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UNIDAD XV

HECHOS EXTINTIVOS DE LAS OBLIGACIONES (3ª parte)

1. Plazos de prescripción

Art. 2560. Plaza genérico.


El plazo de la prescripción es de 5 (cinco) años, excepto que esté previsto uno diferente en la legislación local.-

La norma fija en cinco años el plazo de prescripción genérico aplicable a todas las acciones que no tienen previsto
expresamente por la ley uno diferente.
La novedad es que autoriza que las legislaciones locales puedan fijar plazos de prescripción sin discriminar tipo alguno,
con lo cual genera como problema hermenéutico qué créditos pueden ser determinados en su plazo de prescripción por
las jurisdicciones provinciales o de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Sin lugar a duda se está en presencia de un conflicto de índole constitucional, dado que si la determinación de los plazos
de prescripción fue una facultad delegada a la Nación, no puede ser restituida por ley (aun cuando fuere en un Código)
a las provincias.

La reducción del plazo de prescripción genérico introducido por la reforma tendrá influencia directa en las relaciones
jurídicas, puesto que exigirá mayor dinámica en la ejecución de los negocios para la conservación de los créditos
emergentes de ellos.
Sin lugar a duda que el notable mejoramiento en las comunicaciones sociales, facilitado por los medios tecnológicos
modernos, ha producido una aceleración del intercambio comercial y de las relaciones civiles, razón por la cual resulta
necesario para lograr en un tiempo razonable la seguridad y estabilidad de dichas vinculaciones que se acorten los
plazos de prescripción para facilitar la liberación de los deudores.
A partir de ello, tiene plena justificación el acortamiento del plazo introducido.
En cuanto a la autorización para que las provincias fijen plazos de prescripción sin discriminar la naturaleza de la
obligación, cambia sustancialmente el sistema jurídico pero debe superar el test de constitucionalidad por haber sido
una facultad delegada por las provincias a la Nación que no puede ser restituida por ley.

El plazo previsto de cinco años es genérico razón por la cual es aplicable a todas y cada una de las obligaciones
personales que no tengan un plazo especial de prescripción establecido por la ley.

Plazo genérico.-
El Código unificado adoptó la metodología empleada por Vélez Sársfield, estableciendo un término de prescripción
genérico y regulando, como excepción, los plazos específicos. De este modo, se logra una mayor uniformidad de los
plazos de prescripción que, tomando en consideración el valor seguridad jurídica y la realidad actual, se reducen
sensiblemente en los plazos.
En este sentido, se establece en cinco años, el plazo común de prescripción para todas las hipótesis que no tienen uno
específico reglado por el propio Código o por ley.
Como se colige, quedan fuera de esta norma general aquellas hipótesis que tienen previsto un plazo de prescripción
específico pero constituyen la excepción, dado que se ha procurado uniformar en la medida de lo posible los plazos de
prescripción a fin de facilitar su conocimiento por la sociedad toda.
De igual modo, quedan excluidas del régimen las acciones declaradas, por la ley, imprescriptibles.

Acciones imprescriptibles.-
Fuera del sistema y del principio general de que toda acción es prescriptible, el Código, fundado en distintas razones, ha
reglado que algunas acciones son imprescriptibles.
En este sentido, y por razones de estar interesado el orden público, se ha previsto que serán imprescriptibles, por
ejemplo, la acción para demandar la nulidad absoluta o las acciones de estado de familia.
En función del interés en desalentar los estados de indivisión de los bienes se legisla, verbigracia, el derecho para pedir
la partición de todo condominio o la división de la herencia.
Para facilitar el ordenamiento territorial se prevé que la acción para reclamar la constitución de una servidumbre forzosa
es imprescriptible.
De igual modo, por su vinculación con el carácter perpetuo del dominio y sin perjuicio del acaecimiento de la
prescripción adquisitiva, se ha decidido la imprescriptibilidad de las acciones reales y, también, la de petición de la
herencia.

