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Si bien a lo largo de este libro encontrarás información variada sobre la


Vaginosis Bacteriana, sus causas, síntomas y maneras de combatirla, este
producto no puede ser tu única herramienta a la hora de enfrentarte a
este mal.

Nuestro material es puramente informativo y presenta una visión global


sobre una enfermedad que aqueja a muchas mujeres. Aunque cada mujer
es única e irrepetible, la información que te presentamos está aplicada a
casos generales.

Si bien los editores han puesto todo su empeño en corroborar la


información y presentarla de una manera simple y entendible para todos,
cabe aclarar que los próximos capítulos no sirven como instructivo ni
pueden reemplazar los conocimientos de los médicos especialistas.

La Vaginosis Bacteriana requiere de una consulta con profesionales de la


salud que diagnostiquen y elijan la mejor manera de curarla, además de
seguir de cerca la evolución de la paciente.

Será tu responsabilidad tratar el tema con seriedad y responsabilidad,


informándote y actuando en consecuencia, utilizando este libro como un
aporte más en la prevención y como un aliado informativo durante el
trayecto.

Quienes trabajamos para llevar a tus manos este libro no podemos asumir
la responsabilidad ante cualquier daño o lesión que se produzca por seguir
los consejos o ideas que aquí presentamos.

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Contenidos
Capítulo 1
¿A Qué Se Debe Que La Vaginosis Bacteriana Sea Tan Difícil De Combatir? ...... 6

Primero Lo Primero ............................................................................................. 7


¿Cómo Darte Cuenta? ......................................................................................... 8
Las Soluciones Actuales No Funcionan .................................................................. 9
Internet: Un Arma De Doble Filo .......................................................................... 10
Los Remedios Son Una Historia De Nunca Acabar ................................................... 11
Estar Informados Hace La Diferencia ..................................................................... 13

Capítulo 2
Con Eso No Solucionará Sus Problemas ......................................................... 14

Los Medicamentos No Son Una Solución ................................................................ 15


No Todo Lo Que Brilla Es Oro ............................................................................... 16
Aspectos Que Debemos Modificar Para Atacar La VB ............................................... 18
Alimentos Poco Amigables ................................................................................... 20

Capítulo 3
Curar Complemente La VB Es Posible ............................................................. 22

¡Sí, se puede! .................................................................................................... 23


La Cura Está En Tus Alacenas .............................................................................. 24
Los Hábitos Alimenticios También Ayudan ............................................................. 30
Pasos A Seguir Para Librarte De Este Mal .............................................................. 32
El Cambio Desde Adentro Hacia Afuera.................................................................. 34

Capítulo 4
En La Dulce Espera ........................................................................................ 35

Cuando La VB Ataca Durante El Embarazo ............................................................ 36


La Vaginosis Bacteriana Juega A Las Escondidas .................................................... 37
Productos y Métodos Naturales Para Embarazadas .................................................. 38

Capítulo 5
Una Buena Dieta Ayuda A Combatir La VB ..................................................... 42

Construyendo Una Defensa Fuerte ........................................................................ 43

Finalizando Este Recorrido ............................................................................ 48

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Hola Querida Lectora, ¿Qué Tal?

Para comenzar quiero agradecerte por haber adquirido este libro y por
confiar en nosotros. Quizás si has llegado hasta aquí es porque hace
tiempo estás luchando contra la Vaginosis Bacteriana (VB) y ya no sabes
qué hacer al respecto. O tal vez eres una afortunada que recién has sido
diagnosticada con esta enfermedad y has empezado con el pie derecho
¡créeme!

Si estás dentro del alto porcentaje de mujeres que son aquejadas por este
mal y ya has comenzado a gastar dinero y tiempo en encontrar una
manera de curarlo, te prometo que eso puede cambiar. Y el cambio
empieza leyendo los próximos capítulos.

Seguramente has investigado; habrás pasado horas frente al ordenador,


surfeando por Internet en busca de información al respecto. Es probable
que te hayas dado una vuelta por una librería y escondido detrás de
alguna estantería para que nadie te vea leyendo ese libro que habla de…
“eso”. Y seguro has susurrado en la farmacia, deseando que te hubiese
atendido una empleada y no el muchacho que reflexiona en silencio y
observándote de reojo, qué remedio venderte.

Me imagino que a esta altura ya habrás escuchado y leído de todo, pero


aquí me tienes a mano, una mujer que ha sufrido lo mismo que tú y que
ha estado en tu lugar durante mucho tiempo. Casi diez años de hecho.
Pero no desesperes, estoy aquí para ayudarte.

Hace mucho tiempo descubrí en mi ropa interior un flujo de un extraño


olor. Lo primero que pensé fue que mi pareja me había contagiado algún
tipo de enfermedad. Por supuesto, en seguida oculté la información. Con
mi secreto corrí hacia una farmacia y le describí al farmacéutico el olor
desagradable que emanaba, en busca de algún remedio que pudiese
erradicarlo. ¡Qué tonta fui!

Los productos que combaten la Clamidia o aquellos que se usan en contra


de la Candidiasis no hicieron más que empeorar la situación. Claro, no
padecía ninguna de estas enfermedades. Lo mío era otra cosa.

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No me quedó más remedio que ir al ginecólogo. La situación se hizo
insostenible y finalmente debí contárselo a mi pareja: padecía Vaginosis
Bacteriana y tendría que tratarme. Era inexperta en la materia, pero aún
así decidí tomar cartas en el asunto.

Comencé a probar todo lo que encontré en el mercado. No tienes idea del


dineral que he gastado en remedios, libros e incluso videos. Finalmente
empecé a relacionarme con otras mujeres que habían padecido este
problema y que supieron aconsejarme al respecto.

Imagino lo mal que te sientes. Sé por lo que estás pasando y ahora te


debe parecer un infierno. Pero yo estoy aquí frente a ti, libre de la VB ya
hace cuatro años. No te voy a hablar de pomadas o ungüentos mágicos
que borran el ardor durante un corto tiempo. Esta enfermedad puede ser
erradicada definitivamente de nuestro cuerpo y se puede volver a tener
una vida sexual activa y sana, como antes. Doy fe de esto. ¿Me
acompañas en el recorrido?

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Capítulo 1
¿A Qué Se Debe Que La Vaginosis
Bacteriana Sea Tan Difícil De Combatir?

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Primero Lo Primero
Antes de seguir, sería interesante aclarar qué es la Vaginosis Bacteriana.

Es bueno primero poder entender de qué se trata para saber cómo curarla
y comprender por qué a muchas mujeres se les hace muy difícil
combatirla.

La VB es una condición que afecta a las mujeres activas sexualmente o


que se encuentran embarazadas. Puede tratarse de adolescentes o de
mujeres mayores; ninguna está exenta.

La Vaginosis solo afecta a las mujeres, porque es precisamente una


condición que se da en la vagina, pero sí es cierto que un hombre puede
transmitirla de una mujer a otra si practica sexo sin protección. Las
mujeres lesbianas también pueden contagiarse.

¿Cuándo se produce? Cuando la cantidad “normal” de microorganismos


encargados de mantener la salud de la vagina disminuye, y la cantidad de
otros microorganismos también presentes, pero no tan amigables en una
alta proporción, aumenta.

Si bien el bacilo llamado Gardnerella es uno de los principales causantes,


la VB también está producida por la proliferación de ciertas bacterias que
no necesitan oxígeno para sobrevivir. A este tipo de bacterias se las llama
anaeróbicas.

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¿Cómo Darte Cuenta?
Una de cada tres mujeres padece Vaginosis Bacteriana. En el caso de las
embarazadas, el número de afectadas alcanza al 15%. Es mucho, ¿no?
Sin embargo, una amplia mayoría de quienes se ven aquejadas por este
mal no presentan todos los síntomas.

La primera señal de presencia de VB es el flujo poco común. El color varía


hacia el blanco o el grisáceo y este se puede encontrar adherido a las
paredes de la vagina. Después de tener relaciones sexuales se hace más
notable.

Además de su consistencia y color diferentes, el olor característico


comienza a ser sospechoso. Y sí, tiende a ser bastante desagradable.

Entiendo que ante este panorama te sientas poco sexy a la hora de


seducir a tu pareja. Nos pasa a todas. Ahora sí, el olor de la sangre
menstrual no se modifica por tener VB. Es necesario que sepas esto para
despreocuparte, pero también para alertarte. Al menos en cuanto a
aromas, no hay nada anómalo durante el período menstrual.

¿Qué otro síntoma puede aparecer con esta enfermedad? Puede suceder
que cuando vayas al baño, sientas una sensación de ardor al orinar. Pero
debes tener cuidado ya que este escozor también puede ser producido por
hongos. Es recomendable que ante esta situación vayas a ver a un
profesional de la salud para que te diagnostique antes que automedicarte
sin saber a lo que te estás enfrentando.

Otro síntoma menos común es la picazón en la zona de los labios


vaginales. Algunas mujeres aseguran también estar ser más sensibles en
esa zona, e incluso sentir algún dolor durante la penetración.

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Las Soluciones Actuales No Funcionan

Me imagino que cuando te dicen “Vaginosis Bacteriana” piensas que allí


afuera debe haber una cantidad enorme de remedios para curar este mal
al alcance de tu mano, ¿no? No te equivocas. Se puede encontrar de todo,
desde geles y cremas, pasando por antibióticos, los clásicos supositorios,
y hasta hechizos y pases mágicos. Aunque no es lo que las farmacias van
a decirte pero seguramente ya has descubierto, la mayoría de estos
remedios no curan la VB. De hecho, muchos la empeoran. Y no solo eso,
te hacen perder tiempo y dinero ya que estos geles y cremas no son para
nada baratos.

