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ORIGEN DEL DERECHO COMERCIAL

Desde la antigüedad encontramos disposiciones referidas a los contratos comerciales en los


distintos sistemas jurídicos.

Ahora bien, estas disposiciones se encontraban previstas dentro del Derecho Común, por lo
que, resultaban aplicables a todos los ciudadanos sin distinción (esto es, no se diferenciaba
entre comerciantes y no comerciantes).

En la Antigüedad, el Derecho Comercial se encontraba incluido dentro del Derecho Común y,


por lo tanto, era aplicable a todos los ciudadanos sin distinción.

La aparición y desarrollo del Derecho Comercial, como una rama separada del Derecho Común,
surge en un momento determinado y ante la insuficiencia del Derecho Común vigente para dar
respuestas a las nuevas necesidades de la actividad comercial y de quienes, en aquella época,
revestían la calidad de comerciantes.

Es decir, la causa de la separación del Derecho Comercial del Derecho Común, no es el


resultado de una clasificación dogmática realizada por los estudiosos del derecho, sino más
bien de una Categoría Histórica, en tanto se verifica en un momento histórico determinado,
resultado de circunstancias y exigencias históricas determinadas y específicas.

CONCLUSIÓN:

1.- El Derecho Comercial originalmente se encontraba incluido dentro del Derecho Común.

2.- El Derecho Comercial, como una rama separada del Derecho Común, aparece fruto de la
propia evolución del EVOLUCIÓN DEL DERECHO COMERCIAL.

EVOLUCIÓN DEL DERECHO COMERCIAL

Edad Antigua

Derechos Antiguos:

La Mesopotamia fue el centro económico del mundo antiguo y si bien no existió un derecho
profesional del comercio, éste tuvo su regulación de manera integrada con el Derecho Común.

Es de destacar, en Babilonia, el Código de Hammurabi (1728/1686 A.C.), que incluía normas


sobre Sociedades, Depósitos y Operaciones Bancarias.

Existieron también otros pueblos antiguos, de los que se sabe que tuvieron leyes escritas, pero
nada ha llegado hasta hoy (ej. Dinastías Egipcias, Fenicios, Persas, Chinos, etc.).

Derecho Romano:
En el Derecho Romano la distinción entre el Ius Gentium y el Ius Civile no coincide
necesariamente con la división entre el derecho de los comerciales y el de los civiles. El Ius
Gentium era el derecho utilizado por los romanos y no era entendido como una imposición
sino como un privilegio y el Ius Civile era el derecho común a todos los hombres sin distinción
de nacionalidad que se creó durante la expansión económica.

En el derecho romano, se encuentran normas aplicables al comercio, pero no una distinción


entre el derecho civil y el derecho mercantil, ya que no se reconoció un derecho particular
aplicable a una casta comerciante.

Es decir, en el derecho romano no existió Derecho Comercial como tal, en esa época. Existieron
algunas instituciones similares a las que actualmente forman parte del Derecho Comercial pero
todas se encontraban incluidas dentro del Derecho Común.

CONCLUSIÓN:

En la Antigüedad, el Derecho Comercial se encontraba incluido dentro del Derecho Común.

Edad Media (Aparición del Derecho Comercial)

Con la caída del Imperio Romano de Occidente (hecho que produjo el fraccionamiento de la
soberanía política de la Europa Romana) y con la invasión de los bárbaros (quienes
introdujeron su propio sistema jurídico), la estabilidad política y la uniformidad jurídica
existentes hasta la fecha se quebraron.

Como resultado de este desmenuzamiento político y jurídico de Europa desapareció la


seguridad material de personas y bienes, el tráfico se tornó inseguro y se extinguió el comercio
entre las ciudades próximas.

En este contexto, en las ciudades de dicha época se produjo el fenómeno corporativo o


gremial. Las personas que se dedicaban a una misma actividad se unieron. Los comerciantes se
agremiaron. Se formaron corporaciones para defender los intereses comunes de los
agremiados. Cada corporación se dio su organización (similar a la que regía en la ciudad), con
uno o más cónsules y un consejo constituido por los comerciantes más ancianos, quedando a
cargo de una asamblea general de agremiados la designación de esas autoridades.

En las corporaciones se crearon tribunales especiales para dirimir las controversias que se
suscitaban entre sus agremiados. La justicia era aplicada por los cónsules y se aplicaban los
usos y costumbres formados en la práctica del comercio.

Hacia el S. XI retornada una relativa seguridad en el tráfico por caminos, se reanudó el


comercio entre las diversas ciudades y dominios feudales, lo que se logró a través de ferias y
mercados.

