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LOS MECANISMOS

IDEOLÓGICOS DEL PODER


Una relectura de la ideología

13 DE ENERO DE 2018
SERVIN FRANCO JUAN FERNANDO
FES-ARAGON
Contenido
Tema 1: La ideología en Terry Eagleton .............................................................................................. 1
Planteamiento del problema. ......................................................................................................... 1
Definición de ideología. ............................................................................................................... 1
Tema 2: La ideología en Julieta Haidar y John B. Thompson .............................................................. 2
La ideología como significación....................................................................................................... 2
Definición de ideología. ............................................................................................................... 3
Tema 3: La ideología en Peter Berger y Thomas Luckmann ............................................................... 3
La construcción social de la realidad ............................................................................................... 3
Definición de ideología. ............................................................................................................... 3
Tema 4: La ideología en François Châtelet.......................................................................................... 4
La introducción a la Historia de las ideologías ................................................................................ 4
Definición de ideología. ............................................................................................................... 4
Tema 5: La ideología en Clifford Geertz .............................................................................................. 5
Los programas que gobiernan las conductas de los seres humanos. ............................................. 5
Definición de ideología. ............................................................................................................... 7
Tema 6: La ideología en Antonio Gramsci........................................................................................... 7
El marxismo crítico. ......................................................................................................................... 7
Definición de ideología. ............................................................................................................... 8

Ilustración 1 Mecanismos ideológicos ................................................................................................ 4


Ilustración 2 Programas que gobiernan la conducta .......................................................................... 6
1

Tema 1: La ideología en Terry Eagleton

Planteamiento del problema.


El autor recoge, en su libro Ideología (EAGLETON, 1997), una lista de 16
acepciones del concepto, mismas que él considera “en circulación” en ese
momento, algunas de ellas son: a) El proceso de producción de significados, signos
y valores en la vida cotidiana; b) Ideas que permiten legitimar un poder político
dominante; c) Comunicación sistemáticamente deformada; d) Aquello que facilita
una toma de posición ante un tema; e) Tipos de pensamiento motivados por
intereses sociales; f) Pensamiento de la identidad; g) Ilusión socialmente necesaria;
h) Cierre semiótico.

Para los setenta, entonces, es claro que ya no se sostiene aquella conceptualización


decimonónica de la ideología como discurso encerrado en el mundo de las ideas e
incapaz de construir alternativas prácticas al problema del cambio social, que
Napoleón Bonaparte popularizó, o la que se atribuye a Marx y Engels en La
ideología alemana, en el sentido de conciencia deformada y deformante de la
realidad para expresar los intereses de clase; siguen dándose esos usos al
concepto, pero no son ya los únicos, ni menos los dominantes.

Definición de ideología.
Ante la nueva gama de acepciones, y ante el reclamo de considerar la reflexión
sobre las ideologías, ya no como asunto de filosofía o epistemología, sino de
sociolingüística o de análisis del discurso, es claro que ya no podemos, sin más,
usar el término para combatir el discurso de nuestros adversarios académicos o
políticos como falsedad y desconexión de la realidad. Si queremos llamar
“ideológicos” a sus planteamientos será porque podemos mostrar que su modo de
hablar del mundo encubre el propósito de legitimación del poder que los hace tener
esa visión de las cosas. No podremos sostener la acusación de ideología contra el
discurso de alguien si no es para decir que en su argumentación hay un propósito
que no es el que se asume abiertamente: que se trata de un discurso interesado, de
un discurso construido para algo más que simplemente significar, comunicar o
expresar el mundo; que es un discurso de algún modo ligado al poder y orientado a
legitimarlo o a combatirlo.

