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LA AUTODETERMINACION DE LAS POBLACIONES INDIGENAS DEL ECUADOR NUEVO

RUMBO DEL INDIGENISMO ECUATORIANO


Author(s): Hugo BURGOS-GUEVARA
Source: Boletín Bibliográfico de Antropología Americana (1973-1979), Vol. 39, No. 48 (1977),
pp. 61-77
Published by: Pan American Institute of Geography and History
Stable URL: http://www.jstor.org/stable/40975942
Accessed: 23-03-2018 11:03 UTC

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LA AUTODETERMINACIÓN DE LAS POBLACIONES INDÍGENAS
DEL ECUADOR
NUEVO RUMBO DEL INDIGENISMO ECUATORIANO

Por Dr. Hugo BURGOS-GUEVARA*

EL IDEARIO INDIGENISTA TRADICIONAL

Notable impulso ha tomado últimamente el Instituto Indigenista Ecuatoriano, des-


pués de haber estado inactivo por casi cinco años.
Creado en 1943, después de la ratificación del Ecuador del Convenio Indigenista
de Pátzcuaro (1940) para participar como miembro del Instituto Indigenista ínter-
americano; fueron objetivos del Instituto Indigenista Ecuatoriano "el estudiar el
problema indígena en todos sus aspectos y colaborar en el mejoramiento del indio en
todo el continente americano". Para cumplir estos objetivos, el IIE debía solicitar
la acción del estado y otras instituciones públicas. Fueron presidentes del Instituto
hombres de relevancia nacional en asuntos del indigenado, entre otros, el Dr. Pío
Jaramillo Alvarado, fundador y primer presidente; lo han sido también, el Dr. Hum-
berto García Ortiz y el Dr. Gonzalo Rubio Orbe hasta 1970, cuando pasó a ocupar
el cargo de Director del Instituto Indigenista Interamericano en México. El Instituto
estuvo rodeado de colaboradores impregnados de la mística de ayudar al indio, entre
los que se cuenta una larga lista de intelectuales y profesores universitarios y maestros,
entre otros, el Dr. Víctor Gabriel Garcés; Dr. Miguel Angel Zambrano; Dr. Luis A.
León; Héctor Burbano y Beatriz Vázquez, Byron Jaramillo, Gonzalo Navas, Enrique
Betancourt, para sólo citar unos nombres.
A pesar de loa sinceros esfuerzos por levantar al indígena de la postración social,
económica y política que le han mantenido las estructuras del país, los miembros del
IIE no habían podido superar el carácter paternalista de la acción indigenista, que

* Ph. D. en Antropología. Ecuador.

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fue muy común a toda Latinoamérica, esto es, las protestas y carteles de defensa de
indígena, se habían venido haciendo a partir del grupo de profesionales indigenista
frente a los gobiernos de turno, sin contar con indígenas. Es así, como los avances
políticos y legales que lograra Pío Jaramillo Alvarado en la Constitución de 1945,
con la creación del Patronato del Indio y del Montuvio en el Instituto Nacional d
Previsión del Seguro Social, fueron todos dados al traste en la constitución del año
siguiente (1946) en que los legisladores conservadores abolieron toda conquista social
en pro del indígena, de modo que casi desde sus comienzos la acción indigenista
inicial fue obstaculizada por los elementos de la sociedad dominante.
El carácter paternalista del indigenismo es fehaciente, porque en el curso de trein-
ta años, esta doctrina trabaja sin indígenas. Esto significa que no se toman en cuent
las propias aspiraciones y deseos de autodeterminación de los grupos indígenas, sino
que, cualquier mejora es planteada más en función de los puntos de vista de los in-
digenistas que, a pesar de la lucha legal y política de los primeros años (década de
40), y no obstante que estos indigenistas eran llamados "comunistas" por los con-
servadores, los curas, los hacendados y otros elementos tradicionales, de un modo u
otro eran elementos de la pequeña burguesía y, por tanto, ubicados en las estructu-
ras dominantes. Su conciencia hacia la defensa del indígena se contradecía con su
posición de clase, de manera que de algún modo fueron empujados hacia la creación
de otras estructuras administrativas y técnicas, en las cuales, de acuerdo a este "idea-
rio" el indígena no participaba. Así tenemos que con denodado esfuerzo y apoyo de
estado se realizó en Quito el V Congreso Indigenista Interamericano en que resultó
presidente el Dr. Gonzalo Rubio Orbe. A pesar que un buen grupo de intelectuales,
socios del HE, escribieron algunas ponencias relevantes y las Memorias del Congreso
son un buen testimonio de esfuerzo intelectual, para los fines del indígena, el Con
greso era actividad ajena. Como los anteriores y posteriores congresos indigenistas
interamericanos, el Congreso de Quito, fue un congreso donde primó la visión de lo
diplomáticos venidos de todos los países miembros, los cuales poco o nada entendían
la problemática del indio en función de su superación social, organización y liberación
del tutelaje tradicional.
Tan ajenos a los intereses de los indígenas, parecen ser los Congresos Indigenis-
tas Interamericanos que, como en el congreso de Quito (1964), los indígenas son
invitados, no a discutir sobre su propio destino, sino que van en calidad de OBSER-
VADORES. El que, a cualquier congreso que trate de problemas de los indígenas,
los propios interesados no sean los propios indígenas y que, cuando son invitados lo
sean en calidad de "observadores", es la muestra más palpable de la expropiación
que ha hecho permanentemente la sociedad dominante del derecho que asiste a lo
pueblos indígenas del Ecuador a ser los gestores de su propio destino. Esta expro-
piación del derecho nato de un pueblo para ser autodeliberante sobre su historia, su
presente y su futuro, se llama paternalismo, la característica política de todo régi-
men colonial, y éste todavía subsiste con fuerza en el interior de la sociedad ecua-
toriana.

