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Enlaces entre átomos para formar moléculas

1. El enlace químico

Los átomos consiguen su máxima estabilidad teniendo las capas s y p más externas
completas o cerradas. Si tienen pocos electrones en la última capa, lo conseguirán cediendo los
que le "sobran". Si le faltan unos pocos, aceptarán electrones desde otro(s) átomo(s).
Al ceder un electrón, el átomo se convertirá en un catión positivo ya que tiene un protón
más que electrones para equilibrar su carga, y si este obtiene un electrón de más, será un anión
negativo, ya que tiene más carga negativa de electrones que de protones. Así estos iones
tendrían fuerzas electrostáticas que les atrajeran a otros iones para estabilizar su carga,
formando así una molécula mediante un enlace iónico.

En química orgánica, sin embargo, lo más común es la compartición de electrones, ya


que el carbono, elemento clave de la orgánica, tiene 4 electrones en su capa externa, a falta de
otros cuatro, por lo que no tiene especial tendencia ni a ceder ni a aceptar otros electrones. Los
enlaces generados mediante la compartición de electrones son denominados covalentes. Los
carbonos pueden compartir entre ellos uno (etano), dos (eteno) y hasta tres (etino) electrones.

El objetivo de los átomos es tener su capa más externa completa. Para completar la capa
s, dos hidrógenos pueden compartir sus únicos electrones entre ellos para tener dos y completar
la capa s, al igual que un helio. O un litio podría ceder su único electrón de la capa p para tener
solo dos electrones que cerrasen su capa s, al igual otra vez que el helio. Lo que variaría en estos
elementos serían los protones de su núcleo.

Elementos que tengan sus


capas completas, como el neón,
tendrán una situación tan estable que
no formarán enlaces con otros átomos.
Capas del neón 

Cuando dos átomos (o moléculas) están a distancia suficiente, no se produce ninguna


interacción entre ellos (indiferencia).

Cuando dos átomos (o moléculas) se aproximan lo suficiente lo primero que tiene lugar
es una repulsión entre sus nubes electrónicas más externas.

Para que dos átomos (o moléculas) se unan o reaccionen es necesario vencer esta
repulsión inicial. Los átomos (o moléculas) tienen que chocar con velocidad suficiente y
orientación adecuada para vencer la repulsión aludida.

En términos energéticos es como si el sistema formado por los dos átomos (o moléculas)
tuviera que seguir un perfil que tiene una pequeña subida en su comienzo. Si la velocidad u
orientación de los átomos (o moléculas) no es apropiada, los átomos (o moléculas) se repelen y
no ocurre nada más.

Si la velocidad y orientación son adecuadas, la repulsión inicial se vence y comienzan a


actuar otras fuerzas que provocan la reacción entre los átomos (o moléculas).
En este caso el átomo de la derecha es de los que tiene un potencial de ionización
pequeño (por ejemplo un átomo de las dos primeras filas del sistema periódico) y el de la
izquierda, de los que tiene una afinidad electrónica grande, muy negativa (por ejemplo un átomo
de la penúltima fila del sistema periódico). En estas circunstancias, el átomo de la derecha cede
con facilidad un electrón al átomo de la izquierda y la reacción entre los dos átomos produce
dos iones.

El ion de la izquierda es negativo porque al aceptar un electrón del átomo de la derecha


tiene un electrón más que excede su número de protones del núcleo, que no se ha alterado. El
balance inicial (igual número de electrones y protones) ha cambiado en favor de un electrón
más.

El ion de la derecha es positivo porque el átomo del que proviene ha cedido un electrón
al átomo de la izquierda. Al tener un electrón de menos, el balance inicial (igual número de
electrones y protones) se ha alterado resultando que el número de protones del núcleo (que no
se ha alterado) excede en uno al número de electrones.

Una vez formados los iones, sus cargas opuestas hacen que se atraigan. No se forma un
verdadero enlace entre los iones pero éstos permanecen muy próximos mediante fuerzas
electrostáticas muy poderosas que actúan a largas distancias. Para separar los iones
completamente se necesitará una gran fuerza y aportar una elevada energía al sistema iónico.
Por ello los compuestos iónicos como la sal común, por ejemplo, cuesta mucho fundirlos.

