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ÍNDICE

BIOMASA ....................................................................................................................................... 2
CLASIFICACIÓN .......................................................................................................................... 4
OBTENCIÓN DE AGROCARBURANTES ....................................................................................... 5
BIOMASA COMO ENERGÍA ALTERNATIVA................................................................................. 6
Desventajas ........................................................................................................................... 7
PROCESOS ESPECIALES PARA EL USO DE BIOMASA .................................................................. 8
ENERGÍA ........................................................................................................................................ 9
DEFINICIÓN................................................................................................................................ 9
LA ENERGÍA ............................................................................................................................. 10
FORMAS Y FUENTES DE ENERGÍA ........................................................................................... 11
USO EFICIENTE DE LA ENERGÍA ............................................................................................... 13
MEDIDAS PRÁCTICAS PARA EL AHORRO DE ENERGÍA ELÉCTRICA .......................................... 14
BIBLIOGRAFÍA .............................................................................................................................. 16
BIOMASA

La biomasa es la cantidad de materia acumulada en un individuo, un nivel trófico, una


población o un ecosistema. Según el Diccionario de la lengua española de la Real
Academia Española, tiene dos acepciones:

1. f. Biol. Materia total de los seres que viven en un lugar determinado, expresada
en peso por unidad de área o de volumen.
2. f. Biol. Materia orgánica originada en un proceso biológico, espontáneo o
provocado, utilizable como fuente de energía.

La primera acepción se utiliza habitualmente en Ecología. La segunda acepción, más


restringida, se refiere a la biomasa «útil» en términos energéticos formales: las plantas
transforman la energía radiante del Sol en energía química a través de la fotosíntesis, y
parte de esa energía química queda almacenada en forma de materia orgánica; la energía
química de la biomasa puede recuperarse quemándola directamente o transformándola en
combustible.

Un equívoco muy común es confundir «materia orgánica» con «materia viva», pero basta
considerar un árbol, en el que la mayor parte de la masa está muerta, para deshacer el
equívoco; de hecho, es precisamente la biomasa «muerta» la que en el árbol resulta más
útil en términos energéticos. Se trata de un debate importante en ecología, como muestra
esta apreciación de Margalef (1980:12):

Todo ecólogo empeñado en estimar la biomasa de un bosque se enfrenta, tarde o


temprano, con un problema. ¿Deberá incluir también la madera, y quizás incluso la
hojarasca y el mantillo? Una gran proporción de la madera no se puede calificar de
materia viva, pero es importante como elemento de estructura y de transporte, y la materia
orgánica del suelo es también un factor de estructura.

Otro equívoco muy común es utilizar «biomasa» como sinónimo de la energía útil que
puede extraerse de ella, lo que genera bastante confusión debido a que la relación entre la
energía útil y la biomasa es muy variable y depende de innumerables factores. Para
empezar, la energía útil puede extraerse por combustión directa de biomasa (madera,
excrementos animales, etc.), pero también de la quema de combustibles obtenidos de ella
mediante transformaciones físicas o químicas (gas metano de los residuos orgánicos, por
ejemplo), procesos en los que «siempre» se pierde algo de la energía útil original.
Además, la biomasa puede ser útil directamente como materia orgánica en forma de
abono y tratamiento de suelos (por ejemplo, el uso de estiércol o de coberturas vegetales).
Y por supuesto no puede olvidarse su utilidad más común: servir de alimento a muy
diversos organismos, la humanidad incluida (véase «cadena trófica»).

La biomasa de la madera, residuos agrícolas y estiércol continúa siendo una fuente


principal de energía y materia útiles en países poco industrializados.

En la primera acepción, es la masa total de toda la materia que forma un organismo,


una población o un ecosistema y tiende a mantenerse más o menos constante. Su medida
es difícil en el caso de los ecosistemas. Por lo general, se da en unidades de masa por cada
unidad de superficie. Es frecuente medir la materia seca (excluyendo el agua). En
la pluviselva del Amazonas puede haber una biomasa de plantas de 1.100 toneladas por
hectárea de tierra.

