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 Sostenimiento y Relleno en Minería

INDICE pág.

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 Sostenimiento y Relleno en Minería

• Caratula………………………………………………………………………01

• Traducción RQD………………………………………………………....02-22

• Resumen (RMR, RQD)……………………………………………………..23

• Objetivos

• Introducción

• Fundamento teórico……………………………………………….………...23

• Índice de calidad de las rocas, RQD

• clasificación de bieniawski (R.M.R)

• Clasificación según Barton, (sistema–q n.g.i.)………………………..….24

• comparación de ambos métodos. ………………………………………...25

• Conclusión……………………………………………………………………26

• Bibliografía:……………………………………………………………….….26

CL ASI FI CA CIÓ N D E L A MASA R OCO SA

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3.1 I ntr oducción

Durante las etapas de factibilidad y diseño preliminar de un proyecto, cuando muy


poca información detallada sobre la masa rocosa y sus esfuerzos y sobre las
características hidrológicas se tiene disponible, el uso de un esquema de
clasificación de la masa rocosa puede ser considerablemente beneficioso. En el caso
más simple, esto puede involucrar la utilización de un esquema de clasificación como
un chequeo para asegurar que toda la información relevante ha sido considerada. En
el otro extremo del espectro, uno o más esquemas de clasificación de la masa
rocosa pueden ser utilizados para desarrollar una idea de la composición y
características de una masa rocosa, a fin para proporcionar estimados iníciales de
los requerimientos de sostenimiento y de las propiedades de resistencia y
deformación de la masa rocosa.
Es importante entender que el uso de un esquema de clasificación de la masa rocosa
no (y no puede) reemplaza a los procedimientos más elaborados de diseño. Sin
embargo, el uso de estos procedimientos de diseño requiere el acceso a información
relativamente detallada sobre los esfuerzos in situ, las propiedades de la masa
rocosa y la secuencia de excavación planeada, los cuales no se tienen disponibles
en la etapa inicial del proyecto. Conforme esta información llega a estar disponible, el
uso de los esquemas de clasificación de la masa rocosa deberán ser actualizados y
utilizados en conjunto con los análisis específicos del sitio.

3.2 Clasificación de la masa r ocosa en ingeniería

Los esquemas de clasificación de la masa rocosa han sido desarrollados hace más
de 100 años, desde que Ritter (1879) intentó formalizar un enfoque empírico para el
diseño de túneles, en particular para determinar los requerimientos del
sostenimiento. Mientras los esquemas de clasificación son apropiados para su
aplicación original, especialmente si son utilizados dentro de los límites de los casos
históricos a partir a los cuales fueron desarrollados, se debe tener considerable
precaución en la aplicación de las clasificaciones de la masa rocosa a otros
problemas de ingeniería de rocas.
En este capítulo se presentan resúmenes de algunos sistemas de clasificación
importantes, y aunque cada resumen ha sido hecho con el intento de presentar todos
los datos pertinentes de los textos originales, existen numerosas notas y comentarios
que no han sido incluidos. El lector interesado deberá esforzarse en leer las
referencias citadas para una completa apreciación del uso, aplicabilidad y
limitaciones de cada sistema.
La mayoría de los esquemas de clasificación multi-parámetros (Wickham et al., 1972,
Bieniawski, 1973, 1989, y Barton et al., 1974) fueron desarrollados a partir de casos
históricos de la ingeniería civil, en los cuales fueron incluidos todos los componentes
de las características ingeniero-geológicas de la masa rocosa. Sin embargo, en el
minado subterráneo en roca dura, especialmente en niveles profundos, el
intemperismo de la masa rocosa y la influencia del agua usualmente no son
importantes y pueden ser ignorados. Los diferentes sistemas de clasificación ponen
diferente énfasis a los distintos parámetros, por lo que es recomendable que por lo
menos se utilicen dos métodos en cualquier lugar durante la etapa inicial de un
proyecto.

