You are on page 1of 4

MANIPULACIÓN GENÉTICA: UN PROBLEMA DEL SIGLO XX1

Actualmente, el avance de la biotecnología aplicada a la ingeniería genética en el proceso de


manipulación de genes, dicho proceso se define como “La modificación de los caracteres
naturales del patrimonio genético y se puede aplicar tanto para la cura de enfermedades como
para la modificación de rasgos como la personalidad, la inteligencia, el carácter y la fortaleza
del individuo”. (Saro Servando, Castillo Saro, Cuba Marrero, & Pérez Núñez, 2012)

Dicho avance ha llevado a la necesidad de plantear nuevos principios éticos para una correcta
aplicación de dicha biotecnología, pero a pesar de los avances que ha logrado la bioética en
el campo de la manipulación de genes, no es suficiente ante las numerosas controversias que
genera. Por ello no es factible emplear la manipulación de genes en los humanos ya que ello
conllevaría a un proceso continuo de deshumanización del hombre y el intentar modificar
nuestros genes con el ideal de superioridad, así como curar enfermedades cromosómicas,
podría generar problemas mucho mayores, evidenciados en los siguientes planteamientos:

Las estructuras genéticas existentes han evolucionado a través de millones de años formando
un ecosistema infinitamente complejo e interconectado que se ha adaptado a una realidad
cambiante donde es el ambiente quien juega un rol fundamental en el desarrollo y adquisición
de características, y al verse estas alteradas por agentes externos tales como la modificación
genera en la comunidad científica cierta preocupación por “liberar” organismos
genéticamente modificados que si bien podrían aportar a la mejora del ecosistema también
cabría la probabilidad de destruirla y esto debido a que afrontan una naturaleza de la cual no
fueron originalmente partícipes; es decir, recibirían un rechazo de la imperfección a la cual
trataron de evitar al aceptar ser manipulados por la tecnología.

La manipulación de genes provocaría la pérdida del sentido de esfuerzo, competencia y el


surgimiento de una soberbia intrínseca. Ya que generaría la aparición de humanos con
modificaciones genéticas en ciertas capacidades de competición como el mejorar el grado de
contracción muscular para otorgarle mayor resistencia en una maratón, estimular la hormona
del crecimiento (SH) para obtener una estatura por encima del promedio e inclusive modificar
el grado de conexiones entre neuronas (sinapsis) con la intención de generar humanos con
mayor grado de coeficiente de inteligencia. Como vemos se estaría desarrollando seres
humanos con una enorme ventaja de capacidades frente aquellos humanos no modificados,
eliminándose de esta manera el sentido de competir, el esforzarse para alcanzar un objetivo
y a su vez generaría una actitud de soberbia ante la superioridad física y cognitiva de algunos
individuos con respecto a otros.

Tal como dice el filósofo estadounidense Michael Sandel: “Por más que no suponga ningún
daño para el hijo, ni ningún obstáculo para su autonomía, la crianza eugenésica es rechazable
porque manifiesta y promueve una cierta actitud hacia el mundo: una actitud de control y
dominio que no reconoce el carácter de don de las capacidades y los logros humanos, y olvida
que la libertad consiste en cierto sentido en una negociación permanente con lo recibido” ,
esta expresión hace referencia a la eugenesia en la manipulación genética donde se busca
individuos física y cognitivamente perfectos, lo cual agravaría probablemente la
discriminación. Así como menciona Sir John Boyd Orr: “Cada paso que da la ciencia hacia
adelante exige y determina algún cambio en la estructura de la sociedad humana”.
Lamentablemente, ello es verdad y hace que incremente la desconfianza hacia nuevas
tecnologías, pues si retrocedemos algunos siglos atrás recordaremos la política nazi que
buscaba una supremacía de la raza aria a través de la limpieza étnica cuya base era seleccionar
solo a los individuos con las mejores características. Por ello al poseer la decisión de “jugar”
con nuestro ser, al menos en lo que concierne el aspecto físico, entonces la ambición y el
poder económico para nada excluyente a nuestra realidad podrían aprovecharse de estas
herramientas y generar una sociedad homogénea en la que solo sean aceptados los
considerados “perfectos” aquellos genéticamente modificados.

