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UNIVERSIDAD NACIONAL MAYOR DE SAN MARCOS

CURSOS GENERALES

IMPORTANCIA DE LAS MOLECULAS EN


LA ALIMENTACION Y LA SALUD
ESTUDIANTE (S):
 Lizbeth Alexandra Escobar Quispe ………18160228
 Joel Alberto Vilca Tarazona……18200105
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DOCENTE:
MATERIA: BIOLOGIA
AULA /SECCION: 301/1

2018
LIPIDOS

Al igual que los carbohidratos, los lípidos se utilizan en su mayor parte para aportar
energía al organismo, pero también son imprescindibles para otras funciones como
la absorción de algunas vitaminas (las llamadas liposolubles) y para la síntesis de
hormonas. Los lípidos o grasas son la reserva energética más importante del
organismo en los animales (al igual que en las plantas son los glúcidos). Esto es
debido a que cada gramo de grasa produce más del doble de energía que los demás
nutrientes, con lo que para acumular una determinada cantidad de calorías sólo es
necesaria la mitad de grasa que sería necesaria de glucógeno o proteínas.

Están presente en los aceites vegetales, en las grasas animales.

A pesar que los lípidos contiene un grupo muy heterogéneo de compuestos, la


mayor parte de los cuales consumismos proceden del grupo de los triglicéridos. En
los alimentos que normalmente consumimos siempre nos encontramos con una
combinación de ácidos grasos saturados e insaturados, los saturados son más
difíciles de utilizar por el organismo ya que las posibilidades de combinarse con
otras moléculas están limitadas. Esta dificultad para combinarse con otros
compuestos hace que sea difícil romper sus moléculas en otras más pequeñas para
poder atravesar las paredes de los capilares sanguíneos y membranas celulares. Por
eso , en determinadas condiciones pueden acumularse y formar placas en el interior
de las arterias(arterioesclerosis)

Siguiendo en importancia nutricional se encuentran los fosfolípidos , que incluye


fosforo en sus moléculas podemos encontrarlas en huevos y carnes , forman las
membranas de nuestras células y funcionan como detergente biológico

El colesterol desempeña diferentes funciones dentro del organismo aunque no se le


considera un nutriente esencial
> básico en la formación de la membrana celular
>Síntesis de hormonas sexuales como testosterona y cortisol
>Síntesis de sales biliares
Podemos encontrar en hígado de cerdo , carne de ternera , yema de huevo
Necesidades De Lípidos

Se recomienda que la grasa en las dietas aporten entre un 35% de las necesidades
energéticas diarias Pero nuestro organismo no hace el mismo uso de los diferentes
tipos de grasa, por lo que este 30-35% deberá estar compuesto por un 7-8% de
grasas saturadas (grasa de origen animal), un 15-20% de grasas mono insaturadas
(aceite de oliva) y un 5% de grasas poliinsaturadas (aceites de semillas, frutos secos
y pescado). Además, hay ciertos lípidos que se consideran esenciales para el
organismo, como el ácido linoleico que si no están presentes en la dieta en
pequeñas cantidades puede producir enfermedades y deficiencias hormonales.
Éstos son los llamados ácidos grasos esenciales o vitamina F.
Si consumimos una cantidad de grasas mayor de la recomendada, el incremento de
calorías en la dieta que esto supone nos impedirá tener un aporte adecuado del
resto de nutrientes energéticos sin sobrepasar el límite de 8 calorías aconsejable. En
el caso de que este exceso de grasas esté formado mayoritariamente por ácidos
grasos saturados (como suele ser el caso si consumimos grandes cantidades de
grasa de origen animal), aumentamos el riesgo de padecer enfermedades
cardiovasculares como la arteriosclerosis, los infartos de miocardio o las embolias .

Beneficios del consumo de lípidos


•Aportan energía: Los lípidos proporcionan una forma más densa de la energía o
calorías que los carbohidratos o las proteínas. Un gramo de grasa proporciona 9
calorías, mientras que un gramo de carbohidratos o proteínas sólo proporciona 4
calorías
•Absorción de vitaminas: la grasa ayuda en la absorción y el almacenamiento de
ciertas vitaminas esenciales. Las vitaminas solubles en grasa A, D, E y K dependen de
los lípidos para su absorción, transporte y almacenamiento en tu cuerpo
•Ácidos grasos esenciales: Ciertos tipos de lípidos son considerados ácidos grasos
esenciales ya que el cuerpo no es capaz de fabricarlos y deben provenir de tu dieta.
Los ácidos grasos omega-3 son un tipo de grasa esencial que se encuentra en los
pescados grasos, como el atún, el salmón y el mero y en algunos frutos secos. Estos
lípidos son esenciales para el mantenimiento de la función cerebral y pueden
reducir la inflamación en tu cuerpo.