El problema constitucional.-
Este desfasaje con la norma constitucional debe ser observado, de igual modo, cuando se analiza el contenido del
artículo 1764 en el cual se dispone la inaplicabilidad de las normas del Código, al Estado, pues la restitución de
facultades a las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires deben ser llevada a cabo por una reforma
constitucional y no por ley, aun cuando la misma tenga la jerarquía de una codificación.
El criterio decidido contradice la doctrina actual de la CSJN que mantiene su vigencia cuando dice que tanto en lo
relativo a los plazos, como al momento de su inicio, y a sus causales de suspensión e interrupción, en virtud de lo
dispuesto por el artículo 75, inciso 12, de la Constitución Nacional, se rigen por lo estatuido por el Congreso de la
Nación y, ante la ausencia de otra norma nacional que la discipline, su solución debe buscarse en el Código Civil, ya
que no es un instituto del derecho público local sino un instituto general del derecho".
Las normas reguladoras de la prescripción no son del derecho público provincial sino es una facultad delegada a la
Nación y, por ende, deben estar reguladas en los códigos sustanciales.

Art. 2561. Plazos especiales.


El reclamo del resarcimiento de daños por agresiones sexuales infligidas a personas incapaces prescribe a los 10
(diez) años. El cómputo del plazo de prescripción comienza a partir del cese de la incapacidad.
El reclamo de la indemnización de daños derivados de la responsabilidad civil prescribe a los 3 (tres) años.
Las acciones civiles derivadas de delitos de lesa humanidad son imprescriptibles.-

Bajo la denominación de plazos especiales la norma ha reglado dos hipótesis para reclamar el resarcimiento de daños.
En primer término, prevé el plazo excepcional de diez años para demandar la indemnización de los menoscabos
derivados de agresiones sexuales infligidas a sujetos incapaces, marcando que principia el conteo del plazo desde el
momento en que haya cesado la incapacidad.
De igual modo, fija la prescripción de la acción para requerir el resarcimiento de los daños derivados de la
responsabilidad civil en tres años, entendiéndose –de frente al sistema unificado que se regula– que alcanza tanto a la de
origen contractual como a la aquiliana.
En el párrafo in fine se regula como imprescriptible a las reclamaciones civiles derivadas de delitos de lesa humanidad
en consonancia con la ley 25.778 (B. O. del 3-9-2003) que otorgó jerarquía constitucional a la "Convención sobre la
Imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y de los Crímenes de Lesa Humanidad", adoptada por la Asamblea
General de la Organización de las Naciones Unidas, el 26 de noviembre de 1968 y aprobada por la ley 24.584.

Plazo de diez años.-


El primer plazo especial reglado, de diez años, por el artículo está relacionado con la prescripción de la acción para
solicitar a la jurisdicción el resarcimiento de los daños padecidos por sujetos incapaces derivados de agresiones
sexuales.
La norma argentina al referirse a los incapaces incluye no sólo a los menores sino a los otros sujetos que por distintas
causas puedan ser declarados judicialmente incapaces.
Se procura proteger a quienes tengan debilidades mentales o físicas totales o parciales.

Plazo de tres años.-


El plazo de tres años que esta norma fija para la prescripción de la acción de resarcimiento de los daños derivados de la
responsabilidad civil debe ser interpretado como el genérico para este tipo de reclamo, pues incluye en él a todas las
acciones del tipo, sean de origen contractual o extracontractual, que no tengan un plazo especial regulado.

Imprescriptibilidad de acciones civiles derivadas de delitos de lesa humanidad.-


La República Argentina elevó a rango constitucional la "Convención sobre Imprescriptibilidad de los Crímenes de
Guerra y de los Crímenes de Lesa Humanidad", adoptada por la Asamblea General de la Organización de las Naciones
Unidas y aprobada por ley. En esa convención se declaran imprescriptibles las acciones penales o las penas contra los
delitos descriptos como de lesa humanidad.
Pero, esta norma da un paso adelante muy importante al conceder la misma naturaleza a las acciones civiles derivadas
de los crímenes de lesa humanidad, entre ellas la posibilidad de reclamar el resarcimiento de los daños y perjuicios.

Art. 2562. Plazo de prescripción de dos años.


Prescriben a los 2 (dos) años:
a) el pedido de declaración de nulidad relativa y de revisión de actos jurídicos;
b) el reclamo de derecho común de daños derivados de accidentes y enfermedades del trabajo;
c) el reclamo de todo lo que se devenga por años o plazos periódicos más cortos, excepto que se trate del
reintegro de un capital en cuotas;
d) el reclamo de los daños derivados del contrato de transporte de personas o cosas;
e) el pedido de revocación de la donación por ingratitud o del legado por indignidad;
f) el pedido de declaración de inoponibilidad nacido del fraude.-

