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ADVIENTO 2017

-Guía para la Oración-

Orar en Adviento

Durante el tiempo de Adviento vamos a continuar la experiencia orante,


siguiendo con el ritmo diario que venimos teniendo. En esta ocasión, sólo se
ofrecen unas pistas de lectura y oración para cada uno de los cuatro
domingos de adviento, entendiendo que los domingos son los hitos que
marcan el desarrollo de cada semana.
Los días ordinarios, solo se apunta un breve resumen del evangelio del día,
para dejar a la libertad de cada uno el tiempo y los medios para orar.

Ni que decir tiene que el adviento es un tiempo oportuno para rezar; porque
solo quien ora activa la esperanza, refuerza su fe y aprende a amar con deseo
a este Dios que se encarnó una vez y se vuelve a encarnar en cada
acontecimiento cotidiano.
El anhelo del adviento se resume en este estribillo que puede ser el latido de
tu oración en este tiempo: “Ven, Señor Jesús”.
Al comenzar el día

Ponte en presencia del Señor, lee el evangelio del día e inicia el día sabiendo que hoy el
Señor se hará presente a través de las personas y acontecimientos que vivas.

Al finalizar el día

Recuerda el esquema de nuestra oración.

1. Ponerse en presencia de Dios e invocar al Espíritu Santo de manera breve y


cordial.
2. Centrarse en el momento actual cerrando los ojos y haciendo un ejercicio de
percepción corporal o espacial (notar ruidos, percepciones, escuchar con
atención).
3. Hacer examen de conciencia acerca del día (visualizarlo, percibiendo lo hecho y
valorándolo).
4. Entrar en la Oración, con la propuesta que se sugiere para cada día.
5. Acabar el momento con un gesto (señal de la cruz por ej) u oración conclusiva.
Domingo 1- “Vivid Despiertos”
El adviento anuncia la llegada delas fechas de Navidad. ¡Cuánta noche alumbrada por
luces de neón! La Palabra nos habla de otra venida que será el final definitivo de toda
noche, porque Dios mismo se manifestará en plenitud al mundo. En estas circunstancias,
marcos advierte de que hay que estar atentos, vigilantes, para abrirle en cuanto llame

Lee el evangelio- ¡Estad vigilantes! (Marcos 13, 33-37)


Lee despacio, deteniéndote en aquella expresión que más te llega al corazón. Lee varias
veces: aprende casi de memoria su texto.

Medita- Meditar es llevar la Palabra al Corazón


Estamos al comienzo del Adviento: tiempo de esperanza y apertura a Dios, que todo lo
hace nuevo.
o ¿Vives en estado de latencia o adormecido de manera habitual o inquieto y
despierto?
o Señala algún aspecto que impida centrarte en la espera activa de Jesús (estrés,
entretenimiento, problemas…). Activa tu actitud de espera, con tu compromiso de
orar a lo largo de este mes previo a la Navidad.

Ora- Orar es vivir de la Palabra de Dios


Gracias, Señor Jesús, por este nuevo adviento que comenzamos toda la Iglesia. Es una
oportunidad para reencontrarnos con la alegría del evangelio, que tiene nombre de
persona: Jesús. Ayúdanos a ponernos en el camino de la conversión y del cambio. No
permitas que pase mi vida entretenido en mil intereses, alejado del sentido profundo de la
vida. Enséñame a velar con mi hermano, porque juntos es más fácil estar despiertos y más
agradable tu espera. (La buena noticia de cada día. Verbo Divino)
Orar durante la Semana

Lunes- Curación del siervo del funcionario (Mateo 8, 5-11)


Señor no soy digno de que entres en mi casa…pero no sabes lo que te necesito.

Martes- Bendición al Padre (Lucas 10, 21-24)


“Te alabo, Padre, porque has ocultado todo a los sabios y entendidos y se los has revelado
a los sencillos. (…) Felices los que puedan ver todo lo que vosotros estáis viendo”

Miércoles- Multiplicación de los panes (Mateo 15, 29-37)


Me da lástima esta gente. Ya hace tres días que están conmigo y no tienen nada para
comer. No quiero que desfallezcan por el camino (…) Dadles vosotros de comer”

Jueves- Construir la casa sobre roca (Mateo 7, 21. 24-27)


Todo el que escucha mis palabras y obra en consecuencia, puede compararse a una
persona sensata que construyo sobre roca viva. Vinieron las lluvias y la cas no cayó
porque estaba construida sobre un cimiento de roca viva”

Viernes- Inmaculada concepción de María (Lucas 1, 26-38)


“He aquí la sierva del Señor. ¡Hágase en mí, tal como dice tu Palabra!”.
Celebra la Eucaristía dando gracias a Dios por María. Recuerda también que ella es la
Madre de los hijos solos y en peligro y que todo comenzó con una “avemaría” de 1841.