Un segundo punto en el ideario indigenista tradicional, aunque del cual hay


una menor conciencia entre los indigenistas, es el del etnocidio producido en los

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La Autodeterminación de las Poblaciones Indígenas 63

grupos indígenas por los procesos de aculturación que generan los programas in
sultos de educación, agricultura, comunicaciones, salud, colonización, mision
evangélico, para nombrar sólo unos cuantos. Etnocidio es la pérdida del modo
vida de un pueblo, es decir de la cultura propia que le permita sobrevivir com
unidad dentro de la diversidad cultural del país. Aculturación es el proceso de
bio de ese modo de vida que sufren todos los pueblos o sociedades que est
contacto con otro. Como toda aculturación no se da entre pueblos socialmente ig
la aculturación es, entonces, el método por el cual la sociedad dominante quita
truye la cultura del pueblo dominado para imponer sus propios patrones de cu
y, de ese modo, explotar con facilidad los recursos naturales y humanos del p
externa o interiormente colonizado.
Desde mucho antes de la Independencia de España, en el Ecuador existía ya un
tipo de colonialismo interno, en que los nativos colonizaban a los nativos, casi en
la misma forma que lo hacían los colonialistas extranjeros. La Independencia no
rompió este régimen de relaciones coloniales internas, sino que lo integró al desarro-
llo capitalista dependiente del Ecuador como un activo mecanismo de dominio en
una sociedad marcadamente rural y basada en una economía agro-exportadora orien-
tada hacia afuera. Todo proceso colonial, sea externo o interno, ha cometido etnocidio
con las poblaciones subyugadas. El idioma y la religión han sido los primeros aspectos
que se han tratado de destruir en el Ecuador indígena, para que los colonizadores
tengan acceso a los recursos económicos, la abundante mano de obra barata, la tie-
rra comunal y actualmente la selva y los ríos orientales. Con un proceso de cuatro-
cientos años y más de dominio de una sociedad étnica y culturalmente diversa, las
culturas indígenas han venido siendo destruidas sin el menor respeto hacia los hom-
bres que las portan. Tan fuerte ha sido este proceso que aun los mismos indígenas
llegaron a considerarse gentes de menor valía frente a los otros segmentos de la so-
ciedad ecuatoriana, desarrollándose así, entre dominantes y dominados, parecido a
lo que ocurre entre la burguesía y el proletariado, una división primeramente étnica
y un conflicto del mismo carácter que ha precedido a la lucha de clases, ocasionada
por la explotación entre dos étnicas bien diferenciadas. Se ha racionalizado que los
patrones y formas de organización del pueblo dominante eran los valederos, los apro-
piados, los más dignos, etc. Bajo estos lemas se han venido destruyendo las culturas
indígenas y con ello su sentido de unidad, organización y autodeterminación. Al-
gunos pueblos perdieron totalmente su cultura, sin embargo, los más la "escondieron"
y la usaron como una callada alternativa socio-cultural, política y económica para
enfrentarse a la opresión de las clases en que se fueron formando mayormente en la
etnia dominante. Actualmente se reconoce que, pese a cuatro siglos de opresión, los
pueblos indígenas resistieron y lograron conservar gran parte de su cultura. Preser-
vando la cultura podían llegar a conservar su unidad y defenderse en mejor forma.
Esta alternativa de "defensa" ha sido seriamente obstaculizada en los últimos tiempos
por las proclamas y programas llamados de "integración del indio a la vida nacio-
nal". El indigenismo tradicional, liberal en sus planteamientos, ha sido precisamente
uno de los que más ha clamado porque el indio abandone su cultura tradicional y
adopte los patrones de vida de su dominador. No se le ha querido otorgar sus dere-

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£4, Investigaciones y Estudios

chos de ciudadano (voto, educación, tierra, etc.), en tanto se mantenga aferrado a


sus patrones culturales y a sus formas propias de organización.
El momento en que se han planteado programas e iniciativas hacia la "integra-
ción del indio", ese momento, de un modo o de otro, muy semejante a lo suœdido
en la colonia, se podían esperar resultados etnocidas para las poblaciones indígenas.
Aunque esta ideología colonialista ha sido general para la sociedad global ecuatoriana
("el indio es un peso muerto, hay que integrarlo a la vida nacional"), también la ha
compartido el indigenismo ecuatoriano. En vez de revalorizar a los aspectos de las
culturas indígenas, los programas de "integración" no han hecho otra cosa que pro-
porcionar instituciones sociales, económicas y políticas ajenas en mucho a la cultura
de los indígenas. Si bien esto ha ocurrido a través de la historia, lo malo es que
todavía hoy se prosiga en esta política. Por ejemplo, en la cuestión de idiomas ver-
náculos, los colonizadores españoles y los estamentos criollos destruyeron por lo me-
nos cinco idiomas indígenas diferentes en la Sierra (hablados respectivamente por
los Pastos, Caranquis, Puruháes, Cañaris, Paltas-Malaca tos) . En el Archivo General
de Indias, se pueden encontrar hoy documentos que nos hablan de la supervivencia
del Canari, por ejemplo, hablando todavía a finales de 1670. Como método colonial,
éstos fueron sustituidos en parte por el quichua de la Sierra, hoy dividido en varios
dialectos, aunque recientes estudios lingüísticos indican que cierto dialecto quichua
existía ya en Ecuador mucho antes de la llegada de los misioneros españoles y aun
de la llegada de los incas. Destruir el idioma vernáculo de un pueblo es destruir con
ello su sentido de orgullo y unidad étnica. Un pueblo que pierde su cultura es pueblo
que queda en la anomía, sin sentido de pertenencia a "nada".
Igual reflexión se podría hacer respecto a los otros aspectos de la cultura indíge^
na, las técnicas agrícolas, sus relaciones productivas, su organización social, sus for-
mas políticas, su cosmovisión, mitología, actitudes, religión, conocimiento abstracto y
empírico etc. Cuando el indígena ha perdido estos rasgos, no ha habido otros aspectos
que los sustituyen, que hubiesen sido deseados o buscados por los propios indígenas.
Los patrones de conducta, acción, pensamiento, etc., han sido generalmente impuestos
por el grupo opresor, convenga o no convenga al grupo dominado. Generalmente no
le conviene, porque a lo largo de los años, especialmente en Ecuador, el indígena ha
llegado a tener y mantener un ajuste ecológico, social, económico, político, primero
internamente y, luego, externamente para defenderse del grupo opresor y no permitir
que sus tierras y su selva sean acabadas de usurpar; que su trabajo merezca el justo
salario y no sea engañado en el comercio o los litigios con la sociedad circundante
no-indígena. Roto este "ajuste" soci o -cultural por la aculturación, el proceso de ex-
torsión, dominio y explotación es más fácil de aplicarlo. Así el indígena ha perdido
sus tierras y sus derechos.
Se puede decir con evidencias que los proyectos coloniales y actuales de explo-
tación de los recursos humanos y naturales tienen efectos de etnocidio en las pobla-
ciones indígenas, y han contribuido a su disolución en un mestizaje racial y cultura
que ha ubicado a las siguientes generaciones de origen indígena en la más absoluta
anomía, a menos que se "integre" al anonimato e incertidumbre del grupo mestizo, así
formado por los intereses económico-políticos de la sociedad no-indígena dominante.

