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Conjuros para alejar personas (brujería gitana)

Realiza este hechizo de protección en soledad y durante la noche. La fase lunar no es importante,
puedes hacer este hechizo para alejar enemigos en cualquier momento.

Hechizo de brujeria gitana

Materiales

 Una vela blanca


 Un pañuelo
 Un poco de tierra
 Flores de colores (no importa qué tipo de flores sean)
 Sal
 Azúcar
 Un hilo blanco

Procedimiento

 Enciende la vela blanca y mira fijamente su llama. Piensa en cosas positivas, no dejes que
ningún pensamiento negativo te aborde.
 Arrodíllate sobre el suelo y abre el pañuelo frente a ti.
 Agrega un puñado de tierra y repite la siguiente frase "Aquí creo mi escudo de poder contra
todo aquel que quiera hacerme daño"
 Agrega de a uno los pétalos de las flores.
 Toma un puñado de sal con la mano izquierda y agrégalo dentro de la tierra.
 Toma otro puñado de azúcar con la mano izquierda y agrégalo a la tierra.
 Cierra el pañuelo lo más apretado que puedas y átalo con el hilo blanco. Deja un tramo largo
de hilo.
 Coloca este amuleto protector detrás de la puerta de tu hogar.
 Apaga la vela.

Ritual para alejar enemigos

Materiales

 Una maceta con tierra o en la tierra misma


 Una hoja de papel
 Lápiz o lapipcera

Procedimiento

 Confecciona una lista con los nombres de esas personas que te envían energía negativa.
 Dobla el papel en cuatro partes. Cada vez que dobles la hoja repite: "yo los anulo"
 Entierra el papel en el lugar que has elegido (maceta, cantero, tierra) y repite: "Con este
entierro anulo el poder de sus acciones e impido que la mala energía se me acerque"
Cómo romper un trabajo de brujería
Si quieres saber cómo curar la brujería sigue los siguientes pasos y en tres días, lograrás eliminar
cualquier tipo de influencia negativa sobre tu persona:

Materiales

 Una cinta de color rojo


 Sal gruesa
 Un plato de cristal
 Vinagre

Método

 Átate una cinta de color rojo alrededor de tu muñeca izquierda durante una noche entera.
 Antes de dormir realiza la siguiente oración: “Protégeme, universo, de los sentimientos de
maldad que circulan por el mundo, no dejes que mi ser sea tocado por sentimiento negativo
alguno. Cuida de mí como yo cuido de mi entorno más querido”.
 Haz lo mismo durante la siguiente noche, con la diferencia de ponerte la cinta roja en la
muñeca derecha esta vez. Repite la oración.
 La tercer noche debes colocar debajo debajo de tu cama el plato de cristal con un pequeño
montículo de sal gruesa salpicado por siete gotas de vinagre, y sobre ése montículo la cinta
roja que has utilizado en cada una de tus muñecas las dos noches anteriores y vuelve a repetir
la oración al Universo Protector.
 Ahora te queda la tercera jornada diurna para terminar con el trabajo restablecedor de estado
normal y acabar con la brujería que te han hecho. Una vez levantado de la cama debes retirar
de debajo de tu cama el plato con la sal, el vinagre, la cinta roja y toda la mala energía que ha
quedado pegada a la cinta.
 Mete todo dentro de una bolsa y ve hacia un río, mar o afluente correntoso donde puedas llevar
a cabo la última parte de este trabajo de restablecimiento energético.
 Introduce tus pies en el agua y poco a poco vierte en la corriente del agua purificadora la sal
con el vinagre y la cinta roja. Mientras observas cómo se aleja realiza tu oración por última vez.
 Lava el plato con abundante agua y seca detenidamente tus pies para que los restos de
energía negativa que puedan quedar no vuelvan contigo a tu hogar.
 Coloca sal y vinagre en un plato debajo de la cama, como medida de protección, una vez que
hayas realizado el conjuro.
Rosario de San Miguel Arcángel
Un día, San Miguel Arcángel se apareció a la devota de Dios,
Antonia d`Astonaco. El Arcángel le dijo a la Religiosa que él
desea ser honrado mediante la recitación de nueve Salutaciones.
Estas Nueve plegarias corresponden a los nueve Coros de los
Ángeles. Consiste el Rosario de un Padrenuestro y tres Aves
marías, en honor de cada Coro Angelical.

Promesas de San Miguel

A los que practican esta devoción en su honor, el Arcángel


promete grandes bendiciones. Promete enviar a un Ángel de
cada Coro Angelical, para acompañar a los devotos a la hora de
la Santa Comunión. Además, a los que reciten estas nueve
Salutaciones todos los días, les asegura que disfrutarán de su
asistencia continua. Es decir, durante esta vida y también
después de la muerte. Aún más. Serán acompañados de todos
los Ángeles; y con todos sus seres queridos, parientes y
familiares serán librados del Purgatorio.

Método para rezar el Rosario

Se empieza el Rosario rezando en la medalla, la siguiente invocación:


V. Oh Dios, Ven en mi ayuda.
R. Señor, apresúrate en socorrerme.
Gloria al Padre, Etc…

En las cuentas grandes, se dice: Un Padrenuestro y tres Avesmarías, después de cada Salutación, así:

Por la intercesión de San Miguel y el Coro celestial de los Serafines, que Dios Nuestro Señor prepare
nuestras almas, y así recibir dignamente en nuestros corazones el fuego de la Caridad perfecta. Amén.
Un Padrenuestro y tres Avemarías.

Por la intercesión de San Miguel y el Coro celestial de los querubines, Que Dios Nuestro Señor nos conceda
la gracia de abandonar los caminos del pecado y seguir el camino de la Perfección Cristiana. Amén.
Un Padrenuestro y tres Avemarías.

Por la intercesión de San Miguel y el Coro celestial de los Tronos, que Dios Nuestro Señor derrame en
nuestros corazones el verdadero y sincero espíritu de humildad. Amén.
Un Padrenuestro y tres Avemarías.

Por la intercesión de San Miguel y el Coro celestial de Dominaciones, que Dios Nuestro Señor nos conceda
la Gracia de controlar nuestros sentidos y así dominar nuestras pasiones. Amén.
Un Padrenuestro y tres Avemarías.

Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de Potestades, que Dios Nuestro Señor proteja nuestras
almas contra las asechanzas del demonio. Amén.
Un Padrenuestro y tres Avemarías.
Por la intercesión de San Miguel y el Coro de las Virtudes, que Dios Nuestro Señor nos libre de todo mal y
no nos deje Caer en la tentación. Amén.
Un Padrenuestro y tres Avemarías.

Por la intercesión de San Miguel y el Coro celestial de los Principados, que Dios Nuestro Señor se libre
llenar nuestras almas con el verdadero espíritu de la obediencia. Amén.
Un Padrenuestro y tres Avemarías.

Por la intercesión de San Miguel y el Coro celestial de los Arcángeles, que Dios Nuestro Señor nos conceda
la Gracia de perseverancia final de la Fe y en las Buenas obras y así nos lleve a la Gloria del Paraíso. Amén.
Un Padrenuestro y tres Avemarías.

Por la intercesión de San Miguel y el Coro celestial de los Ángeles, que Dios Nuestro Señor nos conceda la
Gracia de ser protegidos por ellos durante esta vida mortal y que nos guíen a la Gloria Eterna. Amén.
Un Padrenuestro y tres Avemarías.

En las cuatro cuentas después de la medalla se reza un Padrenuestro en honor de cada uno de los siguientes
Ángeles, como se indica:

1ro. A San Miguel Arcángel


2do. A San Gabriel
3ro. A San Rafael
4to. Al Ángel de la Guarda

El Rosario de San Miguel se termina con las siguientes oraciones:

Oh Glorioso Príncipe, San Miguel, Jefe Principal de la Milicia celestial: Guardián fidelísimo de las almas:
Vencedor eficaz de los espíritus rebeldes; fiel Servidor en el Palacio del Rey Divino, sois nuestro admirable
Guía y Conductor. Vos que brilláis con excelente resplandor y con virtud sobrehumana, libradnos de todo
mal. Con plena confianza recurrimos a vos. Asistidnos con vuestra afable protección; para que seamos más y
más fieles al servicio de Dios, todos los días de nuestra vida.