Sábado- Misión de los discípulos (Mateo 9, 35-10, 1-6)


“Les dio autoridad para expulsar espíritus impuros y para curar toda clase de
enfermedades y dolencias. Después los envió”.
Domingo II- Envío mi mensajero delante de mí
Se ha encendido hoy la 2ª vela de adviento. Hoy se nos presenta al autor de la salvación,
Jesús. Marcos lo hace así: “Principio de la Buena Notica de Jesucristo, el Hijo de Dios”.
Juan el Bautista nos habla de alguien que llega para bautizar con Espíritu Santo; esto es,
con poder para hacerlo todo “nuevo”. El Bautista subraya la fuerza de Jesús y la necesidad
que tenemos nosotros de encontrarnos con él.

Lee el evangelio- ¡Preparad el camino al Señor! (Marcos, 1,1-8)


Lee el texto, e identifícate con Juan Bautista. El se siente menor, un instrumento, un
sonido que no es palabra. Sólo señala al que viene y anima al pueblo a activar su deseo.
Subraya aquello que más te llegue. Lee varias veces.

Medita- Meditar es llevar la Palabra al Corazón


Imagina que acudes al Jordán:

o ¿Con qué cargas acudes, con qué necesidad?


o ¿Cómo puedes anunciar a los demás a Jesús esta semana?

Ora- Orar es vivir de la Palabra de Dios


Señor, me invitas a un amor más grande. Sé que mi aventura con Jesús empieza de
verdad cuando te encuentro a ti, Dios con Nosotros. Contigo llegan todos los demás: el
Padre, los hermanos, la vida.
Señor Jesús, Hijo de Dios, amigo, quiero prepararte el camino, la cuna donde puedas
encarnarte. Inspírame nuevos camino, nuevos métodos creativos con los que ofrecerte al
ser humano de hoy. ¡Ven señor Jesús!
Orar durante la Semana

Lunes- “Levántate y anda” (Lucas 5,17-26)


Amigo, tus pecados quedan perdonados (…) ¿quién puede perdonar pecados salvo Dios?
(…) A ti te hablo: levántate, coge tu camilla y márchate a casa. ¡Hoy hemos visto cosas
increíbles”.

Martes- La alegría de Dios (Mateo, 18, 12-14)


“Vuestro Padre no quiere que se pierda ni uno sol de estos pequeños”

Miércoles- Un yugo ligero de llevar (Mateo 11, 28-30)


“Venid a mí los que estáis cansados y agobiados y yo os daré descanso”.

Jueves- Una vida dedicada a preparar la venida de Jesús. (Mateo 11, 11-
15)
“Desde que vino Juan Bautista hasta ahora, el Reino de Dios ejerce violencia. (…) En
efecto Juan es Elías, el profeta que tenía que venir”.

Viernes- Jesús, signo de contradicción ( (Mateo 11, 16-19)


“Ha venido el Hijo del hombre, que come y bebe y decís: ahí tenéis a un glotón y borracho,
amigo de recaudadores y de gente de mala vida. Paro la sabiduría se acredita en los que la
poseen”.

Sábado- Elías y Juan el Bautista (Mateo 17, 10-13)


“Elías ya ha venido, aunque ellos no lo reconocieron, sino que lo maltrataron a su antojo.
Entonces cayeron en la cuenta de que Jesús estaba refiriéndose a Juan Bautista”
Domingo III- Jesús, causa de nuestra alegría

El anuncio que hace Juan es la causa de la alegría de todo cristiano. Con Isaías hemos
proclamado: “Reboso de gozo con el Señor”. A menos de una semana para la Navidad
estamos rebosantes de optimismo y alegría, porque Dios vuelve a nuestras vidas,
renovando a quiénes lo acogeremos. Jesús no es un sucedáneo, es lo más verdadero y
auténtico que existe. En su presencia nosotros somos auténticos, y nuestra corazón se
llena de esperanza. Vive de alegría el día de hoy y el resto de la semana.

Lee el evangelio- El no era la luz, sino el testigo de la luz que ilumina a toda la
humanidad (Juan 1, 6-8. 19-28)
El texto es una réplica del otro del domingo pasado: esta vez en versión de Juan. Juan es
interrogado si es él el Mesías. El habla de que no es la luz, solo un testigo que anuncia y
prepara el gran día de la liberación.
Lee con calma y destaca aquellas frases de Juan que se refieren a Jesús.