La diferencia básica entre ferias y mercados radicaba en la periodicidad y en su magnitud.


Las Ferias eran anuales, duraban más de una semana y en ellas se comercializaban productos
Locales e Internacionales, debiéndose solicitar la correspondiente autorización real para
instalarlas y garantizando el poder real la seguridad de los participantes y de los productos,
durante la realización de las mismas.

Los Mercados, por su parte, eran semanales, duraban un día y en ellos se comercializaban
Productos Locales (su principal función era abastecer a la población de productos básicos).

Ahora bien, el aumento de los negocios mercantiles, la diversidad de sistemas jurídicos a que
estaban sujetos los participantes de las ferias y mercados y la necesidad de celeridad en las
operaciones y en la resolución de litigios trajeron aparejada la necesidad de una
reglamentación especial para las operaciones que realizaban los comerciantes en dichas ferias
y mercados. Así pues:

1.- El derecho consuetudinario (el cual se encontraba integrado por los usos y costumbres y
jurisprudencia) se recogió en estatutos (estos son los llamados, estatutos medievales). De esta
manera, nació el derecho comercial estatuario, procedente de las costumbres, elaborado por
comerciantes para comerciantes agremiados y aplicado por los tribunales especiales. Estas
normas constituyeron la llamada lex mercatoria. Un derecho separado del común. El origen del
derecho comercial actual, como derecho especial, está precisamente, en estos estatutos
medievales.

Este derecho era: Subjetivo (se encontraba dirigido, exclusivamente, a quienes revestían la
calidad de comerciantes); Privado (no emanaba de autoridad estatal sino de los particulares) y
Uniforme (se trataba de normas similares de ciudad a ciudad).

COMPILACIONES: Como etapa final del proceso de formación de la legislación estatuaria,


existieron las compilaciones. En ellas se agruparon las normas estatuarias de varias ciudades.

2.- Se crearon Tribunales especiales.

Por otro lado, cabe agregar que el Derecho Comercial surgió como un derecho separado y

CONCLUSIÓN:

El Derecho Comercial (como una rama separada del derecho común) surgió de los usos
regulares de la práctica del comercio occidental, en la Edad Media (entre los siglos XIV y XV) sin
que sea posible determinar la fecha exacta de su nacimiento.

El Derecho Comercial surgió como un derecho separado y especial para la actividad profesional
de una clase de ciudadanos: Los comerciantes. Es decir, se creó por y para los comerciantes,
basado en sus usos y costumbres

especial para la actividad profesional de una clase de ciudadanos: Los comerciantes. Es decir, se
creó por y para los comerciantes, basado en sus usos y costumbres
Edad Moderna

A partir del Siglo XVI, con la consolidación del poder real, se empezó a buscar una unificación
nacional del derecho comercial, así pues:

En Francia: Se dictaron las siguientes ordenanzas de Colbert, las cuales codificaron para Francia
el derecho comercial durante el reinado de Luis XIV:

- Ordenanzas de 1673: Sobre el Comercio Terrestre.

- Ordenanzas de 1681: Sobre el Comercio Marítimo.

En España: Se dictaron las ordenanzas de Bilbao de 1737.

Todos estos antecedentes, fueron abriendo el camino para que, luego de un tiempo, se
finalizara el proceso con lo que se denominó la Codificación.

En 1808 entró en vigencia el Código de Comercio Francés. La sanción de este código fue
trascendental en lo que se refirió a la evolución del Derecho Comercial, debido a que sobre sus
bases se construyó la teoría de los actos de comercio, dándole así a este derecho un contenido
predominantemente objetivo, en contraposición al derecho comercial convenido hasta
entonces como de contenido predominantemente profesional, esto es, subjetivo.

CONCLUSIÓN:

En la Etapa Moderna, el contenido del Derecho Comercial pasó de ser predominantemente


subjetivo a ser predominantemente objetivo.

ANTECEDENTES HISTÓRICOS ARGENTINOS

Antecedentes Coloniales

Durante la época de la dominación española en nuestro territorio se aplicaron las Leyes de


Indias (normas creadas especialmente para las colonias americanas) y supletoriamente las
Leyes de Castilla.

A partir de la creación del Consulado de Buenos Aires, en 1794, se incorporaron las normas de
las Ordenanzas de Bilbao de 1737 que regulaban específicamente el comercio terrestre y
marítimo.

Los litigios comerciales se juzgaron primero por la Audiencia de Charcas y luego por la
Audiencia de Buenos Aires.

A finales del siglo XVIII se crea la Aduana de Buenos Aires.

- Consulado de Comercio de Buenos Aires.


