You are on page 1of 11

Desafíos de los tratados de posguerra a Alemania (1933-1938)

Un día como hoy, en el año 1918, se firmaba en Francia el Armisticio de Compiègne entre los
Aliados y Alemania, con el objetivo de poner fin a las hostilidades en el frente occidental de la
Primera Guerra mundial. Los principales firmantes fueron el mariscal Ferdinand Foch,
comandante en jefe de las fuerzas de la Triple Entente, y el representante alemán, Matthias
Erzeberger.

Cerca de 9 millones de soldados perdieron la vida, 21 millones resultaron heridos y casi 10


millones de civiles murieron, indirectamente, víctimas de la guerra. Los dos países más
afectados fueron Alemania y Francia, quienes enviaron a los campos de batalla
aproximadamente al 80% de su población masculina entre los 15 y 49 años de edad.

Después del armisticio, en 1919 fue firmado el tratado de paz de Versalles, en el que se
obligaba a Alemania a reducir sus tropas a la mitad, pagar grandes indemnizaciones a los
países vencedores, ceder la totalidad de sus colonias y devolver Alsacia-Lorena a Francia. Sin
embargo, el tratado no tuvo éxito: Alemania manifestó que había firmado el armisticio con
falsos pretextos, creyendo que la paz era una “paz sin vencedores”. El resentimiento de
Alemania hacia el tratado y sus autores se considera una de las causas de la Segunda Guerra
Mundial, ocurrida dos décadas más tarde.

Conferencia de paz de parís:


Francia insistió en que París fuera la sede de la Conferencia de Paz que debía poner fin a la
Gran Guerra. Sin embargo, tras ser retaguardia inmediata durante cuatro años, la capital
francesa no estaba en condiciones de proporcionar la infraestructura necesaria para un evento
que debía reunir a miles de personas.

Wilson llegó en diciembre de 1918 y la conferencia se abrió en enero de 1919. Participaron 32


estados, aunque la voz cantante la llevaron los cuatro grandes: Wilson, Clemenceau, Lloyd
George y Orlando. Los vencidos no fueron escuchados y simplemente se les presentó los
tratados para firmarlos.

Tras largos debates entre los vencedores, finalmente se firmaron los cinco tratados que
conforman la Paz de París:

 Tratado de Versalles con Alemania (28 de junio de 1919)

 Tratado de Saint-Germain con Austria (10 de septiembre de 1919)

 Tratado de Trianon con Hungría (4 de junio de 1920)

 Tratado de Sèvres con Turquía (10 de agosto de 1920), esta paz fue rechazada por los
turcos quienes, tras su victoriosa guerra contra los griegos, firmaron el Tratado de
Lausana (23 de julio de 1923)

 Tratado de Neuilly con Bulgaria (27 de noviembre de 1920)

El Pacto de la Sociedad de Naciones fue anexado a cada uno de los tratados.

El tratado de Versalles
El Tratado de Versalles es el tratado de paz firmado el 28 de junio de 1919 entre los Países
Aliados y Alemania en el Salón de los Espejos del Palacio de Versalles que puso fin oficialmente
a la Primera Guerra Mundial. Entró en vigor el 10 de enero de 1920.

Al finalizar la Primera Guerra Mundial y declararse el armisticio, los Países Aliados se reúnen en
la Conferencia de Paz de París para acordar los términos de la paz con Alemania, el
antiguo Imperio Austro-Húngaro, dividido en Hungría y Austria, y Bulgaria. Uno de sus
resultados es el llamado Tratado de Versalles. Las discusiones de los términos de la Paz
comenzaron el 18 de enero de 1919 y el tratado fue presentado ante Alemania en mayo de
1919 como única alternativa ya que su rechazo habría implicado la reanudacion de las
hostilidades

La delegación y el gobierno alemán consideraron el Tratado como un Diktat, es decir, un


dictado impuesto a la fuerza sin un mecanismo de consulta o participación. Particularmente
molesto fue el precepto, incorporado en el Tratado, de la culpa y responsabilidad de Alemania
en la iniciación de la guerra. Esto se convirtió en un elemento de tensión en la política interna
en Alemania entre quienes rechazaban de plano todo el Tratado siendo partidarios de su
revocación (mayormente la derecha y los grupos nacionalistas) y quienes trataban de atenuar
las cláusulas más dañinas contra Alemania como eran las reparaciones económicas y el
aislamiento diplomático—postura del centro liberal y los socialdemócratas.

