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La cuaresma nos invita a un repaso general de nuestra Señor nos libre de tener, como lamentaba un profeta,

forma de vivir, a reorganizarnos en relación con Dios orejas incircuncisas (Jer 6,10).
(oración), con los hermanos (limosna), con nosotros
mismos (ayuno), a reavivar nuestra sensibilidad y nuestra
libertad, dominando los propios caprichos o inclinaciones
meramente instintivas. Y, naturalmente, sin que nada de
ello quede viciado por motivos espurios. En lo más santo
se puede infiltrar también el pecado, por ejemplo el de
vanidad o de orgullo: actuando para que otros nos alaben
o aplaudan. Sería un volver a las exterioridades, sin haber
cambiado el corazón.

En torno a esas tres dimensiones de la vida, San Antonio


M. Claret redactó en unos ejercicios espirituales este
hermoso propósito: “Tendré para con Dios corazón de hijo,
para con el prójimo corazón de madre, y para conmigo
mismo corazón de juez”. Tal vez el tercer miembro de la
frase responda a un cierto rigorismo del silgo XIX;
debemos amarnos también a nosotros mismos, y
comprendernos, como limitados pero como hermosas
criaturas de Dios. Pero no desperdiciemos lo principal el
mensaje de Claret: en todo hay que poner corazón.

Todo esto ya lo hemos oído muchas veces. Llega el


comienzo de la cuaresma y ya conocemos de memoria los
textos bíblicos y su mensaje; eso es lo temible: conocer de
memoria. Nada daña tanto la vida del creyente como la
rutina, que a veces se traduce en indiferencia o
insensibilidad, por “sabérselas todas”, “ser perro viejo”,
“estar ya de vuelta”… Pero también los textos litúrgicos
nos ponen en guardia frente a este peligro: “es el tiempo
favorable, el día de la salvación, que no vaya a caer en
saco roto…”. San Pablo dice que son nada menos que
Cristo y el Padre (aunque sea por medio del apóstol
mismo) quienes nos dan este toque de atención. Que el
Bendición de la ceniza (Celebrante) CELEBRACIÓN DE LA CENIZA
Señor, que nos ofreces la oportunidad de la Cuaresma para cambiar y
ser mejores, dígnate bendecir esta ceniza que vamos a imponer sobre Preparación previa consiste en elaborar un mural "Danos un corazón nuevo"
nuestras cabezas. Que el polvo de la ceniza sea símbolo de todo lo que que se colgará en la celebración y los símbolos: un corazón grande, la frase:
queremos que desaparezca de nuestras vidas: el odio, el rencor, la “del corazón bueno brotan…” y cartelitos con símbolos que digan las cosas
violencia, la falta de respeto a los otros, el egoísmo. Ayúdanos a abrir que brotan de un buen corazón para poner en el mural.
nuestros corazones al amor de Jesús.

[Imposición de la ceniza (Celebrante) Explicación e imposición. Introducción (Tres niños/as)