Medita- Meditar es llevar la Palabra al Corazón


Piensa en las personas que viven sin luz, por causa de la violencia, el desempleo, las crisis
familiares, el desconsuelo.
¿A quién puedo llevar luz, alegría o un poco de esperanza?

Ora- Orar es vivir de la Palabra de Dios


Señor, nos pides que llevemos la alegría a nuestro entorno. Haz de nosotros cristianos
alegres como Juan que se dispuso a ser portavoz de la Palabra. Haz de nosotros, cristianos
alegres como el profeta. Haz de nosotros, cristianos alegres como María, que supo
reconocer y cantar las maravillas que tú habías hecho en ella.
Orar durante la Semana

Lunes- “José, no tengas miedo” (Mateo 1, 18-24)


“No tengas miedo en llevarte a María, tu esposa, pues el hijo que ha concebido es por la
acción del Espíritu Santo (…) Cuando José despertó del sueño, hizo lo que el ángel le había
ordenado y recibió en casa a su esposa”

Martes- “Concepción de Juan Bautista” (Lucas 5, 1-25)


“No tengas miedo, Zacarías. Dios ha escuchado tu oración y tu mujer Isabel te dará un hijo
al que llamarás Juan. Tendrás una gran alegría porque será grande delante del Señor”.

Miércoles- “Alégrate María” (Lucas 1, 26-38)


“El Señor está contigo. No tengas miedo, María, pues Dios te ha concedido su gracia. Vas
a quedar embarazada y darás a luz un hijo, que llamarás Jesús”.

Jueves- “Feliz tú , María” (Lucas 1, 39-45)


“María se puso en camino y a toda prisa se dirigió a un pueblo de la montaña de Judá. Al
oír Isabel el saludo de María, el niño saltó en su vientre de alegría. Isabel quedó llena del
Espíritu Santo”

Viernes- “Canto de María” (Lucas 1, 46-56)


“Proclama mi alma la grandeza de Dios porque ha puesto sus ojos en mi pequeñez. De
ahora en adelante todos me llamarán dichosa”

Sábado- “Nacimiento del Bautista” (Lucas 1, 57-66)


“Su nombre es Juan. En ese momento, Zacarías, su padre, recuperó el habla y comenzó a
alabar a Dios (…) Cuantos oían hablar de lo sucedido se preguntaban: “Qué va a ser de
este niño” Porque era evidente que el Señor estaba con él”
Domingo IV- “Estoy preparada: heme aquí”
Este cuarto domingo de adviento no tiene semana; es sólo el domingo, ya que mañana
celebraremos la Natividad del Señor.
Nuevamente hoy se nos repite el pasaje del día de la Inmaculada, en donde María es la
protagonista. Ella, desde su libertad y todo el cariño de su corazón por las promesas de
Dios, dice “SÍ” al proyecto divino. Nunca un sí fue tan importante. Y además dice con gran
deseo: “¡Hágase en mí según tu Palabra!”. Es una petición que le urge y que solicita que se
realice cuanto antes.
Gracias, María, por tu coraje y tu fe para confiar plenamente en Dios. De tu sí, nos ha
venido la salvación: Jesús.

Lee el evangelio: “La anunciación” (Lucas 1, 26-38)


Lee con calma y desde el corazón. Trata de situarte en la escena y revive con María aquel
momento glorioso. Trata de comprender ese “hágase según tu Palabra”.

Medita- Meditar es llevar la Palabra al Corazón


El ángel de la anunciación puede visitarnos a cualquiera de nosotros, en cualquier
momento. Trae siempre buenas noticias. Nos revelará que Dios nos ama
incondicionalmente y quiere contar con cada uno para llevar adelante su plan salvador
sobre el mundo. Nos pedirá que abramos nuestra casa, porque quiere hospedarse y
encarnarse.
• ¿Sabes acoger a Dios como María?
• ¿Sientes miedo ante lo que pueda pedirte?

Ora- Orar es vivir de la Palabra de Dios

María, tú que escuchaste la palabra, la acogiste y con tu “Sí” incondicional la convertiste


en el Dios con nosotros, ruega por nosotros. María, estrella de la evangelización, que
acogiste la Buena Nueva, corriste a comunicarla y compartirla con los demás, ruega por
nosotros. María, que con tu actitud hiciste estallar la primera Navidad, ruega por nosotros.
¡FELIZ NAVIDAD!