El tratado estableció la creación de una comisión que determinara el montante de las


reparaciones que debían ser pagadas por Alemania. En 1921 la comisión valoró dichas
reparaciones en 33 000 000 000 US$, una suma que muchos economistas consideraron
excesiva; los problemas económicos causados por los pagos se citan como una de las causas de
la caída de la república de Weimar y el ascenso al poder de Adolf Hitler que desataría
la Segunda Guerra Mundial.

Consecuencias inmediatas

Woodrow Wilson junto a la Comisión


Americana de la Paz.

Sin duda el hito más importante del


tratado fue la creación de la Sociedad de
Naciones para mediar en los conflictos
entre las naciones y prevenir que se
llegara a un enfrentamiento bélico. A
pesar de ser un objetivo prioritario
del presidente de los Estados
Unidos Woodrow Wilson, los Estados Unidos no ratificaron el tratado. En las elecciones
de 1918 el Partido Republicano obtuvo el control del senado estadounidense bloqueando dos
veces la ratificación (la última el 19 de marzo de 1920); unos por defender el aislacionismo y
oponerse a la Sociedad de Naciones, otros lamentando las excesivas reparaciones exigidas a
Alemania, los republicanos obligaron al gobierno estadounidense a negociar un tratado
independiente con Alemania, proceso que culminó con la firma del Tratado de
Berlín de 1921 que confirmaba las reparaciones y otras previsiones del Tratado de Versalles
pero omitía cualquier mención a la Sociedad de Naciones.
14 puntos de Wilson
Los Catorce Puntos fueron una serie de propuestas realizadas el 8 de enero de 1918 por el
presidente estadounidense Woodrow Wilson para crear unos nuevos objetivos bélicos
defendibles moralmente para la Triple Entente, que pudiesen servir de base para
negociaciones de paz con los Imperios Centrales.

Hacia el final de la Gran Guerra, el 8 de enero de 1918,1 el presidente de los Estados


Unidos, Woodrow Wilson hizo una llamada a las naciones europeas en conflicto para que
detuvieran el fuego y dieran paso a la reconstrucción del continente.

Para esto redactó un discurso conocido como los «Catorce Puntos», que no era más que una
serie de propuestas que permitirían desvanecer el fantasma de la guerra en todo el planeta y
la conformación de un nuevo orden mundial. El discurso fue dado el 8 de enero de 1918 ante
el Congreso de los Estados Unidos. La intención del presidente era presentar unos objetivos
bélicos para la Entente que permitiesen alcanzar la paz y contrarrestar la propaganda pacifista
bolchevique; la propuesta de Trotski para negociar una paz inmediata había sido rechazada por
la Entente poco antes y esta deseaba evitar con su propia propuesta el efecto adverso de
haber rehusado negociar la paz mientras que los Imperios Centrales habían aceptado.1

El presidente basó sus propuestas recogidas en los Puntos en las sugerencias presentadas en
un informe de la junta informal del Congreso de los Estados Unidos encargada de preparar la
futura conferencia de paz pocos días antes.

Dichos puntos son:

1. Convenios abiertos y no diplomacia secreta en el futuro.

2. Libertad de navegación en la paz y en la guerra fuera de las aguas jurisdiccionales, excepto


cuando los mares quedasen cerrados por un acuerdo internacional.