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La Autodeterminación de las Poblaciones Indígenas fâ

En vez de revalorar la cultura indígena, el indigenismo tradicional y los programas


que cuentan con esta ideología, han pretendido reducir al mínimo o negar totalment
el valor de la cultura vernácula. Incluso estadísticamente, se niega la existencia de
indígenas. Esto es parte de la estrategia etnocida de la sociedad ecuatoriana, aunque
no es muy consciente todavía de este proceso. Cuando una cultura se revalora y e
pueblo portador de ella se organiza, los miembros de ese grupo llegan a ser orgulloso
de sí mismos, de ser "indios", pueden llegar a aportar todo un valioso contingente
de iniciativas, esfuerzos y trabajos en beneficio de sus propias comunidades y, por
ende, del país en general. Pero esto no se obtendría por el camino de la "integración
del indio", por el camino del etnocidio y del paternalismo, porque éstos implican
dominio de los indígenas. Se obtendrían por los caminos que contribuyan a la auto-
determinación, en vez de paternalismo, a la revaloración socio-cultural en vez de la
aculturación a un indefinido mestizaje cultural y a una ubicación íntima en la so-
ciedad de clases urbanas o rural.
Un denominador común al indigenismo latinoamericano, y que se aplica a la
ideología indigenista tradicional en Ecuador, es la contradicción de la política acuì-
turativa que impulsa el indigenismo y las entidades oficiales, frente a los esfuerzo
por revalorar sus culturas, y el respeto que exigen actualmente las poblaciones indí-
genas. La aculturación forzosa del indigenismo trata de aminorar sus efectos etnoci-
das, aduciendo que busca el cambio cultural sólo de los aspectos negativos de las
culturas indígenas, tratando de respetar los aspectos positivos de las mismas a travé
de diferentes medios. La contradicción sale a flote conociendo, por los estudios antro-
pológicos más notables, que una vez iniciado el proceso de destrucción de una cul-
tura, o de un modo de vida de un grupo étnico, a través de una metódica política
aculturativa, esto es, una compulsión de tipo colonial que trata forzosamente de
"castellanizar" a los hablantes de lenguas indígenas; que trata de introducir la me
dicina moderna arrasando con los brujos, curanderos, comadronas y herbolarios de
las comunidades indias; que trata, en fin, de imponer la cultura dominante sin respe
tar la del grupo dominado, jamás se puede reconstruir los daños ocasionados en e
contexto cultural del grupo. Por tanto, es más que ilusorio espera que las instituciones
que se propongan cambiar sólo los aspectos "negativos", puedan impedir la destruc-
ción de lo que llaman aspectos "positivos" de las mismas culturas.
Por otra parte, ¿quién les ha subrogado, al indigenismo o a las instituciones in-
fluyentes, el derecho para determinar que aspectos son negativos a la vida de lo?
indígenas, y que otros aspectos son positivos? No cabe la menor duda que, a pesar
de ser místicos de la redención indígena, los idealistas que se han subrogado este
derecho lo están haciendo de manera espuria, pues sólo reflejarán como "positivos"
no los aspectos que así lo fueran para los indígenas, sino el positivismo ideológico y
material que convengan a los intereses de las clases de las cuales los indigenistas o
las instituciones influyentes forman parte. Muchos de los aspectos que son supues-
tamente "negativos" para la sociedad blanca dominante, serán completamente posi-
tivos para los indígenas, por ejemplo, la organización de confederaciones o asociacio-
nes indígenas que actualmente tratan de formarse en todas las sociedades nativas d
América, incluyendo EE.UU. y Canadá. Del mismo modo, la revaloración de las len-

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55 Investigaciones y Estudios

guas nativas, de cuyos contextos tratan actualmente los indígenas conscientes de


tomar su historia oral, su mitología y el conocimiento tradicional. Esta revalora
étnica de la lengua sería mal vista, cuando no atacada, por algún profesor de ca
llano (quien hiciera un gran negocio de la venta de textos de castellano que él p
duce para uso escolar o colegial). Para este profesor, la revaloración lingüística
idioma "indio" será estigmatizada como "inferior" o "negativa", por sus ocultos
tereses de clase dominante, al tanto que, para los indígenas, la misma revalorac
es a todas luces "positiva" porque les permitirá no dejarse explotar por el siste
educativo, etnocida y compulsivo de la sociedad dominante. He aquí, entonces,
falacia y contradicciones de aculturar o integrar al indio sólo desde el punto de v
del "blanco". Esto se llama etnocentrismo y es otro de los ingredientes básicos q
caracterizan a la ideología indigenista tradicional.