¿Quieres saber cuál es el problema de estos remedios? ¿Recuerdas cuando


te comenté que en la vagina hay bacterias que se consideran “normales”?
Que no te asuste la palabra “bacteria”, porque en este caso se encuentran
allí cumpliendo una importante función: mantener el equilibrio y la salud.
Su presencia te ayuda a llevar una vida sana. Muchos de estos remedios
no solo combaten las bacterias malas que se desean erradicar, sino que
además afectan a los microorganismos buenos, creando un desequilibrio
aún mayor. Como resultado, cuando la VB contraataca, te encontrará sin
las defensas adecuadas para combatirla.

Cuando descubrí que algo andaba mal, fui a visitar a mi médico. Me


revisó, me diagnosticó y procedió a indicarme un tratamiento prolongado
con ciertos antibióticos. Por un tiempo logré eludir los síntomas, eso es
cierto, respiré aliviada e incluso tuve esperanzas. Pero esto no duró
demasiado tiempo, lejos estaba de terminar con este calvario.

Cuando los síntomas hicieron su reaparición volví al consultorio, y mi


ginecólogo decidió cambiar el procedimiento para combatir la VB. Me
recetó remedios más caros todavía, y esta vez la solución no perduró ni
siquiera un mes, ya que la VB volvió a presentar sus típicas señales de
vida. Así fue como vi pasar frente a mis ojos todos los billetes gastados en
vano. Es por esto que te recomiendo que no te dejes llevar por
publicidades o ideas engañosas. Evita creer en las “supuestas” soluciones
que son trasmitidas de mujer a mujer a manera de leyendas urbanas.
Como verás, este es el motivo principal por el que nos cuesta tanto
deshacernos de la VB de una vez por todas.

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Internet: Un Arma De Doble Filo
Es normal que si te han recomendado una cura para tu problema que no
te ha ayudado, salgas a buscar información desesperadamente. Cualquier
fuente de información parecería ayudar, y es por eso que recurrimos a
cualquier cosa, ya sea videos, libros, folletos, etc. Casi vaticino que con un
poco de investigación terminarás llegando a alguna clínica especializada
que luce bonita, que te asegura una cura rápida y precisa, y en la que
depositarás toda tu confianza. Sí, como una pitonisa también preveo tu
desilusión, porque al cabo de un tiempo te darás cuenta de que en
realidad todo sigue igual.

Internet parece la respuesta más rápida cuando se trata de buscar


información. Nos volcamos a ella para encontrar recetas, datos históricos,
y opiniones de otros usuarios. Cuando tenemos que probar un nuevo
tratamiento, es lógico suponer que en este centro de información algo
habrá para nosotros. Decenas de páginas con colores vibrantes y
eslóganes llamativos se encuentran allí deseando que los visitemos para
poder vendernos sus inútiles productos. Es difícil que no nos tienten, ya
que ante nuestra desesperación, cualquier solución parece ser viable.

No te dejes engañar. No todo lo que reluce es oro, y muchas veces los


sitios webs coloridos no ofrecen más que engaños. Te prometen una cura
milagrosa cuando lo único que quieren es quedarse con tu dinero. Yo
compré y no compré una única vez, sino que lo he hecho en cuatro
oportunidades! Mis ganas de solucionar este drama me llevaron a probar
cosas que no se las recomiendo a nadie. Es increíble lo que una mujer
puede hacer ante tal situación de desesperación. Es por eso que hago
especial énfasis en esto y no quiero que pases por lo mismo que yo. Fui
engañada, no cometas el mismo error.

Ten cuidado con Internet: es un fantástico mundo de información al


alcance de tu mano. Pero esta información no está chequeada y
cualquiera puede decir cualquier cosa con total impunidad. Tantas
páginas, fotos y links podrán terminar por marearte y, probablemente,
desinformarte más.

He escuchado casos en los que muchas mujeres encuentran tantos


métodos y remedios caseros en Internet que prueban uno detrás del otro,
sin esperar un debido tiempo para ver si el anterior funcionó. O incluso
peor: ¡los prueban al mismo tiempo! Mezclan antibióticos con cremas sin
saber los daños que estas combinaciones muchas veces provocan. Por
favor, ¡no hagas locuras! Créeme, también he cometido algunas de esas.

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Los Remedios Son Una Historia De Nunca Acabar
Hay varias razones por las que muchas mujeres evitan ir al médico
cuando aparecen los primeros síntomas de la VB.
La principal suele ser el olor desagradable. Un error muy común en las
mujeres es creer que solamente se trata de un olor pasajero, que seguro
se irá luego de bañarse. Otras asumen que el cambio en su flujo vaginal
se debe a algún hongo, entonces van a una farmacia y compran un
producto para combatir algo que nunca tuvieron. Hay otro grupo que ni
siquiera pisa el consultorio de un médico, porque sienten demasiada
vergüenza del olor desagradable que tienen y les resulta imposible
eliminar.

Cuando esto sucede no podemos quedarnos esperando que el olor se vaya


solo o combatiéndolo con remedios que nada tienen que ver con el
problema que estamos padeciendo. Lo único que lograrán de esta manera
es empeorar los síntomas. Nuestra salud es muy importante. Hay que
hacerse fuertes y dejar la vergüenza de lado.
Los ginecólogos han visto todo en la vida, para eso han estudiado y para
eso ejercen su profesión. Ellos están para ayudarte y no para juzgarte.

Cuando me sucedió a mí tuve que tomar coraje y presentarme frente al


profesional. Tú deberías hacer lo mismo. Debes ser diagnosticada, eso es
lo más importante.

Es cierto, los médicos no siempre tienen la razón, y cuando se trata de


Vaginosis Bacteriana parece que jamás dan con el tratamiento adecuado.
Es probable que te receten algo, que lo pruebes y que pienses que ha sido
exitoso, pero que al poco tiempo te sientas nuevamente en el infierno. Es
que la VB suele retornar antes del mes, y aunque sigas el tratamiento que
te han recomendado, después de un tiempo sueles darte cuenta que no
está funcionando.

Tuve que volver al consultorio, y mi ginecólogo hizo el intento con otro


medicamento. Pero la verdad es que los resultados obtenidos fueron casi
exactos. Te recetan otro gel, otra crema, otro supositorio. Planean otra
manera de curarte más prolongada en el tiempo y si bien el alivio
momentáneo aparece, la cura definitiva no llega nunca.

Sumado a la desesperación que nos genera no poder estar bien, pasar por
todo esto también conlleva una pérdida de tiempo y de dinero. Los
medicamentos que se recetan para combatir la VB no son para nada
baratos y dependiendo de la marca, podemos llegar a gastar unos cuantos
cientos de dólares en el tratamiento.

11
Si este problema se solucionara con la compra de estos productos, la
inversión de dinero podría estar justificada, pero lamentablemente este no
es el caso. Y no se trata de solo un pote de crema o un tubito de gel el
que debemos comprar, ya que como la Vaginosis vuelve una y otra vez
como el asesino serial de una mala película de terror, tendremos que
seguir comprando el producto eternamente. Luego de un tiempo parecería
que las bacterias no se ven afectadas por el remedio que estamos
ingiriendo, por lo que recurrimos a tratamientos más fuertes y más
nocivos. Así nuestra historia con la Vaginosis Bacteriana parece un cuento
de nunca acabar.

Creo saber lo que estás pensando… Seguro crees que estoy loca, ¿no?
Primero te digo que no dejes de ir al médico, y luego te cuento que nada
de lo que te receten los profesionales de la salud te servirá, y que además
terminarás gastando mucho dinero y tiempo. El diagnóstico es necesario.
Seguro ya pasaste por todo esto y coincides conmigo.

No debes darte por vencida. Debes hacerte fuerte y persistir, yo sé lo que


digo ya que estuve en el preciso lugar en el que estás parada ahora. He
hecho este libro para compartir experiencias y educarte sobre este mal
que afecta a tantas mujeres. Aquí encontrarás la respuesta a todas tus
dudas. Ánimo, ¡sigue leyendo!

12
Estar Informados Hace La Diferencia
Del alto porcentaje de mujeres afectadas por la Vaginosis Bacteriana, hay
muchas que están combatiéndola con todo lo que encuentran a su
alcance. Constantemente están en la búsqueda del elixir que acabe con
este mal. Hay otras mujeres que simplemente no entienden qué les está
sucediendo. No saben lo que padecen y por lo tanto no tienen idea de
cómo combatirla. De hecho, la mayoría ni siquiera ha escuchado hablar de
la VB.

¿Qué es lo único que saben? Que su flujo vaginal ha cambiado. Luce


distinto y además huele terriblemente mal. No toleran la situación; sin
embargo, no tienen idea hacia dónde correr. Como yo, seguramente se
meten bajo la ducha varias veces por día, queriendo hacer desaparecer ell
olor nauseabundo. No hacen más que cambiarse la ropa interior una y
otra vez. Han comprado jabones de aromas más intensos y ya no saben
qué ducha vaginal probar para eliminar el hedor.

Claro, a todo esto además se suma el mal momento que pasamos con
nuestras parejas, evitando todo tipo acercamiento. Es desesperante la
situación, los momentos vergonzosos por los que debemos pasar. Un
hombre jamás podría entendernos, y es por eso que preferimos no
contarle nuestro problema a nuestra pareja.

Lo más importante en estos casos es ir al médico para saber exactamente


qué es lo que tenemos. Este es el primer paso correcto: el diagnóstico.
Evitar tener sexo por un tiempo, o al menos hasta que nos encaminemos
hacia la cura es lo ideal porque si no, se puede empeorar la situación. Esta
es la decisión más inteligente que puedes tomar.

