You are on page 1of 8

Modulo Intervención Socio Jurídica en Abuso Sexual Infanto Juvenil

ANÁLISIS CONVENCIÓN INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS DEL NIÑO

Convención internacional sobre los derechos del niño; bases Jurídicas, principios rectores e
impacto en el desarrollo de las políticas públicas sobre infancia y adolescencia en Chile.

Eduardo Alberto Cárcamo Navarro

Universidad de la Frontera

Postitulo: Modelos de intervención en abuso sexual infanto juvenil


Modulo Intervención Socio Jurídica en Abuso Sexual Infanto Juvenil

Convención Internacional Sobre los Derechos del Niño; Bases Jurídicas, Principios
Rectores de la Misma e Impacto en el Desarrollo de las Políticas Públicas sobre Infancia y
Adolescencia en Chile.

Antecedentes Jurídicos Que Preceden A La Convención.

La Convención Internacional sobre los Derechos del Niño, (C.D.N.) es un tratado


internacional que reconoce los derechos humanos de los niños, niñas y adolescentes,
definidos éstos como toda persona menor de 18 años, a menos que las leyes pertinentes del
país en cuestión reconozcan antes la mayoría de edad. La Convención establece en forma
de ley internacional que los Estados Partes deben asegurar que todos los niños y niñas sin
ningún tipo de discriminación se beneficien de una serie de medidas especiales de
protección y asistencia.1 Destacando la necesidad de establecer garantías de acceso a
servicios tales como la educación, atención en salud, en un tenor amplio que promueva el
desarrollo pleno de personalidades, habilidades y talentos, que crezcan en un ambiente
grato y reciban información sobre la manera en que pueden alcanzar sus derechos y
participar en este proceso de una forma accesible y activa.
El camino a la gestación de la C.D.N. posee una serie de sucesos que anteceden este
tratado y dan luces de la trascendencia visibilizada a nivel mundial, sobre la necesidad
imperante de crear un marco regulador en materia de protección a la infancia. El año 1924
la Sociedad de las Naciones Unidas adopta en su V Asamblea el primer texto formal
conocido como la Declaración de Ginebra sobre los Derechos del Niño, el cual es el primer
texto histórico ex post primera guerra mundial, que reconoce la existencia de derechos
específicos para las niñas y niños, además de la responsabilidad de las personas adultas
sobre su bienestar. No obstante, este escrito no tenía fuerza vinculante para los Estados.
En el año 1948 y en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas, se
aprobó la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Esta contenía de forma
implícita los derechos de los niños llegándose con posterioridad a la conclusión de que las
necesidades particulares de los niños y su situación, debían ser especialmente enunciadas y
protegidas. Transcurrido 30 años, en 1978 el gobierno de Polonia propuso a la Comisión de
1
Convención sobre los Derechos del Niño, UNICEF.
Modulo Intervención Socio Jurídica en Abuso Sexual Infanto Juvenil

Derechos Humanos de las Naciones Unidas la versión provisional de una Convención sobre
los Derechos de la Niñez, lo que confluyo en la articulación de una comisión de trabajo el
año siguiente, con la finalidad de iniciar un proceso de elaboración de dicha versión.
En el año 1986, se configuran los dos primeros pactos que dan estructura y se
convierten en instrumentos vinculantes para los estados partes, el Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos y el pacto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales,
basados en los derechos y principios de la Declaración Universal de Derechos Humanos, y
como tales supusieron una obligación jurídica y moral para los países. Con posterioridad
los derechos de la infancia avanzaron en su articulación y estructura normativa jurídica,
siendo aprobada la C.D.N el 20 de noviembre de 1989 por la Asamblea General de las
Naciones Unidas. La Convención representa el consenso de las diferentes culturas y
sistemas jurídicos de la humanidad en aspectos tan esenciales como la relación del niño con
la familia, los derechos y deberes de los padres y del Estado; y las políticas sociales
dirigidas a la infancia, convirtiéndose en el tratado de derechos humanos más ratificado de
la historia. La Convención consta de 54 artículos y dos Protocolos Facultativos que
reconocen que todos los menores de 18 años tienen derecho al pleno desarrollo físico,
mental, social y sobre todo a expresar libremente sus opiniones, convirtiéndose en un
modelo para la salud, la supervivencia y el progreso de toda la sociedad.
Modulo Intervención Socio Jurídica en Abuso Sexual Infanto Juvenil

Principios que sustentan la Convención

La C.D.N consta de cinco principios que configuran el pilar esencial de la misma


sobre la base de la consideración del niño como sujeto de derecho: la no discriminación, el
interés superior del niño, la prioridad absoluta, la participación y la solidaridad Estado-
Familia-Sociedad, principios estos que son de obligatorio cumplimiento para todos aquellos
Estados que han ratificado el texto internacional. Estos principios están destinados a
orientar la labor mundial en protección a los derechos de la infancia, incluido uno que
posee el más amplio potencial: que es el “Interés Superior del Niño” debiendo ser una
consideración primordial en todas las acciones relativas al niño.