Este organismo actuaba como tribunal en asuntos mercantiles y seguía la tendencia continental
europea de separar la jurisdicción civil de la mercantil.

Cumplía una doble función: judicial y administrativa. Se ocupaba de los juicios mercantiles y de
los problemas de policía del comercio y establecía el orden de prelación de las normas
aplicables: Ordenanzas de Bilbao, Leyes de Indias y por último las Ordenanzas Reales de
Castilla.

Estaba conformado por un pior, dos cónsules – elegidos anualmente por los comerciantes de la
ciudad – nueve consiliarios, un síndico, un secretario, un contador y un tesorero.

El régimen jurídico implementado por el Consulado se aplicó sin grandes cambios hasta 1859.

El procedimiento ante el tribunal era breve y no era obligatoria la participación de abogados. El


fallo era apelable ante un tribunal integrado por el decano de la audiencia y dos comerciantes
elegidos por este, a propuesta de cada una de las partes.

Antecedentes Anteriores a la Codificación

Producida la Revolución de 1810, cabe señalar los siguientes antecedentes:

- Año 1813: Creación por la Asamblea del Año 1813 de la matrícula para Comerciantes
Nacionales; normas sobre las consignaciones y el nombramiento de contadores peritos en los
litigios comerciales.

- Año 1821: Se creó la Bolsa Mercantil que se instaló en 1822 y funcionó por breve lapso y se
dictó la Ley reglamentaria de corredores y martilleros.

- Año 1822: Por inspiración de Rivadavia, si dictaron tres decretos: sobre actos de comercio, y
sobre causas de comercio y alzada de comercio.

- Año 1836: Por decreto, Rosas suprimió los concursos de acreedores. Esto fue derogado en
1858.

Sanción del Código de Comercio de 1862 (derogado en el 2015 por el artículo 4 de la Ley Nº
26.994).

El código de comercio de 1862 (el cual se mantuvo en vigencia hasta el 2015), reconoce los
siguientes antecedentes:

- El Estado de Buenos Aires, segregado de la Confederación, confió en 1856 al jurista


uruguayo asilado en el país, Eduardo Acevedo, la tarea de preparar un proyecto de
Código de Comercio, que contó con la colaboración de Dalmacio Vélez Sarfield. El
proyecto se presentó al poder ejecutivo del Estado en 1857. Luego de varias tentativas
para acelerar su consideración legislativa, se obtuvo que se aprobara, sin someterlo a
discusión, en 1859, para comenzar a regir, solo en la Provincia de Buenos Aires, en
1860.
- Reintegrado el Estado de Buenos Aires a la Confederación, en 1862, se sancionó la ley
15, por la cual se adoptó para toda la Nación el Código de Comercio que hasta dicho
momento regía en la Provincia de Buenos Aires.
En 1869 se sancionó el Código Civil lo que planteo la necesidad de reformar el Código de
Comercio.

En 1889 se produjo la primer gran reforma del código de comercio, el que posteriormente tuvo
otras reformas como ser:

 Reforma de Sociedades.
 Seguros.
 Títulos de Crédito.

Entrada en Vigencia del Nuevo Código Civil y Comercial de la República Argentina (Año 2015).

En 2015, más precisamente, el 01/08/2015, se produjo la segunda gran reforma del código de
comercio. En esta oportunidad, el código de comercio fue derogado y pasó a regir en el país el
código civil y comercial de la nación. Este código puso fin al proceso de unificación del derecho
privado en argentina. Este código es el que se encuentra vigente en la actualidad en nuestro
país y es la principal fuente del derecho comercial en nuestros días.

PANORAMA ACTUAL DEL DERECHO COMERCIAL EN ARGENTINA

En la actualidad, como dijimos precedentemente, el Código de Comercio de 1862, ha sido


expresamente derogado por la Ley Nº 26.994, que sanciona al nuevo Código Civil y Comercial
de la Nación y reforma a la Ley de Sociedades.

Este nuevo Código Civil y Comercial de la Nación, no obstante la denominación de civil y


comercial, no dedica ningún capítulo especial a la materia “comercial”, ni siquiera al
“empresario” o a la “empresa”.

Tampoco hace el código referencia alguna al “acto de comercio”, ni al “comerciante”, ni a las


“obligaciones comerciales”, ni a los “agentes auxiliares de comercio”, ni tampoco a la
“jurisdicción mercantil”.

Es así como el nuevo código considera a las “personas” en forma unificada y las clasifica como
“personas humanas” o como “personas jurídicas”, sin diferenciar entre sujetos “comerciales” y
“civiles”.

También en el nuevo código desaparece la diferencia entre contratos civiles y comerciales.