EL IDEARIO HACIA LA AUTODETERMINACIÓN DE LOS


PUEBLOS INDÍGENAS

Actualmente el Instituto Indigenista Ecuatoriano ha sido consciente de esta situa-


ción y ha decidido, en sus reuniones regulares, activar una nueva política (que había
dejado de impulsarse no por negligencia sino por falta de una teoría y una doctrina
que llame la atención de los grupos indígenas). Por unanimidad se acordó impulsai
una doctrina que fortalezca y consiga la AUTODETERMINACIÓN DE LAS POBLA-
CIONES INDÍGENAS, en los procesos de cambio socio-económico y político que está
sufriendo el país actualmente. Al mismo tiempo, se propuso que tal doctrina debería
sustentarse en un suficiente conocimiento antropológico, coadyuvado por una relación
interdisciplinaria de numerosas profesiones sociales, que practican destacadamente
los 54 Miembros del HE.
Para el efecto, fue nombrado como Director del Instituto el Dr. Hugo Burgos-Gue-
vara (antropólogo ecuatoriano, doctorado en México y Universidad de Illinois).
Rodeado de un grupo de indigenistas que han tratado de cambiar la acción del Ins-
tituto, con miras al respecto de las culturas y poblaciones indígenas, con gran simpa-
tía hacia los movimientos de revalorización cultural, y aun tratando de impulsar las
ya formadas asociaciones de indígenas del Ecuador, el Directorio del Instituto tomó
las siguientes decisiones:

PRIMERA:
Que ningún Plan de Trabajo del Instituto podía formularse, sin la
participación efectiva de los grupos indígenas del país.
SEGUNDA:
Que esta participación indígena no debía consistir en contar con la
presencia de los indígenas únicamente como "observadores", sino
contando con la total autonomía de los grupos indios en lo que fuera

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La Autodeterminación de las Poblaciones Indígenas (f¡

de escuchar sus planteamientos y proyectos para luego actuar con


ellos.
TERCERA:
Que el primer paso para conseguir las anteriores proposiciones seria
convocar a una reunión de representantes indígenas de todos los
grupos y lenguas del país. Con este motivo fue que surgió, entonces,
la convocatoria para el PRIMER ENCUENTRO DE POBLACIO-
NES INDÍGENAS DEL ECUADOR, que llegó a realizarse en Quito
y Conocoto del 14 al 18 de abril, aprovechando la celebración in-
teramericana del Día del Indio (19 de abril).

Al proponerse estos planteamientos, el IIE hizo claro el pensamiento fundamental


que rodearía a la nueva acción indigenista. No se trata, se dijo, de crear un indige-
nismo "al revés", es de decir, tomar uñar evancha de la población "blanca". Los in-
dígenas y los indigenistas conscientes están en contra de las políticas de "integración''
del indio a la vida nacional, porque bien conocen ahora sus resultados, a lo largo de
cuarenta años de esfuerzos sobre tal preocupación. Los resultados de la indiscrimina-
da integración al mercado de trabajo nacional son perjudiciales para los grupos in-
dígenas, según sus propias experiencias y proclamas. Ellos son: paternalismo, etnocidio
y etnocentrismo, para no citar el regionalismo creado por los antiguos indigenistas, al
tratar de enfocar toda la problemática como que fuera sólo de los indios de la Sierra
(incluso sólo de los concentrados en Otavalo), despreciando los problemas que sufren
los indígenas del Oriente (jamás tomados en cuenta por el indigenismo) o los de la
Costa. (Incluso, se ha hecho desprecio por la realidad étnico-social de los montuvios
y de los negros, aunque ello implica otra red de relaciones socio-económicas que no
serán discutidas aquí, pero el problema quedó pendiente).
No se trata de impulsar una política que isle a los indios en reservas, o que se
mantengan en un sistema cerrado de su cultura. Lo que se trata es de que se den los
derechos a los indígenas, sin que para ello se les obligue a que dejen de ser "indios",
como ha sido la política aculturativa de los anteriores gobiernos y estructuras indi-
genistas. Por tanto, se propugna no sólo la conservación cultural, sino la autovalora-
ción de su propia cultura, que ya la han estado haciendo los indígenas sin la ayuda
de nadie. Esta autovaloración cultural no debe ser un obstáculo para que el indígena
participe y obtenga sus derechos y cumpla con sus obligaciones frente a las institucio-
nes públicas ecuatorianas. Que sea un ciudadano ecuatoriano, sin que pierda por ello
su cultura y su sentido de unidad étnica, está en la base de la revalorización cultural,
mas no su aislacionismo. Los proyectos de revalorización cultural hecha por los pro-
pios indígenas constituyen hoy, la mayor plataforma de lucha en contra del etnocidio
que subyace en la conciencia y estructuras económicas ecuatorianas.
Frente al paternalismo, el IIE propone la autodeterminación indígena, como mé-
todos de liberación del tutela je tradicional de tipo colonial. El Instituto no tratará de
proponer planes, programas y proyectos delineados o "inventados" en el cenáculo
de las instituciones públicas y privadas, sean o no de carácter indigenista. Se hizo
recuerdo del fracaso de la Misión Andina y otros programas " integración istas", en