3.2.1 Clasific aci ón de la mas a r oc osa de Terza ghi

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La primera referencia sobre el uso de una clasificación de la masa rocosa para el


diseño del sostenimiento en un túnel está en una publicación de Terzaghi (1946), en
la cual las cargas rocosas, asumidas por los arcos metálicos (cimbra o cerchas), son
estimadas en base a una clasificación descriptiva. Aún cuando el incluir detalles de la
clasificación de Terzaghi no sea una finalidad útil en esta discusión sobre el diseño
del sostenimiento para minas subterráneas en roca dura, es interesante examinar las
descripciones de la masa rocosa incluidas en su publicación original, debido a que
puso atención en aquellas características que rigen el comportamiento de la masa
rocosa, particularmente en situaciones donde la gravedad constituye la fuerza
impulsora dominante. Las definiciones claras y concisas y los comentarios prácticos
incluidos en estas descripciones son buenos ejemplos del tipo de información
ingeniero-geológicas que es muy útil para el diseño en ingeniería.
Las descripciones de Terzaghi (extraídas directamente de su publicación) son:

• La roca intacta no contiene ni diaclasas ni grietas delgadas. Por lo tanto, si


esta se fractura, lo hace a través de roca sana. Por el daño de la roca debido
a la voladura, pueden desprenderse materiales astillados del techo varias
horas o días después de la voladura. Esto es conocido como condición de
“astillamiento”. La roca intacta dura también puede ser encontrada en la
condición de pequeños “estallidos de rocas”, los cuales involucran la
separación violenta y espontánea de bloques rocosos de las paredes o del
techo.
• La roca estratificada consiste de estratos individuales con poca o ninguna
resistencia contra la separación a lo largo de los limites entre los estratos. Los
estratos pueden o no estar debilitados por diaclasas transversales. En tales
rocas la condición de “astillamiento” es bastante común.
• La roca moderadamente diaclasada contiene diaclasas y grietas delgadas,
pero los bloques entre las diaclasas están desarrollados tan juntos o tan
íntimamente entrelazados que las paredes verticales no requieren de
sostenimiento lateral. En rocas de este tipo pueden ser encontradas ambas
condiciones: tanto el “astillamiento” como los pequeños “estallidos de rocas”.
• La roca con fracturamiento en bloques y grietas consiste de fragmentos de
roca intacta o casi intacta, los cuales se encuentran completamente
separados unos de otros e imperfectamente entrelazados. En tales rocas, las
paredes verticales pueden requerir de sostenimiento lateral.
• La roca triturada pero químicamente intacta tiene la característica de seguir
triturándose. Si varios o todos los fragmentos son tan pequeños como granos
de arena fina y la recomendación no ha ocurrido, la roca triturada bajo el nivel
freático exhibe las propiedades de una arena portadora de agua.
• La roca altamente deformable avanza lentamente en el túnel sin un
incremento perceptible de volumen. Un prerrequisito para la alta
deformabilidad es un alto porcentaje de partículas microscópicas y
submicroscópicas de minerales micáceos o minerales arcillosos con una baja
capacidad de expansión.
• La roca expansiva avanza en el túnel principalmente debido a la expansión.
La capacidad para expandirse parece ser limitada a aquellas rocas que
contienen minerales de arcilla tales como la montmorillonita, con una alta
capacidad de expansión.

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3.2.2 Cla sifica cio ne s qu e in volu cr an el tiem po de aut o-


