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CAPÍTULO 2:

SENSORES Y TRANSDUCTORES
(Juan Carlos Ramírez G.)

En el capítulo 1 se estableció que el principal objetivo de la bioinstrumentación es la


medición de bioeventos. Similarmente se definió que un sensor es aquel elemento que
permite transformar una forma de energía en otra, particularmente es interesante cuando
el cambio se hace a una variable eléctrica. Las variables eléctricas más comunes son la
resistividad, capacitancia, inductancia o flujo magnético, y su variación se refleja en
cambios de voltaje, corriente y resistencia. Así por ejemplo hay dispositivos que cambian
su resistividad de acuerdo a una variable física como la temperatura o luminosidad.
Otros dispositivos cambian sus propiedades de resistividad al momento de aplicarles un
esfuerzo que produzca en ellos una deformación como en el caso de las galgas
extensiométricos (strain gages).

Existe una inmensa variedad de sensores disponibles en el mercado: sensores que


generan una corriente eléctrica tras la aplicación de una fuerza como lo es el caso de los
sensores piezoeléctricos, o sensores que cambian las propiedades de conducción según
una variable externa. Consecuentemente no es una sorpresa que una forma de clasificar
los sensores sea de acuerdo a la variable eléctrica que se modifica a través de la variable
física. O por el contrario que se clasifiquen de acuerdo a la variable física que ellos
puedan sensar. En el presente capítulo se estudian sensores que afectan directamente
una variable eléctrica como la capacitancia, inductancia y resistividad; pero además
sensores sensibles a cambio en variables físicas tales como la temperatura y la
deformación. Veáse la tabla 2.1 para una clasificación general.
Tabla 2.1 Algunos tipos básicos de transductores y su clasificación

Transductores sensibles a
Transductores sensibles a
deformación y
temperatura
desplazamiento

Resistivos
Termocuplas
Capacitivos
Termo-resistores
Inductivos
Sensores de radiación
Piezoeléctricos

2.1 Conceptos básicos

Aunque muchos podrían considerarlo un juego de palabras es importante diferenciar


términos como transductor, sensor y actuador. Un transductor es un dispositivo que
convierte una forma de energía a otra, un sensor convierte un parámetro físico a una
salida eléctrica y finalmente un actuador convierte una energía eléctrica a una salida física.
Un transductor es un órgano sensorial para el bioinstrumento.

Un bioinstrumento debe obedecer la 1ª regla de Kelvin: “el instrumento no debe alterar el


evento que está midiendo” y además debe obedecer 3 criterios: linealidad de amplitud,
respuesta en frecuencia adecuada y ausencia de distorsión de fase. La linealidad en la
amplitud se refiere a la habilidad del transductor para producir una señal de salida que sea
directamente proporcional a la amplitud de entrada, ver figura 2.1, esta ilustra que es
posible interpolar una respuesta lineal (por ejemplo con una regresión de mínimos
cuaadrados). La histéresis afecta la linealidad y específicamente mide la habilidad que
posee el transductor de producir una salida que siga la entrada independientemente de la
dirección de cambio de la entrada. Se acostumbra medir la histéresis como un porcentaje.
Un buen ejemplo de histéresis en el cuerpo humano lo constituyen los pulmones durante
la respiración. En un dispositivo bien diseñado la histéresis debería ser menor al 1%. En
la figura 2.1 b se ilustra un proceso de histéresis (que por cierto es de un altísimo
porcentaje).

Salida
Ideal
Real

Entrada

Figura 2.1. (a) Principio de linealidad en la amplitud. (b) La histéresis también afecta el principio de linealidad.
La respuesta en frecuencia y la ausencia de distorsión de fase conciernen a la habilidad del
transductor para producir una señal de salida que siga los cambios rápidos y lentos que
presente el evento. La respuesta en frecuencia debe incluir armónicos. Para la ausencia de
distorsión de fase se requiere que el sensor mantenga las diferencias en las componentes
de frecuencia senoidal.

2.2 Sensores resistivos

La variación en la resistencia de distintos dispositivos se ha utilizado reiterativamente


para convertir temperatura y desplazamiento mecánico en señales de naturaleza eléctrica.
La resistencia de distintos elementos se ve afectada por la temperatura, material, forma
geométrica y otras variables. Los tipos más comunes de sensores resistivos los
constituyen los potenciómetros, galgas extensiométricos y termo-resistencias, estás
últimas serán estudiadas con los sensores de temperatura.

2.2.1 Potenciómetros

Los potenciómetros convencionales (figura 2.2) pueden utilizarse para medidas de


desplazamiento. Así la resistencia varía de acuerdo a la posición del cursor. Los
potenciómetros son instrumentos de orden cero, es decir no siguen un
comportamiento de acuerdo a ninguna ecuación diferencial.

R=1− Rt

Donde Rt es la resistencia total, β depende de la posición del cursor del


potenciómetro, y en base a este número (que está entre 0 y 1) se obtiene una
resistencia R efectiva del potenciómetro.

Figura 2.2. Potenciómetro rotacional.

