You are on page 1of 2

EL LOBO DE LAS INVERSIONES Y ENGAÑOS

El juego consiste en pasar el dinero del bolsillo de tu cliente, a tu bolsillo y


ya
Lo único que está entre tu meta y tú, es la historia que te sigues contando
a ti mismo de por qué no puedes lograrla”
Esta película muestra sin censura la vida de un corredor de bolsa. Se aprecia lo
que debe hacer para conseguir ser el lobo de las inversiones y el ganador de la
verdad. Se evidencia que como corredor de bolsa hay que vender lo que sea a
quien sea de la forma que sea para ganar comisiones. Obviamente estas
prácticas son completamente ilegales, no son la forma legal de hacerse rico.
Pero no se puede negar que han funcionado, Los ingresos del corredor de bolsa
son las comisiones por sus operaciones, ya sea de compra o venta, y no importa
si la operación resulta en un éxito para su cliente (inversionista) o en un fracaso,
la comisión se cobra. Hay que ganar comisiones sin remordimientos.
Pero en la parte de inversión ellos realizan la compra de muchas acciones de
una empresa y suben artificialmente su valor para venderlas en el punto que
desean. Esto se consigue convenciendo a inversores de que compren acciones
de esta empresa basado en sus potenciales posibilidades de revalorización. El
precio de la acción sube mucho y en ese momento los inversores que están
perpetrando el fraude se deshacen de sus inversiones, simplemente esperando
a que la burbuja que han creado explote mientras que ellos ya tienen sus bolsillos
llenos.
Esa particularidad hace que muchos corredores e inclusos firmas y bancos de
inversión se sientan tentados a manipular el mercado con el fin de lograr
máximos beneficios sin importar que sus clientes se arruinen, o que un país
entero se arruine, y los más codiciosos no tienen la precaución de hacer las
cosas adecuadamente para no terminar envueltos en un proceso penal como es
el caso del protagonista de la película.
Por eso en el Lobo de Wall Street se centraban en los penny stocks (acciones
con valor pequeño por acción) y las pink sheets (listados donde venían estas
empresas). La falta de supervisión y regulación de estos mercados hacían un
entorno más amigable para personas con pocos escrúpulos. Su empresa,
Stratton Oakmont, fue la mayor empresa que operaba en el mercado OTC de su
época.
En la película se muestra la razón por la que el corredor de bolsa es tan
ambicioso. La bolsa es un lugar donde se puede ganar mucho dinero como
corredor y ello permite acceder a lujos y excesos de todo tipo, fuera del alcance
de la mayoría de los que invierten allí. Dinero fácil y rápido dan rienda suelta a
las peores condiciones humanas imaginables.
Por otro lado una llamada de ventas de alta persuasión (high pressure sales) es
diferente. La otra persona al teléfono estará todo el rato dando argumentos de
venta y tendrá preparados todos los contraargumentos. Todo el tiempo que esté
hablando por teléfono será para vender continuamente. Lo más probable es que
no nos dejen decir una palabra.
Esta película deja claro que el corredor de bolsa no es amigo del inversionista,
como no lo es el banquero. Ellos van por lo suyo a como dé lugar, de modo que
el pensionista, el pequeño o mediano ahorrador que pretenda invertir su pequeño
capital en una bolsa de valores, la va a tener difícil, pues deberá pasar por las
manos de personajes como el de la película.
En la película sólo se menciona el caso de Steve Madden, pero la empresa de
Jordan Belfort estuvo detrás de 35 salidas a bolsa. En el caso de la película
(Steve Madden), el propio CEO y fundador que le daba nombre a la marca tuvo
que renunciar a su posición y pasar 41 meses en la cárcel, aunque siguió
haciendo diseños para la empresa.