sost enimi ent o

Lauffer (1958) propuso que el tiempo de auto-sostenimiento para una abertura sin
sostenimiento está relacionado a la calidad de la masa rocosa en la cual la abertura
es excavada. En un túnel, la abertura sin sostenimiento es definida como el ancho
del túnel o la distancia entre el frente y el sostenimiento más cercano, si esta
distancia es mayor que el ancho del túnel. La clasificación original de Lauffer ha sido
modificada por varios autores, destacando Pacher et al. (1974), que ahora forma
parte de la propuesta general de tunelería conocida como el Nuevo Método Austríaco
de Tunelería.
La importancia del concepto del tiempo de auto-sostenimiento radica en que un
incremento en la abertura del túnel conduce a una reducción importante del tiempo
disponible para la instalación del sostenimiento. Por ejemplo, un túnel piloto pequeño
puede ser exitosamente construido con un sostenimiento mínimo, mientras que un
túnel de gran abertura en la misma masa rocosa puede ser inestable sin la inmediata
instalación de un sostenimiento sustancial.
El Nuevo Método Austríaco de Tonelería incluye un número de técnicas para una
tonelería segura en condiciones de roca en las cuales el tiempo de auto-
sostenimiento es limitado antes de que ocurra la falla. Estas técnicas incluyen el uso
de pequeñas galerías de avance y banqueo o el uso de múltiples galerías para
formar un arco reforzado, dentro del cual la masa del túnel puede ser excavada.
Estas técnicas son aplicables en rocas blandas tales como esquistos, filitas y lodo
litas, en las cuales los problemas de alta deformación y expansión, descritos por
Terzaghi (ver sección previa), pueden ocurrir. Estas técnicas también son aplicables
cuando se excava en rocas excesivamente fracturadas, pero debería tenerse gran
cuidado en el intento de aplicar estas técnicas a excavaciones en rocas duras, en las
cuales pueden ocurrir diferentes mecanismos de falla.
En el diseño del sostenimiento para excavaciones en rocas duras, es prudente
asumir que la estabilidad de la masa rocosa circundante a la excavación no depende
del tiempo. Por lo tanto, si una cuña estructuralmente definida queda expuesta en el
techo de una excavación, esta caerá tan pronto como la roca que la sostiene sea
removida. Esto puede ocurrir durante la voladura o durante la operación subsecuente
de desatado. Si se requiriera mantener la cuña en su lugar, o aumentar el margen de
seguridad, es esencial que el sostenimiento sea instalado lo más pronto posible,
preferiblemente antes de que el sostenimiento rocoso de la cuña completa sea
removido. Por otro lado, en una roca altamente esforzada, la falla será generalmente
inducida por algunos cambios en el campo de esfuerzos circundantes a la
excavación. La falla puede ocurrir gradualmente y manifestarse como “astillamientos”
o “lajamientos” u ocurrir súbitamente en forma de pequeños “estallidos de roca”. En
ambos casos, el diseño del sostenimiento debe tomar en cuenta el cambio en el
campo de esfuerzos más que el tiempo de auto-sostenimiento de la excavación.

3.2.3 Índi ce de d esig na ció n d e la c alida d d e la r oc a (R QD)

El índice de Designación de la Calidad de la Roca (RQD) fue desarrollado por Deere


(Deere et al., 1967) para proveer un estimado cuantitativo de la calidad de la masa
rocosa, a partir de los testigos de la perforación diamantina. El RQD es definido
como el porcentaje de piezas de testigos intactos mayores de 100 mm (4 pulgadas)
en la longitud total del testigo. El testigo deberá tener por lo menos un tamaño NX
(54.7 mm o 2.15 pulgadas de diámetro) y deberá ser perforado con un cilindro de
doble tubo de perforación. El procedimiento correcto para medir las longitudes de los
testigos y el cálculo del RQD son resumidos en la Figura 4.1.

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Palmstrom (1982) sugirió que, cuando los testigos no están disponibles pero las
trazas de las discontinuidades son visibles en afloramientos superficiales o en
socavones exploratorios, el RQD puede ser estimado a partir del número de
discontinuidades por unidad de volumen. La relación sugerida para masas rocosas
libres de arcillas es:

RQD = 115 - 3.3 Jv (4.1)

Donde Jv es la suma del número de discontinuidades por unidad de longitud de


todas las familias de discontinuidades, conocido como el conteo volumétrico de
discontinuidades.
El RQD es un parámetro direccionalmente dependiente y su valor puede
cambiar significativamente, dependiendo sobre todo de la orientación del taladro. El
uso del conteo volumétrico de discontinuidades puede ser muy útil en la reducción de
esta dependencia direccional.
El RQD pretende representar la calidad del macizo rocoso in situ. Cuando se
utiliza la perforación diamantina, se debe tener mucho cuidado para garantizar que
las fracturas causadas por el manipuleo o el proceso de perforación sean
identificadas e ignoradas cuando se determine el valor del RQD. Cuando se utilice la
relación de Palmstrom para el cartografiado superficial, las fracturas inducidas por
voladura no deberían ser incluidas en la estimación de Jv.
El RQD de Deere ha sido ampliamente utilizado, particularmente en Norte
América, en los últimos 25 años. Cording y Deere (1972), Merrit (1972) y Deere and
Deere (1988) han intentado relacionar el RQD a los factores de carga rocosa de
Terzaghi y a los requerimientos del empernado de túneles. En el contexto de esta

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Discusión, el uso más importante del RQD es como un componente de las


clasificaciones del macizo rocoso RMR y Q, sistemas que serán tratados más
adelante en este capítulo.

