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Privado I

EL DERECHO SUBJETIVO: Concepto y definición. Elementos.


Clasificación
-El derecho objetivo: se confunde e identifica con la ley misma, la
norma de conducta, que manda, prohíbe o permite, de ahí que lo
llamemos derecho-ley.
-El derecho subjetivo: es el derecho-facultad, el derecho poder o
atribución de que goza la persona para obrar. Es la facultad de obrar
y de exigir con miras a la satisfacción de un interés honesto y justo,
digno de la tutela jurídica.
Si analizamos la estructura racional del derecho subjetivo,
habremos de decir que el concepto encierra tres categorías insitas:
Ia) El sujeto; 2a) El objeto y el Título o causa eficiente.
Calificación de los derechos subjetivos civiles, habremos de
distinguir dos grandes categorías:
1)Los derechos que importan directa o inmediatamente a la propia
persona: es decir, los derechos sobre la propia persona, o
inherentes a la persona, o derechos de la personalidad; y los
derechos sobre la persona ajena que son llamados también
derechos potestativos y los hallamos en el derecho de familia,
siendo el paradigma la patria potestad
2) Los derechos que importan directa o inmediatamente a los
bienes, al patrimonio: es decir, derechos personales o derechos de
crédito, los que también se llaman obligaciones y derechos reales o
derechos en la cosa, sobre la cosa.
3) Existe también una categoría intermedia: es decir, los derechos
intelectuales, que también se llama propiedad intelectual. Tienen
contenido económico, y la ley asegura al derechohabiente el
aprovechamiento exclusivo, durante un tiempo prolongado, de
todo el rendimiento patrimonial que representa la obra intelectual,
científica, artística o literaria.
ABUSO DEL DERECHO: Teoría del abuso del derecho Si bien es
legitimo usar los derechos que la ley concede, no lo es abusar de
ellos. La ley es la base dentro de la cual la persona puede
desarrollar sus actividades sin temor de perjudicar a terceros, si
esto se produce se debe aplicar una pena. El derecho termina
cuando comienza el abuso. Se considera que hay abuso cuando el
ejercicio es contrario a los fines que esta ley establece. El abuso del
derecho estaría en el ejercicio anormal del mismo, en la falta de
diligencia, en la desviación del fin social y económico, en la falta de
intereses legítimos, serios y reales y en el ejercicio de un derecho
con mala intención. El embargo indebido de bienes de un deudor es
considerado abuso de derecho, en el cual el embargante es el
responsable. Se trata del ejercicio abusivo del derecho, el cual es
considerado como un acto ilícito, el cual en el ambiente jurídico es
tratado como un acto ilícito abusivo que se diferencia del acto ilícito
común porque en este se violan las normas legales.
Requisitos para considerar abusivo y sancionable el ejercicio del
derecho.
1-. Que el ejercicio sea contrario a lo que dice la ley, desde el punto
de vista del pensamiento de la sociedad.
2-. Que el ejercicio sea contrario con la buena fe entre las partes, la
moral y las buenas costumbres.
3-. Que por las desviaciones se haya producido un daño grave, o se
produjera en el futuro.
4-. No es necesario demostrar la intención o culpa de la persona
que ejercicio el abuso del derecho, sino solamente es suficiente con
establecer que se ha transgredido la buena fe, y que la conducta sea
desleal y abusiva.
Procedimiento para declarar que un derecho a sido ejercido
abusivamente: La persona interesada en que se sancione a la otra
parte por haber obrado abusivamente debe probar los elementos
que configuran el abuso del derecho; "es posible invocar el ejercicio
abusivo a través de una demanda judicial o bien contestar a la
demanda de la otra por medio de una defensa. Posibilidades de
declararlo de oficio: en algunos casos, sin que una parte haya
alegado el abuso de la contraparte, el juez puede declararlo de
oficio. Se debe mencionar una siguiente distinción:
-En el ejercicio del derecho subjetivo (afecta los intereses
particulares de cada parte), el acto abusivo debe ser denunciado
por las personas denunciadas.
-Si el acto abusivo viola intereses públicos, la moral o las buenas
costumbres, el juez lo puede sancionar sin necesidad de la petición
de las partes.
LA PERSONA
PERSONA: Art. 30: “Son personas todos los entes susceptibles de
adquirir derechos y contraer obligaciones”
Clasificación de las personas
1) persona de existencia visible: El art. 51 del Código Civil define a
las personas de existencia visible de esta manera: "Todos los entes
que presentasen signos característicos de humanidad, sin
distinción, de cualidades o accidentes, son personas de existencia
visible".
2) persona de existencia ideal o persona jurídica: no están definidas
por el Código Civil, aun cuando el art. 32 se refiere a ellas por
exclusión: "Todos los entes susceptibles de adquirir derechos, o
contraer obligaciones, que no son personas de existencia visible,
son personas de existencia ideal, o personas jurídicas". La persona
jurídica es una creación del pensamiento jurídico fundada en la
realidad social, en virtud de la cual, los grupos humanos
organizados, en atención a sus fines son investidos de personalidad
jurídica y considerados sujetos de derechos y deberes jurídicos".
Los derechos de la personalidad.
Son derechos absolutos porque se dan, a imagen y semejanza de los
derechos reales, contra todos, erga omnes, ya que todos y cada uno
de los miembros que constituyen la comunidad jurídicamente
organizada están obligados a respetar la persona de los demás.
Tales derechos son, ante todas las cosas, derechos absolutos de
contenido negativo, sin perjuicio, de que también tengan contenido
positivo, ya que miran a dispensarle a la persona el goce pleno,
integral, de todas las partes constitutivas de su ser, para el logro de
su misión trascendente.
El cuadro clásico de los ius naturalistas nos decía que estos
derechos eran cuatro: derecho a la vida, derecho a la integridad
corporal, derecho a la libertad y derecho al honor.
ATRIBUTOS DE LA PERSONA: Son aquellas cualidades que son
inherentes al sujeto del derecho, aquellas calidades que le son
inseparables, sin las cuales no podemos concebir el sujeto del
derecho ni la personalidad jurídica, a saber: el nombre, la
capacidad, el estado y el domicilio. Ahora bien, si nos referimos a la
persona jurídica o de existencia ideal, podríamos admitir que el
patrimonio es un atributo.
Nombre de las Personas Físicas.
El nombre es el atributo de la persona que la identifica y la
individualiza del resto. Está compuesto por dos elementos: el
pronombre o nombre de pila (o apelativo ) y el apellido (o
cognomen o patronímico). Ambos cumplen funciones diferentes, el
nombre de pila individualiza a la persona en su familia y el apellido
la individualiza en la sociedad.
Respecto de su naturaleza jurídica existen varias teorías, Buteler
adhiere a la de la naturaleza compleja que es la receptada en el art.
1 º de la ley 18248 que dice: “toda persona natural tiene el derecho
y el deber de usar el nombre y apellido que le corresponde de
acuerdo a las disposiciones de la presente ley”. Por lo tanto es un
derecho-deber, por eso es inherente a la calidad de persona.
Nombre de pila.
Los elementos del nombre se adquieren de manera diferente14,
según la ley 18.248 (citada al pie de página) se adquiere por la
inscripción en la partida de nacimiento correspondiente según el
procedimiento ahí indicado. El art. 3º de dicha ley establece algunas
limitaciones: “ARTÍCULO 3.- El derecho de elegir el nombre de pila
se ejercerá libremente, con la salvedad de que no podrán
inscribirse:1) Los nombres que sean extravagantes, ridículos,
contrarios a nuestras costumbres, que expresen o signifiquen
tendencias políticas o ideológicas, o que susciten equívocos
respecto del sexo de la persona a quien se impone.2) Los nombres
extranjeros, salvo los castellanizados por el uso o cuando se tratare
de los nombres de los padres del inscripto, si fuesen de fácil
pronunciación y no tuvieran traducción en el
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idioma nacional. Queda exceptuado de esta prohibición el nombre
que se quisiera imponer a los hijos de los funcionarios o empleados
extranjeros de las representaciones diplomáticas o consulares
acreditadas ante nuestro país, y de los miembros de misiones
públicas o privadas que tengan residencia transitoria en el territorio
de la República.3) Los apellidos como nombre.4) Primeros nombres
idénticos a los de hermanos vivos.5) Más de tres nombres. Las
resoluciones denegatorias del Registro de Estado Civil serán
recurribles ante el Tribunal de Apelaciones en lo Civil dentro de los
quince días hábiles de notificadas. ARTÍCULO 3 bis.- Podrán
inscribirse nombres aborígenes o derivados de voces aborígenes
autóctonas y latinoamericanas, que no contraríen lo dispuesto por
el artículo 3º, inciso quinto, parte final.” De estas disposiciones hay
varias que ya no se aplican por el paso del tiempo y por los usos y
costumbres, sí se mantiene la limitación de más de tres nombres,
los nombres ridículos (y que cuando fueran puestos pueden ser
modificados) y los nombres extranjeros no conocidos que deben
justificarse.
Apellido
El apellido posee un régimen diferente, éste se adquiere por
pertenecer a un grupo familiar, al respecto la ley 18.248 también
regula su adquisición:
Hijos matrimoniales• : “ARTÍCULO 4.- Los hijos matrimoniales
llevarán el primer apellido del padre. A pedido de los progenitores
podrá inscribirse el apellido compuesto del padre o agregarse el de
la madre. Si el interesado deseara llevar el apellido compuesto del
padre o el materno, podrá solici-tarlo ante el Registro del Estado
Civil desde los dieciocho años. Una vez adicionado, el apellido no
podrá suprimirse.”
Hijos extramatrimoniales: • son aquellos nacidos de una unión de
hecho, sea temporal o permanente, “ARTÍCULO 5.- El hijo
extramatrimonial reconocido por uno solo de sus progenitores
adquiere su apellido. Si es reconocido por ambos, sea simultánea o
sucesivamente, adquiere el apellido del padre. Podrá agregarse el
de la madre, en la forma dispuesta en el artículo anterior. Sin
embargo, si el reconocimiento del padre fuese posterior al de la
madre, podrá, con autorización judicial, mantenerse el apellido
materno cuando el hijo fuese públicamente conocido por éste. El
hijo estará facultado también, con autorización judicial, para hacer
la opción dentro de los dos años de haber cumplido los dieciocho
años, de su emancipación o del reconocimiento paterno, si fuese
posterior. Si la madre fuese viuda, el hijo llevará su apellido de
soltera.”
Hijos huérfanos:• son aquellos respecto de los que se desconoce el
origen y no se sabe la identidad (por ejemplo en el caso de bebés
abandonados). Al respecto dispone la ley: “ARTÍCULO 6.- El oficial
del Registro del Estado Civil anotará con un apellido común, al
menor no reconocido, salvo que hubiese usado apellido, en cuyo
caso se le impondrá éste. Si mediare reconocimiento posterior, el
apellido se sustituirá por el del progenitor que lo reconociere, en la
forma ordenada en el artículo anterior. Si fuese conocido por el
apellido inscripto, estará facultado para mantenerlo, de acuerdo
con las reglas del mismo artículo. Toda persona mayor de dieciocho
años que careciere de apellido podrá pedir ante el Registro del
Estado Civil la inscripción del que hubiese usado.”
Hijos adoptivos:• este caso se refiere a la adopción plena, es decir,
cuando el hijo pasa a ocupar ese rol en la familia; en nuestro país se
puede adoptar siendo soltero o casado, necesariamente deberá
existir una diferencia de 18 años entre adoptante y adoptado. Al
respecto la ley dispone: “ARTÍCULO 12.- Los hijos adoptivos llevarán
el apellido del adoptante, pudiendo, a pedido de éste, agregarse el
de origen. El adoptado podrá solicitar su adición ante el Registro del
Estado Civil desde los dieciocho años. Si mediare reconocimiento
posterior de los padres de sangre, se aplicará la misma regla.
Cuando los adoptantes fueren cónyuges, regirá lo dispuesto en el
artículo 4º. Si se tratare de una mujer cuyo marido no adoptare al
menor, llevará el apellido de soltera de la adoptante, a menos que
el cónyuge autorizare expresamente a imponerle su apellido.
Cuando la adoptante fuere viuda, el adoptado llevará su apellido de
soltera, salvo que existieren causas justificadas para imponerle el
de casada. ARTÍCULO 13.- Cuando se adoptare a un menor de seis
años, los adoptantes podrán pedir el cambio del nombre de pila o la
adición de otro. Si fuere de más edad, se le podrá agregar otro
nombre después del que anteriormente tenía el adoptado, con la
limitación del artículo 3º, inciso 5).ARTÍCULO 14.- Revocada la
adopción o declarada la nulidad, el adoptado perderá el apellido de
adopción. Sin embargo, si fuese públicamente conocido por ese
apellido podrá ser autorizado por el juez a conservarlo, salvo que la
causa de la revocación fuese imputable al adoptado.”
Mujer casada• 15: la legislación se ha modificado hace muchos años
al respecto, dándole a la mujer casada la opción de llevar el apellido
de su marido y regulando aspectos relativos al estado de separación
personal y viudez.
-Adquisición y cambio de nombre. Prueba. Seudónimo.
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Los nombres pueden ser rectificados, pero se debe seguir un
procedimiento especial al respecto. Dispone la ley 18.248:
“ARTÍCULO 15.- Después de asentados en la partida de nacimiento
el nombre y apellido, no podrán ser cambiados ni modificados sino
por resolución judicial, cuando mediaren justos motivos. El director
del Registro del Estado Civil podrá disponer de oficio o a pedido de
parte, la corrección de errores u omisiones materiales que surjan
evidentes del texto de la partida o de su cotejo con otras.”
Obviamente, estas resoluciones son apelables.
El seudónimo no es el verdadero nombre sino es el que las personas
se ponen a sí mismas de manera voluntaria. Generalmente cumple
una función identificadora especial protectora de la verdadera
identidad o para identificarse en un medio en especial. Los
seudónimos también se protegen pero para ello es necesaria su
inscripción en el Registro Nacional de Derechos de Autor y gozan de
toda la protección de la ley.
Protección del nombre. Acciones
En la ley 18.248 proporciona a las personas tres acciones para
proteger el nombre de una persona: acción de reclamación o
reconocimiento de nombre, acción de impugnación, contestación o
usurpación de nombre y acción de supresión de nombre.
Acción de reclamación o reconocimiento de nombre:• “ARTÍCULO
20.- La persona a quien le fuere desconocido el uso de su nombre,
podrá demandar su reconocimiento y pedir se prohíba toda futura
impugnación por quien lo negare; podrá ordenarse la publicación de
la sentencia a costa del demandado”
Acción de impugnación de nombre:• “ARTÍCULO 21: Si el nombre
que pertenece a una
persona fuese usado por otra para su propia designación, ésta
podrá ser demandada para que cese en el uso indebido, sin
perjuicio de la reparación de los daños, si los hubiese”
Acción de supresión de nombre:• “ARTÍCULO 21 (2º párrafo)Cuando
fuere utilizado maliciosamente para la designación de cosas o
personajes de fantasía y causare perjuicio moral o material, podrá
demandarse el cese del uso y la identificación de los daños. En
ambos casos, el juez podrá imponer las sanciones que autoriza el
artículo 666 bis del Código Civil”
Según las Dras Lloveras de Resk, Bertoldi de Fourcade y Bergoglio16
“En sentido estricto, la primera es una acción de reclamación por
desconocimiento del nombre; la segunda, de impugnación por
usurpación del nombre; la tercera es también de impugnación por
usurpación. La diferencia radica en que, en la segunda, el nombre se
emplea para designar a otra persona y en la tercera, para designar
objetos o personajes de fantasía”
El Nombre de las Personas Jurídicas. En las personas jurídicas el
nombre también las individualiza y además., como las personas
jurídicas obran a través de sus representantes, funciona para que
los actos realizados por ellos se imputen a la persona jurídica. Es
esencial para su desarrollo y el logro de sus fines sociales.
Las personas jurídicas, como se verá mas adelante, no son todas
iguales sino que se clasifican, a continuación se presenta un
esquema de una clasificación básica para nuestro derecho civil:
PERSONASJURÍDICAS De carácter público (Estado nacional,
Provincial y Municipal, Entes autárquicos, Iglesia Católica) y carácter
privado (sin fines de lucro y con fines de lucro)
Al respecto es importante tener en cuenta que según el tipo de
persona que sea será la regulación aplicable:
Fundaciones:• se les aplica lo dispuesto en la ley 19.863. que
establece en su art. 31 que en acto constitutivo debe estar el
nombre de la fundación
Asociaciones: • se encuentran reguladas por el Título I, sección I, del
libro I del Código Civil. Dependen del Estado para funcionar, de esta
manera el encargado de dar dicha autorización (en general es la
Dirección de Inspección de Personas Jurídicas) es el que fijará los
requisitos para el nombre (siempre entre los requisitos de su
constitución)
Sociedades comerciales:• se encuentran reguladas por la ley 19.550
y puede tener denominación (nombre de fantasía que
generalmente se aplica a las sociedades con responsabilidad
limitada, por Ej.: Granix S.A), o razón social (figura el nombre de
todos o algunos de los socios y la poseen generalmente las
sociedades de responsabilidad ilimitada; por ej: Benítez e
hijos.S.C.); ambas deben constar en el contrato social.
Sociedades civiles: • regulada en los artículos 1655, 1656, 1678, y
particularmente en los arts. 1679 y 1680 17 del Código Civil.
.El Nombre Comercial
El nombre comercial lo poseen las empresas unipersonales (o
comerciante en sentido estricto, que no tiene diferenciado su
patrimonio de empresa y el personal), y se adquiere por el uso
durante un año sin oposición. Este es importante porque identifica
al comercio a tal punto que es tomado como parte de una
operación denominada “transferencia de fondo de comercio” como
requisito de identificación; no es necesaria su inscripción como tal.
