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UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE NICARAGUA

UNAN-LEÓN

Departamento de Ciencias Sociales de la Facultad de Ciencias


de la Educación y Humanidades.

Maestría en Historia Primer Encuentro: 05-13 de Agosto de


2013.

Curso: Teoría de la Historia

Tema: Dialogo entre Leopold Von Ranke, Marc Bloch, Fernand


Braudel y Edwad Hallet Carr.

Catedrático (a): Dr. Monika Strasser

Maestrantes: Carlos Sánchez. Ligia Morales.

Fecha: 11 de Noviembre de 2013.


Introducción:

Toda “disciplina de carácter científica” debe generar una serie de hipótesis,


teorías, enunciados y aserciones a partir de la practica misma de su
conocimiento1. Bajo esta concepción, el objetivo de la historiografía consiste en
recopilar, registrar y analizar todos los hechos pasados del hombre y más aun,
descubrir nuevos acontecimientos. Sin embargo, para alcanzar el idílico estado
entre la narración histórica y el análisis de los hechos, es necesaria la función
objetiva en el trabajo del historiador ante su realidad.2

Para llegar a éste estado resultante, en cuanto al verdadero oficio del historiador,
fue ineludible la evolución que experimento las ciencias históricas con el paso del
tiempo. Hasta inicios del siglo XX la historia como ciencia, se ocupaba de plasmar
los hechos históricos de forma coherente a la luz de los documentos, mediante un
análisis denominado método critico3, procedimiento empleado por la escuela
positivista desde el siglo XIX.

En contraposición con esta filosofía de pensamiento historiográfico, surge a partir


de 1929 la Escuela de los Annales, cuyos miembros deciden utilizar elementos
adicionales a las fuentes documentales tales como, el paisaje, vestigios
arqueológicos, iconográficos y otras ciencias auxiliares que permiten desarrollar y
dar un nuevo matiz a las ciencias históricas.4

El siguiente dialogo ficticio, entre los que consideramos los cuatro exponentes más
importantes de la historiografía, pone de manifiesto, no una ciencia en
construcción, más bien el desarrollo constante y esperado del pensamiento y la
intelectualidad del hombre.

1
Pérez Brignoli, Héctor. 1995. Introducción a la Investigación Histórica. En Vannini M. Encuentros con la
Historia. Instituto de Historia de Nicaragua. Managua, Nicaragua. Pag.15
2
Pagés, Pelai. 1983. Introducción a la Historia (El conocimiento Histórico). Editorial Barcanova.
Barcelona, España. Pag.11
3
F.S. Cardoso, Ciro y Pérez Brignoli, Héctor. 1986. Los Métodos de la Historia. Ed. Crítica. Barcelona,
España. Págs. 19-20.
4
Fonseca Corrales, Elizabeth. 1995. La Evolución de la Historia en el siglo XX. En Vannini M. Encuentros
con la Historia. Instituto de la Historia de Nicaragua. Managua, Nicaragua. Págs. 21-30.
Datos Biográficos:

Leopold Von Ranke (1795-1886): historiador alemán, considerado


el fundador del análisis científico moderno de la historia, basado principalmente en
la consulta de documentos o materiales elaborados por testigos de los
acontecimientos históricos. Su actitud como historiador consistió en prescindir de
las teorías y prejuicios dominantes y exponer los hechos tras un escrupuloso
estudio de las fuentes originales. No obstante, tenía tendencia a hacer hincapié en
la política, ignorando la influencia de las fuerzas sociales y económicas en la
historia. Implantó el seminario como método de enseñanza de la historia y educó a
una generación de influyentes historiadores5.

Marc Bloch (1886-1944): historiador medievalista francés. Gracias


a sus inéditas obras, contribuyo a renovar totalmente el estudio de las prácticas
políticas, de la historia económica y de la historia rural, ya que tomaba su material
para establecer sus síntesis no sólo de los planteamientos de la denominada
‘escuela de los Annales’ sino también de la erudición tradicional y de los análisis
marxistas.6

5
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6
Ibíd.
Edward Hallett Carr (1892-1982): historiador y diplomático
británico. Desde la década de 1930 inició su trabajo de divulgación científica. En la
difusión de su pensamiento historiográfico, que culminaría con la publicación de su
obra ¿Qué es la historia? en 1961, abogó por la superación del positivismo
historicista predominante en el siglo XIX, insistiendo en la continua interacción
entre el historiador y los datos. La historia, en su opinión, es “un proceso continuo
de interacción entre el historiador y sus hechos, un diálogo sin fin entre el presente
y el pasado”. En este permanente diálogo el historiador es, en sí mismo, un
producto de la sociedad en que vive y, en última instancia, de la historia 7.