3.2.4 V alor ació n d e la E str uct ur a R oco sa ( RSR)

Wickham et al. (1972) describió un método cuantitativo para describir la calidad de


una masa rocosa y para seleccionar el sostenimiento apropiado en base a la
clasificación Valoración de la Estructura Rocosa (RSR - Rock Structure Rating).
Muchos de los casos históricos, utilizados en el desarrollo de este sistema, fueron
túneles relativamente pequeños sostenidos por medio de arcos metálicos (cerchas),
aunque históricamente este sistema fue el primero en hacer referencia al shotcrete
como sostenimiento. A pesar de ésta limitación, el sistema RSR merece ser
examinado en cierto detalle, ya que demuestra la lógica involucrada en el desarrollo
de un sistema de clasificación del macizo rocoso cuasi-cuantitativo y la utilización del
índice resultante para estimar el sostenimiento.
La importancia del sistema RSR, en el contexto de esta discusión, es que
introduce el concepto de valoración de cada uno de los componentes listados abajo
para llegar a ser un valor numérico del RSR = A+B+C.

1. Pará metr o A, Geol ogí a: Apreciación general de la estructura geológica


en base a:

 Origen del tipo de roca (ígnea, metamórfica, sedimentaria).


 Dureza de la roca (dura, mediana, suave, descompuesta)
 Estructura geológica (masiva, ligeramente fallada/plegada, moderadamente
fallada/plegada, intensamente fallada/plegada).
2. Pará metr o B , Geom etría : Efecto del arreglo de discontinuidades con
respecto a la dirección de avance del túnel, en base a:

 Espaciamiento de las discontinuidades.


 Orientación de las discontinuidades (rumbo y buzamiento).
 Dirección de avance del túnel.
3. Pará metr o C : Efecto del flujo de agua subterránea y de la condición de las
discontinuidades en base a:

 Calidad de la masa rocosa en base de A y B combinados.


 Condición de discontinuidades (bueno, regular, pobre).
 Cantidad de flujo de agua (en galones por minuto por 1000 pies de túnel).

Note que la clasificación RSR utiliza unidades


imperiales y que estas unidades han sido
conservadas en esta discusión.
Las tres tablas de la publicación de Wickham
et.al.'s 1972 se reproducen en las Tablas 4.1, 4.2 y
4.3. Estas tablas pueden ser utilizadas para
evaluar la valoración de cada uno de estos
parámetros para llegar al valor RSR (máximo RSR = 100).
Por ejemplo, una roca metamórfica dura que ha sido
ligeramente plegada o fallada tiene una valoración
de A=22 (de la Tabla 4.1). La masa rocosa está
moderadamente diaclasada, con diaclasas de rumbo
perpendicular al eje del túnel, el cual está siendo

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avanzado en dirección Este-Oeste, y buzamiento entre 20º y 50º. La Tabla 4.2 da una
valoración de B=24 para un avance con el buzamiento (definido en los dibujos de la
margen derecha de esta página).
El valor de A+B = 46 significa que, para diaclasas de regular condición (ligeramente
intemperizada y alterada) y un flujo moderado de agua entre 200 y 1000 galones por
minuto, la Tabla 4.3 da una valoración de C = 16. Por lo tanto, el valor final de la
valoración de la estructura rocosa RSR = A + B + C = 62.

Un conjunto típico de curvas de predicción para un túnel con 24 pies de diámetro


está dado en la Figura 4.2, la cual muestra que, para el valor RSR de 62 determinado
anteriormente, el sostenimiento pronosticado podría ser 2 pulgadas de shotcrete y
pernos de roca de 1 pulgada de diámetro, espaciados a 5 pies. Como se indica en la
figura, los arcos metálicos podrían estar espaciados en intervalos de más de 7 pies y
no podrían ser considerados como una solución práctica para el sostenimiento de
este túnel.
Para el mismo tamaño de túnel en una masa rocosa con RSR=30, el sostenimiento
podría ser suministrado por arcos metálicos 8 WF 31 (8 pulgadas de profundidad en
sección de ala ancha I pesando 31 libras por pie) espaciados a intervalos de 3 pies, o
por 5 pulgadas de shotcrete y pernos de roca de 1 pulgada de diámetro espaciados a
2.5 pies. En este caso es probable que la solución arcos metálicos pudiera ser más
barata y más efectiva que el uso de pernos de roca y shotcrete.
Se debe advertir al lector que estos estimados son muy groseros, particularmente
para el shotcrete y los pernos de roca, debido a que están basados en un número
relativamente pequeño de casos históricos y argumentos teóricos muy simplistas.
Consecuentemente, deberían ser aplicados con gran cuidado.
Aunque el sistema de clasificación RSR no es ampliamente utilizado, particularmente
en minería, los trabajos de Wickham et al. Cumplieron un rol importante en el
desarrollo de los esquemas de clasificación discutidos en las secciones que quedan
de este capítulo.

