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Capítulo I. ¿Qué es el capitalismo?

Dobb, Maurice.

Capitalismo, crecimiento económico y subdesarrollo.

Ed. Oikos - Tau. España, 1975. Págs. 11 -- 23.

1

 

¿QUÉ

ES

EL

CAPITALISMO?

 
 

El

capitalismo

es

algo

de

lo

que

todo

el mundo

habla

.

hoy'

. en

día,

ya

pertenezca

a

la

derecha

o

a

la

izquierda;

 

además

es

un

término

que

se emplea

en diferentes

 

sentidos

 

originando

como

resultado

no poca

confución

y agrias

con-

troversias.

 

Incluso

existen

algunos

que

niegan

 

que

se le

pueda

dar

en

absoluto

un

significado

preciso

(éstos

son

probablemente

una

minoría,

compuesta

 

principalmente

 

por

los

que

suponen

 

que

una

buena

 

forma

de

defender

 

un sis-

 

-tema

de sus

críticos

consiste

en negar

que se

 

le

pueda

llamar

sistema);

 

incluso

otros,

 

cosa

que

sorprende,

 

hablan

de

capitalismo

como

si fuera

algo

existente

en

el pasado:

 

un corLjunto

de cosas

que

han

dejado

de existir

o,

al

menos,

 

que

hoy

ya

están

en proceso

de transformación.

 

Empezar

este

libro

con

una

tediosa

discusión

 

sobre

de-

finiciones,

sería

invitar

al lector

 

a

que

lo dejara

en

el pñ~.'

 

mer

párrafo;

no

pretendo

entrar

en

tal

discusión,

 

pero

al

mismo

tiempo

no puedo

abstenerme

 

de

decir

(espero

que

en

tan

pocas

palabras

como

sea

posible)

lo

que

voy

a

en~

tender

por

el término

«capitalismo»;

 

estoy

seguro

que

si

me

abstuviera

de

hacerla,

muchos

lectores,

sino

 

la

mayo-

 

ría,

me

lo

achacarían.

Me

va

a

ser

fácil

definido,

ya

que

la

definición

que

vaya

dar

es

la

que

ha

sido

de

uso

co-

mún

en

el movimiento

socialista

y obrero

 

mundial

a

par-

 

tirdel.

último

siglo,

y

creo

que

es

el

sentido

que

le

dan.

la

gran

mayoría

de

los

que

se sirven

del

término.

 

Al capi-

 

talismo.lo

entiendo

comQJJJ).~j~tf2ma

~n_~~LJJJltLJQ~.tJ:!~~tIll:

mentas y lltens.ilios, J~s~sot!"tl~tllr~S

..

yJQ.§.$tQQk$

 

..

0de,"bif2Jl~S

 

-.

-~Q!_1!l~QJQ_delo§_Gouale~

.S.f2

..:rt?~liz~

.1élp;rac1ucción

-el.

ca

pi-

tat~~!l- lJJ!~.Péll~Qrél _.

-=:. sOIl

pl.~c1Q}::rli:I!élIlt~m~J:!ted~prQP.i~-

da.el p!iYéldí,L o

..

in.QLvid!!éll-CélqlJ,í,

.0 inc111ic1oslos particulares

unidos

como o. propietarios

o conjuntos

hajo la forma

de .0 una

sociedad

anónima

o compañía

mercantil,

en

donde

la

pro-

  • 12 MAURlCE

DOBB

piedad

 

de

cada

individuo

está

separadamente

singulari-

 

zada

bajo

la forma

de

acciones).

Esto

se describe

más

hol-

gadamente

 

como

un

sistema

de

«empresa

privada».

En

un

lenguaje

un poco

más

técnico,

Marx

lo llamó

 

modo

de pro-

 

ducción,

en

el

cual

los

medios

de

producción

pertenecen

a

lbs

capitalistas

que

constituyen

una

clase

 

distinta

en

la

 

.

sociedad.

