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Principio de Legalidad o Juricidad

CONCEPTO: El principio de legalidad o primacía de la ley es un principio fundamental, conforme al cual todo
ejercicio de un poder público debe realizarse acorde a la ley vigente y su jurisdicción, y no a la voluntad de las
personas. Si un Estado se atiene a dicho principio entonces las actuaciones de sus poderes estarían sometidas a
la constitución y al estado actual o al imperio de la ley.

FUNDAMENTO TEORICO
 Desde una perspectiva general, el principio de legalidad presupone y dispone una actuación de los
órganos estatales conforme al ordenamiento jurídico. Es decir, la sentencia de un juez se ajusta a
derecho, que el acto administrativo se ajusta al ordenamiento en su conjunto, y que la ley se ajuste a la
Constitución.
 Se conoce también como principio de juridicidad, el cual fija una limitación jurídica del poder público,
entendido el término limitación en un sentido amplio.
 El principio de juricidad impone, por tanto, la exigencia de normas jurídicas que vinculan a la
Administración cuando actúa y que de este modo la sometan a Derecho.
 En efecto, el principio de legalidad exige que no se autorice a la administración para perseguir
libremente sus fines, que no se concedan apoderamientos en blanco y que las normas sirvan de criterio
para enjuiciar en su contenido la actuación administrativa.

PRINCIPIO DE LEGALIDAD COMO AUTORIZACIÒN PREVIA:


 En virtud de este principio la actuación de la administración debe realizarse con una previa habilitación
o apoderamiento para actuar.
 No cabe actuación sin previa habilitación y mucho menos cabe un auto apoderamiento.
 Este apoderamiento previo admite un margen dejado a la discrecionalidad. (Potestad discrecional)
 En resumen, la vinculación del actuar administrativo supone, como se señaló, un respecto al
ordenamiento jurídico, propio de la vigencia de la norma de Derecho, el cual implica este deber de no
contradicción de la norma que recae incluso sobre los sujetos privados de Derecho. Pero además, la
vinculación positiva de la administración, en este sentido supone que esta podrá realizar solo aquello
para lo cual fue expresamente autorizada y nada más.

RECONOCIMIENTO POSITIVO DEL PRINCIPIO DE LEGALIDAD:


 Se le reconoce en el art. 6 inc. 1° CPR, al vincular la actuación de los órganos del estado a la Cº y a las
normas que se dictan en su conformidad.
 No obstante, lo anterior en el art. 2 de LBGAE ‘’Los órganos de la administración del Estado
someterán su acción a la Constitución y a las leyes. Deberán actuar dentro de su competencia no
tendrán más atribuciones que las que expresamente les haya conferido el ordenamiento jurídico. Todo
abuso o exceso en el ejercicio de sus potestades dará lugar a las acciones y recursos correspondientes”.

DIFERENCIA ENTRE ACTUACIÒN DE LA ADMINISTRACIÒN Y DE LOS CIUDADANOS:


La diferencia fundamental que impone el principio de legalidad respecto del actuar de la administración, frente
a la autonomía privada o libertad individual que ampara la actuación de los individuos, es que la Administración
debe actuar siempre por previa habilitación dentro de su competencia y sin más atribuciones o potestades que
las que le confiere el ordenamiento jurídico. Podrá realizar solo aquello que le ha sido expresamente autorizado.

BREVE ANALISIS DE LOS ARTICULOS 6º Y 7º DE LA CONSTITUCIÒN:


Hablar de Estado de Derecho supone reconocer una serie de principios que deben estar presentes en la
configuración de las instituciones estatales, uno de ellos es el principio de legalidad o juricidad. En Nuestro
ordenamiento jurídico constitucional dicho principio es reconocido, si bien no expresamente, en cuanto existe
norma alguna que señale que la Administración debe someterse al principio de legalidad, si se recoge a partir de
los artículos 6º y 7º de la Cº.

