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EVOLUCIONISMO CULTURAL

Se entiende por evolución cultural la transformación a lo largo del tiempo de elementos


culturales de una sociedad (o una parte de esa). La cultura se puede definir como el desarrollo
de los usos, costumbres, religiones, valores, organización social, tecnología, leyes, lenguajes,
artefactos, herramientas, transportes, se desarrolla por la acumulación y transmisión de
conocimientos para la mejor adaptación al medio ambiente.

La cultura aceleró el proceso evolutivo aproximadamente 60.000 años atrás cuando los
humanos modernos salieron de África en pequeños grupos sociales que involuntariamente
reconfiguraron el mundo en tan solo unas decenas de miles de años. La cultura se convirtió en
una estrategia de supervivencia pues adaptaron aptitudes de transmitir y
desarrollar Conocimientos, habilidades y tecnología; características que hicieron más humanas
las nuevas tierras y recursos. En definitiva, el ser humano se ha acondicionado a casi todos los
medios de la tierra. La identidad cultural reside sobre dos pilares fundamentales que separan
cualitativamente a los humanos del resto de las especies respecto al potencial evolutivo:
el aprendizaje social y la Teoría de la mente.

A pesar de que algunos animales parecen disponer de tradiciones culturales como los
chimpancés que cascan las nueces con piedras o los pájaros que picotean las tapas de leche
para beberla; esta pericia no evoluciona o mejora con el transcurrir del tiempo, y esto no
sucederá a menos que adquirieran la teoría de la mente verdadera y aprendizaje social. Sin
embargo, las sociedades humanas, por medio de la adaptación cultural acumulativa, se
desarrollan y evolucionan gradualmente. A medida de que las personas se imitan unas a otras,
eligen y modifican las tecnologías existentes van almacenando conocimientos y habilidades. El
resultado de todos estos procesos es una cultura variada y compleja.

Las primeras exposiciones elaboradas de esta doctrina corresponden a Taylor y a Morgan, que
publicaron sus obras en 1865 y 1877, respectivamente. Dado que Charles Darwin ya había
publicado El origen de las especies en 1859, sería natural suponer que el evolucionismo
cultural fue una ampliación del evolucionismo biológico darviniano. Sin embargo, no se trata
exactamente del mismo concepto de evolución, aunque desde luego ambos reflejan el espíritu
intelectual del momento en diferentes terrenos. El evolucionismo biológico concebía a todos
los géneros y especies existentes como fruto del desarrollo, a lo largo del tiempo, de una sola
forma original que iba diferenciándose progresivamente. El evolucionismo cultural, en cambio,
consideraba que todas las culturas del planeta correspondían a fases distintas dentro de una
única línea evolutiva, idéntica para todos los pueblos. Así, la doctrina evolucionista
representaba el polo opuesto a la teoría de la degradación. Para Taylor y Morgan, todos los
pueblos y sociedades iban desarrollando su cultura gradualmente, aun ritmo distinto, por
supuesto, y dando algún paso atrás de vez en cuando. Dado que la secuencia de desarrollo era
la misma para todos, las diferencias observables entre los pueblos correspondían al nivel
cultural alcanzado. Así como Morgan significó un hito en el intento de fijar una racionalidad en
el desarrollo de la humanidad desde la condición primitiva hasta la actual civilización, Tylor
representa la más aguda elaboración y discusión del concepto de cultura entendido en su
sentido moderno. Morgan divide al período del salvajismo en tres subperíodos, el inferior,
el medio y el superior; y la condición de la sociedad en cada uno distinguirá como el “estadio”
inferior, medio y superior de la barbarie.
ESTADIO INFERIOR DEL SALVAJISMO: Período que comienza con la infancia del hombre y que
termina con la adquisición de una subsistencia a base de pescado y el conocimiento
del fuego. Comienza la palabra articulada.

ESTADO MEDIO DEL SALVAJISMO: Adquirida su subsistencia basándose en pescado y conocido


el fuego, termina con la invención del arco y de la flecha. Mientras perduraba esa condición,
el hombre se diseminó desde su morada originaria, por sobre la mayor parte de la superficie
de la tierra.