Pero mucho más frecuente es el interés en la «producción neta» de un ecosistema, es


decir, la nueva materia orgánica generada en la unidad de superficie a lo largo de una
unidad tiempo, por ejemplo, en una hectárea y a lo largo de un año. En teoría, en un
ecosistema que ha alcanzado el clímax la producción neta es nula o muy pequeña: el
ecosistema simplemente renueva su biomasa sin crecimiento a la vez que la biomasa total
alcanza su valor máximo. Por ello la biomasa es uno de los atributos más relevantes para
caracterizar el estado de un ecosistema o el proceso de sucesión ecológica en un territorio
(véase, por ejemplo, Odum, 1969).

En términos energéticos, se puede utilizar directamente, como es el caso de la leña, o


indirectamente en forma de los biocombustibles (nótese que el etanol puede obtenerse
del vino por destilación): «biomasa» debe reservarse para denominar la materia prima
empleada en la fabricación de biocombustibles.

La biomasa podría proporcionar energías sustitutivas a los combustibles fósiles, gracias


a agrocombustibles líquidos (como el biodiesel o el bioetanol), gaseosos (gas metano) o
sólidos (leña), pero todo depende de que no se emplee más biomasa que la producción
neta del ecosistema explotado, de que no se incurra en otros consumos de combustibles
en los procesos de transformación, y de que la utilidad energética sea la más oportuna
frente a otros usos posibles (como abono y alimento, véase la discusión que para España
plantea Carpintero, 2006).
Actualmente (2009), la biomasa proporciona combustibles complementarios a los fósiles,
ayudando al crecimiento del consumo mundial (y de sus correspondientes impactos
ambientales), sobre todo en el sector transporte (Estevan, 2008). Este hecho contribuye a
la ya amplia apropiación humana del producto total de la fotosíntesis en el planeta, que
supera actualmente más de la mitad del total (Naredo y Valero, 1999), apropiación en la
que competimos con el resto de las especies animales y vegetales.

CLASIFICACIÓN

La biomasa, como recurso energético, puede clasificarse en biomasa natural, residual y


los cultivos energéticos.

 La biomasa natural es la que se produce en la naturaleza sin intervención humana.


Por ejemplo, la caída natural de ramas de los árboles (poda natural) en los
bosques.
 La biomasa residual es el subproducto o residuo generado en las actividades
agrícolas (poda, rastrojos, etc.), silvícolas y ganaderas, así como residuos de la
industria agroalimentaria (alpechines, bagazos, cáscaras, vinazas, etc.) y en la
industria de transformación de la madera (aserraderos, fábricas
de papel, muebles, etc.), así como residuos de depuradoras y el reciclado
de aceites.
 Los cultivos energéticos son aquellos que están destinados a la producción de
biocombustibles. Además de los cultivos existentes para la industria alimentaria
(cereales y remolacha para producción de bioetanol y oleaginosas para
producción de biodiésel), existen otros cultivos como los lignocelulósicos
forestales y herbáceos y cosechas.
OBTENCIÓN DE AGROCARBURANTES

Hay varias maneras de clasificar los distintos combustibles que pueden obtenerse a partir
de la biomasa. Quizás la más pertinente es por el proceso de producción necesario antes
de que el combustible esté listo para el uso.

 Uso directo. La biomasa empleada sufre solo transformaciones físicas antes de su


combustión, caso de la madera o la paja. Puede tratarse de residuos de otros usos:
poda de árboles, restos de carpintería, etc.

 Fermentación alcohólica. Se trata del mismo proceso utilizado para producir bebidas
alcohólicas. Consta de una fermentación anaerobia liderada por levaduras en las que
una mezcla de azúcares y agua (mosto) se transforma en una mezcla de alcohol y
agua con emisión de dióxido de carbono. Para obtener finalmente etanol es necesario
un proceso de destilación en el que se elimine el agua de la mezcla. Al tratarse de
etanol como combustible no puede emplearse aquí el método tradicional de
destilación en alambique, pues se perdería más energía que la obtenida. Cuando se
parte de una materia prima seca (cereales) es necesario producir primero un mosto
azucarado mediante distintos procesos de triturado, hidrólisis ácida y separación de
mezclas.

 Transformación de ácidos grasos. Aceites vegetales y grasas animales pueden


transformarse en una mezcla de hidrocarburos similar al diésel a través de un
complejo proceso de esterificación, eliminación de gua, transesterificación, y
destilación con metanol, al final del cual se obtiene también glicerina y jabón.