Final (Celebrante) Oramos con esta oración o con el Padre Nuestro. Lector 1: Este es el día que los cristianos llamamos "de la ceniza".
Señor, queremos ser mejores, Con esta celebración entramos en un tiempo importante: la Cuaresma.
porque Tú nos quieres y quieres que seamos buenos. Son 40 días para preparar las fiestas de la muerte y la resurrección de
Jesús. ¿Cómo podemos prepararnos?
A veces elegimos el camino equivocado
y nuestro corazón se hace pequeño Lector 2: Si tomas en tus manos un poco de ceniza y soplas, verás
y nos cuesta amar a los demás. cómo se desparrama. La Cuaresma es ese tiempo en el que queremos
Hoy queremos verte, como Zaqueo. reducir a ceniza todo lo que nos impide ser buenos, como Jesús quiere
Si Tú nos miras, Señor, nuestro corazón cambiará, de nosotros.
se hará más grande, más acogedor, más compasivo.
Lector 3: Podríamos reducir a ceniza lo que nos impide ser amigos, el
Danos, Señor un corazón nuevo, como a Zaqueo. egoísmo, el mal genio, la tristeza, la pereza, la falta de amor, la falta de
Señor, si tú me miras, y yo te veo, seré valiente como Zaqueo, respeto a los demás... para que ese polvo que se posa en nuestros
no tendré miedo de hacer el bien, corazones y nos impide ser buenos, se vuelve bien lejos.
sabré privarme de lo que no es bueno,
soplaré el polvo de mi egoísmo, de mi pereza, de mi soberbia;
seré sincero; sabré ayudar y compartir, ser compañero. Rito Penitencial (Celebrante)
Si Tú me miras y yo te veo, La Cuaresma es tiempo de mirar dentro de nosotros para ver nuestro
yo cambiaré, porque me quieres y yo te quiero. pecado y pedir perdón a Dios por lo que hacemos mal. Si de verdad
nos arrepentimos, Él, que es un Padre bueno, nos perdonará.
Gracias, Señor, mi corazón está contento
porque conmigo eres tan bueno. Oración (Celebrante)
Eres buen Padre, que me perdonas. Señor Jesús, danos luz para ver lo que no es bueno en nosotros y
Eres hermano, Jesús, mi buen amigo, mi compañero. ayúdanos a elegir el buen camino, que nos hará felices a nosotros y a
Quiero decirte que yo te quiero, los demás. Danos tu fuerza y haznos valientes y ven con nosotros en
que quiero darte mi corazón y darlo entero. esta marcha que es la Cuaresma.
Pues tú me amas y eres, Señor, mi buen amigo, mi compañero.
Oración- Respuesta Breve comentario (Celebrante)
Zaqueo no andaba por buen camino, pero al ver a Jesús sopló la ceniza
Todos: YO SÉ QUE ME QUIERES, SEÑOR del egoísmo y la codicia... Jesús le perdona y vuelve a ser otro hombre.

Porque eres bueno, porque tienes un corazón sensible


Todos: YO SÉ QUE ME QUIERES, SEÑOR Peticiones (dialogadas entre el celebrante y los participantes)