Enfermedades relacionadas al consumo de lípidos

•Aterosclerosis: Es una enfermedad producida por la acumulación de grasa a modo


de placas (ateromas) en la parte interna de las paredes de las arterias. Conforme
estas placas van creciendo se va produciendo un estrechamiento de la luz arterial y,
por lo tanto, el flujo sanguíneo disminuye. Además, si en un momento determinado
esta placa se rompe se puede formar un coágulo que puede llegar a bloquear la
circulación sanguínea y, como consecuencia, los órganos abastecidos de sangre por
la arteria afectada se verán privados de oxígeno y sus células llegarán a sufrir
importantes daños e incluso podrán llegar a morir
•Hipercolesterolemia: La hipercolesterolemia es una enfermedad producida por la
presencia de colesterol en sangre por encima de los niveles normales Para
simplificar, diremos que el exceso de colesterol en sangre puede tener como causa
una dieta con elevado contenido en grasa saturada, o bien ser debido a
desequilibrios internos relacionados con los mecanismos de síntesis y destrucción
del propio colesterol
•Obesidad: La obesidad es una patología que consiste en el exceso de grasa
corporal. Se trata de una patología de alta prevalencia y que va en aumento.
Actualmente, aproximadamente 250 millones de personas son obesas Las causas de
la obesidad son la mala alimentación y la vida sedentaria, además de factores
genéticos y orgánicos. Si ingerimos más calorías que las que el cuerpo gasta éstas se
acumulan en forma de grasa, mientras que si gastamos más energía que la que
consumimos la grasa se utiliza como fuente energética. La obesidad puede actuar
como agente que agrava otras patologías como la diabetes, la hipertensión, las
cardiopatías e incluso algún tipo de cáncer.
Las Proteínas y su Impacto en la Salud

Creo que es un tema muy importante a tratar, por la cantidad de ideas, teorías,
dietas, y formas de alimentarse que los humanos hemos adoptado en nuest ras
vidas. Por lo que tratare de profundizar en este tema, dando datos concretos, para
que cada lector saque sus conclusiones y adopte lo que crea mas oportuno en su
vida. No estamos tratando de convencer a nadie, tan solo exponiendo información.
es cierto que las proteínas son imprescindibles para el desarrollo y el
mantenimiento celular, pero no sólo existen las de origen animal. Hay una gran
cantidad de alimentos de origen vegetal, con una elevada proporción de proteínas
de mucha mejor asimilación por parte del organismo humano.
Al mismo tiempo, existe una concepción errónea sobre la cantidad de proteínas que
necesitamos para vivir. Un individuo con una gran actividad física, necesitará un
mayor porcentaje, así como los niños, las embarazadas y los lactantes. Aquellas
personas que llevan una vida sedentaria necesitan una menor cantidad de
proteínas, ya que no desgastan tanto.
Aunque una información solamente basada en ideas y teorías, no es muy válida.
Creo que, para poder opinar sobre algo, hay que conocerlo, experimentarlo, vivirlo,
sentir sus resultados, entonces, solamente entonces, es cuando tenemos la
capacidad de opinar. ¿Podemos opinar sobre un libro si no lo hemos leído, o decir
que cierta película no nos gusta, si no la hemos visto?

¿Hay muchas personas que aseguran de forma contundente y categórica de que hay
que comer carne, han probado el no comerla durante unas semanas o meses, y ver
como se encuentran? Pero por supuesto, adoptando una alimentación vegetariana
coherente y sin carencias. ¡Ya que algunas personas dejan de forma drástica la
proteína animal, empiezan a comer tan solo ensaladas y verduras, por supuesto, que
tendrán carencias y problemas!

Existen muchos pueblos orientales que se han alimentado sin carne, ni lácteos, y son
culturas florecientes, prosperas, de las cuales, incluso, los países occidentales están
importando ciertas formas de vida (tai chi-meditación, Feng-shui, qi gong, etc…) que
sabemos que nos ayudan a poder profundizar en nosotros, generándonos mas paz y
armonía.
Según algunos autores, aquellas sociedades y grupos de individuos que se han
alimentado con proteínas animales, tienden a desarrollar una forma más agresiva de
vivir. Por el contrario, otras culturas cuyas fuentes alimenticias principales han sido
cereales y proteínas de origen vegetal
A través de la historia, grandes maestros y hombres ilustres adoptaron un régimen
de vida más natural y vegetariano: Pitágoras, Sócrates, Platón, Aristóteles, Leonardo
Da Vinci, Isaac Newton, Séneca, Voltaire, Gandhi, Einstein, Cervantes, Thoreau,
Tagore, Tolstoi y otros muchos, favoreciendo la búsqueda interior y aportando paz y
serenidad al cuerpo, la mente y el espíritu.

Pitágoras: “Una dieta vegetariana nos proporciona energía pacifica y amorosa, y no


solo a nuestro cuerpo, sino, sobre todo, a nuestro espíritu”.

Einstein: “Nada beneficiaria mas a la salud humana que la evolución hacia una dieta
vegetariana!”.
Tolstoy: “Si un hombre aspira a vivir una vida más amorosa y espiritual; su primera
decisión debería ser la de abstenerse de matar y comer animales”.

Charles Darwin: “Los animales sienten, como los hombres, alegría y dolor, felicidad e
infelicidad”.