V. Rogad por nosotros, oh glorioso San Miguel, Príncipe de la Iglesia de Jesucristo.


R. Para que seamos dignos de alcanzar sus promesas.

Oración

Omnipotente y Eterno Dios, os adoramos y bendecimos. En vuestra maravillosa Bondad, y con el


misericordioso deseo de salvar las almas del género humano, habéis escogido al glorioso Arcángel, San
Miguel, como Príncipe de vuestra Iglesia. Humildemente os suplicamos, Padre celestial, que nos liberéis de
nuestros enemigos. En la hora de la muerte, no permitáis que ningún espíritu maligno se nos acerque, para
perjudicar nuestras almas. Oh Dios y Señor nuestro, guiarnos por medio de este mismo Arcángel. Enviadle
que nos conduzca a la Presencia de vuestra Excelsa y Divina Majestad. Os lo pedimos por los méritos de
Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
Novena a San Gabriel Arcángel
Primer día:
O María, Reina de los Ángeles, y santo arcángel Gabriel con todas sus
huestes celestiales, nos acompañe, nos guía, nos protege y nos salva de
todas las trampas de nuestros enemigos, visibles e invisibles. Amen. Padre
Nuestro, tres Ave Marías, Gloria.
Segundo día:
Oh Dios, que por boca del ángel, hemos proclamado María llena eres de
gracia, concédenos, por su intercesión, que también merezcamos recibir la
plenitud de tu gracia. Por Cristo nuestro Señor. Amen. Padre Nuestro, tres
Aves Marías, Gloria.
Tercer día:
Eterno Dios, en Ti con humildad suplicante, como anunció el gozo de la maternidad divina de la Virgen por
boca del arcángel Gabriel, dígnate, con la ayuda de sus méritos nos conceda la gracia de su adopción. Por
Cristo nuestro Señor. Amen. Padre Nuestro, tres Ave María, Gloria.
Cuarto día:
Oh Dios, que de todos los otros ángeles, han hecho de elección del Arcángel Gabriel para anunciar el
misterio de tu encarnación hizo en su bondad, después de haber adorado en la tierra, en el cielo que hemos
probado los efectos de la protección, Tú que eres Dios vivirán y reinarán para siempre jamás. Amen. Padre
Nuestro, tres Ave María, Gloria.
Quinto día:
San Gabriel Arcángel, ven en nuestra ayuda con sus legiones de ángeles. Ayúdanos a ser buenos siervos y
siervas del Señor. Ayúdanos a ser limpios y disponibles. Haz que nuestras almas se convierten en remansos
de paz donde Nuestro Señor y Nuestra Señora les encanta venir a descansar. Amen. Padre Nuestro , tres
Ave María, Gloria.
Sexto día:
San Gabriel, el mensajero de la misericordia de Dios por los pobres, ustedes que han dado la bienvenida a la
Virgen con estas palabras: “Dios te salve María, llena eres de gracia“, y ha recibido una gran respuesta de
humildad, protector de las almas, nos ayuda a ser imitadores de su humildad y obediencia. Amen. Padre
Nuestro, tres Ave Marías, Gloria.
Séptimo día:
San Gabriel Arcángel, tú que con razón fuiste llamado el Poder de Dios, ya que ha sido elegido para anunciar
a María el misterio que el Todopoderoso estaba maravillosamente por desplegar la fuerza de su brazo, vamos
a conocer los tesoros contenidos en la Persona del Hijo de Dios y ser nuestro mensajero a Su Santísima
Madre. Amen. Padre Nuestro, tres Ave María, Gloria.
Octavo día:
Gabriel, el Arcángel del Espíritu Santo, enséñanos a orar, a seguir las huellas de la Virgen, según proceda,
para hacer frente a la Esposa del Espíritu Santo. Gabriel, el Arcángel de la Inmaculada que use nuestras
peticiones. Oremos para que nos encontremos con la pureza del alma. Amen. Padre Nuestro, tres Ave María,
Gloria.
Noveno día:
Señor, ven en nuestra ayuda. Enciende las luces de nuestras mentes y corazones. Y tú, Gabriel, el Ángel de
la fuerza y el guerrero invencible, visite nuestros sitios sagrados aquí abajo; Derrota al demonio que es tan
terrible, y recoger los laureles de su lucha feliz. Amen. Padre Nuestro, tres Ave María, Gloria.
Letanía de San Gabriel Arcángel
Señor, ten piedad de nosotros,
Señor, ten piedad de nosotros,
Señor, ten piedad de nosotros.
Jesucristo, escúchanos,
Cristo Jesús, escúchanos

Santa María Reina de los Ángeles, ruega por


nosotros
San Gabriel Arcángel, ruega por nosotros
San Gabriel, uno de los arcángeles que está ante
el rostro de Dios, ruega por nosotros
San Gabriel, Poder de Dios, ruega por nosotros
San Gabriel, el mensajero verdadero de Dios, ruega por nosotros

San Gabriel el ángel que Dios pone su confianza, ruega por nosotros
San Gabriel, el ángel de la Santísima Trinidad, ruega por nosotros
San Gabriel, extendiéndose en nosotros los dones del Espíritu Santo, ruega por nosotros
San Gabriel, Ángel que da sentido de lo sagrado y el temor a Dios, ruega por nosotros
San Gabriel, el Ángel de la Anunciación, ruega por nosotros
San Gabriel, Ángel guardián de la Virgen, ruega por nosotros
San Gabriel, el Ángel de la virginidad consagrada, ruega por nosotros
San Gabriel, protector del niño y de su madre, ruega por nosotros
San Gabriel, patrón de los sacerdotes, ruega por nosotros
San Gabriel, el Ángel de los profetas y anunciadores de la Palabra de Dios, ruega por
nosotros
San Gabriel, Ángel del pueblo de Dios, ruega por nosotros
San Gabriel, Ángel regente de las épocas más importantes de la humanidad, ruega por
nosotros
San Gabriel, protector de las comunicaciones y la unidad de los creyentes, ruega por
nosotros
San Gabriel, el Ángel de la alabanza, ruega por nosotros
San Gabriel, el Ángel de la humildad, ruega por nosotros
San Gabriel, el recurso desesperado, ruega por nosotros

Cordero de Dios que quita los pecados del mundo, perdónanos, Señor
Cordero de Dios que quita los pecados del mundo, escúchanos, Señor
Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, ten piedad de nosotros, Señor

Ruega por nosotros San Gabriel, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de
Cristo.
En tu presencia, Señor, santo Arcángel Gabriel, puesto que es el objeto de nuestra
adoración en la tierra, que se haga de usted, nuestro abogado en el cielo. Por Jesucristo
nuestro Señor. Amen.
Oración a San Miguel Arcángel en latín
SANCTE MICHAEL ARCHANGELE, DEFENDE NOS IN
PROELIO, CONTRA NEQUITIAM ET INSIDIAS DIABOLI ESTO
PRAESIDIUM. IMPERET ILLI DEUS, SUPPLICES
DEPRECAMUR: TUQUE, PRINCEPS MILITIAE COELESTIS,
SATANAM ALIOSQUE SPIRITUS MALIGNOS, QUI AD
PERDITIONEM ANIMARUM PERVAGANTUR IN MUNDO,
DIVINA VIRTUTE, IN INFERNUM DETRUDE. AMEN.

San Miguel Arcángel, defiéndanos en la batalla; sea nuestra defensa


contra la maldad y trampas del diablo. Mayo Dios lo reprende,
nosotros oramos humildemente. Y lo hace, príncipe de O del
organizador celestial, por el poder de Dios el empujón en el infierno
Satanás y todos los espíritus malos que rondan sobre el mundo para la
ruina de almas. Amén.

Oración para eliminar una maldición con asistencia de San Miguel


Padre Celestial de acuerdo a tu Divina Voluntad, en el nombre de Nuestro Señor JESUCRISTO, por obra y
gracia del Espíritu Santo y con el apoyo de SAN MIGUEL ARCÁNGEL, yo rompo y destruyo todo ataque
perverso que haya sido puesto sobre mí o sobre mi familia, por cualquier persona que tenga un origen
malvado. Yo lo pido en nombre de JESÚS. Amén, Amén, Amén.

Padre Celestial, de acuerdo a tu divina Voluntad, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, por obra y gracia
del Espíritu Santo y con el apoyo de SAN MIGUEL ARCANGEL YO ORDENO QUE SE VAYA,
AHORA, en este instante. Que desaloje de inmediato cualquier parte de mí o de cualquier miembro de mi
familia. Yo lo ordeno AHORA, en este momento en el nombre de JESÚS. Amén, Amén, Amén.