3. Desaparición, tanto como sea posible, de las barreras económicas.

4. Garantías adecuadas para la reducción de los armamentos nacionales.

5. Reajuste de las reclamaciones coloniales, de tal manera que los intereses de los pueblos
merezcan igual consideración que las aspiraciones de los gobiernos, cuyo fundamento habrá
de ser determinado.

6. Evacuación de todo el territorio ruso, dándose a Rusia plena oportunidad para su propio
desarrollo con la ayuda de las potencias.

7. Plena restauración de Bélgica en su completa y libre soberanía.

8. Liberación de todo el territorio francés y reparación de los perjuicios causados


por Prusia en 1871.

9. Reajuste de las fronteras italianas de acuerdo con el principio de la nacionalidad.

10. Oportunidad para un desarrollo autónomo de los pueblos del Imperio austrohúngaro.

11. Evacuación de Rumanía, Serbia y Montenegro, concesión de un acceso al mar a Serbia y


arreglo de las relaciones entre los Estados balcánicos de acuerdo con sus sentimientos y el
principio de nacionalidad.2
12. Seguridad de desarrollo autónomo de las nacionalidades no turcas del Imperio otomano, y
el Estrecho de los Dardanelos libres para toda clase de barcos.

13. Declarar a Polonia como un estado independiente, que además tenga acceso al mar.

14. La creación de una asociación general de naciones, a constituir mediante pactos específicos
con el propósito de garantizar mutuamente la independencia política y la integridad territorial,
tanto de los Estados grandes como de los pequeños.

De aquí sale la iniciativa para la conformación de una Sociedad de Naciones, antecedente de


las Naciones Unidas Y qué todos teníamos autodeterminación e interés social, ya fuese el
mismo u otro, pero el que teníamos en común era el Comercio, lo que unía y ligaba a unos
Estados a otros, como el de otros tratados.

Clausulas territoriales

"Los Estados Unidos de América, el Imperio Británico, Francia, Italia y el Japón,


Potencias designadas en el presente Tratado como las principales potencias aliadas y
asociadas;

Bélgica, Bolivia, Brasil, China, Cuba, Ecuador, Grecia, Guatemala, Haití, Hedjaz, Honduras,
Liberia, Nicaragua, Panamá, Perú, Polonia, Portugal, Rumania, Estado Servo-Croata-Esloveno,
Siam, Checoslovaquia y Uruguay,
Que constituyen con las susodichas principales Potencias, las Potencias aliadas y asociadas, por
una parte; y Alemania, por otra parte;

Considerando que a petición del Gobierno imperial alemán se concedió un armisticio a


Alemania el 11 de Noviembre de 1918 por las principales Potencias aliadas y asociadas, a fin de
poder celebrar con ella un Tratado de Paz.

Considerando que las Potencias aliadas y asociadas están igualmente deseosas de que la
guerra a que sucesivamente fueron arrastradas, directa o indirectamente, y que tuvo su origen
en la declaración de guerra dirigida el 28 de Julio de 1914 por Austria-Hungría a Serbia, en las
declaraciones de guerra dirigidas por Alemania el 1 de Agosto de 1914 a Rusia y el 3 de Agosto
de 1914 a Francia, y en la invasión de Bélgica, sea reemplazada por una paz sólida, justa y
duradera; las Altas Partes Contratantes (...) han convenido las disposiciones siguientes:

A partir de la entrada en vigor del presente Tratado cesará el estado de guerra. Desde este
momento, y a reserva de las disposiciones del presente Tratado, se reanudarán las relaciones
oficiales de las Potencias aliadas y asociadas con Alemania o con cualesquiera de los Estados
alemanes.

Clausulas militares

"PARTE QUINTA

Cláusulas militares, navales y aéreas

Con el fin de hacer posible la iniciación de una limitación general de, armamentos de todas las
naciones, Alemania se compromete a observar estrictamente las siguientes cláusulas militares,
navales y aéreas:

Sección Primera: Cláusulas militares.

CAPITULO PRIMERO
Efectivos y cuadros del ejército alemán

Artículo 159. Las fuerzas militares alemanas serán desmovilizadas y reducidas según las
condiciones que se insertan a continuación:

Artículo 160.