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los cuales todas las metas, fines, objetivos y actividades eran fijados desde "arriba
desde el escritorio de los ingenieros y técnicos, y aun venían prefijados según las me-
tas que querían imponer los organismos internacionales beneficiados con la polític
hacia los "indios".
La autodeterminación significa que los indígenas, que se integran a un programa
de desarrollo, o que se integran al país para cumplir con sus obligaciones cívicas o
para el reclamo de sus derechos nacionales, lo hagan con la conciencia de participar
en la toma de decisiones, respecto a su futuro, sus tierras, su selva, sus actividades
económicas, sociales, políticas, religiosas, etc. Se ha visto que el ancestral paternalis-
mo ecuatoriano puso siempre la toma de decisiones en manos venidas desde "afuera",
sin la menor consulta y respeto por las poblaciones afectadas. Serán los indígenas
los únicos "expertos" que tratarán sobre su problemática esencial y los que deberían
ser propuestos para la toma de decisiones, tan denegada a través de los años, es ahora
un principio en el HE. Esta participación incierta pero autodeterminante está empe-
zando a gestarse ya en las comunidades indígenas; la sociedad nacional trata de igno-
rarla, el IIE tratará de estimularla de manera consciente. Esto último significa que
tanto indígenas como indigenistas necesitan concientizarse, ellos primero, para que
puedan proyectar dicha política a la sociedad nacional. Demás está decirlo que el
desarrollo de la autodeterminación implicará conflictos con el paternalismo de las
estructuras nacionales. Este es el mayor reto histórico para los grupos e institutos in-
volucrados en esta política de revalorización cultural.
Frente al etnocentrismo y regionalismo, el IIE propondría primeramente la exten-
sión de la política autodeterminante y revalorativa a los indígenas del Oriente y de
la Costa, como primer paso, porque éstos han sido ignorados deliberadamente por las
anteriores estructuras indigenistas. Reconoce los diferentes modos de producción en
que están inmersos los indígenas del país. Pero, a pesar del aislamiento geográfico
de unos, y de la integración campesina y comercial de otros, todos los indígenas están
ya integrados al desarrollo capitalista dependiente en que se halla embarcado el país.
Por tanto, no es sólo cuestión de geografía, sino de relaciones económico-sociales en
conflicto, las que determinan el que un grupo étnico se considere "superior" sobre
otro, al que se lo designa como "inferior". Esto lleva a comenzar todo el esfuerzo
indigenista, primeramente, sobre los grupos más aislados del Oriente Ecuatoriano, to-
mando en cuenta además, las diferencias socio-económicas y culturales que tienen los
indígenas integrados a las esferas económicas locales, los campesinos de la Sierra.
Más o menos en estos términos es que el actual Instituto Indigenista, dirigido
por Burgos-Guevara es que se ha avocado a una interesante tarea que puede tener
una larga proyección histórica. Bajo la política mencionada de autodeterminación,
los indígenas del país fueron convocados al Primer Encuentro de Abril, habiendo
asistido los grupos étnicos: Cofán, Siona, Secoya, Shuara, Achuara, Quichua del
Oriente (primigenios Quijos y Canelos del Oriente), Saraguro, Chibuleo, Canari,
Riobamba, Pichincha, Cayambe y Otavalo, de la Sierra. Cayapas, de la Costa. Han
ofrecido integrarse el grupo indígena de la Federación Shuar; Tungurahua, Colorados,
y de otras localidades.

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La Autodeterminación de las Poblaciones Indígenas gg

DECLARACIÓN DEL PRIMER ENCUENTRO DE POBLACIONES


INDÍGENAS DEL ECUADOR. CONOCOTO 1977

El Temario que planteó el I IE fue el siguiente, al que respondieron los indígenas


en la Declaratoria de Conocoto: 1. Situación actual de los indígenas del Ecuador. 2.
Responsabilidad del Estado. 3. Autogestión indígena. 4. La organización indígena. 5.
Varias lenguas y educación bilingüe. 6. Posición del indígena frente a los antropólo-
gos. 7. Nuestros pueblos y nuestras culturas valen. 8. Posición del indígena frente al
Indigenismo.
Los indígenas fueron dejados solos y ellos organizaron sus sesiones y discusiones,
de modo que el resumen siguiente es una expresión de su plena autonomía frente al
temario. De estos resultados es que el HE está actualmente planteando su Plan de
Trabajo, en acuerdo oon la Directiva Nacional Indígena, formada con ocasión del
mencionado encuentro. Dicen los indígenas.

1.- SITUACIÓN ACTUAL DE LOS INDÍGENAS DEL ECUADOR

TIERRA Y SELVA

El indígena está y ha estado marginado desde la conquista de los españoles por


lo que luego llegó a perder el derecho a la propiedad de las tierras.
Las tierras de la selva siendo dueños los nativos son impedidos para el cultivo
libre, la caza, la pesca, que es la alimentación única del sector.
La selva no necesita una colonización dirigida ya que ésta afecta al indígena orien-
tal, peor aun cuando ésta se realice en sectores poblados y de esta manera margi-
nando el sistema de vida. Por lo que se ve claramente en el momento que se pre-
tende colonizar a sectores poblados o se está realizando, se nota que hay una inva-
sión de tierras y entregan al indio tierras inservibles.
Por tanto se cree rechazar la Ley de Reforma Agraria porque se quiere la res-
titución directa sin la intervención de la Ley de Reforma Agraria, queremos salvar
con la organización, ya que será la que defienda nuestros derechos.
La Reforma Agraria ha hecho la distribución de tierras sin ningún crédito, ni
garantía, y luego acusar de diferentes maneras.
Con las diferentes organizaciones se pretende procurar tecnificar, mecanizar la
agricultura y pedir al Gobierno el libre ingreso de las maquinarias y en vez de pa-
gar impuestos al Estado se acumule dentro de las mismas organizaciones campesinas.
Que las tierras se entreguen en forma gratuita, inmediata, en forma comunitaria,
a las organizaciones, con la exoneración total de los impuestos.
Que todos los productos se consuman y se abastezcan primero a la nación y luego
los rechazos se proceda a la exportación.
Debe conformarse una directiva o un comité central con sede en una de las
provincias cercanas a la capital, donde se proceda a denunciar los diferentes proble-

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70 Investigaciones y Estudios

mas y a la vez éste a las autoridades competentes y además organizar al campesin


nacional y estar siempre frente a los problemas de la Ley de Reforma Agraria.
Se ha descubierto que en las atenciones de CARE Y CARITAS y con anál
se descubre que contienen "enfermedades", "esterilizantes", "anticonceptivos", q
están directamente influidos y perjudicando a los indígenas y campesinos.
£1 Comité de la Primera Reunión Indígena del Ecuador no debe ser parte d
Instituto Indigenista, sino más bien una organización frente al Instituto Indigen
para estar frente a los problemas.

