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EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO

Un acercamiento diacrónico sobre los estudios de cultura e identidades políticas


en Venezuela 1984-2004

Carlos Enrique Guzmán Cárdenas

Investigación realizada para


Programa de la Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) Venezuela

©®CARACAS, VENEZUELA. SEPTIEMBRE 2004.


©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

El cambio cultural que se requiere para llegar a ser un país desarrollado con una
democracia consolidada, va mucho más allá del funcionamiento correcto de las
instituciones, mucho más que la aplicación de reformas económicas, y mucho más que
elecciones libres y regulares que producen alternancia en el poder. Todo ello puede
suceder con discriminación y exclusión, en situaciones donde la elite es percibida
gobernando para si misma y no para el pueblo.

Es la inclusión de los ciudadanos efectivamente como iguales ante la ley y los


conciudadanos la que produce ciudadanía, lo que implica disminuir la pobreza y abrir
las oportunidades. El cambio más importante para consolidar la democracia es que los
habitantes perciban que se está gobernando para ellos y no para el bien de unos
pocos.

Vienen tiempos complejos, con naciones que quieren la democracia y una economía
que funciona, que rechaza a los militares, pero quiere mano dura, soluciones rápidas,
con altas expectativas. Duro con las elites, sin lealtad ideológica, los que ofrezcan
soluciones drásticas tendrán éxito corto si no producen resultados.

Latinobarómetro 2004

©®EL IMAGINARIO POLÍTICO Y SOCIAL DEL VENEZOLANO


Un acercamiento diacrónico sobre los estudios de cultura e identidades políticas
en Venezuela 1984- 2004.
• Carlos E. Guzmán Cárdenas

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©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

INDICE DE CONTENIDO

Introducción. Marco referencial del estudio................................................................. 5

I. El caso venezolano. Los estudios sobre cultura política.............................................. 12


II. Hipótesis del estudio ................................................................................................... 15
III. Intencionalidad analitica del estudio .......................................................................... 16
IV. Metodología de la investigación ................................................................................ 17

Cultura e identidades políticas. Dimensiones, categorías y variables .................... 21

2.1. La representación social (noción) de la democracia................................................ 23


2.1.1. Identidad política democracia / autoritarismo........................................................ 25
2.1.1.1. Valores básicos de la democracia: orden, libertad, justicia e igualdad............. 27
2.1.1.2. Preferencia por el régimen: democracia y autoritarismo................................... 33
2.1.1.3. Representaciones sobre la democracia: reglas de la democracia.................... 43
2.1.1.4. Satisfacción con la democracia: la democracia "vivida" ................................... 46
2.1.1.5. Representaciones sobre el poder: origen de legitimidad, la autoridad y el
liderazgo.. ....................................................................................................................... 51
2.1.1.6. Percepciones sobre la representación: delegación del poder .......................... 58
2.1.2. Identidad política ciudadanía / clientelismo........................................................... 59
2.1.2.1. La movilización de las identidades políticas: democracia, participación e
interes en la política ........................................................................................................ 59
2.1.2.2. Capital y confianza interpersonal ...................................................................... 64
2.1.3. Identidad política exclusión / inclusión (oportunidades y reconocimiento) ........... 66

Los reflejos de la competencia: sistema de partidos y experiencia


electoral del venezolano............................................................................................... 70

3.1. El sistema de partidos.............................................................................................. 71


3.1.1 Valoración de partidos tradicionales ...................................................................... 71
3.1.2 Percepción de opciones......................................................................................... 72
3.1.3. Militancia en partidos políticos .............................................................................. 73
3.2. Experiencia electoral y participación política ........................................................... 74
3.2.1. El peso del voto en la democracia ........................................................................ 74

Visión del país. Acuerdos / Desacuerdos................................................................... 76

4.1. Percepciones sobre el cambio ................................................................................ 77


4.2. Diagnóstico de la situación actual: la inelasticidad de los
problemas económicos ................................................................................................... 79
4.2.1. Situación del país y nivel de vida .......................................................................... 80
4.2.2. Situación económica del país ............................................................................... 82
4.2.3. Situación personal y económica ........................................................................... 85
4.2.4. Confianza en las instituciones............................................................................... 90

Anexo 1. Arqueo Bibliográfico 1984-2004 ................................................................. 93

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INTRODUCCIÓN
MARCO REFERENCIAL DEL ESTUDIO

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INTRODUCCIÓN

MARCO REFERENCIAL DEL ESTUDIO

E
n el marco del Informe sobre el Desarrollo Humano en Venezuela
2004 dedicado al tema de la equidad1 y al debate fundamentado sobre lo
que esta noción aporta al cometido de descifrar y proponer perspectivas
para superar la actual situación socio-política del país, se realizó el estudio diacrónico,
correspondiente al período 1984-2004, titulado “El Imaginario Político y Social del
Venezolano”, bajo la conducción del Sociólogo Tulio Hernández, cuya finalidad era
procurar apuntar algunas hipótesis, dimensiones, categorías y variables que sobre la
cultura política2, identidades políticas y representaciones sociales3 del comportamiento
de la población venezolana, han considerado y advertido un grupo numeroso de
investigaciones académicas y estudios de opinión especializados en las dos últimas
décadas.

Detrás de esta investigación está la convicción de la importancia que tiene la


construcción cultural de la ciudadanía y los ciudadanos, de igual modo que la
democracia debe involucrar a la población en la participación política y en sus formas
significativas de conciliaciones, consensos, transacciones, de cooperación y
solidaridad necesarios para el despliegue de la vida cívica; elementos básicos para el
funcionamiento de una cultura política democrática4, e incluso para su sobrevivencia.

1
“La equidad en este informe se entiende como un criterio ético-normativo que introduce la idea de que el
justo tratamiento de las diferencias es base de la convivencia y la justicia en la sociedad venezolana y,
tanto la convivencia como la justicia, son condiciones indispensables para el desarrollo humano. Esto
significa promover una convivencia donde las personas, siendo diferentes, se reconozcan y vinculen como
iguales, y una justicia que efectivamente garantice el goce y ejercicio de los derechos humanos, la
igualdad de oportunidades y la diversidad de opciones de vida” (PNUD, Documento de concepto, 2004:
pp.1-2). Ver, D’ELIA, Yolanda y Thais MAINGON (2004) “La equidad en el Desarrollo Humano: estudio
conceptual desde el enfoque de igualdad y diversidad”. Caracas, Venezuela. Programa de las Naciones
Unidad para el Desarrollo-PNUD. Primera Edición. 65 Págs.
2
Conjunto de motivaciones, medios y modos de actuar en la vida política, compartido por amplios grupos
sociales. Estos elementos expresan la concepción que las personas tienen acerca de la política, del
sistema político y de sí mismos como actores políticos, orientan su comportamiento y se reflejan en las
acciones de otros actores políticos, en su discurso político, en las instituciones y en el funcionamiento del
sistema político. La cultura política es la forma en las que la población interioriza el sistema político a partir
de orientaciones resultantes de experiencias, sentimientos, símbolos, actitudes, creencias, conocimientos,
destrezas, juicios, valoraciones, concepciones, inclinaciones, hábitos y normas (INEGI-SEGOB: 2003).
3
Según Alberto Valencia (2003: p.1), a partir de los años sesenta, toda una “familia de conceptos", en el
marco de muy diversas disciplinas, se han vinculado de manera directa e indirecta con el concepto de
representación. Todo ellos comparten el común denominador de explorar dimensiones simbólicas de la
vida social: imaginario político, ideología, mentalidad, inconsciente colectivo, formas simbólicas, sentido
común, etc. Para el desarrollo de esta investigación entendemos que “Las representaciones sociales son
formas de pensar e interpretar la realidad que delimitan las fronteras en las que se mueven y ubican los
individuos y los colectivos, establecen las líneas de comunicación entre estas fronteras, inscriben dentro
de ellas la apropiación del bagaje cultural y transmiten códigos relacionados con posiciones y pertenencias
específicas en la organización del cuerpo social” (DÁVILA, Julia Flores y Yolanda MEYENBERG. 2000:
p.7). En este estudio diacrónico se consideró el análisis de las representaciones sociales con el objeto de
registrar el conocimiento socialmente elaborado y compartido acerca de la noción de democracia de los
venezolanos.
4
Aquella cultura política que es funcional para el establecimiento, vigencia, y subsistencia de un régimen
democrático y lleva a los ciudadanos(as) a concebirse como miembros de la comunidad política y social en
igualdad de condiciones ciudadanas, ejercer y hacer valer los derechos y obligaciones establecidas en la

6
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A modo de síntesis, tal como lo plantean los investigadores chilenos Miguel


Andrade y Christian Miranda (2000: pp.4-5), pensamos que el ejercicio de la
ciudadanía5, o participación ciudadana, implica algunas condiciones: la fundamental es
que se pertenezca a una comunidad6 política, esta pertenencia puede ser activa o
pasiva; como segunda condición que existan mecanismos e instituciones7 con el fin de
regular, articular, concretar y negociar la diversidad de intereses presentes en la
sociedad; una tercera condición es la conciencia y determinación de la comunidad de
una participación libre y, consciente de los derechos y deberes de esta condición, éstos
serán capaces de poner en juego sus intereses y demandas pero sobre todo
dispuestos a ejercer influencia en las decisiones públicas que derivan de estos
espacios; un cuarto elemento es la vigencia de un espacio público de interacción en el
cual se validen los diferentes intereses presentes en la sociedad.

Sin embargo, casi coincidente con el inicio de la “tercera ola” de la democracia


en América Latina, en Venezuela se expresó, en 19898, una crisis político-institucional
que aún amenaza la estabilidad democrática aunada a la propia disfuncionalidad del
sistema político -con fuerte impacto en los ciudadanos, en nuestra cultura política- y a
la inelasticidad de los problemas económicos pero -sobre todo- a la posibilidad de
satisfacer las demandas y expectativas de la población en términos del mejoramiento
de sus condiciones de vida.

Para ser más precisos, a partir de 1989, de acuerdo a las investigaciones


académicas y estudios de opinión realizados sobre el comportamiento político del
venezolano, advertimos en el país que los cambios en las orientaciones, evaluaciones

Constitución, derechos constitucionales, las garantías individuales y los derechos humanos de la sociedad,
así como desarrollar el potencial para participar de manera corresponsable en los asuntos públicos para
construir el bienestar colectivo (INEGI-SEGOB: 2003). Para el sociólogo venezolano, Luis E. Madueño,
miembro del Centro de Investigaciones de Política Comparada de la Universidad de los Andes, desde la
perspectiva de una sociología de la cultura política ”...una cultura política democrática integradora
significa una exposición a cambios y críticas. Esta cultura es algo más que una transacción (la transacción
se da entre dos o más criterios en oposición; cuando una fracasa, surge la conveniencia política), significa
que las personas plenamente conscientes del hecho de que poseen diferencias de posición social y
constitución, de tendencias e intereses -pues ésta no es homogénea- que dan mapas de interpretación a
sus expectativas y actitudes frente a las instituciones, al Estado, que en forma diversa transmutan, son
capaces de estructurarse. Es decir, el conflicto de intereses se institucionaliza con el fin de cooperar para
una forma común de gobernarse, sosteniendo que una cultura política democrática es incompatible con
cualquier tipo de fanatismo” (2002: p.6). Véase MADUEÑO, Luis (1999) “Sociología política de la cultura.
Una introducción”. Mérida, Venezuela. Universidad de los Andes.
5
Entendemos por ciudadanía a un asunto de estrategia política por excelencia, cuyos contenidos son
definidos por procesos de construcción democrática e histórica, que denotan a su vez, aspectos éticos,
morales, económicos y comunicativos en su constitución y que se construyen y re-construyen en un
proceso de interacción mediada e intersubjetiva.
6
Conjunto o asociación de personas o entidades con intereses, propiedades u objetivos comunes. Forma
de vida basada en la existencia de bienes y/o intereses comunes.
7
Organismos y normas que regulan la actividad de los individuos y organizaciones en función del interés
público. Existen diversos tipos de instituciones, entre ellas destacan las de gobierno que son instituciones
públicas.
8
De acuerdo con Luis Segovia (2003), coordinador del Estudio “Democracia y Gobernabilidad en
Venezuela: un estado de la situación” auspiciado por ALOP y el Grupo Social CESAP, a partir de 1989,
cuando se realizó el primer ajuste estructural a la economía, el proceso de redefinición de las nuevas
relaciones entre el Estado, el mercado y la sociedad, ha sido muy tenso y conflictivo, especialmente en lo
que se refiere al consenso de las élites en torno al modelo de desarrollo y a las consecuencias sociales
que implica dicha redefinición en cuanto prevalezca un favorecimiento al mercado.

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y percepciones del ciudadano con respecto a la política se orientan hacia el


surgimiento de nuevas formas de acción colectiva en términos de campos antagónicos
y excluyentes, inclinados por opciones radicales y antisistémicas, que prescinden de la
intermediación partidista en un contexto de crisis institucional de la democracia
caracterizada por: el cuestionamiento de las élites políticas, instrumentalización de la
política y de la propia toma de decisiones, deslegitimación de los partidos,
desideologización de la política, descenso en las variables de identificación partidista y
participación electoral, una fase ascendente de pérdida de confianza institucional,
frustración de las expectativas creadas por el gobierno, pérdida de confianza en los
partidos y sus líderes alrededor de un proceso de desinstitucionalización del sistema
de partidos (MOLINA VEGA, José E. 2001: p.3), aumento considerable de los niveles
de abstención electoral, que junto a la “personalización de la política” supone una
revisión de la propia cultura política del venezolano.

A partir de 1958, Venezuela había ensayado un modelo de democratización a


través de un pacto -el Pacto de Punto Fijo9 de octubre de 1958- entre élites políticas,
económicas, militares y sociales cuyo objetivo primordial fue el de crear las condiciones
político-institucionales para la garantía de la estabilidad del sistema democrático en el
país; denominado por Juan Carlos Rey10 (1987: p.196) como el sistema populista de
conciliación de élites, basado en el reconocimiento de la existencia de una pluralidad
de intereses sociales, económicos y políticos. Desde mediados de la década de los
años ochenta, punto de inflexión en la mayoría de las sociedades latinoamericanas, en
el país se configuró un cuadro de profundos desequilibrios, con impactos de variadas
dimensiones, en los que se superponen un conjunto de factores causales de índole
interna y externa (SEGOVIA, Luis, 2003: p.2).

En el plano político, el ocaso de lo que fue un bipartidismo atenuado -definido


así por José Molina (1994,1996) dado el predominio de dos partidos con opción de
gobierno (Acción Democrática y COPEI) y la presencia de una tercera fuerza relevante
(Movimiento al Socialismo), cuya votación parlamentaria osciló entre el 5% y el 10% en
el período que abarcaron las elecciones desde 1973 hasta 1988- consensual, no
polarizado e institucional, comienza hacerse evidente a partir de 199311, pero con

9
Acuerdo firmado entre los representantes de los partidos Acción Democrática (AD), Comité Político
Electoral Independiente (COPEI) y Unión republicana democrática (URD) a través de sus líderes Rómulo
Betancourt, Rafael Caldera y Jóvito Villalba respectivamente, en 1958 y que estableció las bases de la
gobernabilidad y la estabilidad de la democracia venezolana. Vale la pena precisar algunas características
adicionales de este pacto social: los actores priorizaron la preservación del orden democrático y
organizaron un Estado republicano. Promovieron, a la par, la búsqueda del consenso entre élites como
mecanismo de decisión política. En lo económico el pacto dio origen al Estado interventor y empresario. A
partir de ahí, y sin duda facilitado por el ingreso petrolero, la acción económica del gobierno fue activa e
intervencionista tanto en el plano distributivo y como en el de la promoción del desarrollo. Por puntofijismo,
entendemos (ROMERO JIMENÉZ, Juan Eduardo: 2001) “las prácticas de desarrollo del juego político
entre los actores del sistema venezolano a partir de la firma de un acuerdo inter partista (AD, COPEI y
URD) que aseguró la Gobernabilidad en el período comprendido entre 1958 – momento de la firma del
Pacto – y el año 1989 cuando se produce el reajuste del sistema nacional y la pérdida del consenso”.
10
Véase, REY, Juan Carlos (1987) “El futuro de la democracia en Venezuela”. En: SILVA MICHELENA
Venezuela hacia el 2000. Desafíos y opciones. Venezuela, Caracas. Editorial Nueva Sociedad. Pp. 143-
285.
11
Gana las elecciones un independiente, Rafael Caldera, apoyado por una nueva fuerza política,
Convergencia Nacional; la “guanábana” sufre una merma drástica respecto a las elecciones de 1988, AD
ve reducida su votación en un 64,72% y COPEI en un 56,81%; y un partido político nuevo, la CAUSA R,

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particular acento en las elecciones de 199812, cuando entramos en una fase


caracterizada por la aparición de la desalineación partidista y el voto antipartido
sustentando en la figura de un liderazgo personal dándose así una desconexión y
cierta desvinculación entre los partidos, la sociedad y la propia opinión pública, lo cual
entre otras cosas altera lo concerniente a los procesos de socialización política.

CUADRO N° 1
EVOLUCIÓN DE LAS LEALTADES PARTIDISTAS HACIA LOS PARTIDOS TRADICIONALES
Militantes y simpatizantes de AD, COPEI y el MAS
como porcentaje del total de electores.
Evolución 1973 – 2000

IEPDP COSAR DATANA


ESTUDIOS POR BAYLORA BATOBA REDPOL MOLINA SEIJAS
1993 OCT. 13 LISIS
AÑOS / PARTIDOS 1973 1983 NOV.1998 2000 JUN.03
/1 1998 JUN.02
MILITANTES/
45.9% 35.3% 27.8% 14.0% 10.8%
SIMPATIZANTES 16% 16.1% 21.5%
AD, COPEI, MAS (696) (628) (398) (205) (161)
CASOS VÁLIDOS 1517 1778 1435 .. 1458 1490 .. ..
CASOS NO
VÁLIDOS
4 11 64 .. 42 10 .. ..
TOTAL CASOS n= 1.521 1.789 1.499 1.500 1.500 1.500 1.000 1.200

Fuentes: BALOYRA 73 (BAYLORA y MARTZ, 1979), BATOBA 83 (TORRES, 1985), CIEPA / DOXA (IEPDP)
1993, DEMOSCOPIO VENEZUELA COSAR OCT. 1998, REDPOL NOV 98, MOLINA, José (2000: p.42),
DATANALISIS JUN.2002 y EMPRESA FÉLIX SEIJAS JUN. 2003.
Nota: /1 Las encuestas de 1973, 1983, 1994 y 1998 preguntan si el entrevistado se considera militante,
simpatizante, independiente o no interesado. En 1993 se hicieron tres preguntas distintas: una define al entrevistado como
identificado con algún partido o independiente, otra clasifica a los identificados con un partido en militantes o simpatizantes,
y finalmente otra clasifica a todos los entrevistados en muy interesados, interesados y sin interés en política. Para asegurar
la comparabilidad José E. Molina Vega creó una variable con las siguientes categorías: 1)militantes / simpatizantes: incluye
a quienes se declararon militantes y a los simpatizantes interesados en política; 2) independientes: incluye a quienes se
declararon independientes; 3) no interesados: incluye a los simpatizantes no interesados en política. Creemos que de esta
manera se hacen comparable los resultados de 1993 con los de las otras encuestas, aunque al mantener como
independientes a los independientes que declararon no tener interés en política, probablemente sobrestime los
independientes y subestime los no interesados. En 1993 lo dominante, es el antipartidismo y se asociara con diferentes
grados de autoritarismo. De acuerdo a los resultados de la encuesta UCV / CONICIT S12243 1993 administrada por la
Dra. Gladis Villarroel, todas las clases caracterizadas por el antipartidismo favorecen la intervención de los militares en
la política a través de golpes de estado y dan apoyo a las intentonas golpistas de 1992. (..) Información no disponible.
Cifras procesadas por Carlos Guzmán Cárdenas y Tulio Hernández. 2004.

fortalece su posición. Aunque Caldera es una figura de la política tradicional, su elección revela que algo
estaba empezando a cambiar, el bipartidismo tradicional quiebra y da lugar a las hipótesis de la
“desalineación partidista” (MOLINA VEGA, José E. y Carmen PÉREZ BARALT, 1996: pp. 223-224)., “la
crisis de hegemonía de los partidos políticos” (ÁLVAREZ, Angel: 1996) y una situación de “multipartidismo
moderado” (MOLINA VEGA, José E. y Carmen PÉREZ BARALT: 1994).
12
En 1998 se afianza la tendencia abierta en 1993. La presidencia quedaba planteada entre dos
independientes, Salas Römer y Hugo Chávez. Los partidos tradicionales AD y COPEI, ante la
imposibilidad de imponerse en las presidenciales, deciden apoyar al candidato independiente mejor
ubicado en las encuestas, Salas Römer que obtiene el 39% (2.613.814) de los votos. El voto de castigo se
canalizó contra el partidismo: Chávez, jefe de la fracasada insurrección del 4 de febrero gana las
elecciones con el 56% (3.674.021) de los votos. Se abre un nuevo clivaje partidismo- antipartidismo
(RAMOS JIMÉNEZ, Alfredo: 1999).
13
Ver, MOLINA VEGA, José E. (2000) “Comportamiento electoral en Venezuela 1998-2000: cambio y
continuidad”. En: Revista Cuestiones Políticas. Instituto de estudios Políticos y Derecho Público de la
Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad del Zulia. Nº 25. Venezuela

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Ahora bien, ciertamente gran parte de las transformaciones registradas en la


cultura política de Venezuela se desarrollaron en la década final del siglo XX (1990-
2000), acompañadas de un proceso de franco declive y desinstitucionalización de los
actores políticos tradicionales, marcado esta vez por la polarización y la desalineación
con las organizaciones partidistas con rasgos de volatilidad electoral, aparejado de la
reestructuración del sistema político, el triunfo de nuevas organizaciones e incluso la
convocatoria y aprobación de una nueva constitución; no obstante, el agotamiento del
sistema político venezolano con notoria pérdida de institucionalización se evidencia en
muchos otros factores que tienen relación con las percepciones, las creencias, las
opiniones, las evaluaciones y las actitudes que acompañan a los quehaceres de la
política; vale decir, aquellos que configuran una particular representación social
venezolana sobre el término democracia (OROPEZA, Ángel. 2004: p.6).

En 1995, se aplicó la encuesta sobre “Cultura Democrática en Venezuela”14 en


tres ciudades venezolanas para un total de 700 casos (300 casos en Caracas, y 200
casos en Maracaibo y Mérida) por intermedio de Consultores 21 con la participación de
la Fundación Pensamiento y Acción y, patrocinio del Instituto Republicano
Internacional. A propósito de la definición normativa de democracia que referían a
Venezuela, los resultados alistaron: 1) la mayoría de los venezolanos “quieren la
democracia”, aunque no a cualquier precio; 2) la democracia pensada estaba asociada
fundamentalmente con libertad, como aspecto positivo, y con una serie de males
presentes (corrupción, etc); 3) la democracia deseada hace referencia a unos
“principios” (justicia, igualdad) y a unos “bienes tangibles” (seguridad, desarrollo
económico, bienestar), en condiciones de libertad, responsabilidad, orden y
participación ciudadana.

Es ahí donde se ubica el análisis referido a la cultura e identidades políticas


venezolanas. Este estudio refleja esas ideas al efectuar una exploración diacrónica,
descriptiva y de contenido15, de muy variadas visiones, de los modos de pensar,
orientaciones, percepciones, comportamientos, valores16 y actitudes de los ciudadanos

14
Ver, FUNDACIÓN PENSAMIENTO Y ACCIÓN (1996) “Cultura Democrática en Venezuela”. Informe
Analítico de los Resultados de una Encuesta de Opinión Pública. Caracas, Venezuela. Fundación
Pensamiento y Acción. 73 Págs.
15
El análisis de contenido puede entenderse como una técnica de investigación que consiste en la
consideración de la realidad social a través de la observación y el análisis de los documentos que se crean
en el seno de esa sociedad.
16
A pesar de su frecuente utilización en la investigación en ciencias sociales el término valor tiene
múltiples acepciones. Esta situación representa un serio problema para poder establecer un conjunto de
conceptos con un significado compartido con el que poder expresar la relación entre el conocimiento
sociológico o psicológico y la realidad social a la que dicho conocimiento se refiere. Al igual que otros
conceptos interdisciplinares como los de representación social, actitud, creencia, etc., el concepto de valor
está ubicado en un terreno conceptual indiferenciado con relación a conceptos afines como los que
acaban de ser señalados. Autores como Maritza Montero (1994) tras realizar una revisión de las diferentes
definiciones del concepto valor señala que un valor "es un elemento o proceso mediador que relaciona las
evaluaciones (componente afectivo) con la cognición (componente cognoscitivo) y produce alguna forma
de comportamiento (elemento conativo), pero además, como una persona puede tener muchos valores,
que están ligados a la cultura, estos se organizan en sistemas". La Encuesta sobre Cultura Política y
Prácticas Ciudadanas 2003, realizada por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática
(INEGI) de México y la Secretaria de Gobernación (SEGOB), definió a los valores como la “cualidad, virtud
o utilidad que hace que algo o alguien sea apreciado. Aspectos culturales, principios ideológicos o morales
por los que se guía una sociedad. Son valores democráticos: la legalidad, la tolerancia, el diálogo, la

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en un momento de profundas transformaciones políticas, caracterizadas por una


“situación de fragmentación, ruptura y polarización que hoy exhibe el país a partir del
quiebre de las identidades políticas y de los imaginarios sociales que habían operado
como sustento cultural y ‘cemento ideológico’ del sistema político y los modos de
convivencia instaurados consensualmente en Venezuela a partir de 1958” (Hernández,
Tulio:2004).

Pero también es preciso señalar que no podemos desconocer el deterioro y


fatiga de la cual es objeto la llamada “democracia de partidos”, expresada en el
rechazo y cuestionamiento creciente de dichas organizaciones por parte del colectivo.
En la actualidad, José Antonio Rivas Leone (2002: p.4), sostiene que “las funciones de
socialización, movilización, participación y legitimación se encuentran en el seno de los
partidos políticos muy agotadas. Lo cual trae consigo un proceso de deslegitimación
creciente, que desemboca y genera de acuerdo a la profundidad en una eventual crisis
de gobernabilidad en la medida en que estos últimos dejan de formar y crear
ciudadanía”.

Por supuesto, los cambios producidos en la cultura política del venezolano


reflejados en las percepciones políticas e ideológicas para fortalecer la legitimidad de la
democracia venezolana así como en las percepciones subjetivas de los ciudadanos a
propósito de los indicadores objetivos del desarrollo económico -que expresa un
problema de desigualdad y exclusión- nos señalan que las opiniones y actitudes de los
individuos no son estáticas, sino cambiantes. Esto se traduce, en que temas relevantes
como los apoyos a los partidos políticos, a los gobiernos, a la democracia, la
evaluación de la situación económica, etcétera, deben ser sondeados a lo largo del
tiempo, para identificar los cambios y continuidades en la opinión pública y, en lo
posible, poder predecir desarrollos futuros17.

Las encuestas de opinión pública así como los grupos focales o focus groups,
son técnicas de investigación social cada vez más presentes en la agenda pública,
constituyéndose en recursos indispensables para orientar las decisiones de los actores
públicos y privados, evaluación de políticas públicas o las percepciones sobre los
valores compartidos en una sociedad. No obstante, tal como nos señalan Thais
Maingón y Jorge Díaz Polanco (2002: p.3), investigadores del Centro de Estudios del
Desarrollo (CENDES) de la Universidad Central de Venezuela, a propósito de los
estudios de opinión pública sobre la cultura política del venezolano,

participación, la pluralidad, la libertad; los cuales sirven para dar sustento al buen funcionamiento del
régimen democrático”. Véase, MONTERO, Maritza (1994) “Indefinición y contradicciones de algunos
conceptos básicos en la psicología social”. En M. Montero (Comp). Construcción y crítica de la psicología
social. Barcelona. Anthropos. P. 115.
17
De acuerdo con Valia Pereira Almao (2004: p.1), investigadora del Instituto de Estudios Políticos y
Derecho Público (IEPDP) de la Universidad del Zulia (Maracaibo, Venezuela), “El año 1998 constituye un
punto de inflexión en el proceso político venezolano, ya que se produce el quiebre definitivo del modelo de
conciliación de intereses y del sistema de partidos en que se venía apoyando la democracia venezolana
(...) y por ello resulta útil observar los principales rasgos de la producción intelectiva que venía dando
cuenta de las características y cambios predominantes en las actitudes políticas de los venezolanos, a
efecto de pasar a distinguir los puntos más significativos que enlazan los comportamientos estudiados con
los cambios ocurridos”.

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“La teoría de la cultura política señala que los cambios en una sociedad son a menudo
el resultado de un conjunto de procesos que se viene gestando desde hace algún tiempo y por
lo tanto es requisito que éstos se encuentren lo suficientemente presentes en la sociedad para
estar en condiciones de medirlos, analizarlos, aprehenderlos y comprenderlos. Los cambios de
la cultura política no son fáciles de estudiar y demandan análisis sucesivos en el tiempo para
darle seguimiento a las opiniones, percepciones y actitudes que tienen o expresan los
ciudadanos respecto a los mismos. Es por todos conocida la relativa validez que representan,
como instrumentos de medición, las encuestas de opinión y a partir de los resultados que ellas
ofrecen y de su interpretación es posible plantear proposiciones analíticas que describan y
expliquen el comportamiento político, estando concientes de que en el proceso opinático
intervienen muchas variables de diferentes niveles que dificultan hacer inferencias sobre
comportamientos políticos posibles. A pesar de lo anterior, de alguna forma las encuestas de
opinión pública ofrecen un buen recurso (datos) para conocer los puntos de vista de la gente y
su influencia en el funcionamiento de las instituciones democráticas así como su disposición
para el cambio. El caracterizar la cultura política juega un papel crucial para la sustentabilidad
democrática de las instituciones políticas ya que dicha caracterización nos dice acerca de lo que
cree la gente que debe ser su funcionamiento, sobre los valores democráticos y la confianza en
las instituciones”.

Como consecuencia de lo anterior, este estudio se vale del aporte de las


encuestas de opinión pública desde la contingencia de su contribución al proceso
democrático venezolano, sobre lo que piensan y las actitudes políticas del venezolano.

I.- El caso venezolano. Los estudios sobre cultura política.

Así tenemos, que los estudios sobre cultura e identidades políticas en


Venezuela observan diferentes vertientes desde 1984, y en ellos se proponen
diferentes estrategias metodológicas, que van desde la comparación de encuestas de
opinión pública y mercadeo político (Alfredo Keller y Asociados, Corporación
Latinobarometro 1995-2004, Corporación VENMEDIOS, Consultores 21, Cosar Grupo
Comunicacional Barómetro y Demoscopio Venezuela 1998, DATOS 1973-1993,
DATANÁLISIS, Estudios y Organización Eugenio Escuela, Empresa Félix Seijas y
Mercanalisis, entre otros) hasta reflexiones muy concretas, realizadas con fines de
investigación científica18, que pueden ser vistas a partir de una serie de matices desde

18
Destacan: a) La Encuesta Nacional Baloyra73 que fue la primera medición confiable de actitudes
políticas en el período democrático, fue diseñada por los Profesores Enrique BALOYRA y John MARTZ y
administrada en noviembre de 1973 a una muestra nacional de 1500 personas. Los resultados fueron
analizados por sus autores en el libro Political Attitudes in Venezuela. Societal Cleavages and Political
Opinion, publicado en 1979, al cual se le considera un texto pionero en la temática; b) la Encuesta
Nacional Batoba83 (Baylora -Banco de datos 1983), que fue diseñada por los Profesores Enrique
BALOYRA y Arístides TORRES, y administrada en noviembre de 1983 a una muestra nacional de 2000
personas; c) la Encuesta Nacional IEPDP93, que fue realizada en 1993 a una muestra nacional de 1500
personas, con muestreo polietápico, por el Instituto de Estudios Políticos y Derecho Público (IEPDP) de la
Universidad del Zulia (LUZ) de Maracaibo, Venezuela con financiamiento de CONDES-LUZ y el muestreo
y la administración de las entrevistas fue hecho por la empresa de estudios de opinión DOXA; d) la
Encuesta Nacional REDPOL-98, que fue realizada por el grupo venezolano de investigación nacional
denominado Red Nacional de Cultura Política que es coordinado por el Prof. Federico WELSH de la
Universidad Simón Bolívar, al mismo pertenecen investigadores del área política y pública del Instituto de
Estudios Políticos y Derecho Público de la Universidad del Zulia, del Instituto de Investigaciones Políticas y
CENDES de la Universidad Central de Venezuela, de la Universidad Simón Bolívar y del IESA, financiados
por el CONICIT. Esta encuesta tuvo financiamiento parcial de CONDESLUZ y fue administrada a una
muestra de 1500 personas en noviembre de 1998 por la empresa de estudios de opinión Datos; e)

12
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

el enfoque politológico pasando a perspectivas históricas, psicológicas, sociológicas,


antropológicas y comunicacionales.

En el caso de Venezuela, desde el enfoque disciplinario de la política y la


historia, cabe destacar autores como: ALVAREZ, Ángel E.; AMAYA, Carlos; BAUTISTA
URBANEJA, Diego; BLANCO MUÑOZ, Agustín; BLANCO, Carlos; BRITTO GARCÍA,
Luis; BUXTON, Julia; CABALLERO, Manuel; CAPRILES, Ruth; CARRASQUERO, José
Vicente; CARRERA DAMAS, Germán; CASTRO LEIVA, Luis; CONSALVI, Simón
Alberto; COMBELLAS, Ricardo; DÍAZ POLANCO, Jorge; ELLNER, Steve; GAMUS
GALLEGO, Raquel; HELLINGER, Daniel; HUIZI CALVIER, Rafael; IRWIN, Domingo;
KELLER, Alfredo; KORNBLITH, Miriam; LANDER, Luis; LOPEZ MAYA, Margarita;
MAINGON, Thais; MARQUEZ, Patricia; MOLINA VEGA, José E; NJAIM, Humberto;
OROPEZA ZAMBRANO, Ángel Manuel; PENFOLD BECERRA, Michael; PEREIRA
ALMAO, Valía; PÉREZ BARALT, Carmen Teresa; PINO ITURRIETA, Elías; RAMOS
JIMÉNEZ, Alfredo; REY, Juan Carlos; ROMERO JIMENEZ, Juan Eduardo;
STAMBOULI, Andrés; TORRES, Arístides; VARGAS CACIQUE, Adolfo Enrique;
VILLARROEL, Gladys; WELSCH, Friedrich y ZAPATERO GARCÍA, Roberto, entre
otros.