En materia de sociedades no existe más la sociedad civil ni tampoco la sociedad comercial.

Tampoco subsiste un registro público de comercio, sino solamente un registro público a secas.

Sin embargo, y más allá de la aparente unificación, lo cierto es que la materia comercial
subsiste con su configuración normativa, con sus contenidos diferenciados y con sus
finalidades.

LA MATERIA COMERCIAL
El Derecho Comercial es el conjunto de principios y normas jurídicas aplicables a la Materia
Comercial.

La Materia Comercial es el contenido del derecho comercial.

Ahora bien, ¿Cuál es el contenido del derecho comercial o, lo que es lo mismo, de la Materia
Comercial

La respuesta a esta pregunta variará según cuál sea la concepción que se tenga del derecho
comercial:

1) Concepción Subjetiva:

Para los que adoptan esta concepción del Derecho Comercial, el Contenido del Derecho
Comercial son los mismos comerciantes y los actos que estos realizan.

Es decir, para los que adoptan esta concepción, el derecho comercial es un derecho creado
para una clase especial y profesional de individuos: los comerciantes. Es un derecho de y para
los comerciantes.

En conclusión, en este supuesto, la Materia Comercial serán – exclusivamente – los


comerciantes, sus actos y las relaciones que estos entablan con otros comerciantes. Es decir, el
Derecho Comercial será esencialmente profesional y subjetivo.

Esta era la concepción que inspiraba al Derecho Comercial en sus orígenes.

Ahora bien, con el tiempo esta concepción fue considerada como privilegio otorgado a ciertas
personas y contra ella arremetió la Revolución Francesa, revolución que pregonaba los
principios de libertad, igualdad y fraternidad.

Un ejemplo de un ordenamiento jurídico inspirado en esta concepción subjetiva lo


encontramos en el Ordenamiento Jurídico Alemán.

2) Concepción Objetiva:

Para los que adoptan esta concepción del Derecho Comercial, el Contenido del Derecho
Comercial son las relaciones jurídicas de aquellos que realizan actos de comercio, sean o no
comerciantes.

Es decir, en este caso, el contenido del Derecho Comercial serán los actos a los que la ley le
otorga la calidad de mercantiles con independencia de la calidad de quien los realice.

Esta concepción objetiva es la que ha predominado, en general, a partir de la sanción del


Código de Comercio Francés en 1808.

Un ejemplo de un ordenamiento jurídico inspirado en esta concepción objetiva lo


encontramos, precisamente, en el Ordenamiento Jurídico Francés.

3) Concepción Mixta:
Para los que adoptan esta concepción del Derecho Comercial, el Contenido del Derecho
Comercial son los actos de comercio y los comerciantes que adquieren calidad de tal, cuando
ejercitan actos de comercio naturales de un modo profesional.

Es decir, en este caso, la Materia Comercial serán:

(a) Los comerciantes; y


(b) Los actos de comercio.

Esta concepción mixta, aunque prevalecientemente objetiva, fue la que adoptó el Código de
Comercio Argentino de 1862.

4) Concepción Moderna:

En la actualidad, el contenido del Derecho Mercantil se estructura en torno a tres elementos


esenciales:

(1) El Empresario;
(2) La Empresa; y
(3) La Actividad Económica.

LA MATERIA COMERCIAL EN EL NUEVO CÓDIGO CIVIL Y COMERCIAL DE LA REPÚBLICA

El nuevo Código Civil y Comercial de la Nación ha adoptado la concepción moderna del


Derecho Comercial y, por ende, estructura toda la Materia Mercantil en torno a las figuras de la
empresa, del empresario y de la actividad económica organizada.

Así pues, podemos decir que integran la llamada Materia Mercantil:

1. LOS SUJETOS MERCANTILES

La nueva norma delimitadora de la materia comercial es el artículo 320 del CCyC que establece
quienes son los obligados contables, los que por derivación serán los nuevos sujetos
mercantiles.

Así pues, si bien no hay más “comerciantes” ahora subsisten como “sujetos mercantiles
individuales” las personas humanas que realizan una actividad económica organizada.

Asimismo, si bien han desaparecido las sociedades comerciales, son sujetos mercantiles
colectivos, en términos generales, todas las personas jurídicas privadas, en tanto se les
imponen obligaciones contables y, en algunos casos, la inscripción en el Registro Público.

En particular, son sujetos mercantiles colectivos, todas las sociedades de la Ley General de
Sociedades.

¿Quiénes integran la calidad de sujeto mercantil?