Franz Kafka: “¡Ahora os puedo contemplar en paz, puesto que ya no os como más! ”
Mahatma Gandhi: “Nuestra obligación moral es no vivir a costa de Leonardo Da
Vinci: “Yo renuncié a comer carne cuando era joven y llegará el tiempo en que los
hombres condenarán, como yo, al asesino de animales del mismo modo como se
condena al asesino de hombres".
Thomas Edison: "El modo de valorar el grado de educación de un pueblo y de un
hombre es la forma como tratan los animales".-afirmó que podía hacer mejor uso
de su cerebro, siendo vegetariano.
Sus resultados son claros, evidentes y concretos: las personas que basan su
alimentación en proteína animal, son los que padecen mas enfermedades crónicas,
como obesidad, diabetes, cáncer, problemas de corazón, hígado... mientras que una
alimentación centrada en alimentos vegetales no produce estas enfermedades…
Concluye, diciendo que como menos porcentaje de productos animales se
consuma, mayor serán los beneficios en nuestra salud y calidad de vida. Las
proteínas en la nutrición
Las proteínas son macromoléculas compuestas por carbono, hidrógeno, oxígeno y
nitrógeno. La mayoría también contienen azufre y fósforo. Las mismas están
formadas por la unión de varios aminoácidos, unidos mediante enlaces peptídicos.
El orden y disposición de los aminoácidos en una proteína depende del código
genético, ADN, de la persona.
Las proteínas constituyen alrededor del 50% del peso seco de los tejidos y no existe
proceso biológico alguno que no dependa de la participación de este tipo de
sustancias. Funciones de las proteínas
Las funciones principales de las proteínas en el organismo son:

Ser esenciales para el crecimiento. Las grasas y carbohidratos no las pueden


sustituir, por no contener nitrógeno.
Proporcionan los aminoácidos esenciales fundamentales para la síntesis tisular.

Son materia prima para la formación de los jugos digestivos, hormonas, proteínas
plasmáticas, hemoglobina, vitaminas y enzimas.

Funcionan como amortiguadores, ayudando a mantener la reacción de diversos


medios como el plasma. Energéticamente, las proteínas aportan al organismo 4 Kcal
de energía por cada gramo que se ingiere.
Actúan como catalizadores biológicos acelerando la velocidad de las reacciones
químicas del metabolismo. Son las enzimas.
Actúan como transporte de gases como oxígeno y dióxido de carbono en sangre.
(hemoglobina).

Actúan como defensa, los anticuerpos son proteínas de defensa natural contra
infecciones o agentes extraños.
Permiten el movimiento celular a través de la miosina y actina (proteínas
contráctiles musculares).
Resistencia. El colágeno es la principal proteína integrante de los tejidos de sostén.

Energéticamente, las proteínas aportan al organismo 4 Kilocalorías de energía por


cada gramo que se ingiere.
Las proteínas están mayormente presentes en alimentos de origen animal: carnes,
huevos, leche y en menor proporción en vegetales como la soja, legumbres,
cereales y frutos secos.
Vitaminas

Las vitaminas son compuestos orgánicos con características propias. De un


lado, se encuentran en los alimentos naturales en CANTIDADES PEQUEÑÍSIMAS y, de
otro, no son sintetizadas por el organismo humano, aun cuando resultan esenciales
en funciones vitales de las células y tejidos. Por ello, su ausencia o absorción
inadecuada produce ENFERMEDADES CARENCIALES CONCRETAS. En consecuencia,
en individuos sanos es imprescindible el aporte vitamínico por medio de la
alimentación. Son todos de los nutrientes los de más reciente historia, ya que se han
identificado, aislado y sintetizado en el siglo actual. Acerca de la naturaleza de las
vitaminas, hay que decir que son diferentes entre sí no solo por sus ESTRUCTURAS
QUÍMICAS, sino también por las FUNCIONES FISIOLOGICAS QUE DESEMPEÑAN. Las
vitaminas pueden ser catalizadores o coenzimas. Como catalizadores, se unen con
las proteínas para producir enzimas que, a su vez, producen reacciones químicas
esenciales dentro del cuerpo. Como coenzimas, actúan como portadores químicos
de una célula del organismo a otro. Las vitaminas deben ser aportadas a través de la
alimentación, puesto que el cuerpo humano no puede sintetizarlas. Una excepción
es la vitamina D, que se puede formar en la piel con la exposición al sol, y las
vitaminas K, B1, B12 y ácido fólico, que se forman en pequeñas cantidades en la
flora intestinal.

Clasificación de las vitaminas. La clasificación más frecuente de las vitaminas es:


1.Vitaminas liposolubles Son las que se disuelven en disolventes orgánicos, grasas y
aceites. Se almacenan en el hígado y tejidos adiposos, por lo que es posible, tras un
aprovisionamiento suficiente, subsistir una época sin su aporte. Si se consumen en
exceso (más de diez veces las cantidades recomendadas) pueden resultar tóxicas.
Esto les puede ocurrir sobre todo a deportistas, que, aunque mantienen una dieta
equilibrada recurren a suplementos vitamínicos en dosis elevadas, con la idea de
que así pueden aumentar su rendimiento físico. Esto es totalmente falso, así como
la creencia de que los niños van a crecer más cuantas más vitaminas les hagamos
tomar.
1.1. Vitamina A - (retinol) La vitamina A sólo está presente como tal en los
alimentos de origen animal, aunque en los vegetales se encuentra como
provitamina A, en forma de carotenos. Los diferentes carotenos se transforman en
vitamina A en el cuerpo humano. Se almacena en el hígado en grandes cantidades y
también en el tejido graso de la piel (palmas de las manos y pies principalmente),
por lo que podemos subsistir largos periodos sin su aporte. Se destruye muy
fácilmente con la luz, con la temperatura elevada y con los utensilios de cocina de
hierro o cobre. La función principal de la vitamina A es la protección de la piel y su
intervención en el proceso de visión de la retina. También participa en la
elaboración de enzimas en el hígado y de hormonas sexuales y suprarrenales. El
déficit de vitamina A produce ceguera nocturna, sequedad en los ojos (membrana
conjuntiva) y en la piel y afecciones diversas de las mucosas. En cambio, el exceso de
esta vitamina produce trastornos, como alteraciones óseas, o incluso inflamaciones
y hemorragias en diversos tejidos. El consumo de alimentos ricos en vitamina A es
recomendable en personas propensas a padecer infecciones respiratorias (gripes,
faringitis o bronquitis), problemas oculares (fotofobia, sequedad o ceguera
nocturna) o con la piel seca y escamosa (acné incluido). Un aporte de vitamina A se
logra en el consumo de frutas y verduras amarillas (contienen carotenos,
precursores de esta vitamina), productos lácteos y margarinas enriquecidas. Tanto
esa vitamina como todas las liposolubles necesitan grasas para absorberse. 1.2.
Vitamina D - (calciferol) La vitamina D es fundamental para la absorción del calcio y
del fósforo. Se forma en la piel con la acción de los rayos ultravioleta en cantidad
suficiente para cubrir las necesidades diarias. Si tomamos el sol de vez en cuando,
no tendremos necesidad de buscarla en la dieta. En países no soleados o en bebés a
los que no se le expone nunca al sol, el déficit de vitamina D puede producir
descalcificación de los huesos (osteoporosis), caries dentales graves o incluso
raquitismo. 1.3. Vitamina E - (tocoferol) La función fisiológica principal de la vitamina
E es la de actuar como antioxidante, siendo el mejor antioxidante liposoluble (que se
disuelve en grasa) en células de mamíferos y en sangre. Se le atribuyen propiedades
como estabilizador de las membranas celulares, modulador de la actividad de
ciertas enzimas, efecto protector ante el proceso de aterogénesis (proceso de
formación de una placa de ateroma que aumenta el riesgo cardiovascular), en el
sistema inmune aumenta la función normal de los linfocitos T y aumenta la
producción de inmunoglobulinas,
2.1. Vitamina C - (ácido ascórbico) Esta vitamina se encuentra casi exclusivamente
en los vegetales frescos. Su carencia produce el escorbuto, pero es muy poco
frecuente en la actualidad, ya que las necesidades diarias se cubren con un mínimo
de vegetales crudos que consumamos. Al ser una vitamina soluble en agua apenas
se acumula en el organismo, por lo que es importante un aporte diario. Actúa en el
organismo como transportadora de oxígeno e hidrógeno, pero también interviene
en la asimilación de ciertos aminoácidos, del ácido fólico y del hierro. Al igual que la
vitamina E, tiene efectos antioxidantes. La vitamina C participa también de forma
decisiva en los procesos de desintoxicación que se producen en el hígado y
contrarresta los efectos de los nitratos (pesticidas) en el estómago. Es muy sensible
a la luz, a la temperatura y al oxígeno del aire. Un zumo de naranja natural pierde su
contenido de vitamina C a los quince o veinte minutos de haberlo preparado, y
también se pierde en las verduras cuando las cocinamos. Cuando falta vitamina C,
nos sentimos cansados, irritables y con dolores en las articulaciones. Las
necesidades de ácido ascórbico aumentan durante el embarazo, la lactancia, en
fumadores y en personas sometidas a situaciones de estrés. La vitamina C es
bastante lábil, viéndose alterada de modo importante por los tratamientos
culinarios.
2.2. Biotina Interviene en la formación de la glucosa a partir de los carbohidratos y
de las grasas. Se halla presente en muchos alimentos, especialmente en los frutos
secos, las frutas, la leche, el hígado y la levadura de cerveza. También se produce en
la flora intestinal, pero se discute su absorción por el intestino grueso. Una posible
causa de deficiencia puede ser la ingestión de clara de huevo cruda, que contiene
una proteína llamada avidina que impide la absorción de la biotina.

