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CÓMO PREPARARNOS PARA LOS EXCESOS DE LAS FIESTAS…

¡Este año se evitarán tantas molestias por las comidas copiosas gracias a la ingestión de
nutrientes naturales protectores! Digestiones pesadas, flatulencias, gases y resaca…

Las comidas muy ricas en grasas saturadas y acompañadas de alcohol someten al


organismo a una dura prueba.

Para limitar los efectos nefastos de dichos tóxicos, hay que tomar fitonutrientes que
actuarán de forma sinérgica sobre la digestión de los macronutrientes, el sistema de
desintoxicación del hígado y por último, sobre la producción adecuada de las
secreciones biliares.

Durante la digestión de los alimentos, los macronutrientes se degradan de manera


progresiva en micronutrientes.

Las proteínas se esconden en aminoácidos, gracias a la acción de las proteasas, los


lípidos se fraccionan en ácidos grasos mediante las lipasas y los glúcidos se
desmantelan en asas por enzimas específicas tipo amilasas, glucoamilasas, α-
galactosidasas, lactasas o invertasas.

Cuando las comidas son muy copiosas, es obligatorio aliviar el trabajo del páncreas en
su función exocrina, es decir su capacidad de sintetizar las enzimas digestivas, ya que
con la edad este órgano produce cada vez menos.

Un aporte suplementario de enzimas vegetales, desde el comienzo de las comidas,


ayuda a restaurar esta reserva de enzimas a un nivel normal y permite de este modo una
digestión completa de todos los grupos de alimentos, evitando las sensaciones de
pesadez que surgen tras tales festines.

Un aporte suplementario de carbono activo o de arcilla verde, especialmente, permitirá


limitar las flatulencias intestinales al absorber las bacterias y otros agentes indeseables.

El consumo de alcohol durante estas comidas festivas supondrá asimismo efectos


secundarios dañinos para el organismo. Estos últimos se deben en gran medida al
acetaldehído, un subproducto del metabolismo del alcohol producido por el hígado, que
revela ser casi 30 veces más tóxico que el propio alcohol.

En efecto, además del hecho de que el acetaldehído favorecer la producción de radicales


libres, causa sobre todo la glucación de las proteínas y reduce la producción de
glutatión.

Diversos compuestos naturales han demostrado su efecto protector contra la toxicidad


del acetaldehído: la N-acetil-cisteína que, junto a la vitamina C, a la tiamina HCl y al
ácido α-lipoico interviene en su proceso de desintoxicación, aumentando los niveles de
glutatión.

El hígado y la vesícula biliar serán pues órganos claves que no habrá que descuidar en
este periodo de fiestas. Así pues, como ocurre en cada cambio de estación, se imponen
una limpieza y una protección fitoterapéuticas durante un plazo de entre tres y cuatro
semanas consecutivas.

El cardo mariano enriquecido con silimarina, el extracto de Rapahnus sativus (rábano


negro) o el de alcachofas estandarizado en ácido cafeolquínico actúan en sinergia y son
desde entonces perfectamente reconocidos por sus propiedad coleréticas,
hepatoprotectoras y hepatorregeneradoras.