Gano y pierdo electrones y así formo iones


Cuando se pone en contacto una pequeña cantidad de sodio con cloro se produce una
reacción muy violenta, aunque no de forma espontánea.

Es necesario vencer una energía de activación.

Este fenómeno es muy corriente en química. Hay reacciones donde se desprende mucha
energía que necesitan de cierta "ayuda" inicial para que se produzcan. Pero una vez iniciadas,
son tan violentas que pueden llegar a causar un accidente si no se actúa con precaución.

Un trozo de sodio con "n" átomos reacciona con una cantidad de "n/2" de moléculas
diatómicas de cloro para dar "n" moléculas de NaCl (cloruro de sodio).

n Na + (n/2) Cl2 = n NaCl

Las reacciones entre átomos que están deseando perder electrones (sodio, en morado)
y otros que están ávidos de ganarlos (cloro, en verde) suelen ser violentas. Da clic sobre la
imagen y navega a la galería de moléculas; con el ratón, utiliza el segundo botón de la
representación para ver el modelo de esferas CPK.

Las estructuras de los compuestos iónicos son muy variadas.

Los iones positivos y negativos se mantienen lo más próximos posible.

Los iones negativos se rodean del máximo número de iones positivos y viceversa.

El número de iones y su tamaño condicionan la estructura final del cristal.


Los iones unidos, ¿serán vencidos?: energía reticular
En una estructura iónica los iones de signo opuesto se atraen con mucha
fuerza. Que esta fuerza es muy grande lo muestran los puntos de fusión de las
sales iónicas. Por ejemplo, para fundir la sal común (NaCl) y pasarla al estado
líquido se necesitan unos 800ºC. Esto significa una elevada cantidad de
energía. La energía que es necesario suministrar a un compuesto iónico para
vencer las fuerzas entre los iones y poder fundirlo se denomina energía
reticular.

La gráfica muestra los puntos de fusión de las sales formadas entre el Litio y
los elementos de la penúltima fila (halógenos) del sistema periódico. Puedes
ver que todos son muy altos pero no todos iguales. ¿Por qué?

Imagina que quieres empaquetar pelotas de dos tamaños distintos. El mejor


empaquetamiento se producirá cuando el tamaño de las pelotas es parecido. A
medida que la relación entre los radios del ion postivo (r+) y del negativo (r-)
son más parecidas (r+/r- más próximo a 1), el empaquetamiento es mejor, la
energía reticular más alta y más elevada es la temperatura necesaria para
producir la fusión.

Explicación
Cuando dos átomos (o moléculas) están a distancia suficiente, no se produce ninguna
interacción entre ellos (indiferencia).

Cuando dos átomos (o moléculas) se aproximan lo suficiente lo primero que tiene lugar
es una repulsión entre sus nubes electrónicas más externas.

Para que dos átomos (o moléculas) se unan o reaccionen es necesario vencer esta
repulsión inicial. Los átomos (o moléculas) tienen que chocar con velocidad suficiente y
orientación adecuada para vencer la repulsión aludida

En términos energéticos es como si el sistema formado por los dos átomos (o moléculas)
tuviera que seguir un perfil que tiene una pequeña subida en su comienzo. Si la velocidad u
orientación de los átomos (o moléculas) no es apropiada, los átomos (o moléculas) se repelen y
no ocurre nada más.
Si la velocidad y orientación son adecuadas, la repulsión inicial se vence y comienzan a
actuar otras fuerzas que provocan la reacción entre los átomos (o moléculas).

En este caso los dos átomos tienen potenciales de ionización y afinidades electrónicas
moderadas. En estas circunstancias ninguno de los dos átomos cede completamente electrones
al otro. Los comparten y se establece una densidad electrónica en la zona internuclear. Esto es
lo que llamamos enlace covalente, mediante compartición electrónica.

Un enlace covalente es un balance entre interacciones atractivas núcleo-electrones y


repulsivas núcleo-núcleo y electrones-electrones.