Oración contra todo mal con la protección de San Miguel


Espíritu del Señor, Espíritu de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo,
Santísima Trinidad, Virgen Inmaculada, ángeles, arcángeles y santos
del paraíso, descended sobre mí.
Fúndeme, Señor, modélame, lléname de ti, utilízame.
Expulsa de mi todas las fuerzas del mal, aniquílalas, destrúyelas, para
que yo pueda estar bien y hacer el bien.
Expulsa de mí los maleficios, las brujerías, la magia negra, las misas
negras, los hechizos, las ataduras, las maldiciones y el mal de ojo; la
infestación diabólica y la obsesión diabólica; todo lo que es mal, pecado,
envidia, celos y perfidia; la enfermedad física, psíquica, moral, espiritual
y diabólica.
Quema todos estos males en el infierno, para que nunca más me toquen
a mí ni a ninguna otra criatura en el mundo.
Ordeno y mando con la fuerza de Dios omnipotente, en nombre de
Jesucristo Salvador, por intermedio de la virgen Inmaculada, a todos los
espíritus inmundos, a todas las presencias que me molestan, que me
abandonen inmediatamente, que me abandonen definitivamente y que se
vayan al infierno eterno, encadenados por San Miguel arcángel, por san Gabriel, por san Rafael, por
nuestros ángeles custodios, aplastados bajo el talón de la Virgen Santísima Inmaculada.
Oración a San Miguel Arcángel para pedir protección contra
todo mal
Oración original a San Miguel para ser
realizada sosteniendo un crucifijo en alto
(“Levanta el Crucifijo y reza esta oración
con la señal de la cruz. Has esto en el
nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu
Santo. Tú vencerás… Reza esta oración
todos lo días, ya que la batalla es
enorme…”)
Oh Glorioso príncipe de la Hueste Celestial,
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la
batalla y en el terrible combate que estamos
librando contra los principados y Potestades
del aire, contra los Dominadores de este
mundo tenebroso, en contra de todos los Espíritus del Mal. Ven en ayuda del
hombre, a quien Dios Todopoderoso creó inmortal, hecho en ayuda del
hombre, a quien Dios Todopoderoso creó inmortal, hecho a su imagen y
semejanza, y redimido por un gran precio, de la tiranía de Satanás.
Pelea en este día la batalla del Señor, junto con los santos ángeles, igual que
combatiste al líder de los orgullosos ángeles, Lucifer, y a su hueste apóstata,
quienes no tuvieron poder para resistirte y tampoco hubo ya lugar para ellos
en el cielo. Esa cruel serpiente antigua, llamada el diablo o Satanás, que
seduce al mundo entero, fue arrojada al abismo junto con sus ángeles. Mira,
este enemigo primitivo y asesino del hombre ha tomado fuerza.
Transformado en un ángel de luz, anda alrededor del mundo con una
multitud de espíritus perversos, invadiendo la tierra para borrar el nombre de
Dios y de Jesucristo, apoderarse, asesinar y arrojar a la eterna perdición de
las almas destinadas a la corona de la gloria eterna. Este malvado dragón
vierte, como la inundación más impura, el veneno de su malicia en los
hombres de mente depravada y corrupto corazón; el espíritu de mentira de
impiedad, de blasfemia, y de aire pestilente de impureza, y de todo vicio e
iniquidad.
Estos astutos enemigos han llenado y embriagado con hiel y amargura esta
Iglesia, la esposa del Inmaculado Cordero, y han puesto sus manos impías
en sus más sagradas posesiones. En el Santo Lugar, en donde la sede de San
Pedro y el asiento de la verdad han sido colocados como la luz del mundo,
ellos han levantado el trono de su abominable impiedad, con el designio
inicuo de que cuando el Pastor sea herido, también las ovejas pueden ser
heridas.
Entonces levántate, oh Príncipe invencible, dale ayuda al pueblo de Dios en
contra de los ataques de los espíritus perdidos. Dale la victoria al pueblo de
Dios: Ellos te veneran como su protector y patrón; en ti la gloriosa Iglesia se
regocija con tu defensa contra el maligno poder del infierno; a ti te ha
confiado Dios las almas de los hombres para ser establecida en
bienaventuranzas celestiales. Ora al Dios de la paz, para que ponga a
Satanás bajo nuestros píes, derrotado para que no pueda más mantener al
hombre en cautiverio y lastimar a la Iglesia. Ofrece nuestras oraciones a la
vista del Altísimo, para que pronto pueda encontrar misericordia a los ojos
del señor; y venciendo al dragón la antigua serpiente que es el diablo y
Satanás, tú nuevamente lo pongas cautivo en al abismo, para que no pueda
ya más seducir a las naciones.
Amén.
L: Miren la Cruz del Señor; y sean dispersos los poderes enemigos.
R: El León de la tribu de Judá ha conquistado la raíz de David.
L: Qué tu misericordia esté sobre nosotros, oh Señor.
R: Así como hemos tenido esperanza en Ti.
L: Oh Señor, escucha nuestra oración.
R: Y deja que mi llanto llegue a Ti.
L: Oremos
Oh Dios, Padre nuestro, señor Jesucristo, invocamos a tu Santo Nombre, y
suplicantes imploramos tu clemencia, para que por la intercesión de la
siempre Virgen María, Inmaculada Madre nuestra, y por el glorioso San
Miguel Arcángel, Tú te dignes ayudarnos contra Satanás y todos los demás
espíritus inmundos, que andan por el mundo para hacer daño a la raza
humana y para arruinar a las almas.
Amén.
Oración a San Miguel Arcángel para rezar en el lugar de trabajo
San Miguel Arcángel,
Príncipe de la Milicia Celestial,
acompáñanos con tus ángeles
en este lugar de trabajo.
Que tus ángeles nos protejan.
No permitas que nada malo nos pase
y que nada malo hagamos.

Y que otra partida de tus ángeles,


¡Oh, Príncipe de la Milicia Celestial!
vuelen a nuestros hogares,
invadan nuestras habitaciones,
rodeen a nuestros seres queridos
y los protejan allí donde estén,
allí donde vayan,
para que nada malo les pase.

Amén.

Oración a San Miguel Arcángel para protección


Reza la siguiente oración de protección contra brujería al menos 7 noches seguidas antes de dormir y
obtendrás protección absoluta.

"Espíritu del Señor, Espíritu de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, Santísima Trinidad, Virgen
Inmaculada, ángeles, arcángeles y santos del paraíso, descended sobre mí. Fúndeme, Señor,
modélame, lléname de ti, utilízame.
Expulsa de mi todas las fuerzas del mal, aniquílalas, destrúyelas, para que yo pueda estar bien y
hacer el bien.
Expulsa de mí los maleficios, las brujerías, la magia negra, las misas negras, los hechizos, las
ataduras, las maldiciones y el mal de ojo; la infestación diabólica y la obsesión diabólica; todo lo que
es mal, pecado, envidia, celos y perfidia; la enfermedad física, psíquica, moral, espiritual y diabólica.
Quema todos estos males en el infierno, para que nunca más me toquen a mí ni a ninguna otra
criatura en el mundo.
Ordeno y mando con la fuerza de Dios omnipotente, en nombre de Jesucristo Salvador, por
intermedio de la virgen Inmaculada, a todos los espíritus inmundos, a todas las presencias que me
molestan, que me abandonen inmediatamente, que me abandonen definitivamente y que se vayan al
infierno eterno, encadenados por San Miguel arcángel, por san Gabriel, por san Rafael, por nuestros
ángeles custodios, aplastados bajo el talón de la Virgen Santísima Inmaculada."

Oración contra el mal de ojo y envidia

Jesús dulce nombre de Jesús, donde Jesús se nombró todo el mal se quitó, donde Jesús se ha
nombrado todo el mal se ha quitado.
Santa Ana parió a maría, nuestra señora santa Isabel y san juan bautista, así como estas palabras
son santas y verdaderas, permíteme señor quitar mal quebranto y espanto que en el cuerpo de (y
nombras a la persona) se encuentre.
Oración contra brujería a SANTA MARIA

"Ven Virgen Pura y Bendita! Ven! Virgen María Madre


mía. Guerrera Poderosa contra Satanás y los espíritus
inmundos que me desean atacar y vencer.

Guerrera de oración, guerrera apoyada por la


Corte de Ángeles celestiales, guerrera sostenida
por el Espíritu de Dios. Por la Santísima Trinidad
elevada a la victoria contra el mal.

Ven Virgen Pura y Bendita!, Poderosa Madre del


Universo, ven y guerrea junto a mi, que me siento
débil y frágil.
Apoyo mío! Virgen Reina del Cielo, mira que me
atacan, me persiguen y me sobresaltan las cosas de
este mundo. Protégeme de mí mismo, de mis
tendencias al pecado, a caer por las insidias del
maligno.

¡Guerrea conmigo! Poderosa Virgen Inmaculada, Virgen Pura y Bendita. Colócate en cada esquina de mi
casa, de mi trabajo, de mis lugares de estudio o descanso, donde me encuentre, protégeme, sé tu mi fuerte,
mi muralla y refugio. Vela por mi alma y mi cuerpo, acúname y rodéame con tu Santo Rosario poderoso y
vencedor. Amén"

Salmos de protección contra brujería

Enciende una vela blanca y un incienso de sándalo. Al finalizar el salmo, di en voz alta el nombre de la
persona que te está echando la brujería.