Pero esto no quiere decir que yo haga lo que quiera, porque 1 Roguemos al Señor para que nos ayude a cambiar lo que no está
Todos: YO SÉ QUE ME QUIERES, SEÑOR bien en nosotros.
... ¿que cosas no están bien de lo que hacemos o decimos o pensamos?
por eso, Tú quieres que cambie y sea mejor, porque
Todos: YO SÉ QUE ME QUIERES, SEÑOR 2° Para que sepamos privarnos de algo que nos gusta, para ser más
libres y ayudar mejor.
y porque te quiero y quiero ser mejor, ayúdame a esforzarme con tu Por ejemplo... ¿qué cosas no nos hacen falta para ser más felices?
amor, porque
Todos: YO SÉ QUE ME QUIERES, SEÑOR 3° Por los que viven tristes y necesitados.
Por ejemplo ¿quienes están en el mundo tristes y necesitados?
Evangelio Lucas 19, 1-10 (Jesús y Zaqueo)
El evangelio podría ser leído o, mejor aún, contado en forma de cuento. 4º Por último, pedimos por todos nosotros, para que el Señor nos dé la
fuerza y la luz de su Espíritu para llegar bien preparados a la
Habiendo entrado Jesús en Jericó, atravesaba la ciudad. Había allí un celebración de la Pascua.
hombre llamado Zaqueo, que era jefe de los cobradores del impuesto y
muy rico. Quería ver cómo era Jesús, pero no lo conseguía en medio
de tanta gente, pues era de baja estatura. Entonces se adelantó Símbolo (preparado antes)
corriendo y se subió a un árbol para verlo cuando pasara por allí.
Cuando llegó Jesús al lugar, miró hacia arriba y le dijo: «Zaqueo, baja 1° Dos niños ponen un mural que cubra la parte delantera del altar con
enseguida, pues hoy tengo que quedarme en tu casa.» el lema:
Zaqueo bajó rápidamente y lo recibió con alegría. Entonces "Danos un corazón nuevo, como Zaqueo"
todos empezaron a criticar y a decir: «Se ha ido a casa de un rico que
es un pecador.» 2° Otros dos pegan encima del mural, en un extremo, un corazón
Pero Zaqueo dijo resueltamente a Jesús: grande
«Señor, voy a dar la mitad de mis bienes a los pobres, y a quien le haya
exigido algo injustamente le devolveré cuatro veces más.» 3° Otros dos pondrán, en la mitad inferior del mural:
Jesús, pues, dijo con respecto a él: "del corazón bueno brotan..."
«Hoy ha llegado la salvación a esta casa, pues también este hombre es
un hijo de Abraham. El Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo 4° Debajo, varios niños colgarán carteles que digan cosas que brotan
que estaba perdido.» de un buen corazón como alegría, amor, amistad, etc.
15 SENCILLOS ACTOS DE AMOR PARA VIVIR LA CUARESMA: 15 SENCILLOS ACTOS DE AMOR PARA VIVIR LA CUARESMA:
1. Rezar a Dios al levantarme o al irme a dormir 1. Rezar a Dios al levantarme o al irme a dormir
2. Dar las gracias (aunque no "debas" hacerlo). 2. Dar las gracias (aunque no "debas" hacerlo).
3. Recordarles a los demás cuánto los amas. 3. Recordarles a los demás cuánto los amas.
4. Saludar con alegría y una sonrisa a los que ves a diario. 4. Saludar con alegría y una sonrisa a los que ves a diario.
5. Dar gracias a Dios y bendecir los alimentos. 5. Dar gracias a Dios y bendecir los alimentos.
6. Detenerte para ayudar. Estar atento a quien te necesita. 6. Detenerte para ayudar. Estar atento a quien te necesita.
7. Animar y escuchar al que veas que está triste o preocupado. 7. Animar y escuchar al que veas que está triste o preocupado.
8. Celebrar las cualidades o éxitos de otro. 8. Celebrar las cualidades o éxitos de otro.
9. Seleccionar lo que no usas y regalarlo a quien lo necesita. 9. Seleccionar lo que no usas y regalarlo a quien lo necesita.
10. Ayudar en casa para que el papá o la mamá descanse. 10. Ayudar en casa para que el papá o la mamá descanse.
11. Corregir con amor, no callar por miedo. 11. Corregir con amor, no callar por miedo.
12. Tener buenos detalles con los que están cerca de ti. 12. Tener buenos detalles con los que están cerca de ti.
13. Limpiar y ordenar lo que uso en casa. 13. Limpiar y ordenar lo que uso en casa.
14. Leer el Evangelio del domingo con los de casa. 14. Leer el Evangelio del domingo con los de casa.
15. Llamar por teléfono o visitar a tus abuelos. 15. Llamar por teléfono o visitar a tus abuelos.