 
 

Debe

sefialarse

que

esta

última

forma

de definirlo

aña-

 

de

algo

que

faltaba

en nuestra

descripción

más

general

del

capitalismo

como

sistema

y

de propiedad

privada;

no

es

in-

concebible

 

una sociedad

en

la

cual

todo

el mundo

sea

un

propietario

individual,

algo

muy

parecido

a

esto

ha

exis-

 

tido -en diversos

tiempos

 

y lugares

bajo

la forma

de comu-

nidades

de

pequeños

agricultores

o

'artesanos.

Aquí

no

existe

una

separación

entre

el

ccCapitaln

y

el

«Trabajo»,

y

por

lo

tanto

ningún

conflicto

Capital-

Trabajo,

ya

que

el

propietario

de

los utensilios

de

producción

 

(y/0

de

la

tie-

rra)

trabaja,

al mismo

tiempo,

para

sí mismo.

Recrear

esta

sociedad

ha

sido,

el propósito

 

de muchos

uto-

 

pistas,

 

algunos

en realidad, inocentemente,

otros

como

decepción

 

po-

lítica,

como

por

ejemplo

la

charla

tory

de

nuestros

días

sobr~

«la democracia

en la propiedad».

Evidentemente

 

tal

cosa

es

sólo

posible

en

sociedades

cuyos

instrumentos

de

producción

sean

primitivos

y

en

pequeña

esqlla.

En

laso::-

.'

ciedad

moderna,

con

su costosa.y

elaborada

técnica,ycou

 

P:rQC~sos

..

PIQdl1G.tiYQ.~

._.

d~~jDJrinQada

 

oo

..

IDec.anizaci611~.y

.'0 es.pe:-

..

cializ;ación,.~s

..

impo~iple

 

oqlle

..

ca.da

...

hombre

lleve.

por

mism.o.

suproP!O

.P:ro~~s{)p!°<:Illcti

va.

 
 

Pantjp-iGi~:rJa.PI'Qg.ll~cióIl.

 

~s 11e2~sélJ:i{)capit~L

~n

gra.n

~~.Q~la~encélP-tidades

fuera,

del

alcance

 

c1~cllalqlliera.

que

l!QPQ~e.a.Ya.aGulllula.ga.

 

un<:tpueIJ.a.

suma

(o

al

menos

esté

en

Una

posición

social

 

y

económica.

 

para.

atr.aer a

otros

Q(;lpitélU~tas. a. qlle

entrenen.saciedad.conél;

 

como

todo

el mundo

 

sabe,

nadie

presta

a

la

persona

que

no

tiene

 

.

nada).

Lo

que

hemos

dicho

 

en

el

último

 

párrafo

es

una

ración

de

que

enJg,-_s_Q.Qiegé!g:rI1odeI'!l:~llIl

acla- sist~:rI1fl.".g~ pro-

. ID-edsHL

..

miY.é!flél

de.JQsIl1~clioscle

 

.praducci6n,

 

implica

 

ne:-

ce.sadameute,

 

al

mismo

 

tiempo,

una

 

concentr~ción

de

la

 

¿QUÉ

ES

EL

CAPITALISMO?

 

13

propiedad

esta

relativamente

en unas implica,

a

su

concentrac1.ón

pocas

vez,

manos;

su contrario,

el hecho

de

la caren-

cia de propiedad

por parte

de otros,

en realidad

la mayoría

de la población.

De

esta

forma,

unos

tienen,

y,Qt:rosJraha-

,jan

para

 

aquellos

que

tienen

 

-

en

realidad

están

obligados

a

ello

-,

ya

que

no teniendo

propiedad

alguna

y carecien-

do

de

acceso

a

los

medios

de producción,

 

no poseen

otros

medios

 

de vida.

Ésta

es

la

base

del llamado

conflicto

entre

el Capital

y el Trabajo;

en realidad

es un conflicto

o lucha

de intereses

básicos

entre

las

dos clases

principales

 

en

que

se divide

la sociedad

capitalista;

en términos

generales,

en-

tre

los

capitalistas

y

los

trabajadores

que

se

alquilan

por

UIl salario.