Sin embargo puede registrarse como marca si el posicionamiento de
la empresa es importante.
Domicilio
El domicilio es el atributo de las personas que permite establecer el
centro de sus relaciones jurídicas, es ahí donde podrán ser
notificadas resoluciones al respecto por ejemplo. Por ello tomamos
la definición proporcionada por Buteler18 en la que nos dice que
“Domicilio es el asiento jurídico de las personas o el lugar donde el
derecho considera que la persona tiene el centro de sus relaciones”.
Posee un elemento objetivo que es la residencia en un lugar
determinado y un elemento subjetivo que es el ánimo o voluntad
de habitar ahí.
Clases.
El domicilio se clasifica de la siguiente manera:
Domicilio General
• Real: Art. 8919. “El domicilio real de las personas, es el lugar
donde tienen establecido el asiento principal de su residencia y de
sus negocios”. Para este tipo de domicilio es necesario reunir los
dos elementos, el objetivo y el subjetivo (que se refleja en la
capacidad de derecho y de hecho, aunque sea relativa)
• Legal: Es el que la ley, en general ante la falta de alguno de los
elementos presume que la persona tiene. “Art. 90:El domicilio legal
es el lugar donde la ley presume, sin admitir prueba en contra, que
una persona reside de manera permanente para el ejercicio de sus
derechos y cumplimiento de sus obligaciones, aunque de hecho no
esté allí presente, y así:
1° Los funcionarios públicos, eclesiásticos o seculares, tienen su
domicilio en el lugar en que deben llenar sus funciones, no siendo
éstas temporarias, periódicas, o de simple comisión;
2° Los militares en servicio activo tienen su domicilio en el lugar en
que se hallen prestando aquél, si no manifestasen intención en
contrario, por algún establecimiento permanente, o asiento
principal de sus negocios en otro lugar;
3° El domicilio de las corporaciones, establecimientos y asociaciones
autorizadas por las leyes o por el Gobierno, es el lugar donde está
situada su dirección o administración, si en sus estatutos o en la
autorización que se les dio, no tuviesen un domicilio señalado;
4° Las compañías que tengan muchos establecimientos o sucursales
tienen su domicilio especial en el lugar de dichos establecimientos
para sólo la ejecución de las obligaciones allí contraídas por los
agentes locales de la sociedad;
5° Los transeúntes o las personas de ejercicio ambulante, como los
que no tuviesen domicilio conocido, lo tienen en el lugar de su
residencia actual;
6° Los incapaces tienen el domicilio de sus representantes;
7° El domicilio que tenía el difunto determina el lugar en que se
abre su sucesión;
8° Los mayores de edad que sirven, o trabajan, o que están
agregados en casa de otros, tienen el domicilio de la persona a
quien sirven, o para quien trabajan, siempre que residan en la
misma casa, o en habitaciones accesorias…”
• De origen_: Art. 89 2º parte “El domicilio de origen, es el lugar del
domicilio del padre, en el día del nacimiento de los hijos.”
Es importante tener en cuenta que el verdadero atributo de las
personas es el domicilio real, pero solo se puede tener una de las
clases, o se tiene el real o se tiene el legal; en ese sentido es
“único”.
Además este domicilio es “mutable”, es decir que se puede
cambiar20, ya sea por cambio en la capacidad de las personas (por
ejemplo un menor que cumple la mayoría de edad pasa de
domicilio legal a domicilio real) o un cambio en la su situación (por
ejemplo: una persona que es designada en un puesto de
Funcionario público y que requiere trasladarse, cambia de domicilio
real a domicilio legal)
Domicilio especial: esta clase de domicilio no es un atributo de la
persona, solo lo es el general en todas sus clasificaciones. Este
domicilio se puede constituir convencionalmente (por ejemplo en la
celebración de un contrato) o por encontrarse la persona en una
situación determinada como ser por ejemplo que contraiga
matrimonio (domicilio conyugal), que trabaje en relación de
dependencia (domicilio laboral), , que sea parte en un juicio
(domicilio procesal). Es decir que es temporario en principio y se
termina cuando la situación finaliza. Por eso no se puede decir que
éste sea un atributo de las personas, sino que puede faltar. Según
Alterini21, en esta clasificación se distingue el domicilio comercial
que es aquel que tiene el comerciante para el desempeño de sus
actividades. Las sociedades también poseen este tipo de domicilio,
y es el de la jurisdicción en el que se encuentra constituida; además
puede tener una sede diferente donde funciona. Por último
distingue el caso de las sociedades irregulares o de hecho22 que
tienen su domicilio en la sede social o lugar del establecimiento
principal.
Efectos
El domicilio produce efectos de suma importancia en la práctica,
por ejemplo define el lugar en el que serán válidas las notificaciones
de las relaciones que establezca las personas, por ejemplo: las
notificaciones para los juicios, lugar de
pago de las deudas, las notificaciones por mora en las deudas,
decisivo en los casos de divorcio, etc.
Estado Civil
El estado es un atributo propio de las personas físicas y hace
referencia a la posición o rol que ocupa una persona en la sociedad,
por ejemplo estado civil, o en una familia, por ejemplo estado de
padre, de hijo, etc.
Este atributo es necesario, indisponible y único, es decir no se
pueden tener dos estados correlatos a la vez (por ejemplo no ser
casado y soltero al mismo tiempo, no ser padre e hijo al mismo
tiempo).
Se relaciona con los otros atributos porque por ejemplo en el
matrimonio (estado: casado) los esposos tienen limitaciones entre
sí para ciertos contratos; o por ejemplo los padres no pueden
contratar con sus hijos sometidos a Patria Potestad. Además si se
logra el reconocimiento de un hijo extramatrimonial por el padre,
este reconocimiento cambia el estado del hijo reconocido y del
padre que reconoce.
Por ello se dice que los efectos de este atributo son importantes a la
hora de los reclamos patrimoniales o de deberes correspondientes
al estado que se posea, para lo cual la ley establece una serie de
normas que lo protegen, por ejemplo a las personas les reconoce
dos acciones:
De reclamación de estado: que son acciones que persiguen un
reconocimiento (por ejemplo las acciones de filiación)
De impugnación de estado: que son acciones que persiguen un
desconocimiento de un estado ostentado hasta entonces (por
ejemplo la que le corresponde al padre con respecto al hijo nacido
en matrimonio y que no es suyo)
LA CAPACIDAD es la aptitud para adquirir derechos y la posibilidad
de administrar y disponer por sí.
Capacidad de derecho: Es "el grado de aptitud de determinada clase
de personas, para adquirir derechos o para ejercer por sí o por otras
personas, los actos que no le son prohibidos". La capacidad de
derecho jamás puede faltar en el sujeto, porque si faltara en
términos absolutos, negaríamos el concepto de personalidad
jurídica y, por ende, el concepto de persona o sujeto del derecho.
De este modo que la capacidad de derecho no puede faltar en
términos absolutos, ni puede tampoco dejar de estar limitada o
restringida de alguna manera.
Capacidad de hecho: Es "la aptitud o grado de aptitud de las
personas de existencia visible, para ejercer por sí, actos de la vida
civil". La capacidad de hecho, llamada también capacidad de obrar,
presupone la voluntad; y la voluntad sólo se da respecto del ser
racional, del ente metafísico, que el Código Civil llama persona de
existencia visible. Además, esta capacidad de hecho o de obrar
puede darse de un modo pleno y total; y también puede faltar, de
modo absoluto; y asimismo puede faltar, o darse en cierta medida,
en cierto grado.
Pero, además de las personas de existencia visible, están las de
existencia ideal. o personas jurídicas, que son sólo producto del
pensamiento jurídico. Estas puras realidades intelectuales, son sólo
un concepto y como tales no pueden tener voluntad ni aptitud para
obrar, sólo pueden obrar por intermedio de la cabeza visible de su
representante, que serán uno o varios hombres.
Tanto respecto de la capacidad de hecho como de la capacidad de
derecho rige en el derecho civil positivo este axioma: la capacidad
constituye la regla general; la capacidad se da en un sentido amplio
e indeterminado; y la incapacidad constituye la limitación, la
restricción, esto es, la excepción. Es decir que todas las personas
son capaces, menos aquellas expresamente declaradas incapaces
por la ley.
Respecto de la capacidad de derecho de las personas de existencia
visible el art. 53, nos dice: "Les son permitidos todos los actos y
todos los derechos que no les fuesen expresamente prohibidos,
independientemente de su calidad de ciudadano y de su capacidad
política".
El art. 52 nos dice, respecto de la capacidad de hecho: "Las personas
de existencia visible son capaces de adquirir derechos o contraer
obligaciones. Se reputan tales todos los que en este Código no están
expresamente declarados incapaces".
La incapacidad de derecho
Las mal llamadas incapacidades de derecho en realidad son
incompatibilidades o prohibiciones que la ley prevé en casos
concretos para evitar un daño al interés público.
En estos casos las personas en determinadas situaciones no pueden
contratar con determinadas personas ni respecto de determinados
bienes.
Obviamente, al igual que la capacidad de derecho, estas
incapacidades alcanzan a las personas físicas y jurídicas. El fin
concreto de estas prohibiciones es ese, proteger el interés público y
“castigar” al incapaz para evitar que cometa actos o hechos que
puedan ser perjudiciales para otras personas. Estas incapacidades
también son relativas, no pueden ser absolutas porque sino la
persona carecería totalmente de derechos. La consecuencia de
celebrar estos actos es la nulidad, el acto puede ser nulo o anulable
y de nulidad absoluta o relativa (sobre estos efectos o
consecuencias se volverá mas adelante. Básicamente no producen
efectos, son inválidos.
Otra característica de este tipo de incapacidades es que no se
encuentran sistematizadas sino que están comprendidas en varias
normas diseminadas en el Código Civil.
En todos los casos expuestos en el esquema se presenta o un estado
de impotencia patrimonial (caso de los contratos), o un estado de
confianza (respecto de determinados bienes), o se protege el
interés de terceros (caso de las prohibiciones respecto de
determinadas personas debido a que se encuentra en juego una
función o un rol)
Incapacidad de hecho.
En estos casos, como ya se dijo antes, lo que se pretende es
proteger al incapaz complementando su falta de capacidad con un
representante que la posea. Si se carece de ella entonces los actos
celebrados no son válidos.
A diferencia de las incapacidades de derecho, estas incapacidades sí
se encuentran reguladas sistemáticamente, y básicamente son:
Incapacidades absolutas: art. 54: “Tienen incapacidad absoluta:•
1 Las personas por nacer;
2 Los menores impúberes;
3 Los dementes;
4 Los sordomudos que no saben darse a entender por escrito”
Incapacidades relativas: art.55: “Los menores adultos sólo tienen
capacidad para los actos que las leyes les autorizan otorgar”.
Se dice básicamente porque además de estas personas existen otras
que también carecen de capacidad de hecho. Pero antes de ver
estos supuestos es necesario tener en claro que para nuestro
sistema el menor impúber es aquel mayor de 0 años y menor de 14
años; y el menor adulto es el comprendido entre los 14 y 18 años-
Los incapaces de hecho absolutos no pueden realizar ningún acto de
la vida civil, los incapaces relativos sí pueden realizar algunos actos;
en ambos supuestos la regla es la incapacidad, y la excepción de la
capacidad. Por ejemplo24, los menores de más de 10 años pueden
adquirir la posesión de un inmueble y la mujer menor de 14 años
que está embarazada puede casarse con dispensa judicial. Además
en la vida cotidiana los incapaces absolutos de hecho realizan actos
de la vida diaria como por ejemplo trasladarse en colectivo (eso es
celebrar un contrato de transporte), o comprar en un supermercado
(contrato de compraventa), entre otros; esto obviamente porque se
trata de actos en los que se encuentra comprometido un escaso
monto de dinero y son habituales en este tipo de incapaces. Por eso
la mayoría de los autores sostiene que esta clasificación ha quedado
obsoleta de acuerdo a la época en la que se vive.
Los actos celebrados en contra a estas disposiciones son nulos de
nulidad relativa (porque pueden ser confirmados)
Respecto de los dementes y sordomudos que no saben darse a
entender por escrito, para ambos rigen las mismas disposiciones. Al
respecto el Código Civil dispone: Art. 140.”Ninguna persona será
habida por demente, para los efectos que en este Código se
determinan, sin que la demencia sea previamente verificada y
declarada por juez competente.”
Para ello se establece el procedimiento para el llamado “juicio de
insanía”; por eso debe estar comprobado que se cumplen los
requisitos para ser considerado demente y estos se encuentran en
el art. 141 que dispone: “ se declaran incapaces por demencia las
personas que por causa de enfermedades mentales no tengan
aptitud para dirigir su persona o administrar sus bienes.” Es esencial
que se cumplan ambas condiciones.
Para comenzar este procedimiento es esencial tener en cuenta lo
dispuesto por los siguientes artículos:
142. • “La declaración judicial de demencia no podrá hacerse sino a
solicitud de parte, y después de un examen de facultativos.”
143.• ”Si del examen de facultativos resultare ser efectiva la
demencia, deberá ser calificada en su respectivo carácter, y si fuese
manía, deberá decirse si es parcial o total.”
144. Los que pueden pedir la declaración de demencia son:1° El
esposo o esposa no separados personalmente o divorciados
vincularmente. (Inciso incorporado por art. 2° de la Ley N° 23.515
B.O. 12/6/1987.)2° Los parientes del demente; 3° El Ministerio de
Menores; 4° El respectivo cónsul, si el demente fuese extranjero;5°
Cualquiera persona del pueblo, cuando el demente sea furioso, o
incomode a sus vecinos.
A su vez, nuestro Código limita la posibilidad de la solicitud de la
declaración de demencia, en sus artículos: 145.”Si el demente fuese
menor de catorce años no podrá pedirse la declaración de
demencia.”, esto porque a esa edad aún es incapaz absoluto de
hecho. Y el art. 146. “Tampoco podrá solicitarse la declaración de
demencia, cuando una solicitud igual se hubiese declarado ya
improbada, aunque sea otro el que la solicitase, salvo si expusiese
hechos de demencia sobrevinientes a la declaración judicial.”
Respecto del procedimiento en sí en su articulado expresa: art.
147.” Interpuesta la solicitud de demencia, debe nombrarse para el
demandado como demente, un curador provisorio que lo
represente y defienda en el pleito, hasta que se pronuncie la
sentencia definitiva. En el juicio es parte esencial el Ministerio de
Menores.” Esto es porque este procedimiento es muy delicado y el
curador ad – litem será quien cuide que el procedimiento se lleve
adelante en debida forma. Se toman previsiones tales como las
dispuestas en el art. 148. “Cuando la demencia aparezca notoria e
indudable, el juez mandará inmediatamente recaudar los bienes del
demente denunciado, y entregarlos bajo inventario, a un curador
provisorio, para que los administre”. Y en el art. 149. “Si el
denunciado como demente fuere menor de edad, su padre o su
madre o su tutor ejercerán las funciones del curador provisorio”.
Los efectos de la sentencia son de cosa juzgada solo en sede civil, no
en el resto de los fueros, disponiendo además en el art. 152.
“Tampoco constituye cosa juzgada en el juicio civil, para los efectos
de que se trata en los artículos precedentes, cualquiera sentencia
en un juicio criminal que no hubiese hecho lugar a la acusación por
motivo de la demencia del acusado, o que lo hubiese condenado
como si no fuese demente el procesado.”
La incapacidad de los dementes puede cesar, al respecto dispone el
Código en su art. 150. “La cesación de la incapacidad por el
completo restablecimiento de los dementes, sólo tendrá lugar
después de un nuevo examen de sanidad hecho por facultativos, y
después de la declaración judicial, con audien-cia del Ministerio de
Menores”. Al respecto es necesario aclarar el problema de los
“intervalos lúcidos”, estos no son momentáneos, sino que se
supone que implican una cesación total del estado de incapacidad,
el establecimiento de estos intervalos (como presupuesto de que la
enfermedad ha cesado) es fundamental para definir la validez de los
actos celebrados.
El mismo procedimiento se establece para los sordomudos que no
se saben dar a entender por escrito, ya que constituye un supuesto
de demencia.
Situaciones especiales.
Al margen de las incapacidades mencionadas, se encuentra una
serie de situaciones especiales que no entran en las clasificaciones
anteriores. Estos supuestos son:
La interdicción civil del penado: • se refiere a los que han sido
condenados a penas de más de tres años de prisión, esta categoría
de personas no puede ejercer la Patria Potestad. Pero además tiene
algunas incompatibilidades de derecho, no puede ser tutor, ni
curador, ni testigo en instrumento público.
El religioso profeso: • es el que ha realizado el voto de pobreza, por
lo tanto carece de patrimonio propio, en realidad es una
incompatibilidad de derecho porque no pueden celebrar contratos
a título oneroso porque no tienen respaldo económico, esto es
consecuencia del principio general que sostiene que “el patrimonio
es la prenda común de los acreedores”.
El comerciante fallido:• es aquel que ha sido sometido a un proceso
de quiebra y ha sido inhibido en consecuencia, tampoco posee
patrimonio por lo que no podrá celebrar válidamente actos a título
oneroso. La consecuencia del proceso de quiebra es que el
sometido al mismo resulta desapoderado de sus bienes, en
consecuencia tendrá esta limitación, la celebración de actos sobre
los bienes desapoderados (estos a partir de la apertura del proceso
de quiebra pasan a ser administrados y dispuestos por el síndico de
la quiebra). También tiene incompatibilidades de derecho, no
puede ser tutor, curador y en algunas ocasiones tampoco puede
administrar los bienes de sus hijos menores.
