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INTRODUCCIÓN

La modernización de nuestra legislación aduanera iniciada en el año 1991, la adopción en el Perú


de instrumentos, regímenes y procedimientos aduaneros con altos estándares internacionales,
debido a la celebración de Acuerdos Comerciales Internacionales por parte de nuestro país y la
revolución administrativa, tecnológica y económica que ocurrió en los años 90 dentro de la
Autoridad Aduanera, germinó una nueva base de profesionales inquietos por estudiar y conocer
esto que denominan: el Derecho Aduanero.

El derecho aduanero es importante para el país dado a que su legislación por la cual se integra
este orden jurídico determina y da dirección a una gran parte de la economía nacional, tan es así
que una norma jurídica aduanera decide que mercancías y efectos entran al país, así como los
impuestos y medidas arancelarias que deberán cubrir estos.

Por lo anterior, se considera necesario dejar en claro algunos conceptos que son los más
explícitos, excluyendo, de tal forma los que tienen un enfoque diferente, considerando que de los
conceptos que se analicen servirán de punto de partida para entrar de lleno al papel que juega en
las aduanas en el ambiente jurídico económico del país.

El profesor chileno Octavio Gutiérrez Carrasco manifiesta que el derecho aduanero es "el conjunto
de normas legales que determinan el régimen fiscal a que deben someterse los intervinientes en
el tráfico internacional de mercancías a través de fronteras nacionales o aduaneras, por la vía
marítima, terrestre, aérea, y postal; que organiza el servicio público destinado a su control, le fijan
sus funciones, señalan las clases y formalidades de las operaciones sobre tales mercancías y
establecen por último los tribunales especiales y el procedimiento de las causas a que dichos
tráficos dieren lugar.

El siguiente trabajo pretende dotar de las herramientas para cmprender la efervescencia en las
Facultades de Derecho, Contables y de Ciencias Económicas de las universidades del país, por
enseñar y capacitar en materia de comercio internacional.
DERECHO ADUANERO

1. ASPECTOS GENERALES DE LA NUEVA LEY GENERAL DE ADUANAS

Es uno de los pilares fundamentales para determinar la eficiente asignación de los recursos
productivos y así maximizar el bienestar de la población. Para ello, la política comercial incluye un
conjunto de instrumentos de política económica que permiten asegurar la libre comercialización
de bienes y servicios, tales como aranceles, reglas de origen, procedimientos aduaneros, compras
públicas, promoción de la inversión, entre otros

Sin embargo, el crecimiento continuo de los volúmenes de comercio y los consecuentes riesgos
existentes tienden a generar “cuellos de botella” en las cadenas de transporte y del tránsito entre
fronteras, lo cual debe ser enfrentado con marcos normativos aduaneros que contemplen
procedimientos simplificados para el manejo del flujo de mercancías en las aduanas.

El enfrentar dichos problemas contribuirá a la reducción de los costos de transacción del comercio
internacional, lo que, a su vez, generará un incremento de la competitividad económica del país
y, por tanto, un mayor bienestar de la sociedad en general a través del aumento de las
posibilidades de consumo e inversión.

En efecto, a través de simples y eficientes procedimientos aduaneros, que permitan un eficaz y


rápido despacho de mercancías, se puede tener un impacto altamente positivo sobre la
competitividad de la industria nacional pues se genera un predecible ambiente para la ejecución
de transacciones de comercio internacional. Ello, sin embargo, debe realizarse efectuando un
correcto balance entre eficiencia (facilitación del comercio) y control (administración de riesgos),
evitándose prácticas arbitrarias.

Así, en el marco de una mayor apertura comercial desarrollada en los últimos años, la política
aduanera en el Perú, a partir de la promulgación de la Ley General de Aduanas (Decreto
Legislativo N° 1053) y su reglamento (Decreto Supremo N° 010-2009-EF), ha estado sustentado
en los siguientes principios generales:

 La facilitación del comercio a través de la simplificación de formalidades y


procedimientos, y en la estandarización y armonización de los procesos con las prácticas a nivel
internacional; y
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 Una mejora continua de los procesos y supervisión de las posibles prácticas desleales
asociados a la libre competencia asociadas al contrabando, la evasión, la elusión, la subvaluación
o la sobrevaloración.