Existen 2 tipos básicos de potenciómetros: rotacionales y traslacionales. Los rotacionales al


estilo de la figura 2.2 pueden ser de espira simple o múltiples espiras. Y un segundo tipo
lo constituyen los potenciómetros traslacionales donde el desplazamiento es lineal, véase
la figura 2.3 a.

Figura 2.3. Tipos de potenciómetros. (a) traslacional (b) espira simple (c) múltiples espiras.
Ilustración tomada de John G. Webster.

Los potenciómetros se pueden alimentar con AC o DC. Producen una salida lineal
al desplazamiento y la resolución depende de su construcción interna. Algunos
usan películas de carbón; bobinados sobre cerámica con Níquel y Cobre; y otros
usan partículas metálicas depositadas de materiales preciosos como oro y plata.

Los potenciómetros son usados muy poco como sensores, aún cuando tienen
algunas ventajas como el requerir una señal análoga para control, información de
posición absoluta y son de bajo costo. Sin embargo son muy sensibles a la
temperatura generalmente y se afectan fácilmente en ambientes húmedos o con
mucho polvo.

2.2.2 Galgas extensiométricas

Strain gages o gauges (términos en inglés) son indicadores de deformación. Son capaces de
medir desplazamientos de hasta ±1 mm/m, son pequeñas y livianas, tienen una buena
respuesta a altas frecuencias, son flexibles de usar y tienen relativamente un bajo costo.
Poseen un amplio rango donde su respuesta es lineal, y la calibración es estable gracias a
que las distintas galgas según sus arreglos y material poseen un factor gage.

Figura 2.3 Strain gages metálicas típicas. Original de http://www.omega.com


Para entender los principios de las galgas extensiométricas es necesario retomar el
concepto que son sensibles a la deformación. La deformación básicamente implica que al
aplicar una fuerza sobre ellas la galga se estira y deforma. Si retomamos la fórmula de la
resistencia, donde esta depende de una constante llamada resistividad y de la longitud y
área del material se obtiene la siguiente ecuación:

⋅L
R= (2.1)
A

Donde R es la resistencia de un alambre con resistividad  , longitud L y área de


sección transversal A. Si derivamos R parcialmente respecto a cada una de las variables
por separado y sumamos el resultado obtendríamos la siguiente relación:

 dL d 
dR= − A−2 LdAL (2.2)
A A

Ahora, si se miden cambios finitos con se puede observar que la ecuación 2.2 es
equivalente a:

 R  L  A  
= −  (2.3)
R L A 

La razón de Poisson μ relaciona el cambio en el diametro ΔD con el cambio en la


longitud ΔL:

 D / D=−  L/ L (2.4)

Reemplazando 2.4 en 2.3 se obtiene:

 R  L  
=12   (2.5)
R L 

El efecto debido a la longitud se conoce como efecto dimensional, mientras el efecto debido
a la resistividad se conoce como efecto piezorresistivo. Claramente el cambio en la
resistencia de un material puede variarse modificando uno o ambos de los efectos
mencionados. En la práctica se hace necesario usar el factor gage, que no es más que un
factor indicador propio de cada strain gage. Este factor se obtiene formalmente
dividiendo la ecuación 2.5 por ΔL/L así:

 R/ R  /
G= =12  (2.6)
 L / L  L/ L
Donde G = Factor gage (factor indicador)
Cuando se observan las tablas del factor gage para diferentes materiales (ver Webster,
Wilches) se aprecia que el factor gage de los materiales semiconductores es
considerablemente mayor (entre 50 y 70 veces) al valor de los materiales metálicos. Un
alto factor gage es deseable, pero mientras en los metales el factor gage es función
principalmente del efecto dimensional, en los semiconductores el efecto dominante es el
piezorresisitivo. La alta dependencia a la temperatura de los materiales cerámicos limita
un poco su uso. Aunque diseños actuales de strain gages semiconductores incorporan
compensación de temperatura.

I1 I2
+
R1 R1

a b

R3 Rx

Figura 2.4 Puente de wheatstone.

El puente de wheastone está conformado por dos ramas en paralelo, así ambas ramas
tienen el mismo voltaje. Es conocido por la ley divisora de voltajes que si a través de un
circuito compuesto solo por una fuente de voltaje y 2 resistencias de igual valor, a través
de cada una de ellas se cae el mismo voltaje. Así, si en ambas ramas del puente de
wheatstone se tienen resistencias iguales el voltaje entre a y b (diferencia de potencial)
debe se cero. Sin embargo es conocido las resistencias tienen una tolerancia de error de
alrededor del 5%, lo que indica que con solo poner resistencias no es fácil obtener un
voltaje de cero entre a y b. Es por esto que se usa un potenciómetro para balancear el
puente y medir un “cero” entre las terminales a y b. De ahí en adelante cualquier cambio
en cualquiera de las resistencias del puente, por pequeño que este sea puede ser
percibido entre las terminales a y b. Este arreglo en puente resulta ser muy sensible, y por
esto mismo es muy utilizado en la implementación de transductores.