Salmo 79

Ven, Señor, a visitar tu viña Su sombra cubría las montañas,


Pastor de Israel, escucha, y sus pámpanos, los cedros altísimos;
tú que guías a José como a un rebaño; extendió sus sarmientos hasta el mar,
tú que te sientas sobre querubines, resplandece y sus brotes hasta el Gran Río.
ante Efraín, Benjamín y Manasés; ¿Por qué has derribado su cerca
despierta tu poder y ven a salvarnos. para que la saqueen los viandantes,
Oh Dios, restáuranos, la pisoteen los jabalíes
que brille tu rostro y nos salve. y se la coman las alimañas?
Señor, Dios de los ejércitos, Dios de los ejércitos, vuélvete:
¿hasta cuándo estarás airado mira desde el cielo, fíjate,
mientras tu pueblo te suplica? ven a visitar tu viña,
Les diste a comer llanto, la cepa que tu diestra plantó
a beber lágrimas a tragos; y que tú hiciste vigorosa.
nos entregaste a las contiendas de nuestros vecinos, La han talado y le han prendido fuego;
nuestros enemigos se burlan de nosotros. con un bramido hazlos perecer.
Dios de los ejércitos, restáuranos, Que tu mano proteja a tu escogido,
que brille tu rostro y nos salve. al hombre que tú fortaleciste.
Sacaste una vid de Egipto, No nos alejaremos de ti:
expulsaste a los gentiles, y la trasplantaste; danos vida, para que invoquemos tu nombre.
le preparaste el terreno, y echó raíces Señor, Dios de los ejércitos, restáuranos,
hasta llenar el país; que brille tu rostro y nos salve.
Oración de protección en los viajes al Arcángel San Rafael
El Señor omnipotente me bendiga y me guarde, me
lleve por el camino de la paz y la prosperidad. Que
el Arcángel San Rafael me acompañe. Para que con
salud Paz y alegría pueda regresar a mi hogar.
Señor dame un viaje feliz y un tiempo de paz. A fin
de que en compañía de tu Santo Arcángel Rafael,
pueda llegar felizmente al lugar a donde voy y por
fin a la vida eterna. Amen.

Oración a San Rafael Arcángel para la salud de los niños


San Rafael, mi amado Arcángel, aquí estoy
de rodillas ante ti para pedir por la salud de
mi amado hijo(a). Dame la fortaleza y la fe
para soportar estos días de angustia en que me
encuentro, en esta oscuridad dame la luz de
esperanza, expande tu luz sanadora para que
(Nombre del niño) sienta alivio de la
enfermedad que lo aqueja.

Pide por mi niño ante nuestra Madre


Celestial representada en María Rosa
Mística, para que ella con su inmenso amor lo
cuide y lo acompañe en esta etapa tan difícil
que le ha tocado vivir, guíame mi San Rafael
Arcángel a un buen médico, que la luz de
amor del Padre esté presente en cada persona
que este cuidando a mi hijo si está en el
hospital, y si lo van a operar o intervenir guía las manos de los que lo van a hacer
para que todo salga bien y hazle saber al Padre mi súplica para que con su
inmenso amor por cada uno de sus hijos, le de paz y serenidad a mi corazón.

Aleja mis temores y dame fortaleza para seguir adelante y no caer, te lo pido en
el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Oración diaria al Arcángel Gabriel
Querido Arcángel Gabriel, yo vengo a ti con
humildad y de corazón, muy bendito mensajero
celestial, presenta a María mi oración para que
con su gracia y amor, yo pueda recibir el
perdón de Dios para todos mis pecados.
Realmente sé que cuento contigo amado
Arcángel, además intercede por mí para poder
recibir el abrazo y suave beso de María y que
Dios Padre Todopoderoso me conceda su
protección. Oh Dios, nuestro Padre, bendíceme
y protégeme. Amen.
Oración a San Gabriel Ángel de la encarnación
San Gabriel Arcángel, Ángel de la Encarnación
y fiel mensajero de Dios, haznos atentos a las
advertencias suaves y llamamientos urgentes del
corazón amoroso de Jesús.
Quédate cerca de nosotros, para ayudarnos a
entender la Palabra de Dios, a seguirle,
obedecerle y hacer lo que sea su voluntad,
despertándonos a la vida, para que a su regreso,
el Señor no nos encuentre dormidos. Amen.
Oración al Arcángel de la Encarnación
San Gabriel Arcángel, yo te venero como el
Árcángel de la Encarnación, porque Dios te
designó para llevar los mensajes a los hombres
elegidos y a la Santísima Virgen.
Te veneramos también como la “Fuerza de Dios”
porque eres el dador de la fuerza, consuelo y fiel
seguidor de Dios, enviado a fortalecer y enseñar la
verdad.
Pido la gracia de un poder especial de la voluntad
de luchar por la santidad de la vida. Amen
Oración para invocar a los Santos Arcángeles
“A ti Dios Todopoderoso Señor del Universo,
que a la derecha de nosotros (nombro a toda mi
familia) vaya San Miguel Arcángel, que a la
izquierda vaya San Gabriel Arcángel, delante de
nosotros San Rafael Arcángel, detrás de
nosotros San Uriel Arcángel y por encima de
nosotros la divina providencia de Dios, porque
bendito eres tú, oh Señor Rey del Universo. (Se
repite tres veces) Amen.

Oración a San Gabriel


Oh glorioso Arcángel San Gabriel, llamado fortaleza de Dios, príncipe excelentísimo entre
los espíritus angélicos, embajador del Altísimo, que mereciste ser escogido para anunciar a la
Santísima Virgen la Encarnación de divino verbo en sus purísimas entrañas: yo te suplico
tengas a bien rogar a Dios por mí, miserable pecador, para que conociendo y adorando este
inefable misterio, logre gozar el fruto de la divina redención en la gloria celestial. Amén.

Oración al Arcángel San Gabriel para una madre o su hijo


por nacer
Tú Arcángel San Gabriel que anunciaste a nuestra
Madre el nacimiento de Cristo y la llenaste con la
bendición divina, te ruego de acuerdo a la voluntad de
Dios y en el nombre de Jesucristo, la bendición para
todas las mujeres que con pureza de alma desean un
hijo, para que llegue a ser el bien en el mundo.

Te pido una bendición especial para… y para el ser


que crece (o crecerá) en su seno, te ruego tu asistencia
directa y el apoyo de todos tus Ángeles mientras
forman su cuerpo, para que sea sano y lleno de todas
las cualidades requeridas para sembrar el amor y evitar
el dolor con una vida activa en este mundo físico.

Llénalos con tu luz de pureza sin igual, para que con


tu iluminación divina se eleve nuestra consciencia y
manifestemos solo amor hacia toda la humanidad,
para que tus Ángeles puedan estructuras un mundo
armonioso y lleno de felicidad. Gracias por
concederme esta petición. Amén
Oración al Santo Arcángel San Gabriel
Oh, Santo Ángel San Gabriel, glorioso mensajero del Señor, que anunciaste a la Santísima Virgen María la
venida del Dios Salvador, llévale mis súplicas a Dios para que El me de salud, me conceda la salvación de
mi alma y tranquilidad espiritual para recibir todas las pruebas, que Dios me imponga con resignación y
me libre de enemigos.

Glorioso San Gabriel, tu divina providencia se extiende sobre mi familia, a fin de que nunca nos separemos
y así unidos dar gracias a Dios, Amén.

Oración a San Gabriel Arcángel


Tú eres el Ángel de la Encarnación, el mensajero fiel de
Dios!, abre nuestros oídos para captar los mas pequeños
signos y llamamiento del corazón amante de nuestro
Señor.

Permanece siempre delante de nuestros ojos, te


conjuramos para que comprendamos correctamente la
palabra de Dios y la sigamos y obedezcamos para cumplir
aquello que Dios quiere de nosotros.

Haznos vigilantes en la espera del Señor, para que no nos


encuentre dormidos cuando llegue.
Amén.

Consagración a San Gabriel Arcángel


Oh amado arcángel que tienes la gracia de poder gozar de la
presencia de Cristo Señor y salvador nuestro, intercede ante él
para que perdone todas nuestras faltas y nos acompañe cada día de
nuestra vida.
En nuestro hogar, para que podamos ser buenos Cristianos y que
sigamos a cada momento sus ejemplos.

En nuestro trato diario para que podamos ser cada vez mejores con
nuestros hermanos que más lo necesiten.
Que tengamos un corazón puro y abierto para saber escuchar a los
demás, que reconozcamos hoy y para siempre que el único juez es
él, para que nosotros seamos instrumentos de su reino, y que
sigamos fielmente la oración del padre nuestro, “hágase su
voluntad en la tierra como en el cielo”.

Querido San Gabriel intercede ante él, para que podamos algún día gozar como tu de su
divina presencia en el Paraíso Celestial, oh divino mensajero de los cielos, no demores en
llevar esta oración hasta su gracia divina. Amén.
Oración al Arcángel Gabriel

Oh Dios, que entre todos los


Ángeles elegiste al Arcángel Gabriel
Para anunciar el misterio de tu
Encarnación; concédenos benignamente
Que los que celebramos su festividad en
La tierra, experimentemos su patrocinio
En el cielo. Amén
(Aquí se pide la gracia que se desea)

Himno a los Santos Arcángeles


En la dicha, Santos Arcángeles
Nosotros les alabamos.
Ten carca de Dios para servirle.
Ustedes resplandecen su Gloria.