Es

esta

lucha

de

clases

la

que

forma

la

base

histórica

 

del

movimiento

obrero

con

sus sindicatos

y

otras

formas

 

de

la clase

obrera.

En

esta

sociedad

Qcurre

 

de organización generalmente

que

uno

únicamente

puede

 

ser

rico

(en

el sentido

de disfrutar

 

de

un

alto

ingreso),

si

en

primer

lugar

posee

capital,

y

el

único

camino

rápido

de

progreso

eCQnómico

es la adquisición

 

de

capital

para

poner

a

otros

atrabajar

para

uno.

Como

ya

dije,

esto

es generalmente

la

t.egla,

 

lo típico,

y

es verdad

 

con

excepción

de

unos

pocos

casos,

en

especial

de

raros

talentos

humanos,

 

o

en

el

caso

de

individuos

 

que

pueden

 

pedir

altas

retribuciones

o un

salario

 

muy

alto,

debido

principalmente

a

su

posición

so-

cial

o

al

prestigio

social

que

disfrutan.

 

.

 

.,.,Para

quep!~valezca

este

estado

CJ

~9~(;lS,creo ~

que

es

obvio

 

que

deben

existir

anteriormente

dos

circunstancias.

'-

{

j

"

~ri!l!~!2.-~~qv'i~I:QgJ¡,_tii!~~cl~~=~eo:m;i~Q!l~~pli~o1it~:o.

r

'.VIl~:I" ,JII1.Ü!g:resQ06.njcalnente.d~hidQ aJa.p:rQpiedad Y_$ÍILtl:a::.,-,.-

"

,

__

.. _.

baJar"" (si resultan

seen,

no

a~!l~lJ.QrII1a

, d~,

trabajar

o

no,

al mismo

tiempo

que

po-

tiene

relevancia

..

QQmln:JJsi6n".di:recta

para

este

propósito),

Q.indi:reQla",.]J~:r.a_que

debe

existir

.-.

2!ro~!!!!Q~i~!1_l?a!g~.~!lQ§,.YJ!_q1!.~.§!!t~l !r~J?~jQ I!Q-i~.P1J~de

..

 

pmdIlcir.nada.

 

Como

hemos

visto,

la consecuencia

(quizá

 

debería

decirse

el complemento

o

lado

opuesto)

de

que

la

P!<?P!~g.(;lgestéGQncentradaenroanQs

 

.dealgunos,

es

que

otros

§eq!!ed.a.;t;;t_sinp:rQpiedad~",

Si

esto

es

así,

este

hecho

 

constituye

"

una

c.Qmp1l1~i6IL~QQnámiQiLsDbreelúltimo

gru-

po

de

personas

(los IloprQPietarios)

para

" qlJe.se.

.alqJJileJl

  • 14 MAURlCE

DOBB

 

primeros

asalariados

,,,""

",w

,w.,

..

,

..

-(los

prQPi~illrio~),

,

de. uIl.ca

..

,,-.

p1talista~=En

o sea,para

"

segundo

.

 

lu

.'.

..

,.,

col:nrer!irse.en

gar

--,.>

~

nara

que

,.-.

 

",w"

..

"

.'"

-",

.._

~

'W"'-"'"

al&1!nQs Yi:y_an(y, por

cier~o, distinguidamente),

 

siendCLpro:-

 

P!~t~l"!()~, se.sigy.eIle.cesariafQe.J:!te.

 

qt!e

QtrQs,GoJ:!

 

~1L~GtiYi.:.- '

dad

nroductiva

 

deben

nroducir

más

 

de

lo

nue

gaIlan.

En

 

ótras~p-aIab-ras-,,,wde-Ia.:~sii~a,~iQta['a~:IQ.'.'.qq~-:

...

;~QSI1LQ~ñ-~~'n

 

la

 

-.

socied:lg.l()~

 

qt!e.

 

tra]:>é!J::tJ:!,.cle.beexistir

una

 

deduccic5rt.2G!tG!.-

ptQYeer

 

a aquellos.

