Moderna
• http://www.e-torredebabel.com/Historia-de-la-
filosofia/Filosofiamedievalymoderna/Descartes/Descartes-
FilosofiaModerna.htm
• http://www.webdianoia.com/filosofia/moderna.htm
• http://www.webdianoia.com/moderna/descartes/desc_intro.htm
• http://www.cibernous.com/autores/descartes/index.html