Como vengo repitiendo, la VB tiene cura. Eliminándola podrás volver a


disfrutar de una vida sexual sana y plena. ¡Te lo prometo! En el próximo
capítulo te adentraras a leer qué es aquello que funciona y qué es lo que
debes evitar hacer. Te ayudaré a descubrirlo desde mis errores y aciertos.

13
Capítulo 2
Con Eso No Solucionará Sus Problemas

14
Los Medicamentos No Son Una Solución
Si hace tiempo estás en la lucha contra la Vaginosis Bacteriana te vas a
sentir muy identificada con lo que estoy a punto de contarte.

Seguramente, al igual que yo, has probado decenas de métodos que no te


condujeron hacia ningún lado. En este capítulo podrás aprender qué
remedios funcionan y cuáles son los que deberías evitar. Conocerás
aquellos que no solo no me ayudaron, sino que hicieron empeorar mi
situación. Debes prestar particular atención a estos casos ya que no
quiero que tú ni nadie pasen por lo que he sufrido yo.

Para empezar debo decirte que correr hacia la farmacia no es una buena
idea. Irás con un panorama parcial, y es probable que el farmacéutico te
recete aquello que crea más acorde al síntoma que presentas. En mi caso
particular, a causa de mi extraño flujo, me vendieron un medicamento
contra la Clamidia, enfermedad que definitivamente no padecía.

Quizás para otros problemas de salud la farmacia se presente como una


alternativa viable. Existen muchos remedios que no necesitan prescripción
médica y que nos pueden ayudar sin necesidad de ir a ver al doctor, pero
la VB no es una condición para tomar a la ligera, así que mejor olvídate de
pasar por la farmacia del barrio sin previa consulta a tu médico.

Yo empecé a odiar al pobre farmacéutico que nada tenía que ver, y por
supuesto tuve que terminar yendo al ginecólogo. Su consultorio debería
haber sido mi primera opción, y también tiene que ser la tuya.

¿Por qué muchos remedios en el caso de la VB no nos dan más que falsas
esperanzas?

Sabrás muy bien que los antibióticos pueden traer muchos males
aparejados. La lista de efectos adversos (cefaleas, mareos, vómitos y
diarrea, entre los más comunes) aparece en el prospecto de cada
producto que se vende en las farmacias. Las droguerías lo saben y los
médicos también. No es un misterio. Pero igualmente las drogas son
necesarias para luchar contra una gran cantidad de enfermedades. Son
útiles en infinidad de casos, pero si hablamos de Vaginosis, no funcionan
demasiado.

Si ya sabes que un antibiótico no puede curarte definitivamente de lo que


padeces y además corres el riesgo de sufrir daños colaterales, ¿para qué
arriesgarse? Te prometí curas naturales y te las daré. Tratamientos que
no solo te ayudarán, sino que además no cuentan con efectos secundarios
que puedan acarrear otros inconvenientes de salud.

15
No Todo Lo Que Brilla Es Oro
Si investigas por Internet, lees en foros y buscas información, terminarás
concluyendo que ni siquiera los médicos tienen idea de cómo enfrentarse
a la VB. Quizás ellos piensan que probando una y otra vez con drogas
cada vez más potentes se puede llegar a encontrar una solución, pero yo
lo dudo. Al menos con todo lo que pasé durante aquellos años. Sé lo que
no volvería a intentar ni aunque me obligasen, así que pienso compartir
contigo mis conocimientos y experiencias, para que no tengas que sufrir
esta pesadilla.

Terconazole fue lo primero que probé. Venía en supositorios y además


debía aplicar una crema en la zona afectada. ¿El resultado? Comencé con
dolores internos, mucha fiebre y me aumentó la sensación de ardor en la
vagina. Sentía que me quemaba. Además, el flujo mutó en algo peor, y el
olor se hizo más horroroso.

Luego continué con un gel. Es el gel típico que se receta en casos de


Vaginosis Bacteriana. Es cierto que por un tiempo eliminó la molestia,
pero solo por un tiempo. De regalo, el uso de este gel me dejó una
infección vaginal con hongos, conocida como Candidiasis.

Alguien de mi entorno cercano me recomendó que comprase Tinidazole.


Ya a esas alturas probaba todo lo que encontraba a mi paso, incluso
estaba dispuesta a realizar un sacrificio humano a algún dios desconocido;
no importaba, quería que acabase todo de una buena vez. El Tinidazole,
según el prospecto, no me traería complicaciones, y por un tiempo calmó
la situación. Sin embargo, el problema apareció en cuanto dejé de
utilizarlo. Sí, ya te imaginas: ¡retornó! ¡¡¡Y con más olor que antes!!! No
paraba de rascarme, parecía una loca.

Seguí probando, pasé por otros remedios que se consumían por vía oral, y
también probé con otras cremas, pero el alivio era solo momentáneo; los
resultados no duraban. Incluso luego comencé a experimentar sequedad
vaginal. ¿Tienes idea de cómo se siente eso? El sexo se hacía intolerable.
Practicarlo era imposible.

No quisiera tener que volver a pasar por todo eso. No le desearía a nadie
esa situación. Estaba terriblemente dolorida y además sin poder mantener
relaciones sexuales. Parecía neurótica, como debes estar tú en este
momento.

Como verás, los antibióticos no solo no ayudan, sino que tienden a


empeorar la situación de nuestra zona íntima.

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Es como ya hemos dicho, las drogas farmacéuticas tienden a ir contra
todo: las bacterias dañinas y también las buenas, que nos son útiles en la
preservación de nuestra salud. Por este motivo es que no recomiendo la
utilización de antibióticos, muy a pesar de lo que digan los profesionales
de la salud médica. Por lo menos en mi caso, no me han ayudado.

Pero a no desesperar, ya que hay una manera de combatir la VB, y estás


a punto de conocerla…

17
Aspectos Que Debemos Modificar
Para Atacar La VB
Además de todo lo que acabamos de nombrar referido a los antibióticos
recetados por los médicos que pueden hacer empeorar la situación,
podemos sumar algunos hábitos de nuestra vida diaria que tampoco
parecen ayudar a mantener nuestra salud ginecológica.

Por ejemplo, hablemos del momento del baño, y de cómo multiplicamos la


cantidad de duchas diarias en cuanto descubrimos los primeros síntomas
de VB. Es probable que correr hacia la ducha en cuanto aparece ese olor
desagradable sea lo más tentador. Parece apropiado ya que ¡debemos
librarnos de él! Nos bañamos una vez, y otra… y antes de salir nos
volvemos a meter en la bañadera. ¡Queremos que desaparezca!

En pocos días te darás cuenta de que esta rutina forzada solo hace que
estés más limpia y perfumada, pero que en realidad el olor feo no se va, y
parece resurgir al cabo de un rato. La verdad es que esto además no
ayuda si lo que padeces es Vaginosis, porque al enjabonarte y refregar la
zona una y otra vez, puedes estar introduciendo de manera más profunda
las bacterias. Y eso no es nada bueno.

Algo muy similar sucede con el sexo. Bueno, no es tan similar, porque
claramente no es la misma acción, pero si sueles tener relaciones sexuales
con diferentes personas durante la misma época, y además no te cuidas a
la hora de la penetración, crece el riesgo de que introduzcas bacterias aún
más peligrosas de las que ya tienes.

Que quede claro que no hay nada malo en disfrutar libremente de nuestra
sexualidad, pero se recomienda hacerlo siempre con protección
profiláctica. Para las mujeres lesbianas corre la misma recomendación, ya
que las bacterias se pueden contagiar de una a otra de manera muy
simple. Y además cabe destacar que la presencia de VB te hace más
propensa al contagio de otras enfermedades venéreas, sin dejar de lado el
HIV.

Te estarás preguntando cuál es la solución a todo esto, ¿no? ¡Abstinencia!


Sí, abstenerse de tener sexo es una manera de ayudar, al menos a no
empeorar las cosas. Sé que no es sencillo pero ya sabes los peligros a los
que nos enfrentamos. Si no puedes resistirte a practicar esta actividad, al
menos siempre utiliza preservativos (¡siempre!). Y si posees juguetes
sexuales, asegúrate de esterilizarlos luego de su uso.

Me imagino que ya con todo lo que te dije creerás que soy la malvada de
un cuento infantil.

18
Pero no te enojes ni me grites cuando leas lo que sigue: fumar no solo es
perjudicial para la salud en general, sino que también lo es en este caso
en particular. El tabaco reduce los microorganismos benignos que habitan
en tu vagina, poniendo en peligro el equilibrio de la flora bacteriana. Abre
las puertas y coloca carteles de bienvenida para las bacterias malvadas.

Haber comenzado la vida sexual activa a una edad temprana, haber


mantenido relaciones con muchas o diferentes personas a lo largo de
nuestra vida es un punto de discusión que abre debates entre los
entendidos.

¿Estos factores son capaces de contribuir a la expansión de la VB? ¿Y la


ropa apretada que no permite respirar nuestra zona íntima? ¿Tendrá algo
que ver también? Estos cuestionamientos será mejor que los discutamos
en otro momento...

19
Alimentos Poco Amigables
La comida influye en nuestra vida, en nuestra salud y en nuestro cuerpo.
Ya se sabe que ciertos alimentos ayudan o empeoran las situaciones en
las que nos encontramos. Es por eso muchas veces cuando padecemos
alguna enfermedad, tenemos que soportar rigurosas dietas, eliminar
algunos alimentos de nuestras comidas diarias, y quizás sumar
determinados tipos de carnes, verduras o semillas que serán beneficiosos
en los tratamientos recomendados.