ESTADIO SUPERIOR DEL SALVAJISMO:Terminó con la invención del arte de la alfarería. Este
estadio clausura el período del salvajismo.[7]

ESTADIO INFERIOR DE LA BARBARIE: El arte de la alfarería, puede elegirse para fijar una línea
de demarcación, arbitraria entre el salvajismo y la barbarie. Al tratar de fijar su término y
el comienzo del estadio medio, Morgan va a distinguir entre Hemisferio Occidental y
Oriental.[8]

ESTADIO MEDIO DE LA BARBARIE: Comienza en el hemisferio oriental, con la domesticación de


animales, y, en el occidental, con el cultivo a base de riego, y con el uso del adobe y de la
piedra en la arquitectura. Su término puede fijarse en la invención del procedimiento de
fundir el hierro mineral. Coloca en este estadio a los indios pueblos de Nuevo Méjico, Centro
América y Perú.

ESTADIO SUPERIOR DE LA BARBARIE: Comenzó con el trabajo del hierro y terminó con la
invención de un alfabeto fonético y el uso de la escritura en la composición literaria. Coloca
aquí a las tribus griegas de la edad de Homero, a las tribus italianas, antes de la fundación de
Roma, y a las germánicas.

ESTADIO DE LA CIVILIZACIÓN: Se divide en antiguo y moderno. Puede ser admitida, como


equivalente, la escritura jeroglífica en piedra.

Con respecto a una clasificación de la evolución homínida, Edward Tylor, en su obra


“Investigaciones sobre la historia primitiva de la humanidad y sobre el desarrollo de la
civilización”(1865), expone que “…la vida humana puede clasificarse toscamente en tres
grandes estados, salvaje, bárbaro y civilizado, que pueden definirse como tipos.”[9]

El estado inferior es aquel en el que el hombre se alimenta sólo de plantas y


animales silvestres, no cultiva la tierra ni cria animales domésticos. Los salvajes debieron
habitar en las selvas tropicales, con los elementos necesarios para su subsistencia a su
alrededor; mientras que en las regiones más pobres y más frías, tendrían que llevar una vida
errante buscando alimento. No pueden extraer metales del mineral, permaneciendo por lo
tanto en la Edad de Piedra.

Así como para Morgan, la invención del arte de la alfarería, marca el paso del salvajismo a la
barbarie; para Tylor los hombres se elevan al estado siguiente, cuando empiezan a cultivar los
campos. Se establece así la vida regular y estable de los pueblos y ciudades, con beneficios
para las artes, conocimientos y gobierno. En su mayor parte, las naciones se han elevado a la
edad de los metales.

“Por último, el estado civilizado puede considerarse que comienza con el arte de la escritura,
la cual, archivando la historia, la ley, los conocimientos y la religión para el servicio de las
edades venideras, enlaza lo pasado a lo por venir en una no interrumpida cadena de progreso
intelectual y moral.”[10]

“Es así como el esquema general de los evolucionistas se mueve en un sentido jerárquico.
Desde un punto, imaginario, como partida del desarrollo propiamente humano, al que se
denomina salvajismo inferior, resalta la partida del camino a recorrer. Pasando luego a dos
subestadíos mas que completan esta etapa primitiva, llamados salvajismo medio y superior.
Desde el imaginado grado cero hasta la finalización del salvajismo se dibuja el período más
primigenio del hombre, el más primitivo. El ingreso a la barbarie anuncia el pase a una
instancia intermedia entre aquel salvaje prototípico y la civilización tan cotidiana. Los dos
primeros subestadíos, serán la otra cara del primitivismo.”[11]

Cuadro basado exclusivamente en las síntesis de Morgan y Tylor.[12]

Ambos autores, dan entonces, un carácter jerárquico a los estadios en los que dividen al
desarrollo del hombre, clasificándolos según los grados de sus relativos progresos. Podemos
así encontrar, en estas clasificaciones, algunas características importantes de destacar.

q El orden meramente jerárquico comienza a tener una cronología; el salvajismo antecede


y antecedió a la barbarie, y ésta a la civilización. Ésta es una cronología ordinal,[13]que permite
aseverar que donde hay civilización ha habido antes barbarie y salvajismo y donde hay
barbarie ha habido antes salvajismo.

q Se agrega a ésta la cronología cardinal, donde hay una época salvaje, una bárbara y otra
civilizada; con un momento cierto que comienza para cada uno de los estadios.

q Estas cronologías permiten datar el curso entero de la humanidad con fecha cierta.