Quienes aspiramos a reconocernos todavía dentro de la tradición marxista del


pensamiento social, nos encontramos, entonces, ante la necesidad de una doble
definición: por una parte, reconocer que efectivamente había implicaciones
subjetivas en la teoría marxista y en general en el discurso de la revolución
socialista y, por la otra, encontrar el modo de recuperar lo valioso de los
planteamientos de Marx y Engels en La ideología alemana respecto de los
mecanismos del funcionamiento de la conformidad social y el poder. Ambas
exigencias nos llevan a la necesidad de releer el libro, sobre todo su primer
capítulo, y reanalizarlo a la luz de las nuevas acepciones del concepto.
2

Así las cosas, el propósito de estas páginas es discutir nuevos argumentos con los
que, autores ubicados o bien dentro del campo del marxismo o que asumen ellos
mismos una herencia marxista, intentan presentar con una perspectiva menos
reduccionista del problema de las ideologías; argumentos que, desde mi punto de
vista, se encontraban ya presentes en La ideología alemana, pero que no habían
sido destacados, toda vez que ésta había venido siendo leída exclusivamente en
clave “dialéctico-materialista”; es decir, sólo desde la perspectiva de recuperar en
ella los argumentos que demostraran la “objetividad” y la “cientificidad” de la
concepción marxista de la vida y la transformación social; una lectura que no
buscaba otra cosa que reforzar la idea de la superioridad y la irreversibilidad
histórica de la visión del mundo y de la transformación social que el Partido
Comunista de la Unión Soviética sostenía; una lectura que, en su momento,
combatieron pensadores como Gramsci y Lukács y cuyo fracaso histórico nos
obliga hoy a esta relectura del texto y a elaborar nuestra propia interpretación.

Tema 2: La ideología en Julieta Haidar y John B. Thompson

La ideología como significación


La cultura y la ideología son significaciones y producción de significados. Las
ideologías constituyen modos de saber y de hablar del mundo; han de entenderse
como prácticas discursivas y cosmovisión (Weltanschauung) y no como sistema
de ideas o concepciones en las que se expresa un partidarismo.

Se combinan en esta conceptualización ideas provenientes de campos de


conocimiento tan distintos como: La sociología del conocimiento, la teoría
gramsciana del poder, la semiótica de la cultura y el análisis del discurso. Esta
definición recupera lo fundamental del planteamiento de Marx y Engels en la
medida en que habla de las ideologías como resultado y fundamento de la práctica
social, como construcción colectiva de significados y como terreno de la
confrontación de las visiones del mundo dominante y subalternas.
La idea de la ideología como prácticas sociales discursivas, no está presente sólo en
esos dos autores, aunque en ellos está directamente presentada en esos términos;
argumentos en torno a esa idea de lo ideológico como saber práctico en el que se
expresan modos de vida colectiva y construcciones colectivas de sentido, es decir
formas de saber, pueden encontrarse también en autores menos declaradamente
marxistas y menos centrados en el tema de las formas de saber que enmascaran
relaciones de poder.

Es una idea también presente entre quienes hablan de la cultura como sistemas de
significación que resultan de las relaciones e interacciones de los seres humanos
entre sí y con su entorno, y como resultado de las relaciones de poder; punto de
vista que, como he dicho, y este es mi argumento, se encuentra desarrollado en el
capítulo I de La ideología alemana.
3

Esta concepción se basa, entonces, en la idea de que los seres humanos se


construyen a sí mismos en su práctica y en las interacciones que, en el marco de
una práctica sociales determinadas, establecen con la naturaleza y con los otros
hombres; esto es, la idea del hombre como productor de sí mismo y de un entorno
significativo; como un ser práctico-histórico, ontocreador y productor de sentido,
tal como lo señala Juan Garzón Bates en su libro Carlos Marx: ontología y
revolución (1974).

Definición de ideología.
Julieta Haidar y John B. Thompson (THOMPSON, 1993), conceptualizan las
ideologías en términos de: prácticas sociales discursivas en las que cobran cuerpo
relaciones asimétricas de poder.