La Vaginosis Bacteriana no está exenta de estas recomendaciones, y te lo


cuento desde mi experiencia personal. Consumir determinados alimentos
no hizo más que agravar mi sufrimiento durante aquellos años. A lo largo
del ese tiempo comí algunas cosas que solo ayudaron a aumentar la
cantidad de bacterias en mi vagina o que incluso intensificaron el maldito
olor que emanaba de mi zona inferior.

A continuación le daré algunos consejos sobre los alimentos que debería


empezar a suprimir de su dieta.

Comencemos con el azúcar. Debes decirle “¡no!” al azúcar. El azúcar es


muy malo ya que ayuda a hacer proliferar las famosas bacterias. Pero
debes prestar atención ya que no estamos hablando solamente del azúcar
que todos conocemos, el típico azúcar que colocamos en potes, blanca o
morena, y que agregamos con cuchara en el café o en el té. Debemos
bajar el consumo del azúcar presente en todos los productos que
consumimos habitualmente.

El alcohol es sabroso. Cervezas, vinos, tragos largos. Siento decírtelo,


pero deberías eliminar todos ellos de tu dieta. Sé lo que piensas, primero
te saco el cigarrillo, luego el sexo y ahora también envisto contra el
alcohol, y ¡justo ahora!

Sé que pasas por un mal momento, pero la verdad es que beber no


ayudará a tu situación, ni resolverá el problema. No te ahogues en un
vaso de vino, no quieras olvidar las penas con alguna bebida blanca.
Piensa que así no estás colaborando para eliminar el problema de raíz.

Después de ir probando diferentes alternativas, debo decirte que te


abstengas de beber también jugos artificiales, que elijas no consumir
algunos alimentos refinados, y que te alejes del café y del queso. ¿Te
gusta la comida oriental? Cámbiala por otra comida porque la salsa de
soja tampoco ayuda.

20
Es un poco difícil hacer un listado completo de aquellos alimentos que no
conviene consumir si estás sufriendo de VB. Lo que puedes hacer es
controlar tu flujo, y si ves que se modifica su aspecto o el olor se hace
más fuerte y menos soportable, comienza a analizar qué comiste durante
las horas anteriores. Este es un buen paso para tachar algunas comidas
de tu dieta.

Ahora… ¿qué sucede con el yogur? Si estuviste buscando información al


respecto, te habrás topado con debates sobre este producto. Algunos
aseguran que es muy útil para combatir la VB. Yo diría que en parte es
cierto, pero en parte no. Si bien muchos le adjudican al yogur propiedades
benéficas, no nos dicen cuál es el tipo recomendado para consumir. Pasé
horas recorriendo las góndolas. Probé todo tipo de yogures: bebibles,
firmes, de diferentes sabores, enteros y dietéticos. Hay miles y de
distintas marcas, pero noté que ninguno cambiaba nada en mi zona
íntima.

Ahora que lo pienso bien, no entiendo cómo supuse que ese yogur que
venden en los supermercados iba a ayudarme. Los productos envasados y
comercializados suelen tener sabores artificiales y todo tipo de aditivos
químicos para hacerlos más sabrosos y más duraderos.

Nos hacen creer que son muy naturales y que no hay nada más sano que
tomarse un yogur, pero la verdad es que algunos son demasiado
artificiales. Tienen mucho azúcar, y seguramente recuerdes lo que hemos
hablado sobre el azúcar.

También te dije que el yogur ayuda… ¿Quieres saber más? Deberás


esperar al próximo capítulo.

21
Capítulo 3
Curar Complemente La VB Es Posible

22
¡Sí, se puede!
Tal vez este te parezca un capítulo un poco largo, pero aquí encontrarás lo
más importante de este libro, el motivo por el cual, después de todo, has
comenzado a leerlo. De aquí en más voy a llevarte de la mano por cada
uno de los métodos que fui utilizando en mi recorrido hacia la cura de la
Vaginosis Bacteriana. Sé que es lo que has estado esperando.

¿Qué pasará luego de que conozcas los métodos correctos y los lleves a la
práctica?

- Basta de extraños olores y de picazón: podrás vivir una vida plena


nuevamente. Disfrutarás de la cercanía de tu pareja, y recuperarás la
confianza y la autoestima que creías perdida. Además, librarte del
flujo de aspecto horrible que produce ese insoportable olor, también
estarás libre de la picazón que hace que quieras salir corriendo y estar
a solas únicamente para rascar tu zona íntima escondida en algún
rincón.

- Olvídate de que la VB retorne a tu vida: no tendrás que lidiar con las


falsas esperanzas que crean los remedios, y evitarás que los
antibióticos compliquen tu situación convirtiendo a la Vaginosis en un
mal crónico. Además, podrás confiar en que ésta no volverá a
molestarte cuando menos lo esperas.

- Recuperarás tu vida sexual: tu pareja estará feliz de tenerte de vuelta


entre sus brazos. Puedes dejar de esquivarlo… o esquivarla. Piensa
que además de sentirte bien y deshacerte de los síntomas
desagradables que tanto te preocupan, uno de los beneficios
principales es que también podrás volver a ser una mujer sexualmente
activa y plena.

23
La Cura Está En Tus Alacenas
Aunque no lo creas, erradicar la VB de tu vida es más fácil de lo que
supones. Dejando de lado largos tratamientos y medicamentos caros que
nada hacen y, en muchos casos, solo empeoran la situación, puedes
acceder a la cura sin salir de tu hogar. Existen muchos alimentos,
productos e ingredientes que ayudan a reducir los síntomas que has
empezado a experimentar. Además, algunos también te ayudarán a curar
de una vez por todas este mal que te aqueja.

Estoy segura de que a estos los conoces, no son nada raros: agua fría,
ajo, vinagre de sidra, yogur, hojas de té, cúrcuma. Y quizás estos no
tengas idea de cómo son, pero existen y no cuesta tanto conseguirlos:
jugo de legumbre, neem en polvo, aceite de árbol de té, ácido bórico.

¿Quieres saber más de ellos y de cómo pueden ayudarte? Comencemos


por el ajo y el yogur, que fueron los primeros que utilicé y los que mejores
resultados inmediatos me dieron de forma combinada, para después
seguir con otros productos que también tenía al alcance de mi mano y que
me resultaron beneficiosos a la hora de enfrentarme a la VB.

Ajo

Quizás no te guste. A muchas personas no les agrada su sabor picante, y


prefieren sus comidas lejos de los dientes de ajo. Pero no hay nadie allí
fuera que no hable bien de esta hortaliza que no suele faltar en los platos
de las cocinas de diferentes partes del mundo, y que es considerada una
de las especias más antigua.

Es muy utilizado en la medicina naturista debido a sus propiedades:


antioxidante, antiparasitario, combate virus, ayuda en casos cardíacos y
contribuye a disminuir el colesterol. Además, dilata los vasos sanguíneos.

En nuestro caso el ajo es bien efectivo porque lucha contra las bacterias,
esas que a esta altura ya son famosas de tanto que las hemos nombrado.

Con el ajo notarás que en pocos días se apaciguará la picazón de la


vagina, y sus beneficios se verán al poco tiempo, porque actúa impidiendo
que las bacterias malas sigan propagándose.

Realmente no importa si no te gusta, porque en realidad no deberás


comerlo…

24
Para que el ajo sea realmente efectivo deberás usarlo a manera de
supositorio. Sí, leíste bien, como un supositorio.

Tomas una cabeza de ajo, te quedas con un diente y lo pelas bien. Luego
con aguja e hilo lo atraviesas unas cuantas veces y dejas un pedacito de
hilo colgando, como si fuese un tampón de los que se utilizan durante el
período menstrual.

Con una tela o toalla procedes a limpiar el flujo vaginal, e insertas el ajo
como si fuese un supositorio. Esto debes hacerlo cada noche a la hora de
dormir, hasta que veas que los síntomas de la Vaginosis desaparecen por
completo. Por la mañana debes retirar el ajo, tirando del hilo.

Sí, es cierto que por un tiempo olerás a ajo, esto es normal, pero ¿no es
mejor que el olor horrible que tenía tu flujo?

Yogur

Te habrás cansado de ver publicidades de productos lácteos hablando de


los beneficios del Lactobacillus, ¿no? Suena horrible este nombre y saber
que está dentro de uno de los potecitos que compras no es demasiado
tentador, pero lo cierto es que es muy positivo para tu salud.

El Lactobacillus es una bacteria del ácido láctico, que además está


presente en nuestro cuerpo, como por ejemplo en la vagina. Se trata de
una de esas bacterias buenas que nos ayudan. Los yogures, así como
otros alimentos fermentados, poseen una alta cantidad de Lactobacillus
(¡millones!), y esto a nosotras nos viene muy bien, porque nos dan una
mano para balancear el ácido de la vagina.

¿Recuerdas que ya te hablé del yogur? Bueno, te comenté que no todo


yogur sirve en estos casos. Para que nos ayude a combatir la VB, el yogur
que compremos debe ser natural, aquel que no está compuesto por
aditivos o colorantes.

Una opción es consumir yogur dos veces por día hasta el momento en que
te olvides de los síntomas. Si no te gusta demasiado cómo sabe, que es el
caso de muchas personas, piensa que no solo estarás combatiendo la VB,
sino que además estarás incorporando calcio, potasio y proteínas a tu
dieta.

Como verás no era un cuento de nuestros padres cuando de pequeños nos


obligaban a consumirlo. ¡Haz el esfuerzo!

