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Fermentación casera de la basura o Precompostaje: Cómo reciclar

los restos orgánicos de la cocina. Bokashi, bocashi, bocachi.

“Bokashi - Abono con restos de cocina”.


Ver http://bocashi.wordpress.com/

¿Qué es el bocashi?
El bokashi (en japonés: materia orgánica fermentada), en una de
sus acepciones, refiere a un método de fermentación anaeróbica
de los restos de la comida domiciliaria ya conocido en EE.UU. y
en Europa. Esta práctica surge ante la necesidad de reducir la
cantidad de basura que se deriva a los “rellenos sanitarios”.

También se logra imponer porque en algunas ciudades se le cobra


a los vecinos el retiro de la basura en función del peso. A su
vez el retiro de la basura no es diario, sino a veces semanal,
obligando de esta manera a los vecinos a ocuparse del problema
de la basura que se genera cotidianamente, a la espera del
retiro de la misma, no pudiendo simplemente sacarla a la calle
todos los días.

Donde hay mayor conciencia de la necesidad del reciclado, y


alguna tradición de compostaje de materia orgánica, se logra
comprender rápidamente la conveniencia de fermentar la materia
orgánica cuando está fresca, en lugar de derivarla a los
“rellenos sanitarios” donde sólo puede traer graves problemas
de contaminación por su efectiva pudrición.

El bocashi tradicional
El término bokashi también refiere, en términos más generales,
a un acelerador del compostaje, o abono orgánico fermentado. En
este caso se usa semolina de arroz, harina de pescado y suelo
de bosque, combinado con levaduras y suero de leche. [1]

Es conocido el trabajo del Dr. Teruo Higa, quien habría


“sintetizado” en la década del 70 una “cultura microbiana
fermentada, rica en antioxidantes”. Esta mezcla comprende
microorganismos benéficos que ocurren naturalmente y que pueden
ser aplicados como inoculantes para aumentar la diversidad
microbiana del suelo y de las plantas. [2]

El bocashi para fermentar los restos de cocina


Para el tratamiento de la basura domiciliaria, existe una
versión comercial del bokashi surgida en el Japón gracias a T.
Higa, en la cual se comercializan baldes o cubos con tapa
hermética, una rejilla inferior y una canilla para la salida de
los jugos lixiviados. También se entrega una mezcla líquida de
"microorganismos eficientes / efectivos" (EM - efficient
microorganisms) que mezclada con salvado de algún grano se
coloca diariamente sobre las capas de restos de comida
depositadas en el balde y así se evita su pudrición y se
produce su conservación mediante la fermentación. [3]

¿Qué sentido tiene fermentar la basura?


La fermentación de la basura evita su descomposición por
pudrición. De esta manera se puede conservar y utilizar para
producir abono. La fermentación se constituye así en una etapa
de precompostaje.

Si se conserva la basura, evitando su pudrición, allí donde se


produce en el hogar, se logra reducir el volumen de basura que
se saca a la calle, que debe ser recogida allí, transportada y
depositada en "rellenos sanitarios" o basurales a cielo
abierto, en dónde afecta gravemente a vecinos, al suelo, al
aire, al medio ambiente.

¿Cómo se fermenta la basura?


La materia orgánica o restos de comida fresca que se desechan
en la cocina se pueden manipular fácilmente, sin molestias,
siempre que se "atajen" a tiempo, es decir, siempre que se
evite su pudrición. Esta conservación se logra tratando la
materia orgánica con una mezcla de microorganismos,
principalmente lactofermentos, que previamente se introdujeron
en un sustrato o soporte y se los dejó secar, para que recién
se vuelvan activos cuando entren en contacto con los restos de
comida.

En la versión comercial, los “microorganismos eficientes”


serían de 5 tipos distintos: lactobacilos, levaduras y
bacterias fotosintéticas, actinomicetos y otros tipos de
organismos, y el soporte es salvado de algún grano.

En su versión casera, más económica y práctica, se usa suero de


leche, azúcar, y papel de diario. Vale añadir que el proceso de
“lactofermentación” es conocido en la agricultura. Su versión
comercial no es más que el aprovechamiento de viejas
tradiciones rurales. [4]

¿Dónde se pone la basura?