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Figura 4.2: Estimados del sostenimiento RSR para un túnel circular de 24 pies (7.3
m) de diámetro. Note que los pernos de roca y el shotcrete son utilizados
generalmente juntos. (Según Wickham et al., 1972).

Tabla 4.1: Valoración de la Estructura Rocosa: Parámetro A: Geología general del


área.

Tabla 4.2: Valoración de la Estructura Rocosa: Parámetro B: Modelo de


discontinuidades, dirección de avance.

Tabla 4.3: Valoración de la Estructura Rocosa: Parámetro C: Agua subterránea,


condición de las discontinuidades.

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3.3 Clasifi ca ción ge oté cni ca

Bieniawski (1976) publicó los detalles de una clasificación de la masa rocosa


denominada sistema de Clasificación Geomecánica o Valoración de la Masa Rocosa
RMR (Rock Mass Rating). A través de los años, este sistema ha sido refinado
sucesivamente conforme se han ido examinado más casos registrados, y se advierte
al lector que Bieniawski hizo cambios significativos en las valoraciones asignadas a
los diferentes parámetros. La discusión que sigue está basada en la versión de 1989
de la clasificación (Bieniawski, 1989). Esta versión y la versión de 1976 serán
utilizadas en el Capítulo 8 que trata sobre la estimación de la resistencia de la masa
rocosa. Los siguientes seis parámetros son usados para clasificar una masa rocosa
con el sistema RMR:

1. Resistencia compresiva uniaxial del material rocoso


2. Designación de la calidad de la roca (RQD)
3. Espaciamiento de las discontinuidades
4. Condición de las discontinuidades
5. Condiciones del agua subterránea
6. Orientación de las discontinuidades

En la aplicación de este sistema de clasificación, la masa rocosa es dividida en un


número de regiones estructurales y cada región es clasificada separadamente. Los
bordes de las regiones estructurales generalmente coinciden con algún rasgo
estructural principal tal como una falla o con un cambio en el tipo de roca. En algunos
casos los cambios significativos en el espaciamiento o características de las
discontinuidades, dentro de un mismo tipo de roca, puede requerir la división de la
masa rocosa en un número de pequeñas regiones estructurales o dominios.
El sistema RMR es presentado en la Tabla 4.4, dando las valoraciones de los seis
parámetros listados arriba. Estas valoraciones son sumadas para dar un valor de
RMR. El siguiente ejemplo ilustra el uso de estas tablas para llegar a un valor de
RMR.
Un túnel es conducido a través de un granito ligeramente intemperizado con un
sistema dominante de diaclasas buzando 60º contra la dirección de avance. Los
ensayos índices y el registro de los testigos de las perforaciones diamantinas, dan
valores típicos de resistencia a la Carga Puntual de 8 MPa y una valor promedio de
RQD de 70 %. Las diaclasas que son ligeramente rugosas y están ligeramente
intemperizadas, con una separación menor de 1 mm, tienen espaciamiento de 300
mm. Se anticipan que las condiciones tuneleras serán ‘mojadas’.
El valor de RMR es determinado como sigue:

Nota 1 . Para superficies de discontinuidades ligeramente rugosas y alteradas con


una separación de < 1 mm, la Tabla 4.4.A.4 da una valoración de 25. Cuando se
dispone de una información más detallada, se puede utilizar la Tabla 4.4.E para
obtener una valoración más refinada. De aquí, en este caso, la valoración es la suma

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de: 4 (longitud de discontinuidades de 1 – 3 m), 4 (separación de 0.1 – 1.0 mm), 3