2.3 Sensores Inductivos

Los inductores pueden usarse para medir desplazamiento. La inductancia de una bobina
depende de su geometría, de la permeabilidad magnética del medio y del número de espiras
que la conforman.
L=n 2 G  (2.7)

Donde:
L = Inductancia
n = Número de espiras de la bobina
G = Factor de forma geometrica
µ = Permeabilidad efectiva del medio

Es posible modificar cada uno de los factores de la ecuación 2.7 por medios mecánicos.
Los sensores inductivos aprovechan el hecho de que la distorsión en una bobina ya sea
por estiramiento o por compresión alterará su inductancia. No obstante el cambio en la
inductancia es muy pequeño y no es muy utilizado.

Los sensores inductivos usan un núcleo variable para generar cambios en la inductancia,
tal como se muestra en la figura 2.5. El arreglo mostrado en 2.5 a, llamado de auto-
inductancia, aprovecha el principio de que es posible producir alteraciones en la
inductancia propia de una bobina cambiando el factor de forma geométrica o moviendo
un núcleo magnético dentro de esta. El arreglo mostrado en la figura 2.5.b, llamado
transductor de inductancia mutua utiliza dos bobinas. Para hacer variar la inductancia se
juega con la distancia entre las dos bobinas, una bobina inducirá la otra, aunque es
también posible dejarlas fijas y mover entre ellas un núcleo magnético. Es conocido que
cuando dos bobinas de inductancias L1 y L2 se colocan en serie y sus campos se enlazan,
se produce inductancia total L = L1 + L2 + M, donde M es la inductancia mutua entre las
bobinas. La inductancia mútua M puede afectarse cuando se inserta un núcleo magnético.

Figura 2.5 Sensores inductivos. (a) Auto inductancia (b) Inductancia mútua (c) transformador diferencial.
Ilustración tomada de John G. Webster.

Algunos investigadores han utilizado inductancias conectadas en serie para construir


sensores de presión sanguínea en la punta de un catéter. Este arreglo constaba de un
pequeño diafragma que actuaba como núcleo ferromagnético, el cual se movía en
respuesta a los cambios de presión que generaba un cambio del acoplamiento de las
bobinas y producía un cambio proporcional en la inductancia. Aprovechando principios
similares se han medido cambios en las dimensiones de órganos internos.
Se puede argumentar que el arreglo más usado de inductancias es el arreglo de 3 bobinas
LVDT por las siglas en inglés de Linear Variable Diferential Transformer. Este arreglo
llamado transformador diferencial se ilustra en la figura 2.5 c. En esta configuración la
bobina central se excita con corriente AC la cual induce voltajes iguales en las otras dos
bobinas adyacentes. Cuando se inserta un núcleo magnético el sistema se desbalancea de
manera proporcional a la posición del núcleo.
Existe otro tipo de transformador diferencial LDVT que no utiliza un núcleo
ferromagnético y en cambio utiliza un arreglo para constituir un detector sensible a la fase
para un LDVT. Dicho arreglo está constituido por un amplificador, una resistencia
variable y un condensador variable, si está interesado en conocerlo puede ver Webster.
Comercialmente es posible obtener LVDT de pequeño tamaño y de una buena eficiencia,
lo que los hace idóneos para la medición de eventos fisiológicos. Los LDVT son
relativamente insensibles a la temperatura y tienen una buena respuesta para cambios
rápidos (altas frecuencias). De otro lado poseen un alto rango de linealidad, una
sensibilidad de 0.5 a 2 mV para un desplazamiento de 0.001 mm/V. Comparándolos con
los strain-gages tienen una sensibilidad considerablemente mayor según Wilches. Una de
las desventajas claras para usar los LDVT es que necesitan una instrumentación especial
para el procesamiento de la señal.

2. 4 Sensores Capacitivos
Los condensadores son dispositivos que acumulan energía, están compuesto por dos
placas metálicas separadas por un material llamado dieléctrico que puede ser líquido,
sólido, gaseoso o un vacío. Si se pone un voltaje a través de las placas del capacitor este
generará un campo magnético entre ellas. La capacitancia se mide en Faradios.

Para usar sensores capacitivos debemos referirnos a la siguiente ecuación:

A
C =0 r (2.8)
x
Donde:
εo =Constante dieléctrica del espacio libre( 8.8×10−12 F / m )
εr = Constante dieléctrica relativa del aislante ( 1.0 para el aire)
C= Capacitancia
x = Separación entre las placas
A = Área de la superficie conductora

El método más común para modificar las propiedades de la capacitancia es la distancia de


separación de las placas.
Para encontrar la sensibilidad K de un transductor capacitivo debido a cambios en la
separación de las placas, ∆x, se deriva la capacitancia C de la ecuación 2.8.

 C  A
K= =−0  x 2 (2.9)
 x x
Donde:
K = Sensibilidad de un transductor capacitivo

Note que la sensibilidad se incrementa cuando la separación entre las placas se acorta.
Sustituyendo la ecuación 2.8 en la 2.9 es posible encontrar una expresión que relaciona el
porcentaje en el cambio de la capacitancia C respecto al cambio en la separación de las
placas x, para pequeños desplazamientos:

dC −C dC −dx
= y reorganizando = (2.10)
dx x C x

Los transductores capacitivos se emplean para detectar desplazamiento mecánico por el


movimiento de una o de las dos placas del condensador, produciendo entonces un cambio
en la separación o en el área efectiva.