 Art. 6 inc. 1 dispone: ‘’ Los órganos del Estado deben someter su acción a la Constitución y a las normas
dictadas conforme a ella y garantizar el orden institucional de la Republica”.
 El artículo 6 puede ser analizado desde diversas perspectivas:
1. Imperatividad del ordenamiento jurídico. La adquieren las normas constitucionales respecto
del Estado. Lo que se desprende del art. 6º inc. 1º es que allí se encuentra la base de la
consagración del principio de legalidad a nivel constitucional.
2. Eficacia normativa de la Constitución. Desarrollada en el art. 6 inc. 2 CPR ‘’ Los preceptos de
esta Constitución obligan tanto a los titulares o integrantes de dichos órganos como a toda
persona, institución o grupo’’ Este precepto sienta la eficacia de la CPR así como la eficacia
horizontal entre los particulares, respecto de dicha norma
3. Recapitulación y corolario: El Art. 6 inc. 1 dispone “Los órganos del Estado deben someter
su acción a la Constitución y a las normas dictadas conforme a ella y garantizar el orden
institucional de la Republica”, dicha disposición se justifica en cuanto somete a la legalidad la
actuación de los órganos del Estado, y en especial a la Administración Pública. Mientras que el
inciso 2 del art 6º “Los preceptos de esta Constitución obligan tanto a los titulares o
integrantes de dichos órganos como a toda persona, institución o grupo’’, sienta claramente la
eficacia normativa directa de la Constitución, porque, hasta hace no mucho, la Constitución era
considerada una norma programática, que requería para su aplicación un desarrollo legislativo
posterior.
4. Se trata de un principio de juricidad: En realidad, mas propio que hablar de legalidad
corresponde hablar de juricidad, y sobre todo nosotros, que en los incisos 1º y 2º del art 6º
contamos con una sujeción a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico. Y ello resulta
de vital importancia, toda vez que no se agota el principio con la sujeción solo a la ley; el
principio de juricidad supone respetar toda la pirámide normativa, en cuanto al grado y en
cuanto a la materia. Es más bien una sujeción al bloque de la juricidad.
SUPREMACÍA DE LA CONSTITUCION:
El art. 6º inc 1 al referirse a la sujeción a las normas dictadas conforme a la Constitución, es susceptible de dos
interpretaciones:
1. Las disposiciones que no contradicen la norma constitucional, es decir, obligan sólo aquellas
normas que son constitucionales. En tal sentido, podemos señalar que una norma como la del art. 6º
inc 1, no solo es manifestación de la imperatividad de la norma constitucional, sino en su relación con
su inciso 2º, supone la consagración del principio de supremacía constitucional.
2. Aquellas normas que son dictadas conforme a la Constitución, es decir, que se someten a los
procedimientos previstos para la producción legislativa establecidos en la propia constitución, es decir,
las leyes (LOC,LQC, o comunes), Decretos con Fuerza de Ley, Tratados internacionales y reglamentos.
Pero respecto de las demás normas que integran el ordenamiento jurídico, no regiría ese
corolario, por ejemplo, los Decretos Leyes, normas propias de los gobiernos de facto. Evidentemente,
esta conclusión respecto de los DL conduce al absurdo. La Administración Pública también está
vinculada por los DL, como también lo esta por los principios generales del Derecho, o incluso, por su
propio precedente administrativo, apoyado en el principio de protección de la confianza legítima, sin
que pueda sostenerse seriamente que no constituyen fuentes del Derecho Administrativo.
 En definitiva, debemos afirmar que la sujeción a la Constitución y a las normas dictadas conforme a ella,
lo que hace es establecer un principio de juricidad, que debe orientar el actuar de la Administración
Pública.
 El ordenamiento jurídico que se produce de acuerdo con la Constitución, esta protegido por esta
presunción de legitimidad, que no admite desconocer la norma mientras no sea declarada
inconstitucional por el órgano que corresponda (Tribunal Constitucional).

