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El Hombre busca a Dios

1. ¿EL TEMA DE DIOS SIGE SIENDO IMPORTANTE?

Sin duda que hoy como ayer sigue siendo muy vigente el tema sobre la existencia o no de Dios…
Este tema está tan unido a la historia del hombre que su estudio no solo interesa a la Religión, sino a muchas otras ciencias como la Filosofía,
la Psicología, la Historia.
 La Filosofía. (amor por la sabiduría). Al estudiar la última explicación de las cosas, se plantea el tema de
Dios como origen y fin último del hombre.
 La Historia. Muestra cómo las diferentes culturas han estado influenciadas por el sentimiento religioso.
 La Psicología. Estudia el influjo de la religión en la conciencia del hombre.
2. ¿CÓMO LLEGAR A DIOS?

Los caminos para llegar a Dios son dos:


 El primero lo podemos llamar “ex inferior”, pues va  La segunda vía la llamaremos “ex altum”, pues viene
de abajo hacia arriba. Es el conocimiento que el desde arriba hacia abajo. Este conocimiento de Dios sólo
hombre logra mediante su propia razón. La es posible por la
inteligencia humana se eleva, partiendo del mundo revelación de Dios hacia
creado hasta llegar al creador. el hombre. EL SER HUMANO,
MEDIANTE SU
INTELIGENCIA
PUEDE ELEVARSE
EL CAMINO DE LA RAZÓN A DIOS MEDIANTE
EL CAMINO DEL
MUNDO

a. ¿SE PUEDE CONFIAR EN LA INTELIGENCIA HUMANA?


El ser humano ha sido creado por Dios a su imagen y semejanza y con ello ha establecido dentro del mismo ser del hombre,
en su naturaleza, un deseo innato de ver a Dios. Tal deseo no solo se queda en el tentativo de alcanzar su objetivo, sino que lo
alcanza. Dios ha dotado al hombre de una capacidad extraordinaria: la razón, aquella que le permite relacionar ideas y sacar
conclusiones lógicas dotadas de verdad. Gracias a su razón el hombre puede llegar a Dios reflexionando a cerca del mundo y
de su propia existencia.