Un montaje útil de sensores capacitivos es el capacitor diferencial. Este tiene la ventaja de


proporcionar mediciones de desplazamiento muy exactas. El circuito necesario para
montarlo es similar al puente de wheatstone solo que en lugar de resistencias se usan
condensadores. Se debe usar también una capacitancia variable para balancear el circuito.

Este tipo de transductor es útil para medir presión sanguínea, registrar los movimientos
de las paredes del pecho, presión plantar, sonidos del corazón y los pulsos radial y
braquial. Para lograrlo una de las placas de condensador se mantiene fija, mientras la
segunda está unida a un miembro elástico.

Una interesante aplicación de los sensores capacitivos la constituyen los capacitores


biológicos. Estos utilizan las propiedades dieléctricas del tejido vivo como una parte del
capacitor. Cremen (1907) insertó un corazón latiente de rana entre las dos placas de un
condensador y registró el cambio de capacitancia cuando el corazón se llenaba y vaciaba
de sangre. Un sistema similar fue desarrollado por Joseph (1944) quien colocó el tórax de
sujetos humanos, en registro simultáneo con el ECG mostró que los cambios capacitivos
estaban asociados con la actividad cardiaca. Para estudiar el flujo sanguíneo Atzler y
Lehman (1932) usaron sujetos humanos colocando un electrodo encima del pecho y el
segundo en contacto con la espalda. Fening (1936) desarrolló lo que el llamó
oscilocapacitógrafo, utilizando una rata que yacía sobre una placa del capacitor, y la otra
placa la colocaba 5mm por encima del tórax del animal. Los movimientos respiratorios
cambiaban la capacitancia a través de una variación del área, la separación de las placas y
la distribución del dieléctrico , cambios que alteraban la corriente del ánodo del tubo
oscilador. Así se obtenía un buen registro de la respiración de las ratas. Para una
descripción de estos y otros experimentos refiérase al libro de Wilches o Webster.

En general se puede establecer que los sensores capacitivos tienen un pequeño tamaño,
construcción robusta y un pequeño desplazamiento volumétrico. La señal de salida es
débil por lo que precisan de amplificadores con el riesgo de introducir errores en la
medición. Además son sensibles a variaciones de temperatura.

2.5 Sensores Piezoeléctricos

El efecto piezoeléctrico, descubierto a finales del siglo XIX por Pierre y Jacques Curie, hace
referencia a algunos materiales que son capaces de generar un potencial eléctrico en
respuesta a una deformación mecánica. Dicho potencial se genera a lo largo de ciertos ejes
cristalográficos que como respuesta a la deformación mecánica. El material sufre un
reordenamiento de las cargas internas, tanto positivas como negativas, y por ende
producen un potencial eléctrico, ver figura 2.6. Para medir el potencial eléctrico generado
se usan dos electrodos, su magnitud es proporcional a la deformación y depende en gran
medida de la dirección en que se aplique la deformación.

Figura 2.6 Efecto piezoeléctrico. Ilustración tomada de Antonio Arnau, 2004.

El efecto piezoeléctrico es reversible, es decir que la aplicación de un potencial eléctrico a


un cristal piezoeléctrico produce deformación. Ambas propiedades se han empleado
considerablemente en la industria y en el diseño de bioinstrumentos.
Los piezoeléctricos son dispositivos de alta impedancia, por esto solo pueden suministrar
corrientes muy pequeñas. Si la temperatura es elevada lo suficiente, punto Curie, estos
materiales pueden perder sus propiedades. Debe notarse que una limitación de los
piezoeléctricos es que no tienen buena respuesta a la aplicación de una fuerza constante, pero su
respuesta es adecuada para la medición de fuerzas mecánicas cambiantes. Su respuesta en
frecuencia va desde unos pocos Hertz hasta el nivel de Mega Hertz.

Matemáticamente puede establecerse que la carga total inducida q es directamente


proporcional a la fuerza f que se aplica sobre el piezoeléctrico:

q=k⋅f (2.11)
Donde k es una constante piezoeléctrica que depende del material. El cambio de voltaje
se puede encontrar “asumiendo” que el sistema actúa parecido a un capacitor. Está
suposición tiene sentido, ya que un capacitor es un dispositivo que almacena energía.
Aún cuando el piezoeléctrico no la acumule exactamente, este puede brindar un potencial
tras la aplicación de la fuerza mecánica adecuada.