 Principio de No discriminación

El Art. 2 de la C.D.N enuncia el principio de la “no discriminación “ al señalar que


los Estados Partes tienen la obligación de respetar los derechos plasmados en la
Convención y a su vez asegurar la aplicación de estos a cada niño sujeto a su jurisdicción,
sin distinción alguna, con independencia de la raza, el color, el sexo, el idioma, la religión,
la opinión política o de otra índole, el origen nacional, étnico o social, la posibilidad
económica, los impedimentos físicos, el nacimiento, o cualquier otra condición del niño, de
sus padres o representantes legales; asimismo los Estados Partes tomarán las medidas
apropiadas a fin de garantizar que el niño se vea protegido contra toda forma de
discriminación o castigo. Este principio permite reconocer a todos los niños iguales
derechos.

 Principio del Interés Superior del Niño

La premisa fundamental de la Doctrina de la Protección Integral es el principio


rector de “Interés Superior” del niño, de ese modo, se establece una línea de acción de
carácter obligatorio para las instituciones públicas, las entidades privadas de bienestar
social, los tribunales de justicia, las autoridades administrativas y los órganos
administrativos.
Modulo Intervención Socio Jurídica en Abuso Sexual Infanto Juvenil

La C.D.N en su Art. 3 se refiere al principio del “Interés Superior del niño”


principio introducido formalmente por la propia C.D.N, donde se subraya también el
derecho de todos los niños a expresar su punto de vista en todas las cuestiones que atañen a
su vida, específicamente en el apartado 1 permite situar un límite a la discrecionalidad de
las autoridades: “en todas las medidas concernientes a los niños que tomen las instituciones
públicas o privadas de bienestar social, los tribunales, las autoridades administrativas o los
órganos legislativos; una consideración primordial a la que se atenderá será el ”Interés
Superior del niño”.

El artículo 18 de la C.D.N, luego de reconocer el derecho y la responsabilidad de los


padres y la crianza, la educación y el deber del Estado de apoyarlo y garantizarlo, señala
que los padres ejercerán sus funciones de acuerdo a una obligación fundamental: “El
Interés Superior del Niño” (artículo18.1). El Estado tiene el deber de apoyar a los padres en
este rol, pero también el deber de garantizar a los niños que su crianza y educación se dirija
hacia el logro de la autonomía en el ejercicio de sus derechos. Este principio aspira a situar
al niño en el mejor contexto posible para su futuro desarrollo como ser humano.

 Principio de prioridad absoluta

El Art. 4 de este tratado se enmarca en este principio de “la prioridad absoluta”


debiendo los Estados Partes adoptar todas las medidas administrativas, legislativas y de otra
índole para dar efectividad a los derechos reconocidos en la Convención. Implica que el
Estado, la familia y la sociedad deben asegurar con prioridad absoluta, todos los derechos y
garantías de los niños, niñas y adolescentes siendo esa prioridad absoluta imperativa para
todos

 Principio de participación

En su disposición la convención en su Art. 12 hace alusión al principio de


“participación “, por medio del cual se garantiza al niño, que tenga la capacidad de hecho
requerida , el derecho de expresar su opinión libremente en todos los asuntos que lo
afecten, teniéndose debidamente en cuenta las opiniones en función de la edad y madurez
del niño. No obstante, el mismo tendrá la oportunidad de ser escuchado en todo
Modulo Intervención Socio Jurídica en Abuso Sexual Infanto Juvenil

procedimiento judicial o administrativo que lo afecte, ya sea directamente o por medio de


un representante u órgano apropiado. El reconocimiento del niño como sujeto de derecho
significa necesariamente otorgarle la debida participación integrándolo en los procesos que
conciernen a su vida y su persona. El derecho del niño a ser escuchado significa también el
derecho a ser respetado en su capacidad de orientación autónoma. El derecho en cuestión
ha de realizarse por el juez quien tendrá presente lo que resulte más beneficioso para él,
siendo preciso que este acto se realice con las garantías y medios adecuados a la edad del
menor para que se respete de esa manera el principio del Interés Superior del niño.

 Principios de Solidaridad Estado-Familia-Sociedad

Este principio enraizado en el Articulo 5; permite que se respeten las


responsabilidades, los derechos y los deberes de los padres, miembros de la familia o de la
comunidad, según establezca la costumbre local, u otras personas encargadas legalmente
del niño, a fin de orientarlo para que ejerza los derechos reconocidos en la presente
Convención, posibilitando la vinculación de tres factores esenciales en la vida del menor de
edad: Estado-familia-sociedad.