A continuación enumeraremos los entes considerados sujetos mercantiles según el nuevo


código:

A. PERSONAS HUMANAS CON ACTIVIDAD ECONÓMICA ORGANIZADA


Esta categoría especial está compuesta por 3 clases de personas humanas:

 Las que realizan una actividad económica organizada.

 Las que son titulares de una empresa, o sea los empresarios.

 Las que son titulares de un establecimiento comercial, industrial, agropecuario o


de servicios.

Es decir, no solo los empresarios integran esta categoría sino también aquellos que realizan una
actividad económica organizada, sin llegar a configurar una empresa y quienes son titulares de
establecimientos comerciales, industriales, agropecuarios o de servicios, sin que tampoco se
configure una empresa, pudiendo denominar a estos últimos sujetos mercantiles como cuasi-
empresarios.

A continuación analizaremos cada uno de estos supuestos:

(i) SUJETOS CON ACTIVIDAD ECONÓMICA ORGANIZADA

Integran esta clase:

 El antiguo comerciante individual: Si bien en el nuevo código desaparece esta


figura, quienes para el viejo código revestían la calidad de comerciantes,
mantienen ahora la obligación de llevar contabilidad, sean o no titulares de una
empresa o de un establecimiento comercial, industrial, agropecuario o de
servicios.

Esta clase comprende a quien realiza una interposición en los cambios, asumiendo
riesgos, actuando por cuenta propia en forma profesional, habitual y con fin de
lucro.

Es decir, se comprende al comerciante que no llega a ser un empresario.

Comerciante: Quien realiza una actividad de intermediación en el cambio de


bienes.

Empresario: Titular de una empresa, entendiendo por esta la actividad organizada


de los factores de producción para producir bienes y servicios destinados al
mercado.

 Sujetos individuales que no eran considerados comerciantes en el viejo código.


Aquí se incluyen, por ejemplo, aquellos sujetos que intermedian en la prestación
de servicios, sin que se interpongan en el comercio de bienes, pero que
desplieguen una actividad económica organizada. Por ejemplo, se incluye en esta
categoría al fiduciario – persona humana – cuando la administración del
fideicomiso de que se trate registra cierta complejidad.

(ii) SUJETOS TITULARES DE UNA EMPRESA


Aquí se ubican los empresarios, es decir, quienes explotan una empresa, sin exigirse que
posean un| establecimiento (entendiéndose aquí, por establecimiento, al sustrato material
en que se asienta la empresa, esto es, al local, oficina, edificio, etc.)

Hay que tener en cuenta que el concepto de empresario ha evolucionado del empresario
capitalista (o dueño, esto es, quien suministra el capital) a una concepción de empresario
profesional, que solo promueve y administra la empresa, sin ser dueño.

Por lo tanto, hoy en día, el concepto de empresario permite distinguir diversas categorías o
roles que pueden o no coincidir en una misma persona: a) el empresario de titulo que es el
sujeto titular de la empresa y responsable por sus obligaciones; b) el empresario de gestión
que es quien dirige la empresa; y c) el empresario de riesgo que es el accionista o socio de
la sociedad.

También debe tenerse presente la existencia de un empresario indirecto como es el caso


de la persona humana controlante de la sociedad titular de la empresa,

La clave aquí es entender que la obligación de contabilidad solo pesará sobre el empresario
de título.

(iii) TITULARIDAD DE UN ESTABLECIMIENTO COMERICAL, INDUSTRIAL, AGROPECUARIO O


DE SERVICIOS

En primer lugar, esta clasificación parecería una reiteración de la categoría anterior ya que,
generalmente, el empresario es titular de un establecimiento.

Sin perjuicio de ello, no se trata de una reiteración y lo que se busca a través de esta
categoría es cubrir los siguientes casos extremos:

1. Los casos de establecimiento sin empresario, identificándose en este caso al


establecimiento con la hacienda o fondo de comercio, esto es, con la universalidad de
bienes materiales e inmateriales que generalmente constituyen el sustrato material de
la empresa.

2. Los casos en los que en un establecimiento en sentido vulgar (esto es, como sustrato
material, como oficina, local, edificio, etc.), lleve a cabo una actividad económica
organizada, sin llegar a haber empresa.

B. AGENTES AUXILIARES

No obstante no haber sido mencionados en el artículo 320 del nuevo código ni en ningún otro
lugar a lo largo de este cuerpo normativo, los agentes auxiliares, como son los corredores o
martilleros, despachantes de aduana, agentes de seguros, etc. mantienen sus estatutos
profesionales especiales, incluyendo la matriculación y la contabilidad, lo que implica que
continúan como agentes auxiliares de comercio.