25
También puedes utilizarlo de otro modo más directo y que no te causará
inconvenientes: con un tampón higiénico, lo empapas en yogur y lo
insertas en la vagina.

Otra opción es utilizarlo como una ducha vaginal. Este es el método que
más usé en cuanto lo descubrí. Al cabo de una semana ya comenzarás a
ver los cambios, y al poco tiempo tu situación se normalizará.

Hojas De Té

Los nutrientes del té son conocidos a nivel mundial, y sus beneficios son
muy buscados a la hora de combatir enfermedades y dolores.

Existen tés de diferentes tipos (negro, blanco, verde, rojo), pero todos
contienen antioxidantes, potasio, vitaminas y ácido fólico, entre otras
propiedades.

Los taninos y la cafeína son alcaloides presentes en las hojas de té, que
poseen varios efectos, como ser estimulantes, astringentes y
antiinflamatorios, por lo que serán de gran ayuda para el mal que te
persigue.

Si bien el té en general se procesa para beber, en el caso de que tengas


que luchar contra la Vaginosis, te recomiendo que utilices sus hojas, pero
no para preparar infusión.

Debes conseguir una bolsita de hojas de té y empaparlas en agua bien


fría, y luego colocarlas sobre la vagina. Verás que en seguida el ardor y la
sensación de picor se esfumarán. Continúa este tratamiento natural
mientras desaparecen los síntomas de la VB, ya que las propiedades de
estas hojas estarán luchando además, contra las bacterias dañinas.

Vinagre De Sidra De Manzana y Aceite De Árbol De Té

Desde la antigüedad este aceite que se obtiene de las hojas del árbol de
té (que no es la planta que sirve para hacer infusiones; no se debe
confundir) se utiliza en la medicina no tradicional.

Es antiviral, antiséptico, desinfectante y antiinflamatorio, y gracias a sus


múltiples propiedades es recomendado para combatir ciertas dolencias,
entre las que se encuentran precisamente las infecciones vaginales.

26
Otro poco hace el vinagre de sidra de manzana, que es muy bueno para
luchar contra las infecciones en general, ya que además de potasio,
pectina y ácido acético, posee ácido málico, que combate hongos y
bacterias.

Mezclando estos dos productos naturales encontrarás un excelente


remedio casero para olvidarte pronto de la Vaginosis Bacteriana.

Una manera de proceder es agregando dos cucharadas de este vinagre y


una cucharada de este aceite al agua de la bañadera. Además de un baño
relajante, estarás comenzando a tratar tu condición vaginal.

Otra forma es remojar un tampón en el aceite de árbol de té e


introducirlo; así se limpia tu vagina de una manera muy simple.

Cúrcuma

La cúrcuma, a la que también se conoce como azafrán de las indias, es


una de las hierbas estrellas de la medicina natural. Esta especia tan
utilizada en la cocina india es energizante, antioxidante y previene la
acidez gástrica, entre otros beneficios que trae aparejado su consumo.

Al ser antiinflamatoria, ayuda a desinflamar nuestra zona íntima afectada


por la VB, por lo que sería muy bueno que ya comiences la campaña para
conseguirla.

La forma de proceder consiste en conseguir la cúrcuma en polvo en algún


supermercado o tienda naturista, y agregarla a algunas de tus
preparaciones culinarias, como por ejemplo usarla para aderezar
ensaladas o para condimentar sopas. También puedes disolver unos 2.000
miligramos de cúrcuma en leche o en agua hervida y beberla sin más.

Hazlo durante el tiempo que duren los síntomas y verás que estos
comenzarán a desaparecer de a medida que vayas utilizando esta especia.

Agua Fría

No hay muchas sorpresas con respecto a esto, el título lo dice


prácticamente todo. Estamos hablando de agua, pero en este caso fría,
bien fría. No puedes decirme que te cuesta encontrar este remedio casero!

27
Piensa que el agua es lo primero que utilizamos cuando tenemos
sensación de ardor, justamente porque la calma y además, nos
proporciona la sensación de quitar el dolor de forma inmediata.

Seguramente, desde que padeces VB la has utilizado varias veces, porque


antes de rascarnos, un poco de agua fría en la zona nos alivia
rápidamente.

No hay mucho que decir además de lo que ya sabes: lavar la vagina con
agua fría es un remedio inmediato. Si te hielas de solo pensarlo, podrías
mojar un trapo o toalla con agua fría y dejarla sobre la superficie por un
rato hasta que disminuya la incomodidad.

Ácido Bórico

Quizás te suena raro, pero no es imposible de encontrar. En las farmacias


y sin receta puedes conseguir ácido bórico en escamas o en polvo. Este es
un compuesto químico y es utilizado como remedio antiséptico y antiviral.

Con unos 500 gramos de este compuesto puedes crear, usando agua
hervida, una cápsula para introducir en tu vagina por las noches. A la
mañana la quitas y limpias bien toda la zona.

Con la aplicación directa estarás ayudando a eliminar las bacterias en


poco tiempo. ¡Pruébalo! Hazlo hasta que te olvides de tus síntomas.

Polvo De Neem

El neem o nim, como se lo conoce en las regiones hispanohablantes, es un


árbol tropical muy utilizado como planta medicinal para combatir distintas
afecciones, desde alergias y úlceras, hasta cáncer y diabetes. Es
antiparasitario y antiséptico, y tú puedes usarlo para erradicar las
bacterias molestas que están haciendo tu vida imposible.

Se utilizan sus ramas, raíces y aceites para la preparación de


medicamentos naturales, pero en este caso lo mejor es acceder al
producto pulverizado.

Una de las mejores maneras es agregar un poco de neem a tus alimentos


o también al agua que bebes durante las comidas. También puedes
consumirlo directamente con una cuchara.

28
Una forma de acción directa es lavar la vagina con un poco de agua tibia a
la que se le agrega el polvo de neem. Así estarás no solo combatiendo las
malvadas bacterias, sino también curando las posibles heridas que tus
uñas hayan infringido en la zona inferior al rascarte con desesperación.
Puedes proceder con ambos métodos hasta que te deshagas de los
síntomas de la VB, y además estarás protegiéndote de posibles
infecciones futuras.

Jugo De Legumbre

Al jugo de legumbres no lo encontrarás envasado y esperando por ti en


las estanterías del supermercado. Deberás producirlo tú con diferentes
ingredientes que son muy simples de conseguir. Por ejemplo, puedes
comprar en la verdulería hojas verdes, jengibre, el tan mentado ajo, y
también un poco de perejil, que no es solo una planta decorativa o que
aporta buen sabor a los platos.

El perejil es rico en vitaminas A y C, y también en hierro, lo que lo hace


un potente reconstituyente. Con esta hierba se combaten las infecciones
urinarias y, combinada con el ajo, ya puedes imaginarte los geniales
resultados.

Por otra parte, la inclusión de jengibre, que es bueno para tratar


resfriados, artrosis y problemas estomacales, te hará ver rápidamente los
resultados de este jugo de legumbres, ya que posee poderosas
propiedades antiinflamatorias.

Hay dos maneras de utilizar el jugo de legumbres: beberlo o, con un paño


o una toalla, aplicarlo de forma directa sobre la zona en cuestión. Te
olvidarás rápidamente del dolor, y verás cómo baja la hinchazón. Si lo
haces cada cuatro horas durante el día, al cabo de una semana el número
de bacterias molestas disminuirá, y todo gracias a este cocktail casero de
legumbres.

29
Los Hábitos Alimenticios También Ayudan
Además de todo lo que ya nombramos, quizás con un empujoncito te
animes también a hacer un cambio más en tu vida. Un cambio más sano y
natural. Es que mejorar nuestros hábitos alimenticios colabora mucho con
el tratamiento contra la Vaginosis Bacteriana. Vaya si lo sabré…

Aunque no lo creas, la dieta y la VB van de la mano. No hablo de una


dieta para adelgazar, comiendo solo apio, tomando mucha agua y bajando
varios kilos. Me refiero a agregar ciertos ingredientes a nuestras comidas
que ayudarán en el tratamiento.

Yo lo tuve que hacer. Cambié un poco mis hábitos alimenticios durante


aquellos años que me encontraba en plena guerra contra esta condición.
Me arriesgué. No te voy a mentir, me costó un poco dejar ciertos
alimentos e incorporar otros que siempre había ignorado. Pero terminé
por acostumbrarme, y me hizo bien.

Antes que nada, previo a empezar la dieta, debí limpiar mi cuerpo. Con
esto no me refiero a darme una ducha en el baño sino que estoy hablando
de limpiar nuestro cuerpo por dentro.

En primer lugar comencé dejando de ingerir las toxinas que no colaboran


para nada en la cura de la Vaginosis. ¿A qué me refiero? Por ejemplo al
cigarrillo y a la ingesta de alcohol, que ya han sido mencionados
previamente. Para comenzar con este paso, deberías también dejar de
lado el azúcar, el café, algunos productos lácteos, la sal, la carne y el
trigo.

En segundo lugar: deshaciéndonos de todas las toxinas que tenemos en


nuestro interior. Puedes lograr esto bebiendo mucha agua (todo lo que
puedas), e ingiriendo frutas frescas (también puede ser su jugo), que
además colaboran con su fibra para hacer más efectiva esta limpieza.

Todo esto lo logré también consumiendo legumbres y hortalizas de todo


tipo, y una vez que me sentí libre de toxinas, comencé a organizar mi plan
alimenticio.

Aún hoy, después de tantos años libre de VB, sigo con mi dieta, ya que no
estoy dispuesta a liberarme del bienestar que he conseguido gracias a
esto. Seleccionando ciertos alimentos y descartando aquellos que
empeoran el mal, se puede evadir ésta molesta enfermedad. Aquí te dejo
una lista con aquellos ingredientes que creo que no pueden faltar en tu
dieta diaria.