 

que

tieneIl.la.tierra

._

)l:_el

 

~aI>i!?:1.Así fue

 

como

desarrolló

la materia,

 

el hombre

que

 

ha

sido

llamado

((padre

de

la

Economía

 

Política»,

AdaIIl

_.

Smith.

Planteándolo

de

otra

forma:

 

aquellos

 

quet!<!Q,a.-

~

 

jan

 

en J:l.~()9iedaddeben

 

producir

 

un~x:9t¿rJ~1l:t~- p()l" enci-

 

ma

de

sus ingres()s.-

PlllBvalía

lo llamó

Marx

-

para

pro-

 

'veei--aeriecuT's'O:-

 

el único

recurso

 

posible;'ae1

 

ingreso

sobre

la propiedad

 

(beneficio

o interés

del

 

capital;

 

o

renta

de

la

tierra).

 

La

renta

 

de la propiedad,

 

por

 

lo tanto,

 

procede

 

de

/

la apropiación

 

de parte

de

lo

que

 

producen

 

lbsproductol'es'

 

reales.

 

:

 

La

primera

 

de

estas

proposiciones

 

creo

 

que

 

nunca

ha

 
 

"sido

 

seriamente

negada

por

los

economistas;

 

en

realidad

 

los

 

primeros

 

economistas

de

hace

 

un

siglo

 

o

más

dijeron

 

exactamente

 

lo

 

mismo

con

muchas

 

palabras

(1);

aunque

 
 

sus

descendientes

modernos

 

pueden

haberlo

 

olvidado

con-

 
 

venientemente,

 

o haberlo

escondido

 

de

la

vista

(excepto

 

cuando

aHora

 

a

la

superficie

 

en

alguna

manifestación

 

in-

cauta

 

como la

 

que

sigue:

«necesitamos

algún

 

desempleo

 

para

 

mantener

 

el trabajo

en

su

lugar»).

 

Pero

 

a

la

segunda

 

proposición

 

han

 

contestado

los

economistas,

 

y

hoy

harían

resueltamente

 

lo

mismo.

Sostendrían

 

que

 

es

una

proposi-

ción

 

sin

sentido,

 

que

igualmente

 

se podría.

 

inyertir,

des-

cribiendo

 

a

los

 

salarios

como

un

 

excedente,

 

o

que

peca de

atribuir

exclusivamente

((la productividad»

 

al trabajo,

igno-

rando

 

de

esta

 

forma

que

el capital,

 

al igual

 

que

 

el trabajo,

contribuye

 

también

a

la

producción;

 

nadie

 

puede

negar

queJaroaquinaria,.

 

e.tc. (que

es

lo

que

 

los

economistas

 

en

cuestión

 

entienden

cuando

hablan

 

de

capital)

 

esproduc:- " ..

 
 

(1)

En

realidad

 

formó

el meollo

de

 

una

temprana

 

teoría

 

de

la

colonización

 

en

la

primera

 

mitad

 

del

siglo

XIX

(la

de

Gibbon

 

Wakefield).

 

,

 

¿QUÉ

ES

EL

 

CAPITALISMO?

 

15

 

tiy~,

~.J::l

._

~l.s~nti

 

cl()

..

cl~gtl~

 

...

~l

tJ:~p~j()

'.' tlJ::l!QQ .é!Jf!~.!!I:_f!~l!ip:,!.!!~--

puedfL_Pf_Qdncir

_más

_._

q}J~

eL

 

t(ahajQ

__

PQfsL~SQIQ>

 

Q. que

la

..

 

.

,

PEQg~E!!YiQ_~~LQ~t_!_~i!~_~12_9:~J?e,g~t~_,"~g

._.

K~~_!!

__

p_a!!_~

__

Q~L}!_!y~1

 

de

..

1a

,_técnica.,

Pero

 

esto

es

cierto

para

cualquier

 

forma

de

apropiación

 

de

los bienes

 

de

producción,

y

no

hay

razón

,

 

alguna

 

para

atribuir

parte

del producto

a los capitalistas,

como

si fuera

 

creación

de

algún

acto suyo,

que

es

lo ,que

este

argumento

de

la

productividad

 

ilegítimamentehace.