“La humanidad es entonces tipificada, asentándose en una datación cierta basada en la


primera aparición tipológica en el tiempo.”[14]

El hombre comienza entonces en el cuaternario, hace unos cien mil años, y pasó a la barbarie
hace unos cuarenta mil años, para acceder a la civilización hace unos cinco mil años.

Tanto Tylor como Morgan, especialmente este último, reconocen diferencias de condiciones,
desarrollo y de cultura dentro de un mismo período, en diferentes puntos del planeta.[15] Sin
embargo, adjudican características parecidas en el estadio correspondiente. Resulta
significativo observar el enfoque etnocentrista de sus apreciaciones, otorgándole a la propia
cultura, el papel de máxima expresión “civilizada”, y utilizándola como parámetro válido para
categorizar a las otras culturas.

“…las naciones arias hallarán el tipo de la condición de sus antepasados remotos que se
encontraban en el salvajismo, en la de los australianos y polinesios; los del estadio inferior de
la barbarie en la de algunos indios pueblos de América, y los del estadio medio en la de los
indios pueblos con los cuales su propia experiencia en el estadio superior se vincula
directamente.”[16]

Existen en la historia, sobradas muestras de este tipo de pensamiento europeo con respecto a
las otras culturas, ya sean indígenas u orientales. Bastaría con remontarse al siglo de la
conquista, el siglo XV, y recorrer la obra “civilizadora” de dicho emprendimiento. Por eso no
debe sorprendernos el etnocentrismo de la antropología del siglo XIX.
“…el etnocentrismo fue un rasgo predominante de la antropología en el siglo XIX. Para ser más
precisos, diremos que el etnocentrismo se expresaba fundamentalmente en la
concepción teórica que sustentaba las obras de mayor envergadura. El contexto valorativo se
servía de los datos empíricos para producir una visión a través de la cual la dominación política
y la expoliación económica de los pueblos bárbaros, primitivos, por parte de las naciones
capitalistas civilizadas, quedaba perfectamente legitimada por la misión civilizadora de los
hombres blancos y de sus instituciones.”[17]

No debemos circunscribir al etnocentrismo, como a un rasgo exclusivo de la antropología, sino


como a un elemento ideológico particular de la civilización europea y occidental en el siglo
XIX.

Lewis Henry Morgan

Antropólogo estadounidense. Estudió la vida de los indios de Norteamérica y recogió una


enorme cantidad de datos sobre la historia de la sociedad primitiva, que le sirvieron de base
para escribir su libro “La sociedad primitiva” (1877). Se le debe el intento de dividir en
períodos la historia de la sociedad anterior a la aparición de las clases, intento valioso por la
tendencia a relacionar cada período con el avance de la técnica de la producción, pese a que la
división en sí ya haya envejecido. Morgan ha sido uno de los primeros en establecer que
la familia es un fenómeno histórico, que cambia a la par que la sociedad evoluciona. Fue uno
de los pensadores más influyentes del siglo XIX, no solo para el futuro de la antropología, sino
también para el futuro del capitalismo y de la política mundial. Su punto de vista fue
profundamente capitalista, los trabajos que realizó sobre la evolución, fue interpretado por los
eminentes pensadores Marx y Engels, utilizando este último los aspectos y puntos, más
destacados de su obra. Se interesó por la revolución industrial.

Edward Burnett Taylor

Antropólogo británico , considerado, junto con el norteamericano Lewis Henry Morgan , como
uno de los padres de la antropología moderna.

Fue profesor de antropología en la Universidad de Oxford, Sus principales obras


son: Investigaciones sobre la historia primitiva de la humanidad y sobre el desarrollo de la
civilización (1865), Cultura primitiva (2 volúmenes, 1871) y Antropología (1881), un resumen
de los conocimientos de su época. Fue un pionero en la antropología que resumió la misma en
1871 como el conocimiento, las creencias, el arte, la moral, el derecho, las costumbres y
cualesquiera otras capacidades y hábitos adquiridos por el hombre en cuanto miembro de la
sociedad.1 También definió el concepto de cultura como «el conjunto complejo que incluye
conocimiento, creencias, arte, moral, ley, costumbre, y otras capacidades y hábitos adquiridos
por el hombre como miembros de una sociedad».