2.3. Vitamina B1 - (tiamina) Es necesaria para desintegrar los hidratos de carbono y


poder aprovechar sus principios nutritivos. La principal fuente de vitamina B1 (y de
la mayoría de las del grupo B) deberían ser los cereales y granos integrales, pero el
empleo generalizado de la harina blanca y de cereales refinados ha dado lugar a la
aparición de un cierto déficit entre la población de los países industrializados. Una
carencia importante de esta vitamina puede dar lugar al beriberi, enfermedad que
es frecuente en ciertos países asiáticos, donde el único alimento disponible para los
más pobres es el arroz blanco. Si la carencia no es tan radical, se manifiesta en
forma de trastornos cardiovasculares (brazos y piernas “dormidos”, sensación de
opresión en el pecho, etc.), alteraciones neurológicas o psíquicas (cansancio,
pérdida de concentración, irritabilidad o depresión). El tabaco y el alcohol reducen
la capacidad de asimilación de esta vitamina, por lo que las personas que beben,
fuman o consumen mucho azúcar necesitan más vitamina B1. 2.4.
Vitamina B2 - (riboflavina) La vitamina B2 participa en los procesos de respiración
celular, desintoxicación hepática, desarrollo del embrión y mantenimiento de la
envoltura de los nervios. También ayuda al crecimiento y la reproducción, y mejora
el estado de la piel, las uñas y el cabello. Se encuentra principalmente en las carnes,
pescados y alimentos ricos en proteínas en general. Su carencia se manifiesta con
lesiones en la piel, las mucosas y los ojos. Suelen ser deficitarios los bebedores o
fumadores crónicos y las personas que siguen una dieta vegetariana estricta (sin
huevos ni leche) y no toman suplementos de levadura de cerveza o germen de trigo.
2.5. Vitamina B3 - (niacina) Interviene en el metabolismo de los hidratos de carbono,
las grasas y las proteínas. Es poco frecuente encontrarnos con estados carenciales,
ya que nuestro organismo es capaz de producir una cierta cantidad de niacina a
partir del triptófano, aminoácido que forma parte de muchas proteínas que
tomamos en una alimentación mixta. Sin embargo, en países del Tercer Mundo, que
se alimentan a base de maíz o de sorgo, aparece la pelagra, enfermedad
caracterizada por dermatitis, diarrea y demencia (las tres D de la pelagra). Los
preparados a base de niacina no suelen tolerarse bien, ya que producen
enrojecimiento y picores en la piel.
2.6. Vitamina B5 - (ácido pantoténico) Interviene en el metabolismo celular como
coenzima en la liberación de energía a partir de las grasas, proteínas y
carbohidratos. Se encuentra en una gran cantidad y variedad de alimentos
(pantothen en griego significa “en todas partes”). Los alimentos más ricos en ácido
pantoténico son las vísceras, la levadura de cerveza, la yema de huevo y los cereales
integrales. Su carencia provoca falta de atención, apatía, alergias y bajo rendimiento
energético en general. A veces se administra para mejorar la cicatrización de las
heridas, sobre todo en el campo de la cirugía.

2.7. Vitamina B6 - (piridoxina) Es imprescindible en el metabolismo de las proteínas.


Se encuentra en casi todos los alimentos tanto de origen animal como vegetal, por
lo que es muy raro encontrarse con estados deficitarios. A veces se prescribe para
mejorar la capacidad de regeneración del tejido nervioso, para contrarrestar los
efectos negativos de la radioterapia y contra el mareo en los viajes.
2.8. Vitamina B9 - (Ácido fólico) Resulta imprescindible en los procesos de división y
multiplicación celular, las necesidades aumentan durante el embarazo (desarrollo
del feto). Por este motivo se prescribe de forma preventiva a las embarazadas.
Actúa conjuntamente con la vitamina B12 y su carencia se manifiesta con la anemia
megaloblástica y con sus síntomas (debilidad, fatiga, irritabilidad, etc.). Se le llama
ácido fólico por encontrarse principalmente en las hojas de los vegetales (en latín
folia significa hoja).

2.9. Vitamina B12 - (cobalamina) Resulta indispensable para la formación de


glóbulos rojos y para el crecimiento corporal y regeneración de los tejidos. El déficit
de esta vitamina da lugar a la llamada “anemia perniciosa” (palidez, cansancio, etc.),
pero a diferencia de otras vitaminas hidrosolubles se acumula en el hígado, por lo
que hay que estar periodos muy prolongados sin su aporte en la dieta para que se
produzcan estados carenciales. Las fuentes más importantes de esta vitamina son
los alimentos de origen animal; por eso en muchas ocasiones se afirma que una
dieta vegetariana puede provocar su carencia. Actualmente, se dice que la flora
bacteriana de nuestro intestino grueso puede producirla en cantidades suficientes.
En realidad, sólo se ha detectado esta carencia en vegetarianos estrictos que no
consumen ni huevos ni lácteos y que padecen algún tipo de trastorno intestinal. El
consumo de alcohol hace aumentar las necesidades de esta vitamina. La vitamina
B12 procedente de la dieta precisa un mecanismo complicado para su absorción. Se
debe unir a una proteína segregada por el estómago (factor intrínseco) que permite
su absorción en el intestino. Por causas genéticas, algunas pers onas pueden tener
problemas para producir este factor intrínseco y padecer síntomas de deficiencia.
Muchos preparados farmacéuticos para el tratamiento de dolores o inflamaciones
de los nervios (ciática y lumbalgias) contienen vitamina B12, normalmente aso ciada
a la B1 y B6. 3.Falsas vitaminas o vitaminoides Son sustancias con una acción similar
a la de las vitaminas, pero con la diferencia de que el organismo las sintetiza por sí
mismo. Entre ellas tenemos al inositol, la colina y el ácido fólico.
3.1. Inositol Forma parte del complejo B y está íntimamente unido a la colina y la
biotina. Se encuentra en los tejidos de todos los seres vivos: en los animales
formando parte de los fosfolípidos y en las plantas como ácido fítico, uniendo el
hierro y el calcio en un complejo insoluble de difícil absorción. El inositol interviene
en la formación de lecitina, que se usa para trasladar las grasas desde el hígado
hasta las células, por lo que es imprescindible en el metabolismo de las grasas y
ayuda a reducir el colesterol sanguíneo.