(…) Desde ese momento, la totalidad de los efectivos del ejército que constituyen a Alemania
no deberá exceder de 100.000 hombres, incluidos los oficiales y depósitos, y será destinado
exclusivamente al mantenimiento del orden en el territorio y a la policía de las fronteras (…)

El gran estado mayor general alemán y las organizaciones similares serán disuel tas y no
podrán reconstituirse en forma alguna.

CAPITULO SEGUNDO

Armamento. Municiones. Material

Artículo 164. Hasta la época en que Alemania sea admitida como miembro de la Sociedad de
Naciones, el ejército alemán no deberá poseer un armamento superior a las cifras que se fijan
en el cuadro número 2, anejo a la presente Sección (…).

Artículo 169. Dentro del plazo de dos meses, a partir de la entrada en vigor del presente
Tratado, las armas, las municiones y el material de guerra alemán, incluso el destinado a la
defensa contra aeronaves, existentes en Alemania y que excedan de las cantidades
autorizadas, deberán ser entregados a los gobiernos de las principales Potencias aliadas y
asociadas para que sean destruidos o inutilizados. (…)

Artículo 170. Estará estrictamente prohibida la importación en Alemania de armas, municiones


y material de guerra, sea cual fuere su naturaleza.

Lo mismo ocurrirá respecto a la fabricación y exportación, con destino a países extranjeros, de


armas, municiones y material de guerra, sea cual fuere su naturaleza.

Artículo 171. Estando vedado el empleo de gases asfixiantes, tóxicos o similares, así como los
líquidos, a materias o procedimientos análogos (…)

También será igualmente prohibida la fabricación e importación en Alemania de carros


blindados, tanques y otros artefactos similares que puedan servir para fines de guerra.

CAPITULO TERCERO

Reclutamiento e instrucción militar

Artículo 173. Quedará suprimido en Alemania todo servicio militar universal obligatorio.

El ejército alemán sólo podrá constituirse y reclutarse por medio de enganches voluntarios
(...).

CAPITULO CUARTO

Fortificaciones

Artículo 180. Todas las fortalezas y obras fortificadas de campaña, situadas en territorio
alemán a occidente de la línea trazada a 50 kilómetros al este del Rhin, serán desarmadas y
desmanteladas.
Sección Segunda: Cláusulas navales

Artículo 181. Pasados dos meses desde la entrada en vigor del presente Trata do, las fuerzas
de la flota alemana de guerra no deberán exceder, en buques armados, de (…)

En dichas fuerzas no se deberá comprender ningún barco submarino.

Artículo 190. Queda prohibido a Alemania construir o adquirir otros buques de guerra que los
que se destinen a reemplazar a las unidades armadas previstas en el presente Tratado(…)

Sección Tercera: Cláusulas referentes a la aeronáutica militar y naval.

Artículo 198. Las fuerzas militares de Alemania no pueden tener aviación militar y naval (...)"

Cláusula de reparaciones.

En febrero de 1919, el Ministro de Exteriores y Conde Ulrich von Brockdorff-Rantzau informó a


la Asamblea Nacional de Weimar que Alemania tendría que pagar las reparaciones por las
devastaciones causadas por el conflicto, sin embargo rechazó pagar los costes actuales del
mismo.20 Tras la elaboración del borrador del Tratado de Versalles con fecha del 7 de mayo del
mismo año, las delegaciones aliadas y alemana se reunieron para el tratado. En la reunión,
Brockdorff-Rantzau declaró: "sabemos cuantos sentimientos encontrados acuden a nosotros,
hemos oído los clamores del bando vencedor respecto a que los vencidos deben pagar y que
debemos ser sancionados." Sin embargo, procedió a negar que Alemania fuese la única
culpable.21