 

SIn embargo,

 

algunos

 

economistas

encontraron

 

otr~

ar-

 

gumento

 

a

su

favor;

se puede

 

atribuir,

 

sostienen,

 

este' prQ-

ducto

extra

a los capitalistas,

 

ya que

sin

su deseo

de-prestar

su capital,

 

la maquinaria

en cuestión

o

la

técnica

moderna

no hubiera

aparecido,

o alternativamente,

no hubiera

sido

que

se

posible

 

sin

la

«abstinencia»

 

o «espera»

 

dondequiera

ahorrara

 

o

creara

capital.

 

Debido

a

que

esto

no

es

una

obra

 

de

 

teoría

económica,

 

no

podemos

entrar

 

aquí

por

completo

 

en

dicho

debate;

 

debemos

 

contentarnos

 

con

la

observación

de

que

la primera

 

forma

de

esta

«explicación»

se podría

 

utilizar

igualmente

 

en

el

caso

de cualquier

-

dere-

cho

 

tal

como

 

el

derecho

de imponer

una

monopolístico, o la propiedad

gabela

exclusiva

de alguna

fuente

 

de. dferta

(conio~ 'por

ejemplo,

el

caso

de un manantial

to)

y

en

su segunda

forma

 

(que

el-capital

en undésier- es la creación

de

algún

esfuerzo

 

humano

de pena,

«abstinencia»

o «eSpera»);

pocos

economistas,

 

cualquiera

 

que

sea

la

escuela

a

que

pertenezcan,

 

presentarían

 

hoy

como

contestación

 

seria

a

una

 

teoría

 

del

beneficio

como

«deducción»

o

«exced~n-

te».

Históricamente

 

no

se

 

creó

de

esta

forma

 

el

capital.

y

¿quién

 

se

atrevería

a sostener

que

 

es

la

L'ady

Dockers

del mundo,

o los magnates

 

del petróleo

quienes

sufren

par-

ticularmente

 

penas

o abstinencia

en

interés

de

sus

inver~

siones?

Cuando

 

se hqbla

 

de

la

esfera

de actividades

y rela-

ciones

 

humanas

de

una

forma

realista,

 

debe

quedar

claro

qlle

 

aquellos

que

llevan

 

a

cabo

cualquier

tipo

 

de

trabajo

activo

 

en

el proceso

productivo

(2), únicamente

puede

de-

 

(2)

InterpretándoJo

 

en

un

sentido

 

lo

suficientemente

amplio

que

incluya

el

 

trañsporte

 

y

almacenamiento

de

mercancías

(cuando

 

ello

sea

necesario),

o

ayu ..

dando

 

a

arreglar

 

y

organizar

el

proceso

 

productivo,

 

al

igual

que

a

la

fabricación

de

mercancías.

 

"-

,

  • 16 MAURlCE

DOBB

cirse

que

participan

en la producción

en

el sentido

de estas

 

palabras

usualmente

aceptado.

 
 

Nattiralmente

que

nadie

debe

suponer

que

todo

es

tan

claro

y tajante

como,

en honor

a la brevedad,

 

se

ha

presen-

 

tado

aquí.

.Aqq~llQsque

 

poseen

pueden

también,

a veces.".

 

<3.~_~~:r-J;Qllar~IlPélP~L;3.ctivo

 

en

1;3.producción

 

(por

ejemplo.

 

enJa

dirección

y administración),

y aquellos

que

trabajan

Yncv.yaJuenteprincipal

 

de ingresos

es

un

salario

 

o sueldo,

p:u.~cIen también

poseer

 

algo

(libreta

de

ahorros,

una

casa

o

unaparcela).

Las

clases

sociales,

como

cosa

distinta

a

las

castas

sociales,

raramente

 

están

separadas

entre

sí por

agu-

 

das líneas

divisorias,

y

en

sus límites

tienden

a confundirse

entre

sí (como

las

bandas

de

un

espectro).