Tema 3: La ideología en Peter Berger y Thomas Luckmann

La construcción social de la realidad1


Un texto muy importante para apuntalar esta idea es el que Peter Berger y
Thomas Luckmann escribieron con el nombre de La construcción social de la
realidad, apoyado, según establecen en la introducción, en Marx y otros, para
explicar que la especie humana, a diferencia de otras, no tiene un ambiente
específico para desenvolverse; no cuenta con un hábitat y un equipo biológico
naturalmente dados y relativamente constantes para todas las generaciones de
individuos. Ellos demuestran a lo largo de su libro que si algo hace posible la
sobrevivencia humana, este algo no tiene que ver con la genética o la fisiología, sino
con estructuras y pautas de comportamiento socialmente y culturalmente
construidas. “¿De dónde deriva la estabilidad del orden humano que existe
empíricamente? […] [se preguntan] En primer término [dicen ellos], se puede
señalar el hecho evidente de que todo desarrollo individual del organismo está
precedido por un orden social dado; o sea que la apertura al mundo, en tanto es
intrínseca a la construcción biológica del hombre, está, sin embargo, siempre
precedida por el orden social. En segundo término […] la apertura al mundo,
intrínseca biológicamente a la existencia humana, es siempre transformada… por
el orden social en relativa clausura al mundo”.

Definición de ideología.
El orden social —explican— es un producto humano, “una producción humana
constante, realizada por el hombre en el curso de su continua exteriorización”
(BERGER, 1997).

1
La ideología se construye a partir de las condiciones reales de la sociedad y de las relaciones sociales que
los individuos construyen en su entorno socioeconómico cultural.
4

Tema 4: La ideología en François Châtelet

La introducción a la Historia de las ideologías


Por su parte, François Châtelet, en la introducción a la Historia de las
ideologías, publicado en español en 1980, tiene un planteamiento que reconoce
expresamente su deuda con Marx; Châtelet sostiene también el punto de vista en
el que la ideología es una visión enmascarada, es decir, tamizada, de la realidad;
un discurso que afirmando en la superficie unas cosas, juega, por debajo de la
mesa, el papel de apuntalar y legitimar otras no explícitas. Un filtro que se
constituye a partir de determinaciones que vienen de la propia práctica social, del
hecho de que los seres humanos están en el mundo armados de una conciencia y
una subjetividad que no funciona a la manera de un espejo, sino impulsada y regida
por las aspiraciones y deseos de los sujetos concretos y por su lugar en la estructura
social. No puede funcionar como espejo, porque su papel no es dejar al mundo
como está, sino transformarlo y adecuarlo para que satisfaga necesidades que,
como hemos visto, no vienen resueltas con el equipo biológico.

Definición de ideología.
“Hablamos de ideología […] cuando tratamos de la aparición de nuevas actitudes
inventadas por los pueblos para afirmar su identidad, consolidar su poder,
reconocerse en los laberintos del cielo y de la tierra, del deseo y de la palabra, de
los sueños y de las realidades […] [ideología es] el sistema más o menos coherente
de imágenes, de ideas, de principios éticos, de representaciones globales […] de
gestos colectivos, de rituales religiosos, de estructura de parentesco, de técnicas
de supervivencia […], de expresiones que ahora llamamos artísticas, de discursos
míticos o filosóficos, de organización de los poderes, de instituciones […] sistema
que tiene como meta regular en el seno de una colectividad […] las relaciones que
los individuos mantienen con los suyos, con los hombres extranjeros, con la
naturaleza, con lo imaginario, con lo simbólico, los dioses, las esperanzas, la vida
y la muerte” (CHATELET, 1980)

Ilustración 1 Mecanismos ideológicos


5

Tema 5: La ideología en Clifford Geertz

Los programas que gobiernan las conductas de los seres humanos.


Clifford Geertz, un autor quizá no tan cercano al marxismo como los anteriores.
Entre los autores más recientemente difundidos en México, encontramos una
postura que, además de ser muy interesante, complementa y refuerza el
planteamiento que vengo desarrollando aquí; ésta es la de Iuri Lotman: uno de
los muchos intelectuales silenciados largo tiempo por la URSS, pero reconocidos
internacionalmente por sus aportes al análisis de las interacciones entre lenguaje,
cultura y poder. En su libro La semiosfera, aparecido en México en 1998, explica
que la cultura es un sistema sígnico cuya función consiste en organizar
estructuralmente el mundo que rodea al hombre con base en el lenguaje natural. El
lenguaje natural —dice— es el dispositivo estandarizante estructural por excelencia,
que permite el paso del mundo abierto de los realia al mundo cerrado de los
nombres.

