You are on page 1of 2

ARGUMENTACION RESPECTO A LA SITUACION DE LA SOCIEDAD ANTE

UNA TRADICION AUTORITARIA EN UNA REPUBLICA AGROEXPORTADORA


DEPENDIENTE
Autoritarismo
El autoritarismo es una modalidad del ejercicio de la autoridad en las relaciones
sociales, por parte de alguno o algunos de sus miembros, en la cual se extreman la
ausencia de consenso, la irracionalidad y la falta de fundamentos en las decisiones,
originando un orden social opresivo y carente de libertad para otra parte de los
miembros del grupo social. El término se utiliza para calificar a organizaciones o
estados que pretenden conservar y gestionar el poder político mediante
mecanismos no democráticos. Es muy conocida la división de Juan J. Linz entre
régimen autoritario y régimen totalitario, paralela a la de Hugh Trevor-Roper entre
fascismo y fascismo clerical.
Características
En un sentido estrictamente técnico, es la forma política en la que el Estado, es
decir, el conjunto de instituciones que ostentan el poder político en una delimitación
territorial sobre un conjunto de ciudadanos, se identifica con un partido político, cuya
función sería servir de nexo entre el poder político y el ciudadano.
El dictador militar Francisco Franco afín a los ideales totalitarios y represivos del
Eje, tras la derrota en la Segunda Guerra Mundial sumió a la España del franquismo
en un aislamiento internacional livianamente maquillado por el ferviente
anticomunismo compartido con los Estados Unidos de América. Esta concepción
del Estado y su identidad con el partido se puede contraponer a los sistemas
políticos occidentales de hoy en día, en los que el Estado funciona como un ente
superior, siendo así desligado del partido, que a pesar de tener cierto nivel de control
sobre el Estado, no puede invadir competencias ajenas y hacerse con el control
absoluto, es decir, fundirse con el Estado.
A pesar de que la mayor parte de los autoritarismos actuales funcionan como un
sistema monopartidista, el hecho de que sólo exista un partido no es lo
suficientemente concluyente como para decir que tal Estado es autoritario.
Igualmente, no es correcto decir que un Estado, por el mero hecho de disponer de
varios partidos, no es autoritario. No hay más que recordar aquellos turbulentos
momentos acaecidos durante la Revolución Francesa, en los que a pesar de existir
varios partidos, se presentaba un autoritarismo evidente. El partido que llegaba al
poder pasaba a ser el Estado, y gracias a ello, se dieron tremendas atrocidades,
delitos capitales por motivos políticos y con efectos retroactivos, el exterminio
administrativo de los rivales de los demás partidos.
Orígenes
A lo largo de los siglos, la preocupación principal de los estudios de la teoría política
ha sido la teoría del Estado. Platón contribuyó a los cimientos de esta teoría con su
discurso de La República, en el que intentaba reconciliar la teoría moral con la
práctica política mediante el diseño de una comunidad en la que la propiedad fuera
común y el gobierno estuviera en manos de una aristocracia de reyes-filósofos que
educaran a los más jóvenes. Estas doctrinas, en una versión muy tergiversada, han
sido utilizadas en los tiempos modernos como sustrato del sistema de gobierno
denominado 'autoritarismo.
Antiautoritarismo
Las distintas escuelas políticas e ideologías poseen diversos enfoques y soluciones
contra el autoritarismo.
Anarquismo
Desde la perspectiva anarquista es un régimen autoritario todo régimen que
imponga el poder económico y político de un sector (e.g. Estado, cártel, etc.), y que
por tal razón subordine involuntariamente la acción voluntaria no-agresiva del
individuo, que limite la capacidad de los grupos sociales de asociarse libremente y
determinar su destino en autonomía. Estos desequilibrios serían posibles gracias a
la existencia del poder coactivo o amedrentador, ya sea mediante la violencia o el
chantaje, sin el cual nadie estaría obligado a someterse a una autoridad de éste
tipo.
Los anarquistas consideran que el autoritarismo institucionalizado es un problema
estructural complejo que no se soluciona cambiando de autoridades sino a través
de una transformación profunda del modelo de desarrollo humano basándose en
leyes, administraciones, asociaciones, cooperación e instituciones voluntarias.
Comunismo
Desde la perspectiva comunista la raíz del autoritarismo radica en la lucha de
clases. La clase capitalista, propietaria y en control de los medios de producción
(empresas, fábricas, centros financieros, transportes, medios de comunicación, etc.)
utiliza ese poder para dominar a la mayor parte la población, e imponer sus
intereses, muchas veces en contra del interés de la mayoría.
La principal política antiautoritaria del comunismo es la eliminación de las clases
sociales y el establecimiento de una sociedad sin clases, aboliendo la propiedad
privada de los medios de producción.
Liberalismo
El liberalismo tiende a considerar que el núcleo principal del autoritarismo radica en
la concentración de poder político. Por lo tanto sus principales políticas
antiautoritarias se orientan a limitar, dividir y controlar el poder del Estado. Por ello
el liberalismo concede especial importancia a la Constitución y el constitucionalismo
y a reducir en todo lo que sea posible el Estado. Un derivado del antiautoritarismo
liberal son las políticas antitrust o antimonopólicas, que consideran que la
concentración del poder económico es una modalidad del autoritarismo, y que
también debe ser limitado, dividido y controlado.