Bajo el primer principio, por ejemplo, se han contemplado procesos como el Nuevo Proceso
Despacho Aduanero recogido en la Nueva Ley General de Aduanas mediante el actual se regula
el despacho en 48 horas en el Punto de Llegada y sin traslado obligatorio a otros recintos o el
procedimiento de Envíos de Entrega Rápida el cual permite el despacho aduanero dentro de las
6 horas siguientes a la presentación de los documentos aduaneros necesarios por parte de las
empresas que brindan un servicio integral de envíos express, entre otros procedimientos. La meta
es que a través de la simplificación de formalidades y procedimientos se pueda ir reduciendo
constantemente el costo de las transacciones y las complejidades para efectuar los negocios de
comercio internacional.

Por otra parte, es también importante resaltar el rol de las aduanas para lograr las metas
gubernamentales en cuanto a la eficacia de los controles que aseguren las recaudaciones, el
cumplimiento de la legislación nacional, y en garantizar la protección y seguridad de la sociedad.

En efecto, si bien los flujos comerciales y de inversión se retraerían en los países que implementen
mecanismos burocráticos y costosos, debe tomarse en cuenta que dicho flujo puede también ser
repelido si se percibe que no existe un adecuado control y supervisión de prácticas desleales a la
libre competencia asociadas al contrabando, la evasión, la elusión, la subvaloración o la
sobrevaloración de mercancías.

En ese sentido, bajo el segundo principio de la Ley General de Aduanas, se han desarrollado
procesos de control que se basan en sofisticadas técnicas de gestión de riesgo que permiten,
entre otros, optimizar los reconocimientos físicos de mercancías y salvaguardar los intereses del
Estado, en general, y de los operadores de comercio exterior, en particular.

Es importante destacar que las prácticas a nivel internacional y la rapidez del comercio
internacional exigen que los controles a través de la aplicación de estas técnicas de gestión de
riesgos sean cada vez más selectos, concentrándose solo en los casos de mayor riesgo y que, a
su vez, facilite los despachos de mercancía. La meta es que los procedimientos y sistemas
aduaneros de control sean cada vez más efectivos y no puedan ser utilizados como barreras al
comercio internacional ni ser percibidos como tales.
Por último, el MEF, en coordinación con la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria
– Aduanas tiene como objetivo mejorar la infraestructura en las distintas aduanas del país, así
como lograr que las prácticas en tales lugares sean consistentes con las prácticas internacionales
(simplificación y estandarización de procedimientos y documentos).

De manera más específica este proceso de modernización incluye los siguientes componentes:

 Sofisticación de las técnicas de gestión de riesgo (evaluación de riesgo y controles de


selectividad).
 Uso maximizado de sistemas automáticos.
 Intervención coordinada con otras instituciones.
 Generación de información eficiente de fácil acceso.
 Proveer sistemas relacionados con materias aduaneras.
Retroalimentación continúa conjuntamente con el sector privado

2. DEFINICIÓN

Normativa que se encarga de regular el tráfico de mercancías ya sea tratándose de importación


o exportación, además de imponer sanciones a los particulares que incurran en infracciones
hacia estas regulaciones.

Habitualmente existe un procedimiento especial para la imposición de las sanciones por este
motivo.

El Derecho aduanero tiene una gran trascendencia para la política comercial y fiscal de un país,
puesto que a través de él se regulan las posibles medidas proteccionistas para proteger el
mercado interior de la competencia de los productos extranjeros.

De lo anterior se desprende:

 Que el derecho aduanero comprende normas coactivas.

 Que regulan actividades dentro del comercio exterior

 Regula las actividades de importación y exportación, así como las operaciones con
las diferentes mercancías y efectos.

 Regula los procedimientos de la materia en comento.

Y el último y el más importante considerando el tema en tela de juicio:

 La relación que tiene tanto directa como indirectamente con la afectación económica
y social del país desprendido de su orden jurídico.