No se producen iones porque no hay cesión electrónica neta. Por tanto ambos átomos
siguen siendo neutros.

Para separar a los átomos hay que interrumpir la compartición electrónica, rompiendo
el enlace covalente. Esto tiene un coste energético elevado y la molécula así formada se rompe.
Pero esto se logra muchas veces. Así es como reaccionan las moléculas. Por ruptura y formación
de nuevos enlaces.

El enlace importante en química orgánica: el enlace covalente


Los átomos consiguen tener una capa cerrada de ocho electrones compartiendo
electrones con otros átomos, formando así enlaces covalentes.

El enlace covalente es la consecuencia de la compartición de los electrones de valencia


entre los átomos que forman el enlace.

G. N. Lewis (1875-1946)
Para saber cómo se establecen los enlaces seguiremos ciertas reglas sencillas,
enunciadas por G. N. Lewis a comienzos del siglo XX.

Los e- se distribuyen como pares enlazantes y pares no compartidos


La suma de los electrones compartidos y no compartidos alrededor de un átomo debe
ser 2, 8 ó 18. La situación más común es la de ocho.

Regla del octeto

Estructuras de Lewis
Para escribir la estructura de una molécula (NH3 por ejemplo) se deben seguir las reglas
siguientes:

Se elige el átomo central (nunca hidrógeno). Generalmente el menos electronegativo (al


que menos le "cuesta" compartir electrones).
Se cuentan los electrones de valencia (más externos) de todos los átomos.
Se forman enlaces entre el átomo central y los periféricos. Cada línea simboliza dos
electrones.
Los electrones que "sobran" se colocan sobre los átomos como pares no compartidos.
Estructuras covalentes
Siguiendo las cuatro reglas anteriores podemos construir una estructura más
compleja como la del ion sulfito (SO32-).

 S es central.

 Como la molécula tiene dos cargas negativas, hay que contabilizar dos
electrones más de los 24 que aportan los átomos. Por lo tanto, e - de valencia =
6 + 3·6 + 2 = 26 (13 pares)
Se asignan cargas a los átomos en función de los electrones que tienen en
"propiedad", es decir todos los pares no compartidos y la mitad de los
compartidos:

Al construir una estructura y para cumplir la regla del octeto puede ser
necesario escribir enlaces múltiples entre los átomos. Esto ocurre con el
dióxido de carbono (CO2).

 C es central.

 e- de valencia = 4 + 2·6 = 16 (8 pares)

 Enlace múltiple para cumplir la regla del octeto.


¿Podrías proponer una estructura para el ión negativo cianuro (CN-)?

El carbono
El carbono ocupa un lugar muy especial en la Tabla Periódica. Es como la
Tierra, que ocupa un sitio privilegiado en el Sistema Solar.

La Tierra El Carbono

Tiene un tamaño justo, con cuatro electrones en la capa 2. N


Tiene el tamaño apropiado para mantener una atmósfera.
cuatro para cumplir la regla del octeto

Sus electrones de valencia están a la distancia justa para


piada del Sol. Más cerca estaría demasiado caliente. Más lejos, demasiado fría. atraerlos pero, a su vez, pueda compartirlos y todavía pod
electrones de otros átomos y formar así enlaces m

Es un lugar ideal para el desarrollo de la vida. Forma un número infinito de estructuras moleculares que s

La idea de hacer grandes construcciones a partir de piezas pequeñas no es


nuestra: es de la Naturaleza. El carbono con sus cuatro enlaces es la base del
juego.

CH3-CH3 (Etano) CH3-CH2-CH3 (Propano) CH3-CH2-CH2-CH3

Un carbono compartiendo sus cuatro electrones y otros cuatro de cuatro


hidrógenos: el metano. Pero, ¿por qué no unir un carbono a otro y completar
con hidrógenos? Resulta una nueva molécula: el etano. Por este procedimiento
no terminaremos nunca: propano, butano, etc. El número de moléculas y las
formas a las que se puede llegar (ramificaciones, anillos, etc) son infinitas.
ohexano) C10H16 (Adamantano) C6H6 (Benceno) C10H8 (

Comentario inicial

Aunque los átomos se unen entre sí formando moléculas que contienen enlaces
químicos de gran estabilidad, éstos pueden romperse o reorganizarse. De esta forma, a partir
de unas moléculas, pueden formarse otras diferentes.