C. SUJETOS COLECTIVOS

Son sujetos colectivos las personas jurídicas privadas.


Quedan comprendidas en esta clasificación, las siguientes personas jurídicas:

- Sociedades

- Asociaciones Civiles

- Fundaciones

- Iglesias y entidades religiosas

- Mutuales

- Cooperativas

- Consorcios de propiedad horizontal

Estas personas jurídicas privadas, gozan de personalidad jurídica diferenciada de sus miembros
y administradores.

Salvo el caso de las sociedades, las demás personas jurídicas no tienen fines de lucro como
objeto específico, por lo que su inclusión como sujetos mercantiles debe considerarse relativo
a sus obligaciones contables, en su caso de registro y, eventualmente, para la aplicación de una
regla por analogía.

En cambio, las sociedades regidas por la Ley General de Sociedades son los plenos y principales
sujetos mercantiles colectivos.

2. EL ESTATUTO DE LOS SUJETOS MERCANTILES

Definidos los sujetos mercantiles individuales y colectivos, corresponde ahora analizar las
normas que componen su estatuto, esto es, el conjunto de derechos y obligaciones que se
derivan de tal calidad.

Los principales deberes y obligaciones que corresponden a los sujetos mercantiles son los
deberes contables (contabilidad), la publicidad registral (la matricula en el registro mercantil) y
la rendición de cuentas.

A continuación analizaremos estos deberes y obligaciones:

- CONTABILIDAD OBLIGATORIA

La norma básica en la materia es el artículo 320 del nuevo código.

Conforme surge de este artículo, los obligados a llevar contabilidad pueden ser agrupados en 4
categorías, a saber:

a. Personas Jurídicas Privadas.

b. Personas Humanas que desarrollan una actividad económica organizada, que son
titulares de empresas o de establecimientos comerciales, industriales, agropecuarios o
de servicios.
c. Los Agentes Auxiliares del Comercio.

d. Los entes contables organizados sin personalidad jurídica, expresamente obligados por
ley, como es el caso de las Agrupaciones de Colaboración, las Uniones Transitorias de
Empresas y los Consorcios de Cooperación.

- PUBLICIDAD REGISTRAL

El código no prevé expresamente la inscripción registral o matriculación de todos los sujetos


mercantiles.

En efecto, solo establece la matriculación de los sujetos mercantiles colectivos, como son las
sociedades, pero nada establece, expresamente, respecto de los individuales. Sin perjuicio de
lo expuesto, entendemos que en tanto se encuentran obligados a llevar contabilidad, dichos
sujetos deberán gestionar su inscripción en el Registro Público a los fines de posteriormente
solicitar la rúbrica de sus libros contables.

- LA RENDICIÓN DE CUENTAS

El nuevo código presenta una sección específica sobre rendición de cuentas que establece la
obligación de rendir cuentas en todos los casos en que se haya actuado en “interés ajeno”.
Ahora bien, si bien esta obligación no es una obligación exclusiva de los sujetos mercantiles, los
casos previstos en el nuevo código se refieren, en su mayoría, a estos sujetos.

3. LOS CONTRATOS COMERCIALES

El nuevo código presenta a todos los contratos unificados, entre los que pueden discernirse las
siguientes categorías:

a. Contratos puramente civiles (renta vitalicia, el juego y la apuesta).

b. Contratos civiles que también eran utilizados en las actividades comerciales (permuta,
locación, obras y servicios, comodato, donación, cesión de derechos y transacción).

c. Contratos duplicados, es decir, que tenían distinta regulación en sede civil y en sede
comercial (compraventa, mutuo, mandato, fianza, depósito y prenda común).

d. Contratos típicamente comerciales regulados por el código de comercio o leyes


incorporadas al mismo (leasing, transporte, consignación, corretaje, algunos contratos
bancarios, cuenta corriente mercantil, fideicomiso).

e. Contratos ahora tipificados: el nuevo código incorpora y da estatuto legal a una serie
de contratos comerciales que no tenían tipicidad jurídica (algunos contratos bancarios:
apertura de crédito, préstamo y descuento, caja de seguridad, custodia de títulos,
agencia, factoraje, concesión, suministro, franquicia, etc.)

f. Contratos trasladados: El nuevo código recibe de la Ley General de Sociedades los


contratos asociativos: uniones transitorias de empresas, agrupaciones de colaboración,
negocios en participación, consorcios de cooperación.
g. Contratos en leyes especiales: otros contratos quedan fuera del código en leyes
especiales como las sociedades, los seguros, la prenda con registro y la transferencia
del fondo de comercio.