Al frente de las armas celestiales,


Aquí estás, San Miguel.
Por la fuerza de tu derecha
Triunfa la Gracia de dios.
Mensajero de los secretos del señor,

Aquí estás San Gabriel.


Despierta en nosotros el amor
Por los senderos de la luz.
En nuestra búsqueda del Reino,

Aquí estás, San Rafael.


Tu, nuestro apoyo contra la enfermedad
Y nuestro guía hacia la salud.

Multitud radiante de los Ángeles,


Ayúdennos, todos ustedes;
Hagan que seamos sus compañeros
En la felicidad que Dios reparte.

Honor, potencia y gloria Al Padre, al Hijo y al Espíritu,El Dios Santísimo que ustedes alaban
En su himno sin fin. Amén.
INVOCACIÓN A LOS TRES ARCÁNGELES SAN MIGUEL, RAFAEL Y GABRIEL
Glorioso Arcángel Miguel, príncipe de la milicia celestial,
defiéndenos de todos nuestros enemigos visibles e
invisibles, y no permitas que cedamos bajo su tiranía.
San Gabriel Arcángel, que justamente eres llamado a la
Fuerza de Dios, pues fuiste elegido para anunciar a
María el misterio por el cual tenía que manifestarse el
Omnipotente, haz que conozcamos los tesoros
escondidos en la persona del Hijo de Dios; sé nuestro
mensajero junto a su Madre Santa.
San Rafael Arcángel, guía caritativamente a los que
viajan, ya que con tu potencia divina haces curaciones
milagrosas, dígnate guiarnos en nuestra peregrinación
terrena, sugiérenos los verdaderos remedios que
puedan curarnos.

ORACIÓN A LOS SANTOS ARCÁNGELES MIGUEL, GABRIEL Y RAFAEL

“Santos arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, rogad por nosotros y defendednos del maligno enemigo
y de todo mal”
“Santo Angel de mi guarda, presenta ante el trono del Altísimo oraciones, obras de piedad, trabajos y
sufrimiento, que en unión con todas las escuelas de María te ofrecemos (se hace la petición)”

PLEGARIA DE LIBERACIÓN CON LA ASISTENCIA DE SAN MIGUEL ARCÁNGEL

Oh, Señor, tú eres grande, tú eres Dios, tú eres Padre, nosotros te


rogamos, por la intercesión y con la ayuda de los arcángeles
Miguel, Rafael y Gabriel, que nuestros hermanos y hermanas sean
liberados del maligno que los ha esclavizado.
Oh, santos, venid todos en nuestra ayuda.
De la angustia, la tristeza y las obsesiones, nosotros te rogamos:
Líbranos, oh Señor.
Del odio, la fornicación y la envidia, nosotros te rogamos: Líbranos,
oh Señor.
De los pensamientos de celos, de rabia y de muerte, nosotros te
rogamos: Líbranos, oh Señor.
De todo pensamiento de suicidio y de aborto, nosotros te rogamos:
Líbranos, oh Señor.
De toda forma de desorden en la sexualidad , nosotros te rogamos:
Líbranos, oh Señor.
De la división de la familia, de toda amistad mala: Líbranos, oh
Señor.
De toda forma de maleficio, de hechizo, de brujería y de cualquier mal oculto, nosotros te rogamos:
Líbranos, oh Señor.
Oh, Señor, que dijiste “la paz os dejo, mi paz os doy”, por la intercesión de la Virgen María
concédenos ser librados de toda maldición y gozar siempre de tu paz. Por Cristo Nuestro Señor.
¡Amén!
CORONA ANGELICAL DEDICADA A SAN MIGUEL ARCÁNGEL
Llamada también corona angelical, esta oración se reza en un rosario de San Miguel (es posible procurárselo en la
Archicofradía de San Miguel en el Monte San Miguel).
– Rezar este Rosario es fuente de grandes Gracias. – Rezarlo con un Acto de constricción.
San Miguel Arcángel, defiéndenos en el combate para que no perezcamos en el día del Juicio.
V. Oh Dios, Ven en nuestra ayuda. R. Señor, apresúrate en socorrernos.
Gloria al Padre…
I. Por la intercesión de San Miguel y del Coro celestial de los Serafines, dígnese el Señor hacernos dignos de la llama
del Perfecto Amor. Amen. Rezar un Padrenuestro y tres Avemarías en honor del primer Coro de los Ángeles.
ll. Por la intercesión de San Miguel y el Coro celestial de los Querubines, quiere el Señor Concedernos la Gracia de que
abandonemos el camino del pecado y recorramos el de la perfección. Rezar un Padrenuestro y tres Avemarías en
honor del segundo Coro de los Ángeles.
lll. Por la intercesión de San Miguel y del santísimo Coro de los Tronos, infunda el señor nuestros corazones el espíritu
de verdadera y sincera humildad. Amén. Rezar un Padrenuestro y tres Avemarías en honor del tercer Coro de los
Ángeles.
IV. Por la intercesión de San Miguel y del Coro de las Dominaciones, nos conceda el Señor la Gracia de dominar
nuestros sentidos y librarnos de la esclavitud de las pasiones. Amén.
Rezar un Padrenuestro y tres Avemarías en honor del cuarto Coro de los Ángeles.
V. Por intercesión de San Miguel y del Coro celestial de las Potestades, dígnese el señor preservar a nuestras almas
de los acechos y las tentaciones del demonio. Amén. Rezar un Padrenuestro y tres Avemarías en honor del quinto
Coro de los Ángeles.
VI. Por intercesión de San Miguel y del Coro admirable de las Virtudes, no nos deje el señor sucumbir a la tentación y
nos libre del mal. Amén. Rezar un Padrenuestro y tres Avemarías en honor del sexto Coro de los Ángeles.
Vll. Por intercesión de San Miguel y del Coro celestial de los Principados, llene el señor nuestras almas del espíritu de
verdadera y sincera obediencia. Amén. Rezar un Padrenuestro y tres Avemarías en honor del séptimo Coro de los
Ángeles.
Vlll. Por intercesión de San Miguel y del Coro celestial de los Arcángeles, nos conceda el Señor el don de la
perseverancia en la fe y en las buenas obras para que podamos lograr la Gloria del Paraíso. Amén.
Rezar un Padrenuestro y tres Avemarías en honor del octavo Coro de los Ángeles.
IX. Por intercesión de San Miguel y del Coro celestial de todos los Ángeles, dígnese el Señor concédenos la Gracia de
ser cuidados por ellos en esta vida mortal para ser luego llevados a la gloria Eterna del cielo. Amén.Rezar
un Padrenuestro y tres Avemarías en honor del noveno Coro de los Ángeles.
Rezar ahora cuatro Padrenuestros: el primero en honor de San Miguel; el segundo en honor de San Gabriel; el tercero
en honor de San Rafael; el cuarto en honor a nuestro Ángel de la Guarda.

Antífona
Muy glorioso Arcángel San Miguel, jefe y príncipe de las armadas celestiales, guardián de las almas, vencedor de los
espíritus rebeldes, favorito de la Casa real de Dios, nuestro admirable guía después de Jesucristo, tú cuya excelencia y
virtud son más que eminentes, dígnate líbranos de todos los males, a nosotros que recurrimos con total confianza a ti, y
haz que por tu incomparable protección, avancemos cada día en la fidelidad del servicio a Dios.
V. ruega por nosotros, oh bienaventurado San Miguel, príncipe de la Iglesia de Jesucristo.
R. Para que podamos ser dignos de sus promesas.
Oración
Dios Eterno y Todopoderoso que, por un prodigio de Bondad y Misericordia por un prodigio de Bondad y Misericordia
por la salvación común de los hombres, elegiste como príncipe de tu Iglesia al muy glorioso Arcángel San Miguel,
haznos dignos, te lo suplicamos, de ser librados por su cuidadosa protección, de todos nuestros enemigos, para que en
el momento de nuestra muerte ninguno de ellos pueda inquietarnos; que nos sea concedido ser introducidos por él a la
Presencia de tu Potencia y Augusta Majestad. Amén.
Novena de las Nueve Gracias dedica a San Miguel Arcángel
V. Oh Dios, ven en mi ayuda.
R. Señor, apresúrate en socorrerme.

Hacer una solicitud de Gracia cada día. Después de haber


pedido la Gracia del día, terminar con las oraciones finales de
este capítulo.

Primera Gracia

Te pedimos, oh San Miguel, en unión con los Serafines, que


enciendas en nuestros corazones del Amor Santo de Dios, y nos
hagas sentir desprecio y repugnancia por los falsos placeres del
mundo Amén.

PadreNuestro, Avemaría, gloria al Padre.

Segunda Gracia

Te pedimos humildemente, oh príncipe de la Jerusalén celestial


y jefe de los Querubines, que te acuerdes de nosotros, sobre todo cuando seamos asaltados por las
sugestiones del enemigo infernal; haz de nosotros vencedores de Satanás con tu socorro, un sacrificio
ofrecido al señor. Amén.

PadreNuestro, Avemaría, gloria al Padre.