Si las moléculas no se transformaran unas en otras, el Universo no sería como lo


conocemos y la vida no habría sido posible en él.

Al igual que les sucedía a los átomos, que formaban enlaces por medio de sus nubes
electrónicas, las moléculas interaccionan entre sí y reaccionan combinando o modificando sus
electrones más externos.

La densidad de las nubes electrónicas en una molécula no son uniformes y podremos


encontrar zonas donde esa densidad es muy grande y otras donde es pequeña.

En general, una zona de densidad electrónica alta de una molécula tenderá a


interaccionar primero y reaccionar después (compartirá densidad) con una zona de densidad
baja de otra molécula y viceversa.

Los átomos se unen para dar moléculas pero las moléculas


se atacan entre sí: concepto general de reacción química
Para que exista una reacción química es necesario que se rompan y formen
enlaces entre los átomos.

Romper un enlace implica un aporte de energía. Por contra, la formación de un


enlace implica un desprendimiento de energía. Si en una reacción se
desprende más energía al formar los enlaces que la necesaria para romperlos,
el proceso será energéticamente favorable. Sin embargo esto no quiere decir
que la reacción se produzca espontáneamente.
Las reacciones de oxidación de las moléculas biológicas de nuestro cuerpo con
el oxígeno del aire, tan necesario, son muy favorables energéticamente.
Afortunadamente, no se producen de manera espontánea y se dan muy
lentamente. De otra forma, la vida no sería posible.

Por tanto, hay dos factores fundamentales para que una reacción química
tenga lugar:

 Balance de energía favorable entre los enlaces que se rompen y se forman.

 Que las moléculas que reaccionan se encuentren y choquen en la orientación


apropiada para que la reacción se produzca a una velocidad razonable.
Las moléculas han de chocar para producir una reacción. Si el choque es
eficaz, la reacción se produce.

Hay un momento en que los enlaces que se forman y rompen están a medio
formar o romper. Finalmente se llega a los productos.

Un choque es eficaz si las moléculas se aproximan orientando sus regiones


de densidad electrónica complementarias.
Todos los conocemos: los ácidos y las bases
Los ácidos son sustancias muy familiares:

OH (HOOC-CH2)2C(OH)COOH HCl CH3C

en el vinagre. El ácido cítrico está en el jugo de naranja o limón. El ácido clorhídrico está en el jugo gástrico. El ácido lá

Propiedades:

 Se caracterizan por tener átomos de hidrógeno (blanco) unidos a átomos muy


electronegativos como el oxígeno (rojo) o el cloro (verde).

 Tienen un sabor característico.

 Algunos son demasiado fuertes y peligrosos como para probarlos.

 Los átomos de hidrógeno unidos a átomos electronegativos se desprenden con


facilidad. Esa es la característica química que hace que un ácido lo sea.

Un enlace entre dos átomos de una molécula puede romperse de dos formas:

 Ruptura homolítica: Los dos electrones del enlace se reparten entre los dos
átomos inicialmente enlazados. Esta ruptura es generalmente muy difícil.
Cuando el hidrógeno está unido a un átomo de electronegatividad moderada, la
ruptura es homolítica.

 Ruptura heterolítica: Los dos electrones del enlace se quedan del lado del
átomo más electronegativo de los dos que forman el enlace. Esta es la forma
más común.
Cuando el hidrógeno está unido a un átomo de elevada electronegatividad, la
ruptura es heterolítica.

Un enlace que se rompe muy fácilmente de forma heterolítica es el que une los
átomos electronegativos de una molécula con hidrógeno. El átomo
electronegativo se queda con los electrones (ruptura heterolítica) y se
desprende un "protón", es decir, un átomo de hidrógeno "desnudo" de
electrones. Las moléculas que pierden "protones" con facilidad pertenecen a
sustancias que se denominan ácidos.