15 SENCILLOS ACTOS DE AMOR PARA VIVIR LA CUARESMA: 15 SENCILLOS ACTOS DE AMOR PARA VIVIR LA CUARESMA:
1. Rezar a Dios al levantarme o al irme a dormir 1. Rezar a Dios al levantarme o al irme a dormir
2. Dar las gracias (aunque no "debas" hacerlo). 2. Dar las gracias (aunque no "debas" hacerlo).
3. Recordarles a los demás cuánto los amas. 3. Recordarles a los demás cuánto los amas.
4. Saludar con alegría y una sonrisa a los que ves a diario. 4. Saludar con alegría y una sonrisa a los que ves a diario.
5. Dar gracias a Dios y bendecir los alimentos. 5. Dar gracias a Dios y bendecir los alimentos.
6. Detenerte para ayudar. Estar atento a quien te necesita. 6. Detenerte para ayudar. Estar atento a quien te necesita.
7. Animar y escuchar al que veas que está triste o preocupado. 7. Animar y escuchar al que veas que está triste o preocupado.
8. Celebrar las cualidades o éxitos de otro. 8. Celebrar las cualidades o éxitos de otro.
9. Seleccionar lo que no usas y regalarlo a quien lo necesita. 9. Seleccionar lo que no usas y regalarlo a quien lo necesita.
10. Ayudar en casa para que el papá o la mamá descanse. 10. Ayudar en casa para que el papá o la mamá descanse.
11. Corregir con amor, no callar por miedo. 11. Corregir con amor, no callar por miedo.
12. Tener buenos detalles con los que están cerca de ti. 12. Tener buenos detalles con los que están cerca de ti.
13. Limpiar y ordenar lo que uso en casa. 13. Limpiar y ordenar lo que uso en casa.
14. Leer el Evangelio del domingo con los de casa. 14. Leer el Evangelio del domingo con los de casa.
15. Llamar por teléfono o visitar a tus abuelos. 15. Llamar por teléfono o visitar a tus abuelos.
El Papa Francisco propone 15 sencillos actos de caridad MENÚ PARA LA CUARESMA
como señales concretas de amor:
1. TENER A LA MANO:
1. Sonreír, ¡un cristiano siempre es alegre! Abrelatas, para abrir el corazón endurecido.
2. Dar las gracias (aunque no "debas" hacerlo). Cuchillo bien afilado, para cortar vicios y malas costumbres.
3. Recordarle a los demás cuánto los amas. Destapador, para destapar lo atorado en las relaciones familiares.
4. Saludar con alegría a esas personas que ves a diario. Colador, para pasar por alto las ofensas y purificar intenciones.
5. Escuchar la historia del otro, sin prejuicios, con amor.
6. Detenerte para ayudar. Estar atento a quien te necesita. 2. ABSTENERSE:
7. Levantarle los ánimos a alguien. De comer prójimo (chismes, murmuraciones y calumnias).
8. Celebrar las cualidades o éxitos de otro. Evitar condimentar el día con venganzas.
9. Seleccionar lo que no usas y regalarlo a quien lo necesita. Evitar consumir dosis de egoísmo.
10. Ayudar cuando se necesite para que otro descanse. No tomar rencor, que pone de mal genio.
11. Corregir con amor, no callar por miedo. Evitar el consumo excesivo de picantes, para no decir malas palabras.
12. Tener buenos detalles con los que están cerca de ti. No tomar postres helados, que congelen el afecto.
13. Limpiar y ordenar lo que uso en casa. Lavar bien el corazón, para que no se infecte de la cólera.
14. Ayudar a los demás a superar obstáculos.
15. Llamar por teléfono a tus padres o a tus abuelos. 3. MENÚ RECOMENDADO:
Exquisita caridad para con el prójimo.