LA «DEMOSTRACIÓN» DE LA EXISTENCIA DE DIOS


Para demostrar la racionalidad de la fe en Dios, la Teología en Dios no es irracional, sino que responde plenamente al
ha desarrollado las llamadas «pruebas de la existencia de misterio que se manifiesta, en la razón del hombre.
Dios». Evidentemente, no se trata de pruebas «científicas».
Dios no es un hecho sensible que está abierto a una No podríamos, por supuesto, hacernos la pregunta sobre
demostración general. Sin embargo, se puede invitar al hombre Dios si nunca hubiéramos oído hablar de Él, si su realidad no
a que recorra el camino del discurso racional. Santo Tomás de se hubiera hecho presente en nuestro interior, si no
Aquino, uno de los más grandes teólogos de la Edad Media, hubiéramos tenido la suerte de tener algún tipo de experiencia
que contribuyó particularmente a forjar estas pruebas de la de Dios. Las pruebas de Dios por lo tanto, no sustituyen la fe
existencia de Dios, no en vano nos habla de «vías». Así como por un saber, sino que, a la inversa, invitan a la te, fortalecen
hay que seguir un camino para llegar a descubrir un paisaje, en la fe y dan razón de la fe. Responden a la exhortación de la
igualmente, en las vías del conocimiento de Dios, hay que estar Escritura: Estén siempre dispuestos a dar razón de su
dispuesto a abandonar los propios prejuicios y a abrirse al esperanza a todo el que se lo pida (1 Pe 3,15).
misterio de Dios. En tal caso puede verse con claridad que la fe
La primera forma, la más antigua de las hace escuchar en nuestro interior advirtiendo, reprendiendo,
aprobando. Es cierto que muchas normas morales están
«pruebas» de Dios, se basa en la realidad del mundo. El
condicionadas históricamente.
mundo está en constante movimiento y en cambio
permanente. Ahora bien, todo lo que se mueve es movido por
Sin embargo, es absoluta la orientación radical a hacer el
otro. Pero, además, reina en el mundo un orden total. ¿De
bien y evitar el mal. Tendríamos que renunciar a nosotros
dónde procede todo? ¿De dónde proviene en particular este
mismos para no protestar contra las injusticias que claman al
orden? Se puede seguir preguntando continuamente. Una
cielo, como, por ejemplo, el homicidio intencionado de un niño
causa actúa sobre la otra; todo está condicionado por todo.
inocente. Esperamos firmemente que el asesino no triunfe al
final sobre su víctima inocente. Aunque en ninguna parte del
Ahora bien, resulta claro que aquí no se puede proceder
mundo encontremos la justicia perfecta, e incluso no podamos
indefinidamente. En alguna parte tiene que haber una primera
contar con el poder de realizarla alguna vez, no podemos
causa, un primer comienzo del movimiento y del cambio. Es
abandonar la lucha por ella.
posible remitirse a un átomo original o a una célula primera de
la vida. Pero esto no basta. Porque ¿de dónde procede este
Lo incondicionado y absoluto, se nos revela también,
principio y de dónde recibe esa inmensa energía para hacer
aparte de la voz de la conciencia, en el amor interpersonal. En
salir de sí toda la evolución posterior? No se trata solamente,
una persona amada todo puede volverse nuevo de repente.
desde luego, de explicar cómo ha llegado a ser el mundo. De
En un instante psíquico se suspende totalmente el curso del
lo que se trata es de explicar también por qué hay algo en
tiempo; desde el centro mismo del tiempo tocamos la
general.
eternidad. ¿Puede todo esto reducirse a nada?
Si se remite aquí sólo a la materia original, nada se
Así, pues, vivimos siempre en tensión entre nuestra propia
explica. Porque ¿se explica la materia original por sí misma?
finitud e imperfección, por una parte, y el deseo de lo infinito,
Esta, desde luego, está sometida al cambio y, por lo tanto, es
absoluto y perfecto, por otra. Esta tensión es la causa del des-
sumamente imperfecta. El fundamento último, por el contrario,
asosiego, la inquietud y la insatisfacción que continuamente
sólo puede ser algo que sea en sí perfecto y completo, que
nos habita. ¿Es éste un deseo absurdo? ¿Tenemos que
exista por sí mismo como la plenitud más pura del ser y de la
resignarnos y olvidarlo? En este caso tendríamos que hacer
vida. Pero es esto justamente lo que pensamos cuando
caso omiso al misterio de nuestro ser humano. Por lo tanto, si
hablamos de Dios. Sólo en Dios tiene la realidad del mundo su
el hombre no puede ser en definitiva, un ser absurdo y sin
fundamento; sin Él carecería de razón de ser y, en
sentido, a nuestra esperanza en lo absoluto debe
consecuencia, de sentido. Sin Él, en definitiva, nada existiría.
corresponderle la realidad de un absoluto; nuestras preguntas
Ahora bien, como la realidad existe y como presenta un orden
y búsquedas deben ser eco y reflejo de la llamada de Dios
con sentido, tiene también sentido creer que Dios existe como
que se escucha en la conciencia del hombre. Pretender salvar
fundamento del ser y del orden del mundo.
un sentido absoluto prescindiendo de Dios sería intento vano
(M. Horkheimer). Sólo Dios es la respuesta a la grandeza y a
La opción por Dios significa una opción, contra el primado
la indigencia del ser humano. El que cree en Él puede hacer
de la materia. El que cree en Dios afirma que el espíritu no
justicia a la grandeza del hombre, sin tener que rechazar su
aparece sólo al final de una larga evolución, sino que está ya
indigencia. El que cree en Dios puede ser enteramente
en el comienzo, e incluso que el espíritu es el poder que todo
realista.
lo hace, todo lo sostiene, todo lo determina y todo lo ordena
según medida, número y peso (cf. Sab 11, 21 ). Por lo tanto, el
La opción por Dios significa, por todo lo dicho, opción por
que opta por Dios, opta por el sentido del mundo. Estas
el hombre. Porque sólo si Dios existe y si es libertad absoluta
estructuras de sentido las encuentra el científico a cada paso.
que todo lo abarca, todo lo gobierna y dirige, tienen los
¿Cómo podría comprender la realidad si ésta no fuera
hombres en este mundo un espacio de libertad. La opción por
comprensible? ¿y cómo podría ser comprensible si no hubiera
Dios significa, pues, opción por la libertad y por la dignidad
sido formada por un espíritu y no presentara estructuras
incondicionada del hombre. Sólo si Dios existe, el hombre no
inteligibles? Luego nuestro pensamiento sobre el mundo sólo
es un ser accesorio en un cosmos insensible a sus preguntas
es posible, en definitiva, como una reflexión de las ideas de
y necesidades. Pero si Dios existe, esto significa, en definitiva,
Dios. La fe en Dios, por consiguiente, nada tiene que ver con
que el mundo no se halla regido por leyes objetivas
una negación del pensamiento; es, por el contrario, el
abstractas, ni por el azar ciego, ni tampoco por un destino
fundamento último del pensamiento y una exhortación e
anónimo. La fe en Dios permite, e incluso exige, que nos
invitación constante a pensar.
aceptemos incondicionalmente a nosotros mismos y a todos
los hombres, porque somos aceptados incondicionalmente.
La segunda forma, la más moderna de las Posibilita una confianza fundamental en la realidad, sin la que
«pruebas» de Dios, no se basa directamente en el mundo, nadie puede vivir, amar y trabajar. La fe en Dios no oprime la
sino en la realidad del hombre. El hombre es un ser libertad humana; al contrario, fundamenta la convicción de su
totalmente finito, dependiente de y amenazado por la valor incondicionado y obliga al respeto incondicionado de
naturaleza que le rodea, sujeto a la muerte. Sin embargo, en cualquier hombre y a la acción por un orden de libertades
el hombre se da también algo incondicionado y absoluto. Por justo entre los hombres.
ejemplo, en la voz de la conciencia, que continuamente se
ACTIVIDADES:
1. Aplique la técnica del subrayado. Busque en el diccionario el significado de al menos 5 términos.
2. Explique en qué consisten los dos caminos para llegar a Dios?
3. Resuma y explique el contenido argumentativo de las dos formas comunes de probar la existencia
de Dios por la razón.
4. Reflexione: En la orientación de la vida, ¿Qué importancia tiene la existencia de Dios para el
hombre?