Dichos autores han trabajado dimensiones de análisis político, como: la


discursividad política, la representación social de la democracia, participación y
actitudes hacia la democracia en Venezuela, la opinión pública del venezolano,
representaciones y valores de la democracia, modalidades y tipos de democracia, los
partidos políticos, concepciones y formas de participación, comportamiento electoral en
Venezuela, análisis de campaña electoral / resultados electorales, participación y
abstención electoral, el ciudadano y el ejercicio de la ciudadanía, confianza institucional
y capital social, especificidad cultural del fenómeno del populismo, el papel de las

Encuesta Nacional de Valores 1995-1996 administrada por la empresa Doxa y Encuesta Nacional de
Valores 2000 administrada por la empresa Datos a una muestra de 12000 personas y apoyada por el
grupo RedPol. Es importante descollar el estudio Opiniones y Valores Políticos de los venezolanos al
inicio del siglo XXI. Presente y Futuro de Nuestra Democracia, ejecutado por Adolfo Enrique VARGAS
CACIQUE y Zaira Josefina REVERÓN ESCOBAR, y realizado con fondos suministrados por Development
Alternatives, Inc. (DAI), con financiamiento de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo
Internacional. Presenta una serie importante de referentes empíricos respecto a las opiniones y valores
políticos de los venezolanos en la coyuntura especial que represento el año 2003. Se basa esta
investigación en el sondeo que lleva el mismo nombre: PARALELO 2003: Opiniones y Valores Políticos
de los Venezolanos; Presente y Futuro de Nuestra Democracia. Es un sondeo nacional de opinión
pública diseñado para ser usado como fuente primaria de información en todas las actividades que
Venezuela Iniciativa para la Construcción de Confianza (VICC) desarrolla dentro de sus actividades
orientadas a la generación de confianza y para ser usado como fuente de información para la investigación
y/o difusión por parte de los investigadores del proyecto, e investigadores de la Universidad Simón Bolívar.
El sondeo contempló como universo todos los venezolanos mayores de 18 años de edad para agosto-
septiembre del 2003. El instrumento consta de setenta y cinco (75) variables de contenido, desglosadas en
un total de doscientas cuatro (204) preguntas y treinta y tres (33) variables sociodemográficas. La muestra
(polietápico) de 1200 personas fue diseñada por Datos i.r., bajo especificaciones solicitadas y acordadas
por los investigadores de la USB y del personal profesional de DAI. La selección de la muestra fue
realizada en presencia de los investigadores de la USB; el campo fue realizado por la empresa Datos i.r.,
bajo supervisión del Banco de Datos Poblacionales de la Universidad Simón Bolívar; la carga de datos fue
realizada por Datos i.r., y se realizó una auditoria posterior por parte del personal del Banco de Datos
Poblacionales.

13
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fuerzas armadas, la política venezolana en la época de Chávez, la protesta popular19 y


las marchas20, violencia política / clases, polarización y conflicto, las orientaciones de
valor del venezolano.

En el campo de la psicología se incluyen bloques temáticos referidos a


percepciones y valores, representaciones sociales21, modelos y mapas mentales22,
identidad, ideología de la dependencia y ámbitos de socialización, representaciones del
venezolano, identidad del venezolano, autoimagen del venezolano, autoestima del
venezolano, autoafirmación ciudadana, comportamiento de la dependencia, creencias
y actitudes del venezolano, cambios operados en la estructura de la vida familiar,
patrones y valores culturales, construcción del colectivo en el espacio público, el
carácter discursivo de la relación entre el otro y el nosotros. Siendo ejemplos de

19
Formas de expresión de la ciudadanía ante las autoridades gubernamentales para protestar con
relación en un problema o asunto público que les afecta. Desde que estalló el Caracazo en 1989, la
protesta se ha convertido en uno de los aspectos más característicos de la vida cotidiana en la capital y
otras ciudades de Venezuela. En términos conceptuales, se entiende por “protesta popular” la acción
disruptiva desarrollada por multitudes, grupos y / o actores de los sectores populares destinada a hacer
público su desacuerdo o desavenencia con normas, instituciones, políticas, fuerzas, autoridades y / o
condiciones sociales o políticas (López-Maya: 2001). Véase, LÓPEZ MAYA, Margarita; David SMILDE y
Ketha STEPHANY (2002) “Protesta y Cultura en Venezuela. Los marcos de acción colectiva". Caracas,
Venezuela. Edición FACES-UCV, CENDES, FONACIT. 2da. Edición. 226 Págs.
20
Movimiento o caminata de personas que de manera conjunta buscan manifestarse públicamente. Los
objetivos de la misma pueden ser variadas y distintas.
21
Aunque el concepto de representación social puede encontrase en diferentes textos de psicología y
psicología social, su elaboración conceptual y formulación teórica es relativamente reciente y se debe a
Serge Moscovici (1961). En opinión de este psicólogo social las representaciones sociales no son sólo
productos mentales sino que son construcciones simbólicas que se crean y recrean en el curso de las
interacciones sociales; no tienen un carácter estático ni determinan inexorablemente las representaciones
individuales. Son definidas como maneras específicas de entender y comunicar la realidad e influyen a la
vez que son determinadas por las personas a través de sus interacciones. La representación social es una
modalidad particular del conocimiento, cuya función es la elaboración de los comportamientos y la
comunicación entre los individuos. La representación es un corpus organizado de conocimientos y una de
las actividades psíquicas gracias a las cuales los hombres hacen inteligible la realidad física y social, se
integran en un grupo o en una relación cotidiana de intercambios, liberan los procesos de su imaginación.
Las define como un "conjunto de conceptos, declaraciones y explicaciones originadas en la vida cotidiana,
en el curso de las comunicaciones interindividuales. Equivalen, en nuestra sociedad, a los mitos y
sistemas de creencias de las sociedades tradicionales; puede, incluso, afirmarse que son la versión
contemporánea del sentido común". Estas formas de pensar y crear la realidad social están constituidas
por elementos de carácter simbólico ya que no son sólo formas de adquirir y reproducir el conocimiento,
sino que tienen la capacidad de dotar de sentido a la realidad social. Su finalidad es la de transformar lo
desconocido en algo familiar. Este principio de carácter motivacional tiene, en opinión de Moscovici, un
carácter universal. Ver, MOSCOVICI, Serge (1979). “El psicoanálisis, su imagen y su público”. Buenos
Aires. Huemal. Pp. 17-18. Trabajo original publicado en 1961; MOSCOVICI, Serge (1981). “On social
representation”. En: J.P Forgas (Comp). Social Cognition. Perspectives in everyday life. Londres.
Academic Press. P.181; JODELET, D. (1998): “Las representación social: fenómenos, conceptos y
teorías”. En: Moscovici, Sege De psicología social, Vol. II. Pensamiento y vida social. cap. XIII, pp. 169-
215.
22
Los mapas o modelos mentales son las imágenes, supuestos e historias que tenemos en la mente
acerca del mundo, de nosotros mismos, de los demás y de las instituciones, y sin ellos no podríamos
enfrentamos al entorno. Los seres humanos vivimos en un mundo “real”, pero no operamos directa e
inmediatamente sobre ese mundo, sino que actuamos dentro de él usando “mapas”, “representaciones”,
“modelos” o interpretaciones codificadas de esa realidad, las cuales creamos o inventamos
permanentemente mediante nuestros sistemas de procesamiento sensorial, nuestros órganos de los
sentidos y nuestro cerebro. El conocimiento de la realidad, por tanto, no es algo que recibimos
pasivamente, sino algo que construimos y organizamos en forma activa.

14
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

investigación, autores como BARROSO, Manuel; CASTILLO, Héctor; DE VRIES,


Roberto; DE VRIES, Rebeca; ESCOBAR DOMÍNGUEZ, María Gisela; LANDER DE
PERAZ, Marina; LOZADA, Mireya; MONTERO, Maritza; QUINTERO, María del Pilar;
RAMÍREZ RIBES, María; SALAZAR, José Miguel; VETHENCOURT, José Luis; y
muchos otros.

En el enfoque disciplinario de la sociología y antropología, podemos mencionar


ACOSTA ESPINOZA, Nelson; APONTE BLANK, Carlos; CONTRERAS NATERA,
Miguel Ángel; DAHDAH, Said; D’ELIA, Yolanda; GARCIA, Carmen Teresa; GARCIA-
GUADILLA, María Pilar; GÓMEZ CALCAÑO, Luis; GONZÁLEZ, Silverio; GONZÁLEZ
DE PACHECO, Rosa Amelia; HERNÁNDEZ, Tulio; MADUEÑO, Luis; NAIM, Moisés;
PÉREZ, Magali; PIÑANGO, Ramón; SALAS, Yolanda; SILVA MICHELENA, José A.;
SONNTAG, Heinz; SZENTIKS, Cristina; VÁSQUEZ DE FERRER, Belén; indagando
dimensiones dirigidas a la percepción del cambio, estudios sobre la estabilidad y el
cambio político en Venezuela, movimientos sociales, crisis y cambio político, cultura y
política, modernización y desarrollo, sociología de la cultura política, el poder e
identidades políticas, lo simbólico y lo político.

Y, en el campo de la comunicación, resaltan los temas de comunicación


política, medios de comunicación y mercadeo político, comunicación y política en el
contexto venezolano, la política de la mediación comunicativa, campañas electorales /
el candidato ideal, el mensaje populista como comunicación, imagen de Venezuela y
del venezolano proyectada en páginas de opinión, encuestas de opinión pública,
democracia massmediática, entre otros, en donde han trabajado autores como ABREU
SOJO, Iván; BISBAL, Marcelino; BRITTO GARCÍA, Luis; CAPRILES, Oswaldo;
CALDERÓN, Liana; KELLER, Alfredo; KOENEKE RAMÍREZ, Herbert y NICODEMO,
Pasquale.

II.- Hipótesis del estudio.

En tal sentido, nos planteamos la necesidad de proporcionar una visión del


estado del arte -específico, riguroso y actualizado- que guarda la cultura política en
Venezuela, a partir de las producciones académicas y estudios de opinión
especializados que compartieran el común denominador de explorar los cambios23 de
referencia del venezolano –valores y conductas políticas- en el marco de la crisis
político-social, para la cual se diseñó una estrategia que orientara el sentido de la
misma, de manera precisa, desde la recolección de los datos bibliográficos de fuentes
secundarias24 y la observación documental como puntos de partida, hasta el análisis de
23
“De modo relevante han sido puntualizados el partidismo y la actitud democrática como variables de
gran peso en la estabilidad de la democracia en el período que va de los años setenta a los ochenta en
Venezuela. Ellos pueden considerarse como rasgos importantes, entre otros, de la cultura política en
Venezuela porque tales características se integraron en una particular forma de aproximación a lo político
en el período considerado que dio estabilidad a la democracia. Sin embargo, los cambios que han venido
operando (...), dan cuenta de las transformaciones en la cultura política del venezolano para los cuales se
producen más interrogantes que explicaciones, pero que muestran una veta de investigación interesante
para el entendimiento de la cultura política actual de los venezolanos (PEREIRA ALMAO, Valia. 2004:
pp.3-4)”.
24
La estrategia de recolección de información, abarca la revisión de fuentes formales de información,
registradas tanto en papel: bibliográficas, hemerográficas, revistas especializadas como en medios
electrónicos: bases de datos (BDs), disco óptico (CD-ROM) e Internet.

15
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contenido e interpretación de los mismos en atención a los objetivos definidos en la


presente investigación descriptiva.

Para tales fines hemos partido de un conjunto de hipótesis, formuladas por Tulio
Hernández, a propósito de los componentes culturales del INDH 2004, a saber:

1.- Los venezolanos tienen una visión atípica, diversa y no coincidente de la


democracia que contribuye a reforzar la polarización.

Esta hipótesis, se ve ampliada en sus términos con las tres características


fundamentales registradas por Valia Pereira Almao (2004: p.1) que signarían el colapso
del régimen democrático que antes del año 1998 –punto de inflexión en el proceso
político venezolano, ya que se produce el quiebre definitivo del modelo de conciliación
de intereses y del sistema de partidos- se había estructurado en el país:

“a- Derrumbe del partidismo, produciéndose así un proceso de desinstitucionalización


del sistema de partidos tradicional.
b- Profundización del fenómeno de la personalización de la política.
c- Incremento de ambigüedades en la percepción democrática de los ciudadanos”.

2.- Los venezolanos están viviendo un proceso de transformación profundo en


sus mecanismos y referentes de auto percepción, una modificación de su propia
imagen como producto del quiebre de sus identidades tradicionales.

3.- La mayoría de venezolanos tienen una alta valoración de la vida como valor
democrático y condena a la violencia como instrumento de lucha.

4.- El máximo de polarización entre los venezolanos se encuentra a la hora de


explicarse la mala situación del presente y sus consecuencias futuras.

5.- Los venezolanos mantienen en el presente una relación dual, ambigua,


contradictoria y en proceso de cambio con las instituciones fundamentales de la
sociedad.

III. Intencionalidad analítica del estudio.

Como tal, la intencionalidad analítica del estudio, permitió identificar los rasgos
predominantes de la cultura política e identidades políticas, a lo largo de sus diferentes
dimensiones, categorías y variables, entre los que destacan:

• Representaciones del venezolano.


• Identidad del venezolano.
• Valores básicos de la democracia: libertad, justicia, igualdad.
• Preferencias por el régimen democrático.
• Representaciones sociales de la democracia: democracia concordante,
democracia del buen tiempo, democracia como fin mismo, democracia como
medio, democracia como método, democracia como condición, democracia
procedimental, democracia normativa.

16
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

• Reglas de la democracia.
• La valoración de la legalidad, la libertad, el pluralismo, el diálogo y el acuerdo:
apoyo neto a la democracia, llegitimidad normativa, legitimidad de rendimiento,
legitimidad neta de la democracia.
• Predisposiciones autoritarias.
• Liderazgo.
• El ciudadano y la ciudadanía: competencia cívica ciudadana.
• Interés por la política y los partidos políticos.
• Formas de participación ciudadana y electoral: convencionales / no
convencionales, afectivas / cognoscitiva, alineación partidista, militancia.
• Percepciones sobre el cambio.
• Economía y distribución de la riqueza.
• Grado de confianza y capital social: confianza interpersonal, confianza en las
instituciones.

IV. Metodología de la investigación.

Por lo anterior, en septiembre de 2003 iniciamos el examen de 218 unidades


referenciales que considerase los aspectos culturales y sociales de pertenencia a una
comunidad política (DÁVILA, Julia Flores y Yolanda MEYENBERG. 2000: p.5),
incluyendo el análisis de las representaciones sociales acerca de los valores, las reglas
e instituciones de la democracia así como pertinentes a la visión que se tiene sobre el
país. Para este fin en la primera fase de la investigación, realizamos una recopilación
amplia de los estudios e investigaciones asociadas a las diversas nociones, conceptos
y categorías implicados en la intencionalidad del trabajo; entre ellos, en un rápido
listado, pueden destacarse: el arraigo en la cultura política del venezolano de los
valores de la democracia que constituyen una identidad política democrática, de los
que se consideraron la libertad, la responsabilidad, la solidaridad, la igualdad, la
tolerancia y la justicia; las representaciones sobre el poder, que incluyen las
percepciones sobre el origen de la legitimidad y la legalidad, y la valoración de los
cambios en la política y la economía, a fin de ubicar los acuerdos y desacuerdos
ciudadanos al respecto.

Esta expectación se reafirmó en el Seminario “Valores y Cultura Política del


Venezolano”, organizado por el PNUD (6-7 Mayo 2004), cuando Ángel Manuel
Oropeza Zambrano afirmaba que:

“Numerosos estudios se han llevado a cabo sobre las actitudes políticas y el apoyo de
los venezolanos hacia el sistema político democrático. Sin embargo, los resultados encontrados
hasta ahora distan mucho de ser unívocos, y en muchos casos hasta contradictorios. No
sabemos a ciencia cierta, el perfil y orientación de esos apoyos, y mucho menos conocemos su
naturaleza, su dinámica y sus estructura formativa” (2004: p.1).

También se estudiaron las percepciones sobre la delegación de la autoridad; el


sistema de partidos y la experiencia electoral, la manifestación de preferencias, y las
razones del voto en torno a la democracia. Y, en la vertiente de las representaciones
sobre el ciudadano y la ciudadanía, es decir, la autopercepción que la población tiene
de su membresía a una comunidad política y de su eficacia política, se observaron la

17
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

disposición a participar, elemento central de la democracia, y el arraigo de las reglas,


analizando el nivel de comprensión que de ellas tienen los ciudadanos.

Posteriormente, en los meses octubre y diciembre de 2003, efectuamos una


selección mucho más disciplinada del total de información encontrada para elaborar
una muestra intencional, de aquellos estudios que deberían ser objeto del análisis
comparativo y crítico. En la segunda fase de la investigación, la intencionalidad del
trabajo apuntó a realizar el análisis comparativo documental de una muestra definitiva
de fuentes secundarias referentes al tema del imaginario político y social del
venezolano. Para tales efectos, durante el mes de enero de 2004, bajo la coordinación
general del Sociólogo Tulio Hernández, llevamos a cabo un proceso de revisión de
134 documentos claves pre-seleccionados, a partir de los cuales, se configuró una
muestra representativa y definitiva de los mismos. El resultado final fue la selección de
94 documentos de muy variadas visiones, que recogen las experiencias referentes al
objeto de estudio, desde 1984 hasta el año 2004.

Ahora bien, sobre estas bases se organizó un análisis transversal, de amplio


alcance, acerca de la conformación y los cambios de la cultura política en el país. Por
una parte, tratamos de ofrecer un diagnóstico preciso en un momento de
transformaciones políticas, sociales y culturales en Venezuela. Por la otra, nos permitió
una revisión comparativa con estudios desarrollados en años anteriores a fin de
determinar los elementos más estables y los que presentan modificaciones en las
percepciones y actitudes de la ciudadanía. Al respecto, es esencial destacar la
referencia de Valia Pereira Almao, cuando señala que:

“En general, cuando se alude al término cultura política se pretende designar a cierto
grupo de valores y conductas que operan de modo relevante en la aproximación de los
individuos hacia el objeto político, aunque sea por corto tiempo. Tales valores y conductas no
son perdurables en el sentido absoluto y están expuestos al cambio por efectos de causa
múltiples” (2004: p.2).

Los datos que se presentan, se originan de las principales encuestas de opinión


pública:

BALOYRA 73, considerada la primera medición confiable de actitudes políticas


en el periodo democrático. La mayor parte de la literatura sobre comportamiento
político hace referencia a ella. Fue diseñada por los profesores, Enrique Baloyra y John
Martz, y se aplicó en noviembre de 1973 a una muestra de 1500 personas. Fue
analizada por estos mismos investigadores y sus resultados pueden encontrarse en un
libro considerado pionero en este tema, Political Attitudes in Venezuela. Societal
Cleveages and Political Opinion, publicado en 1979. Dichos datos se encuentran en el
Banco de datos de la Universidad Simón Bolívar.

BATOBA 83, también punto de referencia de la literatura. Diseñada por Enrique


Baloyra y Arístides Torres. Fue administrada en noviembre de 1983 a una muestra
nacional de 1717 personas.

CIEPA / DOXA 93 fue dirigida por el Centro de Investigaciones y Estudios


Políticos y Administrativos de la Universidad del Zulia (hoy Instituto de Estudios

18
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

Políticos y Derecho Público). Tamaño de la muestra: 1.500 entrevistas a nivel nacional.


Período de campo: fue realizado por DOXA C. A. durante mayo-junio de 1993.

UCV / CONICIT S12243 conducida por Gladys Villarroel a finales de 1993 con
una muestra nacional probabilística de 1.338 personas. Los resultados han sido
publicados en el libro “Las Representaciones políticas del Venezolano. Un estudio
sobre culturas políticas” CDCH 2001.

La encuesta realizada por el Instituto Interamericano de Derechos Humanos.

La encuesta de opinión pública sobre el tema “Cultura Democrática en


Venezuela” realizada por la empresa Consultores 21 S.A. Formó parte del proyecto
“Promoción de un cambio de cultura democrática en Venezuela” ejecutado por la
Fundación Pensamiento y Acción (FPA) con el financiamiento del Instituto Republicano
Internacional (IRI) de los Estados Unidos. La muestra total fue de 700 casos. Cobertura
en tres ciudades del país: Caracas, Maracaibo y Mérida. Trabajo de campo: entre los
días 5 y 14 de enero de 1995. Los resultados fueron publicados en enero de 1996.

Encuesta Nacional de VALORES 1995-1996 conducida a una muestra de 1200


personas con el apoyo del IEPDP-LUZ y la USB y, patrocinada por Fundación Polar.
Encuesta Nacional de VALORES 2000 a una muestra de 1.200 personas y apoyada
por el grupo RedPol.

BARÓMETRO POLÍTICO COSAR Marzo 1998. Situación del país, del gobierno,
escenarios electorales. Muestra de 2.800 entrevistas divididas en seis grandes
regiones. Tipo de muestreo: aleatorio de tipo polietápico. Periodo de campo: enero-
febrero de 1998.

DEMOSCOPIO Venezuela COSAR Mayo 1998, administrada por COSAR


Grupo Comunicacional a una muestra de 1.500 entrevistas. Tipo de muestreo: aleatorio
de tipo polietápico. Periodo de campo: 7 al 20 mayo de 1998.

DEMOSCOPIO Venezuela COSAR Septiembre 1998, administrada por COSAR


Grupo Comunicacional a una muestra de 1.500 entrevistas. Tipo de muestreo: aleatorio
de tipo polietápico. Periodo de campo: 13 al 23 octubre de 1998.

DEMOSCOPIO Venezuela COSAR Octubre 1998, administrada por COSAR


Grupo Comunicacional a una muestra de 1.500 entrevistas. Tipo de muestreo: aleatorio
de tipo polietápico. Periodo de campo: 13 al 23 octubre de 1998.

REDPOL 98 preparada por la Red Universitaria de Estudios Políticos (integrada


por investigadores de la Universidad Simón Bolívar, la Universidad Central de
Venezuela, el Instituto de Estudios Superiores de la Administración y la Universidad del
Zulia). El trabajo de campo fue realizado por DATOS C. A., entre el 13 y 27 de
noviembre de 1998, con una muestra de 1.500 personas.

Encuesta de Opinión Pública 2002, realizada por Consultores 21 S.A.,


suministrada a una muestra de 1.926 personas. Cobertura: Distrito Metropolitano
(Municipios Libertador, Sucre, Baruta, Hatillo y Chacao).

19
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

Encuesta Ómnibus Nacional de DATANALISIS 2002, con una muestra de 1.000


personas, ejecutada del 6 al 11 de junio de 2002. Tipo de muestreo polietápico,
probabilístico y estratificado (por sexo, edad y estrato socieconómico).

Encuesta DATANALISIS Mayo 2003, “Seguimiento de las Estrategias


Económicas del Gobierno Nacional”, con una muestreo aleatorio y estratificado de 700
personas. Periodo de campo del 26 de abril al 3 de mayo de 2003. Cobertura
geográfica: Caracas, Maracaibo, Valencia, Barquisimeto, San Cristóbal y Puerto La
Cruz.

Encuesta DATANALISIS Septiembre 2003. ¿Qué esperar en economía y


mercado?. Muestra de 1.300 personas para una cobertura de las principales ciudades
distribuidas en las ocho regiones del país. Muestreo aleatorio y estratificado (por sexo,
edad y estrato socieconómico). Período de campo: 8 al 16 de septiembre de 2003.

USB – VICC PARALELO 2003: Opiniones y Valores Políticos de los


Venezolanos; Presente y Futuro de Nuestra Democracia. La muestra (polietápico) de
1.200 personas fue diseñada y administrada por Datos i.r., bajo especificaciones
acordadas por los investigadores de la USB. Período de campo: el sondeo contempló
como universo todos los venezolanos mayores de 18 años de edad para agosto-
septiembre del 2003.

Encuestas LATINOBARÓMETRO 1995 a 2004 realizadas por la Corporación


Latinobarómetro.

De modo que, el presente trabajo sintetiza los resultados que forman parte de la
muestra seleccionada, cuyo propósito fue elaborar un diagnóstico del imaginario
político y social del venezolano a partir de la definición de tipos ideales de identidades
políticas respecto de las reglas, las instituciones y los valores que determinan la noción
de democracia.

Se exponen los nudos críticos principales que en el análisis histórico transversal


dieron lugar a las hipótesis sobre las transformaciones de la cultura política de
Venezuela. De su apreciación se desprenden indicaciones útiles alrededor de la
política nacional y su desarrollo en el futuro. En suma, es a través del análisis de las
reglas y los valores de la democracia, de sus instituciones de representación y de los
procedimientos para la participación, de la forma en que se justifica el poder y legitiman
los pactos políticos, como se puede promover un análisis sólido de la cultura política.

Carlos Enrique Guzmán Cárdenas

20
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

2
CULTURAS E IDENTIDADES POLÍTICAS

21
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

CULTURAS E IDENTIDADES POLÍTICAS

C
ultura política es una noción extensa que se ajusta a diversos intereses
de análisis. Puede abordarse con la intención de comprender las amplias
tendencias culturales bajo las que se mueven las realidades políticas,
con el propósito de explicar un fenómeno concreto, con la inquietud de entender los
orígenes del poder y de su legitimidad, o con la tarea de registrar comportamientos
políticos y contrastarlos con las expectativas ideales. El problema que da origen al
concepto de cultura política es la definición de las orientaciones que marcan el orden y
la dirección de los procesos políticos. El sentido que toman estas orientaciones
constituye la base de los supuestos y las reglas fundamentales que guían los
comportamientos (Dávila, Julia Flores y Yolanda Meyenberg. 2000: p.7).

Este concepto describe las actitudes, creencias y reglas que guían un sistema
político, que están determinadas conjuntamente por la historia del sistema y las
experiencias de sus miembros. Los valores, concepciones y actitudes que se orientan
hacia el ámbito específicamente político, es decir, el conjunto de elementos que
configuran la percepción subjetiva que tiene una población respecto del poder, se
denomina cultura política. La cultura política no está compuesta por una serie de
actitudes conectadas entre sí de una manera algo incierta, sino que posee un carácter
estructural. De ahí que nos interese y, en consecuencia, tratemos de captar en los
datos levantados de los estudios y encuestas de opinión pública cuál es la estructura
de interrelaciones que vincula esas creencias básicas en un todo más o menos
coherente. Aquí el trabajo analítico es muy importante.

El estudio de la cultura política se centra en el contenido de dicha cultura y en


los procesos de socialización25 y absorción de valores políticos, incluyendo los diversos
agentes de la socialización política, tales como la familia, la educación, los medios de
comunicación social o partidos políticos.

En el ámbito político, la cultura comprendería tres tipos de orientaciones: las


que se refieren al conocimiento de los individuos sobre la política, las que remiten a los
sentimientos de afecto o de rechazo hacia las acciones y las instituciones políticas, y
las que aluden a las opiniones acerca de los objetos de la política. El grado de
conocimiento acerca de la política conduce, por ejemplo, a una evaluación y a una
toma de postura con respecto a las instituciones gubernamentales básicas, hacia sus
símbolos, sus dirigentes y sus normas. Y la calificación positiva en términos de
sentimientos hacia la política permite desarrollar una identificación política entendida
como lealtad, obligación, compromiso y confianza hacia ciertas unidades políticas,
como el Estado, el pueblo o la nación.

25
“El proceso de socialización en una democracia no sólo está basado en mecanismos afectivos, sino
también en razones dadas acerca de por qué los valores y la estructura de la democracia constituyen la
opción correcta. Los agentes de socialización derivan esta justificación de las memorias de su propia
socialización y de su adquisición de información (DÁVILA, Julia Flores y Yolanda MEYENBERG. 2000:
p.18).”

22
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

2.1. LA REPRESENTACIÓN SOCIAL (NOCIÓN) DE LA DEMOCRACIA.

Ahora bien, el estudio abarca el lapso comprendido entre 1989 y 2004. Período
que alcanza los sucesivos gobiernos de Carlos Andrés Pérez (1989-93), la transición
de Ramón J. Velásquez (1993-94), Rafael Caldera (1994-99) y los cinco años (1999-
2003) del ascenso de Hugo Chávez Frías al poder y la Presidencia de la República.

Una etapa histórico del país, caracterizado, entre otros, por:

Los disturbios urbanos conocidos como el “Caracazo” del 89 y el incremento


en la abstención electoral en los procesos sucesivos (1989-1999).
El inicio del proceso de la descentralización, el surgimiento de opciones
regionales y locales, a partir de 1989. Se ensaya en el ámbito municipal un
sistema electoral que evidencia fallas, pero que constituye un avance. El tema
de la elección uninominal fue ganando terreno y en febrero de 1992 se
produce una reforma legislativa en esta materia.
Entre 1989 y 1998, bajo el patrocino de una institución conocida como
Comisión Presidencial para la Reforma del Estado (COPRE) se dan a conocer
en el país un conjunto de estudios que abarcan aspectos fundamentales tales
como los partidos políticos, el sistema electoral y la descentralización política.
El intento de golpe del 4F26 y luego el 27N de 1992.
La salida del Presidente Carlos Andrés Pérez27 y el gobierno transitorio de
Ramón J. Velásquez a partir de junio de 1993.
Las elecciones de 1998, con el triunfo de Hugo Chávez Frías, son
emblemáticas de un proceso de deslave del bipartidismo venezolano28 que
26
Francisco Arias Cárdenas, Hugo Chávez Frías, Joel Acosta Chirinos, Jesús Urdaneta y Jesús Ortiz
Contreras, son todos ellos Comandantes de Unidades del Ejército venezolano responsables y autores de
la sublevación del 4 de febrero de 1992. Formaban parte de lo que se conoció como los COMACATES
(Comandantes, Capitanes y Tenientes), quienes ante las condiciones de pérdida de legitimidad se juntaron
para complotar contra el Gobierno del entonces presidente Carlos Andrés Pérez (1989-1993). Si bien en
estos golpes participaron varios militares, emergió como líder del nuevo proyecto el Teniente Coronel
Hugo Chávez Frías, quien al aparecer en los medios el 4 de febrero de 1992 en el acto de rendición del
fracasado golpe, pasó a ser la imagen de este nuevo grupo. Tras esta rendición fue juzgado -junto con los
otros líderes del golpe- llevado a prisión y posteriormente indultado por el Presidente Rafael Caldera
(1994-1999), lo que le permitió incursionar en la política. El Movimiento Bolivariano Revolucionario 200, fue
la denominación dadas por los Comandantes del 4 de febrero al movimiento fundado en 1983
(Bicentenario del nacimiento de Simón Bolívar). Su denominación señala uno de los símbolos utilizados
para lograr la identificación con el movimiento, al emplear la figura histórica de Bolívar, para señalar su
búsqueda de una ética y una moral que consideraron pérdida.
27
Carlos Andrés Pérez, fue uno de los líderes principales de Acción democrática (AD). Dos veces
Presidente de la República (1973-1978/ 1988-1993). La tipificación del líder populista, gozó de una
prosperidad y bonanza económica en su primer mandato, producto de la nacionalización de la industria del
petróleo. Al ser electo para un segundo mandato, no logró cumplir las expectativas creadas y se generó
una revuelta social (27-28 de febrero de 1989) que fue el preámbulo de los intentos de golpe de estado de
1992, en donde participo Hugo Chávez.
28
Para la mayoría de los que votó por Chávez, las expectativas de transformación estaban asociadas a la
eficiencia en la distribución de la riqueza. Según datos empíricos un 91% de los venezolanos pensaba que
el país era muy rico, el 82% sostenía que la riqueza venezolana debería ser distribuida sin distinciones o
privilegios, el 75% pensaba que la renta petrolera era suficiente para satisfacer las expectativas de la
población (KELLER, Alfredo Consultores 21, Caracas: 1992, pp. 4-8). Según un estudio de la empresa
Consultores 21(Caracas: marzo 1999), entre un 83 y 86% de las personas que votaron por Hugo Chávez
lo hicieron para que les resolviera los problemas económicos, sobre todo los asociados a la cesta básica,
el desempleo y la deuda externa y no se planteaba una reformulación del sistema político. Por otra parte,

23
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

confirmaron nuevos rasgos del comportamiento electoral venezolano: erosión


de las lealtades partidistas, personalización de la política, volatilidad y
relevancia de factores coyunturales.
Una Asamblea Nacional Constituyente convocada en abril de 1999 y electa el
julio de ese mismo año. La Constitución de 1999, agrega la figura del Poder
Ciudadano y el Poder Electoral, superando el esquema de los tres poderes
clásicos.
El primer paro cívico en contra del gobierno de Chávez realizado el 10 de
diciembre del 2001 para manifestar el rechazo a la promulgación de la Ley
Habilitante29, la cual fue objeto de críticas por variados sectores de la
sociedad, principalmente diversas organizaciones agrupadas en torno a
FEDECÁMARAS30; sus voceros solicitaban la rectificación y modificación de
estas leyes, pero el presidente Chávez aseguró que el gobierno no tenía nada
que rectificar.
El 9 de abril de 2002 comenzó el segundo paro general en Venezuela,
convocado por la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) y la
Federación de Cámaras Empresariales (FEDECAMARAS); a él se sumaron
los directivos y trabajadores de PDVSA y además fue respaldado por
organizaciones de la sociedad civil -Nulidad 1011, Queremos Elegir, Mujeres
por Venezuela, entre otras- así como por partidos y grupos de la oposición de
tendencias ideológicas diversas: Primero Justicia, Alianza al Bravo Pueblo,
Partido Socialcristiano (COPEI), Acción Democrática (AD), Bandera Roja (BR),
por sólo nombrar algunos.
Los sucesos entre el 11 y 14 de abril de 2002, y el paro cívico nacional
(noviembre 2002 - febrero 2003) impulsado básicamente por CTV31 y
FEDECÁMARAS.
En el discurso oficial se insiste en identificar el texto de la Constitución con el
contenido de la "Revolución" impulsada por el Movimiento V (Quinta)
República (MVR) y el Presidente Hugo Chávez.
La insistencia en contraponer la noción de democracia representativa y
democracia participativa.
Un conglomerado de organizaciones y grupos que apoyan la gestión del
gobierno, en defensa de la "Revolución", con el respaldo de las
organizaciones políticas con representación en la Asamblea Nacional y una
"Coordinadora Democrática", mezcla de organizaciones civiles y partidistas,
que agrupa la mayoría de la oposición al gobierno.
Sistema de partidos fragmentado.

un 94% de la población sostenía que “si Venezuela fuera administrada honestamente y la corrupción fuera
eliminada, habría suficiente dinero para todos y más” (Conciencia 21, Junio 1995, pp. 194-195, Romero,
s/f). En las elecciones del 1998, un 54% del electorado venezolano votó por un hombre que presumían
honesto y que ofrecía erradicar la corrupción (Consultores 21, 1999).
29
La Ley Habillitante fue un poder especial otorgado al Presidente mediante el cual se le daba potestad
para redactar un grupo de leyes, en este caso fueron 46 leyes sancionadas por la Asamblea Nacional a
partir de noviembre de 2001 y algunas de ellas atentaban contra la propiedad privada.
30
Federación de Cámaras de Comercio Empresariales, en adelante FEDECAMARAS.
31
Es importante señalar que tanto la CTV como FEDECAMARAS son Confederaciones que agrupan
organizaciones de amplia base y tienen tanta relevancia que líderes de ambas organizaciones participaron
en la firma del Pacto de Punto Fijo. Durante el gobierno del Presidente Chávez se ha intentado la creación
de organizaciones paralelas para desplazarlas de la estructura de poder.

24
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

Exclusión social: polarización de la sociedad.