Como podemos apreciar el derecho aduanero, necesita de una herramienta, de un organismo


por medio del cual se ejerza este poder coactivo y esa institución es lo que llamamos aduana.
2. PRINCIPIOS DEL DERECHO ADUANERO

El Congreso de la República mediante Ley N° 29157 delegó en el Poder Ejecutivo la facultad


de legislar por un plazo de ciento ochenta días calendario, sobre materias específicas con la
finalidad de facilitar la implementación del Acuerdo de Promoción Comercial Perú – Estados
Unidos y su Protocolo de Enmienda, así como el apoyo de la competitividad económica para
su aprovechamiento, entre las que se encontraba la materia de facilitación del comercio.

Es así que en pleno ejercicio de las facultades delegadas, el Poder Ejecutivo publicó el 27 de
junio de 2008 el texto completo del Decreto Legislativo N° 1053 que aprueba la nueva Ley
General de Aduanas, dando inicio a una nueva etapa dentro del proceso de modernización y
simplificación de los trámites aduaneros, que venimos observando desde inicios de los años
noventa.

Dicha Ley General de Aduanas presente un cuerpo normativo con variantes muy significativas
en relación a su antecesora, por lo que en esta oportunidad conviene destacar los principios
generales que la inspiran.

 Facilitación del Comercio exterior

Los servicios aduaneros son esenciales y están destinados a facilitar el comercio exterior,
al aseguramiento de la cadena logística, a contribuir al desarrollo nacional y a velar por el
control aduanero y el interés fiscal.

Para el desarrollo y facilitación de las actividades aduaneras, la administración aduanera


deberá expedir normas que regulen la emisión, transferencia, uso y control de documentos
e información, relacionados con tales actividades, sea ésta soportada por medios
documentales o electrónicos, las que gozan de plena validez legal.

Entendemos como facilitación del comercio exterior a la eliminación de trabas, barreras


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arancelarias o para arancelarias y cualquier otro tipo de restricciones burocráticas o


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administrativas en el desarrollo y gestión de los diferentes regímenes y trámites


aduaneros. La tendencia es a la eliminación del uso del papel para dar nacimiento y
prevalencia a los documentos electrónicos y con ello lograremos el surgimiento definitivo de
la anhelada Aduana Virtual.

Desde mediados de los años noventa felizmente nos encontramos sumergidos en un


proceso de mejoramiento continuo de los procesos aduaneros, lo cual involucra en gran
medida el uso del Sistema Integrado de Gestión Aduanera (SIGAD) tanto para gestionar los
regímenes aduaneros, así como para la toma de decisiones por parte de los diferentes
operadores de comercio exterior.

Incluso debemos mencionar que las Aduanas del mundo están marcando una notoria
tendencia: han dejado de ser entes meramente recaudadores de impuestos para llegar a
posicionarse como organismos públicos facilitadores del comercio exterior, logrando con
ello que los procesos de integración económica de nuestras naciones se haga más fluida y
armónica, y coadyuvando desde su área de competencia al crecimiento orgánico de la
economía, opinión que por cierto también es compartida por Roberto Zagal.

Merece una mención aparte la ley de Facilitación del Comercio Exterior – Ley N° 28977 que
constituyó una primera aproximación a los cambios normativos en materia aduanera que
debíamos asumir como parte de los compromisos adoptados con ocasión del Tratado de
Libre Comercio con los Estados Unidos. Aunque esta Ley tuvo una vigencia muy corta, dado
que fue derogada en gran medida por el Decreto legislativo N° 1053; sin embargo, nos
permitió conocer la firme voluntad del legislador por consolidar el principio de facilitación del
comercio exterior y ordenó de manera expresa a la Administración Aduanera que en el
trámite aduanero de mercancías, los procedimientos de control se ejecuten sin ocasionar
demora más allá de la necesaria.

 Cooperación e intercambio de información

Para el desarrollo de sus actividades la administración aduanera procurará el intercambio


de información y/o la interoperabilidad con los sistemas de otras administraciones
aduaneras o ventanillas únicas del mundo de manera electrónica o la integración de los
procesos interinstitucionales, así como la cooperación con empresas privadas y entidades
públicas nacionales y extranjeras.
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Las entidades públicas que registran datos en medios electrónicos, se encuentran


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obligadas, salvo las excepciones previstas en la Constitución y la Ley de Transparencia y


Acceso a la Información Pública, a poner a disposición de la Administración Aduanera dicha
información de manera electrónica.