Los inhabilitados del art. 152 bis del Código:• al respecto este art.
Dispone, “Podrán inhabilitarse judicialmente:1° A quienes por
embriaguez habitual o uso de estupefacientes estén expuestos a
otorgar actos jurídicos perjudiciales a su persona o patrimonio.2° A
los disminuidos en sus facultades cuando sin llegar al supuesto
previsto en el artículo 141 de este Código, el juez estime que del
ejercicio de su plena capacidad pueda resultar presumiblemente
daño a su persona o patrimonio.3° A quienes por la prodigalidad en
los actos de administración y disposición de sus bienes expusiesen a
su familia a la pérdida del patrimonio. Solo procederá en este caso
la inhabilitación si la persona imputada tuviere cónyuge,
ascendientes o descendientes y hubiere dilapidado una parte
importante de su patrimonio. La acción para obtener esta
inhabilitación sólo corresponderá al cónyuge, ascendientes y
descendientes.”
Por ello el Código dispone que se les nombre un curador para poder
disponer de sus bienes por actos entre vivos y , excepcionalmente,
para asistirlos en los actos de administración cuando así lo disponga
la sentencia. Además dispone que se apliquen en lo pertinente las
normas relativas a la declaración de incapacidad por demencia y
rehabilitación.
Régimen de menores.
Como se mencionó anteriormente, los menores son incapaces de
hecho, si su edad se encuentra en la franja entre los 0 y 14 años será
incapaz absoluto, si su edad se comprende entre los 14 y 21 años
será menor adulto. Ambos supuestos implican situaciones
diferentes.
Respecto de la capacidad de los menores impúberes ya se ha
mencionado anteriormente los supuestos que abarcan esta
incapacidad absoluta y su falta de relación con la realidad actual
Respecto de la situación jurídica del menor adulto, ésta merece
algunas consideraciones25:
Principio general•: es la incapacidad y la excepción es la capacidad.
Esta excepción abarca algunos actos:
• Actos que necesitan autorización: estos actos pueden necesitar la
autorización de :
Ambos padres: contraer matrimonio, emanciparse por
inhabilitación de edad, ingresar a comunidades religiosas, fuerzas
armadas o de seguridad ; salir del país; estar en juicio civil
Solo la de aquel que ejerce la Patria Potestad: dejar la casa de sus
padres, ejercer oficio o profesión antes de los 18 años, obligar su
persona y donar sus bienes.
Del juez: contraer deudas urgentes para sus necesidades, demandar
a sus padres por alimentos
• Actos que pueden realizar sin autorización: estar en juicio civil (
cuando sea demandado), penal (como imputado) y laboral (como
demandado o demandante), reconocer hijos, testar (a partir de los
18 años, aunque esto aún se discute), trabajar (entre los 18 y 21
años), ejercer profesión con título habilitante (cada vez son menos
estos supuestos por las sucesivas reformas del sistema educativo),
administrar y disponer (esto incluye donar) libremente de los bienes
adquiridos con el fruto de su trabajo, ser mandatario, donar
órganos luego de los 18 años,
Emancipación civil: • Este es un instituto especial en la vida del
menor adulto e implica el logro de una capacidad diferente, el
menor emancipado pasa a ser capaz relativo de hecho, en este caso
la regla es la capacidad y la excepción es la incapacidad. La
emancipación libera al menor de la representación (sea Patria
Potestad o Tutela) pero lo restringe respecto de ciertos actos que lo
pueden perjudicar en su patrimonio. Esta emancipación se puede
lograr:
• Por matrimonio: dispuesta en el Art. 231 del Código Civil; para ello
la mujer debe tener los 16 años cumplidos y el varón los 18 años
cumplidos (esta edad puede ser inferior si la mujer hubiere
concebido); ambos deben contar con autorización de ambos padres
(en el caso de que se opongan arbitrariamente pueden solicitar al
juez la “dispensa” judicial); el matrimonio debe ser celebrado en
sede civil ante oficial competente. En el caso de que el matrimonio
hubiere sido celebrado sin autorización, el mismo subsiste, pero los
menores son privados de la administración de sus bienes. Si uno de
los cónyuges fallece sin haber alcanzado el sobreviviente la mayoría
de edad, éste no puede volver a casarse hasta los 21 años. Si el
matrimonio hubiera sido celebrado con engaño de uno de los
cónyuges el matrimonio se anula y el que actuó dolosamente pierde
su capacidad, conservándola el cónyuge de buena fe. En caso de
divorcio ambos conservan su capacidad pero no pueden volver a
casarse hasta los 21 años.
• Por habilitación de edad: también contemplada en el Art.231 del
Código Civil, para este tipo de emancipación es necesario que: el
menor haya cumplido los 18 años, haya prestado su
consentimiento, ambos padres lo hayan autorizado y su
otorgamiento debe realizarse por instrumento público que debe
inscribirse en el Registro de la Capacidad y Estado de las personas.
• Actos que no pueden realizar los emancipados:
Nunca: Al respecto dispone el Art. 134. “Los emancipados no
pueden ni con autorización judicial: 1° aprobar cuentas de sus
tutores y darles finiquito;2° hacer donación de bienes que hubiesen
recibido a título gratuito;3° afianzar obligaciones.”. El primer
supuesto comprende el caso del menor sometido a tutela y que
para ser emancipado necesita que el juez que la otorgó revise la
situación patrimonial del mismo, el tutor debe rendir cuentas sobre
esta situación y el único que puede aprobarla es el juez. El tercer
supuesto les prohíbe a los menores ser garantes debido a que se
podría poner en riesgo su patrimonio.
Solo con autorización: al respecto dispone el Art. 135.” Los
emancipados adquieren capacidad de administración y disposición
de sus bienes, pero respecto de los adquiridos por título gratuito
antes o después de la emancipación, sólo tendrán la administración;
para disponer de ellos deberán solicitar autorización judicial, salvo
que mediare acuerdo de ambos cónyuges y uno de éstos fuere
mayor de edad.” En este caso sí pueden entonces administrar, y
solo bajo las circunstancias descriptas disponer, es decir, vender los
bienes. Esto es lógico porque, a diferencia de la donación, con la
venta ingresa dinero a cambio como precio percibido, en
consecuencia el patrimonio no disminuye (la sujeción a autorización
garantiza que se va a controlar la proporcionalidad del valor del
bien y el precio percibido a cambio)
Las Personas Físicas. Noción. Comienzo de su existencia
Las personas físicas comienzan su existencia cuando son
concebidas, en este punto nos encontramos con dos problemas a
resolver: 1) a partir de cuándo se considera que hay concepción y 2)
si esa persona concebida y no nacida es una persona diferente a su
madre, es decir: si tiene identidad e individualidad.
Las Personas por Nacer. Concepto. La concepción. Concepto.
Importancia jurídica
La cuestión del comienzo de la existencia (primer problema a
resolver) se encuentra en discusión debido a la normativa que
regula el tema, al respecto tenemos las normas de la Constitución
Nacional , las del Pacto de San José de Costa Rica de los derechos
Humanos (como tratado incorporado a la Constitución en 1994) y
las del Código Civil , entre otras.
Es positivo ver este tema como objeto de debate porque en
definitiva es el que va a determinar a partir de cuando se es
persona, es decir, a partir de cuando la persona por nacer posee
personalidad jurídica y goza de la protección de la ley.
Es necesario entonces realizar un análisis de algunos artículos de la
normativa citada y analizar su influencia en la temática objeto de
este primer problema:
Código Civil:• según nuestro Código Civil en su art. Art. 70:” Desde
la concepción en el seno
materno comienza la existencia de las personas; y antes de su
nacimiento pueden adquirir algunos derechos, como si ya hubiesen
nacido. Esos derechos quedan irrevocablemente adquiridos si los
concebidos en el seno materno nacieren con vida, aunque fuera por
instantes después de estar separados de su madre.” En este aspecto
el Código ya le reconoce personalidad jurídica al concebido, por lo
tanto posee capacidad de derecho
Además el art. 63 dice: “Son personas por nacer las que no
habiendo nacido están concebidas en seno materno”, este artículo
establece claramente que el por nacer es una criatura diferente a la
madre, con individualidad e identidad propia. Esta criatura tiene
una conformación biológica propia, basada simplemente en una
conformación genética diferente a la de sus padres. Buteler27 le
agrega otra cuestión, ya de tipo filosófica, y que es que la persona
tiene “alma”, y sostiene que es la parte sustancial que le falta a la
realidad biológica.
Pacto de San José de Costa Rica: • en su artículo 4 dice: “Derecho a
la vida: 1. Toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este
derecho estará protegido por la ley y, en general, a partir del
momento de la concepción. Nadie puede ser privado de la vida
arbitrariamente…”.
Constitución Nacional:• también protege la situación de la persona
por nacer facultando al Congreso a dictar leyes que la protejan
Convención de los derechos del niño:• (ratificada en nuestro país)
en su art. 2 dice: "...debe interpretarse por niño todo ser humano
desde el momento de su concepción y hasta los 18 años”
No quedan dudas de que la persona lo es a partir del momento de
la concepción, y el análisis de la normativa citada puede ser
interpretada en dos sentidos: una postura que sostiene que la
concepción comienza en el seno materno y otra que dice que la
concepción puede empezar fuera del seno materno, por ejemplo
cuando la criatura ha sido concebida por medios artificiales como se
verá a continuación. La discusión no se encuentra zanjada de
manera alguna, todo depende de la interpretación que realicen los
autores. Sí es claro que nuestro Código dice que comienza en el
seno materno, por lo tanto la persona del nasciturus es diferente a
la persona de la madre, por lo tanto posee individualidad e
identidad.
Procreación asistida
Este tema no es menor respecto de la realidad actual que nos
encontramos viviendo. Las técnicas de procreación asistida son un
medio para ayudar a las parejas que tienen problemas de
infertilidad (o esterilidad) o infecundidad (falta de capacidad para
retener al embrión en el útero). Estas técnicas plan-tean nuevos
problemas jurídicos a resolver, por ejemplo la situación jurídica del
embrión concebido y aún no implantado en el útero; además de los
pilares biológicos y matrimoniales que la mayoría de las veces no
coinciden. Es importante destacar que al respecto existe un gran
vacío legislativo y que estas técnicas por usos y costumbres en
nuestro país se aplican generalmente en parejas casadas.
Estas técnicas básicamente pueden ser dos:
La Inseminación artificial: se realiza en el cuerpo de la mujer,
insertando los gametos masculinos a través de una cánula para que
lleguen más fácilmente a las trompas de falopio
La Fecundación extracorpórea: se realiza fuera del cuerpo de la
mujer, los gametos femeninos y masculinos se extraen de ambos
padres y la concepción se realiza en un matraz de laboratorio con
una técnica especial. Una vez blastomerado (es decir, dividido
celularmente) el embrión está en condiciones de ser implantado en
el útero o congelado hasta que la pareja decida implantarlo. Si es
implantado en el útero puede desarrollarse normalmente hasta su
nacimiento.
A su vez, ambas pueden presentar otra problemática, que son los
pilares para determinar de quien es la paternidad o maternidad.
Se pueden presentar dos problemas:
1) Que el padre que ha dado su consentimiento para que se realice
el procedimiento con un donante luego desista. En este caso varios
autores coinciden en aplicar la “teoría de los actos propios” y
sostener que una vez que se consintió ya no se puede desdecir; sin
embargo la ley nada dice y el padre cuenta con la acción de
impugnación de paternidad, con lo que el hijo de matrimonial pasa
a ser extramatrimonial. O que la madre sea la que luego desconozca
ese hijo que es fruto biológico de una tercera donante. En esta
situación se debe tener en cuenta que para nuestro sistema jurídico
“madre es la que da a luz”, es decir que la maternidad se prueba
con el certificado de parto. Para ella cabe la misma solución que
para el padre.
2) Que en el caso de la fecundación extracorpórea (también
conocida como “fecundación in Vitro”) resulten más de un embrión
y no se implanten todos en el útero, ¿Qué pasa con los sobrantes? A
esos se los congela, ¿y si luego los padres no van a buscarlo para
implantarlo? A esto es lo que se denomina un verdadero vacío legal.
¿Ese embrión es persona? Si lo es entonces se debería pensar en su
destino; si no lo es, entonces el destino es el de una cosa. Esta
cuestión no se resuelve aquí sino en los espacios de discusión
bioéticos
Plazos de embarazo. Presunciones legales.
Nuestro Código Civil proporciona las indicaciones en el artículo 76
que dice “ la época de la concepción de los nacidos vivos queda
fijada entre el máximo y el mínimo de la duración del embarazo…” .
Y en el artículo 77 establece”el máximo de trescientos días y el
mínimo de ciento ochenta días, excluido el día del nacimiento “. En
consecuencia, sin contar el día del parto, se cuentan trescientos días
hacia atrás y luego ciento ochenta días, también hacia atrás. En el
período de ciento veinte días que hay entre uno y otro término, la
ley presume que se ha producido la concepción.” Tal como se
encuentra expresado en este artículo, este resulta un cálculo no tan
claro, por eso es más simple decir que se presume que la época de
la concepción se encuentra en los primeros 120 días de los 300 días
del embarazo sin contar la fecha de parto.
Conocer la época de la concepción es esencial por los efectos que
produce, en cuanto es determinante de la filiación y esto produce
varias consecuencias: la pertenencia a una familia determinada y el
consecuente derecho a ser reconocido por el progenitor que no lo
ha hecho (en su caso), la generación de deberes de conducta tales
como alimento, vivienda, vestido, educación y esparcimiento;
además de generar en el nasciturus la vocación hereditaria respecto
de quien es su padre o madre o ambos. Además determina el
comienzo de la vida humana, esto es importante porque el
nasciturus tiene capacidad de derecho a partir de su concepción, su
status jurídico es ese, es persona. ¿Qué sucede entonces con los
concebidos por medios de las técnicas de reproducción asistida?
Esta es una respuesta pendiente como se dijo anteriormente, por el
momento se encuentra vigente la legislación del Código Civil.
Es importante destacar que esta presunción sobre la época de la
concepción se denomina “presunción legal”, por ello se admite, en
caso de encontrarse en disputa la filiación prueba en contrario, aquí
entrarán en juego las pruebas biológicas y las que surjan con el
avance de la ciencia.
Representación: comienzo y fin. El nacimiento: Concepto. Prueba
El Código civil establece al respecto en su art. 57: Son
representantes de los incapaces:1º De las personas por nacer, sus
padres, y a falta o incapacidad de éstos, los curadores que se les
nombre;2º De los menores no emancipados, sus padres o tutores;
3º De los dementes o sordomudos, los curadores que se les
nombre.” Por lo tanto los representantes de la persona por nacer
serán sus padres o el progenitor que lo haya reconocido, a falta de
capacidad de ellos serán a su vez sus representantes tal como lo
establece la ley.
Esta representación de personas por nacer cesa con el nacimiento
por vida, a partir de entonces empieza la representación de los
menores. Si no nace con vida, se considera como si nunca hubiera
existido (esto es para evitar conflicto de derechos)
Una cuestión importante es que se considera que la criatura nació
con vida aunque hubiera vivido aunque fuera solo unos segundos
antes de fallecer, se considera que en este caso sí existió y hubo
persona, por lo tanto, ha adquirido todos los derechos que le
correspondan por filiación. Como esto puede originar conflicto de
derechos (por ejemplo: desplazamiento de la condición de heredero
de alguien) entonces se prevén medios de prueba para demostrar
esta situación de haber vivido aunque sea un momento; al margen
de las pruebas tradicionales la prueba fundamental en este caso es
la pericial.
Fin de la Existencia de las Personas Físicas. Muerte. Régimen legal
Las personas físicas terminan su existencia con la muerte. Pero este
concepto tampoco se encuentra ajeno a las discusiones porque
existen diferentes conceptos de muerte y eso es importante a los
fines de establecer cuestiones tales como las disposiciones de la
sucesión hereditaria y aquellas relativas al derecho a disponer del
cadáver.
Estos supuestos y tomando como base a las autoras31 de
“Lecciones...” son:
Muerte comprobada: al respecto establece el Código Civil en el
Artículo 103°:” Termina la existencia de las personas por la muerte
natural de ellas. La muerte civil no tendrá lugar en ningún caso, ni
por pena, ni por profesión en las comunidades religiosas.”. La
llamada muerte natural se presenta cuando han cesado tres
funciones: la del pulmón, la del corazón y la del cerebro. Pero
relacionada con esta se encuentra la muerte clínica que es esencial
para tomar la decisión respecto de ser donante de órganos, al
respecto la Ley Argentina de Transplantes necesita que se cumplan
los requisitos de “muerte irreversible” , es decir la cesación
irreversible de las funciones cerebrales lo que llevará
necesariamente a la cesación de las otras dos funciones. Esta
comprobación para proceder a la ablación se realiza según lo
indicado por la ley, que toma los recaudos suficientes para obtener
el grado de certeza sobre esta irreversibilidad (por ejemplo la
elaboración de una foja quirúrgica, actualmente en algunos casos la
filmación de los procedimientos, la intervención de especialistas en
el tema, signos que deben comprobarse, entre otras cuestiones.
Muerte presunta: esta se presenta ante la “ausencia”. Pueden
existir distintos tipos de ausencia, se entiende por tal cuando se ha
perdido totalmente la noción o datos del paradero de una persona
durante un tiempo prolongado o cuando la persona se haya
encontrado en circunstancias en las que se presume su muerte. Es
importante aquí recordar lo expuesto inicialmente sobre la
importancia de la determinación de la muerte y su momento por la
cantidad de mecanismos legales que desata este hecho. En este
supuesto existen tres situaciones:
• Ausentes con domicilio ignorado: en este primer supuestos a las
personas se las debe citar por edictos en lo casos de que la persona
deba presentarse ante la justicia para un hecho determinado.