Inclusión de las FAN y de la Iglesia católica en el debate político
Lo psicológico y simbólico para el control político. Necesidad de referentes.
A partir del segundo semestre de 2001 Venezuela entró en una situación
política, que llevó a la crisis de gobernabilidad habida entre enero y mayo de
2002 y que condujo a una segunda crisis semejante entre noviembre de 2002
y febrero de 2003; desembocando en la tensa situación que en 2004 nos
coloca entre la celebración del referéndum y el desacato a la Constitución y
leyes de la República.
Un proceso de polarización social inducido por el discurso presidencial y de
algunos altos funcionarios de gobierno entre 1999 y 2001, y presente en el
discurso de algunos voceros de la oposición a partir de 2001 en adelante.
Participación en formas políticas de acción y movilización como unirse a
manifestaciones, marchas, paros, caravanas o huelgas aunque no tengan los
permisos requeridos.

Desde la perspectiva de cultura e identidades políticas en atención a la


representaciones sociales de la democracia, los estudios enfatizan los siguientes
nudos críticos.

2.1.1. IDENTIDAD POLÍTICA DEMOCRACIA / AUTORITARISMO.

La visión clásica de la cultura política parte del propósito de resolver un viejo


problema que ha inquietado a la ciencia política desde sus orígenes: el problema del
orden, al lograr un ámbito de conciliación entre los binomios estabilidad-cambio,
consenso-disenso. Lo que se pretende al analizar y traducir los comportamientos
políticos en esquemas es determinar a priori los mecanismos que controlen y fijen la
dirección “esperada” de los procesos políticos.

1er. Hallazgo. Mantenimiento del Orden. En el caso de Venezuela, la idea del


mantenimiento del orden ha venido reforzándose con el tiempo. De allí que el 57% de
los entrevistados en la Encuesta Mundial de Valores 199632 (en adelante, EMV),
respondiera estar muy o algo de acuerdo con la afirmación sobre si las democracias no
son buenas para mantener el orden. Mientras que en el año 2000 esta misma opción
alcanzó un 36%, de acuerdo a los resultados de la EMV (MAINGÓN, Thais y Jorge
DÍAZ POLANCO. 2002: p.4).

Considerada como un parámetro de estabilidad-cambio, la cultura política parte


de una ubicación entre dos polos: uno positivo, en donde se ubican los arreglos que
han derivado en códigos de gestión y participación aceptados por la mayoría de los
miembros de una comunidad política; y otro negativo, en el que hay formas de
integración forzada que resultan de la fragmentación política, del disenso y de la
imposición del poder de una minoría.

32
Véase, CASTILLO, Héctor (1997) “Comentarios sobre Venezuela en el Estudio Mundial de Valores
1995-1996”. Venezuela, Caracas. Mimeografiado. 78 Págs.

25
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CUADRO N° 2
ENCUESTA MUNDIAL DE VALORES 1995-1996; 2000
VALOR BÁSICO DE LA DEMOCRACIA: MANTENER EL ORDEN
Evolución 1995 - 2000.

ENCUESTA MUNDIAL
ENCUESTA MUNDIAL
PROPOSICIONES DE VALORES
DE VALORES 2000
1995-1996
Las democracias son buenas para mantener el orden 37 % 45%
Las democracias no son buenas para mantener el
orden
57% 36%%
Fuentes: Encuesta Nacional de VALORES 1995-1996, n= 1.200 y Encuesta Nacional de VALORES 2000, n=
1.200 personas.

Según, Ángel Manuel Oropeza Zambrano (2004: p.11):

“Los datos permiten sugerir la preponderancia de una concepción particular de


democracia donde las referencias a los estilos autocráticos y de ‘mano dura’ son más
frecuentes que las referencias a contenidos que resalten la importancia del consenso y de las
soluciones conciliatorias como norma distintiva de un sistema democrático. Al parecer, cuando
los venezolanos perciben y conciben la democracia, no pueden dejar de pensar con frecuencia
en contenidos coercitivos y autoritarios (...), hay razones (...)para suponer la existencia en la
Venezuela contemporánea de una fuerte tensión entre conflicto y consenso, la cual constituye
una de las ‘paradojas’ clásicas inherentes al sistema político y cuyo estado actual debe ser
considerado a la hora de intentar una aproximación a la representación social de la democracia
predominante entre los venezolanos.”

2do. Hallazgo. Rechazo a los Gobiernos Militares pero se valida la


necesidad de mano dura.
Para ser más específicos, esta visión del orden ha estado asociada con la idea
de la “necesidad de mano dura”. En los estudios realizados por la Corporación
Latinobarómetro33 desde 1995 hasta el 2004, a través de la aplicación anual de su
Encuesta Latinobarómetro, los datos señalan una postura claramente dominante por
parte de los venezolanos en el rechazo a los gobiernos militares. Sin embargo,
habiendo problemas de delincuencia, seguridad ciudadana y corrupción, los
venezolanos consideraban necesario que el gobierno aplique medidas más drásticas,
calificando que un poco de mano dura del gobierno no le viene mal al país, con un
setenta y ocho por ciento (78%) de aceptación para 1995 y un descenso de 25 puntos
porcentuales para el 2004 ubicándose en cincuenta y tres por ciento (53%).

33
La Corporación Latinobarómetro, es una corporación privada sin fines de lucro y es la que
realiza las mediciones de la encuesta llamada LATINOBARÓMETRO. Esta Corporación, cuya
sede está en Santiago de Chile, coordina la encuesta latinoamericana y es la única responsable
de la producción e interpretación de los datos. Este programa cuenta con el patrocinio de la
Unión Europea, teniendo como contraparte europea a la Fundación CIPIE. LATINOBAROMETRO
tiene por finalidad hacer un seguimiento de los cambios y continuidades de la opinión pública sobre los
principales temas políticos, económicos y sociales. La ejecución del proyecto se realiza a través de una
medición anual que emplea un cuestionario común, con preguntas estables a lo largo de los años para
disponer de una serie de tiempo que permita hacer un seguimiento de los objetivos, y también se
incorporan preguntas que surgen a la luz de fenómenos nuevos, todo lo cual apunta a disponer de una
amplia información sobre las opiniones, actitudes, comportamientos y valores de los pueblos de la región.
Las mediciones anuales han sido realizadas para el caso de Venezuela por la Empresa DOXA.

26
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

Las reflexiones antes expuestas sirven, a su vez, para introducir otro tipo de
categorización que parte del contraste entre los rasgos políticos que caracterizan a la
cultura política autoritaria y a la cultura política democrática. La mayoría de los
estudiosos consideran que la cultura política autoritaria es una desviación de los
patrones esperados de cooperación y solidaridad necesarios para el despliegue de la
vida cívica.

En una perspectiva extensa, esto implicaría la disposición de los miembros de


una comunidad política para regir sus comportamientos dentro de los patrones de
valores tendentes a fomentar una convivencia política civilizada, en el despliegue de
actitudes positivas hacia el poder, las normas vigentes y la autoridad. Implicaría,
también, una congruencia entre lo que se conforma institucionalmente para el apoyo de
las actividades públicas y lo que se concibe culturalmente como tareas de la política.

2.1.1.1. VALORES BÁSICOS DE LA DEMOCRACIA: ORDEN, LIBERTAD,


JUSTICIA E IGUALDAD.

En el ámbito de los valores, lo característico de la democracia es la


construcción de una personalidad política fundada en las cualidades y los atributos que
perfilan a la ciudadanía. Los resultados de las encuestas de opinión pública desde
1979 indican, en términos generales, que entre los venezolanos existe una tendencia
destacada a dar mayor importancia a características sistémicas asociadas a los valores
de orden, libertad, justicia e igualdad para la consecución de ciertos fines sustantivos.

Vale decir, el venezolano da mayor alcance a características sistémicas como


“condición” de situación social que a los elementos procedimentales de la realidad
operativa o métodos políticos para el ejercicio de la democracia misma (la democracia
como un procedimiento político adecuado para defender los derechos y las libertades
de los individuos), tales como el respeto, la tolerancia y la responsabilidad.

3er. Hallazgo. Según los resultados de la encuesta UCV / CONICIT S12243,


ejecutada por Gladys Villarroel (2001: p.289), a finales de 1993 con una muestra
nacional probabilística de 1338 personas, los resultados señalan un cambio en las
preferencias valorativas políticas en Venezuela. De preferir “igualdad” los venezolanos
se han pasado a la preferencia por “libertad”. La otra clara escogencia en cuanto a las
virtudes comunes es la “justicia”. Estas preferencias vendrían a contradecir las
afirmaciones acerca de los apoyos utilitarios de la democracia y se opone a la visión de
que los venezolanos no han hecho suyos los principios democráticos sustantivos.
También encontramos que los venezolanos perciben a la democracia como aquél
sistema de gobierno que tiene dos fines principales: el mantenimiento del orden y de la
libertad34 (MAINGON, Thais y Jorge DÍAZ POLANCO. 2002: p.4).

34
Prioridades de la Democracia. De acuerdo con los análisis realizados por Maingón y Polanco (2002)
en cuanto a la evaluación de la democracia como un sistema que puede ser perfectible y mejorar su
desempeño institucional y en qué sentido debe mejorar, para el año 2000, un 45% de los encuestados
respondió que la primera prioridad para la democracia en Venezuela era el mantenimiento del orden; como
segunda prioridad más importante consideró a la protección y defensa de la libertad de expresión (30%).
Ello representó, en el caso de la primera prioridad, un incremento de 7 puntos porcentuales respecto a los
resultados de 1995-1996 (38%) y en el caso del resguardo de la libertad de expresión, un descenso de 1
punto porcentual (en 1995-1996 se ubicó en 31%), según la comparación longitudinal de los resultados

27
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CUADRO N° 3
VALORES BÁSICOS DE LA DEMOCRACIA: ORDEN, LIBERTAD Y JUSTICIA
DEFINICIONES NORMATIVAS
Evolución 1993-2004.

UCV
ESTUDIOS FPA EMV CONSUL USB-VICC LATINOBA
/CONICIT REDPOL EMV
POR AÑOS / 1995 1995- TORES PARALELO RÓMETRO
S12243 NOV.1998 2000
VALORES 1996 21 2002 2003 VZLA 2004
1993
n= 1.338 700 1.200 1.500 1.200 1.926 1.200 1.200
ORDEN - 23% 38% - 45% - - 33%
LIBERTAD 66% 30% 31% 92% 30% 26% 24% 62%
JUSTICIA 34% 61% - - - 59% 16% -
IGUALDAD 16% 14% - - - - - -
HONESTIDAD 55% - - - - - - -
EMPLEO - 40% - - - - - -
SEGURIDAD 28% 58% - - - - - -
RESPONSABILIDAD - 18% - - - - - -
SOLIDARIDAD 23% - - - - - - -
PRODUCTIVIDAD - - 53% - - - - -
BIENESTAR - 37% - - - - - -
RESPETO - 6% - - - - - -
PARTICIPACIÓN - 34% - - - - - -
CLEMENCIA 8% - - - - - - -
ELECCIONES - 18% - - - - - -
Fuentes: La Encuesta UCV / CONICIT S12243 1993, Fundación Pensamiento y Acción (FPA) 1995,
VALORES 1995-1996, REDPOL 98, VALORES 2000, CONSULTORES 21 S.A. 2002, USB-VICC PARALELO 2003 y
LATINOBARÓMETRO 2004.
Nota: (- ) No hay datos o valor cero.
Cifras procesadas por Carlos Guzmán Cárdenas y Tulio Hernández. PNUD 2004.

En detalle, la investigadora social Gladys Villarroe35l encontró, con base a los


resultados de la encuesta nacional probabilística (n=1.338) aplicada a finales de 1993,
cinco clases de modalidades sobre los valores políticos del venezolano. Así, cuatro
clases están caracterizadas por diferentes combinaciones de modalidades relativas al
consenso de comunidad, es decir los principios políticos sustantivos, en cuanto al
consenso de régimen (cuáles son las principales políticas a seguir por los gobiernos) y
otras orientaciones deseables en la sociedad venezolana. Una clase está caracterizada
por la primacía de la democracia. Así tenemos:

Clase 1/5. Democracia y economía importantes. Justicia social e igualdad.


Representan 25,25% de la muestra nacional. Eligen la justicia social, la igualdad y la
solidaridad como rasgos deseables para mejorar la democracia venezolana. Tienen
convicciones democráticas ambiguas. Valoran la democracia como régimen político,
más piensan que ella es importante según el gobierno que esté en el poder y su

arrojados por el Estudio Mundial de Valores 2000 para Venezuela y con los del estudio inmediatamente
anterior (1995-1996).
35
Ver VILLARROEL, Gladis (2001) “Las representaciones políticas del venezolano. Un estudio sobre
culturas políticas”. Venezuela. Universidad Central de Venezuela. Consejo de Desarrollo Científico y
Humanístico. 390 págs.

28
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

programa. Creen que las políticas económicas son importantes y se inclinan por la
igualdad antes que por la libertad36.

Clase 2/5. Economía primero. Democracia importante. Honradez.


Clemencia. Corresponden a 23.83% de la muestra. La democracia y el desarrollo
económico están asociados. Fortalecer la economía está por encima de la seguridad
social y la política más importante de cualquier gobierno es propiciar el desarrollo
económico. Prefieren la honradez como orientación deseable para la sociedad
venezolana y se caracterizan porque no eligen entre libertad e igualdad y optan por la
clemencia antes que por la justicia37.

Clase 3/5. Democracia condicional. Economía importante. Seguridad


Social. Representan 22.34% de la muestra. Condicionan su apoyo a la democracia.
Estiman que se debe desarrollar la seguridad social y propiciar el desarrollo
económico, y piensan que la seguridad social y la honradez mejorarían la democracia
venezolana. Como principios sustantivos se inclinan por la justicia antes que por la
clemencia y escogen la libertad antes que la igualdad38.

Clase 4/5. Democracia primero. Solidaridad. Igualdad. Libertad.


Corresponden a 12% de la muestra. Valora la democracia en sí misma y piensa que la
política más importante de cualquier gobierno es su preservación. Privilegian la
democracia por encima de la seguridad social. Eligen la solidaridad y la igualdad como
rasgos deseables para la sociedad, y favorecen la libertad antes que la igualdad39.

Clase 5/5. Seguridad social y democracia. Justicia Social. Representan


20.58% de la muestra. Piensan que las políticas gubernamentales más importantes
han de ser desarrollar la seguridad social y mantener la democracia, y su valoración de
la democracia es ambigua, pues aun apreciándola estiman que lo importante es el
gobierno que esté en el poder y su programa: en menor proporción, se caracterizan por
valorar incondicionalmente la democracia y, en consecuencia, pensar que la política
más importante es aquella dirigida a preservarla. Piensan también que la justicia social
haría mejor a la democracia venezolana40.

Otros estudios longitudinales han puesto de manifiesto que el venezolano


valora la libertad sobre la igualdad. Esta tendencia a identificar la democracia, en
mayor medida con el valor de la libertad, repercute en el momento de evaluar la
eficacia y eficiencia del desempeño institucional de la democracia a partir de otros
indicadores como por ejemplo los relativos al bienestar social (WELSCH /
CARRASQUERO 1996), pero la libertad41 es entendida fundamentalmente en sentido

36
VILLARROEL, Gladis (2001). Op. Cit., p. 184.
37
Ídem., p.185.
38
Ídem., p.186.
39
Ídem., p.187.
40
Ídem., p.188.
41
La libertad, que ha sido un valor muy enraizado en la población, emblemático de los beneficios de la
democracia, reconocida por los estudiosos de la temática como un valor que respalda la adhesión a la
democracia frente a otros sistemas políticos (PEREIRA, 1996; ZAPATA, 1995, p. 48-51; WELSCH y
CARRASQUERO, 1996, p. 58, PEREIRA, 1998), es muy apreciada, a juzgar por el 92% de las respuestas

29
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

individual (expresión, libre tránsito, libre albedrío) y menos en su sentido político, de lo


cual lo que mayormente aprecian es la realización de elecciones (PEREIRA ALMAO,
Valía: 2000).

CUADRO N° 4
ENCUESTA FPA 1995 Y PARALELO 2003
DEFINICIONES DE LA DEMOCRACIA EN VENEZUELA.
Años 1995 - 2003

FUNDACIÓN PENSAMIENTO Y ACCIÓN (FPA). 1995


CONSULTORES 21 S.A.
n=700
Características que mejor definen la democracia deseada en Venezuela.
Justicia igual para todos 61%
Seguridad personal y de bienes 58%
Desarrollo Económico 37%
Participación de los ciudadanos 34%
Orden 23%
Hablar y actuar libremente 22%
Sentido de Responsabilidad 18%
Elecciones abiertas y honestas 18%
Distribución equitativa de la riqueza 14%
Libre tránsito dentro y fuera 8%
Respeto por las diferencias 6%
USB-VICC
PARALELO 2003
n= 1.200
¿Cuál es la característica más importante que define una democracia?
Libertad de expresión 24.2%
Justicia para todos por igual 16.4%
Trabajo que asegure un ingreso digno 14.9%
El Estado y el gobierno se responsabilice de
11.7%
solucionar los problemas
Instituciones, poderes autónomos que velen por el
10.2%
cumplimiento de las leyes y los derechos de todos
La libertad de hacer lo que a uno le conviene 8.6%
Elecciones regulares limpias y transparentes 6.9%
Diputados a la Asamblea Nacional que actúen y se
2.5%
preocupen por responder a sus electores
La mayoría manda 0.7%
Respeto a las minorías 0.8%
Partidos compitiendo entre ellos 0.7%
No sabe 0.9%
No responde 0.1%
Fuentes: Encuesta Fundación Pensamiento y Acción (FPA) 1995. USB-VICC PARALELO 2003.

Ahora bien, aunque el cuadro n° 4 deja claramente establecidas las


proposiciones que mejor definen la democracia deseada en Venezuela en 1995 y
2004, es bueno señalar que la descripción no es totalmente idéntica para todos cuando
se evalúan según la clase social. En esta misma línea de pensamiento, nos señala

válidas que en la Encuesta REDPOL98 mencionaron los entrevistados a la pregunta abierta que indagaba
lo mejor de la democracia.

30
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

Ángel Manuel Oropeza Zambrano (2004) que se hace necesario distinguir entre una
concepción individual, personalista, y otra más social o política del término, nos
encontramos entonces con que el venezolano, al parecer, privilegia –o, al menos,
presta más atención- a la libertad conductual de las personas, que a la calidad de las
libertas políticas.

CUADRO N° 5
ENCUESTA LATINOBAROMETRO 2004
EL AUTORITARISMO COMO CULTURA SOCIAL EN VENEZUELA

PREGUNTAS
AÑO 2004
n= 1.200
¿Cree usted que es mejor 33% prefiero vivir en una sociedad
vivir en una sociedad ordenada, aunque se limiten algunas
ordenada aunque se limiten libertades.
algunas libertades?
¿Cree Ud.
que es mejor vivir en una 62% prefiero vivir en una sociedad
sociedad donde se respeten donde se respeten todos los derechos y
todos los derechos y libertades, aunque
libertades, aunque haya haya algún desorden.
algún
desorden?

Fuentes: Encuesta Latinobarómetro 2004: n= 19.605. Corporación Latinobarómetro.

Por otra parte, los venezolanos aún no han perdido la confianza en la


democracia como sistema político, aunque manifiestan una creciente frustración sobre
la labor de los gobiernos nacionales.

4to. Hallazgo. La valoración funcional de la democracia en Venezuela.


Esto significa que la preferencia por la democracia venezolana no se define en
forma predominante en términos puramente políticos, en cuyo caso la democracia
sería valorada en sí misma como marco normativo y operativo del orden político. La
evidencia de los resultados de la encuesta UCV / CONICIT S12243 de Gladys Villarroel
(2001: p.290) es el predominio de una valoración funcional de la democracia en
relación con sus alcances económicos y sociales. En otras palabras, apoyan la
democracia desde la perspectiva normativa, pero deslegitiman sus gobiernos a la hora
de evaluar la gestión de éstos (procedimental).

La democracia se asocia predominantemente con la consecución de ciertos


fines sustantivos, tales como la “mayor suma de felicidad posible”, la igualdad, la
comprensión, la justicia, y el “bienestar general”. El venezolano tiende a concebir
principalmente la democracia como un sistema que tiene que garantizar a la población
la satisfacción de demandas sociales.

Es una representación que da más preeminencia e importancia a la idea de


igualdad que a la de libertad (OROPEZA ZAMBRANO, Ángel Manuel: 2004). Es
importante destacar, que los significados que la nueva élite política y el Presidente
Chávez han venido difundiendo en el discurso en torno a la democracia se dirigen
hacia su desprestigio, aludiendo a su ineficacia en la superación de la desigualdad

31
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

social. Esa postura en torno a la democracia, que privilegia la igualdad social y no la


libertad, encontró condiciones favorables para ser aceptada entre muchos
venezolanos.

Así mismo en la sexta y séptima medición anual correspondiente a los años


2001 y 200242 que realiza el LATINOBAROMETRO, con la finalidad de hacer un
seguimiento de los cambios y continuidades de la opinión pública sobre los principales
temas políticos, económicos y sociales, cuatro categorías principales están en la mente
de la gente a la hora de señalar el significado de la democracia: libertad (44% y 35%);
igualdad y justicia (13% y 10%); derecho a voto (9% y 6%) y gobierno para el pueblo
(6% y 5%). Estos cuatro significados de la democracia indican bienes políticos como
contenido de la democracia. Sin embargo a la hora de manifestar el apoyo a la
democracia, se la vincula con el desempeño de los gobiernos, más que con la
obtención de estos bienes políticos que son mencionados.

5to. Hallazgo. La democracia venezolana en términos de condición.


Otro estudio, de reciente fecha, “Opiniones y Valores Políticos de los
venezolanos al inicio del siglo XXI. Presente y Futuro de Nuestra Democracia”,
ejecutado por Adolfo Enrique Vargas Cacique y Zaira Josefina Reverón Escobar (2004:
p.18) reafirma la tesis sobre las significaciones asignadas a la democracia por el
venezolano en términos de “condición” para fines sustantivos. En el año 2003, el
venezolano da más importancia a aquellas características sistémicas que dan garantía
al ciudadano: “Libertad de Expresión” y “Justicia para todos por igual”. Para luego
continuar con la eficiencia económica: “Trabajo que asegure un ingreso digno”. Estas
tres categorías representan en conjunto la característica más importante para el
cincuenta y seis por ciento (56%) de los venezolanos. Es importante contrastar que las
opciones que se orientan hacia aspectos instrumentales operativos, procedimentales
de la forma o desarrollo de lo político, representan las opciones menos indicadas. Así,
“Partidos compitiendo entre ellos”, “Diputados a la Asamblea Nacional que actúen y se
preocupen por representar a sus electores” y “Elecciones regulares limpias y
transparentes” representan en conjunto la característica más importante sólo para el
diez por ciento (10%) de los venezolanos.

42
Libertad y Elecciones. En la Encuesta Latinobarómetro 2002, se detecta que la democracia es para
los latinoamericanos libertad y elecciones, sus demás características son menos importantes para los
ciudadanos. Ante una pregunta cerrada sobre ¿cuáles son las características más importantes de la
democracia?, las respuestas indican que 4 de 8 categorías que se le presentan como alternativas, son
elegidas como importantes.
• Elecciones regulares limpias y transparentes 27%
• Una economía que asegura un ingreso digno. 16%
• Un sistema judicial que trate a todos por igual 15%
• Libertad de expresión 15%
• Respeto a las minorías 5%
• Gobierno de la mayoría 5%
• Un sistema de partidos que compitan entre ellos 4%
• Miembros del parlamento que representen a sus electores 4%

32
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

2.1.1.2. PREFERENCIA POR EL RÉGIMEN. LA DEMOCRACIA Y EL


AUTORITARISMO.

Por definición, según José E. Molina Vega (2001: pp.19-20) “...los países que
atraviesan un proceso de desinstitucionalización, mantuvieron previamente, por un
período relativamente largo, una situación de institucionalización. Si la misma ha
ocurrido en condiciones democráticas, entonces es altamente probable que durante el
período de institucionalización del sistema de partidos se haya alcanzado un nivel
elevado de respaldo popular a la democracia, de modo que ella sea vista en general
por la ciudadanía como el mejor sistema de gobierno posible. De modo que cuando la
des-institucionalización se produce, la población conserva una fuerte inclinación a
respaldar el mantenimiento de los elementos básicos del sistema democrático
(designación de los gobernantes en elecciones populares, libres y honestas en
condiciones adecuadas de libertades civiles y políticas). La consecuencia de ello es
que sería de esperar que los sistemas des-institucionalizados sean más resistentes al
desmantelamiento de la democracia y a la instauración de regímenes dictatoriales, que
los sistemas de partidos débilmente institucionalizados desde su origen”.

1er. Hallazgo. La democracia es la forma preferible de gobierno en


Venezuela.
El caso venezolano pareciera avalar esta hipótesis. A partir de 1958 la
preferencia por la democracia ha sido una de las actitudes políticas más sólidas que ha
desarrollado el venezolano, y constituye un logro político fundamental de la convivencia
societaria. Ese apoyo como régimen político se ha mantenido históricamente alto
desde 1973 en todas las encuestas analizadas, a pesar del proceso de des-
institucionalización y desalineación del sistema de partidos que se inicia en 1993. En la
misma dirección, hay que diferenciar entre el apoyo al sistema democrático que
constituye su legitimidad y la satisfacción con la manera cómo ésta funciona que es su
eficacia.

CUADRO N° 6
LA DEMOCRACIA ES LA FORMA PREFERIBLE DE GOBIERNO EN VENEZUELA
Evolución 1973-2004.

UCV
ESTUDIOS EMV USB-
BAYLORA BATOBA IEPDP /CONICIT IIDH FPA COSAR REDPOL EMV
POR 1995- VICC
1973 /1 1983 1993 S12243 1994 1995 OCT.1998 NOV.1998 2000
AÑOS 1996 2003
1993 /2
PORCEN 66% 87% 87% 43% 77% 60% 86% 79% 79% 93% 87%
n= 1.521 1.789 1.499 1.338 1.500 700 1.200 1.500 1.500 1.200 1.200
Fuentes: BALOYRA 73, BATOBA 83, CIEPA / DOXA 93, UCV / CONICIT S12243 1993, encuesta realizada
por el Instituto Interamericano de Derechos Humanos 1994, Fundación Pensamiento y Acción (FPA) 1995, VALORES
1995-1996, DEMOSCOPIO Venezuela COSAR 1998, REDPOL 98, VALORES 2000 y, USB-VICC PARALELO 2003.
Nota: /1 Debido a que en la encuesta nacional Baloyra73 no se midió la preferencia democrática
directamente, se seleccionó para representarla la pregunta que indagaba si se justifican o no los golpes militares. Se
clasificaron como demócratas a quienes dijeron que no en ningún caso y como no demócratas a quienes asintieron.
/2 Encuesta UCV / CONICIT S12243 conducida por Gladys Villarroel a finales de 1993 con una muestra
nacional probabilística de 1338 personas. Los resultados han sido publicados en el libro “Las Representaciones
políticas del Venezolano. Un estudio sobre culturas políticas” CDCH 2001. De acuerdo a la encuesta (2001: p.153), para
el año 1993, los resultados indicaban la existencia tanto de tendencias autoritarias y militaristas en el venezolano,
cuanto de orientaciones democráticas. La opinión del país estaba dividida entre dos tendencias resultantes: 49%
progolpistas y 43% antigolpistas.
Cifras procesadas por Carlos Guzmán Cárdenas y Tulio Hernández. PNUD 2004.

33
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

A manera de ejemplo, ante la pregunta: “Y que prefiere usted, ¿una democracia


como la que tenemos o una dictadura?”, quienes se pronunciaron por la democracia
fueron ochenta y cinco por ciento (87%) en 1983 (BATOBA83) y, setenta y nueve por
ciento (79%) en 1998 (REDPOL 98). La encuesta Mundial de Valores realizada en
Venezuela en 1995-1996 y 2000, pidió a los entrevistados que dijeran si estaban “muy
de acuerdo”, “algo de acuerdo”, “algo en desacuerdo” o “muy en desacuerdo” con la
frase: “La democracia puede tener problemas, pero es mejor que cualquier otro
sistema de gobierno”. El porcentaje de quienes estuvieron muy de acuerdo o de
acuerdo con esta idea fue ochenta y seis por ciento (86%) en 1995 y, noventa y tres
por ciento (93%) en el 2000. Como puede verse, el apoyo al régimen democrático en el
caso de Venezuela se ha mantenido a pesar del proceso de des-institucionalización del
sistema de partidos.

GRÁFICO N° 1
LA DEMOCRACIA ES LA FORMA PREFERIBLE DE GOBIERNO EN VENEZUELA.
Evolución 1973- 2004.

100% 86% 93%


87% 87% 87%
90% 77% 79% 79%
80%
66%
70% 60%

60%
43%
50%
40%
30%
20%
10%
0%
IEPDP 1993

REDPOL 98

PARALELO 2003
IIDH 1994
BATOBA1983

FPA 1995
UCV/CONICIT1993
BAYLORA 1973

COSAR 1998
EMV 95-96

EMV 2000

La democracia es la forma preferida de gobierno. En %.

Cifras procesadas por Carlos Guzmán Cárdenas y Tulio Hernández. PNUD 2004.

Por supuesto, largos periodos de insatisfacción pueden conducir no solo a una


pérdida de confianza en las instituciones, sino, también, llevar a una pérdida de
legitimidad y apoyo al sistema democrático. Sin embargo, a pesar de que Venezuela
aparece entre las democracias con alta desafección política a partir de 199343 aún
conserva un apoyo mayoritario al sistema político democrático. Los venezolanos

43
En 1993 los venezolanos muestran un cambio en sus preferencias, alejándose de los partidos a los que
durante dos décadas apoyaron con firmeza, creándose un electorado volátil, el cual se ha inclinado por
opciones radicales y antisistémicas. Se ha incrementado el número de electores que se declaran
independientes y apolíticos (no interesados en la política), y los partidos políticos han perdido su
credibilidad como instituciones intermediarias entre el Estado y la Sociedad Civil.

34
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

mantienen su adhesión al régimen democrático, en su mayoría siguen prefiriendo la


democracia a otro sistema (FUENTES GONZÁLEZ, Sonia. 2003: p.20).

El análisis de la evolución de valores políticos y económicos fundamentales del


público, permite llegar a la conclusión de que la democracia está más profundamente
arraigada en la cultura política democrática venezolana actual que hace más de dos
decenios, a pesar del marcado desencanto con sus resultados concretos (WELSCH,
Friedrich, José Vicente CARRASQUERO y Angel OROPEZA:1998). Así mismo, no
hay razones para pensar que la actitud hacia la democracia esté diferenciada por
características sociodemográficas, de clase social y partidistas importantes. Se
observan muy leves diferencias que no tienen la fuerza necesaria como para ser
consideradas influencias de peso en la actitud democrática, esta es sólida entre los
distintos grupos según las características consideradas (PEREIRA ALMAO, Valía:
2000).

CUADRO N° 7
LA DEMOCRACIA NO ES LA FORMA PREFERIBLE DE GOBIERNO EN VENEZUELA.
Evolución 1973-2004.

UCV USB-
ESTUDIOS EMV
BAYLORA BATOBA IEPDP /CONICIT IIDH FPA COSAR REDPOL EMV VICC
POR 1995-
1973 1983 1993 S12243 1994 1995 OCT.1998 NOV.1998 2000 2003
AÑOS 1996
1993 /1 /2
PORCEN 34% 13% 13% 20% 23% 39% 14% 13% 21% 7% 13%
n= 1.521 1.789 1.499 1.338 1.500 700 1.200 1.500 1.500 1.200 1.200
Fuentes: BALOYRA 73, BATOBA 83, CIEPA / DOXA 93, UCV / CONICIT S12243 1993, Instituto
Interamericano de Derechos Humanos 1994, Fundación Pensamiento y Acción (FPA) 1995, VALORES 1995-1996,
DEMOSCOPIO Venezuela COSAR 1998, REDPOL 98, VALORES 2000 y USB-VICC PARALELO 2003.
Nota: 1/ De acuerdo a la encuesta conducida por Gladis Villarroel (2001: pp.155-157), para el año 1993, los
resultados indicaban la existencia tanto de tendencias autoritarias y militaristas en el venezolano, cuanto de
orientaciones democráticas. La opinión del país estaba dividida entre dos tendencias resultantes: 49% progolpistas y
42% antigolpistas. Por otra parte, los resultados permitían afirmar la existencia de tres orientaciones de naturaleza
autoritaria, de acuerdo a la caracterización de los grupos de individuos en relación con las variables procesadas. La
primera, con veinte por ciento (20%), sería una orientación claramente antidemocrática y autoritaria: progolpistas
por principio con un fuerte contenido normativo y francamente hostiles a la democracia; la segunda, con diecinueve por
ciento (19%), que ve a las fuerzas armadas como un poder social, aunque es también hostil a la democracia y al
gobierno y, la tercera estaría representada por una orientación de carácter más coyuntural: progolpistas circunstanciales
con un nueve por ciento (9%).
2/ Un ocho por ciento (8%) de los venezolanos es igual o da lo mismo un régimen democrático que uno no
democrático y para un cinco por ciento (5%), en algunas circunstancias, un gobierno no democrático puede ser
preferible a uno democrático. Esto implica que para un trece por ciento (13%) de los venezolanos la democracia no es la
forma preferible de gobierno .
Cifras procesadas por Carlos Guzmán Cárdenas y Tulio Hernández (2004) a partir de los estudios
comparativos realizados por Valia Pereira Almao (2000 y 2004).

Para confirmar la preferencia democrática del venezolano, podemos evaluar los


efectos de la “actitud ante la democracia” sobre la decisión de voto en la elecciones de
1998 utilizando la encuesta nacional Redpol9844. Ante la pregunta: “Y que prefiere
usted, ¿una democracia como la que tenemos o una dictadura?; el 79.2% señaló que
la democracia. El 20.8% respondió “depende”, “una dictadura” o “ninguna de las dos”.

44
Encuesta Redpol 98 promovida por un grupo de investigadores de la Universidad Simón Bolívar, el
Instituto de Estudios Políticos y el CENDES de la Universidad Central de Venezuela, el IESA y el Instituto
de Estudios y Derecho Público de La Universidad del Zulia, agrupados en la Red Universitaria de Cultura
Política (REDPOL). El trabajo de campo fue realizado por la empresa Datos C. A., entre el 13 y 27de
noviembre de 1998, a una muestra nacional de 1500 personas.

35
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

Lo interesante de estos resultados es que se dan en un contexto electoral45 donde el


público asociaba a Hugo Chávez con la izquierda, políticamente hablando. Igualmente,
era considerado como un candidato sin ataduras partidistas, lo cual es bastante lógico,
ya que su discurso y actuaciones electorales contienen fuertes críticas al status quo y a
los partidos en general; asimismo, por su participación en el intento de golpe de estado
del 4-F se encontraba necesariamente relacionado con la idea de subversión, la cual
es a su vez vinculada con las tendencias ideológicas de izquierda.

GRÁFICO N° 2
LA DEMOCRACIA NO ES LA FORMA PREFERIBLE DE GOBIERNO.
Evolución 1973-2004.