 Descomposición anaeróbica. Se trata de nuevo de un proceso liderado


por bacterias específicas que permite obtener metano en forma de biogás a partir de
residuos orgánicos, fundamentalmente excrementos animales. A la vez se obtiene
como un subproducto abono para suelos.
BIOMASA COMO ENERGÍA ALTERNATIVA

En todos estos procesos hay que analizar algunas características a la hora de enjuiciar si
el combustible obtenido puede considerarse una fuente renovable de energía:

 Emisiones de CO2 (dióxido de carbono). En general, el uso de biomasa o de sus


derivados puede considerarse neutro en términos de emisiones netas si solo se
emplea en cantidades a lo sumo iguales a la producción neta de biomasa del
ecosistema que se explota. Tal es el caso de los usos tradicionales (uso de los
restos de poda como leña, cocinas de bosta, etc.) si no se supera la capacidad de
carga del territorio.
 En los procesos industriales, puesto que resulta inevitable el uso de otras fuentes
de energía (en la construcción de la maquinaria, en el transporte de materiales y
en algunos de los procesos imprescindibles, como el empleo de maquinaria
agrícola durante el cultivo de materia prima), las emisiones producidas por esas
fuentes se contabilizan como emisiones netas. En procesos poco intensivos en
energía pueden conseguirse combustibles con emisiones netas significativamente
menores que las de combustibles fósiles comparables. Sin embargo, el uso de
procesos inadecuados (como sería la destilación con alambique tradicional para
la fabricación de orujos) puede conducir a combustibles con mayores emisiones.
 Hay que analizar también si se producen otras emisiones de gases de efecto
invernadero. Por ejemplo, en la producción de biogás, un escape accidental puede
arruinar completamente el balance cero de emisiones, puesto que el metano tiene
un potencial 21 veces superior al dióxido de carbono, según el IPCC.

 Tanto en el balance de emisiones como en el balance de energía útil no debe olvidarse


la contabilidad de los inputs indirectos de energía, tal es el caso de la energía
incorporada en el agua dulce empleada. La importancia de estos inputs depende de
cada proceso, en el caso del biodiesel, por ejemplo, se estima un consumo de 20
kilogramos de agua por cada kilogramo de combustible: dependiendo del contexto
industrial la energía incorporada en el agua podría ser superior a la del combustible
obtenido.
 Si la materia prima empleada procede de residuos, estos combustibles ayudan al
reciclaje. Pero siempre hay que considerar si la producción de combustibles es el
mejor uso posible para un residuo concreto.

 Si la materia prima empleada procede de cultivos, hay que considerar si este es el


mejor uso posible del suelo frente a otras alternativas (cultivos alimentarios,
reforestación, etc). Esta consideración depende sobre manera de las circunstancias
concretas de cada territorio.

 Algunos de estos combustibles (bioetanol, por ejemplo) no emiten contaminantes


sulfurados o nitrogenados y casi no liberan partículas sólidas, pero otros sí (por
ejemplo, la combustión directa de madera).

Desventajas

 Quizá el mayor problema que pueden generar estos procesos es la utilización de


cultivos de vegetales comestibles (sirva como ejemplo el maíz, muy adecuado para
estos usos), o el cambio de cultivo en tierras, hasta ese momento dedicadas a
la alimentación, al cultivo de vegetales destinados a producir biocombustibles, que
los países ricos pueden pagar, pero a costa de encarecer la dieta de los países más
pobres, aumentando el problema del hambre en el mundo.
 Su incineración puede resultar peligrosa y producir sustancias tóxicas. Por ello se
deben utilizar filtros y realizar la combustión a temperaturas mayores a los 900 °C.
 No existen demasiados lugares idóneos para su aprovechamiento ventajoso.
 Al subir los precios se financia la tala de bosques nativos que serán reemplazados por
cultivos de productos con destino a biocombustible.
PROCESOS ESPECIALES PARA EL USO DE BIOMASA

Figura 1. Central térmica de biomasa

Fuente: Oscar Carpintero (2006)

Existen procesos termoquímicos que mediante reacciones exotérmicas transforman parte


de la energía química de la biomasa en energía térmica. Dentro de estos métodos se
encuentran la combustión y la pirólisis. La energía térmica obtenida puede utilizarse
para calefacción; para uso industrial, como la generación de vapor; o para transformarla
en otro tipo de energía, como la energía eléctrica o la energía mecánica.