Actualmente estos casos son numerosos, y en este sentido, y hasta
una nueva noticia, los medios de comunicación colaboran en estas
citaciones de los juzgados en caso de desaparición de personas.
• Ausentes con bienes en estado de abandono: la ausencia se da
durante un tiempo prolongado y la persona no ha dejado
disposición alguna respecto de la administración de sus bienes32.
En este caso se designa a tal efecto un curador ad bona (o de
bienes) quien los administrará hasta la reaparición de la persona
• Ausentes con presunción de fallecimiento: este supuesto implica
la declaración de muerte en algunos casos de ausencia, las hipótesis
de este caso son dos33
1. Caso ordinario: la persona falta de su domicilio durante tres años
a partir del momento en que se tuvo la última noticia de la persona.
El día que se presume que esta persona ha fallecido es el último día
del 1º año y medio de su desaparición.
2. Casos extraordinarios:
Casos de sucesos o empresas de riesgo de muerte: estos son
sucesos que necesariamente pueden provocar la muerte de una
persona, por ejemplo explosión, incendio, inundación, revolución,
enfrentamiento armado. O casos en los que la persona realiza un
emprendimiento riesgoso por ejemplo explorar en una zona
peligrosa. El día presuntivo de muerte es el día o época del suceso;
y se comienza el proceso para dicha declaración a los dos años de
acaecido el hecho
Casos de accidentes aéreos o marítimos: en estos casos es necesario
que no se hayan tenido noticias de esta persona durante los últimos
6 meses a partir del día en que el hecho ocurrió (si fue una
catástrofe conocida) o pudo haber ocurrido. El día que se presume
la muerte es el del último día en que se tuvo noticias de la aeronave
o el buque.
La ley 14.394 determina el procedimiento para la declaración de
muerte presunta y sus efectos son, sintéticamente, los siguientes:
Efectos sobre los bienes:
Periodo de prenotación: la citada ley dice en su Art. 28. “Dictada la
declaratoria, el juez mandará abrir, si existiese, el testamento que
hubiese dejado el desaparecido. Los herederos al día presuntivo del
fallecimiento y los legatarios, o sus sucesores, recibirán los bienes
del ausente, previa formación del inventario. El dominio de los
bienes del presunto fallecido se inscribirá en el registro
correspondiente, con la prenotación del caso, a nombre de los
herederos o legatarios que podrán hacer partición de los mismos,
pero no enajenarlos ni gravarlos sin autorización judicial.” La
prenotación se realiza por ejemplo en el Registro de la Propiedad, o
Registro de la Propiedad del Automotor. Y sus efectos se
encuentran regulados en el Art. 29. “Si hecha la entrega de los
bienes se presentase el ausente o se tuviese noticia cierta de su
existencia, aquella quedará sin efecto. Si se presentasen herederos
preferentes o concurrentes preferidos que justificasen su derecho a
la época del fallecimiento presunto, podrán reclamar la entrega de
los bienes o la participación que les corresponda en los mismos,
según el caso. Sin perjuicio de lo dispuesto en los Artículos 1.307 y
siguientes del Código Civil, en los casos precedentes se aplicará a los
frutos percibidos lo dispuesto respecto a los poseedores de buena o
mala fe”
Periodo de dominio pleno: luego de los cinco años desde el día de la
muerte presunta o a los 80 años del nacimiento del presuntamente
fallecido los herederos y legatarios pasan a tener el dominio pleno,
es decir, pasan a ser verdaderos propietarios de los bienes. Esta es
una cuestión sometida a una hipótesis y que es la reaparición de la
persona; si los bienes continúan en poder de los herederos o
legatarios podrá reclamarlos, si ya han salido de su poder reclamar
su valor, siempre en el estado en el que se hallen , esto se
encuentra en el art. 30: “Transcurridos cinco años desde el día
presuntivo del fallecimiento, u ochenta años desde el nacimiento de
la persona, quedará sin efecto la prenotación prescrita pudiendo
desde ese momento disponerse libremente de los bienes. Queda
concluida y podrá liquidarse la sociedad conyugal”
Efectos sobre el matrimonio: el otro cónyuge podrá contraer nuevo
matrimonio, si la persona luego reaparece no se invalida este
último matrimonio. Si no contrae matrimonio su estado sigue
siendo el de casado.
La Protección Legal de los Incapaces.
El Código organiza el régimen de representación de los incapaces en
los artículos 57 y 59 como ya se vio anteriormente.
Según Rivera34 “existen dos conceptos que responden al grado de
capacidad de aquel a quien están destinados: la representación y la
asistencia.”
En el sistema de la representación, contenido en los arts. 57 y 59 el
incapaz es suplido por su representante legal para cada acto que
deba realizar, excepto aquellos de contenido personalísimo (por
ejemplo: casarse). Sus caracteres son: necesaria, legal y conjunta
(en este caso también estarán representados por el Ministerio de
menores e incapaces, institución que ejercerá la representación de
manera promiscua –es decir, representando a la misma vez a los
intereses del menor y los del Estado)
En el sistema de la asistencia, el “inhabilitado sí ejerce
personalmente sus derechos, pero la voluntad jurídica relevante
para el otorgamiento de un acto jurídico, se integra con la del
curador, quien expresa su asentimiento para la realización del
acto.” El alcance de la asistencia se limita a suplir al asistido en los
actos declarados por sentencia, que pueden ser solo de
administración o comprender también los de disposición.
Ambos sistemas pueden ser controlados judicialmente, ya que el
incapaz no puede cuidarse a sí mismo y en algunos casos sus
representantes pueden ocasionarles daños en su persona y en sus
bienes.
¿Quiénes pueden ser representantes?
Ya se ha visto en el art. 57 quienes pueden serlo, pero es necesario
un análisis sintético de cada uno de los tres casos:
En el caso de las personas por nacer los representantes serán sus
padres y 1. en caso de incapacidad sus curadores.
En el caso de los menores: sus padres serán los representantes y
ante su 2. incapacidad, o privación de Patria Potestad o
fallecimiento de éstos será el Tutor que designe el juez. Los arts.
398 y 399 35 regulan la tutela de manera específica
Dementes y sordomudos: sus representantes serán los curadores
designados judicialmente
Ambas instituciones terminan cuando la incapacidad cesa; y en el
caso de que se pruebe que los representantes les ocasionaron
daños a sus representados o que sus intereses se encuentren
contrapuestos, pueden ser suplidos por otras personas.
EL COMERCIANTE (Seguimos hablando de capacidad, pero ahora del
comerciante. Ojo! esto es muy preguntado en exámen ya que todos
lo omiten en el estudio) Es aquella persona física o jurídica, nacional
o extranjera, que se dedica habitualmente a la comercialización de
bienes, entendida como una etapa intermedia entre la de
producción y la de consumo, suponiendo el traspaso de la
propiedad de los bienes de un sujeto a otro. Los comerciantes son
los que realizan en forma habitual los llamados actos de comercio.
Los actos de los comerciantes se reputan comerciales y están
sujetos a una legislación especial, que es el código de Comercio. Se
requiere además poseer capacidad legal para realizar contratos
(tener al menos 18 años y no hallarse inhabilitado, remitiéndonos al
tema general de la capacidad jurídica) y ejercer estos actos
comerciales por cuenta propia, ya que de lo contrario serían
empleados de comercio. Prohibiciones: Por incompatibilidad de
estado, les está vedado ser comerciantes a los religiosos, a los
magistrados civiles y a los jueces en el lugar donde tengan
competencia. Como persona, el comerciante posee los atributos de
la personalidad, que además permitirán identificarlo para que
pueda ser responsable por las consecuencias que se deriven de los
actos que realice. -Posee nombre (el propio si es una persona física,
o el que haya adoptado como persona jurídica si es una sociedad
comercial, seguido del tipo social que haya constituido S.R.L. o S.A.
por ejemplo. -Posee domicilio: el cual está ubicado su único
establecimiento, o el principal, si tuviera varias sucursales. El
domicilio social es el lugar (localidad) donde se asienta su
administración, siendo su sede el lugar exacto donde está ubicada
(calle y número). -Posee la carga de inscribirse en la matrícula de
comerciante, para que los terceros puedan conocer tal situación. A
partir de 1997, por ley 17.781, se creó el Registro Nacional de
Comercio, donde se confecciona una ficha de los comerciantes y
sociedades comerciales. Registrarse tiene como beneficios la
presunción legal de ser considerado comerciante, o sea, que en caso
de estar sometido a juicio, no debe probarse esa condición sino que
se presume por hallarse anotado en esa ficha. Los comerciantes
pueden ser individuales o actuar bajo forma de sociedad. También
pueden ser mayoristas si le vende la mercadería a otro comerciante,
que a su vez la revende, o minorista cuando el destinatario de la
mercadería es el consumidor final. Pueden ejercer el comercio
interno dentro del ámbito del estado, o externo, vendiendo a otros
países. Deben llevar los libros habilitados por el registro, para que
las constancias en ellos consignadas tengan valor jurídico (o sea,
puedan valer como prueba en un juicio). El comerciante anotado en
el registro tiene el derecho de solicitar concordato, que es un
acuerdo con sus acreedores, para no llegar a la declaración de
quiebra.
PATRIA POTESTAD. TUTELA. CURATELA (seguimos hablando de
capacidad)
Según lo normado por el art. 264 del Código Civil, enmendado por
imperio de la ley 10.903: "La patria potestad es el conjunto de
derechos y obligaciones que corresponden a los padres sobre las
personas y bienes de sus hijos, desde la concepción de éstos y en
tanto sean menores de edad y no se hayan emancipado".
Los deberes y cargas que impone la patria potestad a los padres,
constituyen la irrenunciable misión que han de cumplir, y que no es
otra que depararle al hijo asistencia plena e integral.
Ahora bien, la nueva ley 23.264 sancionada el 25 de setiembre de
1985, introduce una reforma integral al "Régimen de la filiación y de
la patria potestad". El nuevo art. 264 contiene una enmienda en la
que asoma el propósito doctrinal de dar prioridad a los deberes
respecto de los derechos. Dice así: "La patria potestad es el
conjunto de deberes y derechos que corresponden a los padres
sobre las personas y bienes de los hijos, para su protección y
formación integral, desde la concepción de éstos y mientras sean
menores y no se hayan emancipado". Por otra parte, la sobredicha
ley instituye el ejercicio conjunto de la patria potestad, con carácter
general. De ese modo el lenguaje ha cambiado: ya no se dirá el
"padre", como se decía en el Código Civil, sino que diremos "los
padres", cada vez que queramos aludir al ejercicio de la patria
potestad.
La tutela: Es el derecho que la ley confiere para gobernar la persona
y bienes del menor de edad, que no está sujeto a la patria potestad,
y para representarlo en todos los actos de la vida civil.
La curatela: Es el derecho que la ley confiere a una persona para
gobernar la persona y los bienes de un mayor de edad incapaz, y
para representarlo en todos los actos de la vida civil. La
emancipación: La mayoría de edad es un estado civil por el que la
persona adquiere plena independencia al extinguirse la patria
potestad y, por tanto la plena capacidad de obrar. La mayoría de
edad se adquiere a los 18 años, salvo en aquellos casos especiales
en los que la persona es declarada incapaz. Por otro lado, la minoría
de edad es un estado civil que se caracteriza por la sumisión y
dependencia del menor a las personas que ostentan sobre él la
patria potestad, sus padres o sus tutores, al considerarse que el
menor no tiene la suficiente capacidad de entendimiento. Estas
personas ostentan la representación del menor. La capacidad del
menor de edad se encuentra por tanto limitada con el fin de evitar
que la posible responsabilidad que pueda derivarse de sus
actuaciones, le perjudique. Así, para la realización de determinados
actos necesitará el consentimiento de sus representantes legales,
padres o tutores. -¿Qué es la emancipación?: La emancipación
permite que el mayor de 16 y menor de 18 años pueda disponer de
su persona y de sus bienes como si fuera mayor de edad. Como
excepción se dispone que, hasta que el emancipado no alcance la
mayoría de edad, no podrá pedir préstamos, gravar o transmitir
bienes inmuebles, establecimientos mercantiles o industriales ni
bienes de extraordinario valor (como joyas) sin el consentimiento
de sus padres, o en caso de que falten ambos, del tutor que le haya
sido nombrado. La mayor parte de las emancipaciones se produce
para poder o por contraer matrimonio antes de los 18 años. En el
supuesto de los emancipados por matrimonio, para realizar las
actuaciones enunciadas, si su cónyuge es mayor de edad, bastará
con que ambos consientan. Si los dos son menores, necesitarán el
consentimiento de los padres o tutores de ambos. -¿Cuáles son las
causas de la emancipación?: El menor de edad puede adquirir la
condición de emancipado cuando: Se le concede este beneficio por
las personas que ostentan sobre él la patria potestad, en estos
casos, es necesario que el menor haya cumplido los 16 años de edad
y que esté conforme con que le sea concedida la emancipación. Se
otorga mediante Escritura Pública ante Notario y debe ser inscrita
en el Registro Civil. Una vez concedida, la emancipación no puede
ser revocada. Se considera que el hijo está emancipado cuando
siendo mayor de 16 años y con consentimiento de sus padres, vive
de forma independiente. En los casos en los que el menor está
sujeto a tutela alcanza la emancipación por la concesión judicial del
"beneficio de la mayor edad". También se obtiene por matrimonio y
por concesión judicial: Un juez puede conceder la emancipación
cuando lo solicite el menor que ya cuente con más de 16 años de
edad, en los siguientes casos: cuando quien ejerce la patria
potestad se ha casado otra vez o convive de hecho con otra
persona, Cuando los padres vivan separados, cuando concurra
alguna causa que entorpezca gravemente el ejercicio de la patria
potestad. -Los efectos de la emancipación: La emancipación permite
al menor regir tanto su persona como sus bienes como si fuese
mayor de edad, pero necesitará el consentimiento de sus padres o
tutor para: pedir préstamos, gravar o vender bienes inmuebles,
establecimientos mercantiles o industriales; disponer de bienes de
extraordinario valor (como joyas) y ser defensor de los bienes de un
desaparecido o representante del declarado ausente.; Otorgar
testamento 'ológrafo' (de puño y letra).; aceptar por sí mismo una
herencia sin beneficio de inventario (ya que no puede disponer
libremente de sus bienes); pedir la partición de una herencia, ni
repartir con los demás coherederos; tampoco podrá ser tutor o
curador, ya que su capacidad de obrar no es completa. En el caso de
los emancipados por matrimonio, para realizar todas estas
actuaciones, si su cónyuge es mayor de edad, bastará con que
ambos consientan. Si los dos son menores, necesitarán el
consentimiento de los padres o quienes ostenten la representación
de ambos.
ACTOS JURIDICOS
Hecho: Esta expresión sirve para designar cualquier acontecimiento
que ocurra en el mundo, sea producido por el hombre o no. Algunos
hechos no influyen para nada en el campo jurídico (Ej. Estornudo,
trueno) y se les denomina simples hechos, otros por el contrario,
producen efectos o consecuencias jurídicas (Ej. La muerte de una
persona) y se los llama “hechos Jurídicos”.
El Hecho Jurídico: Es un acontecimiento susceptible de producir
alguna adquisición, transferencia o extinción de los derechos y
obligaciones.
Clasificación de los Hechos Jurídicos:
a) Hechos Naturales: son aquellos que se producen por causas
externas al hombre y estos pueden dar lugar a efectos jurídicos (Ej.
Terremoto, produce la destrucción de una casa y hace nacer el
derecho a cobrar un seguro),
b) Hechos Humanos: son aquellos realizados por el hombre (Ej.
Edificar, comprar), los hechos humanos, pueden ser voluntarios o
involuntarios
Diferencia entre hecho jurídico y acto jurídico:
Los hechos jurídicos producen efectos jurídicos, pueden ser
ejecutados por el hombre o no: si fuesen ejecutados por el hombre
pueden ser voluntarios o no y si fuesen voluntarios pueden ser
lícitos o ilícitos.
Un acto jurídico es siempre un hecho humano, voluntario y lícito, y
su característica principal es que tiene como fin inmediato producir
efectos jurídicos. Todo “acto jurídico” queda comprendido dentro
del género de “hechos jurídicos”.
Diferencia entre acto lícito y acto jurídico: ambos son hechos
jurídicos humanos, voluntarios y lícitos; y además ambos producen
efectos jurídicos. La diferencia está dada en que: los actos jurídicos
tienen con fin inmediato producir efectos jurídicos y los simples
actos lícitos si bien pueden producir efectos jurídicos, no tiene
como fin inmediato producirlos. Son actos jurídicos los actos
voluntarios lícitos, que tengan por fin inmediato, establecer entre
las personas relaciones jurídicas, crear, modificar, transferir,
conservar o aniquilar derechos".
Elementos internos: que son discernimiento, intención y libertad.
Elementos Externos: para que un acto sea considerado voluntario es
necesario que la voluntad sea manifestada por hechos exteriores
que demuestren su existencia. La voluntad puede ser manifestada
de manera:
-Formal o No Formal:
Formal: la eficacia del acto depende de que se observen las
formalidades que indica la ley.
No formal: la ley no exige ninguna formalidad. Libertad de forma art
974 actual 284.
-Expresa o Tacita: Expresa: cuando la voluntad se manifiesta
verbalmente o por escrito o por otros signos inequívocos. Tacita:
cuando resulta de actos por los cuales se puede conocer con
certidumbre la existencia de la voluntad. Ejemplo, quien sube al
colectivo y paga el boleto sin emitir palabra.