En principio todos los contratos son “civiles y comerciales”, ahora bien, a los fines del estudio
podemos clasificar a algunos en civiles y a otros en comerciales.

- CONTRATOS CIVILES

 Compraventa

 Locación

 Donación

 Cesión de derechos

- CONTRATOS COMERCIALES

Estos contratos quedan sujetos a la MATERIA COMERCIAL por los siguientes motivos:

 Son contratos de empresa:

# En algunos casos intervienen dos o más empresas: franquicia, suministro, agencia,


concesión, consignación, factoraje, UTE, agrupación de colaboración.

# En algunos casos interviene al menos una empresa: bancarios, depósito, cuenta


corriente, apertura de crédito, transporte, fideicomiso.

 Están comprendidos en leyes complementarias comerciales: sociedades, seguros,


corredores, martilleros, marcas, transferencia del fondo de comercio.

4. TITULOS VALORES

Los títulos valores son una de las creaciones históricas del derecho comercial y han sido
fundamentales para la circulación del crédito con seguridad, celeridad y eficiencia.

El nuevo código incorpora todo un capítulo destinado a regular normas generales aplicables a
los mismos.

5. El ARBITRAJE

El arbitraje como forma de dirimir los conflictos, mediante su sometimiento a un tercero, se


encuentra en los orígenes del derecho comercial.

En el comercio internacional el arbitraje es la jurisdicción por excelencia para dirimir los


conflictos.

Si bien en el pasado el arbitraje era visto con recelo, en la actualidad es muy utilizado.

6. LA JURISDICCIÓN COMERCIAL
La existencia de tribunales especiales que resolvían litigios entre comerciantes aplicando reglas
propias se encuentra en la esencia del origen y de la evolución del derecho comercial.

Así pues, la jurisdicción comercial tiene su origen en las corporaciones medievales.

En el nuevo código ha desaparecido la figura del comerciante y por ende la obligación de


sometimiento a la jurisdicción comercial, no haciéndose referencia alguna en el nuevo código a
este supuesto.

Sin perjuicio de ello, se sigue incluyendo este tema como parte del contenido del Derecho
Comercial debido a que en la Ciudad de Buenos Aires siguen existiendo juzgados
exclusivamente comerciales a los que se someten los casos puramente mercantiles, esto es,
aquellos casos que surjan por conflictos generados en cuestiones de materia mercantil.

7. EL RÉGIMEN DE CONCURSOS Y QUIEBRAS

También debe ser considerado parte de la MATERIA COMERCIAL.

COMO CONSECUENCIA DE TODO LO DICHO, podemos afirmar que el Derecho Comercial no ha


desaparecido como tal con la sanción del nuevo código.

EL COMERCIO Y EL DERECHO COMERCIAL EN LA CONSTITUCIÓN NACIONAL

Artículos de la Constitución Nacional que tratan sobre el Comercio

ADUANAS - Artículo 9.- En todo el territorio de la Nación no habrá más aduanas que las
nacionales, en las cuales regirán las tarifas que sancione el Congreso.

LIBRE CIRCULACIÓN - Artículo 10.- En el interior de la República es libre de derechos la


circulación de los efectos de producción o fabricación nacional, así como la de los géneros y
mercancías de todas clases, despachadas en las aduanas exteriores.

DERECHOS DE TRÁNSITO - Artículo 11.- Los artículos de producción o fabricación nacional o


extranjera, así como los ganados de toda especie, que pasen por territorio de una provincia a
otra, serán libres de los derechos llamados de tránsito, siéndolo también los carruajes, buques
o bestias en que se transporten; y ningún otro derecho podrá imponérseles en adelante,
cualquiera que sea su denominación, por el hecho de transitar el territorio.

TRANSITO DE BUQUES - Artículo 12.- Los buques destinados de una provincia a otra, no serán
obligados a entrar, anclar y pagar derechos por causa de tránsito, sin que en ningún caso
puedan concederse preferencias a un puerto respecto de otro, por medio de leyes o
reglamentos de comercio.

DERECHOS DE LAS PERSONAS - Artículo 14.- Todos los habitantes de la Nación gozan de los
siguientes derechos conforme a las leyes que reglamenten su ejercicio; a saber: de trabajar y
ejercer toda industria lícita; de navegar y comerciar; de peticionar a las autoridades; de entrar,
permanecer, transitar y salir del territorio argentino; de publicar sus ideas por la prensa sin
censura previa; de usar y disponer de su propiedad; de asociarse con fines útiles; de profesar
libremente su culto; de enseñar y aprender.
EL TRABAJO - Artículo 14 bis.- El trabajo en sus diversas formas gozará de la protección de las
leyes, las que asegurarán al trabajador: condiciones dignas y equitativas de labor, jornada
limitada; descanso y vacaciones pagados; retribución justa; salario mínimo vital móvil; igual
remuneración por igual tarea; participación en las ganancias de las empresas, con control de la
producción y colaboración en la dirección; protección contra el despido arbitrario; estabilidad
del empleado público; organización sindical libre y democrática, reconocida por la simple
inscripción en un registro especial.