El ácido sulfúrico (H2SO4) es un ácido muy fuerte que pierde un "protón" con
facilidad. Cuando la molécula se "queda" con los dos electrones del enlace,
adquiere una carga negativa que compensa la carga positiva del "protón".

Las bases o álcalis son sustancias también muy familiares:


aOH NH3 NaCO3H CaCO

o o "sosa" se usa para El amoníaco se usa como producto de El bicarbonato es un antiácido El carbonato cálcico es el p
car tuberías. limpieza. estomacal. del márm

Un enlace que se forma muy fácilmente es el que se establece entre un


"protón" y un átomo, de una molécula, con pares de electrones sin compartir.
Las moléculas que aceptan "protones" con facilidad pertencen a sustancias que
se denominan bases.

Es lógico pensar que los ácidos y las bases reaccionan con facilidad entre sí
traspasándose un "protón".

Los ácidos reaccionan con las bases traspasandose un protón. El producto de


la reacción es una sal, formada por un anión (molécula cargada
negativamente) y un catión (molécula cargada positivamente).

El ácido pierde un protón. La molécula neutra original queda cargada


negativamente. La base acepta un protón. La molécula neutra original queda
cargada positivamente. El conjunto de anión y catión forma la sal resultante.

Se pueden entender las reacciones entre las moléculas en función de la densidad


electrónica que poseen.

La densidad electrónica, al igual que la presión en la atmósfera (borrascas -baja presión-


y anticiclones -alta presión-), no se reparte por igual en las moléculas.

Los átomos electronegativos "concentran" densidad electrónica a su alrededor y se


"desnudan" de densidad electrónica a los átomos próximos.
En el cloruro de metilo (H3CCl) el cloro es el más electronegativo y es el que concentra
la carga negativa.

El carbono y los hidrógenos del grupo metilo (CH3) son mucho menos electronegativos
que el cloro.

La parte negativa de una molécula tenderá a reaccionar con la parte positiva de otra y
viceversa.

Se puede calcular la densidad electrónica con un programa especial. El color rojo


representa densidad electrónica elevada. El color azul indica defecto de densidad electrónica.
¿Con qué átomos coinciden ambas en el cloruro de metilo?

Electrófilo: Especie "amiga de los electrones", ávida de las zonas moleculares con exceso
de electrones, es decir, con densidad de carga negativa.
Lógicamente un electrófilo poseerá un defecto de densidad electrónica.
Nucleófilo: Especie "amiga de los núcleos", ávida de las zonas moleculares con defecto
de electrones, es decir, con densidad de carga positiva.
Lógicamente un nucleófilo poseerá un exceso de densidad electrónica.

Geometría de ataque entre las moléculas


Dado que las reacciones se producen como consecuencia de la diferencia de
densidad electrónica dentro de una molécula, las moléculas que reaccionan
han de chocar en los lugares precisos y con una orientación muy determinada.

Un choque efectivo entre dos moléculas, en las regiones apropiadas y con la


orientación correcta, da lugar a una reacción y las moléculas reactivas se
transforman en otras nuevas (productos).

La situación de los electrones en las moléculas marcan el lugar y la dirección


del ataque.

Una misma molécula puede sufrir reacciones diversas. Todo dependerá del
lugar y la dirección de la aproximación de la especie atacante.

E1 E2 C+
Dependiendo de la orientación del ataque, una misma molécula puede tomar
caminos de reacción diferentes. Es como si la molécula estuviera en un cruce
de caminos y tomase una dirección u otra dependiendo del "autobús" atacante
y de la dirección de éste.

SN2 SN1

Aunque no entiendas completamente el significado de las reacciones, no te


preocupes. Lo importante es que adquieras la idea de que sobre una misma
molécula pueden tener lugar reacciones diferentes, que vienen
condicionadas por la situación de los orbitales moleculares donde se sitúan los
electrones de la molécula y por la dirección y densidad electrónica de la
especie atacante.