EL HOMBRE SE ALEJA DE DIOS.


Aunque ciertamente la búsqueda de Dios es una de las necesidades más íntimas del hombre, a lo largo de la
historia de la humanidad, las culturas y las filosofías han reflejado esa capacidad que sólo un ser como el hombre
tiene: dar la espalda a su propia felicidad. Surgen pues distintas posturas respecto a la existencia de Dios.

1. EL ATEÍSMO
El ateísmo niega la existencia de Dios. Pretende explicarlo todo sobre la base puramente científica y rechazan todo
aquello que no se pueda comprobar sobre esta base. Marx proponía: “Toda la realidad es materia y nada más que
materia”

2. EL AGNOSTICISMO.
El Agnosticismo es una nueva corriente surgida en el Siglo XIX. Es la creencia de que el tema de la existencia o no
existencia de Dios es un asunto superfluo que no forma parte esencial de la condición humana o de la historia de la
humanidad. Y por ello se sitúa al margen de toda práctica religiosa.

3. EL INDIFERENTISMO RELIGIOSO
Sin embargo, actualmente una de las grandes corrientes que vemos es el del indiferentismo religioso. Las personas
buscan sólo satisfacer sus necesidades materiales y viven la fe con gran indiferencia. No niegan explícitamente la
existencia de Dios pero son indiferentes a toda práctica religiosa.

El Vaticano II nos dice al respecto:


El ateísmo, el agnosticismo o relativismo religioso, no son fenómenos originarios, sino fenómenos
derivados de varias causas. Los fenómenos más frecuentes por los que algunas personas rechazan a Dios
son la ignorancia, el orgullo, la existencia del mal en el mundo, el afán de riquezas… Pero no debemos
olvidar que también los creyentes tienen en esto una gran responsabilidad, porque estos fenómenos
también surgen por la reacción crítica ante las religiones. Por lo cual, en esta génesis del ateísmo pueden
tener parte no pequeña los propios creyentes, en cuanto que, con el descuido de la educación religiosa, o
con la exposición inadecuada de la doctrina, o incluso con los defectos de su vida religiosa, moral y
social, han ocultado, más bien que mostrado el verdadero rostro de Cristo y de la religión.

ACTIVIDAD DE REFLEXIÓN:
1. ¿Cuál es la diferencia entre el ateísmo y el agnosticismo?
2. ¿Cuál es tu opinión respecto al ateísmo?
3. Según el Concilio Vaticano II, ¿Cuáles son las causas del indiferentismo religioso?
4. Qué opinas de la siguiente idea: “No creo en Dios ni asisto a la Iglesia porque los
curas ó los pastores son pecadores igual que yo”