La combustión completa de hidrocarburos consiste en la oxidación de estos por el


oxígeno del aire, obteniendo como productos de la reacción vapor de agua y dióxido de
carbono y energía térmica.

Desde la Edad Antigua se obtiene carbón vegetal mediante pirolisis, que consiste en
la combustión incompleta de biomasa a unos 500 ºC con déficit de oxígeno. El humo
producido en esa combustión es una mezcla de monóxido y dióxido de carbono,
hidrógeno e hidrocarburos ligeros.
ENERGÍA

Es una propiedad inherente a los objetos y sustancias y se manifiestaen las


transformaciones que ocurren en la naturaleza. Se manifiesta en los cambios físicos, por
ejemplo, al elevar un objeto, transportarlo, deformarlo o calentarlo, y está presente
también en los cambios químicos, como al quemar un trozo de madera o en la
descomposición de agua mediante la corriente eléctrica.

Figura 2. Energía

Fuente: Prensa, energía en Cuba

DEFINICIÓN

La energía es la capacidad de los cuerpos o conjunto de éstos para efectuar un trabajo.


Todo cuerpo material que pasa de un estado a otro origina fenómenos físicos que
representan manifestaciones de alguna transformación de la energía. Capacidad de un
cuerpo o sistema para realizar un trabajo. La energía eléctrica se mide en kilowatt-hora
(kWh).
LA ENERGÍA

La energía caracteriza la capacidad de los sistemas para cambiar sus propiedades o las de
otros sistemas, ya que ocurren cambios mediante la aplicación de fuerzas, el
calentamiento o la radiación.

En las múltiples actividades de los seres vivos sobre el planeta, incluidos los seres
humanos, interviene la energía.

El solo hecho de vivir: ingerir alimentos, respirar, trabajar, realizar ejercicios, estudiar,
implica transformar energía.

Los procesos ecológicos, de los que tanto se habla hoy día, representan transferencias de
energía entre los diferentes niveles tróficos.

El universo en su conjunto, con los movimientos de sus millones


de soles, planetas y galaxias, así como la Tierra misma, actúan y forman una majestuosa
unidad, donde se manifiestan diversas transformaciones de energía.
Algunos autores expresan, quizás con cierto sentido poético, que la energía es el motor
impulsor de todo proceso o fenómeno que ocurre en el Universo, y se entiende por esto
que en cada fenómeno o proceso se originan cambios que en última instancia propician
transformaciones energéticas; esto abarca desde el movimiento planetario hasta la
explosión de una estrella supernova o la transición de un átomo de un estado excitado de
mayor energía a otro de menor energía con la consecuente emisión de radiación
electromagnética.

Durante la evolución de los seres humanos surgieron diversos fenómenos y procesos que
se daban a su alrededor, aunque no se podían explicar o comprender, apreciaban cómo
la fuerza de los vientos podía derribar un árbol durante una tormenta, los efectos de las
descargas eléctricas, o simplemente, cómo el Sol era capaz de calentar sus cuerpos y
proporcionarles iluminación durante el día.

En aquella remota época, los hombres contaban con dos fuentes principales de energía:
el Sol y los alimentos. El astro rey les proveía de luz y calor, y además les permitía
orientarse en el mundo circundante. Los alimentos, que eran tomados directamente del
medio, les proporcionaban la energía corporal necesaria para realizar sus tareas
cotidianas.
El descubrimiento del fuego y la habilidad para controlarlo, representó una auténtica
revolución en su capacidad para generar la energía que le permitiría calentarse y cocinar
los alimentos, debido a que desde sus orígenes, el hombre ha extraído, transformado y
transmitido la energía de unos cuerpos a otros para satisfacer sus necesidades básicas. De
esta forma nació la leña como gran fuente de energía.

Hace poco más de un siglo las principales fuentes de energía eran la fuerza de los animales
y la de los hombres y el calor obtenido al quemar la madera. El ingenio humano también
había desarrollado algunas máquinas con las que aprovechaba la fuerza hidráulica para
moler los cereales o preparar el hierro en las ferrerías, o la fuerza del viento en los barcos
de vela o los molinos de viento. Pero la gran revolución ocurrió con la máquina de vapor,
y desde entonces, el gran desarrollo de la industria y la tecnología han cambiado,
significativamente, las fuentes de energía que mueven la sociedad moderna.
El desarrollo de un país está ligado a un creciente consumo de energía de combustibles
fósiles como el petróleo, carbón y gas natural.