Lotman habla de la cultura como la memoria no hereditaria de una colectividad


que se expresa en determinado sistema de prohibiciones y prescripciones; un
sistema que, aunque Lotman no lo dice expresamente, no puede configurarse sino
a través de las relaciones de poder, es decir, se trata de prohibiciones y
prescripciones desde el poder; un sistema de reglas semióticas con arreglo a las
cuales la experiencia de la humanidad se convierte en cultura: las reglas de
traducción de la experiencia inmediata al texto. La incorporación de un hecho en la
memoria colectiva aparece como una traducción. Del caótico mundo de lo real al
ordenado, sistemático y jerárquico sistema sígnico de la cultura. De este modo, el
cambio cultural, por ejemplo, aparece como lucha con las palabras, lucha con los
viejos rituales, lucha con los viejos símbolos.

Pero, al mismo tiempo, la cultura es un sistema incompletamente construido, un


sistema vivo, su incompletitud no es un defecto sino una condición del
funcionamiento normal del sistema sígnico de la cultura. En la cultura se conservan
y se transmiten mensajes, informaciones, ideas, saberes, pero al mismo tiempo se
crean nuevos. La conservación y transmisión de los mensajes se ajusta a reglas que
permiten el traslado del mensaje del destinador al destinatario, sin que se
produzca pérdida o cambio de sentido; pero en el caso de la creación de nuevos
mensajes, entra en juego un dispositivo diferente: se trata de una traducción.

El nuevo mensaje es una incorrección respecto del mensaje inicial. Para que este
tipo de operación tenga lugar es necesaria una estructura multilingüe en los
sujetos, de modo que puedan hacer la traducción de lo nuevo a lo existente. Por
supuesto, hay que decir que en esta zona de la traducción de los mensajes nuevos al
sistema de reglas existente, mediante el cual se distingue entre lo real y lo irreal,
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entre cultura y no cultura, se abre la posibilidad del cambio, de la innovación y la


revolución.

Como podemos ver, Lotman coincide con la interpretación marxista de la cultura


como ideología a través del concepto de semiosfera. La semiosfera es un espacio
cerrado en el que tienen lugar los procesos comunicativos y la producción de nueva
información. Es un conjunto de textos y de lenguajes que comparten un espacio
sígnico común; éste espacio sígnico común no es otra cosa que la ideología
dominante. Un espacio fuera del cual, es imposible la semiosis (la producción de
signos y significados).

La cultura, entonces, no es un sistema homogéneo y sin conflictos; Lotman


establece que en las fronteras de una cultura, esto es, en los límites entre lo que
forma parte de ella y lo que no, tiene lugar una intensa actividad de traducción, de
filtraje de lo ajeno y lo extraño, que permite un contacto adaptativo y da lugar a la
conversión de no mensajes en mensajes; de no mensajes en información (filtraje,
en el sentido en que se habla de que algo se escurre al otro lado, a veces sin que nos
demos cuenta cómo). Es claro que estos mecanismos de la producción y
reproducción sígnica de cultura están articulados hacia el ejercicio del poder; es
decir, que junto con la cultura se reproducen unas específicas relaciones de poder y
que no hay, entonces, producción y reproducción de significados sin producción y
reproducción del poder de unos sujetos sobre otros en el marco de una cultura; en
otras palabras, no hay producción y reproducción de la cultura sin producción y
reproducción de ideologías.

Ilustración 2 Programas que gobiernan la conducta


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Definición de ideología.
Interpretar la cultura como una serie de mecanismos de control, a los que define
como programas que gobiernan las conductas de los seres humanos. El hombre
depende de estos programas para orientarse en el mundo. A través de ellos, la
indeterminación biológica queda fijada en unas pautas de conducta efectiva,
culturalmente establecidas en un sistema de carácter simbólico: pensar, actuar,
estar en el mundo no es algo que se resuelva en la cabeza de cada individuo,
aisladamente. Es el resultado de lo que él llama “tráfico de símbolos
significativos”.