45% 39%
40%
34%
35%
30%
23%
25% 20% 21%

20% 14%
13% 13% 13% 13%
15%
7%
10%
5%
0%
IEPDP 1993

REDPOL 98

PARALELO 2003
IIDH 1994
BATOBA1983

FPA 1995
UCV/CONICIT1993
BAYLORA 1973

COSAR 1998
EMV 95-96

EMV 2000
La democracia no es la forma preferida de gobierno. En %.

Cifras procesadas por Carlos Guzmán Cárdenas y Tulio Hernández. PNUD 2004.

En consecuencia, en el caso venezolano, nos apunta José Molina Vega46, que

“...el elevado nivel de preferencia democrática ha sido un factor importante para que el
cambio político que se ha producido a partir de 1993, transcurriera sin un retroceso a la
dictadura. Por una parte, ha contribuido a fortalecer los sectores democráticos dentro de las
fuerzas de cambio. Por la otra, ha desalentado la ruptura pública y abierta con la democracia
tanto por parte de los sectores no demócratas de la oposición, como del gobierno. Parece

45
En 1998, Hugo Chávez (MVR), con alrededor de la tercera parte del total de opiniones, se colocaba
como el candidato con mayor opción de triunfo. Irene Sáez ( IRENE) figuraba en segundo lugar, con poco
más de la cuarta parte. Por su parte, Henrique Salas Rômer (PROYECTO VENEZUELA) y Claudio
Fermín aparecían, respectivamente, en tercer y cuarto lugar. En quinto lugar se ubicaba Luis Alfaro Ucero
(AD).
46
Véase, MOLINA VEGA, José E. (2001) “El Sistema de partidos venezolano: De la partidocracia al
personalismo y la inestabilidad. La des-institucionalización y sus consecuencias”. Presentación en la
Conferencia de la Latin American Studies Association, Washington DC, Septiembre 6-8, 2001. p. 21.

36
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

probable que de encontrar un clima de opinión favorable algunos grupos tanto del gobierno
como de la oposición no tendrían ningún prurito en intentar instaurar un régimen de fuerza. Sin
embargo, ese clima de opinión favorable al desmantelamiento de las libertades políticas no se
ha producido. Ello se debe en buena medida a la cultura democrática forjada en décadas
anteriores”.

GRÁFICO N° 3
PREFERENCIA DE LA DEMOCRACIA EN VENEZUELA.
Evolución 1973-2004.
100% 86% 93%
87% 87% 87%
90% 77% 79% 79%
80%
66%
70% 60%

60%
43%
50%
39%
40% 34%
30% 23%
20% 21%
20% 13% 13% 14% 13% 13%
7%
10%
0%
IEPDP 1993

REDPOL 98

PARALELO 2003
IIDH 1994
BATOBA1983

FPA 1995
UCV/CONICIT1993
BAYLORA 1973

COSAR 1998
EMV 95-96

EMV 2000
Forma preferida de gobierno No es la preferida de gobierno

Cifras procesadas por Carlos Guzmán Cárdenas y Tulio Hernández. PNUD 2004.

No obstante, si bien una sólida mayoría de venezolanos apoyan la democracia


y aparentemente no gravitarían una salida no sistémica de corte militar, no podemos
obviar que históricamente la alternativa de una salida militar a los conflictos siempre ha
estado presente en la visión y las representaciones del venezolano acerca del orden
político. En 1973 (BALOYRA73), cuando pocos pensaban en la posibilidad de un golpe
militar en Venezuela, algo más de la mitad de los entrevistados (51%) creían que, en
ciertas ocasiones, se justificaba un golpe de Estado, independientemente de su
posicionamiento ideológico: izquierda (55%), centro (56%) y derecha (55%).

En 1993, con la experiencia de dos intentos fallidos de golpe militar, solo el


veinticinco por ciento (25%) de los entrevistados autoposicionados en la derecha
compartían esta idea, comparado con el cuarenta y cinco por ciento (45%) de los
posicionados en la izquierda (IEPDP93 administrada por DOXA) y 32% ubicados en el
centro. Esto es consistente con la circunstancia de que la aprobación de los golpes de
1992 fue tres veces mayor en la izquierda (35%) que en la derecha (12%). La posición
de la izquierda en cuanto a golpes militares quedó matizada, en 1993, por su visión
menos condenatoria de los golpes específicos de 1992. Vale la pena indicar que por
Hugo Chávez votaron casi todos los “no demócratas” (85%), y una minoría de

37
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

“demócratas” (38%); pero nunca hubiera ganado sin el voto de éstos últimos que
representaron el 62% de su votación. En ese sentido, una de los éxitos de la campaña
de Chávez fue convencer a un número suficiente de demócratas de que no era un
peligro para la democracia (MOLINA VEGA, José E. 2000: p.11). En el caso de las
encuestas realizadas por la Corporación LATINOBAROMETRO, desde 1995 hasta el
2004, existe una actitud política favorable en Venezuela hacia la forma de gobierno
democrático.

CUADRO N° 8
APOYO (PREFERENCIA) A LA DEMOCRACIA EN VENEZUELA.
Evolución 1995- 2004.
P. ¿Con cuál de las siguientes frases está Ud. más de acuerdo? La democracia es preferible a cualquier
otra forma de gobierno. En algunas circunstancias, un gobierno autoritario puede ser preferible a uno
democrático. A la gente como uno, nos da lo mismo un régimen democrático que uno no democrático.
*Aquí sólo ‘La democracia es preferible a cualquier otra forma de gobierno’

1999-
PREGUNTA AÑOS 1995 1996 1997 1998 2001 2002 2003 2004
2000
La Venezuela 60% 62% 64% 60% 61% 57% 73% 67% 74%
democracia n= 1.200 1.500 1.200 1.200 1.200 1.200 1.200 1.200 1200
es preferible América
a cualquier 61% 61% 62% 62% 60% 48% 56% 53% 53%
Latina
otra forma
de gobierno.. n= 9.077 18.717 17.767 17.907 18.135 18.135 18.522 18.658 19.605
Fuentes: Encuestas Latinobarómetro 1995 - 2004. Corporación Latinobarómetro.
Cifras procesadas por Carlos Guzmán Cárdenas y Tulio Hernández. PNUD 2004.

GRÁFICO N° 4
APOYO (PREFERENCIA) A LA DEMOCRACIA EN VENEZUELA Y AMÉRICA LATINA.
Evolución 1995- 2004.

80%
73% 74%
67%
70%
64% 62% 61%
61% 62%
57%
60% 61% 62%
60% 60% 60%
56%
50% 53% 53%
48%

40%

30%

20%

10%

0%
1995 1996 1997 1998 1999-2000 2001 2002 2003 2004

VENEZUELA. EN %. AMERICA LATINA. EN %.

Fuentes: Encuestas Latinobarómetro 1995 - 2004. Corporación Latinobarómetro.


Cifras procesadas por Carlos Guzmán Cárdenas y Tulio Hernández. PNUD 2004.

38
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

CUADRO N° 9
ENCUESTAS LATINOBAROMETRO
APOYO (PREFERENCIA) A LA DEMOCRACIA EN VENEZUELA. EVOLUCIÓN 1995 - 2004.
P. ¿Con cuál de las siguientes frases está Ud. más de acuerdo?

PREGUNTAS AÑOS 1995 1/ 2004 2004-1995


Venezuela 60% 74%
La democracia es preferible 14
n= 1.200 1.200
a cualquier otra forma
de gobierno... América Latina 61% 53%
-8
n= 9.077 19.605
En algunas circunstancias, Venezuela 21% 11%
-10
un gobierno autoritario n= 1.200 1.200
puede ser preferible a uno América Latina 17% 15%
democrático... -2
n= 9.077 19.605
A la gente como uno, nos Venezuela 13% 12%
-1
da lo mismo un régimen n= 1.200 1.200
democrático que América Latina 16% 21%
uno no democrático... 5
n= 9.077 19.605
Fuentes: Encuestas Latinobarómetro 1995 - 2004. Corporación Latinobarómetro.
Cifras procesadas por Carlos Guzmán Cárdenas y Tulio Hernández. PNUD 2004.
Nota: 1/ El estudio comienza en 1995 con 8 países, Argentina, Brasil, Chile, México, Paraguay, Perú,
Uruguay, Venezuela, se expande a 17 países en 1996, y a 18 en 2004, incluyendo el único país de habla hispana que
faltaba fuera de Cuba, la República Dominicana.

CUADRO N° 10
ENCUESTAS USB-VICC 2003 Y LATINOBAROMETRO 2004
APOYO (PREFERENCIA) A LA DEMOCRACIA EN VENEZUELA.
Años 2003- 2004.

USB-VICC LATINOBAROMETRO
PREGUNTAS PARALELO 2003 VENEZUELA 2004
n= 1.200 n= 1.200
La democracia es preferible a cualquier otra forma
de gobierno...
53 % 74%
En algunas circunstancias, un gobierno autoritario ( no
democrático) puede ser preferible a uno democrático...
5% 11%
A la gente como uno, nos da lo mismo un régimen
democrático que uno no democrático...
8% 12%
Fuentes: Encuesta Latinobarómetro 2004: n= 19.605. Corporación Latinobarómetro. PARALELO 2003.
Cifras procesadas por Carlos Guzmán Cárdenas y Tulio Hernández. PNUD 2004.

El tal sentido, el apoyo a la democracia es con el reconocimiento de que el


régimen de gobierno tiene dificultades. Como veremos más adelante el mismo
fenómeno se repite con respecto a la satisfacción con la democracia. En cuanto a la
satisfacción con el funcionamiento de la democracia (SFD), actualmente existe un
debate en la literatura sobre la ambigüedad del significado de esta variable, y su
validez como medida (GONZÁLEZ FUENTES, Sonia. 2003: p.20). Aunque se reconoce
la ambigüedad de dicha variable, se admite como medida de la evaluación que los
ciudadanos hacen de la eficacia de la democracia. Un argumento a favor de esta
solución, es que, mientras el porcentaje de aquellos que están poco o nada satisfecho
con el funcionamiento de la democracia ha crecido a lo largo del periodo estudiado, el
grupo de los que prefieren la democracia se ha mantenido estable en el mismo
periodo.

39
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

Por otra parte si SFD realmente está midiendo la evaluación que hacen los
ciudadanos del funcionamiento real de la democracia, dicho indicador debería estar
asociado con otras variables que también miden la eficacia del sistema, como es el
caso de la confianza en las instituciones políticas.

GRÁFICO N° 5
ENCUESTAS USB-VICC 2003 Y LATINOBAROMETRO 2004
APOYO (PREFERENCIA) A LA DEMOCRACIA EN VENEZUELA.
Años 2003- 2004.

12%

LATINOBARÓMETRO 11%
VZLA 2004 n=1200
74%

8%
USB-VICC PARALELO 2003 5%
n=1200
53%

0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80%

La democracia es preferible En algunas circunstancias un gobierno autoritario Nos da lo mismo

Fuentes: Encuesta Latinobarómetro 2004. Corporación Latinobarómetro. USB- VICC PARALELO 2003:
Cifras procesadas por Carlos Guzmán Cárdenas y Tulio Hernández. PNUD 2004.

2do. Hallazgo. El autoritarismo no es la orientación con más peso en las


representaciones sociales del venezolano.
El índice de percepción democrática combina los niveles de apoyo con los
niveles de satisfacción permitiendo ordenar a los países en su actitud promedio hacia
la democracia. Existe una legitimidad de la democracia como sistema y a la vez una
insatisfacción con su eficacia en el funcionamiento. Esto no quiere decir que la gente
sea indiferente a los peligros que puedan presentarse. La gente es partidaria de
mantener el orden pluralista, aún cuando considere que tiene muchos defectos. Según
las encuestas LATINOBARÓMETRO 1996-2003 no existe base alguna para afirmar
que hay apoyo mayoritario a un sistema autoritario. Demuestran que la democracia es
el único sistema de gobierno que los habitantes prefieren. Más que el apoyo al sistema
autoritario compite con la democracia la indiferencia hacia el tipo de régimen
democrático que se interpreta como una forma de protesta.

40
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

GRÁFICO N° 6
ENCUESTAS LATINOBAROMETRO
ÍNDICE DE PERCEPCIÓN DEMOCRÁTICA EN VENEZUELA: APOYO Y
SATISFACCIÓN
Evolución 1995- 2003

60% 56%
53% 52% 52%
50% 49%
50% 46%

40%

30%

20%

10%

0%
1996 1997 1998 1999-2000 2001 2002 2003

VENEZUELA. EN %.

AÑOS 1996 1997 1998 1999-2000 2001 2002 2003


PORC 46% 50% 53% 52% 49% 56% 52%
n= 1.500 1.200 1.200 1.200 1.200 1.200 1.200

Fuentes: Encuestas Latinobarómetro 1995 - 2003. Corporación Latinobarómetro.


Cifras procesadas por Carlos Guzmán Cárdenas y Tulio Hernández. PNUD 2004.
Nota: (..) Información no disponible.

Los venezolanos creen firmemente en la democracia como el mejor sistema


político posible,47 aunque una gran mayoría está insatisfecha con la labor del gobierno
(86%) y sostienen que el país es manejado por un número pequeño de grupos
poderosos que sólo velan por sus propios intereses, en lugar de ser gobernado para el
beneficio de todos (WELSCH, Friedrich: 1997). La demanda de mano dura, el orden y
el autoritarismo social va acompañada de la sospecha que los países están
gobernados para el beneficio de intereses poderosos y no para todo el pueblo. Este
sentimiento es mayoritario en todos los países de la región, habiendo diferencias
importantes.

47
En la Encuesta LATINOBARÓMETRO 1997 se preguntó, ¿cuán democrático es Venezuela? Los
países de la región que participaron en esta medición, evalúan a Venezuela con una escala de 6,3. El
rango abarcó desde “1" (que país no es democrático) hasta el “10" (que país es totalmente democrático).
Como lo han señalado Welsch y Carrasquero (1996) la democracia como sistema de gobierno es preferido
-tanto ayer como hoy- por la mayoría de los venezolanos. Para 1996 un 86% opinó que prefería a
democracia como forma de gobierno, por sobre cualquier otro sistema político. Este valor aumentó, según
el Estudio Mundial de Valores 2000, ubicándose en 93%.

41
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

3er. Hallazgo. Los datos aportan un cambio en las representaciones


políticas del venezolano, una valoración positiva a propósito “de ser gobernados
para el bien del pueblo”.
Los trabajos aquí analizados desde BAYLORA 1973 hasta
LATINOBARÓMETRO 2004 sugieren que la legitimidad del régimen democrático de
Venezuela no depende tanto de los valores de los ciudadanos y la evaluación que
éstos hacen de su efectividad, sino que este régimen es valorizado en sí mismo,
independientemente de creencias democráticas más específicas. Ante la pregunta:
¿diría usted que el país está gobernado por unos cuantos intereses poderosos en su
propio beneficio, o que está gobernado para el bien de todo el pueblo? la
transformación que ha producido el gobierno de Chávez en la cultura política
venezolana se evidencia en que Venezuela es el país en América Latina que menos
cree (51%) que esta gobernado para el beneficio de los poderosos, y más cree que el
país está gobernado para el bien del pueblo. Esa es la base del apoyo que tiene
Chávez y el importante impacto cultural que ha producido. Esta variable no se
relaciona con la variable de democracia, ya que países que apoyan tan
mayoritariamente la democracia, una gran mayoría dice que está gobernado para los
poderosos (LATINOBARÓMETRO 2004: p.17).

De manera que, la cultura política del venezolano aparece atravesada por


contradicciones; tensiones que estructuran el imaginario político y el propio
funcionamiento de la democracia, como se aprecia en el cuadro siguiente.

CUADRO N° 11
ENCUESTA LATINOBAROMETRO 2004
RESUMEN DE LAS ACTITUDES SOBRE LA DEMOCRACIA EN VENEZUELA.
Año 2004.

VENEZUELA AMERICA LATINA


PREGUNTAS
n=1.200 n= 19.605
En ninguna circunstancia apoyaría un Gobierno Militar 71 % 63%
Un Gobierno militar puede solucionar menos cosas que uno
Democrático
70% 59%
Un poco de mano dura del gobierno no viene mal al país 53% 64%
No me importaría un Gobierno no Democrático en el poder si
resuelve los problemas económicos
48% 55%
No me importaría que las Empresas Privadas se hicieran
cargo del país si pueden solucionar los problemas 44% 47%
económicos
A la gente como uno, nos da
lo mismo un régimen democrático que 12% 21%
uno no democrático
En algunas circunstancias,
un gobierno autoritario 11% 15%
puede ser preferible a uno democrático
El país esta gobernado por unos cuantos intereses poderosos
en su propio beneficio
51% 71%
La democracia puede tener problemas pero es el mejor
sistema de gobierno
83% 71%
La democracia es el único sistema con que el país puede
llegar a ser desarrollado
86% 72%
Fuentes: Encuesta Latinobarómetro 2004: n= 19.605. Corporación Latinobarómetro.

42
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

2.1.1.3. REPRESENTACIONES SOBRE LA DEMOCRACIA: REGLAS DE LA


DEMOCRACIA.

Las reglas de operación de la democracia expresan una síntesis de acuerdos


aceptados que permiten encontrar un sentido de orden en un contexto en el que
conviven ideas e intereses políticos diversos. En el ámbito civil, las normas y los
instrumentos adecuados para la expresión de las ideas y los intereses políticos se
traducen en las reglas del consenso y de la legalidad. En la esfera política, la
capacidad de los miembros de una comunidad para manifestar sus preferencias ha
dado origen a las reglas de la competencia, de la mayoría, de la minoría y de la
alternancia. En el terreno social, el derecho de cada persona a participar en la
definición del rumbo de la vida pública conduce a las reglas de la responsabilidad y del
control (DÁVILA, Julia Flores y Yolanda MEYENBERG. 2000: p.9).

En el caso de Venezuela, encontramos que existe una concepción de


democracia que subraya la importancia y/o necesidad de los consensos48 entre
intereses y sectores distintos, para la toma de decisiones, al lado de otra que parece
enfatizar la necesidad que el gobierno asuma “ejecutivamente” las decisiones que se
consideran necesarias, incluso recurriendo a prácticas coercitivas, por encima de la
búsqueda de consensos y transacciones (OROPEZA ZAMBRANO, Ángel Manuel:
2004).

1er. Hallazgo. En Venezuela predomina la regla del consenso. En tal


sentido, es importante destacar que en la última encuesta LATINOBAROMETRO
(2004: p.8) un sólido ochenta y tres por ciento (83%) de los venezolanos apoya a la
democracia como un sistema con problemas pero el mejor sistema, un ochenta y dos
por ciento (82%) como un sistema donde las cosas se resuelven por discusión y
acuerdos y, un ochenta y seis por ciento (86%) como el único sistema en el cual se
puede llegar a ser un país desarrollado. La discusión de los asuntos políticos, como un
elemento de la manera como funciona la democracia, no es totalmente consensuada
con un cuarenta y nueve por ciento (49%) de aceptación. En general encontramos
elementos básicos que constituyen los fundamentos de una cultura democrática sólida.

CUADRO N° 12
ENCUESTA LATINOBAROMETRO 2004
REGLAS SOBRE LA DEMOCRACIA EN VENEZUELA: DISCUSIÓN & ACUERDOS.
Año 2004.

VENEZUELA
PREGUNTAS
n=1.200
La democracia puede tener problemas, pero es el
mejor sistema de gobierno. Aquí sólo ‘Muy 83 %
de acuerdo’ más ‘De acuerdo’.

48
En la democracia las decisiones políticas deben ser aceptadas por todos, deben efectuarse con el
consentimiento del pueblo. El consenso significa el acuerdo entre los miembros de una comunidad social.
El consenso es el medio aceptado por la democracia para dirimir las diferencias entre los grupos que
intervienen en la definición de la esfera de la política. En él se sintetizan principios, valores y normas que
sentarán las bases para concretar los fines y los medios de acción de una comunidad política. El consenso
se difunde a través de mecanismos para la selección de líderes y para la representación de intereses, y
opera a partir de la definición de los procedimientos para la toma de decisiones.

43
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

La democracia es una forma de gobierno donde las


cosas se resuelven por discusión y acuerdos. Aquí 82%
sólo ‘Muy de acuerdo’ más ‘De acuerdo’.
La democracia es el único sistema con el que (país)
puede llegar a ser desarrollado . Aquí 86%
sólo ‘Muy de acuerdo’ más ‘De acuerdo’.
Hay gente que dice que discutir los asuntos políticos
públicamente más bien favorece la democracia, otra
gente dice que la discusión de los asuntos políticos
públicamente perjudica la democracia. ¿Con cuál de 49%
las dos afirmaciones esta Ud. más de acuerdo? Aquí
‘Discutir los asuntos políticos públicamente más bien
favorece la democracia’.

Fuentes: Encuesta Latinobarómetro 2004: n= 19.605. Corporación Latinobarómetro.

2do. Hallazgo. ...pero también impera el ejercicio de la responsabilidad


dirigida que se traduce en la personalización del poder y la política.
De acuerdo con Ángel Manuel Oropeza Zambrano (2004: pp.10-11) existe un
claro predominio de los contenidos que hacen referencia a un locus externo de
control49 por sobre un locus de control interno, a lo largo de los dos períodos
considerados. Sobre este piso psicológico-actitudinal la predisposición a privilegiar en
ocasiones el orden por encima de la libertad, y a aceptar soluciones mesiánicas y
formulas simplistas para resolver los problemas es tan alto como evidente.

Opera un discurso político altamente emotivo, mesiánico y antipartido aunado al


elemento mediático por un lado, así como también por una posición netamente de
crítica y cuestionamiento de la institucionalidad tradicional que se ha posesionado en
los sectores desposeídos (RIVAS LEONE, José Antonio. 2002). No olvidemos que una
de las funciones de dicho discurso es la polarización de la gente con respecto a la
política establecida, así como también establecer una estrecha relación entre los
actores y el colectivo, de manera que aprovechando el desencanto hacia las
estructuras partidarias se trasladan las responsabilidades hacia agentes externos. Sin
embargo, a nuestro parecer, confundir esto con una demanda de gobiernos militares es
no comprender la cultura política del venezolano. El país reconoce la democracia como
la manera de desarrollarse, pero necesita progresar en la solución de sus problemas y
demandan un liderazgo fuerte que ofrezca orden.

Así tenemos que al explorar la relación de la disyuntiva participación versus


orden en relación con la preferencia por un determinado sistema político debemos
partir del hecho, de acuerdo a los resultados de la encuesta USB-VICC Paralelo 2003,
que el ochenta y siete por ciento (87%) de los venezolanos se ubica en la categoría

49
Según la comparación longitudinal (1973-1996) de los resultados arrojados en los estudios BAYLORA
1973, BAYLORA/TORRES 1983, CARRASQUERO 1992, DATOS 1993, LUZ 1993, CONCIENCIA 21
1994, LATINOBARÓMETRO 1995, LATINOBARÓMETRO 1996 y ESTUDIO MUNDIAL DE VALORES
1996, realizada por Friedrich Welsch (1997), en términos de las reglas de operación democráticas:
consenso, control y responsabilidad, el 78% de los venezolanos se inclinaba a favorecer un gobierno de
“mano de dura”. Por otra parte, en el Estudio Mundial de Valores 2000, ante la pregunta sobre ¿cuánta
libertad siente que tiene para elegir y controlar?, 40% de los encuestados en el año 2000 dijo tener
mucha; este valor fue 5 puntos porcentuales menor que el de 1996. Y sobre ¿cuál es la responsabilidad
más importante del gobierno? el 51% respondió que era la de mantener el orden (48% en 1996) y 49%
respetar la libertad (52% en 1996).

44
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

según la cual la democracia es preferible a cualquier otra forma de gobierno,


independientemente de cual sea su preferencia respecto a un estado que promueva el
orden o la participación. Esta población se distribuye mayoritariamente hacia aquellos
que prefieren a un estado que mantenga el orden, sin promover ningún tipo de
participación, organización y movilización de los ciudadanos (VARGAS CACIQUE,
Adolfo Enrique y Zaira Josefina REVERÓN ESCOBAR. 2004: p.143).

Otras reglas son interesantes de estudiar para evaluar las representaciones


sobre la democracia en Venezuela. En el año 1998 la encuesta LATINOBAROMETRO
incluyó el tema del fraude social50 y pago de impuestos. Para el caso de Venezuela, el
sesenta y dos por ciento (62%) de las personas entrevistadas, estimaban que en
comparación con hace cinco años, los comportamientos transgresores de las normas
sociales que pueden ser catalogados como fraude social, han tendido más bien a
aumentar. De igual modo, el cuarenta y ocho por ciento (48%) encontraban que era
“muy posible” que se descubriera en Venezuela a una persona que cometió algún acto
ilegal51. Por otra parte, el treinta y nueve por ciento (39%) de la población venezolana
encuestada consideraban que pagan debidamente sus impuestos. Independiente de la
respuesta anterior, las razones por las que la gente dejan de pagar impuestos son:
59% falta de honradez, 47% porque hay corrupción, 42% falta de conciencia ciudadana
y 26% son muy altos.

3er. Hallazgo. La corrupción es lo peor de la democracia en Venezuela.


Al solicitársele a los entrevistados de la Encuesta Nacional REDPOL98 la
opinión sobre lo peor de la democracia (pregunta abierta), estos aludieron la corrupción
en un 46%, el veintiocho por ciento (28%) se refirió a la ineficacia social y funcional del
Estado (pobreza, desatención social, inapropiada y deficiente administración) y 13% a
la delincuencia, entre otras variadas y minoritarias alternativas. Lo cual viene a reforzar
la idea de la necesidad de cambios que hoy prevalece en la población.

En la Encuesta LATINOBAROMETRO 1996, el noventa y tres por ciento (93%)


de los entrevistados en Venezuela, consideraban que la corrupción había aumentado
“mucho” en los últimos doce meses y, ochenta y tres (83%) consideraban que se
trataba de un problema “muy serio”. Según el Estudio de Opinión Nacional Julio 2001,
realizado por Estudios y Organización Eugenio ESCUELA, en materia de corrupción un
59.78% está convencido de que el presidente Chávez no protegerá a los corruptos
pero el 42.89% piensa que la corrupción es actualmente igual que el gobiernos
anteriores. Un 40.67% considera que el Gobierno de Chávez es corrupto y 25.56% que

50
Se denomina Fraude Social a todos aquellos comportamientos que son transgresores de las normas
sociales, pero que son aceptados tácitamente por todos. De esta manera se llega a la situación de que si
bien existen normas que son socialmente aceptadas y conocidas como tales, existe en la sociedad un
ambiente favorable a justificar en algunos casos, la violación a la norma, lo cual no sería vista desde el
punto de vista moral como una infracción, sino que simplemente se corre la frontera de lo bueno y de lo
malo. Por esto el nombre de fraude social se debe a que la sociedad reconoce la norma, pero a su vez es
esta misma la que crea el ambiente para establecer resquicios a la norma.
51
“Regla de la legalidad. Al establecerse acuerdos comunes sobre cómo se deben tomar las decisiones
políticas, se evita que las opiniones y los intereses se expresen de manera violenta. De estos acuerdos,
convenidos de manera pacífica por la mayoría, nacen las leyes. Así, la regla de la legalidad significaría no
sólo la síntesis de todas las reglas que hacen a la democracia, sino la condición indispensable para su
consolidación en el país, y así es vista por la mayoría de los ciudadanos (DÁVILA, Julia Flores y Yolanda
MEYENBERG. 2000: p.32)”.

45
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

existe un plan de algunos medios de comunicación para tratar de presentar al gobierno


del presidente Hugo Chávez como corrupto.

Para la encuesta LATINOBAROMETRO 2003 se estima que en Venezuela el


veintidós por ciento (22%) de la población cree que se ha progresado en reducir la
corrupción52 en las Instituciones del Estado en comparación a los últimos dos años.
Otras cifras como la encuesta realiza por la Empresa Félix Seijas en junio de 2003
apuntan a señalar que hay más corrupción en el gobierno de Chávez (59.8%), hay
menos corrupción (27%), NS/NR (13.3%).

Por otra parte, la disyuntiva entre el respeto a los intereses de las mayorías y
minorías es importante sólo para el uno por ciento (1%) de los venezolanos (VARGAS
CACIQUE, Adolfo Enrique y Zaira Josefina REVERÓN ESCOBAR. 2004: p.137).

Destaca en los estudios evaluados el estado y el gobierno como único


responsable. Ante la pregunta: ¿A quién le atribuye fundamentalmente la culpa de los
problemas del país?, los venezolanos respondieron al Presidente Chávez y el gobierno
nacional (49.7%), la oposición (14.6%), la inestabilidad política (7.8%),
FEDECÁMARAS y CTV (7.7%), al pueblo (4.8%), a los gobiernos anteriores (3.2%), los
partidos políticos (3.0%) y entre otros NS/NR (4.4%), según cifras de la encuesta
Empresa Félix Seijas junio de 2003. Asimismo, la proposición “El Estado y el gobierno
se responsabilice de solucionar los problemas”, representan la característica más
importante sólo para el doce por ciento (12%) de los venezolanos (VARGAS
CACIQUE, Adolfo Enrique y Zaira Josefina REVERÓN ESCOBAR. 2004: p.137).

2.1.1.4. SATISFACCIÓN CON LA DEMOCRACIA: LA DEMOCRACIA


“VIVIDA”.

La insatisfacción con la manera como funciona la democracia en Venezuela se


explica en parte porque otros indicadores muestran que la gente está convencida que
quedan cosas por hacer para que haya democracia. Existe un muy alto grado de
adhesión al orden pluralista, aún cuando ello no se exprese en la satisfacción y en las
altas expectativas económicas que ejercen una alta presión sobre el sistema.

1er. Hallazgo. El nivel de satisfacción con la democracia venezolana es


escaso.
En 1995, según los resultados de la encuesta sobre “Cultura Democrática en
Venezuela”53, cuyo análisis estuvo a cargo de Roberto Zapata, especialista de la
empresa Consultores 21, sólo uno de cada cuatro entrevistados decía estar satisfecho
(“muy” o “algo” satisfecho) con la democracia, tal y como está en el país; pero 3 de
cada cuatro, por el contrario, están insatisfechos (“algo” o “ muy” insatisfechos).
Contrastan los extremos: la gran diferencia entre los “muy satisfechos” (4%) y los “muy
insatisfechos” (30%). También la diferencia entre los “algo satisfechos” (20%) y los

52
Encontramos una clara relación entre corrupción y confianza, mientras más se cree que se ha avanzado
en la lucha contra la corrupción, más confianza en instituciones se tiene. Esta relación que parece obvia,
se comprueba de manera muy potente en términos estadísticos, implicando que la lucha contra la
corrupción es un camino eficiente de producir mayores niveles de igualdad y confianza.
53
FUNDACIÓN PENSAMIENTO Y ACCIÓN (1996) “Cultura Democrática en Venezuela”. Op. Cit., p. 23.

46
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

“algo insatisfechos” (41%). De tal manera, que el nivel de la satisfacción con la


democracia y/o con el sistema político en general es una manera parcial de
aproximarnos a una descripción de la legitimidad de la democracia. Pero en el 2003,
los niveles de insatisfacción se reducen según los datos aportados por la encuesta
USB-VICC Paralelo 2003: el cincuenta y siete por ciento (57%) de los venezolanos
están no muy satisfechos o nada satisfechos con el funcionamiento de la democracia y
cuarenta y siete por ciento (47%) de venezolanos si están muy satisfechos o algo
satisfechos.

CUADRO N° 13
ENCUESTAS FPA 1995 Y USB-VICC 2003
NIVEL DE SATISFACCIÓN CON LA DEMOCRACIA VENEZOLANA
Años 1995- 2004.
FUNDACIÓN
PENSAMIENTO Y
USB-VICC
NIVEL DE SATISFACCIÓN CON EL FUNCIONAMIENTO ACCIÓN (FPA). 1995
PARALELO 2003
DE LA DEMOCRACIA CONSULTORES 21
n= 1.200
S.A.
n=700
Muy satisfechos o algo satisfechos con el
24 % 47%
funcionamiento de la democracia
Algo insatisfechos (no muy satisfechos); muy
insatisfechos (nada satisfechos) con el 75% 57%
funcionamiento de la democracia en Venezuela

GRÁFICO N° 7
ENCUESTAS FPA 1995 Y USB-VICC 2003
NIVEL DE SATISFACCIÓN CON LA DEMOCRACIA VENEZOLANA. Años 1995- 2004.

80%
75%
70%

60%
57%
50%
47%
40%

30%

20% 24%

10%

0%
FPA 1995 CONSULTORES 21 S.A. n=700 USB-VICC PARALELO 2003 n= 1200
Muy satisfechos o algo satisfechos en %.
Algo insatisfechos y muy insatisfechos en %
Fuentes: Encuesta Fundación Pensamiento y Acción (FPA) 1995. USB-VICC PARALELO 2003.
Cifras procesadas por Carlos Guzmán Cárdenas y Tulio Hernández. PNUD 2004.

47
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

La insatisfacción viene dada, de manera general, porque los aspectos negativos


que se ven y sufren en esta democracia son más y mayores que los positivos o porque
aquellos positivos que se le reconocen no compensan la presencia de los problemas
que se padecen. En una batería de ocho (8) preguntas sobre la democracia, con
afirmaciones positivas y negativas, los principales hallazgos de la encuesta
LATINOBAROMETRO 2003 para Venezuela, fueron:

CUADRO N° 14
ENCUESTA LATINOBAROMETRO 2003
ACTITUDES POSITIVAS Y NEGATIVAS SOBRE LA DEMOCRACIA EN VENEZUELA.
Año 2003.

Afirmaciones Positivas sobre la democracia:


• La democracia es el único sistema con el que país puede llegar a ser un país
desarrollado (64%)
• La democracia puede tener problemas pero es el mejor sistema de gobierno
(64%)
• Prefiero la democracia a un líder que tenga todo el poder sin el control de las
leyes. (59%)
• Aunque tengamos un gobierno de mano dura este no podrá solucionar
nuestros problemas (50%)
• En una democracia en general el sistema económico funciona bien (50%).
El 65% de la población están “muy de acuerdo” y “de acuerdo” que la
democracia es el mejor sistema de gobierno, sobre un promedio para
Latinoamérica de 64%.
Afirmaciones Negativas sobre la democracia:
• Mas que partidos políticos y congreso lo que nos hace falta es un líder
decidido que ponga a resolver los problemas (69%)
• No me importaría que un gobierno no democrático llegara al poder si pudiera
resolver los problemas económicos. (52%)
• Le daría un cheque en blanco a un líder salvador que resuelva los problemas
(15%)
• El 49% de la población venezolana están “muy de acuerdo” y “de acuerdo”
con la afirmación “No me importaría que un gobierno democrático llegara al
poder si pudiera resolver los problemas económicos” sobre un promedio
regional de 52% para Latinoamérica.