Tercera Gracia

Te suplicamos devotamente, oh glorioso campeón del Paraíso y jefe de los Tronos, que no permitas jamás
que nosotros tus fieles, seamos oprimidos por los espíritus malvados del Infierno ni las enfermedades. Amén.

PadreNuestro, Avemaría, gloria al Padre.

Cuarta Gracia

Prosternados humildemente delante de ti, te rogamos, oh gran Misterio de Dios, en unión con las
dominaciones, defiendas la cristiandad en toda ocasión y en particular al soberano Pontífice, aumentando su
felicidad y las Gracias que le son concedidas en esta vida y su gloria en la otra. Amén.

PadreNuestro, Avemaría, gloria al Padre.

Quinta Gracia

Te rogamos, oh San Miguel Arcángel, en unión con las Virtudes, liberar a tus siervos de las manos de sus
enemigos conocidos y desconocidos, de los falsos testigos, de las discordias, librar a nuestra patria y en
particular a nuestra ciudad, del hambre, de la peste, de la guerra, del rayo, de las tempestades, temblores de
la tierra y tormentas que el dragón infernal acostumbra suscitar para hacernos daño. Amén.

PadreNuestro, Avemaría, gloria al Padre.


Sexta Gracia

Te suplicamos, oh jefe de las milicias angelicales, te rogamos, que con las Potestades proveas a nuestras
necesidades, a las de nuestro país y especialmente de nuestra ciudad, dando fecundidad a la tierra y la
concordia y paz a los jefes cristianos. Amén.

PadreNuestro, Avemaría, gloria al Padre.

Séptima Gracia

Te pedimos, oh jefe de los arcángeles, que en unión con los Principados, nos libres a tus servidores, así como
a nuestro país y nuestra ciudad, de las enfermedades corporales y sobre todo de las enfermedades
espirituales. Amén.

PadreNuestro, Avemaría, gloria al Padre.

Octava Gracia

Te suplicamos, oh San Miguel, que en unión con el Coro de los Arcángeles y los nueve Coros de los Ángeles,
nos cuides en esta vida y que en el momento de la muerte nos asistas a lo largo de nuestra agonía y sobre
todo en el instante de entregar el alma, para que, como vencedores de Satanás, vayamos a gozar contigo de
la Bondad Divina en el Santo Paraíso. Amén.

PadreNuestro, Avemaría, gloria al Padre.

Novena Gracia

Finalmente te pedimos, oh glorioso jefe, defensor de la Iglesia militante y triunfante, que con los nueve Coros
de los ángeles nos cuides y defiendas, a nosotros tus fieles, a nuestras familias y a aquellos que se
encomendaron a nuestras oraciones, para que, viviendo con tu socorro una vida pura, podamos gozar de la
contemplación de Dios eternamente contigo y todos los ángeles. Amén.

PadreNuestro, Avemaría, gloria al Padre.

San Miguel Arcángel, defiéndenos en el combate para que no perezcamos en el día del juicio.

Rezar enseguida cuatro padresnuestros: el primero en honor a San Miguel; el Segundo en honor a San
Gabriel; el tercero en honor a San Rafael; y el cuarto en honor a nuestro Ángel de la Guarda.

V. Ruega por nosotros, oh bienaventurado San Miguel, príncipe de la Iglesia de Dios.


R. Para que seamos dignos de las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Oración

Oh Dios Todopoderoso y Eterno, que para la salvación del género humano envíate milagrosamente a tu
Iglesia tu gloriosísimo príncipe, el Arcángel San Miguel, concédenos su socorro saludable y su eficaz ayuda
contra todos nuestros enemigos, para que en el instante de la salida de este mundo logremos aparecer a la
Presencia de tu Divina Majestad. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

“San Miguel es el que primero vino… Lo vi delante de mis ojos. No estaba Sólo, sino acompañado por los
Ángeles del Cielo. Los vi con los ojos de mi cuerpo así como le veo a usted, y cuando se alejaron, lloraba y
hubiera querido que me llevarán con ellos ” Santa Juana de Arco.
Oración y Consagración a San Rafael
(Para rezar el día 29 de Septiembre o en cualquier
momento.)

Glorioso Arcángel San Rafael, Príncipe de la Corte


Celestial. En presencia de la Santísima Trinidad, de la
Inmaculada Virgen María, Nuestra Reina, y de los nueve
coros angélicos, me consagro a ti para ser uno de tus
siervos durante toda mi vida. ¡Oh, Santo Arcángel!,
acoge benigno mi ofrenda y recíbeme en el número de tus
protegidos.

¡Providente guía de los viajeros!, dirígeme durante la


peregrinación peligrosa de esta vida.

¡Protector de los desvalidos! Líbrame de todos los peligros que amenazan mi


alma y mi cuerpo.

¡Refugio y amparo de los desdichados! Socórreme en mi indigencia espiritual y


corporal.

¡Consolador de los afligidos!, mitiga los dolores que oprimen mi corazón y


llenan de angustia mi espíritu.

¡Celestial médico de los enfermos! Sana las dolencias de mi alma y consérvame


la salud, a fin de que la emplee en servir de manera más fervorosa a nuestro
Soberano Redentor.

¡Protector generoso de las familias!, dirige hacia la mía tu mirada bondadosa; que
mis padres y todos los míos reciban los efectos de tu patrocinio.

¡Fortaleza de las almas atribuladas por la tentación!, líbrame de las peligrosas


sugestiones del enemigo, y no permitas que caiga en sus lazos tentadores.

¡Bienhechor de las almas caritativas!, sé cuánto deseas que tus devotos se


ejerciten en la caridad para con el prójimo. Con el fin de gozar de tu protección,
te pido hoy que me ayudes a no perder ninguna oportunidad para acudir en
socorro de mi prójimo.

Dígnate, ¡oh, Santo Arcángel!, escuchar mi humilde oración, y alcánzame la


gracia de sentir, durante la vida, y mucho más en la hora de mi muerte, los
efectos de tu poderosa protección. Amén.
Oración final a San Rafael Arcángel
¡Glorioso Arcángel San Rafael, celeste mensajero destinado por
Dios para servirnos de guía en la peregrinación de esta vida para
defendernos contra las asechanzas del demonio y para curar las
enfermedades de nuestra alma y de nuestro cuerpo! Nosotros
invocamos tu poderosa intercesión, seguros de que alcanzarás
para nosotros y para nuestras familias, aquellas gracias
singulares que dispensaste en la santa casa de Tobías.

Bien sabes, piadoso Arcángel, que nuestro viaje del tiempo a la


eternidad está sembrado de peligros, y que el demonio como
león rugiente nos persigue para causar heridas profundas en
nuestras almas hasta apagar en ellas, si le fuera posible, la luz
salvadora de la fe. Ven pues, en auxilio nuestro y dígnate ser
nuestro inseparable compañero. Dirige nuestros pasos por el
camino de los mandamientos divinos; haz que nuestros ojos
estén siempre abiertos al sol de la verdad; procúranos los
remedios más eficaces para sanar y dar vigor a nuestro espíritu y
enséñanos a vencer a Satanás con las armas poderosas de la oración, de la vigilancia y de la
mortificación de nuestros sentidos.

Afianza en nuestras familias el reinado de la fe, la práctica constante de la piedad, el espíritu de unión
y el ejercicio de la santa caridad a favor de los pobres y de nuestros queridos difuntos, a fin de que
ellas obtengan del cielo las abundantes bendiciones que por mediación tuya derramó Dios sobre el
hogar de Tobías.

¡No nos abandones, pues, oh, Santo Arcángel! Vela siempre a nuestro lado para que sostengas
nuestros pasos, cada vez que nos sintamos desfallecidos en la penosa y difícil jornada de la vida.
Nuestro Padre Dios que está en los Cielos, y que es también el tuyo, nos ha confiado a tu tierna
solicitud, para que seas nuestro guía en el destierro, nuestro consejero en las dudas y nuestra
medicina en las enfermedades. Corona tu obra de amigo fiel y de seguro conductor, acompañando
nuestras almas hasta dejarlas en los brazos de su Creador para alabarle y bendecirle contigo
eternamente, Amén.

Oración para todos los días al Arcángel Rafael


¡Oh, glorioso Arcángel San Rafael, que estás presente ante el trono del Altísimo! Yo, tu
indigno, pero devoto admirador, me humillo en tu presencia. Conociendo por una parte mi indignidad,
y por otra tu ardiente caridad, te suplico de lo íntimo del corazón, te dignes escuchar mis humildes
ruegos y presentarlos ante el Señor para obtener por tu mediación los favores que solicito en esta
novena.
Mas, si mi súplica no ha de contribuir a la mayor gloria de Dios y salvación de mi alma, te ruego, ¡Oh
celestial protector mío!, me escojas tú la gracia que me ha de conducir con más seguridad a la eterna
salvación. No mires tanto mis deseos, cuanto al bien de mi alma. Lleno de una entera confianza en Ti,
espero alcanzar lo que solicito por los méritos de Nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina
con el Padre y el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
Oración al Santo Arcángel San Rafael
Gloriosísimo arcángel san Rafael! Por aquella caridad con que acompañaste al
joven Tobías guardándole de muchos peligros, librándole de muchos peligros,
librándolo a él y a Sara, su esposa, del cruel demonio Asmodeo.