-Presumida por la Ley: cuando la voluntad resulta de la presunción
de la ley en los casos en los que ella expresamente lo dispone -El
silencio: el artículo 919 dice “el silencio no puede ser considerado
como manifestación tacita de la voluntad, salvo que se trate de
alguno de los casos que enumera el mismo artículo 919, que son: a)
que haya obligación de explicarse establecida por la ley, b) que haya
obligación de explicarse por las relaciones de familia, c) que haya
obligación de explicarse a raíz de que el silencio actual está
relacionado con declaraciones precedentes.
-Elementos esenciales: Son sujeto, objeto, forma y causa
-Elementos accidentales: Se incluyen por voluntad de las partes.
Son Plazo, condición y cargo,
-Elementos naturales: Están presentes aunque no se incluyan. Son
evicción, vicios redhibitorios y pacto comisorio. Obvio que pueden
ser dejados de lado por los contratantes o sea en forma bilateral, si
solo lo hace una de las partes para zafar, hay vicio, abuso etc.
Diferencia entre el delito civil y delito criminal: 1) Los delitos
penales están tipificados, es decir, taxativamente previstos en el
código penal y sus leyes complementarias, por tanto solo puede
haber delito penal cuando un hecho este expresamente previsto y
penado por esas leyes (Ej.: robo, homicidio, estafa). Los delitos
civiles, en cambio no están taxativamente previstos en el código
civil, y habrá delito civil siempre que haya un hecho violatorio de la
ley, que cause daño a otro y que sea imputable a su autor por dolo
2) El delito civil requiere de la existencia de dolo, o sea, la intención
de dañar. En los delitos penales, puede que haya dolo o culpa y en
ambos casos habrá delito, pues en materia penal no se distingue
entre delitos y cuasidelitos. 3) Para que haya delito civil es
necesario que exista un daño a terceros, en cambio puede haber
delitos penal sin que exista un daño a terceros. 4) La sanción que se
impone en uno y otro caso son diferentes, mientras que en el delito
civil se busca la indemnización como sanción y el fin de ella es la
reparación del daño causado, en el delito penal, la pena
generalmente consiste en la privación de la libertad del autor del
delito y su fin es el castigo del delincuente.
La causa de los actos jurídicos
Si nos ubicamos dentro de los conceptos ya elaborados,
entenderemos que la palabra "causa" puede referirse a tres ideas
distintas.
-Causa fuente o causa eficiente o causa generadora: Es decir todo
efecto jurídico, ya la adquisición, la transformación, la conservación
o la extinción de las relaciones jurídicas, se funda en una causa,
tiene su razón de ser. En todo caso de adquisición, transformación,
conservación o extinción de derechos u obligaciones entenderemos
que hay un efecto jurídico condicionado que pende de un
condicionante. Pongamos el ejemplo de un contrato: refirámonos a
un contrato que es muy habitual en el tráfico jurídico: el contrato
de compra y venta. Preguntémonos por la causa eficiente, respecto
de las obligaciones que incumben al comprador y al vendedor,
contestaremos la causa eficiente, fuente generadora de
obligaciones, es el contrato; de ahí, del contrato, nace la obligación
del vendedor de hacer entrega efectiva de la posesión de la cosa
para transferir la propiedad, y la obligación del comprador de pagar
el precio cierto en dinero estipulado de antemano.
-Causa fin: Que constituye un elemento esencial del acto jurídico o
negocio jurídico. En su apreciación objetiva, la causa fin se confunde
e identifica con el resultado jurídico característico que la ley
adscribe a cada clase de acto jurídico. Ej: volvamos al contrato de
compraventa; no concebimos la compra y venta sin el trueque o
intercambio de la propiedad de una cosa por su equivalente
económico o representado por el precio cierto en dinero estipulado
de antemano. Ese trueque o intercambio que ocurre
frecuentemente en el tráfico, está regulado por ese instrumento
jurídico que se llama contrato de compra y venta. Observamos
entonces que la causa objetivamente apreciada se identifica con la
función jurídico—económica del contrato. Si nos preguntamos
¿cómo se llama el contrato por el que una persona se obliga a
transferir en propiedad a otra una cosa que le pertenece; y a recibir,
a cambio de ella, un precio cierto en dinero?, todos contestamos al
unísono: se llama contrato de compra y venta. La causa apreciada
subjetivamente es la voluntad de cada una de las partes, en el caso
concreto, dirigida inmediatamente a producir el efecto jurídico que
de antemano está destinado a producir ese acto, ese contrato.
-Causa impulsiva: Cuando concretamente nos referimos al motivo
determinante de la voluntad, esto es, el que nos ha llevado a
contratar, entonces asoma el otro concepto, el de causa impulsiva.
Designa el motivo determinante de la voluntad, que las más de las
veces concierne al orden interno de la voluntad y carece de
trascendencia jurídica.
CONDICIONES DE VALIDEZ DE LOS ACTOS JURIDICOS (respecto de
los elementos esenciales)
-Relativas al sujeto: Las condiciones generales de validez son dos: la
capacidad y la voluntariedad. El acto jurídico para ser válido, debe
ser otorgado por persona capaz de cambiar el estado de su derecho
Art 1040 cc. De manera de que si alguno de los intervinientes en el
acto jurídico es incapaz, el acto jurídico estará viciado de nulidad.
Pero aun así no basta que la persona que otorgue el acto jurídico
sea capaz; el acto jurídico es por definición, un acto voluntario, por
ende, debe ser obrado con discernimiento, intención y libertad.
-Relativas al objeto: El objeto de los actos jurídicos deben ser cosas
que estén en el comercio, o que por un motivo especial no se
hubiese prohibido que sean objeto de algún acto jurídico, o hechos
que no sean imposibles, ilícitos, contrarios a las buenas costumbres
o prohibidos por las leyes, o que se opongan a la libertad de las
acciones o de la conciencia, o que perjudiquen los derechos de un
tercero( art 953) Los actos jurídicos que no sean conformes a esta
disposición, son nulos como si no tuviesen objeto.
Objeto serán las cosas, los bienes, o si se quiere, las prestaciones
que han de tornarse obligatorias como consecuencia del acto
jurídico unilateral o bilateral que tiene validez y que produce los
efectos previstos de antemano por la ley. También hablamos de
objeto cuando nos referimos al fin que las partes persiguen con el
acto jurídico; y desde este punto de vista, este objeto, identificado
con el concepto de fin, puede ser lícito, conforme a la ley, a la
conciencia jurídica; o ilícito, contrario a la ley y a la conciencia
jurídica.
Atengámonos a la primera acepción de objeto, esto es: cosas,
bienes y prestaciones a las que se refiere el acto jurídico.
. Diremos entonces que el objeto del acto jurídico debe, reunir estas
características: 1) determinabilidad; 2) posibilidad; 3) idoneidad; 4)
licitud.
1) Determinabilidad: Entendamos que el objeto del acto jurídico
debe estar determinado con exactitud o precisión, o bien debe ser
determinable. Así, pues, no se daría nunca el requisito de la
determinabilidad que tiene por objeto una prestación de dar, si se
dijese: "el deudor se obliga a dar cien animales"; por el contrario, sí
se daría el requisito de la determinabilidad, si al fijarse el contenido
de la prestación, se dijese: "el deudor está obligado a entregar este
caballo", o "cincuenta caballos percherones de 2 a 3 años". El
objeto debe estar determinado individualmente o genéricamente, o
bien, según su número, peso o medida.
Si no se da el requisito de la determinabilidad, debemos entender
que el acto jurídico carece de objeto.
2) Posibilidad: El objeto del acto jurídico ha de ser natural y
jurídicamente posible. Para ilustrar demos ejemplos de
imposibilidad, ya natural, ya jurídica. Sería un caso de objeto
naturalmente imposible si se dijese que el deudor se obliga a
atravesar el océano a nado, o a tocar el cielo con la mano, o a
entregarle al acreedor mil toneladas de radium.
Objeto jurídicamente imposible: fulano se obliga a transferir en
propiedad una calle, una plaza, esto es, cosas que hacen parte del
dominio público del Estado y que, por ende, son absolutamente
inalienables. Otro ejemplo: A" se compromete a adquirir en
propiedad lo que ya le pertenece en propiedad, lo que ya es suyo.
Cuando el objeto del acto jurídico es imposible, ya naturalmente, ya
jurídicamente imposible, es como si faltara el objeto, y no podrá
haber acto jurídico válido.
3) Idoneidad: La cosa que constituye el contenido de la prestación
objeto del acto jurídico ha de ser apta para constituir el objeto de
ese acto jurídico; así pues, las cosas no fungibles no podrán ser
objeto del contrato de mutuo; y por el contrario, las cosas fungibles
no podrán ser objeto del contrato de locación ni del de comodato.
Las cosas muebles no podrán constituir el objeto del contrato real
de hipoteca; y por el contrario, las cosas inmuebles no podrán
constituir el objeto del contrato real de prenda.
4) Licitud: Nos dice el art. 953 entre otras cosas "hechos que no
sean imposibles, ilícitos, contrarios a las buenas costumbres o
prohibidos por las leyes...".
5) Cuando nos referimos al requisito de la licitud, entenderemos
que falta si concurre una expresa prohibición de la ley, como el caso
de la herencia futura o de los derechos hereditarios eventuales, que
nunca pueden ser el objeto de una convención o de un contrato. Así
lo establece el art. 1175 del Código Civil (concordante: art. 848).
Además, en materia de cesión de derechos y del derecho de
usufructo, rigen otras prohibiciones; v.gr.: arts. 1449-53, 2842.
6) Además, para que se satisfaga integralmente el requisito de la
licitud, la prestación que constituye el objeto del acto jurídico nunca
podrá ser contraria a las buenas costumbres, a la conciencia
jurídica, a los legítimos intereses de un tercero, a la libertad de las
acciones o de la conciencia,...
7) Antes de concluir con este tema, quiero encarecer la importancia
que tiene el ya transcripto y comentado art. 953, proposición
jurídica de contenido rico, fecundo, de la que la jurisprudencia
tantas veces echó mano para corregir convenciones leoninas,
injustas, repudiadas por la conciencia jurídica; y más aún, norma
que con un esfuerzo que no obligase a rebasar el ámbito del Código
Civil, pudo haber llegado hasta a consagrar, en precedentes
jurisprudenciales, como alguna vez ha ocurrido, la recepción de
figuras jurídicas novísimas, universalmente difundidas, como el
negocio lesivo o la lesión subjetiva, el abuso del derecho, etcétera.
-Relativas a la forma: Desde el punto de vista de la forma, los actos
jurídicos se clasifican en: formales y no formales.
a) Actos formales propiamente dichos o si se quiere, declaraciones
formales: Son aquellos "cuya eficacia depende de la observancia de
las formalidades exclusivamente admitidas como expresión de la
voluntad". De manera que en el acto jurídico formal propiamente
dicho, la inobservancia de las formas prescriptas por la ley acarrea
indudablemente la nulidad insanable del acto jurídico.
b)Cabría aclarar que hay actos jurídicos formales, aun cuando no
solemnes: los casos en que el acto jurídico para quedar
definitivamente concluido como tal y producir los efectos
específicos que está destinado a producir, debe estar revestido de
ciertas formas; ello no obstante, aun cuando estas formas faltaren
podría el acto jurídico producir otros efectos. Por ejemplo: en lo
que respecta a la transmisión de la propiedad de cosas inmuebles
por simple escritura privada (art. 1185). Bien es verdad que el
contrato de compraventa jamás quedará concluido antes de que se
haya otorgado la respectiva escritura pública traslativa del dominio;
a pesar de ello, la venta celebrada por simple acto privado
producirá efectos como precontrato o contrato preliminar o
promesa de contraendo. Las operaciones inmobiliarias
invariablemente van precedidas del precontrato, o contrato
preliminar, el llamado "boleto de compra y venta". Agregado al art.
2355: "Se considera legítima la adquisición de la posesión de
inmuebles de buena fe, mediando boleto de compraventa".
MODALIDADES DE LOS ACTOS JURÍDICOS (respecto de los
elementos accidentales)
Estas modalidades son: plazo, cargo o modo y condición.
-CONDICION: “El acto jurídico será condicional cuando en él se
subordinara a un acontecimiento incierto y futuro que puede o no
llegar, la adquisición de un derecho o la resolución de un derecho ya
adquirido" Art 528.
De la definición resulta el distingo entre condición suspensiva y
condición resolutoria.
a) Condición suspensiva: Se subordina la eficacia del derecho
haciéndolo depender de que suceda o no el hecho condicionante, el
acto no produce eficazmente sus efectos sino hasta que opera dicho
cumplimiento. Sería por ejemplo: El día que te recibas de abogada
Te donaré la biblioteca jurídica que estoy formando. El donatario
nunca adquirirá la propiedad de la cosa, antes de que ocurra el
hecho condición. Suspende la adquisición de los derechos pactados
al cumplimiento de la obligación.
b) Condición resolutoria: Aquella que depende de un hecho futuro e
incierto para la extinción de dicha eficacia, el negocio es eficaz
desde su celebración pero puede dejar de serlo si se verifica el
hecho condicionante. Sería por ejemplo: Te hago donación de mi
biblioteca jurídica; mas si no te recibes de abogada dentro de cuatro
años, la donación quedará sin ningún efecto. En este caso, el
cumplimiento de la condición produce la resolución del derecho ya
adquirido.
La condición debe ser ante todas las cosas un hecho contingente y
al mismo tiempo futuro. Hechos contingentes que tanto pueden
ocurrir como no. Debe ser posible. Además si la condición es un
hecho o acto humano, tendrá que ser licito, no contrario a la moral
ni a las buenas costumbres, ni a la libertad de las acciones ni de la
conciencia.
Por otra parte, el art. 531 menciona las llamadas condiciones
especialmente prohibidas, en sus cuatro incisos; a saber:
1°) Habitar siempre en lugar determinado o sujetar la elección de
domicilio a la voluntad de un tercero.
2o) Mudar o no mudar de religión.
3o) Casarse con determinada persona, o con aprobación de un
tercero, o en cierto lugar o en cierto tiempo, o no casarse.
Aclaremos: si la condición dice simplemente "si te casas", se la
tendrá por lícita.
4o) Vivir célibe perpetua o temporalmente, o no casarse con
persona determinada o separarse personalmente o divorciarse
vincularmente (texto ordenado por la ley 23.515).
El hecho o condición no puede ser un hecho puramente potestativo,
cuyo incumplimiento penda de la sola y soberana voluntad del
deudor. El ejemplo clásico: me obligo si quiero, si se me ocurre, si
me da la gana. En ese caso no hay una declaración de voluntad en
serio. La obligación contraída bajo una condición que haga
depender absolutamente la fuerza de ella de la voluntad del
deudor, es de ningún efecto; pero si la condición hiciese depender
la obligación de un hecho que puede o no puede ejecutar la persona
obligada, la obligación es válida.
El hecho condición no puede ser puramente potestativo; pero si
será válida la obligación sujeta a una condición mixta, entre
potestativa y casual o fortuita. Por ejemplo: te obsequiaré mi
biblioteca jurídica si el próximo año decido trasladarme a Buenos
Aires para radicarme allí y ejercer en la Capital Federal mi profesión
de abogado. Esta es la condición mixta, entre potestativa y casual o
fortuita. No es puramente potestativa porque el hecho no depende
de la sola y soberana voluntad del deudor, sino que si tengo el
propósito de trasladarme, ese es mi proyecto, mi plan, podré
cumplirlo o no, de mí dependerá con todo, también está
condicionado por otras circunstancias ajenas a mi voluntad.
En conclusión: el hecho condición debe reunir estas cinco
características: 1) contingente; 2) futuro; 3) posible; 4) lícito: 5) no
puramente potestativo.
Sus caracteres son: Voluntaria, accidental, excepcional e
incoercible.
-CARGO O MODO: Es toda imposición onerosa por medio de la cual
el que quiere mejorar a otro, limita su promesa, exigiendo de él, y
obligándole a una prestación en cambio de lo que recibe. Solo habrá
de darse en las disposiciones gratuitas, es decir en las donaciones y
en los legados. Por ejemplo: Juan lega a Pedro una valiosa
propiedad inmueble que reditúa una renta mensual considerable,
con cargo de destinar un tercio de la renta anual para costear la
educación de su sobrino huérfano. Pero recordemos que el art. 558
nos dice: "Los cargos impuestos no impiden la adquisición del
derecho, ni su ejercicio, si no fueren impuestos como condición
suspensiva. En caso de duda se juzgará que no importan una
condición". La distinción entre el modo y la condición puede
reducirse a lo siguiente: La condición es suspensiva pero no
correctiva. El modo es coercitivo pero no suspensivo. Así, el modo
no impide la adquisición del derecho, y no expone al peligro de una
pérdida total, pero en cuanto es una obligación impuesta al
beneficiario, donatario o legatario, tiene carácter coercitivo y por lo
tanto puede exigirse su cumplimiento. En caso de duda habrá de
estarse a lo que resulte más oneroso, a lo que no exponga a una
pérdida total, por lo que en caso de duda, habremos de entender
que hay cargo y no condición.
Caracteres del cargo: Obligación accesoria, coercible, en principio
no afecta la eficiencia del derecho, accidental (es una modalidad de
los actos jurídicos)
El cargo puede ser:
Cargo simple: es el que no afecta la adquisición del derecho ni su
ejercicio. Los interesados están facultados para reclamar su
cumplimiento.
Cargo condicional: aparece impuesto a las partes como hecho
condicionante, por lo que su no producción afecta la adquisición del
derecho.