De igual modo es importante destacar que, el indicador de satisfacción con el


funcionamiento de la democracia (SFD) nos permite evaluar el grado de preferencia y
apoyo al sistema porque, a mayor y más persistente insatisfacción con la democracia
que tenemos, mayor duda sobre si este sistema es preferible a cualquier otro tipo de
gobierno. Por supuesto, reiteramos que no es una relación directamente proporcional y
que no obra así en la mayoría de los casos. En Venezuela, como lo hemos dicho
anteriormente, seguimos creyendo en el sistema a pesar de los niveles de
insatisfacción. En la encuesta FPA 1995 de Consultores 21, encontramos que treinta
por ciento (30%) de los venezolanos que constituyen el grupo de los “satisfechos” (24%
de la muestra total) y setenta por ciento (70%) de los insatisfechos (75% de la muestra
total) manifiestan que la democracia es preferible a cualquier otro sistema de gobierno.

48
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

Mientras que diecisiete por ciento (30%) de los venezolanos que constituyen el grupo
de los “satisfechos” (24% de la muestra total) y, ochenta y dos por ciento (70%) de los
insatisfechos (75% de la muestra total) manifiestan que un gobierno no democrático
puede ser preferible en alguna circunstancias; realmente un valor muy alto en
comparación al de quienes defienden la democracia como sistema, por encima de
cualquier alternativa en el grupo de los insatisfechos.

2do. Hallazgo. La democracia permite que se solucionen los problemas.


Pero la satisfacción no es la única manera de aproximarnos a una medición de
la legitimidad democrática, de la percepción de la democracia misma y por esa vía de
sus debilidades y fortalezas. AsÍ podemos observar que en las encuestas nacionales
realizadas en 1973, 1983 y 1990 (BAYLORA; BAYLORA/TORRES; TORRES) crecía
el número de ciudadanos que habían perdido la fe en la capacidad del sistema
democrático para resolver los problemas del país: BALOYRA 73 (27%), BATOBA 83
(32%), TORRES 1990 (49%). No obstante, dicha percepción cambia según la encuesta
USB-VICC Paralelo 2003 encontrándose que noventa y uno por ciento (91%) de los
venezolanos consideran que la democracia permite que se solucionen los problemas
que tenemos en Venezuela, el siete por ciento (7%) concibe que la democracia no
permite que se solucionen los problemas y apenas un dos por ciento (2%) declara que
“no sabe” ante esta disyuntiva (VARGAS CACIQUE, Adolfo Enrique y Zaira Josefina
REVERÓN ESCOBAR. 2004: pp.13-14).

3er. Hallazgo. Se favorece una democracia orientada al desarrollo


económico y con contenidos sociales.
De acuerdo a los resultados encontrados en la encuesta UCV / CONICIT
S12243 del año 1993 por Gladys Villarroel (2001) en las representaciones políticas del
venezolano la democracia tiene una marca economicista y desarrollista.

La característica más resaltante dentro de la configuración típica de la


representación social de la democracia, es la tendencia predominante a una
orientación cognitiva-actitudinal de democracia como “condición” o “democracia
sustantiva”, acompañada en menor grado de una concepción de democracia “método”
u “operativa”, pero limitada esta última básicamente a lo electoral, en desmedro de
otros aspectos formales importantes, como el control civil de las fuerzas armadas, la
tolerancia54 a la oposición, el respeto al poder legislativo, la transparencia de los
procesos electorales, las limitaciones civiles a las atribuciones y poder del presidente,
la representación proporcional de las minorías o la independencia de los poderes
públicos (OROPEZA ZAMBRANO, Ángel Manuel: 2004).

54
“La tolerancia es tal vez el componente más importante de la ilustración democrática, porque significa la
adhesión a una norma básica de la vida democrática que permite la libre expresión de las ideas y el
reconocimiento de las diferencias. La tolerancia política es la creencia en que todos los ciudadanos tienen
el derecho a expresar sus puntos de vista, independientemente de su contenido. (...) Como tal, la
tolerancia indica un compromiso fundamental a las reglas del juego democrático y, en este sentido, es una
de las características de la ciudadanía democrática, en donde un alto grado de tolerancia significa el
reconocimiento de la importancia de permitir a la comunidad política el derecho de expresar sus puntos de
vista y la aceptación de las diferencias. (...) No obstante, los cambios sociales afectan de manera
significativa, ya sea en forma positiva o negativa, a los niveles de tolerancia en una sociedad” (DÁVILA,
Julia Flores y Yolanda MEYENBERG. 2000: pp. 40-41).

49
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

En el caso de las encuestas realizadas por la Corporación


LATINOBAROMETRO, desde 1996 hasta el 2004, existe una legitimidad de la
democracia como sistema y a la vez una insatisfacción con su eficacia.

CUADRO N° 15
ENCUESTAS LATINOBARÓMETRO
NIVEL DE SATISFACCIÓN CON LA DEMOCRACIA EN VENEZUELA
Evolución 1996- 2004
P. En general, ¿Diría Ud. que está muy satisfecho, más bien satisfecho, no muy satisfecho o nada
satisfecho con el funcionamiento de la democracia en (país)?
*Aquí sólo ‘Muy satisfecho’ más ‘Más bien satisfecho’

NIVEL DE 1999-
AÑOS 1996 1997 1998 2001 2002 2003 2004
SATISFACCIÓN 2000
Venezuela 30% 35% 35% 55% 41% 40% 38% 42%
“Muy
n= 1.500 1.200 1.200 1.200 1.200 1.200 1.200 1200
satisfecho” y
“Más bien América
27% 41% 37% 37% 25% 32% 28% 29%
satisfecho” Latina
n= 18.717 17.767 17.907 18.135 18.135 18.522 18.658 19.605
Fuentes: Encuestas Latinobarómetro 1995 - 2004. Corporación Latinobarómetro.
Cifras procesadas por Carlos Guzmán Cárdenas y Tulio Hernández. PNUD 2004.

GRÁFICO N° 8
ENCUESTAS LATINOBARÓMETRO
SATISFACCIÓN CON LA DEMOCRACIA EN VENEZUELA
Evolución 1996- 2004

P. En general, ¿Diría Ud. que está muy satisfecho, más bien satisfecho, no muy satisfecho o nada
satisfecho con el funcionamiento de la democracia en (país)?
*Aquí sólo ‘Muy satisfecho’ más ‘Más bien satisfecho’

60%

55%
50%

41% 42%
40%
38%
40% 41% 35% 37%
35%

37% 32%
30% 27%
30% 28% 29%
25%
20%

10%

0%
1996 1997 1998 1999-2000 2001 2002 2003 2004

Muy satisfecho y más bien satisfecho. Venezuela en %. América Latin e %.

50
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

2.1.1.5. REPRESENTACIONES SOBRE EL PODER: LEGITIMIDAD55 Y


AUTORIDAD56.

1er. Hallazgo. La cultura política de los venezolanos no está representada


por una visión única.
Ciertamente existe una cultura política democrática al tiempo que existe una
cultura política antidemocrática y autoritaria. Ambas coexisten y podemos encontrar
evidencias de estas en una enorme variedad de elementos socioculturales y políticos
que son elementos claves para el funcionamiento del sistema político venezolano
(VARGAS CACIQUE, Adolfo Enrique y Zaira Josefina REVERÓN ESCOBAR. 2004:
p.137).

CUADRO N° 16
PREFERENCIA DEMOCRACIA / DEMANDA GOBIERNO MILITAR EN VENEZUELA
Evolución 1973-2004.

UCV
ESTUDIOS EMV COSAR REDPOL USB- LATINOB
BAYLORA BATOBA /CONICIT EMV
POR AÑOS / 1995- OCT. NOV. VICC VZLA
1973 1983 S12243 2000
PREFERENCIA 1996 1998 1998 2003 /2 2004
1993 /1
DEMOCRACIA
ANTIGOLPISTAS
66% 87% 43% 86% 79% 79% 94% 87% 71%
DICTADURA
GOLPE MILITAR 34% 13% 20% 25% 13% 21% 23% 13% 29%
PROGOLPISTAS
n= 1.521 1.789 1.338 1.200 1.500 1.500 1.200 1.200 1.200

Fuentes: La encuesta BALOYRA 73, BATOBA 83, UCV / CONICIT S12243, VALORES 1995-1996,
DEMOSCOPIO Venezuela 1998, REDPOL 98, VALORES 2000, MERCANALISIS Estudio Expreso de Opinión Pública
II, USB-VICCPARALELO 2003 y Latinobarómetro 2004.
Nota: 1/ De acuerdo a la encuesta conducida por Gladis Villarroel (2001: pp.155-157), para el año 1993, los
resultados indicaban la existencia tanto de tendencias autoritarias y militaristas en el venezolano, cuanto de
orientaciones democráticas. La opinión del país estaba dividida entre dos tendencias resultantes: 49% progolpistas y
43% antigolpistas. Por otra parte, los resultados permitían afirmar la existencia de tres orientaciones de naturaleza
autoritaria, de acuerdo a la caracterización de los grupos de individuos en relación con las variables procesadas. La
primera, con veinte por ciento (20%), sería una orientación claramente antidemocrática y autoritaria: progolpistas
por principio con un fuerte contenido normativo y francamente hostiles a la democracia; la segunda, con diecinueve por
ciento (19%), que ve a las fuerzas armadas como un poder social, aunque es también hostil a la democracia y al
gobierno y, la tercera estaría representada por una orientación de carácter más coyuntural: progolpistas circunstanciales
con un nueve por ciento (9%). 2/ Para un ocho por ciento (8%) de los venezolanos es igual o da lo mismo un régimen
democrático que uno no democrático y para un cinco por ciento (5%), en algunas circunstancias, un gobierno no
democrático puede ser preferible a uno democrático. Esto implica que para un trece por ciento (13%) la democracia no
es la forma preferible de gobierno. Para un ochenta y siete por ciento (87%) la democracia es preferible a cualquier otra
forma de gobierno (VARGAS CACIQUE, Adolfo Enrique y Zaira Josefina REVERÓN ESCOBAR. 2004: p.20).
Cifras procesadas por Carlos Guzmán Cárdenas y Tulio Hernández. PNUD 2004.

En 1973 (BALOYRA 73), cuando pocos pensaban en la posibilidad de un golpe


militar en Venezuela, los datos disponibles por edad demuestran que los
55
Julia Flores Dávila y Yolanda Meyenberg, señalan que: “La legitimidad se refiere a los principios que
justifican la existencia del poder y especifican las condiciones de delegación de ese poder por la vía del
consentimiento de los ciudadanos. El punto de partida de la legitimidad es el consenso, el acuerdo entre
los miembros de una comunidad social. (...) En su versión más difundida, la legitimidad consiste en la idea
de que, una vez logrado el consenso y delegada la autoridad en aquellos capaces de mantenerlo, lo
importante es que la comunidad política crea en la legitimidad que la articula, esto es, que aquellos
envueltos en los acuerdos políticos crean que éstos deben ser como son” (2000: p. 52).
56
En Venezuela, las percepciones con respecto al vínculo legitimidad-autoridad oscilan entre una fuerte
adscripción a los parámetros que definen su plano normativo y la preferencia por un ejercicio firme de la
autoridad.

51
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

entrevistados, en ciertas ocasiones, justificaban un golpe de Estado. Por edad los


resultados eran: 18-24 (30%); 25-34 (34%) y 35-44 (43%). En 1993, los resultados
presentan descensos porcentuales que expresan apoyo al sistema político existente:
18-24 (24%, -6); 25-34 (27%, -6), 38-44 (20%, -10), 45-54 (24%, -10) y 55+ (20%, -
23).

En la contienda electoral de 1998 (DEMOSCOPIO Venezuela COSAR 1998) se


asomo en varias oportunidades la posibilidad de una participación de las FF.AA más
allá de lo establecido por la Constitución, por lo que estos datos resultan importantes al
momento de evaluar esa posibilidad. La alta creencia en las Fuerzas Armadas fue una
constante entre todos los géneros, edades, clases sociales y localidades geográficas,
pero esta confianza fue más intensa entre los pobladores de los centros rurales, los
integrantes de las clases sociales más bajas y los hombres. La desconfianza en los
grupos militares tuvo un mayor eco en las principales ciudades del país.

GRÁFICO N° 9
PREFERENCIA DEMOCRACIA / DEMANDA GOBIERNO MILITAR EN VENEZUELA
Evolución 1973-2004.

100% 94%
86% 87%
87%
90% 79% 79%

80% 71%
66%
70%

60%

50% 43%

40% 34%
29%
30% 25% 23%
20% 21%
20%
13% 13% 13%
10%

0%
REDPOL 98

PARALELO 2003
UCV/CONICIT S12243
BATOBA1983

EV 1995-1996
BAYLORA 1973

COSAR 1998

LATINOBAROMETRO
EMV 2000

VZLA2004
1993

DEMOCRACIA DICTADURA GOLPE MILITAR

Fuentes: La encuesta BALOYRA 73, BATOBA 83, UCV / CONICIT S12243, VALORES 1995-1996,
DEMOSCOPIO Venezuela 1998, REDPOL 98, VALORES 2000, MERCANALISIS Estudio Expreso de Opinión Pública
II, USB-VICCPARALELO 2003 y Latinobarómetro 2004.
Cifras procesadas por Carlos Guzmán Cárdenas y Tulio Hernández. PNUD 2004.

52
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

En el año 1998, considerando la fuerte crisis económica, política y social que


venía presentando el país, ocho de cada diez entrevistados cree que la democracia57
es el mejor sistema de gobierno (79%). La dictadura58 como una opción a la crisis sólo
tuvo el respaldo del 13%. La consideración de la dictadura como medida para
solucionar los problemas, fue ligeramente mayor entre los pobladores de centros
rurales y entre el estrato social E. (COSAR GRUPO COMUNICACIONAL:1998).

GRÁFICO N° 10
DEMOCRACIA Y DICTADURA.
LA PREFERENCIA DEMOCRÁTICA POR DEMOGRÁFICOS EN LAS ELECCIONES DE 1998

90% 84%
80% 81% 81% 84%
79% 78% 79% 78% 77% 79%
80% 74%
70%

60%

50%

40%

30%

20% 13% 15% 16%


12% 14% 12% 13% 12% 14% 12%
7% 8% 8% 7% 7% 9% 9% 9%
7% 8%10% 9% 10%
10% 5%

0%
Masc. Fem. 18-24 25-34 35-49 Más de ABC D E Estr.1 Estr.2 Estr.3
50

Dictadura Democracia NS/NC

Fuente: Encuesta DEMOSCOPIO Venezuela 1998, administrada por COSAR Grupo Comunicacional 13 al 23
octubre de 1998 a una muestra de 1500 entrevistas.

El gráfico superior nos da una confirmación visual de la confianza de la


población en la democracia como sistema de gobierno. La consideración de la
dictadura como medida para solucionar los problemas, fue ligeramente mayor entre los
pobladores de centros rurales y entre el estrato social E. Otro estudio que confirma la
confianza en el sistema democrático es el realizado por la empresa MERCANALISIS
entre el 20 de julio y el 2 de agosto de 2001, encontrando que de manera ampliamente

57
La Democracia es la opción política que mejor responde a las necesidades y expectativas de las
sociedades modernas. La dignidad, seguridad e igualdad de las personas, así como su deseo de vivir en
libertad, de convivir en armonía, de lograr sus intereses legítimos y de alcanzar el bien común encuentran
en la democracia condiciones favorables para su realización. La democracia es una forma de gobierno
deseable pues somete el ejercicio del poder público al escrutinio ciudadano y, además, brinda certeza a
toda persona por medio de su compromiso con la vigencia efectiva del estado de derecho (INEGI-SEGOB:
2003).
58
En su concepción contemporánea, la dictadura denota una forma de gobierno en la que se concentra el
poder de forma absoluta, o casi absoluta, en un individuo o junta militar, resultado de un golpe de Estado o
impuesto mediante la fuerza. La dictadura implica la cancelación de la democracia y con ella los derechos
constitucionales, las garantías individuales y los derechos humanos de la sociedad (INEGI-SEGOB: 2003).

53
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

mayoritaria, el ochenta y cinco por ciento (85%) rechaza la posibilidad de que en el


país se realice un nuevo golpe militar y ocho por ciento (8%) apoyaría un nuevo intento
golpista de los militares.

GRÁFICO N° 11
DEMOCRACIA Y DICTADURA.
LA PREFERENCIA DEMOCRÁTICA SEGÚN SIMPATÍA PARTIDISTA
EN LAS ELECCIONES DE 1998

100% 92%
89% 86%
90% 84%
82% 81%
80% 72% 68%
70%
61%
60%

50%

40%
26% 24%
30% 21%

20% 8% 13% 10%


6% 11% 11%
4% 10% 8% 8%
4% 7% 6%
10% 5% 2%

0%
AD COPEI P. IRENE MVR Proy. Vzla. PPT Mas Otros INDEP.

Democracia Dictadura NS/NC

Fuente: Encuesta DEMOSCOPIO Venezuela 1998, administrada por COSAR Grupo Comunicacional 13 al 23
octubre de 1998 a una muestra de 1500 entrevistas.

Ahora bien, los resultados obtenidos de las encuestas analizadas sugieren que
los venezolanos continúan utilizando la orientación ideológica como guía práctica de
sus actitudes políticas. Por simpatía partidista, según el gráfico n° 11, en los militantes
del Partido IRENE se reseñó el mayor sentimiento democrático, contrariamente a los
militantes del PPT, donde el sistema autoritario tuvo sus mayores menciones. “La
aparición de esas influencias ideológicas diferenciadoras en la preferencia
democrática, que son estadísticamente importantes aunque de baja fuerza, permiten
pensar que la actitud democrática está recibiendo en el período actual los
condicionamientos provenientes de diferenciaciones ideológicas que en la actualidad
están fragmentando la población. La actitud hacia la democracia se presenta ahora
como un valor un poco menos fuerte entre aquellos que se definen de izquierda y que
fijan su predilección por sistemas económicos socialista y comunista” (PEREIRA, Valia.
2000: p.9).

54
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

El respaldo a la democracia fue unánime entre los distintos grupos de votantes,


pero paradójicamente, en los grupos decididos a votar, la dictadura aumentó
tenuemente sus menciones como opción a la problemática del país.

GRÁFICO N° 12
DEMOCRACIA Y DICTADURA.
LA PREFERENCIA DEMOCRÁTICA SEGÚN INTENSIDAD DE VOTO
EN LAS ELECCIONES DE 1998

90% 81% 80% 79%


79%
80%

70%

60%

50%

40%

30% 15%
14% 10%
20% 11%
9% 6% 10%
6%
10%

0%
Seguro/N Indeciso/N Seguro/D Indeciso/D

Democracia Dictadura NS/NC

Fuente: Encuesta DEMOSCOPIO Venezuela 1998, administrada por COSAR Grupo Comunicacional 13 al 23
octubre de 1998 a una muestra de 1500 entrevistas.

2do. Hallazgo. Hay una cierta correlación en la demanda de orden,


solución de problemas y percepción de los militares.
Resulta capital señalar algunas consideraciones para entender el fenómeno de
la cultura autoritaria. Venezuela no esta retrocediendo en la mente de sus ciudadanos,
que reconocen la democracia como la manera de desarrollarse, pero necesitan
progresar en la solución de sus problemas y, en consecuencia, demandan liderazgos
fuertes que ofrezcan orden. Confundir esto con una demanda de gobierno militar es no
comprender la cultura política del venezolano. Por otra parte, hay cierta correlación en
la demanda de orden, y la percepción de eficiencia de los militares, con la percepción
del nivel de Estado de Derecho que se percibe en el país. De ella se desprende cierta
preferencia y confianza en los militares.

A manera de ejemplo, en 1998, según los datos aportados por la encuesta


DEMOSCOPIO VENEZUELA COSAR Mayo 199859, Al preguntársele al público ¿qué
instituciones deberían gobernar al país si los partidos políticos no estuvieran?, las

59
DEMOSCOPIO Venezuela COSAR Mayo 1998, administrada por COSAR Grupo Comunicacional a una
muestra de 1.500 entrevistas. Tipo de muestreo: aleatorio de tipo polietápico. Periodo de campo: 7 al 20
mayo de 1998.

55
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

opiniones se inclinaron a favorecer a “los militares” (29%). La ausencia de otra


referencia institucional es tal que el 43% de los entrevistados declaró que no sabría
que otra institución debería gobernar el país en caso de ausencia de los partidos. Pero
tan sólo un tres por ciento (3%) optó por una dictadura, demostrando su rechazo a esa
posibilidad. La tendencia general se mantiene en todas las personas de todos las
edades y todos los estratos sociales.

Aún más interesante, es el hecho que posterior a los sucesos del 11 al 14 de


Abril de 2002, según los datos aportados por la Encuesta Ómnibus Nacional de
DATANALISIS 200260, el cuarenta y cinco por ciento (45.6%) creía que en “los
próximos meses pueda ocurrir en Venezuela un golpe de estado” frente a un cuarenta
y dos por ciento (42%) contrario a esta idea y un doce por ciento (12,4%) que no sabía
/ no constesta. Es decir, el ambiente político era claramente polarizado en este sentido.
Sin embargo, ante la pregunta: ¿y qué tan a favor o en contra estaría usted con que
ocurriese en los próximos meses un golpe de estado?, las respuestas fueron
claramente contrarias a una salida militar: un setenta y cinco por ciento (75.2%)
afirmaron que estaban “muy en contra” (40.1%) y “en contra” (35.1%) de un golpe de
estado; mientras un catorce por ciento (14.5%) estaban “a favor” (11.7%) y “muy a
favor” (2.8%) de un golpe de estado. Un siete por ciento (7.7%) “ni a favor ni en
contra”, un 2.1% “no sabía” y un 0.5% “no contesto”.

3er. Hallazgo. Rechazo a los Gobiernos Militares (dictadura) pero ... existe
una cultura política autoritaria61 identificable y que podemos medir.
Los resultados evidencian que alrededor del treinta y cinco por ciento (35%) de
los venezolanos estarían dispuestos a apoyar una opción autoritaria62, sobre la base de
que para éstos no importa que tengamos un gobierno de esta naturaleza en Venezuela
y si de esta manera pudiésemos resolver los problemas económicos y sociales del
país. Sin embargo, el apoyo a una opción autoritaria es significativamente menor
cuando nos aproximamos a la medición de este fenómeno usando el término dictadura
(15%) en la pregunta o a partir de una descripción del comportamiento de un gobierno
autoritario respecto a las instituciones y poderes del sistema político venezolano en la
pregunta (17%). Estos espacios públicos pro autoritarios son propicios para justificar
dictaduras y son convenientes para gobiernos que aunque electos no actúan
60
Encuesta Ómnibus Nacional de DATANALISIS 2002, con una muestra de 1.000 personas, ejecutada del
6 al 11 de junio de 2002. Tipo de muestreo polietápico, probabilístico y estratificado (por sexo, edad y
estrato socieconómico).
61
El régimen autoritario es el sistema político basado en los designios de un individuo(s); las decisiones
sobre los asuntos públicos son impuestas de manera unilateral y sin mediación legal del estado de
derecho (INEGI-SEGOB: 2003).
62
Gobierno no democrático. Estos resultados confirman la tendencia evidenciada en las Encuestas
LATINOBAROMETRO 2002-2003. Un treinta y ocho por ciento (38%) señala, en el 2002, que no le
importaría que un gobierno no democrático llegara al poder “si pudiera resolver los problemas económicos
y dar trabajo a todos”, sobre el promedio total de 50% para Latinoamérica que están “muy de acuerdo” y
“de acuerdo” con esta opinión. Así mismo en un veintiocho por ciento (28%) apunta, en el 2003, que no le
importaría que un gobierno no democrático llegara al poder sobre el promedio total de 39% para
Latinoamérica que están “muy de acuerdo” y “de acuerdo” con esta opinión. Esta tendencia parece tener
raíces profundas en la sociedad venezolana, pues Enrique Baloyra y John Martz (Encuesta Nacional
Baloyra73) encontraron en 1973, después de catorce años de democracia y tres elecciones generales
sucesivas, que la mitad de los venezolanos justificaba golpes militares y uno de cada cuatro sostenía que
el golpe contra el Presidente Allende de Chile había sido necesario y sólo cuatro de cada diez rechazaban
el golpe.

56
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

democráticamente (VARGAS CACIQUE, Adolfo Enrique y Zaira Josefina REVERÓN


ESCOBAR. 2004: p.138).

Hay un comportamiento diferencial de las distintas mediciones de apoyo a un


gobierno autoritario, según diferentes variables sociodemográficas y político culturales.
Estas diferencias nos señalan que condiciones socio económicas (clase social)63 y el
valor instrumental del sufragio tienen una relación importante con la estructuración
misma del apoyo a una opción autoritaria. Identificamos que ideología y educación
también están relacionadas, aunque la misma es menos importante (VARGAS
CACIQUE, Adolfo Enrique y Zaira Josefina REVERÓN ESCOBAR. 2004: p.29).

4to. Hallazgo. Los venezolanos prefieren un liderazgo presidencialista o


institucionalista preparado para cooperar y negociar con otras personas o
grupos.
El liderazgo orientado hacia esa visión presidencialista o institucionalista está
presente en todas las edades, en todos los sectores sociales, en ambos géneros, para
todos los niveles de instrucción e independientemente de la auto percepción
ideológica. Sin embargo, conocemos que mientras más pobre el sector socio
económico y mientras menos instruido, encontraremos no sólo más apoyo al liderazgo
presidencialista, como resultado de que son los segmentos con la mayor población,
sino que relativamente, en estas categorías dentro de sus respectivas series,
representan los segmentos con mayor cantidad de personas64 que consideran que
necesitamos un presidente con poder ilimitado65. Por otra parte cabe mencionar que la
variable edad, la cual no tiene importancia para las opciones presidencialista o
institucionalista, si presenta una relación respecto a los escépticos hacia ambos tipos
de liderazgos (VARGAS CACIQUE, Adolfo Enrique y Zaira Josefina REVERÓN
ESCOBAR. 2004: p.31).

63
Opción autoritaria y composición socio-demográfica. Respecto a la medición que utiliza el concepto
de un gobierno autoritario, el dieciséis por ciento (16%) del sector socioeconómico “ABC+” apoya la
opción, mientras el treinta y nueve por ciento (39%) del sector “E” también lo hace. Respecto a la medición
basada en la idea de que el gobierno pase por encima de las instituciones para resolver los problemas, el
diez por ciento (10%) del sector socioeconómico “ABC+” apoya tal opción, mientras el diecisiete por ciento
(17%) del sector socioeconómico “E” apoya esta misma opción autoritaria. Respecto a la medición que usa
el concepto de una dictadura, el tres por ciento (3%) del sector socioeconómico “ABC+” apoya tal opción,
mientras el quince por ciento (15%) del sector socioeconómico “E” “apoya esta opción también (VARGAS
CACIQUE, Adolfo Enrique y Zaira Josefina REVERÓN ESCOBAR. 2004: p.24).
64
Al comparar el porcentaje de aquellos que consideran que se requiere un presidente con poder ilimitado,
para cada una de las categorías de condición socioeconómica, encontramos el siete por ciento (7%) del
sector socioeconómico “ABC+” apoya tal opción, trece por ciento (13%) para los sectores C- y D,
respectivamente y, el dieciséis por ciento (16%) del sector “E”.
65
Delegación del poder y órganos de representación. El quince por ciento (15%) de los venezolanos
valora la idea de un presidente con poder total en un contexto en el cual las instituciones se sumen a
sus ideas y acciones, con el objeto de solucionar los problemas. De manera totalmente opuesta, el
setenta y cinco por ciento (75%) de los venezolanos valora las instituciones autónomas y fuertes.
Para estos últimos, se requiere el poder distribuido entre el Presidente, la Asamblea Nacional, la Fiscalía,
el CNE, los Tribunales, la Defensoría del Pueblo y otras instituciones, con el objeto de solucionar los
problemas (VARGAS CACIQUE, Adolfo Enrique y Zaira Josefina REVERÓN ESCOBAR. 2004: p.140).

57
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

2.1.1.6. PERCEPCIONES SOBRE LA REPRESENTACIÓN. DELEGACIÓN


DEL PODER.

Conociendo los apoyos a la democracia es interesante saber qué opinan los


ciudadanos sobre quiénes tienen más poder en Venezuela, sean instituciones políticas
o económicas. La imagen del poder efectivo en un país no depende sólo de lo que dice
el ordenamiento político-institucional, sino también de lo que ocurre diariamente en la
política real. La gente se muestra al mismo tiempo escéptica en cuanto a las
posibilidades de los gobiernos de cumplir con sus promesas y el poder que
efectivamente tienen para resolver los problemas. Efectivamente, el cuarenta y tres por
ciento (43%) declara que el Gobierno sólo resuelve algunos problemas y un trece por
ciento (13%) dice que no puede resolver ningún problema.

CUADRO N° 17
ENCUESTAS LATINOBAROMETRO
¿QUIÉN TIENE MÁS PODER?. VENEZUELA.
Evolución 1995- 2003

1999-
INSTITUCIÓN 1995 1996 1997 1998 2001 2002 2003
2000
GOBIERNO 54% 55% 48% 56% 56% 57% 53% 43%
N= 1.200 1.500 1.200 1.200 1.200 1.200 1.200 1.200
Fuentes: Encuestas Latinobarómetro 1995 - 2003.
Cifras procesadas por Carlos Guzmán Cárdenas y Tulio Hernández. 2004.

Por otra parte, según el tipo de liderazgo, la tendencia66 apunta hacia una
condición según la cual el liderazgo que negocia se asocia con oposición al
autoritarismo y el liderazgo que impone se asocia con apoyo al autoritarismo. La
Encuesta Mundial de Valores de 1995-1996, apunta que alrededor de dos tercios de
los venezolanos prefieren líderes políticos dispuestos a cooperar y ceder a líderes
intransigentes, manifestando así su creencia en valores democráticos como el
compromiso y la negociación (EMV 1995-1996).

1er. Hallazgo. Los venezolanos creen que las decisiones en democracia


deben ser tomadas por dirigentes electos.
Aquellos venezolanos que valoran que los líderes deben estar preparados para
negociar y cooperar, al mismo tiempo que las decisiones en democracia deben ser
tomadas por los dirigentes electos, conjuntamente con los que dirigen las instituciones
66
Por su parte, el estudio USB-VIIC 2003 encuentra que para el diecinueve por ciento (19%) de los
venezolanos un líder político debe mantener firmemente las ideas en las que cree, aunque otras
personas o grupos no estén de acuerdo; y para el restante ochenta y uno por ciento (81%), un líder
político debe estar preparado para cooperar y negociar con otras personas o grupos, aunque esto
signifique ceder en algunas de sus creencias. La idea del liderazgo que impone y el liderazgo que
negocia está presente en todas las edades, en todos los sectores sociales, en ambos géneros, para todos
los niveles de instrucción, e independientemente de la auto percepción ideológica. Sin embargo,
conocemos que mientras más pobre el condición socio económica (clase social), mientras menos
instruido y si se auto percibe como de izquierda, estos representan los segmentos en que relativamente
más personas piensan que el liderazgo debe imponerse. Por el contrario, mientras mejores sean las
condiciones socio económicas (clase social), mientras mas instruido esté la persona y si se auto percibe
como de centro o derecha, estos representan los segmentos en que relativamente más personas piensan
que el liderazgo debe negociar (VARGAS CACIQUE, Adolfo Enrique y Zaira Josefina REVERÓN
ESCOBAR. 2004: pp.37-38).

58
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

del estado, representan el sesenta por ciento (60%) de los venezolanos. Contrario a
esta valoración, otro extremo de la relación, encontramos que aquellos que piensan
que los líderes debe mantener firmemente las ideas en las que creen, aunque otras
personas o grupos no estén de acuerdo y que las decisiones en democracia deben ser
tomadas por los dirigentes organizados con ciudadanos y actuando como
protagonistas, no importa que no hayan sido electos, representan el seis por ciento
(6%) de los venezolanos.

2.1.2. IDENTIDAD POLÍTICA CIUDADANIA / CLIENTELISMO67.

2.1.2.1. MOVILIZACIÓN DE LAS IDENTIDADES POLÍTICAS: DEMOCRACIA


Y PARTICIPACIÓN68.

Hasta hoy existe poca investigación que relacione las nuevas formas cognitivas
y los viejos patrones de movilización; no está claro todavía, por ejemplo, si la
transformación de la cultura política de los venezolanos hacia la movilización y
participación cognoscitiva, comparable con la cultura política en sociedades
industriales (WELSCH, Friedrich:1993), lleva a altos niveles de movilización política
asociados con las viejas formas, como partidos, sindicatos, etcétera.

Lo que si es evidente, es que un grupo numeroso de investigaciones


académicas y estudios de opinión especializados en la última década han advertido el
surgimiento de una nueva cultura política del venezolano que estaría caracterizada por
el desencanto ante la democracia venezolana y que se manifiesta en nuevas formas de
participación y posiciones críticas, aunque no destructivas del sistema (WELSCH,
Friedrich:1992).

Al respecto, sobre este tema, Julia Flores Dávila y Yolanda Meyenberg, autoras
del estudio “Ciudadanos y Cultura de la Democracia “ realizado para el Instituto Federal
Electoral de México, han señalado que:

67
Para Sonia González Fuentes (2003: p.5) “Es una forma de representación de intereses
particularizados. El vínculo clientelar convierte al representante en un broker ante el Estado, es decir, le
permite ciertas prerrogativas (enriquecerse de forma ilegítima, manejar el sufragio en su propio interés)
siempre que garantice al representado la defensa de sus intereses particulares (seguridad y ventajas
materiales)”.
68
Comportamiento que demuestra el interés e involucramiento de la ciudadanía en los asuntos públicos.
Existen diversas formas de participación y en distintos niveles, sin embargo, su manifestación primordial es
el ejercicio del voto. La participación política puede definirse como toda actividad de los ciudadanos
dirigida a intervenir en la designación de sus gobernantes o a influir en la formación de la política estatal.
Comprende las acciones colectivas o individuales, legales o ilegales, de apoyo o de presión, mediante las
cuales una o varias personas intentan incidir en las decisiones acerca del tipo de gobierno que debe regir
una sociedad, en la manera cómo se dirige al Estado en dicho país, o en decisiones específicas del
gobierno que afectan a una comunidad o a sus miembros individuales. La participación política puede
clasificarse siguiendo varios criterios. De acuerdo a su inserción o no en el proceso estatal de toma de
decisiones puede distinguirse entre participación institucional y no institucional; la primera se refiere a
aquellas actividades integradas a los mecanismos gubernamentales de toma de decisiones: referendos,
elecciones, organismos consultivos, etc. La segunda comprende actividades que no forman parte de los
canales oficiales para el establecimiento de políticas, y que están dirigidas a ejercer presión sobre ellos,
tales como manifestaciones, campañas electorales, peticiones individuales o colectivas a organismos
públicos, promoción de intereses de grupos determinados o clases sociales, militancia y actividad dentro
de los partidos políticos, etc.

59
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

“La participación implica un cierto grado de movilización que puede contemplarse desde
dos perspectivas, aquella que se remite a la cuestión social que se refiere a los lazos élites-
masas a través de redes institucionales de acción, y la movilización cognitiva que enfatiza las
capacidades de los ciudadanos en tanto que individuos capaces de recoger y evaluar la
información por sí mismos, sostener puntos de vista de acuerdo a sus intereses y las mejores
formas de satisfacerlos, e involucrarse en política de muchas formas (2000: p.110)”.