Fernand Braudel (1902-1985): historiador de origen francés. De


acuerdo con los objetivos de Annales, Braudel defendió la necesidad de la
investigación colectiva y el acercamiento global a las ciencias humanas. Braudel
profundizó en el intento de modificar el acercamiento etno-céntrico tradicional al
estudio de la historia, demostrando de modo persuasivo la importancia de incluir
una amplia variedad de factores relevantes como la población, la vivienda, la
alimentación, el clima e incluso la vestimenta. Su perspectiva histórica se sustentó
en la adopción de la llamada “larga duración”, para lo cual sugería tomar un
relativo retroceso cronológico que permitiera analizar todos los aspectos pretéritos
que llevaron a la construcción de una determinada realidad histórica8.

7
Ibíd.
8
Ibíd.
Desarrollo

En un concurrido y celebre café parisino, el Maestro Leopold Von Ranke es


interpelado por tres de sus más adelantados alumnos, en relación a lo que estos
últimos denominaban su oficio, sin embargo, el Maestro Ranke con la paciencia y
la erudición que le caracteriza explica:

Leopold Von Ranke (1795-1886)- Mis estimados discípulos, a la


historia se le ha asignado la tarea de juzgar el pasado, de instruir el presente en
beneficio de edades futuras, pero la historia pretende siempre contar los hechos
tal y como realmente acaecieron. Exponer la realidad del pasado y no emitir juicios
de valor sobre ella.

“-Permítanos disentir – interrumpen todos al unísono”.

Fernand Braudel (1902-1985)- Para mí la historia es la suma de


todas las historias posibles: una colección de oficios y de puntos de vista, de ayer,
de hoy y de mañana.

diferentes interpretaciones, y debe ser matizado en cada uno de sus usos. Conviene tener en
cuenta que una de las críticas más significativas que se hacen contra el historicismo
proviene de su carácter relativista: al estar todo condicionado por la evolución histórica, no
parece posible defender una verdad sustancial de tipo determinado.
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los derechos.
diferentes interpretaciones, y debe ser matizado en cada uno de sus usos. Conviene tener en
cuenta que una de las críticas más significativas que se hacen contra el historicismo
proviene de su carácter relativista: al estar todo condicionado por la evolución histórica, no
parece posible defender una verdad sustancial de tipo determinado.
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- “Wie es eigentlich gewsen”.

Edward Hallett Carr (1892-1982)- ¡Maestro!, historia es un proceso


continuo de interacción entre el historiador y sus hechos, un dialogo sin fin entre el
presente y el pasado, un estudio de las causas de los hechos del pasado, para
poderlos comprender mejor.

Marc Bloch (1886-1944)-En cierta medida converjo con mis


condiscípulos, sin embargo considero oportuno –agrega-. Más que conceptualizar
que es historia, útil seria legitimarla como conocimiento científico, ya que nos
permite comprender la realidad, mediante la delimitación que nos accederá
racionalizar ese pasado y convertir de esa manera nuestra tarea una ciencia.
: Y, ¿Cómo considera que deben ser abordados estos hechos o
acontecimientos Maestro Ranke?

: Estimados alumnos –Exclama en tono conciliador- la


reconstrucción de los hechos debe seguir tres estadios: la recepción de los
mensajes del pasado, la interpretación y dotación de sentido de esos mismos
mensajes.

: Hablamos entonces, definir los hechos con el propósito de


acercarse al conocimiento de la realidad.

: Entonces, ¿Pregunta o secunda mí enunciado Bloch?


: ¡Manifiesto Maestro!, para comprender mejor esa realidad es
necesario sí, realizar una delimitación previa y hacer de él pasado un
conocimiento racional, un conocimiento científico.

: ¡Yo también, como cualquier historiador, me he interesado por los


hechos particulares, cual flores de un día tan pronto marchitadas e imposibles de
tener dos veces entre los dedos!

-Con la personalidad que le caracteriza, el Maestro Ranke observa que el más


joven de sus alumnos, Edward Hallet Carr, simplemente escucha las replicas y
duplicas de sus condiscípulos en relación al hecho histórico, a lo cual Ranke
interpela a su joven alumno:

: ¿Qué opinión te merece el hecho histórico Carr?