Caldo de atención a los desamparados y enfermos.
Ensalada de detalles de afecto para los suyos.
Tortillas abundantes para compartir con el hambriento.
Refresco de alegría para convidar a los tristes y desanimados.
EL MEJOR AYUNO "Ayunemos" de algo que nos cueste de verdad. Sopa de letras para escribir más seguido a familiares y amigos.
¿Te animas a ayunar en esta Cuaresma? Puré de zanahoria para ver con buenos ojos a los demás.
• Ayuna de palabras hirientes y transmite palabras bondadosas. Pan bendito para los afligidos, ya que “las penas con pan son menos”.
• Ayuna de descontentos y llénate de gratitud
• Ayuna de enfados y llénate de mansedumbre y de paciencia De postre se recomienda:
• Ayuna de pesimismo y llénate de esperanza y optimismo Perita en dulce, para ser buena persona y caerle bien a todos.
• Ayuna de preocupaciones y llénate de confianza en Dios Torrijas con miel para endulzar los defectos de los otros.
• Ayuna de quejarte y llénate de las cosas sencillas de la vida Yogur de guayaba para repetir… gestos de perdón.
• Ayuna de presiones y llénate de oración Naranja dulce y limón partido “dame un abrazo que yo te pido”.
• Ayuna de tristezas y amargura y llénate de alegría el corazón (abrazar a los seres queridos, y darles besitos, de verdad)
• Ayuna de egoísmo y llénate de compasión por los demás Y no olvides:
• Ayuna de falta de perdón y llénate de actitudes de reconciliación “Donde come uno, comen dos” y “échale siempre más agua a la sopa”.
• Ayuna de palabras y llénate de silencio y de escuchar a los otros O sea: Comparte tu vida con los otros.
Si todos intentamos este ayuno, lo cotidiano se llenará de:
PAZ, CONFIANZA, ALEGRÍA Y VIDA Finalmente, el Chef Celestial recomienda sobre todo el alimento espiritual:
“El que come mi Carne y bebe mi Sangre, Tiene Vida Eterna”
Muy bueno para ponerlo en práctica no sólo en este tiempo sino cada día,
ayuda a adelgazar el egoísmo y a engordar el amor.
El Papa Francisco propone 15 sencillos actos de caridad MENÚ PARA LA CUARESMA
como señales concretas de amor:
1. TENER A LA MANO:
1. Sonreír, ¡un cristiano siempre es alegre! Abrelatas, para abrir el corazón endurecido.
2. Dar las gracias (aunque no "debas" hacerlo). Cuchillo bien afilado, para cortar vicios y malas costumbres.
3. Recordarle a los demás cuánto los amas. Destapador, para destapar lo atorado en las relaciones familiares.
4. Saludar con alegría a esas personas que ves a diario. Colador, para pasar por alto las ofensas y purificar intenciones.
5. Escuchar la historia del otro, sin prejuicios, con amor.
6. Detenerte para ayudar. Estar atento a quien te necesita. 2. ABSTENERSE:
7. Levantarle los ánimos a alguien. De comer prójimo (chismes, murmuraciones y calumnias).
8. Celebrar las cualidades o éxitos de otro. Evitar condimentar el día con venganzas.
9. Seleccionar lo que no usas y regalarlo a quien lo necesita. Evitar consumir dosis de egoísmo.
10. Ayudar cuando se necesite para que otro descanse. No tomar rencor, que pone de mal genio.
11. Corregir con amor, no callar por miedo. Evitar el consumo excesivo de picantes, para no decir malas palabras.
12. Tener buenos detalles con los que están cerca de ti. No tomar postres helados, que congelen el afecto.