30
Agua: mucha agua. El agua no puede faltar a la hora de comer, pero
también debe estar presente durante todo el día para evitar que nos
deshidratemos. Consumir varios vasos de agua al día es importantísimo
para mantener el buen funcionamiento de nuestro organismo en general,
y la salud de nuestra vagina en particular, ya que balancea el PH.

Frutas frescas y hortalizas: la mayoría de las frutas frescas que se


consiguen en la verdulería son un gran aporte a tu día. En especial
aquellas que refuerzan tu sistema inmunológico con vitamina C (papaya,
limón, piña, naranja), y que harán que tu zona íntima esté siempre
protegida. Las legumbres ayudan a mantener alejadas las bacterias, así
que a la hora de almorzar o cenar en tu plato no pueden faltar verduras y
hortalizas, como espinaca, lechuga, espárragos y coliflor.

Yogur: siempre debe ser natural. Una taza diaria de este tipo de yogur no
debería faltar en tu dieta, ya que aportará Lactobacillus Bifidus y
Lactobacillus Acidophilus, y así las bacterias en tu vagina estarán siempre
en equilibrio.

Pescado: Deja los olores desagradables de lado, como hice yo, porque no
me quedó más opción que sumar pescados a mi alimentación para poder
combatir la VB. Muchos pescados son grandes fuentes de omega-3. Estos
ácidos grasos son antiinflamatorios, así que conviene consumirlos
semanalmente. El omega-3 está presente en la trucha de los lagos, en el
arenque, en el atún, en el salmón y en la sardina, para nombrarte solo
algunos de los pescados más comunes.

Hierbas: ya te mencioné el ajo, la cúrcuma, el neem, el aceite de árbol


de té, el jengibre, el perejil. También agregué a mi dieta albahaca y
cebollas. Todos alimentos sabrosos que sirven para una gran variedad de
comidas, y que además previenen infecciones y ayudan a acelerar la
curación de muchas enfermedades, entre las que podemos contar la
Vaginosis Bacteriana. Hay muchas personas a las que no les gustan las
hierbas. Son naturales y sanas, por lo que deberías incluirlas a tu dieta
diaria. Hay mil maneras de cambiarles un poco el gusto y de utilizarlas
mezcladas con otros alimentos que te harán olvidar que están presentes
en el plato. Deberías ir probándolas de a poco e ir incorporándolas a tus
comidas habituales.

31
Pasos A Seguir Para Librarte De Este Mal
Ya sabes que mi visita al ginecólogo no sirvió para mucho. Es por esto que
comencé a probar todo lo que caía en mis manos, hasta que me di cuenta
que en realidad, nada de lo que me pudieran vender en la farmacia me iba
a ayudar en esta batalla.

Es por esto es que comencé a volcarme hacia elementos naturales que


podía encontrar en mi cocina o en el supermercado de mi barrio. Consumí
varios, como te he contado, y a otros les pude dar diferentes utilidades
para poder combatir mi mal.

Seguramente a esta altura del libro ya conoces cuáles son los alimentos
que deberías utilizar y de qué manera aplicarlos para dejar atrás la
Vaginosis Bacteriana.

A aquellas personas que hace mucho vienen luchando y deben estar


cansadas de experimentar y también para aquellas que recién han
descubierto los síntomas y que han tenido la suerte de dar con este libro
de inmediato, quiero contarles cuáles creo que serían los tres pasos a
seguir para erradicar definitivamente la VB de sus vidas.

PLAN DE ACCIÓN:

 Vencer las bacterias malignas


 Limpiar la vagina
 Recuperar las bacterias benignas

Vencer las bacterias malignas: es el primer paso de este plan de


acción para decirle definitivamente “adiós” a la VB. Una vez que noté que
ni las cremas ni los geles ni los antibióticos aplastaban a las bacterias
definitivamente, pero que además me complicaron aún más, me volqué
hacia el cambio en mi alimentación. Las hierbas me dieron una gran
mano, y seguramente a ti te suceda lo mismo. Consúmelas o aplícalas
directamente sobre tu vagina como ya te lo he explicado en páginas
anteriores y verás los sorprendentes resultados que obtendrás.

Limpiar la vagina: cuando ya te hayas librado del flujo maloliente y


sepas que la VB está fuera de tu cuerpo, es hora de hacer una limpieza
para comenzar a formar nuevamente un buen entorno en tu vagina.

32
Hay que recuperar el ecosistema natural de tu zona íntima, como lo
estaba antes de que la Vaginosis atacara. ¿Qué puedes hacer? Debes
devolverle el clima ácido para que las bacterias malas no vuelvan y las
buenas puedan desarrollarse tranquilamente. Puedes utilizar vinagre de
sidra de manzana sobre la zona, o también agregando un poco a tu
bañadera cuando vayas a tomar un baño.

Recuperar las bacterias benignas: son las únicas que pueden


protegerte de bacterias malvadas que causen cualquier tipo de infección y
por eso es que deben estar cómodas y bien cuidadas, para que no vuelvas
a pasar por lo que sufriste.

Aquí es donde vuelvo a mencionar el yogur y sus Lactobacillus, el Bifidus y


el Acidophilus. Ya sea bebiéndolo, comiéndolo a cucharadas o utilizándolo
para una ducha vaginal, este producto te ayudará a aumentar las
bacterias amigas necesarias para proteger la zona.

Claro que hay más cosas para hacer ya que no todo termina aquí. Estos
son los pasos básicos que deberías seguir para recuperar tu salud y para
poder volver a estar tranquila, disfrutando de tu cuerpo sin inconvenientes
ni malos olores.

33
El Cambio Desde Adentro Hacia Afuera
Lo que explico a continuación es aplicable a todas las mujeres, sin
importar que hayan padecido VB o no.

Mantener higienizada la zona y estar alerta a los cambios es muy


importante para lograr tener tu vagina en perfectas condiciones y evitar
sustos. Son cuatro pasos muy sencillos, para los que necesitarás una
toalla limpia, jabón neutro, agua caliente y aceite de árbol de té.

Primero debes lavar todos los días tu zona inferior. El jabón debe ser
neutro (para decirlo más claro: sin aroma), de esta manera se evita que
se introduzca cualquier sustancia rara que pueda hacer peligrar el área.

Segundo, al agua caliente (¡no te quemes!) agrégale el aceite. Con tres


gotas basta. Sumando este producto natural estarás previniendo
infecciones y en especial, que la VB retorne. Además no sabes cómo
erradica el olor extraño.

Tercero, una vez que hayas enjuagado toda la zona, procede a secarla. Si
tu vagina está seca, no hay manera de que las bacterias se hagan un
festín. ¡Siempre limpia y seca! Para esto tienes la toalla, que debes
pasarla desde el frente hacia atrás.

Cuarto, para ya dar por finalizadas estas indicaciones, colócate ropa


interior limpia.

Dos veces al día basta para mantener tu vagina en perfectas condiciones,


alejando a las bacterias que solo crecen y se desarrollan en espacios
sucios y húmedos. Si logras que las condiciones no sean las apropiadas
para que retornen, estarás libre de VB y también de cualquier hongo o
infección vaginal que ande dando vueltas por la zona.

Este es el momento en donde cuentas con toda la información que has


estado buscando. Ahora sólo necesitas ponerte en acción ya que nadie
puede hacer esto por ti. Debes probar estos métodos y te sorprenderás
con los resultados.

Si estás esperando un bebé y estás sufriendo los estragos de la Vaginosis,


deberías seguir leyendo, porque el próximo capítulo está dedicado a ti.

34
Capítulo 4
En La Dulce Espera

35
Cuando La VB Ataca Durante El Embarazo
Ya te lo adelanté: estar en la dulce espera no te libra de padecer VB. De
hecho, a veces estar embarazada puede ampliar las probabilidades de que
este mal te ataque. El porcentaje de mujeres embarazadas con VB es muy
alto, con un promedio del 20%.

Claramente no es nada bueno que esto suceda mientras estás esperando


a tu bebé, porque puede traer algunas complicaciones durante los nueve
meses, durante el parto y también después de dar a luz.

Los especialistas aseguran que la Vaginosis puede ser una de las causas
de que los bebés nazcan prematuros cuando esto se puede evitar.
También de los dolores de parto antes de tiempo y del rompimiento de la
bolsa cuando aún no es hora.

Además, muchas de las infecciones que a veces suceden luego de tener al


bebé también pueden ser causadas por la presencia de esta enfermedad.
Algunas de estas son las que aparecen en las heridas de la cesárea, las de
post-endometritis y la amnionitis.

Como verás, si ya la VB es molesta en la vida diaria, imagínate si sumas a


esto el hecho de estar embarazada… ¡Es terrible y además preocupante!
Te afectará a ti, pero también al bebé que aún no ha salido de tu panza.

Muchos profesionales de la salud están en condiciones de afirmar,


mediante diferentes estudios, que la VB puede ser la causante de un gran
porcentaje de abortos que se dan en el segundo trimestre de embarazo. O
incluso de algunos embarazos ectópicos (el que se desarrolla fuera del
útero y no puede ser completado).

¡Pero no te alarmes! Porque de todas maneras, que estés en la dulce


espera no significa que no puedas curarla como todas las demás mujeres.

Por eso si estás embarazada, debes prestar particular atención a este


capítulo, ya que aquí encontrarás recomendaciones pensadas para el
momento particular que estás viviendo.