La carga en un capacitor q es proporcional al Voltaje V, y la constante de proporcionalidad


es la capacitancia C. Reemplazando la relación conocida entre capacitancia y corriente se
obtiene:
˙
dv dq
i=C pero sabemos que la corriente i= (donde q es carga) reemplazando se
dt dt
dq ˙
dv
obtiene que =C , luego eliminamos dt e integramos para obtener que q=C V̇
dt dt
y ahora valiéndose de la ecuación 2.8 (definición de capacitancia) se obtiene que:

k⋅f k⋅f ⋅x
V= = (2.12)
C 0⋅r⋅A

Algunos valores típicos para k son 2.3 pC/N (pico Coulombs por Newton) para el cuarzo y
140 pC/N para el titanio de bario. Así para un sensor piezoeléctrico de cuarzo de 1 cm2 de
área y 1 mm de espesor produce un voltaje de 0.23 mV como respuesta a una fuerza
aplicada de 10g. Bajo las mismas condiciones un piezoeléctrico de titanio de bario
generaría 14mV aproximadamente. En la mayoría de los casos la primera etapa de
acondicionamiento de un sendor piezoeléctrico es la amplificación, tal como se ilustra en
la figura 2.7.
Figura 2.7 Circuito de un sensor piezoeléctrico acoplado a un amplificador. Ilustración original John G. Webster

Es importante familiarizarse con el circuito equivalente de un transductor piezoeléctrico,


figura 2.8. Note por favor el uso de la palabra “equivalente”, pues un transductor
piezoeléctrico no está hecho de condensadores, pero esta forma de modelarlo es útil para
entender y modificar sus propiedades.

Figura 2.8 (a) Circuito equivalente de un sensor piezoeléctrico, donde Rs es la impedancia de entrada, Cs, Cc ,
Ca son las capacitancias del sensor, cables y amplificador respectivamente; la última resistencia es la
resistencia del amplificador. Fíjese además que q es la carga del generador. (b) Si se suman en paralelo los
condensadores, en paralelo las resistencias y si se cambia el generador de carga por uno de corriente se obtiene
este circuito equivalente. Ilustración original de John G. Webster.

Los piezoeléctricos tienen una respuesta en frecuencia finita, así el interesado en calcular
la frecuencia inferior de un sensor piezoeléctrico a -3 dB puede hacer uso de la siguiente
ecuación:
1
f c= (2.13)
2⋅⋅R⋅C

La ecuación 2.13 indica que para modificar la respuesta en frecuencia es posible valerse
de dos variables: la capacitancia y la impedancia de entrada. Para ilustrar esta idea
considere una capacitancia C = 0.5 nF y una impedancia de entrada R = 5 MΩ,
reemplazando en la ecuación 2.13 se obtendría f = 64 Hz. Nótese que si se cambia el valor
de R por un valor cualquiera, supóngase 500KΩ , la frecuencia aumentaría a 640Hz.

En bioinstrumentación existen múltiples aplicaciones para los piezoeléctricos: medición


de algunos eventos fisiológicos y registro de sonidos del corazón (ver Torres y Jaramillo,
2000) , como microbalanza (Arnau et al, 2002), para medir velocidad a través del efecto
doppler e imagenología ultrasónica (Arnau, 2004). Existen inmensas posibilidades de
aplicación de los sensores piezoeléctricos, si desea profundizar en el tema está invitado a
leer el libro de Antonio Arnau, editado como resultado del proyecto PETRA
(PiezoElectric TRansducers and Applications), proyecto cofinanciado por la Unión
Europea y el programa ALFA (America latina Formación Académica).

Arnau et al en la Universidad Politécnica de Valencia España investigan algunos sensores


piezoeléctricos de cuarzo. Ellos aprovechan la siguiente relación:

˙
ΔM
Δ F =−2.3 x 10−6 F 2 (2.14)
A

Donde: ΔF: cambio en frecuencia fundamental


F: frecuencia de resonancia del cristal
A: área cubierta (electrodos del cristal donde se depositan las masas)
ΔM: Masa depositada

El grupo de investigadores usa un electrodo que posee anticuerpos monoclonales que


detecta la concentración de un antígeno. A medida que la reacción se genera, ΔM cambia
pues la masa se adsorbe. El cambio en la masa depositada es directamente proporcional
frecuencia fundamental tal como se observa en la ecuación 2.14. Con este montaje es
posible hacer mediciones muy pequeñas del orden de 10-9 o hasta 10-12 gramos en
condiciones óptimas. Tal nivel de discernimiento y sensado del peso tendría múltiples
aplicaciones. Un sensor como estos podría detectar cantidades ínfimas de un tóxico en
agua contaminada, cantidades mínimas de ántrax en un sobre (obviamente si fuera
posible aislar un anticuerpo específico para este), entre otras.

2.6 Mediciones De Temperatura

La temperatura es el equilibrio entre mecanismos de producción de calor y mecanismos


de enfriamiento, bajo regulación de centros nerviosos termorreguladores hipotalámicos.
Se considera que la temperatura normal humana es de 37 °C ± 0,3 °C. La temperatura
puede medirse mediante un termómetro de mercurio o mediante sensores electrónicos.
En algunos países (e.g Europa) el termómetro de mercurio es prohibido por regulaciones
relacionadas con el cuidado del medio ambiente. Es por esto que la medición de
temperatura por medio de termocuplas y termistores es un método que se está
generalizando actualmente.

Existen puntos específicos para la medición de la temperatura, Moore & Zouridakis (2004):
cavidad oral, axila, membrana timpánica y superficies del cuerpo. En la cavidad oral la
medida es buena, rápida de medir y muy conveniente para el paciente. En el caso de la
axila la medida puede resultar lenta e inexacta y además la temperatura allí medida es
una levemente temperatura menor a la real del cuerpo. Aunque la membrana timpánica
es una zona adecuada de medición, no resulta exacta. En algunas ocasiones se colocan
sensores en diferentes partes de la superficie del cuerpo y la temperatura medida es un
promedio de los diferentes puntos sensados.