Por otro lado, el Artículo 231 del tratado no estaba traducido correctamente. En vez de
señalar: "... Alemania acepta la responsabilidad alemana y de sus aliados de todos los daños y
pérdidas ocasionadas..." el texto en alemán rezaba: "Alemania admite que Alemania y sus
aliados, como autores directos de la guerra, son responsables de todos los daños y pérdidas
...".22 Esto fue visto por la ciudadanía como una humillación e injusticia.2324 A pesar del
sentimiento de ultraje, el Gobierno Alemán fue consciente de que la posición en la que se
encontraban no era tan favorable como habían hecho creer a su población durante la guerra.25
Los políticos buscaron apoyo internacional para su maquinaria de propaganda tratando de
persuadir a aquellos que no leyeron los tratados de que este último implicaba a Alemania
como única responsable del conflicto.19 En cuanto a los historiadores y escritores revisionistas
trataron de convencer a la opinión internacional que Alemania no fue la única culpable.

Tratado de Saint-Germain-en-Laye
El Tratado de Saint-Germain-en-Laye fue firmado el 10 de septiembre de 1919 entre las
potencias aliadas vencedoras de la Primera Guerra Mundial y Austria. En este tratado se
establecía de modo definitivo el desmembramiento de la antigua monarquíade los Habsburgo,
el Imperio austrohúngaro, y en su lugar quedó reconocida la República de Austria como
"estado sucesor", la cual quedó limitada a algunas zonas en las que se hablaba solamente
el alemán.

-Austria después del Tratado de Saint-Germain-en-Laye:

Mediante este tratado se reconocía la completa independencia del Reino de Hungría como
Estado autónomo y la creación de los nuevos Estados de Checoslovaquia y Yugoslavia, ambos
basados en antiguos territorios del Imperio austrohúngaro. Así, la República de Checoslovaquia
quedaba formada por las regiones de Bohemia, Moravia, y el sur de Silesia (antes posesiones
de Austria), junto con Eslovaquia (antes dependiente del reino de Hungría). Por otro lado,
Austria perdía soberanía sobre Eslovenia, Bosnia, Herzegovina, y Dalmacia que pasaban al
Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, al cual se unían también las regiones de Croacia y
Voivodina (exposesiones del reino húngaro). El tratado también incluía la celebración de un
plebiscito en las regiones meridionales de Carintia, pobladas en parte por eslovenos.

También se estableció que Austria perdía soberanía sobre el Trentino, el Tirol del Sur, Trieste,
Istria, varias islas y puertos de Dalmacia y el Friuli, que se integraban al Reino de Italia. La
antigua provincia austriaca de Galitzia pasaba a la Polonia. La propia Hungría independiente
cedería Transilvania, parte del Banato, y la provincia de Bucovina a Rumania, algo que se
concretó en el Tratado de Trianon, mientras la región del Burgenland pasaba a Austria.

Una cláusula importante del tratado era imponer una prohibición de revisar o revocar la
independencia de Austria, esto con el fin de impedir cualquier clase de unión política o
económica con Alemania (o Anschluss), sin la autorización de la Sociedad de Naciones, ya que
tras la disolución del Imperio Austrohúngaro la opinión pública austriaca debatió abiertamente
la posibilidad de pactar un acuerdo de unificación con la República de Weimar aprovechando
el idioma común y una similar herencia cultural, así como la situación de "países vencidos".
Inclusive en enero de 1919 diversos políticos republicanos austriacos habían propugnado que
el país se denominase Deutsch-Österreich o "Austria-Germana" para diferenciarse de sus
vecinos eslavos y magiares, pero Francia y Gran Bretaña prohibieron este plan y se exigió que
la República de Austria eliminase de su nombre toda palabra referida a su germanidad.