3.2. Colina También se la puede considerar un componente del grupo B. Actúa


conjuntamente con el inositol en la formación de lecitina, que tiene importantes
funciones en el sistema lipídico. La colina se sintetiza en el intestino delgad o por
medio de la interacción de la vitamina B12 y el ácido fólico con el aminoácido
metionina, por lo que un aporte insuficiente de cualquiera de estas sustancias
puede provocar su carencia. También se puede producir una deficiencia de colina si
no tenemos un aporte suficiente de fosfolípidos o si consumimos alcohol en grandes
cantidades.
4.Consideraciones sobre las necesidades de vitaminas Como ya se indicó en un
principio, si en nuestra alimentación no faltan alimentos integrales y productos
frescos y crudos, y si es una alimentación variada, es realmente difícil que lleguemos
a padecer un estado carencial de alguna vitamina. En algunas circunstancias o
etapas de la vida, las necesidades de algunas vitaminas aumentan. Vamos a ver
algunos casos:  Dietas para adelgazar: controlar el aporte de vitamina B2 y ácido
fólico.  Embarazo: en general, se aumentan las necesidades de todas las vitaminas,
y en concreto las necesidades de vitaminas B1, B2, B6 y ácido fólico.  Lactancia:
prestar especial atención a un aporte suficiente de vitamina A, B6, D, C y ácido
fólico.  Bebés y lactantes: prestar atención a que la madre no sufra ninguna
carencia vitamínica. Si se vive en una zona poco soleada deberemos cuidar que el
bebé tenga un aporte suficiente de vitamina D.  Niños: es importante que no
falten las vitaminas A, C, D, B1, B2 y ácido fólico.  Vejez: la mayor parte de los
ancianos siguen dietas monótonas y de escasa riqueza vitamínica. Puede ser
conveniente un aporte suplementario de vitaminas A, B1, C, ácido fólico y D (si
además salen poco y no les da mucho el sol). Entre los factores que neutralizan o
destruyen ciertas vitaminas están:  Las bebidas alcohólicas: puesto que el alcohol
aporta calorías sin apenas contenido vitamínico, disminuye el apetito y se p roducen
carencias, especialmente de vitaminas B1, B2,B3, B6 y ácido fólico.  El tabaco:
puesto que la vitamina C interviene en los procesos de desintoxicación reaccionando
con los tóxicos del tabaco, se recomienda un aporte superior al recomendado (a
veces incluso el doble o el triple).  Drogas: puesto que son tóxicos para el
organismo, se deberá incrementar el aporte de vitamina C. Debido a que en muchos
casos también disminuyen el apetito, deberemos aportar suplementos de vitaminas
del grupo B (que además actúan como protectores hepáticos) y ácido fólico. 
Situaciones estresantes: bajo tensión emocional o psíquica, las glándulas
suprarrenales segregan una mayor cantidad de adrenalina, que consume una gran
cantidad de vitamina C. También se necesitan mayores cantidades de vitamina E y
de las del grupo B.  Azúcar o alimentos azucarados: el azúcar blanco no aporta
ninguna vitamina a nuestro organismo.  Medicamentos: los estrógenos
(anticonceptivos femeninos) repercuten negativamente en la disponibilidad d e la
mayoría de las vitaminas. Los antibióticos y los laxantes destruyen la flora intestinal,
por lo que se puede sufrir déficit de biotina y vitaminas K o B12. La preparación
culinaria de los alimentos y el almacenamiento prolongado de los alimentos puede
traer como consecuencia una pérdida de vitaminas, especialmente de las
hidrosolubles (complejo B y C) que se disuelven en agua con facilidad y se destruyen
en parte por el calor. Por esta razón, la cocción de la comida con la cantidad mínima
indispensable de agua es el mejor procedimiento de preparación, ya que respeta en
mayor proporción las vitaminas. En las verduras, las pérdidas de aquellas durante el
almacenamiento son más o menos paralelas al marchitamiento Actividad vitamínica
de los alimentos. Es conveniente realizar algunas consideraciones acerca de la
utilización y actividad de las vitaminas contenidas en los alimentos. En primer lugar,
la determinación química del contenido de vitaminas en los alimentos no debe
utilizarse como un dato concluyente respecto al posible cumplimiento de las
necesidades que el organismo tiene de cada una en particular. Por otra parte, la
valoración de la actividad vitamínica de los alimentos naturales entraña serias
dificultades, debido por un lado a la complejidad de las vitaminas y, por otro, a los
diversos FACTORES que influyen en su utilización, de los cuales los más destacados
son su disponibilidad, las interacciones de nutrientes y su biosíntesis en el intestino.
 DISPONIBILIDAD: Las vitaminas no siempre están presentes en los alimentos en
forma absorbible. Por ejemplo, la mayor parte del ácido nicotínico (niacina) de los
cereales están combinado de manera que no puede absorberse en el intestino. La
disponibilidad de vitaminas se encuentra modificada por la presencia en la
alimentación de: Provitaminas: sustancias que se encuentran en los alimentos, que
sin ser propiamente vitaminas pueden transformarse en ellas en el organismo. Por
ejemplo, los carotenos, colorantes de vegetales, en vitamina A.