Pueden

existir

,sectores

de .la

clase

asalariada

 

que

están

en posición

privi-

1egiada

con respecto

al resto

de sus compañeros,

 

poseyendo

un

poder

de

negociación,

una

posición

favorable

en

una

industria

próspera,

 

o debido

a la existencia

de

una

escasez,

 

temporal

o permanente,

 

en

su

tipo

particular

 

de

trabajo.

Porptra

parte,

pueden

existir

pequeños

capitalistas,

al

'igual

que

grandes,

 

con

intereses,

que

por

razones

 

que

dis-

cutiremos

más

adelante,

 

hasta

cierto

punto

y

en

ciertas

 

ocasiones,

estén

en

conflicto

 

cón

estos

últimos.

Existen

grupos

intermedios

que

no

son

fáciles

de clasificar

en capi-

talistas

o asalariados

-

diversos

estratos

medios,

para

dar-

les

un

nombre

feo pero

conveniente

(3)-;

quedan

además

 

algunos

vestigios

del tipo

trabajador-propietario,

 

que

según

las

clasificaciones

 

del

censo

británico

componen

el

cinco

por

ciento

de

la población

activa

(una

cla§e

que

es mayor

en

otros

países

capitalistas

 

de

Europa

y' América

que

en

el Reino

Unido).

 
 

cIJef:inirun

sistem.acQmo

 

predominantemente

 

de_prQpie~.

 

n ._..

.dad,.prh,rada~rempresaprivadanosignif:icaquejos

 

.dere::

 
 

-

,J~hQs~depropiedad

 

sean

ilimitados;

. en

grado

diverso

están

Hmitados

porlas

necesidades

de

la política

fiscal,

y

la

((em~

presa

privada»'

estará

sujeta

en

grado.

diverso

...

al.control

 

",estatal

(ya

sea

meramente

para

dar

cierta

coherencia

yes-

 

tabilidad

al sistema

en conjunto).

Luego

Se puedenenCQIl.: w ..

 
 

(9)

Andrew

Grant

en

su

reciente

libro

Socialism

and

the

Middle

Classes

es-

timó

que

componen,

en

este

país,

del

17 a

18'%

de

la

población

activa,

 
 

¿QUÉ

ES

EL CAPITALISMO?

 

17

tl"g!

__.

djf~r~DQÜ~,-~S-9!l~JQ~!g-QJ~~

~.ll-.elJl.!!lGjg!lgg1~en

tQ

._

!~al

del_~apitalisIDQen

 

..

diferentes

 

.épocas

y.

estadios

 

de ..

'

creci""

.mientQ,y

 

.endiferentespaises,

..

a

pesar

de

la

semejanza

básica

de las características

 

generales

de

las

que

hemos

ha-

blado;.

sería

falsQ icl~ntificar

 

alcgvitalisIIlocon

.la flllsencig

tQtaL_d~'.-cQntIofestat~l

s_QhJ:"~_I~i

yid~

..

.t¿clo~~Ios'-

estados,

naturalmente

e!lgJ:ac:1Q(HY~I'~QYQeJHfer~_!!t~S.JQI~

mas,

intentan

ejercer

Ul1 controL

sQb:re lRyiclg.~Q.QnQmJGa.

Mientras

que

es

excepcional

un

alto

grado

de

 

desarrollo

de

tales

controles

bajo

el capitalismo,

 

sin

embargo

se

en-

cuentra

y

 

existe,

especialmente

en

condiciones

 

como

las

que

se desenvuelve

la guerra

moderna,

o cuando

el sistema

está

sufriendo

un

severo

golpe

como

en

los

años.

treinta

(debe

recordarse

que

los

intereses

de

una

clase

como

un

todo

pueden

entrar

.en

conflicto

con

los intereses

particu-

lares

de los miembros

de

ella,

al igual

que

diversas

seccio-

nes

de

una

clase

tienen,

 

a

veces,

intereses

divergentes).

Como

veremos

más

adelante,

incluso

puede

existir

un

sec-

tor

sustancial

de

empresa

 

estatal-

industrias

nacionaliza-

das,

etc.