Incumplimiento del cargo: como regla general, el incumplimiento
del cargo no produce la pérdida del derecho adquirido (art. 560 Si
no hubiere condición resolutoria por falta de cumplimiento de los
cargos, no se incurrirá en la pérdida de los bienes adquiridos; y
quedará a salvo a los interesados el derecho de compeler
judicialmente al adquirente a cumplir los cargos impuestos)
Concede a los interesados las acciones tendientes a exigir el
cumplimiento. Son legitimados activos para exigir el cumplimiento:
 el beneficiado
 sus herederos,
 el instituyente
 y sus herederos.
La legitimación pasiva pesa sobre el obligado y sus herederos.
Excepcionalmente el incumplimiento del cargo puede producir la
pérdida del derecho adquirido en los siguientes casos:
En la donación, el donante puede pedir la revocación de los cargos
por inejecución, salvo que haya constituido sin culpa del donatario,
y antes de haber sido constituido en mora. El incumplimiento del
cargo autoriza la revocación del legado.
Los cargos, como verdaderas obligaciones que son, pasan a los
herederos, salvo aquellos en los cuales se hubiera tenido en cuenta,
las especiales cualidades del causante. Art. 562 La obligación de
cumplir los cargos impuestos para la adquisición de los derechos,
pasa a los herederos del que fuese gravado con ellos, a no ser que
sólo pudiesen ser cumplidos por él, como inherentes a su persona.
Si el gravado falleciere sin cumplirlos, la adquisición del derecho
queda sin ningún efecto, volviendo los bienes al imponente de los
cargos, o a sus herederos legítimos.
-PLAZO: Es la fijación en el tiempo del momento a partir del cual el
acto jurídico comenzará a producir efectos, o dejará de
producirlos". Así como hay condicion suspensiva y resolutoria,
también hay plazo suspensivo y resolutorio. ¿En que difieren el
plazo resolutivo de la condición resolutoria?: *En la hipótesis del
plazo resolutivo, el derecho acaba, termina el día prefijado, pero
existió en su plenitud hasta ese instante. *En la condicion
resolutoria, cumplida la condición, los efectos jurídicos nacidos del
negocio se extinguen desde el inicio, como si nunca se hubiesen
producido.
Al hablar de plazo se distingue entre plazo cierto, plazo incierto y,
agregaríamos, plazo indeterminado.
a) Plazo cierto: aquél donde el día, mes y año del vencimiento del
plazo está prefinido de antemano, como invariablemente suele
ocurrir. Pagará dentro de 90 días a partir de la fecha, o en la
próxima Navidad, etcétera.
b) Plazo incierto: aquel donde el día del vencimiento se ignora y no
se sabe cuándo ocurrirá: te pagaré cuando muera Pedro.
c) Plazo indeterminado: Si no estuviere determinado en el acto. Por
ejemplo: el día en que debe hacerse la entrega del libro, el juez
señalará el tiempo en que el deudor deba hacerlo. Advertimos otro
caso de plazo indeterminado en la llamada cláusula de mejor
fortuna, es decir que si la obligación autorizare al deudor para
satisfacerla cuando pudiese, o tuviese medios de hacerlo, los jueces
a instancia de parte, designarán el tiempo en que deba hacerlo.
En este caso se entiende que hay obligación a plazo, no bajo
condición.
CLASIFICACIÓN DE LOS ACTOS JURÍDICOS
-Los actos jurídicos se clasifican en: positivos o negativos, según que
sea necesaria la realización u omisión de un acto, -para que un
derecho comience o acabe" .Art 945
-Asimismo los actos jurídicos se clasifican en: unilaterales o
bilaterales. Son unilaterales, cuando basta para formarlos la
voluntad de una sola persona, como el testamento. Son bilaterales,
cuando requieren el consentimiento unánime de dos o más
personas, como el contrato. Art 946
-También tenemos: los actos entre vivos, que producen efectos
desde el momento mismo de su constitución y los actos de última
voluntad, como el testamento, que solo producen sus efectos al
ocurrir la muerte del testador. Art 947
-Por ultimo están: los actos de disposición que son aquellos que
menoscaban y alteran la sustancia del patrimonio o bien cambian o
modifican el destino económico de los bienes que lo integran o
comprometen. Por ejemplo: la donación, la enajenación, la
constitución de derechos reales. Tales actos solo incumben a quien
es efectivo titular de los derechos. Por el contrario están los actos
de administración que son los consistentes en el aprovechamiento
normal y ordinario de los bienes que constituyen el patrimonio, y
que al mismo tiempo, mantienen intacto el capital, sin alterarlo ni
menoscabarlo. Tales actos son los únicos que pueden efectuar los
titulares de derecho que padecen de incapacidad relativa, como los
menores emancipados, o aquellos cuyo derecho está en estado de
pendencia, como heredero con beneficio de inventario, propietario
con dominio imperfecto, etc. Tales actos son los únicos autorizados
a los administradores de bienes ajenos, padres, tutores y curadores.
VICIOS PROPIOS DE LOS ACTOS
Estos vicios son: la simulación y el fraude. Al mismo tiempo
trataremos aquí de esa figura nueva que tanto interés despierta en
el pensamiento jurídico contemporáneo, como lo es "la lesión
subjetiva". Respecto de la simulación y el fraude diremos que el
Código Civil, bajo la inspiración del pensamiento de Freitas, ha
considerado que la buena fe es un requisito indispensable para la
validez del acto jurídico y, por ende, cuando falta la buena fe, como
ocurre en los casos de la simulación y del fraude concurre un vicio
que lo invalida. De ahí pues que se hable de los vicios propios del
acto jurídico, estos son, la simulación y el fraude.
Sabemos ya que los vicios de la voluntad en cuanto vician la
intención o la libertad son también vicios del acto jurídico, ya que
éste por definición es un acto voluntario que ha de ser obrado con
discernimiento, intención y libertad. Tanto los vicios de la voluntad,
que en cuanto tales son al mismo tiempo vicios del acto jurídico,
como los vicios propios del acto jurídico, la simulación y el fraude,
están tratados por el Código Civil en la Sección II del Libro II, Títulos
1 y II.
Simulación: La simulación es una declaración de un contenido de
voluntad no real emitida conscientemente y de común acuerdo
entre partes para producir con fines de engaño la apariencia de un
acto que no existe o que es distinto del que las partes efectuaron.
Entonces, decimos que es una declaración de un Contenido de
voluntad no real. Observamos que hay una contradicción entre Ia
voluntad propiamente dicha o voluntad interna, y la declaración;
vale decir, una cosa es lo que se quiere y otra distinta es la que se
declara o se da a conocer al público, y a los terceros en general.
Ahora bien, esta contradicción debe ser querida, deliberada,
"emitida conscientemente", y podríamos contraponerla al vicio de
ignorancia o error. Quien está incurso en ignorancia o error declara
lo que no quiere, pero esa contradicción es casual, involuntaria. Al
mismo tiempo, esta contradicción en el caso de la simulación es
esencialmente bilateral, los simuladores se ponen de acuerdo para
mentir, para engañar, para mostrar como existente lo inexistente o
bien para mostrar la realidad con un disfraz que la oculta, la
encubre, la muestra de una manera distinta de lo que es. No
concebimos los negocios jurídicos simulados si no hay un acuerdo
de voluntades entre los simuladores para mentir y para engañar.
Para saber si es lícita o ilícita, se requerirá indispensablemente la
indagación en el caso concreto de la causa simulandi. Si los
simuladores de ninguna manera tuvieron por interés concreto violar
la ley, defraudar legítimos intereses de terceros, la simulación será
lícita. Por el contrario, como ocurre las más de las veces, si los
simuladores quisieron violar la ley y defraudar los legítimos
intereses de terceros, estaremos en presencia de la llamada
simulación ilícita.
Nuestra definición agrega: "la apariencia de un acto que no existe",
esto que se llama la simulación absoluta, el no-acto, vale decir, hay
una pura apariencia una pura ficción; el acto que las partes dicen
haber efectuado jamás existió; y corrido el velo de la simulación,
detrás no queda absolutamente nada, es una fórmula vacua, vacía,
sin contenido, sólo se ha querido crear la ficción exterior de la
existencia del acto, pero el acto nunca ha existido. La simulación es
absoluta cuando se celebra un acto jurídico que nada tiene de real,
y relativa cuando se emplea para dar a un acto jurídico una
apariencia que oculta su verdadero carácter.
Por el contrario, la simulación relativa es a la que alude la última
parte de la definición, cuando dice: "para producir la apariencia de
un acto que es distinto del que las partes efectuaron", es decir que
estamos frente al disfraz que oculta, que encubre la verdadera
realidad de las cosas. La simulación relativa tiene lugar cuando se
encubre el carácter jurídico de un acto bajo la apariencia de otro, o
cuando el acto contiene cláusulas que no son sinceras, o fechas que
no son verdaderas, o cuando por él se constituyen o transmiten
derechos a personas interpuestas, que no son aquellas para quienes
en realidad se constituyen o transmiten. La simulación relativa en
cuanto no es otra cosa que ocultación, disimulación o disfraz que
presenta las cosas de manera distinta, puede referirse:
1) A la propia naturaleza del acto. Por ejemplo: se celebra una
transmisión inmobiliaria y se le da el falso carácter de transmisión
onerosa, se habla de un precio, aun cuando en la realidad de las
cosas sólo hay una transmisión meramente gratuita, una verdadera
donación. En ese caso se ha disimulado o se ha ocultado la
verdadera naturaleza del acto.
2) Puede ocurrir que el acto contenga cláusulas fingidas, mentidas,
simuladas, referidas a su contenido, o bien al precio, como ocurre
invariablemente en la venta de inmuebles: no figura el precio real,
sino un precio, inferior. Aquí la simulación, además de relativa; es
ilícita, porque lo que se persigue es evadir impuestos. Asimismo,
puede haber antedatación.
3) La ocultación de las personas, de los verdaderos destinatarios de
los derechos que por el negocio jurídico se crean o constituyen. En
ese caso se da la simulación por interposición de persona.
Simulación lícita e ilícita
La simulación ilícita es la única frecuente, habitual. La distinción
entre simulación lícita e ilícita va implícita en lo establecido por los
arts. 957 y 958 del Código Civil.
-Art. 957: "La simulación no es reprobada por la ley cuando a nadie
perjudica ni tiene un fin ilícito".
-Art. 958: "Cuando en la simulación relativa se descubriese un acto
serio, oculto bajo falsas apariencias, no podrá ser éste anulado
desde que no haya en él la violación de una ley, ni perjuicio a
tercero".
El ejercicio de la acción de simulación entre las partes: Para que la
acción de simulación pueda ser ejercida entre las partes, vale decir,
para que una de ellas pueda demandar a la otra, por declaración de
simulación, será indispensable que la simulación sea lícita, ya que si
es ilícita, no cabe en principio la posibilidad de que ninguna de las
partes pueda demandar a la otra por simulación, según el conocido
adagio de que nadie puede alegar en su defensa su propia torpeza".
Dice al respecto el art. 959: "Los que hubieren simulado un acto con
el fin de violar las leyes o de perjudicar a un tercero, no pueden
ejercer acción alguna el uno contra el otro sobre la simulación, salvo
que la acción tenga por objeto dejar sin efecto el acto, y las partes
no puedan obtener ningún beneficio de la anulación" .Si la
simulación es lícita cabe siempre la posibilidad de que una de las
partes demande a la otra, a fin de que se restablezca la verdad
jurídica en su totalidad; y que lo real y verdaderamente acordado
entre las partes produzca plenos efectos.
La prueba. El contradocumento. Concepto, naturaleza y efectos
Si hubiere sobre la simulación un contradocumento firmado por
algunas de las partes, para dejar sin efecto el acto simulado, cuando
éste hubiera sido ilícito o cuando fuere lícito, explicando o
restringiendo el acto precedente, los jueces pueden conocer sobre
él y sobre la simulación, si el contradocumento no contuviese algo
contra la prohibición de las leyes, o contra los derechos de un
tercero". No obstante ello, no habremos de creer que la exigencia
del contradocumento como prueba de la simulación entre partes
sea una exigencia absoluta; sino que, por el contrario, puede ser
suplido por otras pruebas, o de él puede prescindirse en no pocos
casos. Por ejemplo: la confesión del demandado que conste de
modo explícito en el juicio, o fuera de juicio, como asimismo la
propia confesión ficta que resultare de la incomparecencia del
demandado a absolver posiciones, cuando ha sido debidamente
citado, y bajo apercibimiento. También podrá prescindirse del
contradocumento cuando concurra lo que se llama "principio de
prueba por escrito". Se considerará principio de prueba por escrito,
cualquier documento público o privado que emane del adversario,
de su causante o de parte interesada en el asunto, o que tendría
interés si viviera y que haga verosímil el hecho litigioso".
En conclusión: tres requisitos deben concurrir para que se configure
lo que llamamos principio de prueba por escrito:
1- la existencia de cualquier escrito público o privado;
2- tal escrito debe emanar de aquel contra quien se opone, es decir
que, ya transcripto, debe emanar del adversario, o de su causante o
de parte interesada en el asunto o que tendría interés si viviera;
3- de ese escrito debe trascender la verosimilitud del hecho que se
quiere probar, en este caso, la verosimilitud de la simulación.
Además, puede darse el caso de la imposibilidad material de
presentar el contradocumento, así por ejemplo, destrucción o
extravío por caso fortuito o fuerza mayor. Ilustraremos el caso con
un precedente jurisprudencial: los herederos del actor que
demandaban la simulación probaron que su causante perdió, en un
naufragio, toda su documentación personal, entre la cual contaba el
contradocumento. Asimismo, se debe también tener presente la
sustracción, y por otra parte, el analfabetismo de los que
intervienen en el negocio jurídico simulado, es decir que si son
analfabetos se da la imposibilidad de hecho de que puedan otorgar
y firmar el contradocumento. Se dice también que puede
prescindirse de él cuando concurre la imposibilidad moral, como en
el caso de que medie entre partes una vinculación muy estrecha
que explique la falta de disposición para otorgar el
contradocumento, como en el caso del vínculo matrimonial, o del
parentesco muy próximo, o la amistad íntima. A su vez: quede
aclarado que cuando se quiera probar una conducta antijurídica,
dolosa, serán idóneos todos los medios de prueba admitidos en
derecho y que solo podrá prescindirse del contradocumento para
admitir la acción, si mediaran circunstancias que hagan inequívoca
la existencia de la simulación". Ahora preguntémonos: ¿qué es el
contradocumento?: El contradocumento, extrínsecamente, es una
constancia escrita, es un instrumento privado; e intrínsecamente, es
el reconocimiento con fines probatorios de la existencia de la
simulación.
Efectos del contradocumento: El contenido de un instrumento
público puede ser modificado o quedar sin efecto alguno por un
contra-instrumento público o privado que los interesados otorguen;
pero el contradocumento privado no tendrá ningún efecto contra
los sucesores a título singular, ni tampoco lo tendrá la contra-
escritura pública, si su contenido no está anotado en la escritura
matriz, y en la copia por la cual hubiese obrado el tercero".
Por ejemplo: Cuando yo he comprado la casa de Pablo, y reconozco
por un acto que queda reservado, que la venta ha sido fingida, esta
declaración no podrá tener ningún efecto contra mis sucesores
singulares en aquella casa; y si deslealmente la vendo o la hipoteco,
el que hubiese adquirido de mí, conservaría a pesar del
contradocumento, el derecho que habría adquirido como si mi
dominio aparente en la cosa hubiese sido positivo ".
El instrumento privado que alterase lo que se hubiere convenido en
un instrumento público, no producirá efecto contra tercero".
Ejercicio de la acción de simulación por terceros. La prueba
Cuando son los terceros, en cuyo perjuicio se ha consumado la
simulación, no hay restricción alguna respecto de la prueba y el que
demanda por simulación puede echar mano de todos los medios de
prueba admitidos pero la única prueba que puede resultar eficaz es
la prueba indiciaría o la presuncional. Las presunciones o indicios
deben ser tantos y deben estar tan concatenados entre sí, que sean
capaces de contribuir a formar convicción sobre la existencia de la
simulación. Así, pues, en la hipótesis tan difundida de las
enajenaciones en fraude de los acreedores, enajenaciones
simuladas, fingidas, comenzaremos por sentar la premisa: ¿cuál es
la causa simulandi: defraudar a los acreedores. y sobre esa base se
podrán ir clasificando los indicios, conjeturas o presunciones, a
modo de construir todo el edificio de la prueba indirecta. Respecto
de las personas, siempre ha de concurrir un estrecho vínculo que
ligue a los simuladores: será el pariente, el amigo íntimo, o el socio.
Efecto de la declaración de simulación
Los terceros de buena fe, adquirentes de derechos que no
pertenecían a su causante, el que tan sólo ostentaba un título
fingido, están siempre amparados por la ley.
Prescripción de la acción de simulación
El plazo de prescripción será el de dos años, tal cual lo establece el
art. 4030 y lo reitera el agregado ordenado por ley 17.711.
EL FRAUDE: El negocio jurídico fraudulento "es el celebrado de mala
fe por un deudor insolvente, o por caer en ese estado, para privar a
sus acreedores de la garantía sobre la cual pueden hacer efectivos
sus créditos". Los elementos característicos del fraude que son el
eventus damni (perjuicio que sufren los acreedores) y el concilius
fraude (la complicidad del tercero que contrata con el deudor).
Delito civil: El acto ilícito ejecutado a sabiendas y con intención de
dañar la persona o los derechos de otros, se llama en este Código,
delito.
Y es así que en el fraude pauliano concurren los mismos elementos
caracterizantes del delito civil:
Es un acto ilícito, contrario a derecho;
Concurre el dolo, la mala fe, respecto del deudor;
del fraude pauliano se sigue un perjuicio para los acreedores.