Ahora bien, si la movilización social se refiere a los lazos élite-masas a través


de redes como sindicatos, clases sociales y vínculos religiosos, la movilización
política involucra conexiones con organizaciones políticas, especialmente partidos
políticos y movimientos sociales. La movilización cognitiva, en cambio, enfatiza las
capacidades de los ciudadanos en tanto que individuos: ellos pueden recoger y evaluar
la información por sí mismos, sostener puntos de vista de acuerdo a sus intereses y las
mejores formas de satisfacerlos, involucrarse en política de muchas formas: pueden
participar activamente en los partidos políticos, ya sean nuevos o tradicionales, o
buscar formas innovadoras de participación política; en otros términos, poseen la
habilidad para funcionar políticamente, ya sea a través de organizaciones tradicionales
o de otras formas. Veamos, algunos nudos críticos levantados de los estudios
referenciales.

1er. Hallazgo.
En primer lugar, el compromiso político de los venezolanos ha cambiado desde
1992, tanto en términos cuantitativos como en términos cualitativos. Los venezolanos
muestran un cambio en sus preferencias, alejándose de los partidos a los que durante
dos décadas apoyaron con firmeza. Se ha incrementado el número de electores que se
declaran independientes y apolíticos (no interesados en la política), y los partidos
políticos han perdido su credibilidad como instituciones intermediarias entre el Estado y
la Sociedad Civil. No puede olvidarse -como apunta Juan Eduardo Romero Jiménez- el
progresivo aumento de la conflictividad social, manifestado en la serie de marchas y
contramarchas de diversos tipos y orígenes que se han sucedido en el país, entre el
año 2001 y 2003. Las mismas han tenido como centro las discusiones en torno al
Proyecto Educativo Nacional (PEN), las leyes habilitantes, la política económica del
gobierno, entre otros motivos, pero todos ellos derivados de la ejecución del proyecto
bolivariano como propuesta democrática esencial del Chavismo.

Por otra parte, los datos arrojados por la encuesta UCV / CONICIT S12243 del
año 1993, realizada por Gladys Villarroel (2001: pp.287-288), señalan que,

“Casi dos terceras partes de las personas entrevistadas declaran no tener interés en la
política, ni orientación alguna hacia la participación. En cambio, la disposición a participar esta
presente en una tercera parte de la muestra. Esta disposición revela orientaciones diferentes
que atañen a los partidos políticos, al movimiento vecinal y a las organizaciones de naturaleza
gremial o sindical. Este hallazgo indica la existencia de pluralismo, diversidad y especificidad en
los intereses, lo cual sugiere que la democracia venezolana provee los espacios y las
oportunidades para que los actores sociales puedan expresar sus preferencias”.

En detalle, Gladys Villarroel encontró, con base a los resultados de la encuesta


nacional probabilística (n=1.338), ocho clases de modalidades sobre el interés y la
participación del venezolano, a saber:

60
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CUADRO N° 18
LA TIPOLOGÍA DE INTERÉS Y PARTICIPACIÓN DEL VENEZOLANO
Encuesta UCV / CONICIT S12243
Año 1993

Claro desinterés en los asuntos públicos, salvo declararse católicos.


CLASE 1/8. CATÓLICOS
No son religiosos practicantes; no han sido ni son miembros de
NOMINALES
partido alguno, no están interesados en ningún tipo de asociación
DESINTERESADOS
diferente a los partidos; no tienen interés en la política, ni están
(31%)
dispuestos a sacrificarse por el país.
Están dispuestos a sacrificarse por el país; tienen interés en las
asociaciones de vecinos; son católicos; no tienen interés en la política
CLASE 2/8 INTERESADOS
y no han sido miembros de partidos políticos. No tienen interés
ORIENTACIÓN VECINAL
asociativo referido a organizaciones de carácter socioeconómico,
(17%)
religioso o de otro tipo. Es la clase del interés por la comunidad y el
sacrificio por el país.
Franco desinterés asociativo y, en consecuencia, no tienen conductas
CLASE 3/8 DESINTERESADOS participativas. No son religiosos; no están dispuestos al sacrificio; no
NO CATÓLICOS son ni han sido miembros de partidos políticos; están desinteresados
(6%) en la política y no tienen disposición a participar en asociaciones
religiosas o de tipo socioeconómico.
CLASE 4/8 CON INTERESES Interés asociativo difuso. Dispuesto a sacrificarse por el país. Unos
INESPECÍFICOS pocos no son religiosos practicantes, mientras otros declaran ser
(5%) católicos.
CLASE 5/8 INTERESADOS Una clara orientación hacia la participación. Dispuestos a participar en
ORIENTACIÓN GREMIAL O organizaciones sindicales o gremiales, interesados en la política, son
SINDICAL o han sido miembros de partidos políticos y están dispuestos a
(5%) sacrificarse por el país.
CLASE 6/8 INTERESADOS Y Han sido o son miembros de partidos políticos y tienen interés en los
PARTIDARIOS asuntos públicos. Son religioso practicante.
(11%)
CLASE 7/8 ORIENTACIÓN Practicantes religiosos e interés asociativo religioso. Se declaran
RELIGIOSA CATÓLICA católicos, no están dispuestos a sacrificarse por el país y no están
(18%) interesados en la política.
Profesar una religión distinta a la católica. No están dispuestos a
CLASE 8/8 ORIENTACIÓN
sacrificarse por el país, y salvo la disposición a participar en grupos
RELIGIOSA NO CATÓLICA
con orientación religiosa, declaran no tener ningún otro interés
(7%)
asociativo.
Fuente: VILLARROEL, Gladis (2001) “Las representaciones políticas del venezolano. Un estudio sobre
culturas políticas”. Op. cit., pp. 88-90.

De acuerdo con Friedrich Welsch (1992), investigador de la Universidad Simón


Bolívar, desde 1992, se ha impuesto una doble estrategia que combina nuevas formas
de acción con las tradicionales. Así tenemos que los ciudadanos han conservado un
nivel alineación política y desarrollado nuevas formas de protesta cívica tales como los
cacerolazos.

Los venezolanos han apreciado y practicado nuevas formas de participación


fuera de los ya obstruidos canales convencionales. Encontramos el rechazo a las
formas tradicionales de participación69, vistas como huecas y de poca significación, y

69
Los niveles de participación en diversas actividades indicados por los venezolanos son
significativamente altos, llegando al punto que un veintisiete por ciento (27%) declara que ha tocado
cacerolas; veinticinco por ciento (25%) ha firmado solicitudes, cartas o ha recogido firmas a favor de algo a
nivel nacional; diecinueve por ciento (19%) ha asistido a manifestaciones, marchas, paros, caravanas, o

61
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por lo tanto la transformación del cinismo70 en una cultura política más activa que
privilegia nuevas formas de compromiso.

2do. Hallazgo. Participación y orden a través del Estado.


Encontramos en la encuesta USB-VICC Paralelo 2003 “Opiniones y Valores
Políticos de los venezolanos al inicio del siglo XXI. Presente y Futuro de Nuestra
Democracia”, ejecutado por Adolfo Enrique Vargas Cacique y Zaira Josefina Reverón
Escobar (2004: p.40) dos grandes poblaciones una a favor de que desde el Estado se
promocione la participación (aunque esto genere conflictos y algún nivel de desorden)
y otra orientada hacia el mantenimiento del orden.

Para el sesenta por ciento (60%) de los venezolanos la responsabilidad más


importante del gobierno es mantener el orden, sin promover ningún tipo de
participación política, organización y movilización de los ciudadanos. Por el contrario,
para un cuarenta por ciento (40%) la principal responsabilidad del gobierno es
promover la participación, organización y movilización de los ciudadanos, aunque esto
genere conflictos y algún nivel de desorden (VARGAS CACIQUE, Adolfo Enrique y
Zaira Josefina REVERÓN ESCOBAR. 2004: p.40).

Existe una relación entre la auto percepción ideológica (como variable


independiente) y la visión del papel de Estado, de manera tal que dentro de aquellos
que se auto perciben como del centro, relativamente son más los que perciben el papel
del Estado orientado hacia el orden y no hacia la participación de los ciudadanos, en
comparación con los que se auto perciben como de izquierda y derecha; y dentro de
aquellos que se auto perciben como de izquierda y derecha, son relativamente más los
que perciben el papel del Estado orientado hacia fomentar la participación y
movilización, en comparación con los auto percibidos como de centro.

Por lo que respecta a la participación y movilización cognitiva, se hace


necesario acudir a otras variables como el grado de interés por la política y, en este
sentido, encontramos que en la población venezolana existen bajos niveles de interés
en la política o, incluso, signos claros de apatía en algunos de sus estratos.

1. Experiencia electoral e interés en la política. La participación electoral ha


disminuido significativamente de noventa y siete por ciento (97%) en 1973 a
sesenta por ciento (60%) en 1993 y, la proporción de los ciudadanos
interesados en la política cayó del cuarenta y siete por ciento (47%) al treinta y
nueve por ciento (39%). (DATOS 1972 /IFEDEC 1992).

2. La disminución de la alineación partidista podría verse compensada por


nuevas formas de participación y movilización política. (WELSCH,
Friedrich:1996).

huelgas debidamente autorizadas por los organismos competentes; quince por ciento (15%) ha firmado
una solicitud o petición al gobierno, para algo de su comunidad, barrio ó urbanización; y el trece por ciento
(13%) ha identificado vehículos o vivienda con banderas, con fines de protesta política (VARGAS
CACIQUE, Adolfo Enrique y Zaira Josefina REVERÓN ESCOBAR. 2004: p.142).
70
Cinismo de la Cultura política venezolana. Entendido como desestimación de una realidad negativa
reconocida en la praxis política, se hace patente en las encuestas nacionales realizadas en 1973, 1983 y
1990 (Baylora; Baylora/Torres; Torres).

62
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

3. Interés y Participación política. Sólo uno de cada cuatro manifiesta interés por
la política; así el interés por la política descendió en más de la mitad desde
1973 (WELSCH, Friedrich:1997). El porcentaje de ciudadanos que declaran
estar interesados en política ha aumentado entre los años 1996-2000. Ello
repercute en todas las dimensiones de la participación política desde las
formas convencionales de participación, como la electoral, militancia en
partidos políticos, hasta las no convencionales como lo son las protestas y
huelgas.

4. Contrastando con esto, las cifras de abstención han venido creciendo en los
últimos procesos electorales, pasando en las elecciones presidenciales de
1988 de dieciocho por ciento (18%) a cuarenta y cuatro por ciento (44%) en
2000. En cuanto a las elecciones locales y regionales estas cifras pasaron de
veintisiete por ciento (27%) en 1979 a cuarenta y cuatro por ciento (44%) en el
2000 (ello sin contar con la altísima abstención que hubo en las elecciones
municipales que llegó a 78%). Al mismo tiempo la participación no
convencional (acciones de protesta) se mueve en la misma dirección que la
convencional, al menos eso dicen los resultados de las encuestas. En
promedio la participación no convencional total llegó en 1996 al 8% y en el
2000 bajó a 6%. (MAINGON, Thais y Jorge DÍAZ POLANCO: 2002).

GRÁFICO N° 13
PARTICIPACIÓN POLÍTICA DEL VENEZOLANO: INCREMENTO DE LA
ABSTENCIÓN EN LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES

2000 43,69%

1998 36,55%

1993 39,84%
Elecciones Presidenciales

1988
18,08%

1983 12,25%

1978 12,45%

1973 3,48%

1968 3,27%

1963 7,9%

1958 6,58%

FUENTE: Consejo Nacional Electoral (CNE).

63
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2.1.2.2. CAPITAL SOCIAL Y CONFIANZA INTERPERSONAL.

1er. Hallazgo. Un dato alarmante: el nivel de confianza interpersonal en


Venezuela es muy bajo.
Según el Estudio Mundial de Valores (EMV) en 1996 el ochenta y seis por
ciento (86%) de los venezolanos afirmaron que “no se puede confiar en la gente”.
En el 2000 este valor se ubicó en ochenta y cuatro por ciento (84%). Esta misma
percepción es trasmitida, desde la dimensión interpersonal hacia la institucional.

Por otra parte, esta calificación se consolida en atención a los resultados de las
Encuestas LATINOBARÓMETRO que se han realizado desde 1995 hasta el 2004, en
donde Venezuela ha promediado una confianza interpersonal en los últimos diez años
por el orden del seis por ciento (6%).

GRÁFICO N° 14
ENCUESTAS LATINOBAROMETRO
CONFIANZA INTERPERSONAL EN VENEZUELA
Evolución 1996 – 2004

18% 17% 17%


16%
16% 15%

14% 13%
12%
12% 11% 11%
10%

8%

6%

4%

2%

0%
1996 1997 1998 1999-2000 2001 2002 2003 2004

VENEZUELA. EN %.

Fuentes: Encuestas Latinobarómetro 1996 - 2004.


Cifras procesadas por Carlos Guzmán Cárdenas y Tulio Hernández. 2004.

64
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

CUADRO N° 19
ENCUESTAS LATINOBAROMETRO
CONFIANZA INTERPERSONAL EN VENEZUELA
Evolución 1996 - 2004

1999-
AÑOS 1996 1997 1998 2001 2002 2003 2004
2000
PORC 11% 11% 16% 15% 17% 12% 13% 17%
n= 1.500 1.200 1.200 1.200 1.200 1.200 1.200 1.200
Fuentes: Encuestas Latinobarómetro 1996 - 2004.
Cifras procesadas por Carlos Guzmán Cárdenas y Tulio Hernández. 2004.

Así mismo, en el 200371, ante la pregunta ¿ y cuál de esos sentimientos es el


que usted tiene más frecuente?., el trece por ciento (13,5%) de los venezolanos
ubicaron en el primer lugar la angustia seguido con la desconfianza (13.5%)

GRÁFICO N° 15
SENTIMIENTOS MÁS FRECUENTES DEL VENEZOLANO
Septiembre 2003

No contesta
Ninguno
Cariño 1%
Seguridad 1%
Satisfacción 3%
Agresividad 3%
Paz 4%
Tranquilidad 5%
Confianza 5%
Alegría 5%
Rabia 7%
Confusión 8%
Miedo 9%
Frustación 9%
Tristeza 13%
Desconfianza 14%
Angustia 14%

0% 2% 4% 6% 8% 10% 12% 14% 16%

SENTIMIENTOS VENEZOLANO %

Fuentes: Encuestas DATANALISIS Septiembre 2003. BASE: 1.300 personas.

71
Encuesta DATANALISIS Septiembre 2003. ¿Qué esperar en economía y mercado?. Muestra de 1.300
personas para una cobertura de las principales ciudades distribuidas en las ocho regiones del país.
Muestreo aleatorio y estratificado (por sexo, edad y estrato socieconómico). Período de campo: 8 al 16 de
septiembre de 2003.

65
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2do. Hallazgo. Desde la perspectiva del capital social, los venezolanos no


están bien preparados para construir y conservar una sociedad democrática
moderna (WELSCH, Friedrich: 1997).
El tema del Capital Social tienen que ver con la capacidad que hay entre la gente
para poder trabajar con terceros desconocidos en torno a intereses comunes. La
habilidad para cooperar en grupo voluntariamente depende del grado por el cual las
comunidades comparten normas y valores y son capaces de subordinar su interés
individual al de grupos más grandes. Relacionado con el capital social, se encuentra la
capacidad de tolerancia que hay entre la población a aceptar a otras personas
diferentes a ellos, como también la frecuencia con que se cumplen las leyes en una
sociedad.

2.1.3. IDENTIDAD POLÍTICA EXCLUSIÓN / INCLUSIÓN. OPORTUNIDADES Y


RECONOCIMIENTOS.

Con el propósito de indagar temas inherentes a aspectos vividos de la identidad


individual, antes reservados de la ciudadanía -relativos al género, la raza, la etnia,
etc.,- nos planteamos investigar como se conciben a sí mismo los venezolanos desde
la perspectiva de la autoimagen y autoafirmación psicosocial, con el objeto de conocer
las representaciones culturales de “lo particular” que surgen de la experiencia de vivir
entre la “exclusión” y la “inclusión”.

1er. Hallazgo. Los estudios destacan desde 1984, la construcción social del
síndrome de la autoimagen nacional negativa, que han puesto en evidencia la
presencia de una autoconcepto e identidad nacional negativa en grandes sectores de
la población venezolana. Todo lo cual confluye en la construcción cultural de un
identidad político negativa.

Así tenemos, que los procesos históricos-culturales que han contribuido de


manera decisiva a la construcción social del síndrome de la autoimagen nacional
negativa, han traído consigo, una serie de consecuencias psicosociales en la población
venezolana, que se expresan hoy en una serie de manifestaciones culturales y
psicosociales, entre ellas: sistemas de creencias asociadas al racismo, el
endorracismo, el eurocentrismo, estereotipos, estigmas, actitudes, duelos colectivos no
resueltos, y trasmitidos de generación en generación, represiones, estilos de crianza y
estilos educativos asociados al autoritarismo y simultáneamente a la excesiva
permisividad, desmotivación, anomia, pérdida de memoria social y cultural,
endorracismo, depresión, vergüenza étnica e imposición de olvido (QUINTERO, María
del Pilar. 2000: pp.87-88).

De igual modo, los estudios observados subrayan los siguientes aspectos:

1. Los resultados obtenidos en la población venezolana sobre el autoconcepto e


Identidad nacional, no difieren cualitativamente de los hallazgos obtenidos en
otros países latinoamericanos: una autovalorización colectiva disminuída y una
percepción más pobre en relación a los países mas desarrollados (ESCOBAR
DOMÍNGUEZ, María Gisela: 2000).

66
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2. Existe una autoimagen del venezolano predominantemente negativa72, que


refleja minusvalía de lo nacional y sobrevaloración de lo extranjero
(MONTERO, Maritza: 1984).

3. El venezolano posee una representación desvalorizada, negativa y con un


elevado cuestionamiento de su nacionalidad. Una tendencia a satisfacer el
presente y poca capacidad para diferir las recompensas, lo que indica una
tendencia a las acciones a corto plazo –“aquí y ahora”- más que a
comprometerse a metas futuras.

4. El mensaje populista73 se presenta como un juego de ambigüedades (BRITTO


GARCÍA, Luis: 1988).

5. La “mirada foránea” y la “mirada hacia adentro” constituyen aspectos que


configuran la noción de la identidad cultural venezolana (ESCOBAR
DOMÍNGUEZ, María Gisela:2000).

6. Se ha impuesto una deshistorización a todos los niveles de la población.


Proceso que denomina la antropología una imposición de olvido, sobre lo
nacional (QUINTERO, María del Pilar:2000).

a. La desinformación y la pérdida de memoria cultural, han conducido a la


conformación en grandes sectores de la población de una situación existencial que han
denominado la desheredad cultural, que a su vez conduce a la autodescalificación, la
desmotivación y a la falta de iniciativas, así como la ausencia de proyectos de vida
personales y colectivos.

Por otra parte, los procesos de socialización, la propensión a acatar las reglas,
las percepciones con respecto a la autoridad y la preponderancia de ciertos valores
(democráticos o no democráticos) marcan rasgos identitarios que califican y distinguen
72
La psicóloga social Maritza Montero (1984), en un estudio psicohistórico de la literatura socio-política
venezolana de casi un siglo, va delineando la imagen que tiene el venezolano de sí mismo, de su identidad
nacional, y la representación del ser venezolano, cuestiones que son importantes constituyentes de sus
modelos mentales. Ella encuentra que desde una perspectiva psicosocial existe una autoimagen del
venezolano predominantemente negativa, que refleja minusvalía de lo nacional y sobrevaloración de lo
extranjero. Esa autoimagen está compuesta por atributos tales como violencia, indolencia, fatalismo
pesimista, pereza, poca disposición al trabajo, incapacidad para el trabajo continuo y constructivo,
inconstancia en la labor, incapacidad para transformar ideas en acciones productivas, falta de creatividad,
falta de cultura, autoritarismo, irreflexión, instinto de destrucción, irrespeto por las leyes, carencia de
sentido histórico, irresponsabilidad, prodigalidad y botaratismo. Entre los pocos rasgos positivos de esa
autoimagen figuran la generosidad, el coraje, la simpatía, la alegría, la inteligencia y el igualitarismo.
Véase, MONTERO, Maritza (1984) “Ideología, alineación e identidad nacional”. Caracas, Venezuela.
Ediciones de la Biblioteca. Colección Ciencias Económicas y Sociales. Universidad Central de Venezuela.
Cuarta Edición. 187 Págs.
73
El autor estudia el fenómeno venezolano del populismo desde el punto de vista del análisis clasista, de
la modalidad de los procesos de cambio social y de la especificidad cultural de su discurso. A los efectos
del estudio, se centra en los siguientes aspectos del populismo: 1) el populismo es, en parte, el resultado
de una peculiar situación de las clases sociales y de otros grupos 2) Es el resultado de procesos de
asincronía social, que dan una peculiar dinámica a la interacción de esas clases y grupos sociales 3) El
medio a través del cual logra la neutralización política de las masas, es un mensaje que apela a las
simbologías populares tradicionales de éstas, por lo cual, para entender el fenómeno, se debe investigar
las constantes culturales de la audiencia, y la manera en que el lenguaje populista apela a ellas.

67
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

a las personalidades democráticas de las personalidades autoritarias. Los datos


indican la presencia de ciertos atributos de una cultura política democrática que se
expresan contradictoriamente a partir de lo que se espera de las convenciones
establecidas por la democracia y de las aspiraciones de cambio que se asocian con
ella.

7. La personalidad “victimario”. El venezolano de 1998 es catalogado como un


victimario, es decir con un rol en el cual busca los defectos de sus víctimas
(liderazgo político tradicional) para terminar de hacer el proceso de reparación
a todos los daños que éste le causó; para 1999, el rol sigue casi inamovible lo
que quiere decir que este venezolano percibido todavía no logra terminar de
pasar las facturas que se habían acumulado durante años. En el 2000,
aparece un venezolano más calmado en cuanto al proceso de justicia
reparadora pero asumiendo un importante rol –ahora más claro- de victimario
(DE VRIES, Roberto; Marina LANDER DE PERAZ y Rebeca DE VRIES:
2001).

8. El cuadro general de fortalezas y debilidades psicosociales74 en los años


estudiados de 1998, 1999 y 2000 por Roberto DE VRIES, Marina LANDER DE
PERAZ y Rebeca DE VRIES, observa que hay cuatro elementos con los que
se conceptualiza el venezolano en forma positiva: la sociabilidad, la simpatía,
la adaptabilidad y la inteligencia, que nos hacen ver a nosotros mismos como
una personalidad abierta, de gran visibilidad y capaces de actuar eficazmente
con los otros en el momento presente.

9. Cuando, por el contrario, se evalúan las debilidades del venezolano, siempre


aparece un trío de elementos que encierran el más profundo y arraigado
concepto negativo de lo que somos, a saber: la memoria, la disciplina y la
responsabilidad. Estos tres defectos, evaluados conjuntamente nos hacen
vernos como saboteadores de procesos pero, por sobre todo, tan primitivos
que necesitamos de tener guardianes que nos vigilen constantemente para
que no hagamos daño o no nos los causemos a nosotros mismos.

10. Nuestra dinámica social pareciera haberse quedado desde hace algunos años
entre quién todavía está buscando llegar a ser independiente, autónomo y el
que todavía quiere pasarle factura al victimario que ha pasado por el liderazgo
político tradicional, la iglesia, los medios masivos de comunicación y el
empresariado.

11. Los últimos meses de 2003 han significado, un cambio total en la psicología
del venezolano que modifica la percepción que tiene tanto de sí mismo como
la que tiene del país en su totalidad. Durante el año 2002, hubo una revolución
en el auto concepto del ser venezolano que, sin duda alguna, va a modificar

74
Estudio Cualitativo. Análisis de 26 elementos psicosociales en la percepción de cómo somos los
venezolanos, a saber: Adaptabilidad, agresividad, atractivo, autoconfianza, autocontrol, autoestima,
autonomía, decisión, disciplina, estabilidad, flexibilidad, iniciativa, inteligencia, liderazgo, madurez,
memoria, perseverancia, placer, responsabilidad, sentido psicológico, sensibilidad, simpatía, sociabilidad,
tacto social, tolerancia y valentía.

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©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

en forma radical lo que es Venezuela (DE VRIES, Roberto; Marina LANDER


DE PERAZ y Rebeca DE VRIES: 2003).

12. El doble fenómeno de la autodisminución y de la autoafirmación. No es posible


hablar de la autoinferioridad de los venezolanos y de su inducción sin ubicar la
crisis política en Venezuela dentro de la relación entre pueblo y gobierno, en el
devenir y en la coyuntura histórica y además relacionándolo con la
autoafirmación ciudadana y con el carácter externa e internamente construido
de ambos (MONTERO, Maritza: 2004).

13. Se puede ubicar el proceso de polarización social75 inducido por el discurso


presidencial y de algunos altos funcionarios de gobierno entre 1999 y 2001, y
presente en el discurso de algunos voceros de la oposición a partir de 2001 en
adelante. Polarizar es concentrar la atención o el ánimo en un objeto o una
persona, desplazando así la atención de la diversidad que pueda haber y
desechando toda otra posibilidad. Es también definir a los fenómenos y a los
actores políticos en términos de opuestos. Y es expresión de un
estrechamiento del horizonte político que se traduce en incomunicación y en
negación. Negación entre los polos y quienes en ellos se sitúan, expresada en
el rechazo y la descalificación cuando no en el choque. Toda polarización
social es simplificadora, empobrecedora, reductora de la complejidad social y
para lograrlo es también excluyente (MONTERO, Maritza: 2004).

14. La negación de la afirmación del Otro (MONTERO, Maritza: 2004). La


polarización política es una vía para lograr esa construcción negativa del Otro.

75
La autora (2004) señala que el proceso de polarización social del país, va acompañado de un proceso
de amedrentamiento de la población generado en función de: represión, amenazas directas e indirectas,
desorientación histórica, la inversión de la responsabilidad, la construcción psicológica y socialmente
negativa de las víctimas mediante la atribución de calificaciones negativas, de su inclusión en el polo
negativo de la distribución social construida en el discurso oficialista; la trivialización o banalización de
hechos o circunstancias en los cuales la responsabilidad del Estado está comprometida; la exageración
(hipérbole) y agravamiento de aquellos aspectos que conviene a los intereses del gobierno marcar
negativamente y presentar dentro del orden de los delitos o cercanos a ellos y, finalmente, la desaparición
del hecho mediante el silencio ocultador que busca construir el olvido. Véase, MONTERO, M. (2002)
“Militarización de la política y politización de los militares”. En L. Molero de Cabeza y A. Franco M. (Eds.) El
discurso político en las ciencias humanas y sociales. Caracas. Fonacit. Pp. 159-174.

69
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

3
LOS REFLEJOS DE LA COMPENTENCIA
EL SISTEMA DE PARTIDOS Y LA EXPERIENCIA ELECTORAL EN VENEZUELA

70
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

EL SISTEMA DE PARTIDOS Y LA EXPERIENCIA ELECTORAL EN


VENEZUELA.

O
tros nudos críticos fueron hallados en el levantamiento de la información
que pueden ser agrupados en una dimensión que hace referencia a la
participación política del venezolano. La participación política aparece
como la más importante de las medidas del comportamiento político. La participación
en actividades políticas constituye el mejor predictor de la participación; en cambio, no
lo son tanto la exposición a los medios o los niveles de educación, ya que no pueden
sustituir al involucramiento en la vida política por el desarrollo de las identidades
políticas individuales. Una cultura cívica está caracterizada por un alto nivel de
participación política, de exposición a las comunicaciones políticas, de discusión
política y de preocupación e interés por los asuntos políticos. Ahora bien, en el caso de
Venezuela, existe una asociación significativa entre la percepción de los rendimientos
del sistema y los valores democráticos que tienen los encuestados por una parte, y su
participación política por la otra, en tanto que la fuerza de explicación de la ideología y
la adhesión a un partido para la participación política es mucho menor.

3.1. EL SISTEMA DE PARTIDOS.

3.1.1. VALORACIÓN DE PARTIDOS TRADICIONALES.

1er. Hallazgo. Los venezolanos no creen que los partidos políticos sean
organizaciones democráticas.
Los datos señalan en las encuestas nacionales (Baylora73; Batoba83;
Torres90) de 1973, trece por ciento (13%); en 1983, once por ciento (11%) y en 1990,
un cuatro por ciento (4%).

El declive de la confianza en las instituciones políticas es una de las tendencias


que más ha llamado la atención a los analistas de la política venezolana, sobre todo la
desconfianza en los partidos políticos, que han sido las instituciones fundamentales del
sistema. Sería interesante ver la evolución de las actitudes de los venezolanos hacia
dichas instituciones, pero no todos los cuestionarios cuentan con esta pregunta. No
obstante si se comparan el año 83 y el año 98, puede comprobarse cómo en 1998 el
porcentaje de aquellos que no confían en los partidos políticos casi se duplica.
(GONZÁLEZ FUENTES, Sonia. 2003: p.18).

2do. Hallazgo. ...sin embargo, los venezolanos consideran a los partidos


políticos necesarios.
En REDPOL 98 las tres cuartas partes de los encuestados afirmaron que los
partidos son necesarios para la democracia. Sorprende estas respuestas de apoyo
hacia los partidos políticos, sobre todo cuando las elecciones del 98 se caracterizaron
por la desinstitucionalización del sistema de partidos y el éxito de liderazgos
individuales. Y, esta apreciación de valoración a los partidos políticos para el ejercicio
de la democracia se confirma en la ENCUESTA NACIONAL ÓMNIBUS DATANÁLISIS
de 2002. Ante la pregunta ¿qué tan necesarios son los partidos políticos en este
momento que vive el país?, el sesenta y ocho por ciento (68.1%) de los entrevistados
consideraron que eran “necesarios” (47.7%) y “muy necesarios” (20.4%); el veintiséis

71
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

por ciento (26.5%) afirmaron que “no son nada necesarios” (11.0%) y “no son
necesarios” (15.5%).

De igual modo, con base a la Encuesta LATINOBAROMETRO 2002, el


diecinueve por ciento (19%) de la población venezolana le otorga confianza a los
partidos políticos y, cincuenta y cinco por ciento (55%) piensan que no puede haber
democracia sin partidos políticos. La necesidad de transformar el sistema, predicada
por las élites de cualquier procedencia y color, no puede ejercer una función de
creación o fortalecimiento de identidad porque ellas mismas carecen de credibilidad.
Así mismo, catorce por ciento (14%) de la población venezolana le otorga confianza a
los partidos políticos y, cuarenta y siete por ciento (47%) votarían por un partido
político, según datos aportados por la misma encuesta.

3.1.2. PERCEPCIÓN DE OPCIONES.

1. Posición ideológica / Definición ideológica. La posición ideológica del


venezolano no varia mucho en las décadas del 70 y 80, presentando una
distribución bastante pareja en el continuun izquierda-derecha (WELSCH,
Friedrich:1992).

2. Orientación ideológica 1973-1993. Los resultados obtenidos en las encuesta


DATOS 1973-1993 y CIEPA / DOXA 93 (IEPDP 1993), sugieren que los
venezolanos continúan utilizando la orientación ideológica76 como guía
práctica de sus actitudes políticas y que han abandonado posiciones extremas
reforzando el centro del continuo izquierda-derecha.

3. Ideología / Definición ideológica / Dimensión Ideológica 1973-1993. Tanto en


1973 como en 1993, sólo uno de cada cuatro entrevistados no quiso o supo
dónde posicionarse. Sin embargo, se observa un cambio significativo en las
posiciones que indican un movimiento general de la izquierda hacia el
centro77, a juzgar por los resultados obtenidos en las encuesta DATOS 1973-
1993 y CIEPA / DOXA 93 (IEPDP 1993), En 1973 los porcentajes eran:
izquierda 21%, centro 22%, derecha 30%, ninguna 27%. Para 1993 las
variaciones porcentuales fueron: izquierda 15% (-6), centro 28% (+6). La
derecha (30%) y aquellos que no quisieron posicionarse (27%) se mantuvieron
en los mismos porcentajes.

76
El autoposicionamiento ideológico en el continuo izquierda-derecha representa una herramienta útil para
identificar la posición política de una persona. El autoposicionamiento ideológico no está relacionado con
la competencia política subjetiva, un componente de la cultura política que ayuda a medir la
legitimidad de un sistema político. Los niveles de competencia son bajos tanto en la izquierda como en
la derecha. Sin embargo, ayuda a explicar actitudes de aprobación o rechazo de golpes militares en
general, en particular, de los intentos de golpe de 1992.
77
El abandono de posiciones de izquierda resulta aún más evidente si se comparan las ubicaciones según
status social y edad. Y la diferencia es aún mayor en las clases media alta y alta, donde se observa una
fuerte tendencia hacia la derecha. Por otra parte, se puede observar que la consistencia del
autoposicionamiento de las personas con las posiciones que ocupan los partidos con que simpatizan es
bastante alta. En el contexto venezolano, AD y COPEI son percibidos como partidos de centro derecha,
mientras que el MAS es posicionado en la centro-izquierda.

72
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

4. Autoubicación ideológica por clase social 1973-1993. Conforme a los estudios


de BALOYRA73 y DATOS 93 se aprecia que ha cambiado la capacidad
predictora de la clase social en materia de ubicación ideológica en la escala
izquierda-derecha. El abandono de posiciones de izquierda resulta aún más
evidente si se comparan las ubicaciones según status social y edad. Y la
diferencia es aún mayor en las clases media alta y alta, donde se observa una
fuerte tendencia hacia la derecha. La clase alta invirtió su autodefinición
ideológica; en 1973 los resultados fueron: izquierda (30%), centro (35%) y
derecha (36%). Para 1993, izquierda (13%), centro (35%) y derecha (25%).
Las clases media y popular reforzaron sus tendencias anteriores.

5. Autoritarismo e ideología 2003. Por su parte el estudio “Opiniones y Valores


Políticos de los venezolanos al inicio del siglo XXI. Presente y Futuro de
Nuestra Democracia”, ejecutado por Adolfo Enrique Vargas Cacique y Zaira
Josefina Reverón Escobar (2004) viene a reafirmar que la variable ideología
esta relacionada en una dirección y sentido claro con la medición del
apoyo a una opción autoritaria a partir de la pregunta respecto a un
gobierno autoritario. En tal sentido, el cuarenta y siete por ciento (47%) de
aquellos que se auto identifican como de izquierda, apoyan tal opción
autoritaria. Al otro extremo, el veintisiete por ciento (27%) de los que se auto
declaran como de derecha apoyan tal opción autoritaria también.

3.1.3. MILITANCIA EN PARTIDOS POLÍTICOS.

1. El proceso de desalineación partidista 1973-1993. El nivel de la alineación


partidista (militancia y simpatía) cayo de sesenta y cinco por ciento (65%) en
1973 a cincuenta y ocho por ciento (58%) en 1993, según DATOS 1973-1993,
aunque mantendría un nivel bastante alto. Pero el problema real de la caída
no es su tamaño cuantitativo, sino su carácter cualitativo, porque la
disminución es más pronunciada en los mayores niveles educativos. En otras
palabras, la atracción de los partidos tiende a limitarse a las personas de
menor nivel educativo.