Tema 6: La ideología en Antonio Gramsci

El marxismo crítico.
Uno de los intelectuales más destacados de lo que se llamó marxismo crítico fue,
sin duda, Antonio Gramsci quien, además, ha sido reconocido como uno de los
analistas más agudos y profundos del funcionamiento de los mecanismos del
ejercicio del poder y la conformidad social. Gramsci es central en la explicación de
la correspondencia necesaria entre una cultura, las ideologías que se desarrollan
dentro de ella y unas específicas relaciones de poder.

Gramsci se inscribe también en la línea de reflexión que La ideología alemana


inaugura; él habla de un papel central del lenguaje ordinario, el sentido común y
las nociones compartidas sobre el mundo y el hombre, en la legitimación y
apuntalamiento del poder en una sociedad o una época determinadas.

Gramsci (GRAMSCI, 1978), analiza el tema de la visión del mundo dominante en


una cultura y su impacto en las relaciones de poder de varios modos; uno de ellos,
el más importante, es su comprensión de los mecanismos del ejercicio del poder: el
poder, nos explica, se ejerce por dos vías: el consenso y la coerción. La vía del
consenso apunta a lo que él llama hegemonía y corresponde a los mecanismos a
través de los cuales una clase se manifiesta como clase dirigente; la hegemonía
consiste en la capacidad de esa clase para imponer su visión del mundo al conjunto
de la sociedad como visión del mundo conscientemente afirmada, necesaria,
legítima y racional. Esa capacidad y los mecanismos de poder para imponerla no
impiden que, a otros niveles (inconsciente colectivo, por ejemplo) permanezcan
elementos de otras visiones del mundo diferentes, y que en ciertas circunstancias
(por ejemplo, en situaciones de estallido social) se hagan presentes; Gramsci usa
el concepto de cultura subalterna, para expresar estos contenidos de conciencia
latentes y no conscientemente afirmados.

La conformidad social se consigue por la vía del consenso. Desde su punto de vista,
se construye a través de diversos mecanismos, estructuras, prácticas culturales e
instituciones sociales sobre las que recae la función de asegurar la preeminencia de
la visión del mundo en la que se sostiene el grupo social en el poder (Louis
8

Althusser, siguiendo a Gramsci, llamó a éstos: aparatos ideológicos de Estado).


La hegemonía se combina con la dominación, es decir con el funcionamiento de
aquellos otros mecanismos instituciones y prácticas, encargados de la misma
función, pero, esta vez, por la vía de la coerción.

Definición de ideología.
Gramsci, define la ideología como una concepción del mundo que se manifiesta
en todos los aspectos de la vida individual y colectiva y que se expresa, con distintos
grados de elaboración, desde el sentido común, la religión y el folclor, hasta la
filosofía. La ideología es un elemento de la sociedad civil; es decir, pertenece al
terreno donde se desenvuelve la lucha por la hegemonía cultural y allí ejerce su
papel de instrumento de dominación. Es por esto que resulta difícil de distinguir o
separar en Gramsci los conceptos de ideología y cultura.
1

C
Comunicación -----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------1
cultura ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- 2, 5, 6, 7

D
Definición ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- 1, 3, 4, 6, 7

F
François ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- 1, 4

H
Haidar ---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- 1, 2, 3

I
ideología------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------ 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7

T
Terry ------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- 1
Thompson ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- 1, 2, 3
2

Referencias
BERGER. (1997). Modernidad, pluralismo y crisis de sentido. Buenos Aires: Paidós.

CHATELET, F. (1980). Historia de las ideologías. México: Premiá.

EAGLETON, T. (1997). Ideología. Barcelona: Paidós.

GARZÓN, B. (1974). Carlos Marx: ontología y revolución. México: Grijalbo.

GRAMSCI, A. (1978). La política y el Estado moderno. México: Premiá.

THOMPSON, J. (1993). Ideología y cultura moderna. México: Universidad Autonoma .