Antivitaminas: sustancias que disminuyen o anulan la acción de las vitaminas cuando


se presentan simultáneamente en el organismo.

 INTERACCIONES DE NUTRIENTES: La composición de la ración puede modificar la


cantidad necesaria para una vitamina concreta. Una ingestión importante de
glúcidos o de alcohol hace que aumentes los requerimientos de vitaminas del
complejo B. Igual ocurre con la vitamina E ante un exceso de ácidos grasos
poliinsaturados.  BIOSÍNTESIS EN EL INTESTINO: La flora bacteriana intestinal es
capaz de sintetizar cantidades significativas de ciertas vitaminas, por ejemplo,
vitamina K, ácido nicotínico, ácido fólico, etc. Sin embargo, esta actividad bacteriana
no afecta apreciablemente a la disponibilidad de vitaminas. El AVANCE
TECNOLÓGICO en la preparación de alimentos puede representar un obstáculo para
la ingestión normal de vitaminas. En ese sentido conviene tener en cuenta que: 
Muchos de los alimentos refinados como azúcar, arroz, aceites comestibles, harinas,
etc., van desprovistos de vitaminas debido a los procesos a los que son sometidos.
Este problema tiene mayor incidencia en los países desarrollados, ya que estos
alimentos constituyen una buena parte de la dieta de su población.  Se producen
pérdidas de vitaminas durante el proceso y/o elaboración de ciertos alimentos,
debido a los tratamientos que se efectúan (calor, frío, radiaciones, etc.), así como
durante el almacenamiento y procesos culinarios domésticos. Las fuentes naturales
de vitaminas varían según las que se consideren. Sin embargo, UNA INGESTIÓN
RAZONABLE DE LECHE, FRUTAS Y VERDURAS PUEDE ASEGURAR UN APORTE
VITAMINICO SATISFACTORIO
MINERALES
Uno de los factores más importantes en la salud son los minerales, ya que
todos los procesos metabólicos y las enzimas requieren de ellos, y sin enzimas y
unos adecuados procesos metabólicos no podemos tener buena salud.
Los minerales son también esenciales para el funcionamiento de nuestros
genes dado que su ausencia puede provocar errores en la reparación y expresión
genética, causando múltiples enfermedades incluidas las degenerativas, entre ellas
el cáncer.
En total necesitamos 90 nutrientes esenciales que nuestro cuerpo no puede
producir, y sin ellos no podemos tener un adecuado funcionamiento, y 2/3 partes de
estos nutrientes son minerales.

Es habitual la creencia que consiste en pensar que una dieta variada es


suficiente para obtener todos los nutrientes necesarios; pero debido a las prácticas
de la agricultura moderna y el hecho de que la distribución de los minerales en la
tierra no se da de forma homogénea, los alimentos ya no tienen la cantidad y
variedad de minerales que requerimos. Las plantas no pueden producir minerales y
en la agricultura convencional usualmente sólo se fertiliza el suelo con fosforo,
nitrógeno y potasio.
Con el paso del tiempo la reserva de minerales que tenemos se agota a
consecuencia del sudor y el gasto metabólico del organismo. Si no reponemos
diariamente los minerales esenciales, la ocurrencia prematura de enfermedades
aumenta significativamente.
En un meta-análisis publicado en el 2012 en la revista médica “The Annals of
Internal Medicine”, se analizaron 240 estudios concluyéndose que incluso con una
dieta con vegetales y frutas de producción biológica, se cubrían muy por debajo las
necesidades básicas de nutrientes esenciales.
Por otra parte, en abril de 2012 la prestigiosa revista “Food Chemestry”
presentó un estudio en el cual se evidenció que la mayoría de leches de fórmula
para lactantes contienen menos del 20% de los requerimientos mínimos de
minerales y vitaminas. También es sorprendente como algunos suplementos para
animales son más nutritivos que los de los humanos, esto es debido posiblemente a
que es habitual en la medicina veterinaria curar con nutrición.

Los síntomas de una deficiencia de minerales pueden ser muy variados


dependiendo de la carencia más importante.
En general los minerales más deficientes en nuestra dieta son el magnesio,
calcio, yodo y el selenio; pero debemos recordar que para tener buena salud
necesitamos un aporte de todos los nutrientes esenciales.
A manera de ejemplo, la deficiencia de cobre puede resultar, entre otros, en
una decoloración del cabello (canas) y alteraciones vasculares de tipo varices, ya que
el cobre es necesario para producir la pigmentación del pelo, así como para la
adecuada estructura de las fibras elásticas de las venas y arterias. La falta de calcio
puede manifestarse como contracturas musculares, fracturas y alteraciones
cardiovasculares.