Si no estás embarazada, y estás planeando tener hijos, quizás sea


preferible que esperes. Es lo mejor que puedes hacer. Primero líbrate de
esta enfermedad y recupera tu salud, y luego procede a buscar ese niño o
niña que tanto quieres sin ningún tipo de preocupaciones.

36
La Vaginosis Bacteriana Juega A Las Escondidas
Cuando estás pensando en quedar embarazada y todo es planeado,
seguro pasarás por tu médico antes de proceder a concebir una nueva
vida. Vas a hacerte chequeos y no dejarás nada librado al azar, así que en
ese momento es muy probable que te enteres si padeces VB, si es que ya
no te has dado cuenta porque sus síntomas se habían hecho presentes.

Cuando ya estás embarazada pasas aún por más consultas médicas,


ecografías y análisis para descartar todo tipo de riesgos. Si no hay ningún
síntoma aparente y todo está en orden, es muy posible que tu ginecólogo
descarte hacerte chequeos específicos para la VB.

El asunto es que en la mayoría de los casos de mujeres que la padecen,


esta enfermedad no se hace visible. No hay signos de su presencia, lo que
complica bastante su detección y su posterior cura.

El flujo no se modifica demasiado, el olor no varía, no hay picazón ni ardor


al orinar; digamos que todos los síntomas característicos que nos ayudan
a identificar la VB no aparecen. Entonces es complicado que las mujeres
embarazadas sean diagnosticadas si estos signos están ausentes.

Sin embargo, si tu doctor o doctora supone que puede haber alguna


complicación o si tienes algún antecedente, seguramente decidirá que es
mejor quedarse tranquilos y cerciorarse que estés libre de infecciones.

Hay dos tipos de estudios, el criterio Amsel y el mancha Gram. En el


primer caso tus niveles de acidez, el olor y el flujo serán analizados. Todo
esto es lo que puede verse modificado si la VB está presente. En el
segundo caso se revisa el flujo; se junta en un tampón y se le hacen
algunos procedimientos para hacer un chequeo de bacterias.

En cualquiera de los dos casos, siempre es bueno saber el resultado y


quedarte tranquila que tu embarazo marchará normal y que estás libre de
Vaginosis.

37
Productos y Métodos Naturales
Para Embarazadas
Al saber que estás esperando un bebé, deberás cambiar muchos de tus
hábitos cotidianos. Si eres fumadora, te librarás del cigarrillo. Y no te
tentarás a tomar ni una copa de vino, porque el alcohol ha sido desterrado
de tu dieta debido a que estás creando una nueva vida y quieres que tu
hijo o hija nazca saludable.

Tampoco tomarás antibióticos, por lo que si tu ginecólogo descubre que


padeces de Vaginosis no podrá recetarte ningún tratamiento con drogas,
así que estás libre de probar todas aquellas cosas que no funcionan y que
te hacen gastar dinero, como me ha sucedido a mí y a muchas otras.

Si has estado leyendo el capítulo tres de este libro sabes que yo me curé
con métodos naturales, los que puedes aplicar durante los nueve meses
de espera y seguramente tendrás el mismo éxito que yo.

Hay algunos métodos que no te los recomiendo, porque tú estás en una


condición especial. Por ejemplo las duchas vaginales, que está
comprobado que tienen un alto riesgo para mujeres embarazadas y para
sus niños nonatos, desde producir un embarazo ectópico, hasta el peligro
de que tu hijo nazca con alguna infección. Así que dejemos las duchas de
lado, y concentrémonos en los siguientes remedios caseros y su utilización
para combatir la VB.

Yogur

Te habrás cansado de ver publicidades de productos lácteos hablando de


los beneficios del Lactobacillus, ¿no? Suena horrible este nombre y saber
que está dentro de uno de los potecitos que compras no es demasiado
tentador, pero lo cierto es que es muy positivo para tu salud.

El Lactobacillus es una bacteria del ácido láctico, que además está


presente en nuestro cuerpo, como por ejemplo en la vagina. Se trata de
una de esas bacterias buenas que nos ayudan. Los yogures, así como
otros alimentos fermentados, poseen una alta cantidad de Lactobacillus
(¡millones!), y esto a nosotras nos viene muy bien, porque nos dan una
mano para balancear el ácido de la vagina.

¿Recuerdas que ya te hablé del yogur? Bueno, te comenté que no todo


yogur sirve en estos casos. Para que nos ayude a combatir la VB, el yogur
que compremos debe ser natural, aquel que no está compuesto por
aditivos o colorantes.

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Una opción es consumir yogur dos veces por día hasta el momento en que
te olvides de los síntomas. Si no te gusta demasiado cómo sabe, que es el
caso de muchas personas, piensa que no solo estarás combatiendo la VB,
sino que además estarás incorporando calcio, potasio y proteínas a tu
dieta.

Como verás no era un cuento de nuestros padres cuando de pequeños nos


obligaban a consumirlo. ¡Haz el esfuerzo!

También puedes utilizarlo de otro modo más directo y que no te causará


inconvenientes: con un tampón higiénico, lo empapas en yogur y lo
insertas en la vagina.

Otra opción es utilizarlo como una ducha vaginal. Este es el método que
más usé en cuanto lo descubrí. Al cabo de una semana ya comenzarás a
ver los cambios, y al poco tiempo tu situación se normalizará.

Hojas De Té

Los nutrientes del té son conocidos a nivel mundial, y sus beneficios son
muy buscados a la hora de combatir enfermedades y dolores.

Existen tés de diferentes tipos (negro, blanco, verde, rojo), pero todos
contienen antioxidantes, potasio, vitaminas y ácido fólico, entre otras
propiedades.

Los taninos y la cafeína son alcaloides presentes en las hojas de té, que
poseen varios efectos, como ser estimulantes, astringentes y
antiinflamatorios, por lo que serán de gran ayuda para el mal que te
persigue.

Si bien el té en general se procesa para beber, en el caso de que tengas


que luchar contra la Vaginosis, te recomiendo que utilices sus hojas, pero
no para preparar infusión.

Debes conseguir una bolsita de hojas de té y empaparlas en agua bien


fría, y luego colocarlas sobre la vagina. Verás que en seguida el ardor y la
sensación de picor se esfumarán.

Continúa este tratamiento natural mientras desaparecen los síntomas de


la VB, ya que las propiedades de estas hojas estarán luchando además,
contra las bacterias dañinas.

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Vinagre De Sidra De Manzana
y Aceite De Árbol De Té

Desde la antigüedad este aceite que se obtiene de las hojas del árbol de
té (que no es la planta que sirve para hacer infusiones; no se debe
confundir) se utiliza en la medicina no tradicional.

Es antiviral, antiséptico, desinfectante y antiinflamatorio, y gracias a sus


múltiples propiedades es recomendado para combatir ciertas dolencias,
entre las que se encuentran precisamente las infecciones vaginales.

Otro poco hace el vinagre de sidra de manzana, que es muy bueno para
luchar contra las infecciones en general, ya que además de potasio,
pectina y ácido acético, posee ácido málico, que combate hongos y
bacterias.

Mezclando estos dos productos naturales encontrarás un excelente


remedio casero para olvidarte pronto de la Vaginosis Bacteriana.

Una manera de proceder es agregando dos cucharadas de este vinagre y


una cucharada de este aceite al agua de la bañadera. Además de un baño
relajante, estarás comenzando a tratar tu condición vaginal.

Otra forma es remojar un tampón en el aceite de árbol de té e


introducirlo; así se limpia tu vagina de una manera muy simple.

Agua Fría

No hay muchas sorpresas con respecto a esto, el título lo dice


prácticamente todo. Estamos hablando de agua, pero en este caso fría,
bien fría. No puedes decirme que te cuesta encontrar este remedio casero!

Piensa que el agua es lo primero que utilizamos cuando tenemos


sensación de ardor, justamente porque la calma y además, nos
proporciona la sensación de quitar el dolor de forma inmediata.

Seguramente, desde que padeces VB la has utilizado varias veces, porque


antes de rascarnos, un poco de agua fría en la zona nos alivia
rápidamente. No hay mucho que decir además de lo que ya sabes: lavar
la vagina con agua fría es un remedio inmediato. Si te hielas de solo
pensarlo, podrías mojar un trapo o toalla con agua fría y dejarla sobre la
superficie por un rato hasta que disminuya la incomodidad.

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Ácido Bórico

Quizás te suena raro, pero no es imposible de encontrar. En las farmacias


y sin receta puedes conseguir ácido bórico en escamas o en polvo. Este es
un compuesto químico y es utilizado como remedio antiséptico y antiviral.

Con unos 500 gramos de este compuesto puedes crear, usando agua
hervida, una cápsula para introducir en tu vagina por las noches. A la
mañana la quitas y limpias bien toda la zona.

Con la aplicación directa estarás ayudando a eliminar las bacterias en


poco tiempo. ¡Pruébalo! Hazlo hasta que te olvides de tus síntomas.

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Capítulo 5
Una Buena Dieta Ayuda A Combatir La VB

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Construyendo Una Defensa Fuerte
Ya te he hablado sobre los alimentos que puedes consumir o utilizar para
comenzar la cruzada contra la Vaginosis Bacteriana. Estos son combativos
cuando ya sabes que la tienes y no te queda más remedio que buscar una
cura. Pero existen algunos elementos que sirven para mantener el
bienestar vaginal, construyendo escudos contra infecciones, bacterias y
hongos que quieran enfermarte.

Esta dieta es saludable en todo sentido. Son productos sanos y naturales


que harán bien a tu organismo y, además, protegerán tu zona íntima.