13. Limpiar y ordenar lo que uso en casa. Lavar bien el corazón, para que no se infecte de la cólera.
14. Ayudar a los demás a superar obstáculos.
15. Llamar por teléfono a tus padres o a tus abuelos. 3. MENÚ RECOMENDADO:
Exquisita caridad para con el prójimo.
Caldo de atención a los desamparados y enfermos.
Ensalada de detalles de afecto para los suyos.
Tortillas abundantes para compartir con el hambriento.
Refresco de alegría para convidar a los tristes y desanimados.
EL MEJOR AYUNO "Ayunemos" de algo que nos cueste de verdad. Sopa de letras para escribir más seguido a familiares y amigos.
¿Te animas a ayunar en esta Cuaresma? Puré de zanahoria para ver con buenos ojos a los demás.
• Ayuna de palabras hirientes y transmite palabras bondadosas. Pan bendito para los afligidos, ya que “las penas con pan son menos”.
• Ayuna de descontentos y llénate de gratitud
• Ayuna de enfados y llénate de mansedumbre y de paciencia De postre se recomienda:
• Ayuna de pesimismo y llénate de esperanza y optimismo Perita en dulce, para ser buena persona y caerle bien a todos.
• Ayuna de preocupaciones y llénate de confianza en Dios Torrijas con miel para endulzar los defectos de los otros.
• Ayuna de quejarte y llénate de las cosas sencillas de la vida Yogur de guayaba para repetir… gestos de perdón.
• Ayuna de presiones y llénate de oración Naranja dulce y limón partido “dame un abrazo que yo te pido”.
• Ayuna de tristezas y amargura y llénate de alegría el corazón (abrazar a los seres queridos, y darles besitos, de verdad)
• Ayuna de egoísmo y llénate de compasión por los demás Y no olvides:
• Ayuna de falta de perdón y llénate de actitudes de reconciliación “Donde come uno, comen dos” y “échale siempre más agua a la sopa”.
• Ayuna de palabras y llénate de silencio y de escuchar a los otros O sea: Comparte tu vida con los otros.
Si todos intentamos este ayuno, lo cotidiano se llenará de:
PAZ, CONFIANZA, ALEGRÍA Y VIDA Finalmente, el Chef Celestial recomienda sobre todo el alimento espiritual:
“El que come mi Carne y bebe mi Sangre, Tiene Vida Eterna”
Muy bueno para ponerlo en práctica no sólo en este tiempo sino cada día,
ayuda a adelgazar el egoísmo y a engordar el amor.
EL MENSAJE DEL PAPA FRANCISCO PARA LA CUARESMA 2018 EN 30 FRASES
«Al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría» (Mt 24, 12)
es la frase que titula este mensaje para la Cuaresma de 2018
Introducción
1.- Una vez más, nos sale al encuentro la Pascua del Señor. Para prepararnos a recibirla, la Providencia de Dios nos
ofrece cada año la Cuaresma, «signo sacramental de conversión», que anuncia y realiza la posibilidad de volver al
Señor con todo el corazón y con toda la vida.
2.- Como todos los años, con este mensaje deseo ayudar a toda la Iglesia a vivir con gozo y con verdad este tiempo de
gracia; y lo hago inspirándome en una expresión de Jesús en el Evangelio de Mateo: «Al crecer la maldad, se enfriará
el amor en la mayoría» (Mt 24, 12).
3.- Esta frase se encuentra en el discurso que habla del final de los tiempos y que está ambientado en Jerusalén, en el
Monte de los Olivos, precisamente allí donde tendrá comienzo la pasión del Señor.