Devolviéndole la vista a su anciano padre y llenando su casa y familia de toda


clase de bendiciones, te ruego, poderosísimo príncipe, que me asistas en mis
enfermedades, me defiendas del demonio, de la impureza y me acompañes en
todos mis caminos, especialmente en mi postrera jornada a la eternidad.

Poderosa oración a San Rafael Arcángel


Dios te bendiga, Santo Arcángel Rafael, pues tu eres uno de
los siete maravillosos Arcángeles del Señor, que trabajáis día a
día por la obra divina. Guíanos en el camino de la sanación,
pues por tu intermedio es solo Dios, el que sana. Tu que
caminaste con Tobías, curaste a Tobit, venciste a Asmodeo
encadenándolo en Egipto y liberaste a Sara, camina a mi lado,
guíame, enséñame y revélame lo que debo hacer.

Te pido especialmente, que por la sabiduría que Dios te ha


concedido, y apelando con todo mi corazón a la misericordia
divina, que nace del Padre, se expresa en el Hijo y se
materializa en el Espíritu Santo; que tengas a bien elevar,
sanar, proteger y liberar a (decir el nombre del enfermo) que
tanto lo necesita. Bendice especialmente sus medicamentos, y a
los médicos que lo asisten, para que guiados por la fuerza
vivificadora del Espíritu Santo la salud habite en armonía en ese cuerpo, ese espíritu y esa
alma de nuestro Señor. Amén.

Oración a San Rafael Arcángel


¡Tú, eres el mensajero del amor de Dios!. Te conjuramos, hiere nuestro corazón con amor
ardiente por Dios y no dejes que esta herida se nos cierre jamás, para que permanezcamos
sobre el camino del amor en la vida diaria y venzamos todos los obstáculos por la fuerza de
ese amor.

Ayúdanos a reconocer a Dios, a adorarlo, amarlo y servirlo. Ayúdanos en la lucha contra los
poderes de las tinieblas que nos rodean y nos oprimen solapadamente; ayúdanos para que
ninguno de nosotros se pierda y para que un día, gozosos, podamos reunirnos en felicidad
eterna.
Amén.
Letanía a San Rafael Arcángel
Señor, ten piedad de nosotros. Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros. Cristo, ten piedad de nosotros.
Cristo escúchanos. Cristo, amablemente escúchanos a
nosotros.
Dios el Padre del Cielo, ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten misericordia de nosotros.
Dios el Espíritu Santo, ten misericordia de nosotros.
Santísima Trinidad, un solo Dios, ten piedad de nosotros.
Santa María, Reina de los Ángeles, ruega por nosotros.
San Rafael, ruega por nosotros.
San Rafael, lleno de la misericordia de Dios ora por nosotros.
San Rafael, perfecto adorador de que la Palabra de Dios, ora
por nosotros.
San Rafael, el terror de los demonios, ora por nosotros.
San Rafael, exterminador de vicios, ora por nosotros.
San Rafael, la salud de los enfermos, ora por nosotros.
San Rafael, nuestro refugio en todas nuestras pruebas, ora por nosotros.
San Rafael, guía de los viajeros, ora por nosotros.
San Rafael, consuelo de los presos, ora por nosotros.
San Rafael, la alegría de la Dolorosa, ora por nosotros.
San Rafael, lleno de celo por la salvación de las almas, ora por nosotros.
San Rafael, cuyo nombre significa “Dios sana”, ora por nosotros.
San Rafael, amante de la castidad, ora por nosotros.
San Rafael, azote de los demonios, ora por nosotros.
San Rafael, en la peste, la hambruna y la guerra, ora por nosotros.
San Rafael, ángel de la paz y la prosperidad, ora por nosotros.
San Rafael, dotado con la gracia de la curación, ora por nosotros.
San Rafael, guía segura en el camino de la virtud y la santificación, ora por nosotros.
San Rafael, ayuda de todos los que imploran tu asistencia, ora por nosotros.
San Rafael, que fuiste guía y consuelo de Tobías en su viaje, ora por nosotros.
San Rafael, a quienes las Escrituras alaban: “Rafael, el santo ángel del Señor, enviado a
curar”, ora por nosotros.
San Rafael, nuestro abogado, ora por nosotros.

Cordero de Dios que quita los pecados del mundo, ten piedad de nosotros, Señor.
Cordero de Dios que quita los pecados del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo, ten misericordia de nosotros.
Cristo, oyénos. Cristo, escúchanos.

Ruega por nosotros, San Rafael, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de
nuestro Señor Jesucristo.

Señor, Jesucristo, por la oración del Arcángel Rafael, concédenos la gracia de evitar todo
pecado y de perseverar en toda buena obra hasta llegar a nuestro destino celestial, Tú que
vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén
CONSAGRACIÓN A SAN RAFAEL ARCÁNGEL
Glorioso Arcángel San Rafael, Medicina de Dios, que guiaste a Tobías en su viaje para cobrar la deuda de
Gabelo le preparaste un feliz matrimonio y devolviste la vista a su anciano padre, guíanos en el camino de la
salvación, ayúdanos en las necesidades, haz felices nuestros hogares y danos la visión de Dios en el cielo.
Amén.

LA ORACIÓN DEL ARCÁNGEL SAN RAFAEL


Gloriosísimo príncipe San Rafael, antorcha dulcísima de los palacios
eternos, caudillo de los ejércitos del Todopoderoso, emisario de la divinidad,
órgano de sus providencias, ejecutor de sus órdenes, secretario de sus
arcanos, recurso universal de todos los hijos de Adán, amigo de tus devotos,
compañero de los caminantes, maestro de la virtud, protector de la castidad,
socorro de los afligidos, médico de los enfermos, auxilio de los perseguidos,
azote de los demonios, tesoro riquísimo de los caudales de Dios.

Tú eres ángel santo, uno de aquellos siete nobilísimos espíritus que rodean al
trono del altísimo.

Confiados en el gran amor que has manifestado a los hombres, te suplicamos humildes nos defiendas de las
asechanzas y tentaciones del demonio en todos los pasos y estaciones de nuestra vida, que alejes de nosotros
los peligros del alma y cuerpo poniendo freno a nuestras pasiones delincuentes y a los enemigos que nos
tiranizan, que derribes en todas partes y principalmente en el mundo católico el cruel monstruo de las
herejías y la incredulidad que intenta devorarnos.

Te pedimos también con todo el fervor de nuestro espíritu, hagas se dilate y extienda más el Santo
Evangelio, con la práctica de la moral. Que asistas al romano pontífice y a los demás pastores, y concedas
unidad en la verdad a las autoridades y magistrados cristianos.

Por último, te suplicamos nos alcances del trono de Dios –a quien tan inmediato asistes–, el inestimable don
de la gracia, para que por medio de ella seamos un día vuestros perpetuos compañeros en la gloria. Amén

NOVENA A SAN RAFAEL ARCÁNGEL


Señor San Rafael mío, a ti llego con alegría y contento para que me remedies esta necesidad mía antes de
los 21 días, y para que me acompañes y guíes como acompañaste y guiaste al joven Tobías.

!Oh, fidelísimo compañero y custodio mío! destinado por la divina providencia para mi guarda tutelar,
protector y defensor mío, que nunca te apartes de mí lado, y gracias te daré yo por tu fidelidad y amor que
me profesas y por los muchos beneficios que a cada instante estoy recibiendo de ti; tu velas sobre mí,
cuando estoy durmiendo, cuando estoy triste tú me consuelas, cuando estoy desmayado me alimentas, tu
apartas de mi lado los peligros presentes y me enseñas a precaver los futuros, me desvías de los malos y me
inclinas a los buenos, y me reconcilias con Dios y mucho tiempo hace que estaría ardiendo en el infierno si
con tus ruegos y gemidos no hubiera detenido la ira del señor, te suplico no me desampares en las cosas
adversas, modírame en las prosperidades, líbrame de los peligros y ayúdame en las tentaciones para no
dejarme vencer jamás y lleva ante el acatamiento de Dios mis oraciones y todas mis obras buenas,
consiguiendo que de esta vida sea trasladada mi alma en gracias de Jesús, María y José.

(Se reza un Padre nuestro y un ave María el primer día, dos el segundo y así sucesivamente aumentando uno
todos los días).
Oración de Sello a San Miguel Arcángel
En el nombre de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu
Santo. Amén.

Sello y protejo con el poder de la sangre de Jesucristo el


Señor, mi consciente, inconsciente, subconsciente; mi razón,
mi corazón, mis sentimientos, emociones, mis sentidos, mi ser
físico, mi ser biológico, mi ser psicológico, mi ser material, mi
ser espiritual. Todo lo que soy, todo lo que tengo, todo lo que
puedo, todo lo que sé y todo lo que amo.