-Edward Hallet Carr, sabe de la importancia del hecho histórico en el oficio del
historiador, sin embargo, toma su tiempo para meditar y exclama en un tono suave
pero confiable:
: Considero que el historiador es el intelectual más selectivo de
todas las ciencias, y aunque los hechos son la espina dorsal de su trabajo, estos
hechos no hablan por sí mismos, más bien, son interpelados por el investigador y
es el mismo investigador quien concluye, lo que en realidad es un hecho o lo que
simplemente no deja de ser un dato histórico.

-Ranke comprende el nivel de erudición, que han alcanzado sus estudiantes con el
estudio de la Maestría en Investigación Histórica, misma que Ranke les imparte.
Ha comprendido la evolución en cuanto al método histórico y por ello decide
inquirir más en el conocimiento de sus estudiantes.

: Después de haber definido para cada uno de ustedes, lo que


significa la Historia y más aun, un hecho histórico, ¿Cuál debe ser el objeto de
estudio de las ciencias históricas?

: ¡La sociedad misma es el objeto de nuestro estudio! -Exclama


con sincera convicción Fernand Braudel-. Aunque cada ciencia social contribuye
con el análisis de su objeto, así, la economía política la estudia en lo que
corresponde a sus condiciones de vida material; la estadística, bajo el signo de
número; la geografía, en lo que se refiere al espacio; el derecho bajo el prisma de
las obligaciones contractuales; la sociología, en su mecanismo; la etnografía y la
tecnología, en sus formas todavía balbuceantes y la historia en su realidad de
ayer.

: Para mí el objeto de estudio de la Historia no es el pasado, más


bien, es el hombre mismo, porque son los hombres los que actúan en el pasado, y
porque lo que la Historia quiere es aprehender a estos.

: ¿No son acaso los hechos tal como acontecieron –pregunta Von
Ranke- el objeto de estudio de la Historia?

: ¡Para mí lo son Maestro!, siempre y cuando se han interpelados


por el historiador, en vista que los hechos no hablan por sí solos.
: Hombre, sociedad y hechos –exclama Ranke- pero, ¿Cuál
consideran que debe ser el papel del historiador?

: Más que relevante, me atrevería decir…

¿A qué te refieres con más que relevante? –interrumpe Ranke.

: ¡Bueno!, es el historiador quien da forma a la Historia que quiere


contar, es él quien decide qué, cómo, por qué y cuándo hacerlo. Los recuerdos
sobre acontecimientos importantes del pasado, se han grabado en las páginas
inmortales de la humanidad, precisamente porque han sido considerados dignos
de contarse, por su relevancia y por que el historiador así lo ha decidido. Este
debe ser su principal cometido.
: ¿Para usted Maestro Ranke, cual debe ser la función del
historiador?

: ¡No es obvio acaso!, el historiador debe mirar las cosas tal como
las vieron los contemporáneos y no como aparecen ante la mente moderna; debe
explicar las cosas, pero sin pretender juzgar su valor ni descubrir sus causas
últimas. Es mi empeño captar la personalidad del escritor y averiguar la
procedencia de nuestra información.

: Pues para mí, nuestra función está estrechamente vinculada a


nuestras realidades sociales. Abordar en la medida, de lo posible todas las formas
amplias de vida colectiva: las económicas, las instituciones, las arquitecturas
sociales y las civilizaciones.

: A pesar de lo que se piense, ya que en mi Apología de la Historia


no lo a bordo de manera tangible, deseo destacar lo que posiblemente debe ser el
papel del investigador histórico: “El análisis crítico a la luz de los testimonios”,
dichos testimonios no son más que los documentos, los cuales nos permitirán dar
un segundo enfoque a la historia y cederá al investigador comprender el pasado
desde su realidad presente.

: Para concluir nuestra breve disertación sobre lo que


consideramos las ciencias históricas. ¿Expongan lo que consideran más
importante dentro de sus logros intelectuales, o principales propuestas teóricas?

: Dentro de mi propuesta teórica propongo plantear problemas, ésa


es la base de toda la investigación histórica, así las investigaciones de ámbito
localizado deben partir de interrogantes presentes en los grandes problemas
generales de la historia.

: Considero como fundamental dentro del trabajo histórico,


clasificar el tiempo histórico, el cual posee multiplicidad en tres tipos de duración
social: Larga duración, Coyuntura y acontecimiento o corta duración.
: Como propuesta teórica me gustaría enfatizar la historia como
progreso el cual está vinculado con el inherente aspecto procesual de la
reconstrucción histórica.
La historia entendida como cambio, como movimiento, parece sugerir de forma
natural la idea de progreso ya que la historia misma es el progreso mediante la
transmisión de las técnicas adquiridas, de una generación a la siguiente. La idea
del progreso es más una hipótesis que me gustaría implementar en mi trabajo
como investigador.