La Administración Aduanera deberá disponer medidas para que el intercambio de datos y


documentos que sean necesarios entre la autoridad aduanera y los operadores de comercio
exterior se realicen por medios electrónicos.

La Ley General de Aduanas define a los medios electrónicos como aquel conjunto de bienes
y elementos técnicos computacionales que se aplican en unión con las telecomunicaciones
y permiten la generación, procesamiento, transmisión, comunicación y archivo de datos e
información. Bajo esta óptica consideramos que nos aproximamos a una nueva era
tecnológica y digital que debe contagiar a toda la Administración Pública en su conjunto,
para el beneficio del Estado y especialmente de los ciudadanos que solicitan que se les
brinde todos los servicios públicos con mayor eficiencia y oportunidad.

Merece un comentario aparte la novísima concepción de la declaración aduanera contenida


en el artículo 134° de la precitada Ley, donde el legislador anuncia que los documentos
justificativos exigidos para la aplicación de las disposiciones que regulen el régimen
aduanero para el que se declaren las mercancías, podrán ser presentados o puestos a
disposición por medios electrónicos en la forma, condiciones y plazos establecidos por la
autoridad aduanera. Sin dejar de mencionar que el mismo articulado consagra que los datos
transmitidos por medios electrónicos para la formulación de las declaraciones gozan de
plena validez legal; con lo cual queda totalmente cerrado aquel pasado lleno de papeles y
copias de documentos por doquier, que tarde o temprano iban a terminar por colapsar la
máxima capacidad de los archivos documentales que ostenta la Administración Pública.

 Participación de agentes económicos

El Estado promueve la participación de los agentes económicos en la prestación de los


servicios aduaneros, mediante la delegación de funciones al sector privado.

Por Decreto Supremo refrendado por el Titular de Economía y Finanzas, previa coordinación
con la administración aduanera, se dictarán las normas necesarias para que,
progresivamente se permita a través de delegación de funciones, la participación del sector
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privado en la prestación de los diversos servicios aduaneros en toda la República bajo la


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permanente supervisión de la administración aduanera.


Al respecto debemos esperar con suma curiosidad la dación de las normas
complementarias, habida cuenta que existen determinados servicios sensibles que la
Administración Aduanera no podría delegar al sector privado por ser inherentes a su función
primigenia de fiscalización y control.

Sin embargo, no podemos ser ajenos a la tendencia de la administración moderna que


permite a las empresas subcontratar algunos servicios para ser mucho más eficientes en su
propio desarrollo mediante la aplicación efectiva del outsourcing. Esta nueva práctica puede
traducirse en el mejoramiento de los servicios aduaneros, aportando a nuestra economía
que se orienta a la búsqueda del progreso dentro del proceso de apertura económica actual
y tratando de ser competentes en el comercio internacional.

Esta es la óptica que debiera inspirar al Consejo Consultivo en Temas Aduaneros creada
por la Sétima Disposición Complementaria Final de la Ley General de Aduanas para aplicar
de manera responsable y objetiva este principio en el mediano plazo.

 Gestión de la calidad y uso de estándares internacionales:

La prestación de los servicios aduaneros deberá tender a alcanzar los niveles establecidos
en las normas internacionales sobre sistemas de gestión de la calidad, con énfasis en los
procesos, y a aplicar estándares internacionales elaborados por organismos internacionales
vinculados al comercio exterior”.

La Administración Aduanera ha renovado en el mes de Abril del año 2007 la Certificación


ISO 9001 versión 2000, reconocimiento otorgado por la empresa certificadora BUREAU
VERITAS CERTIFICATION que posee reconocimiento internacional, así como por el
acreditador UKAS (United Kingdom Accreditation Service- Servicio de Acreditacion del
Reino Unido) miembro del Foro Internacional de Acreditación – IAF.