En el artículo se regulan, como casos de excepción a la regla genérica, las hipótesis de prescripción a las cuales se les
acuerda un plazo de dos años.
Las acciones incluidas pueden catalogarse del siguiente modo:
Las vinculadas con la responsabilidad civil, verbigracia, el reclamo de derecho común de daños derivados de accidentes
y enfermedades del trabajo o la demanda de los perjuicios provenientes del contrato de transporte.
Las relacionadas con los vicios contenidos en los actos jurídicos, como es la petición de nulidad relativa o de revisión
de los actos jurídicos y el pedido de declaración de inoponibilidad que surge del fraude.
También está incluida en este plazo la prescripción del reclamo de todo lo que se devenga por años o plazos periódicos
más cortos, excepto que se trate del reintegro de un capital en cuotas.
De igual modo, el artículo contiene el pedido de revocación de la donación por ingratitud o del legado por indignidad.

El Código regula puntualmente, y como excepción a la regla genérica, los casos de prescripción a los cuales se les
señala el plazo de dos años.
Acciones de responsabilidad civil con plazo abreviado.-
La norma contempla dos hipótesis de responsabilidad civil en este plazo de prescripción abreviado a dos años.

A) Reclamo de derecho común de daños derivados de accidentes y enfermedades del trabajo.-


Esta reclamación en el nuevo régimen podrá ser ejercida dentro del plazo de dos años, compatibilizando con el
tiempo previsto en el inciso 1º del artículo 44 de la LRT.
Este régimen fue modificado parcialmente por la ley 26.773, en cuyo artículo 4º establece que los obligados por la
ley 24.557 al pago de las reparaciones dinerarias deberán, dentro de los quince días de notificada la muerte del
trabajador o de la homologación o determinación de la incapacidad laboral de la víctima, cursar aviso a los
damnificados o derechohabientes los importes que les corresponde percibir por aplicación del régimen. Éstos
tendrán la posibilidad de optar entre la indemnización tarifada y la que le pudiere corresponder con fundamento en
otros sistemas de responsabilidad, siendo los mismos no acumulables.
También determina que la prescripción se computará a partir del día siguiente a la fecha de recepción de esa
notificación, con lo cual, si bien el plazo seguirá siendo de dos años, en la praxis tendrá un día más porque el día
siguiente será el primer día.

B) Demanda de los perjuicios provenientes del contrato de transporte.-


El Código define que hay contrato de transporte cuando una parte, llamada transportista o porteador, se obliga a
trasladar personas o cosas de un lugar a otro, y la otra, llamada pasajero o cargador, se obliga a pagar un precio o
flete.
La prescripción bienal incluye ambas hipótesis de transporte, las cuales están sujetas a lo dispuesto en los artículos
1757 y siguientes, donde se reglamenta la responsabilidad derivada de la intervención de actividades riesgosas
peligrosas.

Acciones contra la validez de los actos jurídicos.-


El artículo regula una serie de casos vinculados con la conformación anómala de los actos jurídicos, para los cuales, por
no estar en juego el interés social, se prevé un plazo de prescripción breve de dos años. Sin lugar a hesitación, el
propósito de la ley es la pronta regularización de estas situaciones para facilitar el normal intercambio de bienes y
servicio.

A) Acciones de nulidad por vicios de los actos jurídicos.-


Al comentar el artículo 2560 se hacía referencia a que el artículo 387 había declarado la imprescriptibilidad para
peticionar la nulidad absoluta de los actos jurídicos por contravenir el orden público, la moral o las buenas
costumbres (art. 386). Pero, cuando sólo el interés privado de ciertas personas está perjudicado, la acción para
reclamar la declaración de nulidad del acto está sujeta a la prescripción bienal prevista en este artículo.
Es por ello que la nulidad únicamente puede decretarse a instancia de la persona en cuyo beneficio se estableció,
estando sujeta al plazo de prescripción de dos años y saneable por la confirmación del acto.

B) Acción para reclamar la revisión de los actos jurídicos.-


De igual modo acontece con la posibilidad de reclamar judicialmente la revisión del contenido obligacional de los
actos jurídicos, como sucede, por ejemplo, en el caso de imprevisión por una alteración del sinalagma contractual
acaecido por una alteración extraordinaria.
La lesión es tratada como un vicio del acto jurídico, motivo por el cual no sólo puede ser encuadrada en la primera
alternativa antes analizada, sino también en la presente porque se puede demandar la modificación del contenido
del acto, lo cual implica, de suyo, una revisión del equilibrio de las prestaciones comprometidas. En ambos casos, la
prescripción es de dos años.
C) Inoponibilidad del fraude.-
El inciso f, del artículo comentado incluye en este plazo excepcional a la acción contenida en el artículo 338 del
Código, para solicitar la declaración de inoponibilidad de los actos celebrados por su deudor en fraude de sus
derechos, y de las renuncias al ejercicio de derechos o facultades con los que hubiese podido mejorar o evitado
empeorar su estado de fortuna.