Existen puntos de medición invasivos para la medición de la temperatura tales como en


recto, esófago y la arteria pulmonar. La temperatura rectal es tal vez la más exacta y de
mayor utilidad clínica cuando se requiere un valor muy exacto en la medición de la
temperatura. El esófago provee una buena medida, sin embargo, al igual que en el recto
el acceso es incómodo para el paciente y en ocasiones no es posible hacerlo. Un método
usado (aunque no muy exacto) consiste en medir la temperatura en orina fresca.

Tabla 2.2 Puntos de medición de temperatura corporal humana

PUNTOS DE MEDICIÓN DE LA TEMPERATURA


Cavidad oral Recto
Membrana timpánica Esófago
Axila Arteria pulmonar
Superficie corporal Vejiga (usando orina
fresca)

Los métodos más comúnes de medición son los termómetros digitales que usan un
termistor o una termocupla. Algunos métodos de radiación infrarroja se han utilizado
para medir el “aura” alrededor de la membrana timpánica y en el canal de la oreja. Este
último tiene como ventaja que la temperatura no se mide a través de un intercambio de
temperatura (termodinámica), entonces nunca se toca al paciente. Sin embargo,
clínicamente no se considera exacto para hacer investigación si se requiere un alto nivel
de exactitud y precisión.

Recientemente la FDA ha certificado una cápsula envuelta por una resina epóxica o
silicona biocompatible (Moore & Zouridakis 2004). Posee una batería, transmisor de FM y
la frecuencia emitida varía según la temperatura sensada en diferentes partes del sistema
digestivo del paciente. Posee además sistema de recepción, amplificación y
decodificación de frecuencia a temperatura. La cápsula es usada además para medir otras
variables como pH, presión y algunas variables bioquímicas.

2.6.1 Fisiología de la temperatura y algunas aplicaciones biomédicas:

La fisiología de la temperatura humana (y en principio la de otros organismos vivos) se


explica a través de los procesos de termogénesis y termólisis. La termogénesis, es decir la
generación del calor es un producto del metabolismo celular. El cuerpo además expele
calor a través de la vasodilatación y sudoración, proceso denominado termólisis. En todo
organismo es importante entonces contar con la termorregulación que no es más que el
equilibrio entre los procesos de termogénesis y termólisis.

La medición de la temperatura humana aporta valiosa información para el médico ya que


como se mencionó anteriormente esta es un reflejo de procesos celulares y sistémicos. Es
característico que en pacientes en shock se presente un bajón en la temperatura.
Igualmente sucede en anestesia o en algunos procedimientos médicos donde se induce
hipotermia para reducir el metabolismo.

Figura 2.9. En algunos procedimientos quirúrgicos se induce hipotermia para reducir el metabolismo celular.

Dado que la temperatura es un fiel reflejo del funcionamiento del metabolismo celular y
la homeostasis del cuerpo humano las temperaturas por encima del valor normal tienen
importancia clínica. Durante las infecciones el sistema inmune aumenta la temperatura
corporal como respuesta a ellas. Este aumento se persigue la desnaturalización de
enzimas y proteínas de los patógenos que atacan el organismo y esa temperatura elevada
se refleja en fiebre. De igual manera los procesos de inflamación y artritis poseen
características de temperaturas elevadas del valor normal.

La variable temperatura a nivel biomédico es muy utilizada: medición y control de


temperatura en el laboratorio clínico para cultivo de tejidos, en la técnica del PCR para
desnaturalizar el DNA y así permitir la acción de la taq Polimerasa, para el control
térmico de los bebés en una incubadora neonatal, entre otros.

La medición de la temperatura se afecta enormemente por factores ambientales y el


método de medición. ¡Controlar la temperatura es complicado!. ¿Cómo controlar por
ejemplo una temperatura de 37 °C en un centro asistencial donde la temperatura
ambiente puede fluctuar entre 20 y 40 °C?

2.6.2 Las Termocuplas o termopares:

Consisten en la unión de dos materiales (metales comúnmente) unidos en un extremo y


producen un pequeño y único voltaje según la temperatura. El fenómeno es debido a dos
efectos (Peltier y Thomson). El efecto Peltier hace referencia a una fuerza electromotriz
FEM debida a la diferencia entre los dos metales, es decir que de acuerdo a una
temperatura determinada se genera una diferencia de potencial (FEM) característica. El
efecto Thomson se asocia con otra FEM generada por un gradiente a través del mismo
metal. Aún cuando las FEMs generadas son muy bajas es posible medirlas, tras la
amplificación de las mismas.

Los voltajes generados por los diferentes tipos de termocuplas están relativamente bien
estudiados y por eso es posible obtener tablas completas de regresión que asocian un
voltaje determinado con una temperatura. Así en aplicaciones prácticas se usan tablas de
calibración, y no es necesario conocer a fondo los principios del efecto Peltier y Thomson
que se explican por termodinámica.