La Certificación internacional otorgada al servicio aduanero de SUNAT en los procesos de


manifiesto de carga, importación y exportación definitiva de las Intendencias de Aduana
Marítima y Aérea del Callao, desde el 28 de mayo del 2007 hasta el 26 de abril del 2010,
representa el reconocimiento nacional e internacional a la labor desarrollada en beneficio
de la calidad de los servicios.
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Cabe destacar que la Administración Aduanera asumió con absoluta responsabilidad este
-

reto de certificar sus procesos más importantes, lo cual le ha permitido posicionarse como
una entidad pública que se encuentra en camino a la excelencia, para lo cual debe seguir
desarrollando el mejoramiento continuo de todos sus servicios de manera permanente.

 Buena fe y presunción de veracidad:

Los principios de buena fe y de presunción de veracidad son base para todo trámite y
procedimiento administrativo aduanero de comercio exterior.

Haciendo un poco de historia diremos que el principio de presunción de veracidad quizás


surgió por vez primera en nuestro país con la dación del memorable Decreto Legislativo N°
668 que dictó las medidas destinadas a garantizar la libertad de comercio exterior e interior
como condición fundamental para el desarrollo del país desde el año 1991.

En cuanto al principio de buena fe o bonefine podemos mencionar que su ingreso a nuestra


legislación fue utilizando como vehículo transportador al Decreto legislativo N° 722 que
aprobó la antigua Ley General de Aduanas que rigió durante los años 1992 a 1996. En
aquella oportunidad se establecieron estos dos principios rectores que rigen hasta el día de
hoy todos los trámites y regímenes aduaneros.

Con el paso del tiempo podemos afirmar que fue un acierto del legislador incorporar estos
dos principios en la legislación aduanera. Ahora vemos que le permite a la autoridad
aduanera ejercer su control de manera selectiva y aleatoria en estricta aplicación del
principio de presunción de veracidad. Vale decir que resulta aplicable incluso para aquellas
declaraciones que no han sido sometidas a las acciones de control ordinario o
extraordinario.

Un ejemplo de la aplicación del principio de buena fe lo podemos encontrar en el Régimen


de Incentivos. En este caso se permite al infractor que pueda acogerse al beneficio de rebaja
del 90% de la multa, siempre que subsane la infracción y se presente a la Administración
Aduanera de manera libre y voluntaria a pagar esta multa rebajada incluido sus intereses
moratorios, pero antes de haber sido notificado con la Resolución respectiva. Se entiende
en este caso que la Administración Aduanera aún no ha detectado la infracción, por lo que
premia la buena fe del infractor al reconocer su error, subsanar la infracción y pagar al fisco
el monto de la multa rebajada.
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Dentro de este mismo enfoque se encuentra la opinión de Roberto Zagal cuando señalar
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que el principio de buena fe ha sido complementado con el principio de presunción de


veracidad.
 Publicidad:

Todo documento emitido por la SUNAT, cualquiera sea su denominación


que constituya una norma exigible a los operadores de comercio exterior
debe cumplir con el requisito de publicidad.

Las resoluciones que determina la clasificación arancelaria y las


resoluciones anticipadas se publican en el portal de la SUNAT.

En la medida de lo posible, la SUNAT publicará por adelantado


cualesquiera regulaciones de aplicación general que rijan asuntos
aduaneros que proponga adoptar, y brindará a las personas interesadas
la oportunidad de hacer comentarios previamente a su adopción.

Este principio se encuentra también recogido en el Tratado de Libre


Comercio celebrado por nuestro país con Los Estados Unidos y por ende
reviste especial importancia, no sólo porque obliga a publicar todo
documento emitido por la Administración Aduanera que constituya norma
exigible a los operadores del comercio exterior; sino también porque va a
permitir la mayor participación de la sociedad civil en el proceso de
formulación de las normas aduaneras.

Los conflictos sociales que se han venido presentando recientemente en


las diversas regiones de nuestro amado suelo patrio, nos dejan también
como lección que no existe otra forma mejor de legislar; que aquella
donde se permita la amplia participación de todos los sectores
involucrados en la aplicación de las normas. Es innegable que la
aplicación de este principio permitirá recoger de los operadores de
comercio exterior, la diversa gama de propuestas legislativas, las mismas
que debieran ser debatidas y analizadas para lograr que continuemos
experimentando cifras favorables en nuestra Balanza Comercial y demás
indicadores económicos.