Queda garantizado a los gremios: concertar convenios colectivos de trabajo; recurrir a la


conciliación y al arbitraje; el derecho de huelga. Los representantes gremiales gozarán de las
garantías necesarias para el cumplimiento de su gestión sindical y las relacionadas con la
estabilidad de su empleo.

El Estado otorgará los beneficios de la seguridad social, que tendrá carácter de integral e
irrenunciable. En especial, la ley establecerá: el seguro social obligatorio, que estará a cargo de
entidades nacionales o provinciales con autonomía financiera y económica, administradas por
los interesados con participación del Estado, sin que pueda existir superposición de aportes;
jubilaciones y pensiones móviles; la protección integral de la familia; la defensa del bien de
familia; la compensación económica familiar y el acceso a una vivienda digna.

PROPIEDAD - Artículo 17.- La propiedad es inviolable, y ningún habitante de la Nación puede


ser privado de ella, sino en virtud de sentencia fundada en ley. La expropiación por causa de
utilidad pública, debe ser calificada por ley y previamente indemnizada. Sólo el Congreso
impone las contribuciones que se expresan en el Artículo 4º. Ningún servicio personal es
exigible, sino en virtud de ley o de sentencia fundada en ley. Todo autor o inventor es
propietario exclusivo de su obra, invento o descubrimiento, por el término que le acuerde la
ley. La confiscación de bienes queda borrada para siempre del Código Penal argentino. Ningún
cuerpo armado puede hacer requisiciones, ni exigir auxilios de ninguna especie.

EXTRANJEROS - Artículo 20.- Los extranjeros gozan en el territorio de la Nación de todos los
derechos civiles del ciudadano; pueden ejercer su industria, comercio y profesión; poseer
bienes raíces, comprarlos y enajenarlos; navegar los ríos y costas; ejercer libremente su culto;
testar y casarse conforme a las leyes. No están obligados a admitir la ciudadanía, ni a pagar
contribuciones forzosas extraordinarias. Obtienen nacionalización residiendo dos años
continuos en la Nación; pero la autoridad puede acortar este término a favor del que lo solicite,
alegando y probando servicios a la República.

COMERCIO EXTERIOR - Artículo 27.- El Gobierno federal está obligado a afianzar sus relaciones
de paz y comercio con las potencias extranjeras por medio de tratados que estén en
conformidad con los principios de derecho público establecidos en esta Constitución.

Artículos de la Constitución Nacional que tratan sobre el Derecho Comercial

DICTADO DE NORMAS COMERCIALES - Artículo 75.- Corresponde al Congreso:

12. Dictar los Códigos Civil, Comercial, Penal, de Minería, y del Trabajo y Seguridad Social, en
cuerpos unificados o separados, sin que tales códigos alteren las jurisdicciones locales,
correspondiendo su aplicación a los tribunales federales o provinciales, según que las cosas o
las personas cayeren bajo sus respectivas jurisdicciones; y especialmente leyes generales para
toda la Nación sobre naturalización y nacionalidad, con sujeción al principio de nacionalidad
natural y por opción en beneficio de la argentina: así como sobre bancarrotas, sobre
falsificación de la moneda corriente y documentos públicos del Estado, y las que requiera el
establecimiento del juicio por jurados.

13. Reglar el comercio con las naciones extranjeras, y de las provincias entre sí.

Artículo 126.- Las provincias no ejercen el poder delegado a la Nación. No pueden celebrar
tratados parciales de carácter político; ni expedir leyes sobre comercio, o navegación interior o
exterior; ni establecer aduanas provinciales; ni acuñar moneda; ni establecer bancos con
facultad de emitir billetes, sin autorización del Congreso Federal; ni dictar los Códigos Civil,
Comercial, Penal y de Minería, después que el Congreso los haya sancionado; ni dictar
especialmente leyes sobre ciudadanía y naturalización, bancarrotas, falsificación de moneda o
documentos del Estado; ni establecer derechos de tonelaje; ni armar buques de guerra o
levantar ejércitos, salvo el caso de invasión exterior o de un peligro tan inminente que no
admita dilación dando luego cuenta al Gobierno federal; ni nombrar o recibir agentes
extranjeros.