Acciones para reclamar el abono de deudas periódicas.-


La norma incluye entre las hipótesis de prescripción breve de dos años al requerimiento judicial de todo crédito que se
perciba por año o plazos periódicos más cortos.
El condicionamiento esencial para la operatividad de esta norma se focaliza en que el crédito emergente tiene
autonomía para ser exigible en forma independiente del resto de los otros créditos periódicos que se hayan devengado
en el pasado y que se pudieren obtener en el futuro. Es por ello que la norma aclara que se excluye de esta hipótesis el
reintegro de un capital en cuota.
Esta autonomía y exigibilidad del precio por período se prevé, expresamente, en el artículo 1208 para abonar el canon
locativo convenido y en el artículo 2510 donde se regula el legado de pago periódico.
De igual modo corresponde entender incluido en este artículo el abono de la contraprestación por servicios o
suministros periódicos.
Finalmente, cabe acotar que el plazo de prescripción comenzará a computarse desde que cada período se torne exigible.

Acción para revocar liberalidades.-

A) Revocación de la donación por ingratitud.-


La revocación de la donación por ingratitud sólo puede ser demandada por el donante contra el donatario, y no por
los herederos de aquél ni contra los herederos de éste, con la sola excepción de que se haya promovido la demanda
antes de fallecer.
Esta acción revocatoria se extingue si el donante, con conocimiento de causa, perdona al donatario o no la
promueve dentro del plazo de caducidad de un año de haber sabido del hecho tipificador de la ingratitud.

B) Revocación del legado por indignidad.-


Este inciso incluye una hipótesis muy específica de prescripción bianual que se relaciona con la revocación del
legado por indignidad del legatario, entendiendo por tal al que recibe un bien particular o un conjunto de ellos,
precisándose para esta última hipótesis que sólo queda obligado al pago de las deudas comprendidas en aquéllas
hasta el valor de los bienes recibidos.
La acción de indignidad únicamente puede ser iniciada luego de abierta la sucesión y cuando la causal de
indignidad fue conocida o debió ser conocida por el heredero o acreedor interesado en hacerla valer. En ese
momento comenzará a computarse el plazo de dos años.

Art. 2563. Cómputo del plazo de dos años.


En la acción de declaración de nulidad relativa, de revisión y de inoponibilidad de actos jurídicos, el plazo se
cuenta:
a) si se trata de vicios de la voluntad, desde que cesó la violencia o desde que el error o el dolo se conocieron o
pudieron ser conocidos;
b) en la simulación entre partes, desde que, requerida una de ellas, se negó a dejar sin efecto el acto simulado;
c) en la simulación ejercida por tercero, desde que conoció pudo conocer el vicio del acto jurídico;
d) en la nulidad por incapacidad, desde que ésta cesó;
e) en la lesión, desde la fecha en que la obligación a cargo del lesionado debía ser cumplida;
f) en la acción de fraude, desde que se conoció o pudo conocer el vicio del acto;
g) en la revisión de actos jurídicos, desde que se conoció o pudo conocer la causa de revisión.-

Para el cómputo del plazo de dos años relacionado con las acciones de declaración de nulidad relativa, de revisión y de
inoponibilidad de actos jurídicos, el artículo tiene en cuenta circunstancias particulares que impiden el pleno ejercicio
de las mismas, para fijar el inicio del conteo del plazo cuando las mismas han sido superadas.
En ese sentido, el conocimiento efectivo o presumido del vicio que invalida el acto es tenido en cuenta, al igual que el
cese de la violencia, el desconocimiento de la simulación por una de las partes o el finiquito de la incapacidad.