También es importante tener en cuenta que se incrementaría la brecha de desigualdad, ya que


es lógico que la manipulación genética, al ser un proceso de alta complejidad, requiere de
una gran inversión en biotecnología, la cual obviamente provendrá de las clases más
poderosas y pudientes de la sociedad, cuyos individuos serán los únicos que tendrán la
posibilidad de acceder a dicho proceso, excluyendo a los individuos de la clase media y baja.

Asimismo, uno de los problemas manipulación de genes por la ingeniería genética es que aún
no es seguro realizar cambios estructurales a nivel celular. Los científicos aún no lo saben
absolutamente todo acerca de la manera en la que funciona el cuerpo humano. ¿Qué pasaría
si nos las ingeniamos para deshacernos de una cierta enfermedad, sólo para introducir sin
querer una más peligrosa? Adicionalmente, si los científicos comienzan a manipular
genéticamente fetos en el útero, existe un elevado riesgo de que esto provoque aún más
dificultades, malformaciones o abortos. El rango de éxito de los experimentos genéticos que
se han hecho a la fecha, deja mucho que desear. El cuerpo humano es tan complicado que los
científicos tienen que ser capaces de predecir qué tipo de efectos tendrán sus acciones y
simplemente no pueden abarcar todo lo que podría salir mal. Un ejemplo de ello es el
siguiente caso: “unos científicos del Reino Unido que obtuvieron permiso de la Human
Fertilisation and Embryology Authority (HFEA) para editar genes en embriones
humanos con el sistema CRISPR-Cas9. Aunque la intención no es aplicarlo con fines
terapéuticos, la decisión se puede calificar de precipitada y contraria a la ética por varias
razones. En primer lugar, por la utilización de embriones humanos, con la idea de su
destrucción tras la manipulación genética. La destrucción de embriones va en contra de la
más elemental ética, ya que se trata de vidas humanas. Va contra la dignidad de la vida
humana, aunque esté en sus primeras etapas de desarrollo. En segundo lugar, la tecnología
CRISPR-Cas9 no ofrece aun la fiabilidad y seguridad para editar y corregir genes
humanos con la precisión deseada. En tercer lugar, por pretender hacerlo en embriones”. (Dr.
Nicolás Jouve, 2016)

Otro problema que acarrearía la manipulación de genes es la reducción de la variabilidad


genética ser humano debido a que, al ser elegidos solo los “mejores genes” de acuerdo al
ideal de belleza e intelecto que se tenga, estos predominarán y se extinguirán otros, dando
una posibilidad de hacer seres genéticamente casi idénticos, como se da en el caso de los
animales domésticos. Esto sería potencialmente peligroso, debido a que la variabilidad
genética ha servido para asegurar una mayor supervivencia, y un brote de enfermedad
resistente a los medicamentos provocaría daños de una magnitud pandémica.

Además, con la manipulación genética surge la posibilidad de crear seres física e


intelectualmente “perfectos” que superan las barreras del envejecimiento, las enfermedades
e incluso la de eliminar el proceso natural de la muerte, puede provocar un vacío existencial
en la población, debido a que ya no habría un sentido para la vida y se perdería el sentimiento
de lo que es humano.
En conclusión, la alteración genética puede parecer necesaria para el progreso humano, pero
sus consecuencias podrían acarrear problemas mayores, como en la desigualdad social que
sería un paso hacia atrás después de todo el avance que se dio por la lucha de la igualdad
humana, y la carencia del sentido de la vida, algo que es necesario para el avance de la
humanidad. No se niega el gran aporte que la ingeniería genética ha dado a la sociedad, pero
la alteración de lo que nos da la pertenencia de ser parte de la humanidad es algo que se
debería pensar dos veces en vez de confiar ciegamente en ello.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

 Dr. Nicolás Jouve. (2016). Los riesgos de la edición de genes en embriones humanos.
Retrieved from
http://www.elmundo.es/salud/2016/02/02/56b0a7ae22601d726e8b457e.html
 Saro Servando, E., Castillo Saro, C., Cuba Marrero, J., & Pérez Núñez, H. (2012). La
manipulación genética un enigma del siglo XXI. Panorama Cuba y Salud, 7(1), 37–43.
Retrieved from http://www.redalyc.org/pdf/4773/477348947006.pdf