Los 25 puntos.
El Programa Nacionalsocialista (también conocido como el Programa de los 25 puntos o el Plan
de los 25 puntos) fue el programa de partido del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán
(NSDAP). Originalmente el nombre del partido era Partido Obrero Alemán (DAP), pero en el
mismo día en que se anunció el programa de partido, fue renombrado como NSDAP,
Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei. Adolf Hitler anunció el programa del partido el
24 de febrero de 1920, ante un estimado de 2 000 espectadores en el Festival de Múnich del
Hofbräuhaus. El Programa Nacionalsocialista surgió durante un congreso del DAP en Viena,
siendo posteriormente trasladado a Múnich, por el ingeniero civil y teórico Rudolf Jung, quién
luego de haber apoyado explicítamente a Hitler, había sido expulsado de Checoslovaquia
debido a su agitación política.
En Múnich, el 24 de febrero de 1920, Hitler anunció públicamente el Programa de los 25
puntos del NSDAP (Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán), cuándo los nazis aun
permanecían con el nombre de DAP (Partido Obrero Alemán).2 Mantuvieron el programa al
cambiar el nombre del partido a Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP) en febrero
de 1920, y pasó a ser el programa oficial del partido.3 Este programa fue una adaptación
alemana — redactado por Anton Drexler, Adolf Hitler, Gottfried Feder y Dietrich Eckart — del
programa austro-bohemio realizado por Rudolf Jung. A diferencia de los austríacos, los
alemanes no pretendían ser liberales o democráticos y tapoco ser reaccionaria política ni
aristocrática, sino que defendían las instituciones democráticas (por ejemplo, el parlamento
central alemán) y el derecho a sufragio únicamente para los ciudadanos alemanes, lo que
implicaba de que los nazis podrían retener el sufragio universal.

El monarquista austríaco Erik von Kuehnelt-Leddihn propuso que el programa fuese pro-
laboral, declarando que: "Defendía el derecho al trabajo, y abogaba por la institución de la
participación en los beneficios, la confiscación de las ganancias de guerra, el enjuiciamiento de
usureros y especuladores, la nacionalización de los fideicomisos, la comunalización de grandes
almacenes, la extensión del sistema de pensiones a los adultos mayores, la creación de un
programa nacional de educación en todas las clases, la abolición del trabajo infantil, y poner fin
al dominio del capital financiero".4 Mientras que el historiador William Brustein, propone que
aquellos puntos del programa declarados y las declaraciones del fundador Anton Drexler,
indicaron de que el Partido Nazi (NSDAP) se originó como un partido político de la clase
obrera.

En el transcurso de obtener un cargo público, los fracasos agrarios durante los años veinte
incitaron a Hitler a explicar mejor el "verdadero" significado del Punto 17 (reforma agraria,
expropiación legal de terrenos para uso público, la abolición del impuesto sobre bienes
inmuebles y proscripción a la especulación de tierras), con la esperanza de obtener votos por
parte de los agricultores en las elecciones de mayo de 1928. Hitler disfrazó las contradicciones
implícitas del Punto 17, al explicar que "la expropiación gratuita concierne sólo a la creación de
oportunidades legales, a expropriar, si es necesario, terrenos que han sido adquiridos de forma
ilegal, o no que no son administradas desde el punto de vista del bienestar nacional. Esto
estuvo dirigido en contra de las compañías de especulación de terrenos, dirigidas por los
judíos".

Durante los años veinte, otros miembros del NSDAP, afín de que hubiese una consistencia
ideológica, buscaron cambir o reemplazar el Programa Nacionalsocialista. En 1924, el
economista Gottfried Feder propuso un programa de 39 puntos que retuvieron algunas
políticas originales e introduciendo otras nuevas.7 Hitler suprimió cualquier intento de cambiar
el programa, negandóse a abordar los asuntos después de 1925, porque el Programa
Naionalsocialista era “inviolable”, y por lo tanto, era inmutable su modificación.8 El historiador
Henry A. Turner, señaló que Hitler "omnipresentemente" omitió el texto del programa de su
biografía política, Mi Lucha (1925, 1926), en donde se refería a él como "el llamado programa
del movimiento".