Los falsos profetas


4.- Escuchemos este pasaje y preguntémonos: ¿qué formas asumen los falsos profetas? Son como «encantadores
de serpientes», o sea, se aprovechan de las emociones humanas para esclavizar a las personas y llevarlas adonde
ellos quieren.
5.-¡Cuántos hijos de Dios se dejan fascinar por las lisonjas de un placer momentáneo, al que se confunden con la
felicidad! ¡Cuántos hombres y mujeres viven como encantados por la ilusión del dinero, que los hace en realidad
esclavos del lucro o de los intereses mezquinos! ¡Cuántos viven pensando en sí mismos y caen presa de la soledad!
6.- Otros falsos profetas son esos «charlatanes» que ofrecen soluciones sencillas e inmediatas para los sufrimientos,
remedios que, sin embargo, resultan ser completamente inútiles.
7.-¡Cuántos son los jóvenes a los que se les ofrece el falso remedio de la droga, de unas relaciones de «usar y tirar»,
de ganancias fáciles, pero deshonestas! ¡Cuántos se dejan cautivar por una vida completamente virtual, en que las
relaciones parecen más sencillas y rápidas, pero que después resultan dramáticamente sin sentido!
8.-Estos estafadores no solo ofrecen cosas sin valor, sino que quitan lo más valioso, como la dignidad, la libertad
y la capacidad de amar. Es el engaño de la vanidad, que nos lleva a pavonearnos…, haciéndonos caer en el ridículo.
9.-Cada uno de los nosotros, por tanto, está llamado a discernir y a examinar en su corazón si se siente
amenazado por las mentiras de los falsos profetas. Tenemos que aprender a no quedarnos en un nivel inmediato,
superficial, sino a reconocer qué cosas son las que dejan en nuestro interior una huella buena y más duradera, porque
vienen de Dios y ciertamente sirven para nuestro bien.
Un corazón frío
10.-Preguntémonos entonces: ¿cómo se enfría en nosotros la caridad? ¿Cuáles son las señales que nos indican
que el amor corre el riesgo de apagarse en nosotros?
11.-Lo que apaga la caridad es ante todo la avidez por el dinero, «raíz de todos los males» (I Tm 6, 10); a esta le
sigue el rechazo de Dios y, por lo tanto, el que no querer buscar consuelo en Él, prefiriendo quedarnos en nuestra
desolación antes que sentirnos confortados por su palabra y sus sacramentos.
12.-Todo esto se transforma en violencia que se dirige contra aquellos que consideramos una amenaza para nuestras
«certezas»: el niño por nacer, el anciano enfermo, el huésped de paso, el extranjero, así como el prójimo que
corresponde a nuestras expectativas.
13.-También la creación es testigo silencioso de este enfriamiento de la caridad: la tierra está envenenada a
causas de los desechos arrojados por negligencia e interés; los mares, también contaminados, tiene que redescubrir
por desgracia los restos de tantos náufragos de las migraciones forzosas; los cielos –que en el designio de Dios cantan
su gloria- se ven surcados por máquinas que hacen llover instrumentos de muerte.
14.-El amor se enfría también en nuestras comunidades. En la exhortación apostólica Evangelii gaudium, traté de
descubrir las señales más evidentes de esta falta de amor. Son estas: la acedia egoísta, el pesimismo estéril, la
tentación de aislarse y de entablar continuar guerras fratricidas, la mentalidad mundana, que induce a ocuparse
solo de los aparente, disminuyendo de este modo el entusiasmo misionero.
¿Qué podemos hacer?
15.-Si vemos dentro de nosotros y a nuestro alrededor los signos que antes he descrito, la Iglesia, nuestra madre y
maestra, además de la medicina a veces amarga de la verdad, nos ofrece en este tiempo de Cuaresma el dulce
remedio de la oración, la limosna y el ayuno.
16.-El hecho de dedicar más tiempo a la oración hace que nuestro corazón descubra las mentiras secretas con
las cuales nos engañamos a nosotros mismo, para buscar finalmente el consuelo en Dios. Él es nuestro Padre y
desea para nosotros la vida.
17.-El ejercicio de la limosna nos libera de la avidez y nos ayuda a descubrir que el otro es mi hermano y que nunca lo
que tengo es solo mío. ¡Cuánto desearía que la limosna para todos en un auténtico estilo de vida!
18.-Al igual que, como cristianos, me gustaría que siguiésemos el ejemplo de los apóstoles y viésemos en la posibilidad
de compartir nuestros bienes con los demás un testimonio concreto de la comunión que vivimos en la Iglesia.
19.-Esto vale especialmente en la Cuaresma, un tiempo en el que muchos organismos realizan colectas en favor de
iglesias y poblaciones que pasan por dificultades.
20.-Y cuánto querría que también en nuestras relaciones cotidianas, ante cada hermano que nos pide ayuda,
pensáramos que se trata de una llamada de la divina providencia: cada limosna es una ocasión para participar en la
Providencia de Dios hacia sus hijos.
21.-El ayuno, por último, debilita nuestra violencia, nos desarma, y constituye una importante ocasión para crecer.
22.-Por una parte, nos permite experimentar lo que sienten aquellos que carecen de lo indispensable y conocen el
aguijón del hambre; y por otra parte, expresa la condición de nuestro espíritu, hambriento de bondad y sediento de la
vida de Dios.
23.-El ayuno nos despierta, nos hace estar más atentos a Dios, que es el único sacia nuestra hambre.
24.-Querría que mi voz traspasara las fronteras de la Iglesia católica para que llegara a todos vosotros, hombres y
mujeres de buena voluntad, dispuestos a escuchar a Dios.
25.-Si os sentís afligidos como nosotros porque en el mundo se extiende la iniquidad; si os preocupa la frialdad que
paraliza el corazón y las obras; si veis que se debilita el sentido de una misma humanidad, uníos a nosotros para
invocar juntos a Dios, para ayunar juntos y entregar juntos lo que podamos como ayuda para nuestros hermanos.