El inicio del cómputo del plazo de adquiere especial relevancia cuando se trata de analizar la prescripción de las
acciones para invalidar los actos jurídicos, no sólo por su plazo abreviado que procura dar rápidamente estabilidad a las
relaciones jurídicas, sino porque es necesario dar garantía a las partes para el ejercicio de la acción impugnatoria.
En función de ello, se ha previsto que el plazo de prescripción se computará cuando el vicio o deficiencia del acto sea
conocido efectivamente o se presuma, porque conforme a las circunstancias de hecho debió ser razonablemente
conocido por la parte, cuando se trata de los vicios de la voluntad, en la simulación ejercida por tercero, en la acción de
fraude y en la revisión de actos jurídicos.
Como se colige, la falta de conocimiento de la deficiencia invalidante del acto jurídico es entendida como un obstáculo
para el ejercicio de la acción, sin premiar a la negligencia, pues en algunas hipótesis se puede presumir que la debió
conocer en determinado momento por las especiales circunstancias que rodean el caso.
De igual modo, se entiende que entorpece el ejercicio de la acción de invalidez la continuidad de la violencia contra la
parte perjudicada, razón por la cual se considera que el plazo principia cuando ésta cesa definitivamente.
También se computa de un modo especial el plazo para ejercer la acción de simulación entre las partes, pues recién se
torna exigible cuando una de ellas se niega a dejar sin efecto el acto simulado. Antes no había certeza del
comportamiento inapropiado de la parte, motivo por el cual no se podía requerir se deje sin efecto el acto fingido.
Un punto especial mereció el cómputo del plazo cuando existe incapacidad de una de las partes que se estima
procedente sólo desde que la incapacidad finalizó, pasando de suyo a la categoría de sujeto plenamente capaz. La ratio
essendi de esta norma es la protección de los incapaces.
Finalmente, en la impugnación del acto por lesión se establece que el inicio del cómputo principia desde la fecha en que
debía ser cumplida la obligación a cargo de la parte perjudicada con la ruptura del sinalagma contractual. Ello es
razonable pues se entiende que desde esa fecha habrá tomado conciencia del desequilibrio de las contraprestaciones.

Art. 2564. Plazo de prescripción de un año.


Prescriben al año:
a) el reclamo por vicios redhibitorios;
b) las acciones posesorias;
c) el reclamo contra el constructor por responsabilidad por ruina total o parcial, sea por vicio de construcción,
del suelo o de mala calidad de los materiales, siempre que se trate de obras destinadas a larga duraci6n. El
plazo se cuenta desde que se produjo la ruina;
d) los reclamos procedentes de cualquier documento endosable al portador, cuyo plazo comienza a correr desde
el día del vencimiento de la obligación;
e) los reclamos a los otros obligados por repetición de lo pagado en concepto de alimentos;
f) la acción autónoma de revisión de la cosa juzgada.-

El Código, dentro de los plazos excepcionales, enumera los casos en los cuales establece el breve plazo de prescripción
de un año.
Con respecto a los mismos se debe tener presente, a los fines de su correcta aplicación teniendo en cuenta su carácter
excepcional, que se impone formular una interpretación restringida del plazo de inicio y su convivencia con plazos de
caducidad.

El Código cuando fija estos plazos de prescripción de un año que pueden ser tildados de excepcionales y breves,
implícitamente está marcando que la interpretación de los mismos debe ser restringida.

El reclamo por vicios redhibitorios.-


El artículo 1051 del Código, dentro de la responsabilidad por los vicios ocultos, considera vicios redhibitorios a los
defectos que hacen a la cosa impropia para su destino por razones estructurales o funcionales, o disminuyen su utilidad
a tal extremo que, de haberlos conocido, el adquirente no la habría adquirido, o su contraprestación hubiese sido
significativamente menor.
Se debe tener en· cuenta para una correcta y sistemática hermenéutica de la responsabilidad por vicios redhibitorios que
la reclamación de los mismos está sujeta, primero, a un plazo de caducidad de tres años o seis meses conforme sea
inmueble o mueble desde que la recibió. Si dentro de esos plazos se manifiesta el vicio, debe ser denunciado al
responsable dentro de los sesenta días, para recién quedar sujeto al plazo de prescripción de un año.

Ejercicio de las acciones posesorias.-


Las acciones posesorias que tienen por finalidad mantener o recuperar el objeto sobre el que se tiene una relación de
poder tienen un plazo de prescripción anual desde el momento en que queda expedita la posibilidad de ejercer la acción.