La economía de Hitler.
Hubo una hambruna masiva en Alemania. Hubo un tratado de paz vengativa, conocido
como Tratado de Versalles, esta impuso reparaciones gigantescos en el pueblo alemán y causó
un gran sufrimiento. Hubo una inflación galopante, y el dinero se convirtió en inútil. La gente
estaba realmente viviendo en chozas y pasaban mucha hambre. Después de eso vino la Gran
Depresión, en los cuales 7 millones de alemanes fueron expulsados del trabajo y la economía
se derrumbó.

DESEMPLEO Y LA ECONOMÍA:

Entonces Hitler llegó al poder en 1933. Inmediatamente se dispuso a cambiar las cosas. Su
primer reto fue el desempleo, así como el de restablecer la agricultura en ruinas de Alemania.

El problema se agrava por el hecho de que la economía alemana estaba en quiebra. No tenía
reservas de oro. No tenía ningún crédito externo. Al mismo tiempo, estaba sufriendo bajo el
peso de los pagos de reparaciones de trituración. Parecía situación imposible. Pero eso no
impidió a Hitler.

“Está bien”, dijo. “No tenemos oro. Pero tenemos trabajadores dispuestos a trabajar. Ellos
serán nuestro oro.”

“A NUESTROS OJOS, EL ORO NO ES UN FACTOR DE VALOR, SINO SOLO UN ELEMENTO


DE OPRESIÓN Y DOMINACIÓN DE LOS PUEBLOS. SI NO TENEMOS ORO TENEMOS, EN CAMBIO,
LA FUERZA DEL TRABAJO. Y LA FUERZA DEL TRABAJO ALEMÁN ES NUESTRO ORO. SOLO EL
TRABAJO CREA NUEVO TRABAJO. NO ES EL DINERO EL QUE LO CREA”.-Adolf Hitler. Discurso
sobre economía pronunciado el 10 de Diciembre de 1940

A continuación, se le ocurrió una solución muy sencilla para ponerlo todo junto. Se puso en
marcha un programa de obras públicas: el control de inundaciones, la reparación de edificios
públicos y residencias privadas, la construcción de carreteras, puentes, canales, instalaciones
portuarias, pero sobre todo la famosa autopista -primer sistema de autopistas más extensa en
el mundo. De este modo, fue capaz de poner a millones de vuelta al trabajo.

¿Sabías que en 7 años de su gobierno se construyó una red de autopistas nacionales de


12.000 kilómetros que aun hoy en día se utiliza?

¿Cómo pagó por todo? El tesoro estaba en la ruina. Los banqueros extranjeros no le daría
ningún crédito.

Lo que hizo fue ir simplemente alrededor de los bancos internacionales y crear su propio
sistema bancario, basado en no en el estándar de oro o algún otro metal, pero superfluo en la
productividad del propio trabajador alemán: Se presentó el estándar de trabajo.

Así es como funcionaba. El costo proyectado de los diversos programas de obras públicas se
fijó en $ 1 mil millones de marcos. a continuación, se emitió un número exacto de facturas no
inflacionarios de intercambio denominado Certificados de la Tesorería de mano de obra,
contra ese costo.

Los trabajadores fueron entonces pagados; y con su nuevo poder adquisitivo, comenzaron a
gastar sus ingresos en tiendas y empresas en todo el país, que a su vez permitió a éstos para
crear más puestos de trabajo y contratar a más personas.

Con esto como un estímulo, la economía alemana poco a poco se fue. Al cabo de dos años, el
problema central de desempleo se pasó la lengua, y el país estaba de nuevo en pie. Y todo esto
con una moneda estable y sólida ninguna deuda o la inflación.

“Cuando un pueblo reduce en cinco años el número de sus obreros parados a la nada, no sólo
mantiene el nivel de vida sino que lo mejora, gracias a su propia energía y trabajo…deberían
callar quienes, a pesar de mayores posibilidades económicas, apenas pueden solucionar sus
propios problemas de trabajo.”-Adolf Hitler

Mientras tanto, en comparación, las economías de Estados Unidos, Inglaterra y los otros países
occidentales se mantuvieron estancados, con millones de personas de trabajo y de estar en el
paro. No es hasta que estos países comenzaron a poner encima de sus industrias de guerra
que eran capaces de resolver su problema de desempleo.