LA ORGANIZACIÓN CAMPESINA

1. - Fortalecer organizaciones de base en las diferentes comunidades étnicas.


2. - Fortalecer las Federaciones Provinciales, sin importar si éstas sean jurídicas o no.
3. - Nombrar un comité coordinador a nivel nacional.
a) Que éste prepare agenda de trabajo para una segunda reunión nacional.
6. - Elaborar el plan de trabajo dentro del segundo encuentro nacional.

POSICIÓN DEL INDIGENA FRENTE A LOS ANTROPOLOGOS

Los antropólogos se trasladan a las diferentes comunidades para investigar, en


busca de lucros personales, explotando ilícitamente las culturas existentes en los lu-
gares étnicos.
Además, los antropólogo^ en sus estudios realizados deben no sólo incluir cultu-
ras antiguas y presentes, sino también sugerencias de otras formas de vida, además
exclusivamente, deben ser escritos libros que puedan estar al alcance de todo nivel
social.

Solicitar al Gobierno se prohiba el ingreso de antropólogos o sociólogos extran-


jeros al país.
La razón por la petición precedente es porque puede existir un cumplimiento,
un espionaje político de otros países dentro de nuestro medio social.
Solicitar al Gobierno la creación de un Instituto Indigenista de Antropología,
para capacitar maestros antropólogos que vayan en bien de las comunidades indígenas.

VOTO DEL ANALFABETO

El analfabeto debe votar por cuanto todos los analfabetos son tomados en cuenta
para el pago de impuestos de todo aspecto y por lo mismo tienen derecho, si no es
así solamente que paguen dichos impuestos los ciudadanos.
Si los analfabetos dan el voto por tal o cual candidato, caeremos en el error de
dar cabida a uno de los más vivos; la unidad sería que los indígenas participen en
la vida política del país, para elegir al candidato de nuestra masa.

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La Autodeterminación de las Poblaciones Indígenas 71

Como ciudadanos y seres humanos, como ecuatorianos, tenemos derecho de elegir


el derecho de voto, de nombrar a nuestro candidato.
Sepamos o no leer tenemos el derecho al voto y como miembros de un Estado
de un país, tenemos derecho a incorporarnos en todo aspecto al país.
Debemos cuidarnos de dirigentes inescrupulosos, de personas ajenas a nuestra
clase, que organizan para el lucro personal a costilla de los indios.
El derecho que tiene el analfabeto al voto, este voto del analfabeto es un inicio,
es un proceso hacia la integración de nuestros objetivos reales, mantenernos firm
sobre el voto del analfabeto.
Debemos llevar a nuestras comunidades la idea de ser conscientes, de dar el vot
por el candidato de nuestro parecer.
No dar el voto por los candidatos tradicionales que siempre engañan a los cam
pesinos.
No nos dejaremos engañar por personas afuereñas, no queremos recibir dádi-
vas de ninguna clase, ni de ningún partido político.
La organización indígena debe ser de la siguiente forma:

1. - Organización local de las comunidades.


2. - Organización provincial.
3. - Organización regional.
4. - Organización nacional.
5. - Organización internacional.

GRUPO DE TRABAJO No. 1

RESPONSABILIDAD DEL ESTADO

Respeto a las culturas indígenas

La cultura no depende del Estado porque no les interesa realizar la cultura ajena
y mantener la auténtica cultura indígena garantizada por el Estado a base de una
educación basada a una auténtica realidad, textos que beneficien a los respectivos
medios étnicos.

Participación del indígena en el desarrollo

Participando en el desarrollo capitalista no existe un desarrollo integral con nue-


vas formas, procesos de desarrollo.
Todo depende de hoy el vivir organizados en unidad.

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72 Investigaciones y Estudios

Reforma Agraria y Colonización

No se aplican. Acompleja el costo de la vida actual. No favorece porque es un


instrumento que responde a los intereses de clase por el mismo odio de ser impla
tados por los terratenientes.

Distribuye tierras improductivas.

La Reforma Agraria y Colonización deben ser integrales, nuevos procesos, inde


pendientes del sistema capitalista. Asistencia técnica, créditos, mercadeos de pr
ductos.

Participación política

No existe una plena participación porque se ha creído de que el indígena


únicamente instrumento de producción. Depende de la organización para tratar d
romper toda esta estructura capitalista y poder participar con nuevos rumbos.
Para vender la mano de obra, hay personas incapaces de opinar sobre las deci
siones que toma el gobierno central.

Programas de Estado

Existen, pero no cumplen ; lo que hacen es ofrecerles para de esta manera exig
los reclamos.
Muchas veces hacen realidades por medio de personeros públicos, pero en la rea
lidad no cumplen con su papel por llevar adelante el programa.

AUTOGESTION INDIGENA

Derecho que asiste a los indígenas a experimentar sus propios esquemas


de desarrollo, auto-gobierno y defensa

El estado debe garantizar que donde hay organizaciones indígenas que haya li-
bertad de su propia elaboración de temas de esquemas, planes de desarrollo, su pro-
pio gobierno que son defensa de nuestra clase indígena.