Aunque el fraude pauliano, en ciertos casos, como ocurre en la
quiebra fraudulenta, puede llegar a configurar un tipo penal.
Remedio jurídico contra el fraude: la acción revocatoria.
Fundamento jurídico de la acción revocatoria respecto del deudor y
del tercero que haya de tolerarla
El remedio jurídico contra el fraude es la llamada "acción pauliana"
o "acción revocatoria".
Respecto del deudor, el fundamento jurídico de la acción
revocatoria estriba en la responsabilidad patrimonial del deudor.
Todos los bienes del deudor, en su totalidad, de manera
indeterminada, indistinta, están afectados en garantía del crédito o
de los créditos.
Respecto del tercero, para discernir el fundamento de la acción
revocatoria se torna indispensable una distinción: el acto
fraudulento celebrado por el deudor puede haber sido a título
oneroso o a título gratuito.
Cuando el acto fraudulento celebrado por el deudor ha sido a título
oneroso, la acción revocatoria sólo será procedente si se da el
concilium fraudi propiamente dicho, esto es, no sólo el ánimo del
deudor de defraudar a sus acreedores, sino la complicidad del
tercero que contrata con el deudor. Este sólo puede quedar
obligado frente a los acreedores, en razón de su coparticipación en
el delito de fraude.
Si el acto celebrado por el deudor es a título gratuito, ya no importa
la mala fe del tercero; basta tan sólo aducir el principio del
enriquecimiento sin causa, el cual se produce cuando una persona
se beneficia o enriquece a costa de otra sin que exista una causa o
razon de ser que justifique ese desplazamiento patrimonial.
Estamos frente a un tercero que sólo pretende conservar un
provecho, un beneficio, una ventaja económica, a expensas del
derecho de los acreedores que han de verse perjudicados, burlados
en sus legítimas pretensiones. La ley optará entonces por los
acreedores, quienes sólo quieren, mediante la utilización de la
acción revocatoria, reparar el perjuicio.
Quiénes pueden ejercer la acción: Todo acreedor quirografario
puede demandar la revocación de los actos celebrados por el
deudor en perjuicio o en fraude de sus derechos". El acreedor
quirografario es todo acreedor común que no goza de otra garantía
que no sea la personal del deudor, es decir, no goza de garantía
real, especial, ni garantía hipotecaria o prendaría, ni tampoco de
ningún privilegio legal.
Actos que pueden ser revocados: Todo acto, en cuanto redunda en
perjuicio de los acreedores, puede ser atacado mediante la acción
revocatoria; por eso no decimos acto de disposición, sino acto
jurídico celebrado de mala fe por un deudor insolvente.
Por otro lado si el deudor por sus actos no hubiere abdicado
derechos irrevocablemente adquiridos, pero hubiese renunciado
facultades, por cuyo ejercicio hubiera podido mejorar el estado de
su fortuna, los acreedores pueden hacer revocar sus actos, y usar de
las facultades renunciadas". Los acreedores del renunciante de una
fecha anterior a la renuncia, y toda persona interesada, pueden
demandar la revocación de la renuncia que se ha hecho en perjuicio
de ellos, a fin de hacerse autorizar para ejercer los derechos
sucesorios de renunciante hasta la concurrencia de lo que les es
debido.
Es decir que los acreedores pueden ejercer los derechos y acciones
del deudor, y para esto no es necesario que la renuncia haya sido
hecha con intención fraudulenta de parte del llamado a la sucesión,
porque no se trata de un acto a título oneroso, pues que la renuncia
supone una abdicación gratuita de la herencia; basta que los
acreedores sufran un perjuicio. Así, es indispensable que el crédito
del demandante sea de una fecha anterior a la renuncia, y que los
bienes del deudor sean insuficientes para satisfacer la deuda
Requisitos de la acción según que el acto atacado sea a título
oneroso o a título gratuito. Análisis de los requisitos
Si el acto que se ataca es a título oneroso será indispensable que
concurran los dos elementos constitutivos del fraude pauliano, a
saber: el eventus damni y el concilium fraudis.
Para que se configure el requisito del eventus damni, es decir, del
perjuicio que sufren los acreedores, han de concurrir tres
condiciones:
1) Que el deudor se halle en estado de insolvencia.
2) Que el perjuicio a los acreedores resulte del acto mismo del
deudor que, antes ya se hallase insolvente.
3) Que el crédito en virtud del cual se intenta la acción, sea de una
fecha anterior al acto del deudor
Tengamos presente que la acción revocatoria no es una mera acción
conservatoria. Tiene una marcada semejanza con un procedimiento
de ejecución indirecta.
Asimismo deben exceptuarse de la 3º condición las enajenaciones
hechas por el que ha cometido un crimen, aunque consumadas
antes del delito, si fuesen ejecutadas para salvar la responsabilidad
del acto, las cuales pueden ser revocadas por los que tengan
derecho a ser indemnizados de los daños y perjuicios que les
irrogue el crimen.
Para que puede constituirse el fraude pauliano, también debe
concurrir también el concilium fraudi, es decir que si la acción de los
acreedores es dirigida contra un acto del deudor a título oneroso, es
preciso para la revocación del acto, que el deudor haya querido por
ese medio defraudar a sus acreedores, y que el tercero con el cual
ha contratado, haya sido cómplice en el fraude". El concilium fraudi
presupone el ánimo del deudor de defraudar a los acreedores, la
complicidad del tercero y la coparticipación delictiva. Ahora bien,
cuando se trata de "ánimo", decimos que el ánimo del deudor de
defraudar a sus acreedores por actos que les sean perjudiciales, se
presume por su estado de insolvencia. La complicidad del tercero en
el fraude del deudor, se presume también si en el momento de
tratar con él conocía su estado de insolvencia".
Ejercicio de la acción en contra del subadquirente: El punto está
especialmente reglado en el art. 970, que dispone: "Si la persona a
favor de la cual el deudor hubiese otorgado un acto perjudicial a sus
acreedores, hubiere transmitido a otro los derechos que de él
hubiese adquirido, la acción de los acreedores sólo será admisible,
cuando la transmisión de los derechos se haya verificado por un
título gratuito. Si fuese por título oneroso, sólo en el caso que el
adquirente hubiese sido cómplice en el fraude".
Efectos de la revocación: Art. 966: El tercero a quien hubiesen
pasado los bienes del deudor, puede hacer cesar la acción de los
acreedores, satisfaciendo el crédito de los que se hubiesen
presentado, o dando fianzas suficientes sobre el pago íntegro de los
créditos, si los bienes del deudor no alcanzaron a satisfacerlos.
La revocación obtenida judicialmente aprovecha, única y
exclusivamente, al acreedor o acreedores demandantes. La
disposición contempla la acción revocatoria civil, la que de suyo es
individual, vale decir, puede haber cien acreedores, mas si uno solo
de ellos veló por la defensa de sus derechos y promovió la acción
pauliana, obtenida la revocación por sentencia judicial, tan sólo le
aprovecha en la medida de su interés, en la medida en que su
derecho de crédito haya sido conculcado. Ahora bien, si se trata de
la ejecución colectiva, como ocurre en el caso de quiebra, o de
concurso civil de un deudor no comerciante, en ese caso puede ser
el síndico, representante de la masa de acreedores, el que demande
la revocación, y en esa hipótesis la acción no es individual sino
colectiva y obtenida la revocación en juicio, ella aprovecha por igual
a todos los acreedores del deudor fallido o concursado, ya que el
síndico representa precisamente a la masa, a todos.
La acción prescribe al año de descubierto el fraude.
El acto que adolece de fraude es plenamente válido entre partes, y
aun respecto de terceros, con la sola salvedad de que sólo es
imponible o ineficaz en cuanto a los acreedores, y tan sólo en la
medida en que haya conculcado el derecho de crédito.
Revocado el acto fraudulento del deudor, si hubiere habido
enajenación de propiedades, éstas deben volverse por el que las
adquirió, cómplice en el fraude, con todos sus frutos como
poseedor de mala fe.
La acción revocatoria y la acción de simulación
El concepto dominante en doctrina, y sobre todo en jurisprudencia,
es que a pesar de la distinta naturaleza de estas acciones se da la
posibilidad de acumularlas, ejercerlas simultánea y
subsidiariamente.
LA LESIÓN SUBJETIVA : Art. 954: Podrán anularse los actos viciados
de error, dolo, violencia, intimidación o simulación. También podrá
demandarse la nulidad o la modificación de los actos jurídicos
cuando una de las partes explotando la necesidad, ligereza o
inexperiencia de la otra, obtuviera por medio de ellos una ventaja
patrimonial evidentemente desproporcionada y sin justificación. Se
presume, salvo prueba en contrario, que existe tal explotación en
caso de notable desproporción de las prestaciones. Los cálculos
deberán hacerse según valores al tiempo del acto y la
desproporción deberá subsistir en el momento de la demanda. Sólo
el lesionado o sus herederos podrán ejercer la acción cuya
prescripción se operará a los cinco años de otorgado el acto. El
accionante tiene opción para demandar la nulidad o un reajuste
equitativo del convenio, pero la primera de estas acciones se
transformará en acción de reajuste si éste fuere ofrecido por el
demandado al contestar la demanda
Análisis del agregado al art. 954, ley 17.711
-Caracteres y elementos:
Presupuestos subjetivos:
Lesionado:
Inferioridad: la que supone alguno de los tres supuestos al menos:
a) Ligereza: falta de discernimiento óptimo por parte del individuo,
que le impide medir las consecuencias disvaliosas del acto.
b) Inexperiencia: falta de conocimiento suficiente en relación y al
momento de llevarse a cabo el acto (se traduce en un
desconocimiento específico).
c) Necesidad (o Estado de necesidad): estado carencial, el cual
puede ser de carácter material o espiritual (anímico)
Lesionante:
Aprovechamiento: explotación por parte del sujeto lesionante,
contando con el conocimiento de la situación de inferioridad por
parte del sujeto lesionado.
Presupuesto objetivo:
- Notable e injusta desproporción en las contraprestaciones (debe
ser actual, y subsistir al momento de invocar la figura, mediante la
acción pertinente)
-Presunción del art. 954 del CC:
“Se presume, salvo prueba en contrario, que existe tal explotación
en caso de notable desproporción de las prestaciones”
Según parte de la doctrina (conf. Santos Cifuentes), esta presunción
Iuris Tantum, invierte la carga de la prueba. Es decir, acreditado el
presupuesto objetivo, queda a la parte demandada por lesión
probar que no se cumple con los presupuestos subjetivos del
instituto.
Otros Doctrinarios, por lo contrario, entienden que deben ser
acreditados todos los extremos
-Acciones posibles en caso de lesión subjetiva
Del precepto legal, surgen las posibles acciones que pueden llevar a
cabo los legitimados:
demandar la nulidad del acto (acto anulable de nulidad relativa)
2) demandar la modificación de las prestaciones resultantes
(reajuste equitativo)
Asimismo, la segunda de las opciones mencionadas, pueden ser
ejercidas por el supuesto lesionante y de hacer uso de la opción al
contestar la demanda (sea acción de nulidad o reajuste por parte
del lesionado), la acción se transformará automáticamente en
acción de reajuste, en razón del principio de validez de los actos.
-Legitimación: Solo pueden ejercer la acción el damnificado y sus
sucesores
-Prescripción: 5 años
INEFICACIA Y NULIDAD DE LOS ACTOS JURÍDICOS
La nulidad: es la sanción de invalidez prescripta por la ley, por
adolecer el acto jurídico de un defecto constitutivo. Recordemos
que la sanción constituye la reacción del ordenamiento jurídico
frente a la violación de sus preceptos. En la sanción de invalidez
resplandece la finalidad reparadora. No concebimos la idea de
reparación sin la restitución de las cosas a su estado anterior.
Reparar significa deshacer lo que está mal hecho o dejar sin efecto
lo que está hecho en contra de la ley; y, precisamente, con la
nulidad, sanción de invalidez, se procura restituir las cosas a su
estado anterior, restablecer el estado jurídico preexistente,
suprimir, aniquilar, destruir los efectos jurídicos que el acto estaba
destinado a producir..
El concepto de nulidad o invalidez se contrapone a otras figuras de
ineficacia, en donde una relación jurídica nacida de un negocio
jurídico regular y válido, también se frustra, se destruye o aniquila,
también deja de producir efectos; más ello habrá de ocurrir en
virtud de una causa, no interna, sino externa y superviviente.
Ineficacia:
1) Pacto comisorio: es la resolución de un contrato bilateral.
Llamase contrato bilateral a aquel que luego que está concluido
genera obligaciones recíprocas para ambas partes. En virtud de lo
que se llama el pacto comisorio, la parte que ha cumplido
totalmente las obligaciones a su cargo, en virtud de ese pacto
comisorio, implícito, o bien expreso, puede apartarse del contrato,
puede resolverlo, dejarlo sin efecto, como si no hubiese producido
ninguna clase de consecuencias jurídicas. Si la otra incurre en
incumplimiento, este pacto puede ser escrito a tácito.
2) Tenemos también la resolución optativa a que se refiere el art.
1202: "Si se hubiera dado una señal para asegurar el contrato o su
cumplimiento, quien la dio puede arrepentirse del contrato, o
puede dejar de cumplirlo perdiendo la señal. Puede también
arrepentirse el que la recibió; y en tal caso debe devolver la señal
con otro tanto de su valor. Si el contrato se cumpliera, la señal debe
devolverse en el estado en que se encuentre. Si ella fuere de la
misma especie que lo que por el contrato debía darse, la señal se
tendrá como parte de la prestación; pero no si ella fuere de
diferente especie, o si la obligación fuese de hacer o de no hacer".
3) El distracto: El caso está previsto en el art. 1200 del Código Civil:
"Las partes pueden por mutuo consentimiento extinguir las
obligaciones creadas por los contratos, y retirar los derechos reales
que se hubiesen transferido; y pueden también por mutuo
consentimiento revocar los contratos, por las causas que la ley
autoriza". El distracto es lo que también suele llamarse la Rescisión
Bilateral. Puede darse el caso de rescisión unilateral cuando ocurra
el incumplimiento o si se quiere, la violación de las cláusulas
contractuales. En este caso sería pacto comisorio.
En materia de locación se da la rescisión unilateral en el caso del
art. 160: "Si el locatario no obstante la prohibición impuesta en el
contrato de no pode subarrendar, substituye a otro en el uso o goce
de la cosa, puede el locador hace cesar ese uso o goce con
indemnización del daño causado, o demandar la rescisión del
contrato, con indemnización de pérdidas e intereses". Es decir el
locador puede pedir que el contrato quede sin efecto para lo futuro.
4)Asimismo, tenemos la figura de la Revocación: Donde caben
distinguir dos aspectos: la revocación ad libitum, esto es, unilateral,
la que pende tan sólo de la declaración de voluntad de una persona,
como en el caso de la retractación de la oferta o del mandato o del
testamento, y tenemos en cambio la otra modalidad: la revocación
fundada en causa legal, como la hipótesis de la revocación de las
donaciones por incumplimiento de los cargos impuestos al
donatario, o bien la facultad de revocar la donación por ingratitud
del donatario, o la revocación de la donación por supernacencia de
hijos, en el caso de que en el contrato de donación el donante
estipulare la facultad de revocar la donación, si nacieren hijos.
5) Por otra parte, se nos da la figura de la disolución: Así pues, en
materia de sociedad, ésta concluye o se disuelve si los socios son
dos, y fallece uno de ellos, asimismo la sociedad se acaba, se
disuelve, si se extingue el capital social. Si hablamos de disolución,
refirámonos al paradigma que es el caso del matrimonio: si
falleciera alguno de los cónyuges, el matrimonio se disuelve.
Repárese cómo la nulidad, acción de invalidez, cuya causa anida en
el acto mismo, es interna, orgánica, congénita, consustancial al
acto, se contrapone a estas varias figuras de ineficacia como lo son
la resolución, la revocación, la rescisión, la disolución.
A su vez, debemos referirnos a otra figura que ha elaborado la
doctrina contemporánea, que es la inoponibilidad, su ineficacia
contra terceros no debe confundírse con la nulidad. Al tercero le es
ineficaz por ser ajeno..simple..
Carácter expreso de la nulidad. Modo de establecerla
El art. 1037 nos dice: "Los jueces no pueden declarar otras
nulidades de los actos jurídicos que las que en este Código se
establecen". Esto quiere decir que las nulidades deben emanar de la
ley en términos indubitables, inequívocos, porque como lo hemos
anticipado, la nulidad, en cuanto es sanción, debe estar impuesta
de antemano por la ley; de modo que cuando sostenemos que hay
tan sólo nulidades expresas queremos significar que, por recursos
interpretativos, por vía de la interpretación extensiva o analógica,
no podemos llegar a la sanción de nulidad.
Ineficacia estructural y funcional
La ineficacia estructural denominada también causa intrínseca,
ineficacia inicial u originaria, en esta ineficacia el acto jurídico no
produce sus efectos por haber nacido muerto o deja de producir sus
efectos retroactivamente por haber nacido gravemente enfermo,
los supuestos que nuestro ordenamiento jurídico regulan son la
nulidad y la anulabilidad, no reconoce la inexistencia como ocurre
en otros países Italia, Francia y España.
El acto jurídico no produce nunca sus efectos por haber nacido
muerto o deja de producir retroactivamente todos los efectos
jurídicos por haber nacido gravemente enfermo. "La coetanidad al
momento de la formación del negocio jurídico es pues el primer
rasgo de la ineficacia estructural. Sin embargo, no basta que se trate
de una causal de ineficacia que se presente al momento de
formación, sino que además de ello es necesario que la causal
suponga en defecto en la estructura del negocio jurídico."
