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10 razones para

volver a comer
mantequilla
Una vez que sabemos que las grasas no son tan malas, podemos
perder el miedo a comer alimentos tan sabrosos como la
mantequilla.

Si las grasas no son tan malas, ¿podría ser beneficiosa la mantequilla?


Si hace poco comentábamos que la guerra contra el colesterol y la grasa
parecía estar en declive, hoy lo reafirmamos. El Gobierno de EEUU ha
decidido finalmente dejar de incluir el colesterol como un nutriente por el
que preocuparse. Este movimiento tiene una clara motivación: ya se
cuestiona 'oficialmente' que el colesterol dietético pueda afectar al
colesterol en sangre. Todo casi al mismo tiempo que una revista científica
del prestigioso British Medical Journal publica una investigación que
concluye que las recomendaciones nutricionales que se endurecieron
especialmente en relación a la grasa en los 70 y 80 en EEUU y Reino
Unido no estaban fundamentadas en estudios clínicos.
Una de las víctimas propiciatorias más claras de esa guerra contra las
grasas ha sido sin duda la mantequilla. Cuando en los años 30 del siglo
pasado el doctor Weston Price analizó las dietas de diversas poblaciones
nativas del mundo, halló que la mantequilla era un alimento común de
algunas de las poblaciones con mejor salud. Era el caso de poblados suizos
o de algunos grupos árabes, e incluso los norteamericanos
tradicionalmente consideraban la mantequilla un alimento para producir
niños fuertes y sanos. Pero, ¿por qué hemos de incluir mantequilla en
nuestras dietas?

Valor nutricional
Calorías: 717

Agua: 16%

Proteína: 0,9 g

Carbohidratos: 0,1 g

Grasas: 81,1 g

Saturadas: 51,37 g

Monoinsaturadas: 21,02 g

Poliinsaturadas: 3,04 g

Omega 3: 0,32 g
Omega 6: 2,17 g

Grasas Trans: 3,28 g

1. La mantequilla contiene antioxidantes


En efecto, contiene importantes antioxidantes
como vitaminas A y E, y selenio. De hecho, es una
de las mejores fuentes de vitamina A. También
contiene dosis apreciables de la importante
vitamina D.

2. Es una fuente de vitamina K2


Esta vitamina es fundamental para evitar la
calcificación arterial y con ello la arterioesclerosis.
Para encontrar esta vitamina, la mantequilla debe
ser preferentemente de vacas alimentadas con
pastos.

3. Reduce la lipoproteína A
Nadie cuestiona que la elevada lipoproteína A es
un importante factor de riesgo cardiovascular
aunque, por desgracia, es un factor desconocido en
la cultura colesterolfóbica actual. Para algunos
expertos, es el factor de riesgo más potente. El
elevado consumo de carbohidratos incrementa la
lipoproteína A; por el contrario, la mantequilla
tiende a reducirla.
4. Mejora la salud digestiva
La grasa de la mantequilla contiene
glicoesfingolípidos, unos ácidos grasos que
protegen frente a las infecciones gastro-
intestinales. El colesterol que contiene también
protege las paredes intestinales.

5. Favorece la salud del tiroides


Las personas con baja función tiroidea sufren de
un lento metabolismo y, lógicamente, de aumento
de peso. El nutriente más importante para evitar
esa baja función tiroidea es el yodo, y la
mantequilla contiene yodo altamente absorbible.

6. Mejora la absorción de las grasas Omega 3


Desde hace unos 20 años se ha puesto de
manifiesto que la clave en común de las dietas
mediterránea, japonesa y esquimal para proteger
frente a problemas cardiovasculares es el consumo
de pescado azul por su contenido en ácidos grasos
Omega 3. Las grasas saturadas como las de la
mantequilla ayudan a los tejidos a retener dichos
ácidos grasos Omega 3 tal como explica la
bioquímica Mary Enig en su libro Know your fats.

7. Puede favorecer la pérdida de peso


Para la mayoría resultará paradójico en tanto la
mantequilla es uno de los primeros alimentos que
dejamos cuando queremos bajar de peso. Pero
probablemente no estemos haciendo del todo bien.
Consideremos por ejemplo que la mantequilla
contiene un ácido graso llamado ácido linoleico
conjugado (CLA) que ha demostrado reducir la
grasa de la zona abdominal. También tiene otro
ácido graso llamado ácido butírico que reduce el
peso corporal en estudios animales.

8. Ayuda al desarrollo infantil


El colesterol hallado en la grasa de mantequilla es
muy importante para el desarrollo nervioso y
neuronal de los niños. No en vano, la naturaleza es
sabia y la leche materna es naturalmente rica en
colesterol y las dietas bajas en grasas en niños han
sido asociadas con deficiencias nutricionales.

9. Ayuda a combatir la caries


El contenido de la mantequilla de vacas
alimentadas con pastos en nutrientes como
vitaminas K2 y D3 le confiere un efecto
anticariogénico. Es decir, la mantequilla es un
alimento esencial en una dieta contra la caries.

10. Mejora el sistema inmunitario


El ácido butírico de la mantequilla que ya hemos
mencionado se ha asociado con
una estimulación de las células T, que sirven para
atacar virus.