En síntesis se trazan los siguientes ejes transversales sobre la base del


reconocimiento a las siguientes premisas;

 El reconocimiento de niños y adolescentes como sujetos de derechos, y ya no como


objetos de protección.
 El reconocimiento del derecho a una protección, cuidado y asistencia especial por
parte de los padres, la sociedad y el Estado.
 El reconocimiento de la responsabilidad primordial de la familia de la crianza y
desarrollo del niño y el derecho del niño a vivir preferentemente en su entorno
familiar, y la primacía del interés superior del niño en todas las medidas que se
adopten respecto de él o ella.
Modulo Intervención Socio Jurídica en Abuso Sexual Infanto Juvenil

Consecuencias e implicancias para chile por suscribir a la Convención

La ratificación de la convención de los derechos del niño por parte de chile en el año
1990, ha exigido al estado la implementación de cambios graduales en materias de políticas
públicas dirigidas al ámbito infanto juvenil. Sin embargo en el desarrollo de nuestra historia
no se han materializado avances estructurales hacia la configuración de una política pública
y una ley integral de infancia y adolescencia, como reflejo de la falta de prioridad política
en dicha materia.
La adopción de la CDN por parte de Chile implicaba un cambio radical para las
políticas públicas, por cuanto posicionaba a los niños niñas y adolescentes (NNA) como el
grupo prioritario de las políticas públicas, universales y compensatorias, y obligaba a
reformar en profundidad el modelo tutelar de menores que se encuentra vigente en el país.
No obstante, la decisión del Estado Chileno de suscribir este tratado internacional en el año
1990, tuvo gran influencia en la necesidad latente de resignificar una visión de país y el
deseo político que Chile se incorpore al desarrollo de los derechos humanos a nivel
mundial, a la luz de la transición hacia una sociedad democrática ex post Gobierno militar.
La ratificación del tratado internacional posicionó en la agenda pública la necesidad
de discutir las implicancias de considerar a los niños y adolescentes como sujetos de
derechos. Sin embargo, la concreción de los cambios que fueran necesarios de implementar
requerían contar con una alta prioridad en la agenda política gubernamental.
Entre las obligaciones asumidas por Chile, así como el resto de los países asistentes,
se encontraba la de elaborar un plan nacional dirigido a la infancia y adolescencia teniendo
como referente las metas establecidas en esta Cumbre. Chile aprobó, en 1992, el “Plan
Nacional de Infancia, Metas y líneas de acción en favor de la infancia, Compromiso con los
niños de Chile, 1992-2000”, el que fue coordinado por la Secretaría Ejecutiva del Comité
Interministerial Económico y Social, presidida por el Ministerio de Hacienda, y contó con
el apoyo técnico y financiero de UNICEF. La elaboración del Plan de Infancia pudo ser una
gran oportunidad para desarrollar un amplio y profundo proceso de discusión de las
medidas necesarias de implementar para “dar efectividad” a los derechos reconocidos por la
C.D.N. y que permitiera generar las condiciones necesarias para llevar a cabo los cambios
acordados, no obstante en la práctica se optó por una discusión gubernamental interna
Modulo Intervención Socio Jurídica en Abuso Sexual Infanto Juvenil

centrada en el análisis de las propuestas sectoriales, con una significativa participación de


consultores externos y poco involucramiento de los servicios públicos participantes.
Aunque el Plan Nacional también contempló la elaboración posterior de Planes
Regionales y Locales, la inexistencia de una estructura regional adecuada y la falta de un
verdadero compromiso y priorización del tema de la infancia impidieron que este proceso
transformara realmente la concepción de las políticas públicas a favor de la infancia a nivel
regional.
Con el apoyo técnico de UNICEF, el Grupo de Trabajo de Infancia y Adolescencia
(GTI) desarrolló durante el año 2000 el proceso de elaboración de una política nacional, en
el que, a diferencia del proceso de elaboración del Plan Nacional de Infancia de 1992, la
responsabilidad recayó directamente en 22 representantes de diversos ministerios, servicios
públicos y fundaciones involucradas en materias de infancia y adolescencia, con la
coordinación técnica de la División Social del Ministerio de Planificación y Cooperación
(MIDEPLAN). Ellos lograron desarrollar uno de los procesos más participativos de
elaboración de políticas públicas desde el retorno de la democracia a Chile, el que incluyó
una amplia discusión y reflexión a través de consultas regionales en que participaron
representantes de instituciones públicas, de la sociedad civil, y niños y adolescentes. El
resultado de este proceso fue la Política Nacional y el Plan de Acción Integrado a favor de
la Infancia y la Adolescencia, 2001-2010.
En el marco de la oferta programática de atención para niños niñas y adolescentes
que ese encuentren en situación de vulneración grave a sus derechos, se evidencian en la
actualidad dos pilares de atención dependientes del Servicio Nacional de Menores.
Vislumbrando un área de Protección de derechos y una de Responsabilidad Penal
Adolescente esta ultima amparada en la ley 20.084, forjada 25 años posteriores a la
ratificación de la Convención Internacional de los Derechos del Niño, fiel reflejo de la
voluntad y acción política en esta materia.