Figura 2.10 (a) Algunos tipos clásicos de termocuplas. (b) Algunos arreglos de termocuplas.

Para usar las termocuplas adecuadamente deben entenderse 3 leyes empíricas:

Primero la Ley de los circuitos homogéneos que establece que en un circuito compuesto por
un solo metal homogéneo no se puede mantener una corriente eléctrica solo por la
aplicación de calor.

La ley de los metales intermedios que establece que la FEM neta en un circuito que
interconecta materiales diferentes es cero dado que se mantienen a la misma
Temperatura.

Finalmente la ley de las temperaturas intermedias o sucesivas donde se tiene una termocupla
que tiene dos extremos a temperaturas diferentes. Supóngase T1 y T2. Con este arreglo
se mide la FEM E1 . Manteniendo T2 constante y cambiando el otro lado de la
termocupla por una temperatura T3 se mide una nueva FEM E2. Si se quiere una FEM
entre T1 y T3 entonces esa E = E1 + E2. Este tipo de arreglo con T2 como una referencia es
muy útil para determinar curvas de calibración.
Las termocuplas según sean metálicas o no. Entre las metálicas se encuentran las
termocuplas tipo E, J, K y T que se usan para temperaturas de hasta 1000°C. Algunas
termocuplas no metálicas como los tipos S, R, B se usan hasta 2000°C. La figura 2.11
ilustra otro tipo de clasificación de las termocuplas como expuestas o no expuestas.

Figura 2.11 Tipos de termocuplas según sean expuestas o no. En el tipo de la izquierda se tiene una
termocupla no expuesta pero en el extremo del borde derecho. Las otras dos ilustraciones muestran
claramente termocuplas expuestas y no-expuestas.

Las principales ventajas de las termocuplas son su bajo costo; rápida respuesta a cambios
de temperatura; poseen razonable reproducibilidad y exactitud; y finalmente tienen una
un amplio rango para la medición de temperatura, aunque en aplicaciones biomédicas
esto puede implicar un sacrificio para la precisión debido a que su resolución puede no
ser muy alta a cambios de temperatura muy pequeños. Gracias a su pequeño tamaño es
posible adjuntarlas a sistemas de medición y control de temperatura en catéteres y agujas
hipodérmicas.

Entre las desventajas de usar termocuplas podrían mencionarse su baja sensibilidad


(normalmente entre 6.5 y 80µV/°C); proporcionan voltajes muy bajos que podrían
afectarse por ruido; su exactitud está normalmente limitada a una resolución de 0.5 °C; y
finalmente como es de esperarse en un dispositivo que varía su comportamiento de
acuerdo a su temperatura tiene rangos de operación no-lineales problemáticos (por eso
importantísimo documentarse con los datasheets de las diferentes marcas).

Webster en su libro menciona algunos “trucos” para mejorar las características en


aplicaciones biomédicas de las termocuplas como:

• Formar termopilas (poniendo termocuplas en serie). Midiendo todas la misma


temperatura y todas referidas a la misma juntura de referencia.

• Termocuplas en paralelo podrían usarse para medir temperatura promedio.

• Usar temperaturas de control y referencia.

2.6.3 Termistores

Los termistores son semiconductores hechos de materiales cerámicos compuesto por una
mezcla de óxidos metálicos de Manganeso, Ni, Co, Magnesio, Ti y otros. Son resistores
térmicos con alto coeficiente negativo de temperatura. Es decir que la resistencia de los
termistores incrementa a medida que la temperatura decrece y viceversa.
Resistividades típicas de los termistores están entre 0.1 y 100 Ω.m para el diseño de
bioinstrumentos.
T o−T 
[ ]
Rt =R o⋅e
T⋅T o (2.15)
Donde:
β = constante del termistor
To = referencia estándar de temperatura.

En una curva v-i puede observarse una porción lineal donde podemos valernos de la ley
de Ohm V = Ri

Figura 2.12 Curvas características de los termistores.

Debido a la dependencia R vs T se han propuesto técnicas para linealizar la curva. Por


ejemplo con arreglos de R en paralelo o serie. También puede aprovecharse el
procesamiento computacional en vez de implementación de circuitos.

Se usan con puentes de wheastone para dar una alta sensibilidad y exactitud. Así
diferencias muy pequeñas en Temperatura se pueden medir. Es común encapsular los
termistores para cuidarlos de ambientes hostiles. (Y también por biocompatibilidad). Su
pequeño tamaño los hace también adecuados para usar en cateteres y agujas
hipodérmicas. Una aplicación común es medición de temperatura oral.

Entre sus principales ventajas están el bajo costo, pequeño tamaño (pueden tener menos
de 0.5mm de diámetro), tienen alta sensibilidad a cambios de temperatura (-3 a – 5%/°C),
poseen buena estabilidad a largo plazo (0.2% variación anual) y tienen un tiempo de
respuesta rápido, similar a las termocuplas. Entre sus desventajas pueden recalcarse que
tienen un rango limitado de temperatura -100 ~ 150°C (Aunque para aplicaciones
biomédicas esto puede ser muy bueno pues implica mejor resolución en las temperaturas
de interés), poseen una relación no lineal R-T , es decir que son necesarias curvas de
calibración o al menos conocer los rangos más o menos lineales de funcionamiento, aún
cuando este rango sea muy pequeño. Otros problemas pueden aparecer con los
termistores en aplicaciones específicas, por ejemplo si se usan para termómetros
neonatales que hacen contacto a la piel del bebe pueden generar reacciones adversas sin
contar con que se caen fácilmente.