FORMAS Y FUENTES DE ENERGÍA

Una de las propiedades de la energía es la de presentarse en diferentes formas.


Por ejemplo, al calentar agua empleando una hornilla de gas, la energía transmitida
al agua estaba inicialmente "almacenada" en el combustible utilizado. La energía
transmitida al agua provoca el incremento de su temperatura y que
sus moléculas aumenten la velocidad de su "movimiento". Además, como se conoce, en
este proceso una parte de la energía desprendida por el gas al combustionarse, se trasmite
por "radiación " al recipiente y al medio circundante.

En el ejemplo anterior se evidencia que la energía se pone de manifiesto a través de los


cambios. Sin embargo, aunque se pueden mencionar muchísimos otros ejemplos de
maneras en las que se presenta la energía, todas pueden agruparse en tres formas
principales, que son:

 Energía potencial o almacenada: Este es el caso de la energía potencial gravitatoria


de las masas de agua que están a cierta altura en el embalse de una hidroeléctrica, la
energía potencial elástica almacenada en un resorte comprimido, la energía química
almacenada en la madera, la energía almacenada en el campo de las fuerzas nucleares,
o la energía almacenada en las placas tectónicas, la cual se libera cuando estas
reajustan sus posiciones y ocurre un terremoto. También incluye la energía potencial
del campo eléctrico.
 Energía cinética, basada o relacionada con el movimiento: Es la energía que poseen
las olas del mar y también las masas de aire que se desplazan en la atmósfera dando
lugar a los vientos. Asimismo poseen energía cinética, en un caso, las masas de agua y
en otro, las masas de vapor que ponen en movimiento los generadores de electricidad
de las centrales hidroeléctricas, termoeléctricas y electronucleares.
 Energía radiante: Aquí se puede mencionar la radiación solar, la radiación que emana
de un bombillo incandescente y la radiación del fondo cósmico de microondas que
llena todo el espacio, como huella indeleble de la gran explosión que tuvo lugar en el
universo hace unos quince mil millones de años.

Cuando un sistema, al interactuar con otros, entrega parte de su energía a través del
calentamiento, la radiación o la realización de trabajo, se dice que está actuando como
una fuente de energía.

Las fuentes energéticas primarias agotables son aquellas de las que existe una cierta
cantidad, limitada, se conozca o no tal cantidad. Ejemplos de estas fuentes son los
combustibles fósiles, la energía geotérmica y los llamados "combustibles nucleares".

Por su parte, las fuentes energéticas primarias renovables, son aquellas cuya
disponibilidad se repite en el tiempo según períodos fijos o variables, y en cantidades no
necesariamente iguales.
En este grupo se encuentran la energía solar fotovoltaica, la energía solar térmica y la
energía de la biomasa, la energía eólica, entre otras.
El petróleo fuente Energía fotovoltaica Enregía eólica
energética primaria
Energía solar térmica

Figura 3. Tipos de Energía


Fuente: Libro del Programa de Ahorro de Electricidad en Cuba

USO EFICIENTE DE LA ENERGÍA

Es imprescindible reducir la dependencia de nuestra economía del petróleo y los


combustibles fósiles. Es una tarea urgente, según muchos de los estudiosos del ambiente,
porque la amenaza del cambio climático global y otros problemas ambientales son muy
serios y porque, a medio plazo, no podemos seguir basando nuestra forma de vida en una
fuente de energía no renovable que se va agotando. Además esto lo debemos hacer
compatible, por un deber elemental de justicia, con lograr el acceso a una vida más digna
para todos los habitantes del Mundo.

Para lograr estos objetivos son muy importantes dos cosas:

 Por una parte aprender a obtener energía, de forma económica y respetuosa con el
ambiente, de las fuentes alternativas de las que hemos hablado en páginas anteriores.
 Pero más importante, es aprender a usar eficientemente la energía. Usar
eficientemente la energía significa no emplearla en actividades innecesarias y
conseguir hacer las tareas con el mínimo consumo de energía posible. Desarrollar
tecnologías y sistemas de vida y trabajo que ahorren energía es lo más importante
para lograr un auténtico desarrollo, que se pueda llamar sostenible.