SE DEBEN SOMETER AL PRINCIPIO DE LEGALIDAD LAS ACCIONES DE TODOS LOS ORGANOS


DEL ESTADO:
El articulo 7º inc 2 dispone “Los órganos del Estado actúan válidamente previa investidura regular de sus
integrantes, dentro de su competencia y en la forma que prescriba la ley”, a partir de esta norma es posible
enumerar los requisitos para la actuación valida de la administración pública y de los demás órganos del Estado:
1. Investidura regular: es susceptible de ser asimilada al nombramiento del funcionario; al referirse a
una investidura regular, quiere decirse que esta debe ser conforme a Derecho, debe ser una
investidura carente de vicio.
2. Competencia: se debe actuar dentro del marco que señala la ley, la falta de competencia constituirá
una causal de nulidad de la actuación.
3. Actuación se ha de realizar conforme a lo que prescriba la ley: se alude en primer término, al
procedimiento administrativo en virtud del cual se deben emitir los actos de la Administración; aquí
juega un rol preponderante la aplicación de la ley N.º 19.880 de Bases del Procedimiento
Administrativo. Pero, además, se refiere a las demás formalidades externas a que se somete la
actuación administrativa, por ejemplo, el cumplimiento de las normas sobre notificaciones o de
publicación.
El inciso 2 del art. 7º señala “Ninguna magistratura, ninguna persona ni grupo de personas pueden atribuirse,
ni aun a pretexto de circunstancias extraordinarias, otra autoridad o derechos que los que expresamente se les
hayan conferido en virtud de la constitución o las leyes”, dicha norma dice relación con una norma histórica la
cual tiene relevancia por cuando admite una prohibición de auto atribución de poder público.

El inciso 3 del art. 7º señala que “todo acto en contravención a este artículo es nulo y originara las
responsabilidades y sanciones que la ley señale”, esto se entiende como nulidad de Derecho Público.
 Esta norma es básica para entender el sistema de nulidad de Derecho público.
 Se entiende entonces que habrá nulidad cuando falte competencia, investidura o alguna formalidad.
 Los actos que caen en ilegalidad sustantiva no podrían aplicárseles esta norma, toda vez que no incurren
en las causales que señala el artículo.

VULNERACIÒN DEL PRINCIPIO DE LEGALIDAD:


 El inciso 3 del artículo 6º “La infracción de esta norma generará las responsabilidades y sanciones
que determine la ley”, al respecto el Tribunal Constitucional señalo que este articulo no establece, por si
mismo, ninguna sanción a posibles infracciones a sus norma, sino que deja entregado al resto de los
preceptos constitucionales y a la ley determinar, cuál será la responsabilidad y la sanción.
 En el mismo sentido el art. 2 de la LBGAE dice que todo abuso o exceso en el ejercicio de las
potestades de la Administración dará lugar a las acciones y recursos correspondientes. Este artículo
establece que es un derecho a la acción contra el actuar ilegal.
 Lo que interesa destacar, es que el art. 2º de la LBGAE “Los órganos de la Administración del Estado
someterán su acción a la Constitución y a las leyes. Deberán actuar dentro de su competencia y no
tendrán más atribuciones que las que expresamente les haya conferido el ordenamiento jurídico. Todo
abuso o exceso en el ejercicio de sus potestades dará lugar a las acciones y recursos correspondientes”,
lo que establece es un derecho a la acción en contra del actuar ilegal. Por su parte, el art 6º de la
Constitución, señala que las consecuencias a esta vulneración serán las responsabilidades y sanciones
que determine la ley; Pero ¿Cuáles son esas sanciones que determina la ley? La doctrina mas
reconocida ha dicho que la sanción esta en el propio art. 7º inc. 3 de la Constitución, cuando dice que
todo acto en contravención al mismo articulo es nulo y originara las responsabilidades y sanciones que
la ley señale. El problema esta en que admitir como fundamento de la sanción de nulidad de los actos
administrativos, el inc. 3 del artículo 7º presenta al menos 3 puntos dudosos:
1. La sanción que establece dicha norma es solo por la infracción a la norma del artículo 7º. Su
interpretación no puede ser extensiva.
2. El artículo es mucho más amplio pudiendo alcanzar el actuar del poder judicial y del
legislativo. La nulidad propia del derecho administrativo, se refiere solo al actuar jurídico
de la Administración
3. La forma en que se redactó el inciso. Si estableciere sanción aplicable a la nulidad no
parece consecuente remitirse a la ley donde se fijan las sanciones por violación al mismo
artículo.

LA SOLUCIÒN ESTA EN LA NORMATIVA REMITIDA: Atendidas dichas consideraciones es que debe


sostenerse que el fundamento de la nulidad propia del Derecho Administrativo, es decir, aquella que sanciona el
actuar ilegal de la Administración del Estado, no esta en el art. 7º inc.3, sino en la norma a la cual se remiten los
dos incisos 3º de los artículos 6º y 7º, es decir, en la ley. Es la ley la que debe señalar expresamente la
sanción de nulidad del acto administrativo en los casos de vulneración del Principio de legalidad.