Los restos de comida se introducen en un recipiente con cierre
hermético. La fermentación es anaeróbica y debe producirse sin
la presencia de oxígeno, dentro de lo posible.

La versión comercial ofrece un balde o cubo con tapa, con una


canilla en el fondo para retirar todos los días el líquido que
produce la basura a medida que se va fermentando. La ventaja
que tiene retirar los jugos de la basura es que se pueden usar
diluidos para fertilizar las plantas, como enzimas en pozos
ciegos, etc. Ver entrevista [2]

En la versión más casera y económica, se recurre a un balde con


tapa hermética (un balde de helados reciclado) y simplemente se
llena el fondo del balde con abundante papel y cartón para que
absorba los líquidos y el proceso pueda seguir su curso. En
este caso no es necesario atender diariamente la producción de
los jugos de la basura.

¿Cuáles son los pasos?


Los restos de comida se van agregando día a día, cubriéndolos
con la mezcla o el papel de diario preparado, lo que
garantizará su fermentación y evitará su pudrición.

Sólo debe evitarse la basura muy aguachenta, como un tomate


entero, o las naranjas con todo su jugo, pero se puede
introducir más papel o cartón para que absorba el excedente. Sí
se puede usar los restos del tomate o las cáscaras de naranja,
etc. A diferencia del compost tradicional, se pueden incluir
huesos, carne, pescado, aunque se recomienda desmenuzarlos. La
grasa de la carne vacuna, por ejemplo, sólo se pudrirá luego de
estar expuesta al aire, si, por caso, al enterrarlo en el paso
final, se descuida este detalle y queda a la intemperie.

También conviene colocar un objeto pesado encima de la mezcla


para garantizar la ausencia de aire, y evitar abrir más de una
vez por día el balde.

Cuando se llena el balde, se deja estacionar un par de semanas


para que termine el proceso y luego se entierra o se mezcla en
una maceta grande con tierra buena para completar el proceso
del compostaje. Conviene entonces tener ya preparado un segundo
balde con su papel o cartón y su pesa para seguir procesando
los restos.

¿Cómo se consigue la mezcla que garantice la fermentación?


En su versión comercial, en algunos países las empresas venden
por internet los baldes especiales y la mezcla. Ver p. ej. [3]

En su versión casera, más práctica y económica, simplemente se


siguen las instrucciones detalladas que se ofrecen, en inglés,
en “Bokashicomposting” [5] o en castellano en “Bokashi - Abono
con restos de cocina”. [6]

¿Cuánto tiempo se necesita para preparar el material que luego


se usará para fermentar los restos de cocina?
El suero de leche se consigue en pocos días, a partir de
fermento de yogur, o en 10-15 días con el agua del lavado del
arroz. Luego se mezcla con azúcar negra y se mojan los papeles
de diario en esta solución y se deja fermentar unos 15 días. Se
dejan secar (1-2 días) y ya se tiene el material para empezar a
conservar la materia orgánica que luego de fermentada
producirá, en poco más de un mes, abono o tierra fértil. [6]

¿Cómo se sabe si dio resultado o no la fermentación?


Lo peor que puede pasar cuando uno intenta fermentar basura y
no lo logra, es que se pudra. Si aparece un polvo blanco en el
papel de diario tratado (después de unos días de iniciado el
proceso) o en la materia orgánica, se sabrá que el proceso
marcha bien. Si, en cambio, después de varias semanas, aparece
agua condensada y moho verde, será simplemente cuestión de
agregarle más papel de diario tratado y verificar que esté bien
cerrado el balde.

Referencias.
[1] Bokashi (Abono Orgánico Fermentado)
http://usi.earth.ac.cr/glas/sp/50000002.pdf
[2] Hacer compost con Bokashi. Entrevista a Andrés Reboreda -
http://www.delmorrazo.com/entrevistas/hacer-compost-con-
bokashi.html
[3] Ver folleto (En gallego)
http://www.reboreda.es/foletoCompostPdf.pdf
[4] Lactofermentos
http://webs.chasque.net/~rapaluy1/organicos/articulos/Lactoferm
entos.pdf
[5] http://bokashicomposting.com/?page_id=53
[6] http://bocashi.wordpress.com/