Al mismo tiempo que Hitler estaba reactivando la economía de Alemania y poniendo a


millones de vuelta al trabajo, sino que también fue capaz de restablecer el comercio exterior
lisiado de su país. Negó el crédito externo y se enfrentó con un boicot económico en Inglaterra
y América, Hitler subió con un muy simple pero ingenioso dispositivo: el sistema de trueque,
en el que el equipo y las materias primas se intercambian directamente con el exterior,
eludiendo los bancos internacionales.

“Hitler ponía en práctica el patrón Trabajo, opuesto al patrón Oro. En sus relaciones
comerciales internacionales preconizaba el “barter” (intercambio) y estaba dispuesto a no
aceptar los préstamos bancarios extranjeros (la Banca alemana había sido embridada y puesta
al servicio del Reich). Esto era fatal para la Alta Finanza Internacional, no ya por el hecho de
haber perdido al importante mercado alemán, sino por el peligro que representaba el Reich,
en su doble vertiente de su expansión económica y de ejemplo para otros países que desearan
romper las cadenas de la Kapinter.”
“Si mantenemos nuestros precios bajos, aún perdiendo dinero, no hay ninguna razón para que
no podamos quitarles sus clientes a los beligerantes. De tal modo, el sistema alemán del
“barter” será destruido. Hace años que luchamos para conseguirlo. Habrá costado una guerra,
pero lo habremos logrado. ” (Según “The New York Times” del 14 IX 1939).

Por ejemplo, si Alemania había fabricado las mercancías que Argentina quería, y Argentina
poseía granos o carne que Alemania quería, los dos países simplemente elaborarían un
contrato sin tener que recurrir a un intermediario internacional. Así, este sistema de
intercambio directo se produjo sin deuda o déficit comercial, algo que molestó a algunas
personas.

En una palabra, lo que Hitler hizo fue romper el sistema capitalista finanzas-predominante de
la deuda y la usura, la cual, como sabemos ahora, era una causa primaria de la Segunda Guerra
Mundial.

“El crimen imperdonable de Alemania antes de la Segunda guerra mundial, fue su intento por
liberar su economía del sistema de comercio mundial y crear su propio mecanismo de
intercambio, el cual negara a la finanza internacional su oportunidad de beneficiarse” –
Winston Churchill

Al hacer una distinción moral entre el capital productivo y el capital especulativo, Hitler se
dispuso en un curso de colisión con los intereses financieros internacionales, cuyo buey que
había corneado y cuya existencia misma como parásitos ahora estaba amenazada por el éxito
del modelo nacionalsocialista. Estaban dispuestos a hacer cualquier cosa, de hecho, arrastrar
al mundo entero en la guerra para mantener su existencia parasitaria y no permitir que otros
países sigan el ejemplo nacionalsocialista.

“Una de las causas fundamentales de esta guerra ha sido el esfuerzo permanente hecho por
Alemania desde 1918 y agravado desde 1933 para asegurarse importantes mercados
extranjeros y fortalecer así su comercio, eliminando el paro interno, al mismo tiempo que sus
competidores se veían obligados, a causa de sus deudas, a adoptar el mismo camino. Era
inevitable que se produjeran fricciones, dado que los productos alemanes eran más baratos y
estaban mejor hechos”
“En plena guerra, en Alemania, no se habla de la necesidad de aumentar los impuestos, ni de
estimular el ahorro ni de lanzar enormes empréstitos de guerra. Muy al contrario.
Recientemente acaba de abolirse un importante impuesto. El dinero es tan abundante que,
desde nuestro punto de vista, no tiene explicación. Hitler parece haber descubierto el secreto
de trabajar sin un sistema financiero clásico y haber puesto en marcha un sistema basado en el
movimiento perpetuo”