Con una alimentación consciente eliminarás las probabilidades de que la


VB aparezca en tu vida o que regrese, si ya ha estado atormentándote.
Por eso es bueno saber qué vale la pena comer y qué es mejor evitar.

Siendo selectiva pude superar este mal y aún hoy logro mantenerme sana
después de tantos años. Pero no solo voy a darte un listado de
ingredientes o alimentos que debes sumar a tu dieta sino que también voy
a compartir contigo algunas de mis recetas y preparaciones, así no tienes
ninguna excusa para no consumirlos.

Hierbas

Jengibre, ajo, cebollas, perejil, cúrcuma, albahaca… ¿qué más te nombré


en capítulos anteriores? La investigación que realicé mientras estaba en
plena guerra contra la Vaginosis Bacteriana me hizo descubrir las
propiedades de muchas hierbas, y por eso le estoy eternamente
agradecida.

Las hierbas y sus propiedades actúan sobre unas cuantas enfermedades y


dolencias. Ayudan a desinflamar, a curar infecciones, a prevenir virus y
bacterias. Es indispensable incorporarlas en la mayor cantidad de comidas
posible.

Es bueno no dejar de lado las hierbas cuando cocinamos. Tenemos que


pensar en la salud de nuestra vagina, en que pretendemos que la VB no
nos ataque e impida que disfrutemos de nuestro día a día, sin olores, sin
picazones y sin vergüenza.

Si no te gusta comerlas directamente, te voy a dar una idea para que


puedas utilizarlas para acompañar otras preparaciones.

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¿Cómo preparar el aceite de hierbas?

Necesitas: ½ cucharada de sal; aceite de oliva (2 tazas); hierbas frescas


(2 tazas); botellitas con tapa.

Preparación: puedes elegir albahaca, jengibre, perejil o ajo, por ejemplo;


o incluso combinarlas. Las mezclas bien y le agregas el aceite. Luego le
pones la sal. Remueves y dejas reposar. Puedes colocar la mezcla en
pequeñas botellas, luego de colarla, y conservar en la heladera o en un
lugar fresco.

Este aceite de hierbas es muy bueno para cubrir los pescados antes de
ponerlos al horno, para darle sabor al pollo o a otras carnes, e incluso
para la ensalada.

Frutas

Nada más sano y nutritivo que consumir frutas.

Las frutas frescas pueden comerse en el desayuno, como almuerzo o


incluso como postre.

Son excelentes alimentos para disfrutar entre comidas. Son frescas,


sacian tu apetito y están repletas de propiedades antioxidantes. Además
tienen propiedades rejuvenecedoras, ¿ahora llamé tu atención?

Puedes consumir todo tipo de frutas frescas, en especial aquellas que


poseen mucha vitamina C. Las más recomendables son: piña, melocotón,
naranja, pera, banana, durazno, fresas, limón, manzanas y uvas. Puedes
comerlas por separado o mezclarlas, como en la receta a continuación.

¿Cómo preparar ensalada de frutas?

Necesitas: uvas verdes (1 taza); fresas (1 taza); melón (1 taza y ½); ¼


de jugo de uva; ¾ de jugo de naranja; 2 cucharadas de jugo de limón.

Procedimiento: primero que nada debes combinar los jugos. Tanto el jugo
de naranja, como el de limón y el de uvas deben ser frescos. Debes evitar
comprar los paquetes de jugo en polvo que venden en los supermercados,
porque están llenos de aditivos, nada tienen de natural y estaríamos
tirando todo el esfuerzo por la borda. Mezclas todo muy bien y lo colocas
en un tazón o en una jarra.

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En otro tazón o bowl más grande puedes colocar las uvas partidas por la
mitad, con las fresas también cortadas en dos y el melón en pequeños
trozos. A esto le agregas el jugo y mezclas bien.

Antes de consumir, puedes enfriar esta exquisita ensalada de frutas en la


heladera por un par de horas. ¡Pura vitamina C!

Legumbres

Ya te recomendé el jugo de legumbres, que es tan bueno como consumir


las legumbres directamente. Su valor alimenticio apenas varía. Por lo que
tanto agregarlas a tus comidas como beber el juego hará que los
antioxidantes y las propiedades antiinflamatorias cumplan su efecto.

Puedes utilizar tomate, espinaca, lechuga, espárrago, remolacha, brócoli,


zanahoria, pimiento y coliflor, entre otras. Eso sí, trata siempre de
preparar las legumbres al vapor o saltearlas con verduras (¡queda
riquísimo y es muy sano!), o incluso cocerlas. Es mucho mejor que
hervirlas o freírlas. El modo de preparación influye bastante si lo que
buscamos son buenos resultados para nuestro organismo.

Ya sabes por qué Popeye siempre tenía tanta fuerza y podía luchar contra
los malvados de turno, ¿no? Sí, porque consumía mucha espinaca.
Haciendo lo mismo, tú también puedes lograr que tus bacterias benignas
saquen muchos músculos y defiendan tu vagina.

¿Cómo preparar jugo de espinaca?

Necesitas: 2 manzanas; ½ limón o naranja; 1 atado de espinacas.

Procedimiento: asegúrate de lavar bien las manzanas y también las hojas


de las espinacas. Luego pela el medio limón y quítale todas las semillas.
Lo mismo si prefieres utilizar naranja en vez de limón. Colocas todos los
ingredientes en una mezcladora, y listo.

Si tienes una juguera, mucho mejor. No me digas que esto te disgusta,


¡vamos, te sorprenderás con el exquisito sabor de esta bebida!

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Pescado

¿No te gusta el pescado? No eres un caso aislado. A muchas personas no


les gusta el sabor. Incluso no soportan el olor. Pero el pescado es un
alimento muy necesario en nuestra dieta, porque es fuente de omega-3.

Este ácido graso nos es imprescindible, y nuestro cuerpo no lo genera


naturalmente. Es por eso es muy importante consumir productos que lo
contengan. Por ejemplo… ¡el pescado!

Vamos, ¡has el esfuerzo! Consumir pescado no solo hará que tu vagina se


mantenga sana, también estarás minimizando los riesgos de padecer
artritis, algún cuadro cardíaco o, incluso, cáncer.

Podría nombrarte todos los productos de la pescadería, pero te voy a


recomendar algunos como la trucha de los lagos, la caballa, el atún, las
sardinas y el salmón. Y justamente, hablando de salmón…

¿Cómo preparar salmón al horno con salsa?

Necesitas: pimienta; sal marina; jugo de limón (2 cucharaditas); 1


salmón; menta fresca (2 cucharaditas); jengibre molido (1 cucharadita);
jugo de lima (1 cucharadita); ½ taza de cebollas verdes picadas; 1
tomate.

Preparación: comienza a precalentar el horno. Dentro del mismo coloca


durante unos minutos la cazuela que vas a utilizar para preparar este
plato.

Mientras tanto, parte al medio el salmón, frótalo con un poco de sal y


pimienta y échale encima el jugo de limón. Luego de 10 minutos, sacas la
cazuela y colocas allí el salmón ya condimentado. Nuevamente la pones
en el horno a temperatura media. Con un tenedor puedes ir controlando
para ver cuándo está listo.

Para la salsa cortas el tomate en cubos, picas la cebolla verde, le agregas


el jengibre molido, el jugo de lima y la menta fresca. Mezclas todo y luego
cubres el salmón, una vez asado, con esta preparación. Puedes agregarle
un poco de aceite de oliva y decorar con una hojita de menta. Nada
complicado, ¿verdad?

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Yogur

Olvídate de ese envase colorido y saborizado que te venden en los


supermercados. O de ese que incluye cereales, o que reposa sobre un
colchón de frutas y que tan apetecible luce en las publicidades televisivas.

Siempre que hablo de yogur hablo del natural, que no tiene ningún tipo de
aditivos y que está repleto de esos Lactobacillus que ya te comenté que
mantienen el equilibrio de la flora bacteriana de tu vagina.

Con una taza al día de este yogur alcanza y mejor que comprarlo es
prepararlo con tus propias manos. ¿Qué más natural que un yogur hecho
en casa?

¿Cómo preparar yogur casero?

Necesitas: jarras con tapas (todo muy limpio); leche descremada (1 litro);
cultivo iniciador (¼ de taza); 1/3 de leche en polvo; gelatina sin sabor (1
cucharadita).

No hay que agregar azúcar ni ningún otro tipo de endulzante, recuerda


que tiene que ser natural para ser nutritivo y para que se dé el efecto que
buscamos.

Procedimiento: en una taza grande colocas el cultivo iniciador y le sumas


la leche en polvo. Luego le agregas la gelatina sin sabor; esto sirve para
hacer un poco más espesa la consistencia de la preparación. Debes
calentar la leche, y luego de a poco la vas vertiendo en la mezcla. Tapas
el tazón y lo colocas en el horno a una temperatura baja. Lo dejas allí por
siete horas y luego, ¡a consumirlo!

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Finalizando
Este Recorrido

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No te estoy mintiendo. Esto no es un engaño. Yo estuve en tu lugar y sé
por lo que estás pasando. Pero como te demostré a lo largo de estas
páginas, la Vaginosis Bacteriana es perfectamente curable.

El camino es difícil y te he contado por todo lo que pasé. Pero no es


imposible, mucho menos si actúas rápidamente y sigues todos los
consejos.

Mentalizarse es lo más importante, estar convencida de que te curarás


rápido, y siguiendo al pie de la letra los diferentes procedimientos
naturales, tu cura puede ser efectiva en poco tiempo.

¡Mucha suerte para atravesar estos momentos!

Estoy convencida de que lo lograrás y podrás dejar atrás esta


enfermedad, así como lo hice yo. Confío en ti.

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