El reclamo judicial contra el constructor.-


El inciso c, de este artículo autoriza para reclamar dentro del año contra el constructor por la responsabilidad que le
cabe por ruina total o parcial, ya sea por los vicios de la construcción, del suelo o de la mala calidad de los materiales,
fijando como punto de partida del conteo del plazo de prescripción el momento en que se produce la ruina.
Sin lugar a duda, este inciso debe ser coordinado y compatibilizado en su alcance con el inciso a, dado que su inciso b,
marca que el constructor responde por los vicios o defectos no ostensibles al momento de la recepción de la obra, con la
extensión y en los plazos previstos para la garantía por vicios ocultos prevista en los artículos 1054 y concordantes.
Pero cuando se produzca la ruina total o parcial de la obra por los vicios de la construcción, del suelo o de la mala
calidad de los materiales, o por ser impropia para su destino, se modifica el plazo de caducidad que conforme al artículo
1275 se extiende a los diez años de aceptada la obra.

Ejercicio de los derechos de documento endosable.-


Esta prescripción anual debe ser entendida como el plazo de prescripción previsto para el reclamo entre el endosante y
el beneficiario del mismo, para que este último vaya contra el primero.

Acción de repetición de lo pagado por alimentos.-


En el caso de existir más de un obligado al pago de los alimentos, quien haya prestado los mismos al beneficiario podrá
repetir de los otros responsables, en proporción a lo que a cada uno le corresponde. Esta acción de reintegro debe ser
ejercida en el plazo de un año desde que se haya cumplido efectivamente la obligación alimentaria.
La acción autónoma de revisión de la cosa juzgada.-
El artículo impone el plazo de prescripción breve anual para ejercer la acción autónoma de nulidad de la cosa juzgada.
Es decir, impone un límite a la posibilidad de impugnar la validez de las sentencias que han definido una determinada
situación litigiosa, imposibilitando el renacimiento de la misma discusión en el futuro.

2. Efectos

Extingue el derecho.

Art. 2551. Vías procesales.


La prescripción puede ser articulada por vía de acción o de excepción.-

La prescripción, sea liberatoria o adquisitiva, puede ser canalizada en sede judicial como acción o por vía de excepción.

Alcance procesal de la prescripción.-


Existe consenso unánime en reconocer la viabilidad procesal de promover el reconocimiento de la prescripción operada
por medio de una acción o repeler las pretensiones del acreedor o del titular del derecho real afectado interponiendo,
como defensa, la correspondiente excepción.

El problema de la prescriptibilidad de la acción y de la excepción.-


La aceptación de la posibilidad de que la prescripción pueda ser ejercida, no sólo como excepción sino también por vía
de una acción, generó el dilema de si esta posibilidad, a su vez, resulta prescriptible.
El problema de la prescriptibilidad del derecho de plantear judicialmente la acción o de la excepción de prescripción
debe ser interpretado en su justa dimensión.
Ello es así por cuanto se debe descartar de esta temática a la invocación de la prescripción, sea extintiva o adquisitiva,
como excepción dado que no se encuentra sujeta a un término de prescripción sino de caducidad, pues debe ser
planteada en el plazo establecido en el artículo 2553, bajo apercibimiento de perder dicho derecho.
En cuanto al ejercicio alternativo como acción que tiene, por ejemplo, quien adquirió el dominio por la posesión pública
y pacífica por más de 20 años, la misma podrá ser ejercida sin tiempo límite pues ya adquirió el derecho real sobre la
cosa.
Finalmente, cabe interrogarse si la ley ha impuesto un plazo de prescripción, que en el régimen del nuevo Código sería
de cinco años, para que quien se encuentra beneficiado con el acaecimiento del plazo de la prescripción liberatoria deba
iniciar la acción declarativa. Ha de estimarse que ello es una facultad del deudor que no prescribe, sino que se encuentra
sometida a un plazo de caducidad que tiene como plazo final el tiempo para oponerla como excepción porque la ley
exige esa expresión positiva de voluntad bajo apercibimiento de considerar renunciada la prescripción.

Art. 2552. Facultades judiciales.


El juez no puede declarar de oficio la prescripción.-

La expresión de voluntad del deudor expuesta al momento de oponer la excepción .de prescripción constituye un
presupuesto indispensable para declarar su procedencia, dado que la jurisdicción no puede, de oficio, decretar la
prescripción.

El juez no puede decretar de oficio la prescripción.-


El artículo bajo comentario veda totalmente la posibilidad de que el juez pueda declarar de oficio, motu proprio, la
prescripción no invocada por la parte beneficiada con ella, al excepcionar.
Esta limitación impuesta a la jurisdicción es propia del ejercicio de todo derecho subjetivo de carácter privado ya que
jamás el juez puede declarar de oficio un derecho que el interesado no tiene interés en hacerlo valer en la justicia.
No opera de pleno derecho, siendo menester que el interesado la invoque.
Si bien es cierto que los criterios de los autores coinciden en sostener que la prescripción es una institución de orden
público, ello es válido exclusivamente para sostener su irrenunciabilidad a futuro pero no para su aplicación de oficio ni
para convalidar la renuncia a una prescripción sucedida.