La suplementación de vanadio y cromo pueden disminuir los requerimientos


de insulina en la diabetes tipo 2, según un estudio de la Universidad de Vancouver
en Canadá.
La deficiencia de yodo puede desencadenar hipotiroidismo, el cual se
manifiesta en síntomas tales como intolerancia al frío, problemas de memoria,
depresión, etc. El yodo puede estar bajo porque no se consume, por ejemplo, por
dietas bajas en sal yodada o por baja ingesta de algas. La adecuada utilización del
yodo se dificulta con el abuso de productos como la soja y el flúor. La falta de zinc,
selenio y hierro impiden que la hormona tiroidea se active de T4 a T3 (hormona
tiroidea activada).

Un nivel bajo de selenio se asocia a enfermedades degenerativas como el


cáncer. Algunos estudios de deficiencias de selenio en animales, caso de
chimpancés, muestran el aumento de enfermedades muy parecidas a la fibrosis
quística de los humanos; esto sucede cuando la hembra embarazada tiene muy
poco selenio durante el embarazo, tal como se detalla ampliamente en el libro
“Epigenetics: The Death of the Genetic theory of Disease Transmission”, del doctor
Joel Wallach.
La facultad de medicina de Arizona (USA) publicó un estudio en revista
médica JAMA en diciembre de 1996 donde suplementando con 250 mcg de selenio
al día se reduce el riesgo de cáncer de esófago en un 71%, cáncer de próstata en un
69% y cáncer de colon y recto en un 64%. El mismo estudio observó un aumento de
la expectativa de vida en los pacientes con cáncer de hasta el doble comparado con
el grupo de pacientes que no lo recibió.

La depresión puede ser otro síntoma de falta de minerales ya que, para poder
producir serotonina, un neurotransmisor antidepresivo, se requiere calcio, hierro,
zinc y magnesio.

Otro síntoma de deficiencia de minerales puede ser una enfermedad


denominada Pica, la cual consiste en un deseo irresistible de comer sustancias poco
usuales como tierra, tiza, pintura, etc. Esta enfermedad se suele asociar a
deficiencias de hierro y zinc. También se puede expresar como un apetito voraz que
no se calma con abundantes ingestas de comida, en especial si la comida es de tipo
basura, es decir alta en calorías y químicos, y baja en minerales y vitaminas.

RECOMENDACIONES PARA MEJORAR LOS MINERALES EN EL ORGANISMO


→ Compruebe sus intolerancias alimentarias, ya que muchas deficiencias
nutricionales se deben a una inadecuada absorción de nutrientes, siendo las más
comunes las intolerancias al trigo, leche y soja.
→ Consuma entre 1,5 y 2 litros de agua mineral.

→ Evite fritos y azúcar refinado, ya que la digestión de estos productos va a


producir un gasto exagerado de minerales esenciales.
→ Consuma batidos con predominio de vegetales crudos de hoja verde, los
cuales puede mezclar con frutas para darles buen sabor.
→ Procure comprar productos ecológicos y/o biológicos, ya que suelen
tener menos toxicidad y mayor nutrición.

→ Finalmente hay que mencionar que el stress aumenta el desgaste


innecesario de minerales y de otros nutrientes, de tal forma que la actitud al comer
(idealmente con gratitud y no con sentimientos de culpa) así como una postura
positiva ante la vida, son quizás los dos factores más importantes en la nutrición y la
salud.

EL AGUA
El agua es el componente principal de los seres vivos. De hecho, es posible
vivir semanas sin alimento, pero sólo se sobrevive unos pocos días sin agua. El
cuerpo humano tiene un 75% de agua al nacer y cerca del 60% en la edad adulta.
Aproximadamente el 60% de esta agua se encuentra en el interior de las células
(agua intracelular). El resto (agua extracelular) es la que circula en la sangre y baña
los tejidos. En el agua de nuestro cuerpo tienen lugar las reacciones que nos
permiten estar vivos. Esto se debe a que las necesitan de un medio acuoso para que
su estructura tridimensional adopte una forma activa. El agua es el medio por el que
se comunican las células de nuestros órganos y por el que se transporta el oxígeno y
los nutrientes a nuestros tejidos. Y el agua es también la encargada de retirar de
nuestro cuerpo los residuos y productos de deshecho del metabolismo celular. Por
último, gracias a la elevada capacidad de evaporación del agua, podemos regular
nuestra temperatura, sudando o perdiéndola por las mucosas, cuando la
temperatura exterior es muy elevada. En las reacciones de combustión de los
nutrientes que tienen lugar en el interior de las células para obtener energía, se
producen pequeñas cantidades de agua. Esta formación de agua es mayor al oxidar
las grasas –un gramo de agua por cada gramo de grasa–, que los almidones –0,6
gramos por gramo, de almidón–. El agua producida en la respiración celular se llama
agua metabólica y es fundamental para los animales adaptados a condiciones
desérticas. Si los camellos pueden aguantar meses sin beber es porque utilizan el
agua producida al quemar la grasa acumulada en sus jorobas. En los seres humanos,
la producción de agua metabólica con una dieta normal no pasa de los 0,3 litros al
día.