Queda sellado y protegido con el poder de la Sangre de


Jesucristo, el Señor.

Sello mi presente, mi pasado y mi futuro.

Sello mis planes, proyectos, sueños, ilusiones, viajes y salud perfecta.

Sello y protejo todo mi ser, mi familia, mis posesiones, mi árbol genealógico. Todo queda sellado y
protegido con el poder de la Sangre de Jesucristo, el Señor, para que nada ni nadie pueda
provocarme ningún daño.

Me escondo en la llaga del costado herido de Jesús.

Me escondo en el corazón Inmaculado de la Santísima Virgen María.

Amén, Amén, Amén.

Súplica a San Miguel Arcángel


Príncipe de los Ejércitos Celestiales, vencedor del
dragón infernal, recibiste de Dios la fuerza y el
poder para aniquilar, por la humildad, la soberbia
del príncipe de las tinieblas.

Te suplicamos insistentemente, nos alcances la


verdadera humildad de corazón, la fidelidad
inquebrantable para cumplir siempre la voluntad de
Dios, y fortaleza en el sufrimiento y en la prueba.
Socórrenos para que no desfallecer ante el trono de
la justicia de Dios.
Oración a los Santos Arcángeles
Ángel de mi Guarda, Arcángeles San Miguel,
San Gabriel, San Rafael y los nueve coros de la
Corte Celestial: Abrasad mi corazón en amor a
Dios y a su Santísima Madre, llenadme de celo
por su gloria y por la salvación de mi alma.
Comunicadme vuestra humildad y todas vuestras
virtudes. Sed mis guardianes, consejeros y
compañeros en el peregrinar por la vida hacia la
eternidad. Alcanzadme del Señor la salud
espiritual y, si me conviene, también la corporal.

Rodeame de buenas compañías. Defiéndeme de


las asechanzas de mis enemigos. Solucioname
todos mis asuntos. Ayúdame a pagar todas mis
deudas y a realizar mis trabajos. Remediad todas mis necesidades espirituales y materiales. Velad y guardad
mi alma, mi cuerpo, mis propiedades y mi hogar. Asísteme propicios en la hora de mi muerte.

Defiéndeme y salvadme en la hora del Juicio, líbrame de las penas del Purgatorio y acompañad mi alma al
Cielo. ¡Ángeles del Cielo, con vuestras espadas defiéndeme y con vuestras alas protégeme!

Acto de Consagración a San Miguel Arcángel


Oh, príncipe nobilísimo de las jerarquías
angélicas, valeroso guerrero del Altísimo, celoso
defensor de la gloria del Señor, terror de los ángeles
rebeldes, amor y delicia de todos los Ángeles justos,
mi dilectísimo Arcángel San Miguel;
deseando formar parte del número de tus devotos y
siervos, hoy me consagro a ti, me doy, me ofrezco y
me pongo a mí mismo, a mi familia y todos mis bienes
bajo tu poderosa protección.

Es pequeño el ofrecimiento de mi servicio siendo


un miserable pecador, pero tú engrandeces el afecto de
mi corazón. Recuerda que a partir de hoy estoy bajo tu
patrocinio y debes asistirme toda mi vida y obtenerme
el perdón de mis muchos y graves pecados, y la gracia
de amar a Dios con todo mi corazón, a Jesucristo mí querido Salvador y a mi dulce Madre
María Santísima.

Obtenme aquellos auxilios que me son necesarios para conseguir la corona de la eterna
gloria. Defiéndeme siempre de los enemigos del alma, especialmente en la hora de mi
muerte. Ven, oh príncipe gloriosísimo, para asistirme en el último combate, y con tu arma
poderosa arroja lejos, precipitando en los abismos del infierno, a aquel ángel prevaricador y
soberbio que un día postraste en el combate en el cielo. Amén.

San Miguel Arcángel, defiéndenos en el combate para que no perezcamos en el juicio


supremo.
Plegaria a San Miguel Arcángel
¡Oh, Príncipe gloriosísimo de las milicias
celestiales, San Miguel Arcángel!
Defiéndenos en la batalla y en la
tremenda lucha contra los principados y
potestades, contra los rectores de este mundo
tenebroso, contra los espíritus malignos.

Ven en ayuda de los hombres que Dios creó


inmortales, formó a imagen y semejanza suya y
rescató a gran precio de la tiranía del
demonio. Combate ahora con el ejército de los
Santos Ángeles en las batallas del Señor, como
combatiste contra Lucifer, capitán de
los soberbios, y sus ángeles apóstatas, los
cuales fueron impotentes para resistirte y para
quienes no hubo más lugar en el Cielo.

Aquella cruel y antigua serpiente que tiene el


nombre de Diablo y de Satanás. Que seduce a
todo el mundo, fue precipitado con sus ángeles
al abismo. Mas, he aquí que aquel
primer enemigo y homicida ha vuelto a la
ofensiva tomando la imagen de ángel de luz, y
gira con toda la turba de malvados
espíritus para invadir la tierra, a fin de hacer
desaparecer el nombre de Dios y de Cristo, y
de arrebatar, corromper y conducir a la
eterna perdición a las almas destinadas a la corona de la gloria eterna.

Este maligno dragón arroja, cual inmundísimo torrente, sobre los hombres depravados de mente y
corrompidos de corazón, el veneno de su malicia, el espíritu de venganza, de impiedad y de blasfemia, el
hálito pestífero de la impureza y de todos los vicios e iniquidades.

Los enemigos astutos han llenado de amargura la Iglesia, Esposa del Cordero Inmaculado, y han extendido
impíamente susmanos sobre las cosas más sacrosantas. Ea, pues, ¡oh invictísimo Príncipe! Socorre al pueblo
de Dios de las irrupciones de los espíritus réprobos y danos la victoria. La Santa Iglesia te venera como
Custodio y Patrón; en ti se gloría como defensor contra las malvadas potestades del infierno; a ti ha confiado
Dios las almas para llevarlas a la bienaventuranza celestial.

¡Ah!, ruega al Dios de la paz que ponga a Satanás bajo nuestros pies humillado y derrotado, que ya no pueda
tener a los hombres como esclavos ni dañas a la Iglesia. Ofrece en la presencia del Señor nuestras plegarias,
a fin de que venga pronto sobre nosotros Su misericordia, y atando al dragón y serpiente antigua, que es el
Diablo y Satanás, sea éste encadenado y arrojado al abismo, de tal manera que no seduzca más a los pueblos.
Así sea.

V. He ahí la Cruz del Señor; huyan, oh potestades adversas.


R. Ha vencido el León de la tribu de Judá, el vástago de David.
V. Que se cumplan, oh Señor, tus misericordias sobre nosotros.
R. Según hemos esperado en Ti.
V. Oye, Señor, nuestras plegarias.
R. Nuestros gemidos a tus oídos.
Oración de consagración a los Arcángeles
Oh, Dios bondadoso, que por tu mandato encomendaste a tus Ángeles para defendernos; yo
(nombre), acepto a los Santos Ángeles como mis patronos, y propongo firmemente,
en presencia de la Inmaculada Virgen María, Reina de los Cielos y de los Ángeles, honrar
con una devoción especial al glorioso San Miguel y a mi Santo Ángel de la Guarda.

Y me propongo nunca olvidarlos en mis palabras ni en mis acciones, y tampoco hacer sufrir
a aquellos a quienes ha sido encomendado mi cuidado, o decir algo en contra de su honor.

Por eso te pido a Ti mi Señor, que los Santos Ángeles que siempre son ministros ante Ti en
el Cielo, defiendan mi vida aquí en la tierra para que, perseverando hasta el fon en tu santa
gracia, en compañía de ellos y de la Reina de los Ángeles merezca la vida eterna. Por
Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

ACTO DE CONSAGRACIÓN A LOS SANTOS ARCÁNGELES

Espíritus bienaventurados de la corte celestial,


celosos defensores de la gloria de Dios, amigos
cariñosos de las almas, yo…, me consagración a
vosotros en esta Congregación. Para probaros
la sinceridad de mi devoción, procuraré
esmerarme en adquirir las virtudes necesarias
para cumplir bien mis deberes.

Santos Ángeles, defendedme, os ruego, contra


las asechanzas del
enemigo y contra las máximas del mundo;
ayudadme a levantarme si tuviera la desgracia
de caer en pecado; conducid mi alma al cielo,
para agradecer allí a Dios que tanto me amó,
y gozar con vosotros de la felicidad de los
Santos por toda la eternidad. Amén.

Oremos:

Dios Omnipotente y Eterno, concédenos el auxilio de tus Ángeles y ejércitos


celestiales, a fin de que, por ellos, seamos preservados de los ataques de Satanás,
y por la preciosísima Sangre de Nuestro Señor, de todo peligro, para que
podamos servirte en paz. Por Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, en la unidad del
Espíritu
Santo. Amén