En muchos sistemas jurídicos la expresión invalidez se utiliza para
hacer referencia a la ineficacia estructural.
INEFICACIA ESTRUCTURAL = INVALIDEZ
La ineficacia funcional, llamada también sobreviviente o ineficacia
por causa extrínseca, se presenta cuando un acto jurídico que venía
produciendo sus efectos deja de producirlos por una causal
sobreviviente a la celebración del acto jurídico, encontramos la
rescisión y la resolución. En la ineficacia funcional nos encontramos
ante un acto jurídico perfectamente estructurado, en el cual han
concurrido todos los elementos del acto, pero por un evento ajeno
a su estructura deja de producir efectos. Por regla general el
defecto se presenta con posterioridad a la celebración o formación
del acto jurídico, sin embargo en la rescisión la causa de ineficacia
es coetánea a la formación del negocio jurídico, empero en la
generalidad de los casos, las causales de ineficacia funcional son
sobrevinientes a la formación de los actos jurídicos. Pueden ser
producto del acuerdo entre las partes que han celebrado el acto
jurídico, en aplicación del principio de autonomía privada.
La clasificación de las nulidades. La clasificación única
-Son nulos: Los actos jurídicos en que los agentes hubiesen
procedido con simulación o fraude presumido por la ley o cuando
fuese prohibido el objeto principal del acto.
Son igualmente nulos los actos otorgados por personas a quienes
por este Código se prohíbe el ejercicio del acto de que se tratare (es
el caso de las incapacidades de derecho).
Cuando esta de manifiesto el vicio, el acto es nulo. En caso de
simulación o fraude, si hay presunción de simulación o fraude, y por
ende, relevo de prueba, el acto es nulo.
Son nulos los actos jurídicos otorgados por personas absolutamente
incapaces por su dependencia de una representación necesaria,
como los menores impúberes, los dementes y los sordomudos que
no saben darse a entender por escrito. Son también nulos los actos
jurídicos otorgados por personas relativamente incapaces en cuanto
al acto, o que dependiesen de una autorización del juez o de un
representante necesario. La nulidad de un acto es manifiesta
cuando la ley expresamente lo ha declarado nulo o le ha impuesto
la pena de nulidad. Tales actos se reputan nulos aunque su nulidad
no haya sido juzgada. La sentencia en este caso se debe clasificar
como declarativa y no constitutiva, vale decir, la nulidad obra ab
initio, y eso quiere decir que el acto en ningún momento produjo
efectos, de manera que el juez al declararlo nulo no ha alterado ni
modificado ninguna situación jurídica.
-Son anulables: Cuando la prohibición del objeto del acto no fuese
conocida, con la necesidad de alguna investigación de hecho.
¿Cuándo será anulable? Cuando no esté el vicio de un modo
manifiesto, cuando no se nos muestre de un modo ostensible,
cuando requiera indispensablemente la previa investigación de
hecho. Son anulables los actos jurídicos cuando no fuere conocida la
incapacidad impuesta por ley, al tiempo de firmarse el acto. Cuando
no está de manifiesto el vicio, cuando no se conoce la incapacidad
de derecho al tiempo de formarse el acto, porque hay de por medio
una simulación que lo oculta, el acto es anulable. Si no hay
presunción de simulación o fraude, el acto es anulable. Son
anulables, los actos jurídicos, cuando tuviesen el vicio de error,
violencia, fraude o simulación. Asimismo son anulables, los actos
jurídicos, cuando sus agentes obraren con una incapacidad
accidental, como si por cualquier causa se hallasen privados de su
razón (por ejemplo, quien actuara bajo el uso de medios hipnóticos
o narcóticos o bajo un arrebato de locura). No solo serán anulables
los actos jurídicos otorgados por un sujeto insano o demente, aun
cuando sea un insano o demente no declarado, sino que lo será
todo acto otorgado por alguna persona que accidentalmente este
privada de discernimiento, o del uso de la razón. Los actos
anulables se reputan validos mientras no hayan sido anulados y
solo se considerarán actos nulos desde la sentencia que los anulase.
Aquí la sentencia es ya constitutiva porque comenzó a producir
efectos y solo dejo de producirlos desde que se dicto la sentencia de
anulación. La nulidad pronunciada por los jueces vuelve las cosas al
mismo o igual estado en que se hallaban antes del acto anulado.
-Nulidad absoluta: Cuando el interés que prevalece, es ante todas
las cosas, el supremo interés de la ley por la observancia de sus
preceptos, en atención a que está comprometida la seguridad
jurídica o la justicia, o las buenas costumbres o algunos de los
supremos valores, estamos en presencia de la nulidad absoluta, la
que en su caracterización objetiva es irrenunciable y por ende
insanable, vale decir inconfirmable e imprescriptible. Si el acto está
viciado de nulidad absoluta, el juez puede y debe declarar la nulidad
de oficio cuando aparezca manifiesta en el acto. El ministerio
público podrá alegarla en nombre de la moral y de la ley. Podrá
aducirla en juicio todo aquel que tenga un interés legitimo, salvo el
que hubiere conocido o debido conocer el vicio que revalidaba el
acto.
-Nulidad relativa: Cuando lo que prevalece es el propósito de la ley
en dispensar amparo jurídico a un interés privado, estamos frente a
lo que se llama nulidad relativa. Nunca el juez podrá declararla de
oficio, tampoco podrá el Ministerio Público alegarla en el solo
nombre de la ley. Solo podrá aducirla aquel en cuyo provecho esta
instituida para protección de sus propios intereses. La nulidad
relativa es sanable, vale decir confirmarle y prescriptible.
LA ACCIÓN DE NULIDAD
Efectos de la nulidad respecto de las partes
La anulación del acto obliga a las partes a restituirse mutuamente lo
que han recibido o percibido en virtud o por consecuencia del acto
anulado.
Aquí se instituye lo que se llama condictio sine causa, en virtud de
la cual las partes gozan del derecho de exigirse la una a la otra la
restitución de todo cuanto se dio o se pagó en virtud del acto
jurídico declarado nulo o anulado por sentencia.
Si el acto fuere bilateral, y las obligaciones correlativas consistiesen
ambas en sumas de dinero, o en cosas productivas de frutos, no
habrá lugar a la restitución respectiva de intereses o de frutos, sino
desde el día de la demanda de nulidad.
Los intereses y los frutos percibidos, hasta esa época se compensan
entre sí.
Si de dos objetos que forman la materia del acto bilateral, uno solo
de ellos consiste en una suma de dinero, o en una cosa productiva
de frutos, la restitución de los intereses o de los frutos debe hacerse
desde el día en que la suma de dinero fue pagada, o fue entregada
la cosa productiva de frutos.
Si la obligación tiene por objeto cosas fungibles no habrá lugar a la
restitución de las que hubiesen sido consumidas de buena fe.
Efectos respecto de terceros: Todos los derechos reales o
personales transmitidos a terceros sobre un inmueble por una
persona que ha llegado a ser propietario en virtud del acto anulado,
quedan sin ningún valor y pueden ser reclamados directamente del
poseedor actual salvo los derechos de los terceros adquirentes de
buena fe a titulo oneroso, sea el acto nulo o anulable".
CONVERSIÓN DE ACTOS NULOS Y ANULABLES
Hay conversión cuando un negocio jurídico viciado de nulidad
produce o puede producir los efectos jurídicos de un negocio
distinto, si éste reúne las condiciones exigidas por la ley, y siempre
que, atento el fin perseguido por las partes, ha de entenderse
presumiblemente que éstas quisieron el negocio, o que lo habrían
querido si hubiesen tenido conocimiento de la nulidad. Por
ejemplo: El acto emanado de un Oficial Publico, aunque sea
incompetente, o que no tuviera las formas debidas, vale como
instrumento privado, si está firmado por las partes, aunque no
tenga las condiciones y formalidades requeridas para los actos
extendidos bajo las formas privadas. Aquí ha obrado una
conversión?: El instrumento publico es nulo, no obstante eso,
puede producir los efectos jurídicos de un instrumento privado,
siempre que reuniere cierta condición: La firma de las partes
intervinientes.
Con más claridad habrá de advertirse esta figura jurídica de la
conversión, a través del principio del: clausus numerus. Esto es, no
puede haber más derechos reales que los creados por la ley y los
que la ley creare en lo futuro, pero si por contrato o convención se
constituyó un derecho real de los que no están enumerados
taxativamente por la ley, ese derecho no valdrá como tal, esto es,
como derecho real, sino que tan solo podrá valer como derecho
personal, sí como tal pudiese valer. Por ejemplo: La constitución
indebida del derecho de enfiteusis, en cuanto está prohibida por el
CC. La enfiteusis es el derecho en virtud del cual el dueño de un
inmueble concede a perpetuidad a otro, el aprovechamiento del
suelo. Este derecho está prohibido por el CC, pero si se hace un
contrato de enfiteusis, valdrá solo como contrato de
arrendamiento, ya que no puede valer como de usufructo, y solo
durará por el tiempo que puede durar la locación, es decir que
nunca podrá pasar los 10 años. Tenemos también otro artículo
donde puede mostrársenos de alguna manera esto que llamamos la
conversión de los actos jurídicos, el 1790: "Si alguno prometiese
bienes gratuitamente, con la condición de no producir efecto la
promesa sino después de su fallecimiento, tal declaración de
voluntad será nula como contrato, y valdrá sólo como testamento,
si está hecha con las formalidades de éstos actos jurídicos".
Si se trata de actos entre vivos, donaciones entre vivos, jamás los
efectos jurídicos del acto pueden depender de la muerte de alguno
de los otorgantes; pero si la cláusula respectiva dice que la donación
pende de la muerte del donante, es obvio que como donación será
nula, aun cuando valdrá como testamento, siempre que concurran
todos los requisitos formales impuestos por el Código Civil para el
testamento válido
CONFIRMACIÓN DE ACTOS NULOS Y ANULABLES
La confirmación sólo procede respecto de los actos nulos o
anulables viciados de nulidad relativa. Sobreabunda repetir lo que
ya sabemos: el acto viciado de nulidad absoluta es inconfirmable;
en ese caso, la nulidad constituye materia de orden público y por
ende no cabe posibilidad alguna de que el acto pueda convalidarse
por una declaración de voluntad ulterior, expresa o tácita.
La confirmación es el acto jurídico por el cual una persona hace
desaparecer los vicios de otro acto que se halla sujeto a una acción
de nulidad. ¿Y cuál es la causa en el acto jurídico de confirmación?
El animus confirmandi, vale decir, la voluntad de convalidar el acto.
De manera que la confirmación es un acto jurídico, además de ser
un acto voluntario, es un acto lícito, que tiene un fin jurídico
inmediato, tiene una causa: que es la intención de parte de quien
confirma, de convalidar el acto viciado de nulidad.
Diferencias con otras figuras jurídicas: Es indudable que la
ratificación es cosa distinta a la confirmación. La ratificación
consiste en el acto de aprobación que produce aquel en cuyo
nombre y por cuya cuenta otro ha efectuado un acto jurídico o
varios actos jurídicos sin mandato previo. Aún más nítida es la
diferencia entre confirmación y novación. La novación es la
transformación de una obligación en otra. La novación presupone,
pues, dos obligaciones: una preexistente, válida, que le sirve de
causa; y otra nueva que ha de nacer o se ha de constituir para
reemplazar a la precedente que se extingue. Es por eso que la
novación figura entre los modos extintivos de las obligaciones. La
confirmación contiene virtualmente renuncia de la acción de
nulidad, pero toda renuncia no constituye una confirmación.
Es obvio que el que confirma el acto viciado de nulidad, al
confirmarlo, ha renunciado al derecho que la ley, le reconocía de
demandar en juicio la nulidad, por vía de acción o de excepción.
Nadie negará que la confirmación entraña una renuncia, lleva
implícita una renuncia, renuncia al derecho de alegar la nulidad en
juicio. Aquel que confirma es aquel en cuyo beneficio exclusivo la
ley instituye la nulidad, como remedio jurídico; si se decide a
confirmar el acto, a convalidarlo, a hacer desaparecer el vicio o los
vicios de que adolece, quiere decir que renuncia implícitamente al
derecho que se le reconoce de alegar la nulidad en juicio.
Requisitos: Los actos nulos o anulables no pueden ser confirmados
por las partes que tengan derecho a demandar o alegar la nulidad,
antes de haber cesado la incapacidad o vicio de que ella provenía, y
no concurriendo ninguna otra que pueda producir la nulidad del
acto de confirmación. El acto de confirmación es un acto jurídico al
que deben concurrir todas las condiciones generales indispensables
para la validez de todo acto jurídico, y además de ello, será
indispensable que el vicio de que adolecía el acto, y que lo ha
tornado nulo o anulable, haya ya desaparecido. Por ejemplo: si el
acto estaba viciado de nulidad, porque una de las partes era
incapaz, esa parte incapaz, a la que la ley ampara instituyendo en su
provecho la acción de nulidad, tendrá que dejar de ser incapaz,
convertirse en persona capaz. En el caso de los vicios de la voluntad,
por ejemplo: la intimidación, será indispensable que haya cesado
para que pueda haber confirmación válida. En resolución: todo vicio
que haya invalidado el acto tiene que haber desaparecido para que
se dé la confirmación válida. .
Confirmación expresa.: El instrumento de confirmación expresa,
debe contener, bajo pena de nulidad: 1°) la sustancia del acto que
se quiere confirmar; 2°) el vicio de que adolecía; y 3°) la
manifestación de la intención de reparar. Debemos entender que
no se trata de forma ad-solemnitatem. Sino de forma ad-
probationem, vale decir, para que la prueba documental
preconstituida de la confirmación expresa sea prueba acabada,
concluyente e inobjetable, en el instrumento debe constar la
sustancia del acto que se quiere confirmar, el vicio de que adolecía
y la manifestación de la intención de confirmarlo. Ahora bien, si el
instrumento adolece de algún defecto, esto es, si carece de alguno
de estos requisitos, no constituirá prueba suficiente de la
confirmación pero eso no obsta a que pueda haber confirmación,
desde el momento que puede concretarse en una declaración tácita
de voluntad.
Imaginemos el caso de la nulidad instrumental: Por ejemplo el caso
de la transmisión en propiedad de un inmueble por escritura
pública, y esa escritura pública es nula, no figura en el Libro de
Registro o en el Protocolo del escribano, o bien, no se halla en la
página del protocolo donde según el orden cronológico debía ser
hecha: esa escritura es nula. ¿Tendremos que celebrar otra
escritura pública que haga referencia a la anterior, y que al mismo
tiempo supla el defecto formal de que adolecía aquélla? NO, ya que
se trata de nulidad absoluta, y por ende, inconfirmable. Sólo queda
este remedio: una nueva escritura en debida forma, y sin referencia
alguna a la anterior.
Otro ejemplo: El contrato de compra y venta celebrado por
escritura pública, con el ciento de exigencias formales que impone
la ley, pero ha concurrido un vicio de la voluntad: error,
intimidación o dolo. La víctima del vicio es quien tiene derecho a
confirmar el acto, o podrá alegar la nulidad o bien, implícitamente,
podrá renunciar al derecho de alegarla confirmando el acto; y si se
decide a producir la declaración expresa de confirmación, no podrá
servirse de un instrumento privado sino de una nueva escritura
pública, donde consten todos los requisitos del art. 1061: la
sustancia del acto, el vicio de que adolecía, y la manifestación de la
intención de confirmarlo. Pero si se trata de una escritura nula o
anulable por defectos formales, en ese caso la nulidad es absoluta y
por ende, inconfirmable.
Confirmación tácita: La confirmación tácita es la que resulta de la
ejecución voluntaria, total o parcial, del acto sujeto a una acción de
nulidad. De manera pues que el cumplimiento espontáneo, ya total
o parcial, efectuado por quien tenía derecho a confirmar el acto,
lleva a inducir el animus confirmandi, la intención de convalidar el
acto, de purgar el vicio de que adolecía, de infundirle la plenitud de
sus efectos jurídicos. No será indispensable el cumplimiento total,
sino que bastará el cumplimiento parcial. Sin embargo es
indispensable que haya desaparecido el vicio de que el acto
adolecía. Por ejemplo: Imaginemos el caso de que el acto de que se
trata es la obligación que asumió un menor de dieciocho años,
obligación civil, dimanada de un contrato civil, respecto del cual el
menor es incapaz. No habiendo llegado aún a los dieciocho años, se
anticipa, movido por escrúpulos personales, dispone de dinero y
paga parte de la deuda que ha contraído en virtud del contrato que
celebró. En tal caso este acto también adolece de nulidad porque ha
sido efectuado por un incapaz; por el contrario, si esa persona que
contrató cuando era menor llega a la mayoridad, y siendo mayor y
estando en el goce pleno de sus derechos civiles, paga parte de la
deuda, ese pago parcial entraña una confirmación, con ese pago
parcial ha convalidado el acto, de ese pago parcial se induce la
intención de infundirle al acto la plenitud de sus efectos.
Efectos: La confirmación, sea expresa o tácita, no exige el
concurso de la parte a cuyo favor se hace. La confirmación es un
acto jurídico unilateral, que se perfecciona por la sola voluntad de
una persona. "La confirmación tiene efecto retroactivo al día en que
tuvo lugar el acto entre vivos, o al día del fallecimiento del
disponente en los actos de última voluntad. Este efecto retroactivo
no perjudicará los derechos de terceros. De manera pues que,
convalidado el acto por la confirmación, habrá de reputárselo válido
ab-initio. Vale decir, desde el día en que tuvo lugar si fue un acto
entre vivos, o desde el día del fallecimiento del disponente en el
caso de testamento.