El fuego de la Pascua
26.-Invito especialmente a los miembros de la Iglesia a emprender con celo el camino de la Cuaresma, sostenidos por
la limosna, el ayuno y la oración.
27.-Si en muchos corazones, a veces, da la impresión de que la caridad se ha apagado, en el corazón de Dios
no se apaga. Él siempre nos da una nueva oportunidad para que podamos empezar a amar de nuevo.
27.-Una ocasión propicia será la iniciativa «24 horas para el Señor», que este año nos invita nuevamente a
celebrar el sacramento de la reconciliación en un contexto de adoración eucarística.
28.-En 2018, tendrá lugar el viernes 9 y el sábado 10 de marzo, inspirándonos en las palabras del salmo 130,4: «De ti
procede el perdón». En cada diócesis, al menos una iglesia permanecerá abierta durante 24 horas seguidas para
permitir la oración de adoración y la confesión sacramental.
29.-En la noche de Pascua, reviviremos el sugestivo rito de encender el cirio pascual: la luz que proviene del «fuego
nuevo» poco a poco disipará la oscuridad e iluminará la asamblea litúrgica.
30.- Así, pues, «qué la luz de Cristo, resucitado y glorioso, disipe las tinieblas de nuestro corazón y de nuestro espíritu»,
para que todos podamos vivir la misma experiencia de los discípulos de Emaús: después de escuchar la palabra de
Dios y de alimentarnos con el pan eucarístico nuestro corazón volverá a arder de fe, esperanza y caridad.
Decir “lo siento”, una palabra esencial en toda dinámica familiar
Valeria Sabater

Los niños aprenden a disculparse viendo a sus padres decir “lo siento”. Sin embargo, no todas las familias son
capaces de pedir disculpas a sus propios hijos cuando una situación lo requiere, cuando las circunstancias así lo
demandan. Se nos olvida a menudo que son estos tipos de cimientos los que erigen los mejores vínculos, los más
felices y respetuosos.
Un aspecto descuidado en muchas dinámicas familiares son los estilos de comunicación. A menudo no somos
conscientes de la gran cantidad de códigos, mandatos invisibles e improntas psicológicas que proyectamos en los
nuestros con lo que hacemos, decimos, o más aún, con lo que “no decimos”.

“Si cometes errores demuestra que puedes tener la humildad de decir “lo siento”, me equivoque, y el valor de decir lo
remediaré”.

¿El modo en que interaccionamos erige las raíces de la armonía o por el contrario provoca que germinen las semillas
de la infelicidad en nuestro núcleo relacional más próximo? Esta pregunta, merece sin duda, una reflexión. Sea una u
otra la dinámica que predomine, está claro que todos cometemos errores y “necesitamos” pedir disculpas. Así,
identificar los momentos en los que un “lo siento” es necesario también es inteligencia emocional.

Esta dinámica, esta práctica saludable y edificante es a su vez vital en la crianza y en la educación de nuestros hijos.
Es un modo muy acertado de transmitir a los pequeños un sistema de valores donde tener una visión más cercana del
ser humano, donde concebirnos como falibles pero dignos a su vez de saber pedir perdón para mejorar nuestros actos,
para cuidar de nuestros lazos…

Decir “lo siento” una práctica de convivencia básica


Todos cometemos errores, de hecho y a día de hoy no hay nadie que haya llegado a este mundo con ese material que
lo haga inmune a los equívocos, desaciertos o malentendidos. Así, y en materia crianza y educación nadie es ajeno
tampoco a los fallos, a las prácticas inadecuadas, a los enfoques poco acertados, a los descuidos, etc. Ahora bien, la
clave de todo ello no está en el hecho de cometer más o menos errores con nuestros hijos, sino en el modo en
que gestionemos después esas situaciones.
Identificar el error y reconocer la responsabilidad diciendo “lo siento” a un niño también es educar. Sin embargo,
nuestra “cultura” de adultos no siempre aprueba o es favorable a este tipo de gestos, como si los propios padres
tuvieran miedo de romper el mito de la infalibilidad frente a sus hijos. Porque, si nosotros mismos nos pasamos todo
el tiempo procurando que los pequeños aprendan a disculparse, ¿cómo hacerlo nosotros mismos? Con ello
(creen algunos) se corre el riesgo de perder la autoridad, de desacreditarse…
Esto es lo que piensan muchos padres y muchas madres. Lo hace el padre que alimenta a sus hijos con increíbles
promesas que más tarde no cumple; lo comete la madre que acaba gritándole a su hijo por cualquier tontería, al no ser
capaz en un momento dado de gestionar esa ansiedad que trae del trabajo y que no logra dejar en la puerta.