-Después de haber planteado cada una de sus consideraciones, con respecto a la


historiografía, y de comprender las serias divergencias en contraposición de su
maestro, los discípulos de Ranke deciden realizar la última pregunta a éste: y
usted Maestro, ¿Cuál considera su mayor aporte a nuestro oficio?

: Estudiar los hechos tal y como acontecieron, ser el precursor de


la historia científica moderna, tratar de sobreponer la objetividad por encima de
cualquier consideración moralizadora, y la individualidad en el verdadero objeto de
estudio de la historia, más aun, el pensamiento que en cierta forma rige y continua
vigente, a la hora de implementar la historia como ciencia: “Hacer visible lo pasado
como algo presente”.
-Con un estruendoso toque a la mesa con los nudillos, los alumnos de la Maestría
en Investigación Histórica, despiden su pequeño descanso, para luego dirigirse a
concluir con sus estudios del día, y comprender que la evolución del pensamiento
histórico es evidente y esperado.

Conclusión
Gracias al planteamiento de los académicos citados en el anterior dialogo ficticio,
no se establece un “oficio”, “disciplina, “actividad”, más bien se consagra una
ciencia como producto del desarrollo inteligible del pensamiento humano. Prueba
de ese desarrollo, es que la historiografía moderna es capaz de interpelar
particularmente, o “al unísono”, unas veces a los historiadores, otras a los
economistas, otras a los sociólogos, o a los demógrafos, o a los antropólogos 9,
permitiendo de esta manera fundamentar el estudio de las ciencias históricas.

Ranke logra brindar el estatus de ciencia a la disciplina historiográfica, eruditos


posteriores consolidan un pensamiento que contribuye el ejercicio del historiador.
De esta manera hemos de comprender que el estudio del historiador no solo se
limita a conocer del pasado, es comprender ese pasado desde la realidad
presente del quien escudriña ese tiempo pretérito, al igual que lo expreso Carr al
brindar su muy personal conceptualización de historia: “un proceso continuo de
interacción entre el historiador y sus hechos, un dialogo sin fin entre el presente y
el pasado”10 .

9
Braudel Fernand. 1970. La Historia y las Ciencias Sociales. Alianza Editorial S.A. Madrid España. Pág. 14.
10
Carr Edward Hallet. 1984. ¿Qué es la Historia? Ariel. Barcelona, España. Pág. 40.
Marc Bloch coincidió con Von Ranke, al establecer sin duda alguna la importancia
de permitir que sean los hechos –para Ranke-, testimonios –para Bloch- los que
hablen, en vista que no podemos lograr establecer realidades sino recurrimos a
dichos testimonios11.

Podemos concluir que la Historiografía no es una ciencia en construcción, todos


sus avances intelectuales, son producto del desarrollo de nuevos métodos, la
consagración de nuevas corrientes, la inclusión de otras ciencias y disciplinas que
contribuyen a maximizar y optimizar los resultados en una investigación histórica,
todo esto realizado bajo el inexpugnable laberinto de la razón.

Bibliografía.

Pérez Brignoli, Héctor. 1995. Introducción a la Investigación Histórica. En


Vannini M. Encuentros con la Historia. Instituto de Historia de Nicaragua.
Managua, Nicaragua.

Pagés, Pelai. 1983. Introducción a la Historia (El conocimiento Histórico).


Editorial Barcanova. Barcelona, España.

F.S. Cardoso, Ciro y Pérez Brignoli, Héctor. 1986. Los Métodos de la Historia.
Ed. Crítica. Barcelona, España.

Fonseca Corrales, Elizabeth. 1995. La Evolución de la Historia en el siglo XX.


En Vannini M. Encuentros con la Historia. Instituto de la Historia de Nicaragua.
Managua, Nicaragua.

Braudel Fernand. 1970. La Historia y las Ciencias Sociales. Alianza Editorial


S.A. Madrid España.

11
Bloch Marc. 1952. Introducción a la Historia. Fondo de Cultura Económica. . México. Pág. 42.
Carr Edward Hallet. 1984. ¿Qué es la Historia? Ariel. Barcelona, España.

Bloch Marc. 1952. Introducción a la Historia. Fondo de Cultura Económica.


México.