Por ejemplo, se puede ahorrar energía en los automóviles, tanto construyendo motores
más eficientes, que empleen menor cantidad de combustible por kilómetro, como con
hábitos de conducción más racionales, como conducir a menor velocidad o sin
aceleraciones bruscas.

Hacer un uso eficiente de la energía significa poder producir, a partir de una cierta
cantidad inicial de energía, la mayor porción posible de cambios en determinados
sistemas. En la valoración energética de un proceso dado, resulta muy útil el concepto de
rendimiento, el cual está relacionado con los cambios útiles que es posible realizar a partir
de cierta cantidad de energía disponible.

El ahorro de energía y la eficiencia energética están estrechamente relacionados con el


uso adecuado de los medios consumidores y a los hábitos de consumo individuales. Al
hablar de la eficiencia con que se emplea la energía, no es válido el criterio de modo
común aceptado de que "más vale que sobre y no que falte", ya que en términos
energéticos, de lo que se trata es de utilizar solo lo necesario.

MEDIDAS PRÁCTICAS PARA EL AHORRO DE ENERGÍA ELÉCTRICA

 Apague los aparatos eléctricos cuando no se estén utilizando e igualmente desconecte


los que no tienen interruptor. Esto incluye los reguladores de voltaje, backup,
impresoras, scanner, televisores y vídeos.
 Utilice todos los aparatos eléctricos de acuerdo con las recomendaciones de uso,
mantenimiento y seguridad que indique el fabricante.
 Revise cuidadosamente los aparatos que al conectarse produzcan chispas o calienten
el cable. No los vuelva a usar antes de resolver el problema.
 Desconecte los aparatos eléctricos desde la clavija o espiga, nunca hale el cable. Es
importante mantener en buen estado tanto la clavija como el enchufe.
 Encienda la televisión sólo cuando realmente quiera ver un programa.
 Mantenga bajos los niveles de iluminación en el lugar donde vea la televisión, así
evitará reflejos molestos y ahorrará energía.
 Vigile las instalaciones y ubicación de los ventiladores de techo, ya que si se realiza
de manera inadecuada pueden resultar peligrosos y, además consumen una cantidad
de energía eléctrica sin resultados satisfactorios.
 En el caso de los locales climatizados, limpie el filtro de su acondicionador de aire
cada quince días, los filtros sucios y los equipos saturados de polvo provocan que el
motor trabaje sobrecargado, consuma más electricidad y reduzca su utilidad.
 Adecue la temperatura del acondicionador de aire a un grado de confort que no
obligue al uso de abrigos en el interior de los locales climatizados. Es aconsejable
que, de estar fría la habitación, se apague el acondicionador de aire y sólo se encienda
el ventilador; de esta manera el local se mantendrá fresco y no se gastará tanta energía.
 Desconecte el acondicionador de aire al salir del local.
 Tape y selle todo tipo de hendiduras para asegurar que los locales climatizados
queden aislados (cambie vidrios rotos, selle orificios por los cuales pueda producirse
intercambio de aire con el exterior, etc.)
 Mantener apagadas, o razonablemente tenues, las luces de los pasillos durante el día.
BIBLIOGRAFÍA

 Estevan, Antonio (2008). «Biocombustibles: la agricultura al servicio del


automóvil». El ecologista (56). ISSN 1575-2712.
 Margalef, Ramón (1980). La biosfera, entre la termodinámica y el juego.
Barcelona: Ediciones Omegas. ISBN 84-282-0585-X.
 Naredo, José Manuel; Antonio Valero (1999). Desarrollo económico y deterioro
ecológico. Madrid, Fundación Argentaria y Visor Distrib.
 Odum, Eugene P. (1969). «The Strategy of Ecosystem
Development». Science 164. pp. 262-270.
 Odum, Eugene P. (2004). «La estrategia de desarrollo de los
ecosistemas». Boletín CF+S (26). ISSN 1578-097X.
 Carpintero, Oscar (2006). «Biocombustibles y uso energético de la biomasa: un
análisis crítico». El ecologista (49). ISSN 1575-2712.
 Libro del Programa de Ahorro de Electricidad en Cuba para la enseñanza media.
 http://www.cubaenergia.cu/
 http://newton.cnice.mec.es/materiales_didacticos/energia/index.html
 http://www.definicion.org/energia