2. En el caso venezolano se observa que el descenso de la alineación con los


partidos tradicionales AD y COPEI no incrementa la alineación con otros
partidos, sino la desalineación de partidos. Sin embargo, esta desalineación
partidista se presenta en la realidad del voto, como realineación, ya que la
fuerza electoral de los partidos tradicionales disminuye al tiempo que la de los
partidos no tradicionales aumenta. El proceso de desalineación afectó más a
los partidos distintos de los dos partidos “sistémicos” (AD y COPEI) que
gobernaron el país hasta 1993, contrario a lo que sugiere la imagen negativa
de éstos.

3. La militancia política ha decrecido desde 1973, pero esta tendencia es


contrarrestada, en cierto grado, por la aparición de nuevas formas de

73
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

participación y movilización políticas78. De igual forma, la alineación partidista


decrece desde 1973, sobre todo en los sectores mejor educados.

3.2. EXPERIENCIA ELECTORAL Y PARTICIPACIÓN POLÍTICA.

3.2.1. VOTO Y DEMOCRACIA.

1. Capacidad del elector. Para el investigador Friedrich Welsch (1993), lo que


hace unos años se llamaba el “simple acto de votar” ya no es tan simple, pues
la creciente variedad de opciones personales y programáticas vuelven la
decisión del elector cada vez más compleja. Además, considera que la
extensión y profundización de la educación ayuda al lector en la toma de una
decisión más racional, basada en posiciones y planteamientos políticos
menos dependiente de la actitud y conducta de elites o grupos de referencia.
Así como, que hay que reconocer que la creciente capacidad del elector para
entender problemas políticos complejos es contrarrestada por la creciente
complejidad de estos problemas. De modo tal, que considera que no se
puede descartar los aspectos simbólicos y referencias, más afectivas que
cognoscitivas, como guías de la decisión electoral.

2. La participación electoral 1973-1993. Ha disminuido significativamente de


noventa y siete por ciento (97%) en 1973 a sesenta por ciento (60%) para
1993 y, la proporción de los ciudadanos interesados en la política cayó del
cuarenta y siete por ciento (47%) al treinta y nueve por ciento (39%) con
arreglo a cifras aportadas por los estudios de DATOS 1972 / IFEDEC 1992.

3. Intención del voto por clase social 1973-1993. La condición de la clase social
como predictor del voto cambia significativamente en el lapso 1973-1993.
Según datos aportados por las encuestas BALOYRA73 y DATOS93
observamos que en 1973, un alto porcentaje de la clase alta (63%) estuvo
inclinado hacia COPEI, cuya preferencia descendía según la escala social,
similar a la del MAS, mientras que la de AD mostraba una curva inversa (35%
de la clase popular). Para 1993, los perfiles clasistas de los tres partidos se
nivelan prácticamente.

4. Voto y Democracia: Autoritarismo y eficiencia del sufragio. La variable


eficiencia del sufragio79 (en comparación con las variables ideología y

78
Participación no convencional y movilización cognitiva. La participación política puede expresarse
de manera convencional, p.ej. participación electoral y militancia en un partido, o de manera no
convencional, p.ej. participación en manifestaciones y activismo en grupos con fines específicos tales
como los grupos ecológicos o asociaciones de vecinos. La movilización política puede tomar formas
dirigidas desde arriba, por élites, o desde abajo, ejerciendo presión sobre las élites. Mientras que la
movilización dirigida desde arriba tiene carácter afectivo -los seguidores apoyan las acciones y los
programas de sus líderes- la movilización desde abajo para ejercer presión sobre las élites tiene carácter
cognitivo, ya que implica el uso activo de habilidades y destrezas para luchar a favor o en contra de ciertos
tópicos.
79
De acuerdo a los resultados del Estudio “Opiniones y Valores Políticos del venezolano al inicio del
siglo XXI” (2004: p.27), respecto a la medición que utiliza el concepto de gobierno autoritario, el cuarenta
y seis por ciento (46%) de los que piensan que no importa como uno vote, apoya tal opción; mientras que

74
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

confianza interpersonal) está relacionada en la misma dirección y sentido con


las mediciones de apoyo a un gobierno autoritario. Dentro de aquellos que
conciben su voto como no-eficiente (dado que ellos piensan que no importa
como uno vote, no hará que las cosas sean mejor en el futuro) hay más
personas que apoyan una opción autoritaria, que dentro de aquellos que
piensan que su voto si es eficiente (y por lo tanto como uno vota puede hacer
que las cosas sean diferentes). (VARGAS CACIQUE, Adolfo Enrique y Zaira
Josefina REVERÓN ESCOBAR. 2004: p.137).

el treinta y tres por ciento (33%) de los que piensan que la manera como uno vota si puede hacer que las
cosas sean diferentes, apoya esta opción autoritaria. Respecto a la medición basada en la idea de que el
gobierno pase por encima de las instituciones para resolver los problemas, el veintiséis por ciento (26%)
de los que piensan que no importa como uno vote, apoya tal opción; mientras que el dieciséis por ciento
(16%) de los que piensan que la manera como uno vota si puede hacer que las cosas sean diferentes,
apoya la misma. Respecto a la medición que usa el concepto de dictadura, el veinticinco por ciento (25%)
de los que piensa que no importa como uno vote, apoya tal opción autoritaria; mientras que el catorce por
ciento (14%) de los que piensa que la manera como uno vota si puede hacer que las cosas sean
diferentes, apoya esta opción autoritaria. Los valores extremos indicados aquí, muestran la tendencia
relativa a un mayor apoyo autoritario asociado con una valoración menor del sufragio como elemento
instrumental del cambio.

75
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

4
VISIÓN DEL PAÍS. ACUERDOS / DESACUERDOS

76
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

VISIÓN DEL PAÍS. ACUERDOS / DESACUERDOS.

P
or último, nos aproximamos a otros hallazgos referentes a la evaluación
del desempeño económico de los gobiernos democráticos80 en
Venezuela. Como señala Sonia González Fuentes81, es razonable pensar
que dada la severa crisis económica desencadenada desde 1983, y las reformas
estructurales y ajustes fiscales aplicados posteriormente, las administraciones sean
juzgadas y los gobiernos premiados o castigados. El 18 de febrero de 1983, mejor
conocido como el “viernes negro”, cuando se produjo una fuerte devaluación de la
moneda, es comúnmente señalado como el fin de la bonanza y el inicio de una crisis
económica que aún perdura. Rápidamente, esta crisis se tradujo en una enorme
agudización de las desigualdades, incremento de la pobreza, deterioro de las
condiciones de trabajo y retrocesos significativos en la prestación de los servicios de
salud y educación por parte del gobierno a los sectores mas pobres de la población.

Por otra parte, nos anota González Fuentes (2003: p.8), que dada la cultura del
paternalismo estatal, la conexión en términos de responsabilidad entre el gobierno y las
condiciones económicas es directa. La política electoral venezolana ha estado
dominada por el voto clientelista, basado en el intercambio del apoyo en las urnas por
beneficios personales. En consecuencia, presentamos algunos nudos críticos de la
evaluación retrospectiva del desempeño económico de los gobiernos de Caldera y
Chávez así como los referentes de las conductas colectivas, es decir, la forma de la
autopercepción y de la percepción de los actores, instituciones y colectividades a
través del optimismo-pesimismo de la situación personal futura del venezolano.

4.1. PERCEPCIONES SOBRE EL CAMBIO.

De acuerdo con Luis Segovia82, la respuesta a la pregunta de cuándo se


presentan los primeros síntomas de agotamiento del sistema está ligada parcialmente
al desempeño económico del país hasta inicios de los 80. Y, esta apreciación se ha
visto reflejada en la percepción de la opinión pública a partir del gobierno de Luis
Herrera Campins – COPEI - (1979-1984) y Jaime Lusinchi - AD - (1984-1989). Desde
el inicio la década de los 80 se caracterizó por una creciente inflación, fuga de capitales
y recesión económica.

Pero, por otra parte, el principal problema que evidencia la economía


venezolana en la década de los ’90 es su incapacidad para conciliar los significativos
ingresos que percibe por exportación petrolera con el crecimiento de otros sectores de
la economía y el incremento en el nivel de vida de la población. La década del 90 se
inicia bajo los efectos de un plan de ajuste estructural y de estabilización económica de

80
Véase TORRES, G., Arístides (1989) “Evaluaciones de los gobiernos democráticos (períodos de
prosperidad y de crisis). En: MAGALLANES Manuel Vicente Partido Electoral Programa de Gobierno Clase
y Política. Venezuela, Caracas. Consejo Supremo Electoral. Colección del Cincuentenario N° 7. pp. 167-
196.
81
GONZÁLEZ FUENTES, Sonia (2003): “Desconfianza política: el colapso del sistema de partidos en
Venezuela”. Madrid. Unidad de Políticas Comparadas (CSIC). Documento de trabajo 13-14. 30 Págs.
82
Ver SEGOVIA, Luis (2003) “Democracia y Gobernabilidad en Venezuela. Un estado de la situación”.
Seminario Andino: Balance de la Democracia en la Región Andina. Caracas, Marzo. Estudio auspiciado
por ALOP y Grupo Social CESAP. 40 Págs.

77
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

corte ortodoxo y la sombra del “Caracazo”. Ante este cuadro político-económico ¿cuál
ha sido el impacto de esta crisis en las opiniones y evaluaciones sobre los gobiernos?.
Veamos que nos dicen las encuestas en el período que comprende las elecciones
nacionales de 1973, 1978, 1983 y 1988.

CUADRO N° 20
EVALUACIÓN DE LOS GOBIERNOS DEMOCRÁTICOS EN VENEZUELA
Evolución 1969- 2004.

CARLOS LUIS RAFAEL HUGO CHÁVEZ FRÍAS


PRESIDENTES RAFAEL JAIME
ANDRÉS HERRERA –MVR-
PERIODO / CALDERA LUSINCHI CALDERA
PÉREZ CAMPING -CONVER (1999-2003)
EVALUACIÓN -COPEI- -AD –
-AD- -COPEI- GENCIA-
DE (1969- (1984- (1994- NOV. JUN. SEPT.
(1974- (1979-
GOBIERNO 1974) 1989) 1999) 2001 2003 2003
1979) 1984)
MUY BIEN 12.5% 1.8% 1.4% 2.0% 2.0% 4.3% 5.6%
BIEN 23.9% 24.7% 11.1% 18.2% 7.0% 15.2% 21.9% 35.9%
REGULAR 45.5% 50.7% 35.5% 50.7% 26.0% 34.8% 14.1%
MAL 12.2% 17.6% 24.4% 19.5% 34.0% 29.7% 13.0%
62.8%
MUY MAL 7.0% 5.2% 27.7% 9.9% 31.0% 14.7% 32.0%
TOTAL n= 1.521 2.304 1.789 2.600 1.500 1.200 1.200 1.300
Fuentes: BALOYRA73 1973, GALLUP GM034 1978, BATOBA 83, DATANALISIS 1986, DEMOSCOPIO
Venezuela COSAR Octubre 1998, Instituto Venezolano de Análisis de DATOS C.A. Noviembre 2001, EMPRESA FÉLIX
SEIJAS Junio 2003 y DATANALISIS Septiembre 2003.
Nota: Para lograr un criterio de comparación las respuestas correspondientes a los Estudios de COSAR 1998
y FÉLIX SEIJAS 2003, fueron reclasificadas con las encuestas anteriores. El período presidencial de Hugo Chávez
Frías no ha concluido, termina en el 2006.
Cifras procesadas por Carlos Guzmán Cárdenas y Tulio Hernández. 2004.
}}
En términos generales la sociedad venezolana se identifica con elementos
instrumentales hacia la solución de los problemas y lo hacen desde una postura
positiva de confianza interpersonal, como una base instrumental indispensable para la
interacción política. Estos elementos instrumentales están en alguna medida asociados
con una visión positiva del futuro y por esta vía se estima esta circunstancia como
positiva en términos de una base valorativa que permite la construcción democrática.
Sin embargo, no hay asociación entre una visión positiva del futuro y una visión
positiva respecto a la eficiencia del sufragio como mecanismo para posibilitar cambios
(VARGAS CACIQUE, Adolfo Enrique y Zaira Josefina REVERÓN ESCOBAR. 2004:
p.138).

1er. Hallazgo. El venezolano tiene una disposición psicológica-actitudinal


altamente negativa: el miedo y la desconfianza dominan las emociones del
venezolano y definen su visión de futuro.
Por otra parte, encontramos en oposición al estudio de USB-VICC Paralelo
2003, de acuerdo a los resultados de DATANALISIS, que la postura positiva de
confianza interpersonal no guarda relación con las emociones actuales del venezolano,
en términos de la percepción psicológica, que definen una visión positiva o negativa
sobre sus expectativas en el futuro. El venezolano presenta, por lo menos en los dos
últimos años, una disposición afectiva totalmente negativa alcanzando valores
superiores al promedio entre 60% y 70%. Las emociones dominantes para marzo de
2004 eran: el miedo (72.5%) y la desconfianza (72.2%).

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CUADRO N° 21
LAS EMOCIONES DEL VENEZOLANO EN LA ACTUALIDAD
Evolución 2002- 2004.

SENTIMIENTO NOV02 MAYO03 SEP03 FEB04 MAR04


ALEGRES 22% 21% 26.6% 37% 29.6%
TRISTES 77.4% 78.7% 73% 63.2% 70%
SATISFECHOS 23% 22.3% 27.7% 36.7% 28.7%
FRUSTRACIÓN 75.8% 77% 71.5% 62% 70.4%
TRANQUILOS 21.8% 22.7% 26.3% 37.4% 27%
ANGUSTIADOS 77.2% 77.2% 73.4% 62.2% 72.3%
SEGUROS 19.9% 22.3% 23.9% 36.4% 26.9%
CON MIEDO 79.3% 77.2% 75.5% 62.6% 72.5%
CONFIADOS 21.9% 22.5% 25.5% 33.3% 27.5%
DESCONFIADOS 77.1% 77.1% 74.2% 66.1% 72.2%
SIENTEN CARIÑO 28.7% 25.9% 31.9% 41.6% 32.9%
SIENTES RABIA 69.8% 73.1% 66.1% 56.8% 63.3%
CLAROS 25.1% 27.1% 27.9% 40% 30.1%
CONFUNDIDOS 73.8% 72.6% 71.7% 59.1% 69.4%
PACÍFICOS 25.8% 29.4% 33% 44.2% 33.4%
AGRESIVOS 72% 69.8% 65.7% 54.7% 65.3%
Fuente: DATANALISIS Encuesta Nacional Ómnibus. Abril 2004. Tamaño de la muestra: 1.291; tipo de
muestreo aleatorio, estratificado. Fecha de campo: 17 al 21 de marzo de 2004.

4.2. DIAGNÓSTICO DE LA SITUACIÓN ACTUAL.

Los intentos fallidos de golpe de estado de febrero y noviembre de 1992 contra


el entonces Presidente (Carlos Andrés Pérez, en su segundo mandato) y la grave crisis
política y militar a la que éstos dieron lugar, puso de relieve la necesidad de evaluar el
desempeño del sistema democrático y - sobre todo - de idear mecanismos que
permitieran superar la crítica coyuntura y la opinión pública adversa al gobierno.

En 1993 el Presidente Pérez es enjuiciado por malversación y finalmente


destituido. Ramón J. Velásquez es designado presidente y ejerce hasta que en 1994
se encarga el nuevo presidente electo en diciembre de 1993. El segundo gobierno de
Caldera (1993-1998), quien accedió a la presidencia con un discurso populista y
apoyado por una constelación de pequeños partidos (que excluía por supuesto a AD
pero también a COPEI) tuvo que enfrentar una grave crisis financiera que contribuyó a
que en 1996 se viera obligado a adoptar un nuevo programa de ajuste económico que
previó aumento de impuestos, la suspensión de los controles de cambio, la liberación
de las tasas de interés y un nuevo intento de disciplinar el gasto público. Durante esta
administración son sobreseídos los militares comprometidos con los intentos de golpe
de estado de 1992 quienes liderizados por Hugo Chávez intentan recomponer su
clandestino Movimiento Revolucionario Bolivariado 200 (MRB) y conforman luego el
Movimiento Quinta República (MVR).

Han transcurrido cinco años (1999-2004) del ascenso de Chávez al poder. El


panorama político, social, económico y militar de Venezuela, desde una perspectiva
que asocia gobernabilidad y democracia, aparece confuso para muchos. Posiciones

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©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

dilemáticas, altamente contrapuestas, dividen a los analistas y a todos los sectores del
país.

4.2.1. SITUACIÓN DEL PAÍS Y NIVEL DE VIDA.

Situación del país antes del Gobierno de Chávez (Gobierno de Rafael


Caldera 1994-1999): “por el camino equivocado”.
La encuesta DEMOSCOPIO Venezuela 1998, realizada por COSAR Grupo
Comunicacional, con una muestra nacional de 1500 personas, encontró que la opinión
de que las cosas en el país van por el camino equivocado abarcaba casi a la totalidad
de los entrevistados (90%). En contrapartida, sólo un siete por ciento (7%) de los
mismos opinó que las cosas marchaban por el camino correcto. La tendencia a opinar
que las cosas en el país van en la dirección equivocada se mantiene en la misma
magnitud (alrededor de nueve de cada diez personas), en hombres y mujeres de todas
las edades y de todos los estratos socioeconómicos del país.

GRÁFICO N° 16
SITUACIÓN DEL PAÍS Y NIVEL DE VIDA.
GOBIERNO RAFAEL CALDERA 1994-1999
¿Cómo van las cosas en el país?.
(Por demográficos)

83% 84% 83% 82% 84% 85% 82% 83% 85% 82% 85% 84%

100%

50%

13% 12% 13% 14% 12% 10% 14% 13% 12% 14% 11% 12%
0%
Masc. Fem. 18-24 25-34 35-49 Mas ABC D E Estr. 1 Estr.2 Estr.3
de 50

Camino Correcto Dirección Equivocada

Fuente: Encuesta DEMOSCOPIO Venezuela 1998, administrada por COSAR Grupo Comunicacional 13 al 23
octubre de 1998 a una muestra de 1500 entrevistas.

En el gráfico de arriba, se observa cómo las columnas que representan la


respuesta “dirección equivocada” superan ampliamente a las que representan las
opiniones de que el país va por “el camino correcto”.

Por simpatía partidista, la percepción negativa de la situación del país era


común entre todos los simpatizantes de los partidos políticos, si bien vale la pena
destacar que entre los simpatizantes de los partido PPT y MAS, el porcentaje de
quienes opinaron que las cosas van por el camino correcto en el país es
significativamente más alto que en los restantes entrevistados. Para los independiente
también sobresalió la percepción negativa.

80
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

GRÁFICO N° 17
SITUACIÓN DEL PAÍS Y NIVEL DE VIDA.
GOBIERNO RAFAEL CALDERA 1994-1999
¿Cómo van las cosas en el país?.
(Por simpatía partidista)

87% 87% 86%


86% 84% 82% 81%
74% 72%
100%

80%

60%

40%

20%
23% 25%
8% 16% 16% 15% 16%
8% 9%
0%
AD COPEI P.IRENE MVR PROY. PPT MAS OTROS INDEP
VZLA.

Camino Correcto Dirección Equivocada

Fuente: Encuesta DEMOSCOPIO Venezuela 1998, administrada por COSAR Grupo Comunicacional 13 al 23
octubre de 1998 a una muestra de 1500 entrevistas.

2do. Hallazgo. Situación del país en el Gobierno de Chávez (1999 hasta el


2003): “peor” o “mucho peor”.
En términos generales, setenta y cuatro por ciento (74%) de los venezolanos
considera que la situación en el país está peor, o está mucho peor que antes del
gobierno del presidente Hugo Chávez. Sólo el tres por ciento (3%) de los venezolanos
considera que la situación está mucho mejor que antes del gobierno del presidente
Hugo Chávez y un veintitrés por ciento (23%) considera que la situación del país está
mejor que antes del gobierno del presidente Hugo Chávez; para un total de un
veintiséis por ciento con una visión positiva del país a partir del gobierno del presidente
Chávez (VARGAS CACIQUE, Adolfo Enrique y Zaira Josefina REVERÓN ESCOBAR.
2004: p.13).

Una de las preocupaciones sociales y políticas más importantes es que haya


progresivamente mayor igualdad de oportunidades para mejorar las condiciones de
vida. Este es un cambio de largo aliento y de allí que LATINOBARÓMETRO 1995
pregunto a los ciudadanos si consideraban que las oportunidades de mejorar su nivel
de vida son mejores, iguales o peores que las que tuvieron sus padres. En el caso de
Venezuela, el treinta y seis por ciento (36%) de la población encuestada consideraba
que las condiciones eran peores que antes; el cuarenta y cinco por ciento (45%) que
eran mejores y 16% iguales.

81
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

Condiciones de vida en el Gobierno de Chávez (1999 hasta el 2003): “vive


peor” o “vive mucho peor”.
Para los meses de agosto y septiembre de 2003, el sesenta y cuatro por ciento
(64%) de los venezolanos considera que vive peor, o vive mucho peor que como vivía
antes del gobierno del presidente Hugo Chávez. Sin embargo el restante treinta y seis
por ciento (36%) considera que vive mejor, o mucho mejor que como vivía antes del
presidente Chávez (VARGAS CACIQUE, Adolfo Enrique y Zaira Josefina REVERÓN
ESCOBAR. 2004: p.13).

GRÁFICO N° 18
SITUACIÓN DEL PAÍS Y NIVEL DE VIDA.
GOBIERNO HUGO CHÁVEZ FRÍAS 1994-2003
¿Cómo evalúa la situación del país en la actualidad?.

EVALUACIÓN DE LA SITUACIÓN DEL PAÍS.


GOBIERNO CHAVEZ DIC. 2003
BASE: 1.300
MUY MALA MALA REGULAR HACIA MALA
80% 72,9%
REGULAR HACIA BUENA BUENA MUY BUENA
70% NO SABE NO CONTESTA EVALUACIÓN POSITIVA
60% EVALUACIÓN NEGATIVA
50%
32,4% 29,1%
40%
26,8%
30% 18,8%
20% 11,4%
6,3%
10% 1,7% 0,2% 0,1%
0%
NO SABE

EVALUACIÓN

EVALUACIÓN
BUENA

MUY BUENA
REGULAR
HACIA MALA

CONTESTA
MALA
MUY MALA

%
BUENA
REGULAR

NEGATIVA
HACIA

POSITIVA
NO

Fuente: Encuesta DATANALISIS Diciembre 2003, muestra de 1300 entrevistas.

4.2.2. SITUACIÓN ECONÓMICA83 DEL PAÍS.

La inmensa mayoría de la población venezolana opina que la distribución de la


riqueza es injusta. El sesenta y seis por ciento (66%) de los encuestados consideran
injusta la distribución de la riqueza y un trece por ciento (13%) consideran justa la
distribución (Encuesta LATINOBARÓMETRO 1995). Por otra parte, El 44% de los
venezolanos consideran que el Gobierno es el responsable de los problemas

83
El Índice de sentimiento económico es un índice compuesto de seis preguntas que indagan sobre la
percepción de la situación económica, presente, pasada y futura del país y de la situación personal de
cada uno de los encuestados. Este índice permite dimensionar las expectativas económicas de la
población de manera agregada, considerando la realización de las expectativas pasadas, la evaluación de
la situación presente y la expectativa futura que tienen los ciudadanos del país y de su situación
económica personal. Esto nos dice, para el caso de Venezuela, que las personas piensan que mejorarán
su posición económica en el futuro más que el promedio de su país, lo que crea una importante presión
sobre el sistema y el desempeño de la democracia.

82
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

económicos en atención a un promedio regional de 63%. (Encuesta


LATINOBARÓMETRO 2003), pero están “muy de acuerdo” y “de acuerdo” con que “el
futuro de la gran mayoría de personas no depende de los gobiernos”.

Situación económica del país antes del Gobierno de Chávez (Gobierno de


Rafael Caldera 1994-1999): “muy mal”.
Conforme a los datos de la encuesta DEMOSCOPIO Venezuela 1998, realizada
por COSAR Grupo Comunicacional, el ochenta por ciento (80%) de los entrevistados
tiene la opinión de que el desarrollo económico del país ha marchado “muy mal” o “más
o menos mal” en los dos últimos años. En cuanto a quienes opinaron que el mismo ha
marchado “muy bien” o “más o menos bien”, los mismos constituyen el 19% del total.
La tendencia de opinión es igual en ambos sexos. Asimismo, se registra que entre las
personas más jóvenes (entre los 18 y los 24 años de edad) la inclinación a opinar
positivamente respecto al desarrollo económico del país en los dos últimos años es
ligeramente superior que entre las personas de más edad ( de 35 años en adelante).
Por su parte, el nivel social “C” destaca por mostrar fue menor el porcentaje de
opiniones negativas sobre la economía nacional. La tendencia de opinión negativa es
igual en todos los grupos, siendo un poco más fuerte en el estrato social D.

GRÁFICO N° 19
SITUACIÓN ECONÓMICA DEL PAÍS.
GOBIERNO RAFAEL CALDERA 1994-1999
DESARROLLO ECONÓMICO
(Por demográficos)

90% 82%
79% 81% 80% 80% 81% 80%
80% 80% 80%
78% 76%
80%

70%

60%

50%

40%

30%
20% 23% 19%
20% 19% 18% 20% 20%
18% 17% 19% 19%
20%

10%

0%
Masc. Fem. 18-24 25-34 35-49 Mas ABC D E Estr.1 Estr. Estr.3
de 50 Bien Mal

Fuente: Encuesta DEMOSCOPIO Venezuela 1998, administrada por COSAR Grupo Comunicacional 13 al 23
octubre de 1998 a una muestra de 1500 entrevistas.

Son los simpatizantes de los partidos AD y Proyecto Venezuela, acompañados


por las agrupaciones políticas colocadas en el renglón “Otros”, quienes muestran una
mayor percepción positiva del país. Efectivamente, entre los entrevistados que
señalaron ser simpatizantes de estos partidos se registró mayor porcentaje de

83
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

personas que opinaron que el desarrollo económico del país en los dos últimos años
ha marchado bien, con respecto a las opiniones de otros entrevistados.

GRÁFICO N° 20
SITUACIÓN ECONÓMICA DEL PAÍS.
GOBIERNO RAFAEL CALDERA 1994-1999
DESARROLLO ECONÓMICO
(Por simpatía partidista)

100%
90%
80%
7 7 9 8
70% 7 8 7 7 7
60% 0 9 3 6
6 0 3 2 4
50% % % % %
% % % % %
40%
30%
20% Mal
29% 25% 21% 26% 26%
10% 20% 6% 18% 14% Bien
0%
AD COPEI P.IRENE MVR PROY. PPT MAS OTROS INDEP
VZLA.

Fuente: Encuesta DEMOSCOPIO Venezuela 1998, administrada por COSAR Grupo Comunicacional 13 al 23
octubre de 1998 a una muestra de 1500 entrevistas.

Situación económica del país en el Gobierno de Chávez (1999 hasta el


2003): “mal camino” o “muy mal camino”.
El sesenta y cinco por ciento (65%) de los venezolanos considera que su
situación económica está yendo por mal camino, o por un muy mal camino. Mientras
que el restante treinta y cinco por ciento (35%) piensa que su situación económica está
yendo por buen camino o por un muy buen camino (VARGAS CACIQUE, Adolfo
Enrique y Zaira Josefina REVERÓN ESCOBAR. 2004: p.13).

CUADRO N° 22
ENCUESTAS LATINOBAROMETRO
Situación económica futura de Venezuela.
Evolución 1996-2000
1999-
AÑOS 1996 1997 1998
2000
MEJOR 12% 20% 28% 57%
IGUAL O
PEOR
88% 80% 72% 43%
n= 1.500 1.200 1.200 1.200
Fuentes: Encuestas Latinobarómetro 1996 - 2000.
Cifras procesadas por Carlos Guzmán Cárdenas y Tulio Hernández. 2004.

84
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

3er. Hallazgo. La situación del país estará mucho mejor que en el


presente.
Contrastando con esta visión, encontramos que pensando en el futuro
inmediato cuarenta y cuatro por ciento (44%) de los venezolanos piensa que la
situación del país en un año estará mucho mejor o mejor que en el presente; treinta y
nueve por ciento (39%) piensa que la situación del país en un año estará mucho peor o
peor y un diecisiete por ciento (17%) no sabe (VARGAS CACIQUE, Adolfo Enrique y
Zaira Josefina REVERÓN ESCOBAR. 2004: p.14).

4.2.3. SITUACIÓN PERSONAL Y ECONÓMICA.

Situación personal y económica antes del Gobierno de Chávez (Gobierno


de Rafael Caldera 1994-1999): “igual” o “peor”.
En el aspecto personal y familiar, una mayoría relativa (47%) sintió que su
situación económica familiar actual en comparación con el pasado está peor. Para
cuatro de cada diez entrevistados, su situación no ha mejorado o empeorado. Por su
parte, los que manifestaron una visión más positiva y señalaron que en la actualidad
están mejor económicamente hablando, conforman el 11% del público entrevistado. Al
clasificar las respuestas del público entre las distintas variables demográficas, se
observa que entre los entrevistados de los estratos sociales D y E, y entre los
habitantes de las diez principales ciudades del país, es mayor el porcentaje de quienes
percibieron su situación económica familiar actual, peor en relación al pasado. Los
pobladores de las capitales de estados y la clase alta y media alta, mostraron una
tendencia mayor a percibir más positivamente su realidad, registrando mayores
porcentajes en las respuestas “mejor” e “igual”.

GRÁFICO N° 21
SITUACIÓN PERSONAL Y ECONÓMICA EN COMPARACIÓN CON EL PASADO
GOBIERNO RAFAEL CALDERA 1994-1999
(Por demográficos)

100%
90%
80% 39% 50% 43% 47%
47% 48% 44% 47% 52% 49% 50% 51%
70%
60%
50%
40%
41% 38% 44% 40% 33% 41% 48% 38% 37% 37% 41%
30% 42%
20%
10% 15% 13% 14%
11% 11% 10% 11% 8% 10% 11% 11% 8%
0%
Masc. Fem. 18-24 25-34 35-49 Mas de ABC D E Estr.1 Estr.2 Estr.3
50
Mejor Igual Peor

Fuente: Encuesta DEMOSCOPIO Venezuela 1998, administrada por COSAR Grupo Comunicacional 13 al
23 octubre de 1998 a una muestra de 1500 entrevistas.

85
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

Con respecto a la situación económica personal y familiar actual, en


comparación con la del pasado, se observa que entre los simpatizantes del MAS es
mayor el porcentaje de quienes consideran que su situación actual es peor que en el
pasado, mientras que entre los simpatizantes de PPT las opiniones positivas fueron
mayores al promedio general.

GRÁFICO N° 22
SITUACIÓN PERSONAL Y ECONÓMICA EN COMPARACIÓN CON EL PASADO
GOBIERNO RAFAEL CALDERA 1994-1999
(Por simpatía partidista)

100%
90%
80% 41% 48% 44% 48% 42% 48% 37% 33%
64%
70%
60%
50%
45% 34%
40% 45% 56% 32%
38% 41% 45%
30%
20% 32%
10% 19% 16% 12%
12% 10% 10% 11%
0% 4%
AD COPEI P.IRENE MVR PROY. PPT MAS OTROS INDEP
VZLA.

Mejor Igual Peor

Fuente: Encuesta DEMOSCOPIO Venezuela 1998, administrada por COSAR Grupo Comunicacional 13 al
23 octubre de 1998 a una muestra de 1500 entrevistas.

Situación personal y económica futura antes del Gobierno de Chávez


(Gobierno de Rafael Caldera 1994-1999): “será peor”.
Domina ligeramente la opinión de que en el futuro inmediato (próximos dos o
tres años), la situación económica personal y familiar será peor que en la actualidad
(36%). En segundo lugar (31%), figuró la opinión de que la misma será igual que en el
presente. Los optimistas, es decir quienes opinaron que su situación será mejor en el
futuro, nuevamente son minoría, y conforman un poco más que la quinta parte del
universo de entrevistados. Entre los entrevistados más jóvenes, la tendencia a
manifestar una visión más favorable de la realidad se registra nuevamente, donde el
porcentaje de quienes opinaron que su situación familiar en el futuro será mejor es
mayor entre los entrevistados con edades comprendidas entre los 18 y 34 años que
entre los mayores de 35 años. Asimismo, entre los entrevistados ubicados en el
estrato socioeconómico más bajo (“E”) la proporción de quienes percibieron
negativamente su futuro fue más alta que en el resto de los estratos sociales (COSAR
1998). Para todas las categorías evaluadas sobresale la idea de que la situación
personal no cambiará en el mediano plazo, siendo más fuerte esta percepción entre
los miembros de las clases altas y media alta. El pesimismo tuvo una mayor cabida en
la clase social D y en los habitantes de las principales ciudades.

86
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

GRÁFICO N° 23
SITUACIÓN PERSONAL Y ECONÓMICA EN EL FUTURO
GOBIERNO RAFAEL CALDERA 1994-1999
(Por demográficos)

100%
90%
30% 32% 29% 30% 31% 34% 27% 35% 29% 35% 28% 28%
80%
70%
60%
50% 33% 31% 35% 32% 30% 39% 30% 31% 29% 34% 35%
32%
40%
30%
20%
23% 23% 23% 25% 23% 23% 24% 22% 22%
10% 20% 22% 23%
0%
Masc. Fem. 18-24 25-34 35-49 Mas de ABC D E Estr.1 Estr.2 Estr.3
50

Mejor Igual Peor

Fuente: Encuesta DEMOSCOPIO Venezuela 1998, administrada por COSAR Grupo Comunicacional 13 al
23 octubre de 1998 a una muestra de 1500 entrevistas.

4to Hallazgo. El Gobierno de Rafael Caldera: evaluación negativa de su


desempeño presidencial (1994-1999).
En conclusión, la inseguridad personal y la delincuencia son definitivamente los
principal problemas para el público (36%) en el Gobierno de Rafael Caldera a finales
de 1998. Efectivamente, la inseguridad superó ampliamente al resto de los problemas
mencionados, revelando la magnitud que esta problemática ha alcanzando en la
población. El segundo problema fue el desempleo (19%), y el tercero la inflación (13%),
reflejando la crítica situación económica del país. El desempeño del Presidente Rafael
Caldera al parecer deja bastante que desear entre el público, pues aquellos
entrevistados que expresaron estar “poco” o “nada” satisfechos con la labor de
Caldera, superan ampliamente en porcentaje de quienes, por el contrario respondieron
estar “totalmente” o “muy” satisfechos con la misma. El nivel de insatisfacción con el
desempeño del Presidente Caldera es similar entre hombres y mujeres de todas las
edades y de todos los estratos sociales y ubicaciones geográficas. Por su parte, la
satisfacción en ningún caso superó el 5%. Entre los simpatizantes de AD (81%),
COPEI (81%) y el MAS (80%) se registra la mayor proporción de evaluación negativa
del desempeño del Presidente Rafael Caldera. Por su parte, quienes mostraron
opiniones favorables en mayor proporción, señalando estar “muy” o “totalmente
satisfechos” con el desempeño del Presidente de la República, son los simpatizantes
de las pequeñas agrupaciones políticas, reunidas en la categoría “Otros”

El 9% del público expresó tener un sentimiento positivo hacia el Dr. Rafael


Caldera como persona, por el contrario, el 65% de los entrevistados señaló tener un
sentimiento “poco” o “nada” positivo hacia el Presidente. Asimismo, alrededor de la
cuarta parte (26%) se ubicó en un nivel intermedio, y manifestó que su sentimiento
era “algo” positivo.