El "iura novit curia" para definir el plazo.-


Sin lugar a discusión la limitación que tiene la jurisdicción para decretar de oficio la prescripción plantea como tema,
una vez introducida dicha defensa, la posibilidad de definir de un modo distinto el plazo aplicable.
La jurisdicción se encuentra autorizada porque tiene la facultad para definir el derecho aplicable sin modificar las
pretensiones (iura novit curia), una vez planteada la prescripción, sea adquisitiva o extintiva, para valorar los
antecedentes de la causa y precisar, fundamentalmente, cuál es la norma aplicable al caso que pudo ser indebidamente
invocada, determinando de ese modo cuál es el plazo aplicable a la hipótesis en litis.
Art. 2553. Oportunidad procesal para oponerla.
La prescripción debe oponerse dentro del plazo para contestar la demanda en los procesos de conocimiento, y
para oponer excepciones en los procesos de ejecución.
Los terceros interesados que comparecen al juicio vencidos los términos aplicables a las partes, deben hacerlo en
su primera presentación.-

La norma reglamenta que la prescripción debe ser opuesta dentro del plazo para contestar la demanda impetrada en los
procesos de conocimiento.
Por su parte, para los procesos de ejecución define que la misma deberá ser interpuesta dentro del plazo establecido
para oponer las excepciones.
Para los terceros citados a participar en los procesos judiciales, el momento para plantear la prescripción como defensa
es en su primera presentación.

3. Renuncia a la prescripción

Art. 2535. Renuncia.


La prescripción ya ganada puede ser renunciada por las personas que pueden otorgar actos de disposición. La
renuncia a la prescripción por uno de los codeudores o coposeedores no surte efectos respecto de los demás. No
procede la acción de regreso del codeudor renunciante contra sus codeudores liberados por la prescripción.-

Se establece la renunciabilidad de la prescripción ya ganada; el efecto de esa renuncia formulada por uno de los
codeudores o coposeedores no se produce respecto de los demás. Si el renunciante es codeudor, pierde la acción de
regreso contra los demás codeudores liberados por la prescripción.

Irrenunciabilidad a la prescripción futura.-


La prescripción de los derechos para el futuro no afecta únicamente intereses privados, sino intereses públicos –el de la
seguridad y estabilidad de las situaciones jurídicas–, por lo que la prescripción para el futuro no puede renunciarse.
Distinto es el problema cuando se trata de una prescripción ya ganada.

Renunciabilidad de la prescripción ganada.-


Se admite, en cambio, la renunciabilidad a la prescripción ya ganada, o sea, aquella cuyo curso está terminado, en
virtud de que ello sólo satisface el interés privado de quien se ha liberado o ha adquirido, por el transcurso del tiempo.
La liberación del deudor o la adquisición del poseedor son derechos adquiridos por sus titulares y su renuncia
compromete los intereses privados de su titular, sus acreedores y demás interesados que están legitimados para
invocarla.

Efectos de la renuncia a la prescripción ganada cuando existen codeudores o coposeedores.-


La renuncia a la prescripción ganada es un acto abdicativo por el cual el titular de la facultad de oponer la prescripción
la resigna, abandona o se despoja de ella, dejando subsistente en toda su plenitud o eficacia el crédito del acreedor o
derecho real del titular frente al cual ha corrido el plazo de prescripción.
La facultad de renunciar a un derecho es una expresión de la libertad personal. Sin embargo, el ejercicio de la libertad
tiene por límite la no afectación de los derechos de otros. De modo tal que el ejercicio de la libertad de una persona no
puede perjudicar el ejercicio de la libertad del otro ni perjudicarlo, según surge del artículo 19 de la Constitución
Nacional.
En virtud de la existencia del límite, la renuncia a la prescripción corrida no produce efectos sino para el sujeto que ha
manifestado su voluntad de renunciar.
Los codeudores o coposeedores del renunciante a la facultad de invocar la prescripción quedan en libertad de invocar o
no la prescripción.

