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EL FEMINAZISMO EN LA ÚLTIMA DECADA

Carla Mamani Franco


UNSA

El motivo de este ensayo no es juzgar el feminismo (aquel que busca la


igualdad de manera sensata), sino criticar el lado extremista de este, el “femi-nazismo”.

Si bien tengo presente que este término se dio a conocer con Rush
Limbaugh (periodista estadounidense conservador), usándolo para señalar a
aquellas feministas como personas que querían provocar el máximo número
de abortos posibles, comparando a los abortos con un nuevo holocausto (de
allí su asociación con el nazismo). Yo lo abordo como aquel “apodo” que se les
da a las feministas extremas, las que no toleran opiniones diferentes, las que
tratan a todos los hombres de violadores y machistas.

Feminismo, definido por la RAE como «Principio de igualdad de


derechos de la mujer y el hombre», hoy el significado que le han dado las
feminazis es muy distinto, llegado a existir frases como “Tratar al hombre de
animal es halagarlo porque el hombre es una máquina, un consolador andante”
(Valerie Solanas). Solanas fue una activista feminista, lesbiana y
esquizofrénica, recordada por haber atacada a Andy Warhol, su obra, situada
en la segunda ola feminista ´Manifiesto SCUM´, refleja los lados más extremos
de la guerra de sexos llegando a tener gran influencia en el feminismo,
proponiendo el exterminio total de los hombres. Según Pedro García (periodista
en el periódico ABC) «SCUM era un opúsculo en el que propugnaba la
superioridad genética de la mujer y defendía que había que acabar con todos
los hombres excepto los homosexuales. La propia autora vendía su manifiesto
en las calles de Manhattan a un dólar para las mujeres y 2,5 para los varones.»

El feminismo se puede dividir en 3 olas. La primera de origen


romancista, también llamada “feminismo ilustrado”, reclama la reivindicación de
la mujer en el mundo académico. Citando a Celia Amorós (filósofa, escritora y
ensayista española, teórica del feminismo): «Así mismo, mantiene que el
feminismo como cuerpo coherente de vindicaciones y como proyecto político
capaz de constituir un sujeto revolucionario colectivo, sólo puede articularse
teóricamente a partir de premisas ilustradas: premisas que afirman que todos
los hombres nacen libres e iguales y, por tanto, con los mismos derechos. Aún
cuando las mujeres queden inicialmente fuera del proyecto igualatorio —tal y
como sucedió en la susodicha Francia revolucionaria y en todas las
democracias del siglo XIX y buena parte del XX—, la demanda de universalidad
que caracteriza a la razón ilustrada puede ser utilizada para irracionalizar sus
usos interesados e ilegítimos, en este caso patriarcales». La segunda, el
“feminismo liberal sufragista” reclama el derecho a voto de las mujeres,
pidiendo que estas sean reconocidas como ciudadanas, esta nace de una
teoría marxista. La tercera ola es la que viene de mano de Simone d e Beauvoir
y su libro “El segundo Sexo” que, de acuerdo a Agustín Laje, este texto predica:
«no se nace mujer, se llega a serlo» que llega a su fin en los años ochenta,
luchando contra la violencia y la mujer objeto”. Se plantea que lo que
actualmente estamos viviendo es la llegada de una nueva ola, la “cuarta ola
feminista” Pero ¿debemos tomarla como tal?, esta nueva ola ha traído consigue
a movimientos como “Ni una menos” o “Me too”. Si bien esto ha dado pie a la
denuncia pública de agresiones ya sea físicas, psicológicas o sexuales,
también dio pie a difamaciones, a “santificar” la palabra de la mujer, a la doble
moral. Ahora cualquier mujer puede acusar a un hombre de algo, sin pruebas,
solo con su palabra, al principio parece un alivio para muchas, pero, luego
empieza el caos de difamaciones. Los casos de violencia contra el hombre
quedan minimizados y ridiculizados. Muchas celebridades hablan de este
movimiento solo para conseguir el apoyo de las feministas cuando ni tienen
idea de lo que apoyan. En Latinoamérica también se ha vivido el auge del
feminismo, siendo más fuerte en Argentina, donde en marchas como el “tetazo”
se ha llegado a destruir patrimonio estatal, autos policiales y se han dado una
serie de insultos hacia hombres, también una discriminación hacia aquellos
hombres que apoyaban el movimiento, Perú no es la excepción, los medios de
comunicación han ayudado a la propagación de esta nueva ideología, podemos
apreciarlo en las distintas marchas de “ni una menos”.

Pero ¿en verdad este nuevo feminismo busca la igualdad? ¿Saben


sus seguidores lo que en verdad es feminismo? La respuesta es no, si bien los
medios lo propagaron, no lo hicieron correctamente, dejándolo a medias,
convirtiéndolo en una moda, llegando a reclamar cosas tan absurdas como
“No a la depilación” “No al uso del corpiño”, mostrando en sus marchas su
apoyo al aborto de maneras grotescas, pintándose con sangre menstrual en el
rostro, vientre, etc, haciendo con esta pinturas para mostrar su “arte”, claro si
fuera al revés (hombres pintando con semen cuadros) serían encarcelados
inmediatamente por actos contra el pudor, y marcados como “depravados”.

BIBLIOGRAFIA

-España, Daniela. Las cuatro olas del feminismo. España. Fernanda. Recuperado en:
http://revistafernanda.com.mx/actualidad/las-cuatro-olas-del-feminismo/2018/03

-Laje, Agustín y Márquez, Nicolas (2016). El libro negro de la nueva izquierda. Argentina.
Grupo Unión.

-Carrión, Viviana. “Feminazis” (We Can Do It!). La moda extremista del pensamiento
feminista postmoderno. Chile. Critica.cl. Recuperado en: http://critica.cl/ciencias-
sociales/%E2%80%9Cfeminazis%E2%80%9D-we-can-do-it-la-moda-extremista-del-
pensamiento-feminista-postmoderno