87
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

GRÁFICO N° 24
EVALUACIÓN DE LA LABOR DEL PRESIDENTE CALDERA
GOBIERNO RAFAEL CALDERA 1994-1999

Nada Positivo
31%
Totalmente Positivo
2%

Muy Positivo
7%

Poco Positivo
34% Algo Positivo
26%

Fuente: Encuesta DEMOSCOPIO Venezuela 1998, administrada por COSAR Grupo Comunicacional 13 al
23 octubre de 1998 a una muestra de 1500 entrevistas.

Situación personal y económica en el Gobierno de Chávez (1999 hasta


2003): “empeorado” o “empeorado mucho”.
En la misma dirección y sentido, el sesenta y seis por ciento (66%) de los
venezolanos considera que su situación personal y económica ha empeorado, o ha
empeorado mucho; al mismo tiempo que treinta y tres por ciento (33%) de los
venezolanos considera que su situación personal y económica, ha mejorado o ha
mejorado mucho (VARGAS CACIQUE, Adolfo Enrique y Zaira Josefina REVERÓN
ESCOBAR. 2004: pp.13-14).

CUADRO N° 23
ENCUESTAS LATINOBAROMETRO
Situación económica personal y familiar futura. Venezuela.
Evolución 1996-2000
1999-
AÑOS 1996 1997 1998
2000
MEJOR 24% 34% 42% 62%
IGUAL O
PEOR
76% 66% 58% 37%
n= 1.500 1.200 1.200 1.200
Fuentes: Encuestas Latinobarómetro 1996-2000.
Cifras procesadas por Carlos Guzmán Cárdenas y Tulio Hernández. 2004.

88
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

GRÁFICO N° 25
SITUACIÓN PERSONAL Y ECONÓMICA EN COMPARACIÓN CON EL PASADO
GOBIERNO HUGO CHÁVEZ FRIAS 1999-2003

Si usted tuviera que comparar la situación actual con su


situación de hace tres años atrás, ¿usted diría que es...?

MUCHO PEOR PEOR IGUAL DE MAL IGUAL DE BIEN MEJOR


MUCHO MEJOR NO SABE CRITICOS APOYOS

74,3%
80%

70%

60%

50% 40,0%

40%
25,4%
30% 22,3%

20% 12,0% 10,6% 12,5%

10% 2,3%
0,2%
%
0%

NO SABE
IGUAL DE

IGUAL DE

APOYOS
PEOR
MUCHO

MUCHO

CRITICOS
MEJOR

MEJOR
PEOR

BIEN
MAL

Fuentes: DATANALISIS Encuesta Ómnibus Nacional. Base: 1.000 personas. Campo: 6-11 de Junio de 2002.
Cifras procesadas por Carlos Guzmán Cárdenas y Tulio Hernández. 2004.

CUADRO N° 24
EVALUACIÓN DE LA LABOR DEL PRESIDENTE HUGO CHÁVEZ FRIAS POR EL
BIENESTAR DEL PAÍS
GOBIERNO HUGO CHAVEZ FRIAS 1999-2003
(Por estrato socioecómico).

A/B/C D E
ESTRATO SOCIAL
ABRIL JUNIO ABRIL JUNIO ABRIL JUNIO
MUY MALA/ MALA /
REGULAR HACIA MALA
75,7% 79,5% 59,6% 67,9% 42,4% 60,2%
MUY BUENA/ BUENA /
REGULAR HACIA BUENA
22,5% 20,5% 38,1% 31,5% 55,2% 38,8%
n= 800 1.000 800 1.000 800 1.000
Fuentes: DATANALISIS Encuesta Ómnibus Nacional. Base: 1.000 personas. Campo: 6-11 de Junio de 2002.
Cifras procesadas por Carlos Guzmán Cárdenas y Tulio Hernández. 2004.

Un veintidós por ciento (22%) de la población venezolana declara tener


“dificultades, no les alcanza el sueldo o salario” para solventar sus necesidades en el
espacio de un mes, según la Encuesta LATINOBAROMETRO 2003.

89
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

4.2.5. CONFIANZA EN LAS INSTITUCIONES.

También conocida como confianza ciudadana, refiere al sistema democrático,


esperanza firme o seguridad que se tiene por parte de los ciudadanos hacia sí mismos
y hacia los demás ciudadanos, así como a las instituciones del Estado. La confianza
ciudadana constituye una condición necesaria para el cumplimiento de las normas
establecidas para el buen funcionamiento de la democracia. (INEGI-SEGOB: 2003).
Entre los hallazgos a resaltar, podemos mencionar:

El descrédito de las instituciones políticas y sociales, aún mayor desde el


intento golpista del 4 de Febrero, se ha intensificado (Nicodemo / Bisbal. Instituto
Venezolano de Opinión y Mercadeo). Para Julio de 1991, los venezolanos otorgaban
los índices más altos de “poca o ninguna confianza” hacia: los partidos políticos (90%),
CTV (71%), Gobierno (69%), Congreso (44%). Los índices de percepción más bajos
estaban representados por: Militares (31%), Fiscalía (27%), Medios de Comunicación
(16%) y la Iglesia con 13%. Para Abril de 1992 la situación cambia con incrementos
porcentuales significativos: Partidos políticos (91%), CTV (81%), Gobierno (84%),
Congreso (85%), Militares (42%), Fiscalía (50%), Medios de comunicación (31%) y la
Iglesia (34%).

Según el Estudio Mundial de Valores (EMV) en 1996, la Iglesia (74%), las


fuerzas armadas (60%), la prensa (58%), la televisión (52%) y las grandes empresas
(52%) gozan de la confianza de la mayoría de los entrevistados. Sólo un tercio confían
en el poder judicial (37%), la policía (30%) y la administración pública (30%). El
Gobierno Nacional (27%), Sindicatos (23%), Congreso (23%) y los partidos políticos
(15%) cierran la lista con los valores más bajos. Cabe destacar que cuatro instituciones
aparecen con variaciones significativas hacia un incremento de sus niveles de
confianza en el 2000 respecto a su calificación en 1996 (las federaciones
empresariales con una variación descendente de 9 puntos porcentuales; la policía y la
Asamblea Nacional con 11 puntos) pero el gobierno es la institución que obtuvo el
mayor incremento en los niveles de confianza (18 puntos porcentuales).

En la Encuesta LATINOBAROMETRO 2001, el primer rasgo característico que


sobresale de la cultura latinoamericana son los bajos niveles de confianza institucional.
El nivel de confianza interpersonal en Venezuela hacia la Iglesia es muy alto con 75%
de aceptación sobre un promedio para la región de 72%.

Según el Dr. Friedrich Welsch (1997:p.12) en un contexto de desconfianza


social generalizada, las personas se sienten atraídas por la idea de unirse y colaborar
bajo las alas protectoras de una institución confiable. Esta interpretación se apoya,
además, en el hecho que los venezolanos se han tornado más activos en los asuntos
religiosos durante los últimos veinte años. El nivel de confianza hacia la televisión es
muy alto con 53% de aceptación sobre un promedio para la región de 49% y, hacia las
Fuerzas Armadas con 55% de aceptación sobre un promedio para la región de 38%. El
nivel de confianza en Venezuela hacia el Congreso Nacional / Parlamento es muy bajo
con 37% de aceptación sobre un promedio para la región de 24%.

En la Encuesta LATINOBAROMETRO 2003, los venezolanos prefieren a la


televisión (44%) como la principal fuente de información de política; le siguen los

90
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

diarios con 9% (promedio regional 8%), la radio con 9% (18 promedio regional); amigos
y parientes con 21% (12% promedio regional). Sin embargo, no es lo mismo que
preguntar cuanto confía en la televisión que alcanza 36% y ha bajado 14 puntos desde
1996 en que alcanzaba 50% de confianza.

CUADRO N° 25
CONFIANZA INSTITUCIONAL EN VENEZUELA
Evolución 1995-2003.

LATINOBA LATINOBA LATINOBA CONSULT EUGENIO


FPA EMV SEIJAS
ESTUDIOS ROMETRO RÓMETRO RÓMETRO 21. ESCUELA
1995 1995- JUNIO
POR AÑOS VZLA VZLA VZLA AGOSTO JULIO
1996 2003
2001 2002 2003 2001 2001
n= 700 1.200 1.200 1.200 1.200 1.500 1.800 1.200
IGLESIA 70% 74% 75% 71% 62% 57% 68.89% 79.8%
FF.AA. 57% 60% 55% 54% 30% 55% - 63.1%
PRENSA 61% 58% - - - - - -
TV. 14% 52% 53% 45% 36% - - -
EMPRESAS 43% 52% - - - - - -
PODER JUDICIAL 21% 37% 27% - 20% - - -
POLICÍA 15% 30% 30% 33% 29% - - -
SINDICATOS 13% 26% - - - - - -
GOBIERNO
NACIONAL / - 27% - 48% 31% 46% 55% -
PRESIDENTE
CONGRESO/
ASAMBLEA 12% 15% 37% - 17% - - -
PARTIDOS
POLITICOS 10% 15% 19% 19% 11% - - -
UNIVERSIDADES 75% - - - -
MEDIOS CSOCIAL 57% - - - - 65% 70.44% 71.3%
MOVIMIENTOS /
ORGANIZACIONES 44% - - - - - - -
VECINALES
ALCALDES /
GOBERNADORES 37% - - - - - - -
Fuentes: Fundación Pensamiento y Acción (FPA) 1995, VALORES 1995-1996, CONSULTORES 21 S.A.
Agosto 2001, LATINOBARÓMETRO 2001-2003, EUGENIO ESCUELA Julio 2001 y EMPRESA FÉLIX SEIJAS Junio
2003.
Cifras procesadas por Carlos Guzmán Cárdenas y Tulio Hernández. 2004.

91
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

5
ARQUEO BIBLIOGRÁFICO. 1984-2004.

92
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

ANEXO 1.
ARQUEO BIBLIOGRÁFICO 1983-2004.

UNIDADES REFERENCIALES SELECCIONADAS.


(investigaciones académicas y estudios de opinión especializados)
POR AÑOS /AUTOR /CENTRO DE INVESTIGACIÓN/ TÍTULOS

1983
(1) 1983 SALAZAR, José Miguel
UCV “Bases psicológicas deI nacionalismo”. México. Editorial Trillas. Primera Edición,
mayo. 99 Págs.
1984
(2) 1984 MONTERO, Maritza
UCV “Ideología, alineación e identidad nacional”. Caracas, Venezuela. Ediciones de la
Biblioteca. Colección Ciencias Económicas y Sociales. Universidad Central de
Venezuela. Cuarta Edición. 187 Págs.
1988
(3) 1988 BRITTO GARCÍA, Luis
UCV "La Máscara del Poder. Del gendarme necesario al demócrata necesario".
Caracas, Venezuela. Colección Trópicos. Ediciones Alfadil. 256 Págs.
(4) 1988 SALAZAR, José Miguel
UCV “Cambio y permanencia en creencias y actitudes hacia lo nacional (1982-1986)”.
En: Revista AVEPSO. Caracas, Venezuela. Asociación Venezolana de Psicología
Social. Vol. XI. N° 2. Agosto. Pp. 3-13.
1989
(5) 1989 BRITTO GARCÍA, Luis
UCV "Los valores en el mensaje político populista". En: MAGALLANES, Manuel Vicente
(dirección) Partido Electoral, Programas de Gobierno Clases y Política. Colección
del Cincuentenario 7. Caracas, Venezuela. Consejo Supremo Electoral. Pp. 127-
166.
1992
(6) 1992 WELSCH, Friedrich
USB “Transformación de la Cultura Política”. En: Revista Nueva Sociedad N° 121.
Caracas, Venezuela. Pp. 16-20.
1993
(7) 1993 CALDERÓN, Liana
“La imagen de Venezuela y del venezolano. La crisis nacional y los rasgos
psicosociales del venezolano proyectados en las páginas de opinión de El
Universal, El Nacional y Últimas Noticias durante 1972-1992”. Caracas,
Venezuela. Colección Canícula. Fundación Carlos Eduardo Frías. 153 Págs.

(8) 1993 KOENEKE R, Hebert


USB “Análisis de la Campaña Electoral”. En: El proceso electoral de 1993. Análisis de
sus resultados. Seminario Nacional. Serie Foro al Día N° 1. Caracas, Venezuela.
Unidad de Publicaciones del CENDES-Universidad Central de Venezuela. Octubre,
1993. Pp. 43-66.

(9) 1993 MAINGON, Thaís


UCV “Los Procesos Electorales: Un marco referencial para su estudio”. En: El proceso
electoral de 1993. Análisis de sus resultados. Seminario Nacional. Serie Foro al
Día N° 1. Caracas, Venezuela. Unidad de Publicaciones del CENDES-Universidad
Central de Venezuela. Octubre. Pp. 7-18.

93
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

(10) 1993 MOLINA VEGA, José E


LUZ “Participación y Abstención Electoral”. En: El proceso electoral de 1993. Análisis de
sus resultados. Seminario Nacional. Serie Foro al Día N° 1. Caracas, Venezuela.
Unidad de Publicaciones del CENDES-Universidad Central de Venezuela. Octubre,
1993. Pp. 29-42.

(11) 1993 WELSCH, Friedrich


USB “Cultura Política y Resultados Electorales”. En: El proceso electoral de 1993.
Análisis de sus resultados. Seminario Nacional. Serie Foro al Día N° 1. Caracas,
Venezuela. Unidad de Publicaciones del CENDES-Universidad Central de
Venezuela. Octubre, 1993. Pp. 19-28.
1995
(12) 1995 CORPORACIÓN LATINOBAROMETRO
“Encuesta Latinobarómetro 1995. Informe de Prensa”. Estudio de Opinión Pública.
1ra. Medición Mayo-Junio. 21 Págs.
“Gráficos Encuesta Latinobarómetro 1995”. Estudio de Opinión Pública. 1ra.
Medición Mayo-Junio. 21 Págs.

(13) 1995 PEREIRA ALMAO, Valía


LUZ “La Democracia en la conciencia política del Venezolano”. En: Revista Politeia. N°
18. Instituto de Estudios Políticos. Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas.
Caracas, Venezuela. Pp. 43-55.
1996
(14) 1996 CORPORACIÓN LATINOBAROMETRO
“Encuesta Latinobarómetro 1996. Informe de Prensa”. Estudio de Opinión Pública.
Octubre. 11 Págs.
“Gráficos Latinobarómetro 1996”. Estudio de Opinión Pública. Octubre. 33 Págs.

(15) 1996 FUNDACIÓN PENSAMIENTO Y ACCIÓN


“Cultura Democrática en Venezuela”. Informe Analítico de los Resultados de una
Encuesta de Opinión Pública. Caracas, Venezuela. Fundación Pensamiento y
Acción. 73 Págs.

(16) 1996 VILLARROEL, Gladys


UCV “Democracia sin consenso: Los valores confrontados de la Cultura Política
Venezolana”. En: Espacio Abierto. Cuaderno Venezolano de Sociología,
auspiciado por la Asociación Venezolana de Sociología, el Consejo Venezolano de
Ciencias Sociales (COVECSO). Vol. 5. N° 2. Mayo – Agosto. Zulia, Venezuela. Pp.
223-248.

(17) 1996 WELSCH, Friedrich y José Vicente CARRASQUERO


USB “¿Desconsolidación de la Democracia en Venezuela? Rendimiento y Legitimidad
normativa”. En Cuestiones Políticas N° 16. IEPDP – Facultad de Ciencias Políticas
– Universidad del Zulia. Zulia, Venezuela. Pp. 45-69

(18) 1996 WELSCH, Friedrich


USB “Cultura Política en Venezuela: Continuidad y Cambio 1973-1993”. En Memoria
Política N° 4. Venezuela. Pp. 76-94.
1997
(19) 1997 BARROSO, Manuel
IESA “Autoestima del Venezolano. Democracia o Marginalidad”. Caracas, Venezuela.
UCAB Editorial Galac. Segunda Edición. 384 Págs. (Primera Edición 1991).

94
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

(20) 1997 CASTILLO, Héctor


"Comentarios sobre Venezuela en el Estudio Mundial de Valores 1995-1996".
Informe basado en los resultados del Estudio Mundial de Valores: Venezuela,
patrocinado por la Fundación Polar, la Universidad Simón Bolívar y la Universidad
del Zulia, y realizado por DOXA C.A., Instituto de Opinión Pública. 75 Págs.
Mimeografiado.

(21) 1997 CORPORACIÓN LATINOBAROMETRO


“Encuesta Latinobarómetro 1997. Informe de Prensa”. Estudio de Opinión Pública.
11 Págs.
“Gráficos Latinobarómetro 1997”. Estudio de Opinión Pública. 15 Págs.

(22) 1997 LOZADA, Mireya


UCV “Democracia y Representación Social: La cuestión de lo social”. En FERMENTUM
Revista Venezolana de Sociología y Antropología. Año 7. N° 20. Septiembre -
Diciembre. GISAC – ULA. Mérida, Venezuela. Pp. 93-106.

(23) 1997 VILLARROEL, Gladys


UCV “Las amenazas militares a la Democracia y la opinión pública del venezolano”. En:
Espacio Abierto. Cuaderno Venezolano de Sociología, auspiciado por la Asociación
Venezolana de Sociología el Consejo Venezolano de Ciencias Sociales
(COVECSO). Vol. 6. N° 3. Septiembre - Diciembre. Zulia, Venezuela. Pp. 373-404.

(24) 1997 RODRÍGUEZ DE MORA, Isabel


“Espacios Públicos y Participación Ciudadana en Venezuela. Un análisis de la
construcción de la ocupación colectiva de espacios públicos en el discurso oficial
venezolano (1989-1994)”. En: Espacio Abierto. Cuaderno Venezolano de
Sociología, auspiciado por la Asociación Venezolana de Sociología el Consejo
Venezolano de Ciencias Sociales (COVECSO). Vol. 6. N° 3. Septiembre -
Diciembre. Zulia, Venezuela. Pp. 405-434.

(25) 1997 ROMERO, María Teresa


UCV “Venezuela: Deconstrucción y reconstrucción de la cultura democrática”. En
Venezuela Analítica. Revista Electrónica N° 16. Junio. En Dirección electrónica
(URL): http://www.analitica.com/archivo/vam1997.06/pint3.htm. 7 Págs.

(26) 1997 WELSCH, Friedrich


USB “Cultural Política Contemporánea de Venezuela” . Trabajo de Ascenso. Profesor
Titular. Facultad de Ciencias Económicas y Sociales. Universidad Simón Bolívar.
1998
(27) 1998 CARRASQUERO, José Vicente e Inés GUARDIA ROLANDO
USB “Violencia Política y Participación No Convencional”. En: Cuestiones Políticas N°
16. IEPDP – Facultad de Ciencias Políticas – Universidad del Zulia. Zulia,
Venezuela. Pp. 69-86.

(28) 1998 CORPORACIÓN LATINOBAROMETRO


“Encuesta Latinobarómetro 1998. Informe de Prensa”. Estudio de Opinión Pública.
11 Págs.
“Gráficos Latinobarómetro 1998”. Estudio de Opinión Pública. 33 Págs.

(29) 1998 COSAR GRUPO COMUNICACIONAL


“Demoscopio Venezuela 1998” . Mayo. 200 Págs.

95
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

(30) 1998 COSAR GRUPO COMUNICACIONAL


“Demoscopio Venezuela 1998” . Septiembre. 210 Págs.

(31) 1998 COSAR GRUPO COMUNICACIONAL


“Demoscopio Venezuela 1998” . Octubre. 197 Págs.

(32) 1998 CARRASQUERO, José Vicente e Inés GUARDIA ROLANDO


“Violencia Política y Participación No Convencional”. En: Cuestiones Políticas N°
16. IEPDP – Facultad de Ciencias Políticas – Universidad del Zulia. Zulia,
Venezuela. Pp. 69-86.

(33) 1998 WELSCH, Friedrich, José Vicente CARRASQUERO y Angel OROPEZA


USB “Valores Políticos y Económicos del Venezolano: Continuidad y Cambio”. En
Revista Venezolana de Ciencia Política. N° 13.
1999
(34) 1999 CARRASQUERO, José Vicente y Fredrich WELSCH
USB “Opinión Pública y Cultura Política en Venezuela”. En: Cuadernos del CENDES.
Año 16. N° 41. Segunda Época. Mayo – Agosto. Universidad Central de
Venezuela. Caracas, Venezuela. Pp. 27 – 48.

(35) 1999 CORPORACIÓN LATINOBAROMETRO


“Encuesta Latinobarómetro 1999-2000. Informe de Prensa”. Estudio de Opinión
Pública. 18 Págs.
“Gráficos Latinobarómetro 1999-2000”. Estudio de Opinión Pública. 18 Págs.

(36) 1999 MOLINA, José Enrique y Carmen PÉREZ BARALT


LUZ “La democracia venezolana en una encrucijada: Las elecciones nacionales y
regionales de 1998”. En América Hoy – Revista de Ciencias Sociales. N° 21. Abril.
Salamanca, España.

(37) SALAZAR, José Miguel y Germán REY


UCV “Imágenes, opinión y consumo cultural: visones mutuas de colombianos y
venezolanos”. En: Ramírez, Socorro y José María Cadenas (coordinadores
académicos y editoriales) Colombia-Venezuela Agenda Común para el Siglo XXI.
Santafé de Bogotá, Colombia. Editores Tercer Mundo, primera edición. Pp. 35-76.

(38) 1999 LÓPEZ MAYA, Margarita


UCV “Formas de la Protesta Popular entre 1989 y 1994”. En: Revista Venezolana de
Economía y Ciencias Sociales. Vol. 5. N° 4. Octubre – Diciembre. Facultad de
Ciencias Económicas y Sociales. Universidad Central de Venezuela. Caracas,
Venezuela. Pp. 11-41.

(39) 1999 LOZADA, Mireya


UCV “Ahora... todos por Venezuela”. Crónicas de Acción Colectiva”. En: Revista
AVEPSO. XXII. N° 1. Asociación Venezolana de Psicología Social. Caracas,
Venezuela. Pp. 93-107.

(40) 1999 LOZADA, Mireya


UCV “La Democracia Sospechosa: la construcción del colectivo en el espacio público”.
En: Montero, M.; Sabucedo, J.M.; Sanders, B. y Ferreira, L. (Coord.). Psicología
Política del Nuevo Siglo. Una ventana a la Ciudadanía. SOMEPSO, SEP: México.

96
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

18 Págs.

(41) 1999 PEREIRA ALMAO, Valía


LUZ “Tiempos de Cambios en las actitudes políticas de los Venezolanos”. En: América
Hoy – Revista de Ciencias Sociales. N° 21. Abril. Salamanca, España. Pp. 51-62.

(42) 1999 PEREIRA ALMAO, Valía


LUZ “Problemas Familiares de los Partidos Políticos: Cambio de rumbo en la
socialización política de los venezolanos”. En: Cuadernos del CENDES.
Universidad Central de Venezuela. Año 16. N° 40. Segunda Época. Enero-Abril.
Pp. 139-158.

(43) 1999 VILLARROEL, Gladys


UCV “Dos hipótesis sobre la Democracia Venezolana: Actores, Discursos y
Representaciones”. En: Revista AVEPSO. Caracas, Venezuela. Asociación
Venezolana de Psicología Social. Vol. XXII. N° 1. Pp. 61-80.
2000
(44) 2000 ACOSTA ESPINOSA, Nelson
UC "Dispositivos Simbólicos e Identidades Políticas en Venezuela". En dirección
electrónica (URL): Ciudad Virtual de Antropología y Arqueología. Portal de
Antropología http://www.naya.org.ar/congreso2000/ ponencias/Nelson_Acosta.htm
- 51k. 8 Págs.

(45) 2000 ESCOBAR DOMÍNGUEZ, María Gisela


ULA “Hacia una Re-Construcción de la Identidad Cultural del Venezolano. Aproximación
conceptual”. En: Revista AVEPSO. Identidad y Alteridades. Mérida, Venezuela.
Asociación Venezolana de Psicología Social / GISCSVAL / ULA. Fascículo 10. Pp.
169-178.

(46) 2000 KOENEKE RAMÍREZ, Herbert


USB “Participación política y social en la Venezuela finisecular: factores político-
institucionales y motivacionales en la participación y en la apatía ciudadana”. En:
Cuadernos del CENDES. Caracas, Venezuela. Año 17. Nº 45. Segunda Época,
septiembre-diciembre, pp. 123-133.

(47) 2000 MAINGON, Thaís


UCV “Los Espacios ambiguos de la Democracia en Venezuela. Resultados Electorales
de 1998”. En (URL): http://136.142.158.105/Lasa2000/
Maingon2.PDF. 19 Págs.

(48) 2000 MAINGON, Thaís


UCV “Reconstitución Política y Desafíos de Gobernabilidad en Venezuela.” En dirección
electrónica (URL): http://136.142.158.105/Lasa2000/Maingon.PDF. 14 Págs.

(49) 2000 MERCANALISIS


“La opinión pública de la Gran Caracas”. En dirección electrónica (URL):
http://globovision.com/documentos/encuestas/mercanalisis.1100/index.sht

(50) 2000 MOLINA V., José E.


LUZ “Comportamiento Electoral en Venezuela: 1998-2000”. En: Cuestiones Políticas. N°
25. Maracaibo, Venezuela. Instituto de Estudios Políticos y Derecho Público de la
Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad del Zulia. Pp. 27-65.

97
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

(51) 2000 PENFOLD BECERRA, Michael


IESA “El colapso del Sistema de Partidos en Venezuela: Explicación de una muerte
anunciada”. Ponencia preparada para ser presentada en el XXII Congreso
Internacional de la Latin American Studies Association (LASA), Hyatt Regency
Miami, 16-18 de Marzo. En dirección electrónica (URL): http://www-
personal.umich.edu/~mmarteen/svs/lecturas/lasa2000/penfold.doc. 19 Págs.

(52) 2000 PEREIRA ALMAO, Valia


LUZ “La Igualdad Social en las actitudes del Venezolano”. En: Espacio Abierto-
Cuaderno Venezolano de Sociología. Zulia, Venezuela. Auspiciada por la
Asociación Venezolana de Sociología y la International Sociological Association.
Universidad del Zulia. Vol. 9. N° 2. Abril – Junio. Pp. 197-219.

(53) 2000 PEREIRA ALMAO, Valia


LUZ “Cambio Político y Actitud hacia la Democracia en Venezuela”. Ponencia
presentada en el XXII Congreso Internacional de Latin American Studies
Association (LASA), Hyatt Regency, Miami, 16-18 de marzo de 2000. 14 Págs.

(54) 2000 PEREZ, Magaly, Said DAHDAH y Cristina SZENTIKS


UCV "Consensos y Disensos en torno a la concepción de política social en Venezuela".
En: Cuadernos del CENDES. Caracas, Venezuela. Año 17, N° 44, Segunda
Época, mayo-agosto, pp. 137-177.

(55) 2000 QUINTERO, María del Pilar


ULA “¿Por qué existe una autoimagen nacional negativa en Venezuela?. Una
aproximación interdisciplinaria desde la psicología social y los estudios culturales”.
En: Revista AVEPSO. Identidad y Alteridades. Mérida, Venezuela. Asociación
Venezolana de Psicología Social / GISCSVAL / ULA. Fascículo 10. Pp. 71-92.

(56) 2000 SALAZAR, José Miguel


UCV “Identidades Regionales en Venezuela”. En: Revista AVEPSO. Identidad y
Alteridades. Mérida, Venezuela. Asociación Venezolana de Psicología Social /
GISCSVAL / ULA. Fascículo 10. Pp. 93-108.
2001
(57) 2001 ARENAS, Ender
LUZ “Política, Legitimidad y Democracia en una Sociedad en transición: Las viejas y
nuevas representaciones sociales sobre las nociones de política, partidos políticos
y la sociedad civil, bajo el impacto de la crisis social venezolana”. En: Espacio
Abierto – Cuaderno Venezolano de Sociología. Universidad del Zulia. Auspiciado
por la Asociación Venezolana de Sociología y la International Sociological
Association. Vol. 10. N° 2. Abril – Junio. Pp. 187-200.

(58) 2001 CONSULTORES 21 S.A.


“Estudio Perfil 21”. Agosto. 19 Págs.

(59) 2001 CORPORACIÓN LATINOBAROMETRO


“Encuesta Latinobarómetro 2001. Informe de Prensa”. Estudio de Opinión Pública.
10 Págs.
“Gráficos Latinobarómetro 2001”. Estudio de Opinión Pública. 18 Págs.

(60) 2001 DE VRIES, Roberto; LANDER DE PERAZ, Marina; DE VRIES, Rebeca


“¿Una Revolución psicosocial en nuestra percepción como venezolanos?”. 3 de

98
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

enero de 2001. En Dirección Electrónica (URL): http://www.analitica.com/va/


sociedad/articulos/2652271.asp.

(61) 2001 ESTUDIOS Y ORGANIZACIÓN EUGENIO ESCUELA


“Estudio Nacional de Opinión”. Julio.

(62) 2001 MERCANALISIS


“Estudio Flash- Caracas. 21 al 28 de noviembre de 2001”. En Dirección
Electrónica (URL): http://globovision.com/documentos/encuestas/2001.12/
mercanalisis/index.shtml

(63) 2001 MERCANALISIS


“Estudio Trimestral de Opinión Pública. 4to. Trimestre 2001”. En Dirección
Electrónica (URL): http://globovision.com/documentos/encuestas/2001.12/
mercanalisis.2/index.shtml

(64) 2001 MERCANALISIS


“Estudio Expreso de Opinión Pública II. Caracas. Agosto 2001”. En Dirección
Electrónica (URL): http://globovision.com/documentos/encuestas/2001.08/17/
mercanalisis/index.shtml

(65) 2001 ZAPATERO GARCÍA, Roberto


LUZ “El sistema de partidos en Venezuela: Una historia para aprender”. En: Revista de
Ciencias Sociales (RCS). Maracaibo, Venezuela. Facultad de Ciencias Económicas
y Sociales. Instituto de Investigaciones. Universidad del Zulia. Vol. VII. N° 2. Mayo
– Agosto. Pp. 199-225.
2002
(66) 2002 ALFREDO KELLER y Asociados
"Condiciones del Entorno Sociopolítico y Socioeconómico Venezolano". Caracas,
Venezuela. Alfredo Keller y Asociados. Septiembre, 23 Págs.

(67) 2002 CORPORACIÓN LATINOBAROMETRO


“Encuesta Latinobarómetro 2002. Informe de Prensa”. Estudio de Opinión Pública.
16 Págs.
“Gráficos Latinobarómetro 2002”. Estudio de Opinión Pública. 18 Págs.

(68) 2002 CONSULTORES 21 S.A.


“Encuesta de Opinión Pública Distrito Metropolitano” (Municipios Libertador, Sucre,
Baruta, Hatillo y Chacao). Mayo. 11 Págs.

(69) 2002 CONSULTORES 21 S.A.


“Estudio Perfil 21”. Julio. 19 Págs.

(70) 2002 DATANALISIS


“Venezuela: después del 11 de Abril”. Encuesta Flash Nacional. Documento
preparado para VENANCHAM, presentado por Luis Vicente León. Mayo. 28 Págs.

(71) 2002 DATANALISIS


“Encuesta de Opinión Pública”. Junio 2002. 32 Págs.

(72) 2002 LOZADA, Mireya


UCV “Violencia política y polarización social: desafíos y alternativas”. Conferencia

99
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

dictada en el Centro de Estudios Latinoamericanos «Rómulo Gallegos» (CELARG),


Caracas, 9 de junio de 2002.

(73) 2002 MAINGON, Thais


UCV “Comportamiento político-electoral del venezolano y construcción de tendencias:
1998 y 2000”. En: Cuadernos del CENDES. Caracas, Venezuela. Año 19. Nº 49,
Tercera Época, Enero-Abril. Pp. 79-101.

(74) 2002 MAINGON, Thais y Jorge DÍAZ POLANCO


UCV “Cultura Política del Venezolano, Participación y actitudes frente a la Democracia”.
Ponencia presentada en el I Congreso Latinoamericano de Ciencia Política. Área
Temática 3: Cultura Política y Opinión Pública. Salamanca, España, 9-11 de julio
de 2002. 13 Págs.

(75) 2002 LOPEZ MAYA, Margarita, David SMILDE y Ketha STEPHANY.


UCV “Protesta y Cultura en Venezuela. Los marcos de acción colectiva". Caracas,
Venezuela. Edición FACES-UCV, CENDES, FONACIT. 2da. Edición. 226 Págs.

(76) 2002 OROPEZA ZAMBRANO, Ángel Manuel


USB “El Significado de la Democracia en Venezuela: Un estudio Psico-Político de una
Representación Social”. Universidad Simón Bolívar. Decanato de Estudios de
Postgrado. Postgrado en Ciencias Políticas. Tesis Doctoral. Julio.

(77) 2002 PEREZ, Magaly, Said DAHDAH y Cristina SZENTIKS


UCV "Consensos y Disensos en torno a la concepción de participación en Venezuela".
En: Cuadernos del CENDES. Caracas, Venezuela. Año 19, N° 49, Tercera Época,
enero - abril, pp. 49-78.
2003
(78) 2003 CORPORACIÓN LATINOBAROMETRO
“Encuesta Latinobarómetro 2003. Informe Resumen”. Estudio de Opinión Pública.
Octubre. 57 Págs.

(79) 2003 CONSULTORES 21 S.A.


“Encuesta Nacional de Opinión Pública”. Mayo. 16 Págs.

(80) 2003 DATANALISIS


“Seguimiento de las Estrategias Económicas del Gobierno Nacional”. Mayo. 21
Págs.

(81) 2003 DATANALISIS


“Encuesta de Opinión Pública: Evaluación de opciones para resolver la crisis
política”. (Resumen). Mayo. 4 Págs.

(82) 2003 DATANALISIS


“Encuesta Nacional ÓMNIBUS de Datanalisis”. Mayo. 9 Págs.

(83) 2003 DATANALISIS


“Opinión Pública y Escenarios 2003-2004. ¿Qué lecciones extraer del pasado
reciente?”. Documento presentado por John Magdaleno G. 11 Págs.

(84) 2003 DATANALISIS


“Imagen de las principales instituciones y sectores”. Julio. 2 Págs.

100
©®EL IMAGINARIO SOCIAL Y POLÍTICO DEL VENEZOLANO. PNUD INDH 2004.

(85) 2003 DATANALISIS


Encuesta Nacional ÓMNIBUS de Datanalisis Julio 2003". Resumen. 8 Págs.

(86) 2003 DATANALISIS


"Venezuela: Y ahora qué?. Documento presentado por Luis Vicente León. Febrero
2003. 25 Págs.

(87) 2003 DATOS, INFORMATION RESOURCES


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• Carlos E. Guzmán Cárdenas

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