Pérdida del derecho a accionar por regreso.-


La libertad tiene otro límite: su ejercicio no puede perjudicar a otro.
Al admitirse que el codeudor renuncie a su derecho a invocar la prescripción, puede suceder que éste pague y pretenda
dirigirse contra sus codeudores para recuperar la parte que les correspondía a éstos en la deuda. En tal caso, estaría
perjudicando a los codeudores que no han renunciado a invocar la prescripción. Para evitar tal perjuicio la norma
dispone que la renuncia del codeudor produce la pérdida de su derecho a ejercer la acción de regreso contra los
codeudores liberados por la prescripción ya ganada.
En consecuencia, el codeudor solidario que renuncia a la prescripción debe hacer frente a la deuda, sin posibilidades de
recurrir a la acción de regreso contra los codeudores.
4. Caducidad

Art. 2566. Efectos.


La caducidad extingue el derecho no ejercido.-

El artículo introduce, en términos generales, la figura de la caducidad de los derechos que no define, ni conceptualiza,
pero indica como característica relevante que tiene por efecto la extinción de los mismos cuando no son ejercidos en el
plazo legal o convencional establecido.

Análisis de la norma.-
El artículo no define a la caducidad en términos generales sino que regla cuál es el efecto que produce la extinción del
derecho cuando el mismo no es ejercido.
Pero a partir de puntualizar, en el artículo 724, que "la obligación es una relación jurídica en virtud de la cual el
acreedor tiene el derecho a exigir del deudor una prestación destinada a satisfacer un interés lícito y, ante el
incumplimiento, a obtener forzadamente la satisfacción de dicho interés", surge en el artículo 728 que "lo entregado en
cumplimiento de deberes morales o de conciencia es irrepetible".
En otras palabras, el nuevo ordenamiento no reconoce a la clásica categoría obligacional conocida como "obligaciones
naturales", razón por la cual el efecto que tiene la prescripción liberatoria es la extinción del derecho y no sólo de la
acción, como era tradicional.
En el contexto básico planteado por el Código, debe interpretarse que cuando esta norma dice que se extingue el
derecho se hace referencia a que el derecho cuyo ejercicio está sujeto a un plazo de caducidad y a la realización de
ciertos actos positivos o negativos no llegó a configurarse, como predican Pizarro-Vallespinos, para que el sistema
cierre congruentemente y haya una diferenciación cierta con la prescripción extintiva.
Para dar una opinión respecto de si la caducidad extingue el derecho, como dice la norma, o no llega a configurarse el
derecho que caduca, se debe precisar que no se puede confundir entre tener un derecho reconocido por el sistema
normativo y la disponibilidad del mismo en cuanto posibilidad para ejercerlo, la cual se encuentra limitada en el tiempo
por la prescripción liberatoria o por la caducidad. Los derechos subjetivos reconocidos por la ley no son de
disponibilidad sine die, no son eternos, especialmente los relativos que nacen para ser cumplidos (extinguirse).
Por cierto que las razones de la existencia simultánea de los plazos de caducidad y de prescripción responden a
fundamentos distintos.
Es decir, tanto en la prescripción como en la caducidad existe siempre, de base, un derecho subjetivo reconocido por la
ley que debe ser ejercido en el plazo y bajo las condiciones que ella fije.
En ese sentido, para que no se verifique la caducidad del derecho es imperativo que el titular lo ejerza efectivamente en
el plazo inexorable previsto por la norma que no se interrumpe ni suspende, es irrenunciable y puede ser declarada de
oficio.
En cambio, en la prescripción liberatoria, no basta con la inacción del acreedor y el transcurso del tiempo sino que es
menester una manifestación de voluntad expresa del deudor (también de acreedores u otros interesados en hacerla valer)
de querer beneficiarse de ella, sea como acción o excepción, para que extinga el derecho. Por ello no puede decretarse
de oficio.

Prescripción Caducidad
Extingue el derecho. Impide que el derecho llegue a configurarse en
Alcance de los efectos
toda su plenitud.
Origen Legal. Legal o convencional.
El interés colectivo de la seguridad Frecuentemente procura consolidar intereses
Fundamentación
jurídica. individuales.
Renuncia Es renunciable una vez producida. Es renunciable si se trata de derechos disponibles.
Suspensión e interrupción Sí. No, corre siempre.
Dispensa Sí. No.
Duración Suelen ser largos. Suelen ser breves.
Clase de derechos que Derechos sustanciales o de fondo. Derechos adjetivos o de procesales.
afectan
¿Se puede aplicar de No. Sí.
oficio?