CONCLUSIONES

Existe una alta burocracia que no responden a los intereses del campesinado. Hay
necesidad de romper esta vieja estructura capitalista para comenzar a construir el
nuevo sistema de vida y ahora esta vida es mal vista.

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La Autodeterminación de las Poblaciones Indígenas 73

Creación de organismos con sus respectivos técnicos especializados, que a su v


tienen que ser miembros de cada una de las organizaciones, ligados a otras orga
ciones similares con la finalidad de fortalecer el movimiento indígena.
Formación de una federación de cada provincia y que a su vez tenga una re
presentación a nivel nacional con sede en la capital, con la finalidad de tener
plena participación.

GRUPO DE TRABAJO No. 2

POSICIÓN DEL INDIGENA FRENTE AL INDIGENISMO

Se manifiesta de la siguiente forma:

1. - Que debemos organizamos todos los indígenas de todos los rincones de nuestra
patria para formar una unidad a nivel nacional, para poder manifestar nuestras
necesidades que carecen en nuestro vivir del indígena tanto cultural, social, po-
litico y económico, a nivel nacional, que somos explotados por diferentes institu-
ciones que sólo toma el nombre del indígena que más bien no realizan en bene»-
ficio ni en favor del indigenado, sino en su beneficio propio.
2. - Que las instituciones extranjeras desocupen el espacio que llenan y sea reempla-
zado por los propios indígenas o por los ecuatorianos en coordinación y parti-
cipación conjunta con los campesinos indígenas, además proyectamos las rela-
ciones indígenas y explotados en general a nivel internacional; que el Gobierno
asigne una partida que esté en bien de nuestro vivir.
3. - Debemos concientizarnos en forma masiva y tomar responsabilidad de nuestros
trabajos para nuestros compañeros indígenas que están alrededor. Toda la vida
hemos sido instrumentos del engaño de las altas clases dominantes, desde siglos
atrás en vez de justicia hemos recibido el hambre, la miseria y la desolación
Esto a causa de la invasión española, con los pasos del tiempo hasta lo actual.

GRUPO DE TRABAJO No. 3

VARIAS LENGUAS:

Existen varias lenguas vernáculas en nuestro país como: Cayapas, Colorados, Qui-
chuas, Shuar, Quichuas Orientano, Cofán, Siona, Secoya, etc., debido a las siguientes
razones: situación geográfica, incomunicación de grupos de pobladores, migración de
individuos de un lugar a otro invasión incaica por trasplante de idiomas por los
conquistadores y colonizadores, por ejemplo: Europeos, Shuar, Español.

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74 Investigaciones y Estudios

EDUCACIÓN BILINGÜE:

La educación se debe impartir de acuerdo a la lengua materna, respetando el


idioma vernáculo que depende en su mayor parte del grupo étnico, estando en parte
en manos de los educadores para que no se pierda el idioma, utilizando diferentes
métodos y materiales de enseñanza.

Oficialización de idiomas vernáculos como parte de la educación bilingüe.


Revalorización de las lenguas maternas.
En la educación bilingüe se debe dar preferencia a profesores de habla vernácula.
Crear y elaborar planes y programas para todas las instituciones educacionales.
Centros de Formación Profesional para promotores educacionales o líderes campesinos.
Decretar como lengua vernácula el Quichua y el Shuar.
Que se dé prioridad a la lengua vernácula en vez del extranjero.
Formar profesionales indígenas.
Un reconocimiento económico escalafonado a líderes de comunidades para el Plan
de Alfabetización Nacional y para la educación extraescolar de comunidades de
lenguas vernáculas.
Capacitar y formar supervisores especializados para todas las zonas de educación bi-
lingüe, como caso particular de la Federación Shuar de Morona.
Crear un departamento propicio de educación bilingüe a nivel nacional.

HACIA UNA CULTURA:

Si la educación se imparte y continúa frente a una sola cultura invasora que per-
manera desde su conquista como es el castellano, dejando por desapercibido la cul-
tura nativa del país. Si se continúa con este tipo de educación, es obvio de que se
eche a perder en su totalidad, la cultura y el idioma vernáculo.

HACIA DOS CULTURAS:

La educación debe dirigirse hacia dos culturas, defendiendo, conservando el uno


y acatando el otro, ya que el mayor porcentaje de la población se encuentra en el
sector de la cultura vernácula, por la que se debe necesariamente difundir las dos
culturas que es la vernácula y la española.

NUESTROS PUEBLOS Y NUESTRAS CULTURAS VALEN:

Antes de la conquista de los españoles nuestros pueblos tenían su nombre y su


cultura propia, pero con la llegada de los invasores y colonizadores perdió su origi-

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La Autodeterminación de las Poblaciones Indígenas 75

nalidad y se adoptaron nombres de personas célebres, conquistadores, con lo qu


da inicio al exterminio de los pueblos aborígenes.
Extinción de las costumbres, lenguas y tradiciones. De cualquier forma cada p
blo tiene su cultura, costumbres y diferentes maneras de vivir, las mismas que debe
ser valorizadas culturalmente a fin de conservar su originalidad, de hecho nues
culturas valen. Por otra parte los pueblos van transformándose, pero se requier
mantención de las culturas y la revalorización de las mismas.
Investigar y recopilar la cultura antepasada, para impartir dicho conocimiento, en
cada uno de los centros educacionales.
Las culturas son múltiples manifestaciones, por lo que se debe rescatar y conser-
var su valor propio.
La única manera de conservar la cultura es tomando conciencia cada grupo étnico-
por miembros de los mismos sectores.
Exigir la existencia de un departamento en donde valgan las culturas tradiciona-
les y no esté en manos de extranjeros.
Pedir una Ley Cultural que rescate y proteja la fuga o desaparición de las cul-
turas nacionales.

Participación de todos los indígenas a la cultura vernácula.

Realizar encuentros culturales de los diferentes grupos.

