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ANALISIS DE ARTAUD del cuadro “Las hijas de Lot”

Impresiona por una suerte de armonía visual fulminante, de una intensidad total que puede
captarse de un vistazo. Aun antes de distinguir de que se trata, percibimos que allí ocurre algo
terrible. Al parecer un drama de elevada importancia intelectual se condensa allí como una
abrupta agrupación de nubes que el viento, o una fatalidad mucho mas directa, hubiese
reunido para que sus relámpagos se confronten.

Una tienda se levanta a orillas del mar; ante ella esta sentado Lot viendo desplazarse a sus
hijas como si asistiera a un festín de prostitutas. Así aparece el rasgo profundamente
incestuoso del antiguo tema, que el pintor desarrolla en imágenes apasionadas. Prueba de que
ha comprendido esa sexualidad profunda como hombre moderno y prueba de que tampoco se
le ha escapado, igual que ha nosotros, que esa profunda sexualidad, tiene además un carácter
poético.

La idea de este fuego artificial que estalla en el cielo y deja ver ciertos detalles del paisaje:
arboles, torres, montañas, casas cuya luminosidad repentina quedan definitivamente ligadas a
la idea de ese desgarramiento sonoro.

Hay algo terriblemente energico y perturbador en la manera que el pintor representa ese
fuego, como un elemento todavía en acción y móvil dentro de una expresión inmovilizada. Ese
fuego, del que nadie podrá negar la impresión de inteligencia y de malda que emite, por su
misma violencia sirve de contrapeso en la mente a la estabilidad material y cargada del resto.

Es como si el pintor hubiese tenido conocimiento de algunos secretos referidos a la armonía


lineal y los medios para hacerla actuar directamente sobre el cerebro, a manera de un reactivo
físico.

SERIA FALSO SOSTENER QUE LAS IDEAS QUE SE DESPRENDEN DEL CUADRO SON CLARAS. En
todo caso, son de una GRANDEZA A LA QUE NOS DESACOSTUMBRÓ POR COMPLETO LA
PINTURA QUE SÓLO SABE PINTAR, es decir toda la pintura de varios siglos.

De manera accesoria, por el lado de Lot y sus hijas hay una idea de la sexualidad y la
reproducción, con Lot que parece puesto allí para aprovechar abusivamente de sus hijas, como
un avispón. ES LA UNICA IDEA SOCIAL QUE HAY EN EL CUADRO.

Todas las demás son METAFÍSICAS. Su grandeza poética, su eficacia concreta, proviene de que
son metafísicas y que su PROFUNDIDAD ESPIRITUAL es inseparable de la armonía formal y
exterior del cuadro. Hay una idea en el Devenir de los detalles que nos introducen
absolutamente en el ESPIRITU como lo haría una música.

Y hay otra sobre la FATALIDAD, expresada menos por la aparición del fuego súbito, que por la
manera solemne en que las formas se organizan o se desorganizan debajo de él. Hay además
una idea del CAOS, otra de lo maravilloso, del EQUILIBRIO; incluso una o dos sobre las
IMPOTENCIAS DE LA PALABRA, cuya inutilidad parece demostrarnos esa pintura
soberbiamente material y anárquica. EN TODO CASO SOTENGO QUE ESA PINTURA ES LO QUE
DEBERPIA SER EL TEATRO, SI SUPIERA HABLAR EL LENGUAJE QUE LE ES PROPIO.