2.6.4 Termometría De Radiación

Existe una relación entre la temperatura de superficie del cuerpo y su poder de radiación. ¡Lo
que significa que en principio es posible medir la T del cuerpo sin contacto directo!.

En la termografía médica se “mapea” la distribución de temperatura del cuerpo con una


sensibilidad de pocas décimas de grado Kelvin. Un cuerpo por encima del cero absoluto
radia potencia electromagnética en una cantidad que depende de la temperatura y condiciones
físicas.

e⋅C 1
W = C2 (2.16)
5 ⋅T
 e −1

Donde : C1 = 3.74 x 104 (W.cm2 – µm)


C2 = 1.44 x 104 (µm.K)
T = temperatura del cuerpo negro, K
e = emisividad, la cantidad en la cual una superficie se desvía de un cuerpo
negro, que posee e = 1.

Un cuerpo negro es un radiador térmico ideal: absorbe toda la radiación incidente y emite la
máxima radiación térmica posible. Se miden longitudes de onda y esa radiación se asocia
con la temperatura respectiva. Las señales son muy débiles y se deben amplificar y
procesar.

Figura 2.13 Curvas e imágenes típicas de termometría.


La termometría ha sido utilizada para la determinación de la temperatura interna
midiendo la magnitud de la radiación infrarroja emitida por la membrana timpánica.
Este método tiene la ventaja que mide la temperatura real del cuerpo de estudio, y no se
da entonces el proceso termodinámico de transferencia de calor de un cuerpo al otro.

La termometría ha sido también usada para localización de arritmias, desordenes


circulatorios (trombosis u oclusión de carótidas). En los últimos años se ha teorizado que
la termometría puede ser un método útil detección temprana de cáncer de seno,
(Hernández y Gaviria, 2005).

El uso de la termografía en cáncer de seno tiene sus fundamento en el hecho de que un


tejido tumoral genera una angiogénesis inducida, donde se aumenta el metabolismo
celular, lo cual se ve reflejado en el aumento en la liberación de calor por el cuerpo
humano; ya que el 60% se realiza por irradiación en forma de ondas electromagnéticas,
con una longitud de onda característica de los rayos infrarrojos.
La radiación infrarroja se analiza por la ley de Stefan-Boltzmann como la relación entre la
energía irradiada y la temperatura del cuerpo.
2 π5 k 4 4
La ley de Stefan-Boltzmann es: ℘= ⋅T
15 h3 c 2
Donde k es la constante de Boltzmann, c es la velocidad de la luz y h es la constante de
Planck. Para simplificar los cálculos, se encuentra en la literatura la siguiente forma
abreviada de la ecuación:
℘=σ⋅T 4
Donde σ es la constante de Stefan-Boltzmann (Rybicki y Lightman 1979) y equivale a :
5.670×10−8 J
℘= g
k 4 m2 s
Los rayos infrarrojos emitidos por un cuerpo, pueden ser captados por uno o varios
sensores generando una imagen que representa la distribución térmica de la mama en
este caso, llamada termograma mamario; la cual después de haber sido procesada en un
computador, puede entregar información importante al médico acerca del estado de las
glándulas mamarias del paciente.

Figura 2.14 Ejemplo de una imágen típica de termograma mamario


2.7 Sensores Fotoeléctricos

Instrumento óptico generalizado

Fuente Filtro Detector

• Lámpara (tungsteno, arco) * Foto tubo


• Diodo emisor de luz * Fototransistor

2.8 Sensores De Radiación

1. Sensores de temperatura (absorben radiación y la convierten a Temperatura)


2. Sensores cuánticos
3. Sensores fotoemisivos
4. Celdas fotoconductivas
5. Sensores fotovoltaicos

Bibliografía

Arnau, Antonio; Sogorb, Tómas; Jiménez, Yolanda & Gómez Juan Camilo. Cristales
piezoeléctricos de cuarzo en aplicación como microbalanza QCM. Revista CES Medicina.
Vol 16 N 2, Abril – Septiembre 2002.
Webster, John G. Medical Instrumentation: Application and design. Tercera edición, John
Wiley and sons, 1997

Wilches Z, Mauricio. Bioingeniería, Tomo IV, Editorial Universidad de Antioquia, 1991.

Moore & Zouridakis. Biomedical technology and devices handbook. CRC Press, 2004

Torres, Robinson & Jaramillo, Jorge W. Fonocardiógrafo digital. Proyecto de Tesis,


Universidad de Antioquia, 2002.
Arnau, Antonio. Piezoelectric transducers and applications. Springer, 2004.
Hernández Pablo; Londoño Luisa. Diseño de un modelo de simulación térmica para el
diagnóstico de cáncer de mama. Proyecto de grado, programa de Ingeniería biomédica
EIA-CES, Dic 2005.