-

dentro

de

un

sistema

capitalista;

y

mientras'

que

este

sector

puede

afectar

hasta

cierto

punto

al funcio-

'

namiento

 

del

sistema,

su mera

existencia

 

no

cambia

el

ca-

rácter

esencial

del

sistema.

 
 

Después

de haber

tomado

en cuenta

tales

cualificaciones

¿ corresponde

 

todávía

a

los

hechos

nuestra

definición

del

carácter

esencial

del

capitalismo?

Dijimos

que

consistía

}~~!Lll!1g.Gg!lGegtraciQJ1cl~.lgpropi~dacl

del QétPitaLque.daha.

RQLJesl1l

ta.~to~JJIH1.~P_Qlf:!I'!~a.GjQ_Il.)~

_.

cl~.

1a

...

SQ9!e.Qgg.

.e!L

..

!:!J1~

clase. de

...

propietarios~otra

 

de

...

no

..propietarios

 

-:-.la

..

prime-

ra

una

clase

comparativamentepequefi.a

 

==.Y.J~

_.

!JJttrJ1a."en

un

país

como

Gran

Bretaña,

 

constituyendo

la.gI'anmaXQ:

rig,~cleJ,(,LJgtG!QrL Que

esto

corresponde

a

los

hechos,

.creo

que

queda

muy

claro

si lo confrontamos

con

las

estadísti-

cas disponibles

sobre

la distribución

de

la renta

y

la

distri-

bución

de la propiedad.

 

Las

estadísticas

 

de

esta

Última

son

mucho

más

difíciles

de

conseguir

que

las

de,

la

primera.

La

estimación

más

conocida

 

y citada

de la distribución

de

la prQpiedad

en Gran

Bretaña

antes

de

]a guerra

 

es

la

que

hicieron

Daniels

 

y Campion,

que

se publicó

en

1936

con

  • 18 MAURlCE

DOBB

el

título

de

The

Distribution

 

of

the

National

Capital.

Se

demostró

que,

en

el período

de entreguerras,

más

de

la

mi-

 

tad

del

capital

~otal

de

la

nación

estaba

concentrado

en

manos

de

un

1 % de

la

población

(de

más

de

25

años

de

edad),

y

un

80 % del

capital

estaba

concentrado

en

manoS

 

de

un

poco

más

del

5

al

6 % de

la población.

jEn

realidad,

 

esto

que

es

concentración

1

"

Una

estimación

 

más

al

día

se hizo

sobre

bases

simila-

 

res para

el período

de la postguerra

y sigue

a continuación.

 

Muestra

que

en

1946-47

la mitad

del

capital

estaba

con-

 

centrado

todavía

en

manos

de

1 % de

la

población

(por

encima

 

de

los

25

años)

y

el

80 % del

capital

lo

poseían

un

10 % .de

la

población.

Al

otro

lado

de

la

estadística

estaban

 

dos- tercios

de

la

población,

que,

si poseían

algo,

era

inferior

a

las

cien

libras,

y

con

un

promedio

de

60

li-

bras

esterlinas

por

{(capita».

Así, estos

pequeños

propieta-

 

rios

o

ahorradores

 

(cuya

existencia

es

proclamada

a

los

cuatro

vientos

por

aquellos

que

quieren

negar

la existencia

 

de

una

sociedad

estratificada

en clases),

poseían

cantidades

 

negligibles

en

consideración

a

la

renta

que

pudiera

rend~r

 

su

{(propiedad»

 

para

vivir

de

ella

y

que,

en

total,

era

in-

ferior

a

un

vigésimo

 

del

capital

total

de

la nación.

 

DISTRIBUCION DEL CAPITAL

 

EN

INGLATERRA

 

""

 

Y

GALES

EN

1946-47

(4)

 

de

Porcentaje

 

del

capital

 
 

Gruposde capital

según

la

cuantía

 

Porcentaje

personas

cada

en

total

a

los

perteneciente

propietarios

 
 

grupo

de

cada

grupo

100

libras

o

menos

 

60'62

4'

16

De

 

100

a

1.000

libras

 

27'79

10'99