EXTINCIÓN DE PUEBLOS ENTEROS DE INDÍGENAS

La extinción de pueblos enteros de indígenas casi no se ha visto en el Ecuador,


pero sí en algunos países. Debido a la privación del medio en donde se produce, Ej.
Cayapas, en la que una compañía extranjera explota árboles, es decir, todo tipo de
producción, obligando a aquellos habitantes se concentren hacia los alrededores, aban-
donando su sitio de vida y trabajo.
No aceptar otras lenguas extranjeras; solamente admitiendo las suyas propias.
La necesidad de crear grupos administrativos pero que sean netamente indígenas,
o sea un nativo.

Plantear al Gobierno de que cada profesional regrese a su propia tierra a enseñar


su lengua, costumbre, etc.
Las becas o cualquier tipo de ayuda se dé prioridad a grupos indígenas.
Cortar la explotación turística de todo extranjero.
Prohibir la entrada a toda persona extraña que ingrese a un pueblo con fines
de recopilación de cultura, como medio de explotación.
Analizar y examinar todo tipo de ayuda extranjera que llegue a manos del pue-
blo indígena, a través del negocio secreto del Gobierno.

Prohibida la reproducción parcial o total de esta Declaración sin la autorización del


Inst. Indigenista Ecuatoriano.

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76 Investigaciones y Estudios

DELEGADOS AL PRIMER ENCUENTRO DE POBLACIONES INDÍGENAS


DEL ECUADOR. CONOCOTO - ABRIL 1977

NOMBRE COMUNIDAD

Añapa Pianchiche Santiago Loma Linda - Cayapa


Añapa Tapuy Lorenzo Muisne - Cayapa
Andi Grefa Augusto San Antonio - Limoncocha
Andi Santi Esteban Limoncocha
Alvarado Andi Gabriel Pedro Tena
Aynaguano Segundo Juan José Chibuleo San Francisco
Caamaño Unupi Jorge Pangui - Shuara
Caamaño Unuoi Pedro Francisco Pangui - Shuara
Calapucha Grefa Silberio Cisario Aguapungo - Tena
Cerda Chimbo Rafael Remigio Quichua - Tena
Conteron Moran Greta Adriana Human - Otavalo
Catagña Aucancela Santos Chambo - Riobamba
Cerda Shiguango Nicolás Limoncocha
Criollo Quintero Deji Dureno - Cofán
Chapai Silvio Dureno - Cofán
Duy Guaraca Manuel Chorocopte - Cañar
Duy Duy Juan Pedro Chorocopte - Cañar
Guatemal Manuel Casco Valenzuela - Otavalo
Guarnan Quishpe Angel Polibio Lagunas - Saraguro
Licuy Santiago San Pedro - Archidona
Loachamin Pulupa José Manuel Llano Grande - Calderón
Lema Isama Pedro Mojandita - Otavalo
Lema Terán Paulina Peguche - Otavalo
Lucitande Reinaldo San Pablo de Shushufindi - Secoya
Lliocuro Luis Central Shushufindi - Siona
Maniaguaje Dañiguay Samuel Central Shushufindi - Siona
Males Padilla José Miguel La Compañía - Otavalo
Minga Tene Abel de Jesús Ñamarin - Saraguro
Morocho Aguayza José Antonio Chorocopte - Cañar
Talag - Tena
Maldonado Córdova César Alberto Andrade Marín - Atuntaqui
Piaguaje Cesario San Pablo de Shushufindi - Secoya
Piaguaje Iizandro San Pablo de Shushufindi - Siona
Piaguaje Santos San Pablo de Shushufindi - Siona
Piaguaje Yiyocuro Simón San Pablo de Shushufindi - Siona
Piaguaje Celestino San Pablo de Shushufindi - Secoya
Quenama Criollo Aurelio Dureno - Cofán
Simbaña Narváez Juan Alfonso San José de Cocotoc - Zámbiza
Simbaña Ramírez Manuel Mesías San José de Cocotoc - Zámbiza

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La Autodeterminación de las Poblaciones Indígenas 77

Salazar Añapa Alfredo Loma Linda - Cayapa


Solórzano Arcentales José Luis London - Cañar
Sarango Andrade Lauro VicenteLagunas - Saraguro
Sant Antonio Macuma - Shuara
Shiguango Ch. Francisco Manuel San Pedro - Archidona
Tashintuña Cuachamin Francisco Llano Grande - Calderón
Tapuy Cerda Bolívar Camilo Tena - Ñapo
Ulcuango Ayala Segundo Neptalí Pesillo - Olmedo
Umendo Lucitante Puerto Libre - Cofán
Vacacela Medina Luis Antonio Lagunas - Saraguro
Vacacela Quishpe Luis Francisco Lagunas - Saraguro
Washicta Wisuma Ricardo Macuma - Shuara

MIEMBROS DEL IIE, ORGANIZADORES DEL PRIMER


ENCUENTRO DE INDÍGENAS DEL ECUADOR

ABRIL - 1977

Dr. Hugo Burgos Guevara Director


Sr. César Vásquez Fuller Subdirector
Ledo. Alfredo Castro Secretario
Prof. Gonzalo Navas Prosecretario
Prof. Enrique Betancourt Tesorero

Leda. Ruth Moya Educación Bilingüe


Ledo. Hugo Latorre Sección Sociológica
Ledo. José H. Dutan Sección Jurídica

GUADALUPE ELIZABETH REYES S.

Relaciones Públicas y Prensa

SOCIOS

Ledo. Ramiro Aguilar Ledo. Guillermo Gallegos


Ledo. Marcelo Anda Ing. Víctor Lalaleo
Sra. Inés de Burgos Ledo. Luis Terán
Ledo. Hugo Garcés Paz Ledo. Eduardo Urbina
Leda. Beatriz Vásquez Ledo. Eduardo Urbina

* Srta. Nancy Cruz Empleada.

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