(ligeramente rugoso), 6 (ningún relleno) y 5 (ligeramente intemperizado) = 22.
Nota 2 . La Tabla 4.4.F da una descripción de ‘Regular’ para las condiciones
asumidas, donde el túnel está avanzando contra el buzamiento de un sistema de
juntas que esta buzando 60º. Usando esta descripción para ‘Túneles y Minas’, la
Tabla 4.4.B da un ajuste de –5.
Bieniawski (1989) publicó un conjunto de pautas para la selección del
Sostenimiento de túneles en roca, para la cual es determinado un valor de RMR.
Estas pautas son reproducidas en la Tabla 4.5. Note que estas pautas han sido
publicadas para un túnel en forma de herradura de 10 m de ancho (span), construido
utilizando métodos de perforación y voladura, en una masa rocosa sometida a un
esfuerzo vertical < 25 MPa, (equivalente a una profundidad debajo de la superficie <
900 m).
Para el caso considerado al inicio, con RMR = 59, la Tabla 4.5 sugiere que el túnel
podría ser excavado mediante socavón en el tope y banqueo, con avances de 1.5 a 3
m en el socavón del tope. El sostenimiento debería instalarse después de cada
voladura, y ser colocado a un máximo de 10 m de distancia del frente de avance. Se
recomienda usar para el sostenimiento, pernos de roca sistemáticos, de 4 m de
longitud, 20 mm de diámetro, completamente inyectados, espaciados a 1.5 – 2 m, en
la corona y en las paredes. También se recomienda el uso de malla, con 50 a 100
mm de shotcrete para la corona y 30 mm de shotcrete para las paredes.
El valor RMR = 59 indica que la masa rocosa está entre los límites de las categorías
‘roca regular’ y ‘roca buena’. En la etapa inicial de diseño y construcción, es
aconsejable utilizar el sostenimiento sugerido para la roca regular. Si la construcción
progresa bien, sin problemas de estabilidad, y el sostenimiento tiene buen
rendimiento, podría ser posible reducir gradualmente los requerimientos de
sostenimiento, a lo indicado para la masa rocosa buena. Adicionalmente, si se
requiere que la excavación sea estable solo para un corto tiempo, es aconsejable
probar el sostenimiento menos costoso y extenso sugerido para la roca buena. Sin
embargo, si se espera que la masa rocosa circundante a la excavación esté afecta a
grandes cambios en los esfuerzos inducidos por el minado, deberá instalarse un
sostenimiento más sustancial, apropiado para la roca regular. Este ejemplo indica
que, en la aplicación de la clasificación de la masa rocosa al diseño de
sostenimiento, se necesita una gran dosis de criterio de ingeniero.
Se debe observar que en la Tabla 4.5 no ha habido mayores revisiones desde 1973.
En muchas aplicaciones de ingeniería minera y civil, se puede considerar el shotcrete
reforzado con fibras de acero en lugar de shotcrete y malla de alambres.

3.4 Mo dific acio ne s d el RM R par a minería

El sistema RMR de Bieniawski estuvo originalmente basado en casos históricos


extraídos de la ingeniería civil. Consecuentemente, la industria minera tendió a
considerar esta clasificación como algo conservadora, por lo que se han propuesto
varias modificaciones, a fin de que esta clasificación sea más relevante a las
aplicaciones mineras.
Una discusión completa de todas estas modificaciones podría exceder al alcance de
este volumen, por lo que el lector interesado debe acudir al resumen comprensivo
compilado por Bieniawski (1989).
Laubscher (1977, 1984), Laubscher y Taylor (1976) y Laubscher y Page (1990) han
descrito un sistema de Valoración de la Masa Rocosa Modificada para la minería.
Este sistema MRMR toma como base el valor de RMR, definido por Bieniawski, y
este es ajustado tomando en cuenta los esfuerzos in situ e inducidos, los cambios en
los esfuerzos y los efectos de las voladuras y la intemperización. Un conjunto de
recomendaciones sobre el sostenimiento están asociadas con el valor resultante

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MRMR. En los usos del sistema MRMR de Laubscher, se debe tener en mente que
varios de los casos históricos en el que está basado este sistema han sido extraídos
de operaciones de hundimiento. Originalmente, el hundimiento en bloques en minas
de asbesto en Africa, formó la base para las modificaciones, subsecuentemente se
han añadido a la base de datos otros casos históricos de otras partes del mundo.

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 Algunas condiciones son mutuamente excluyentes. Por ejemplo, si el relleno


está presente, la rugosidad de la superficie será dominada por la influencia
del panizo. En tales casos usar A.4 directamente.
 ** Modificado por Wickham et. al. (1972).

Tabla 4.5: Pautas para la excavación y sostenimiento de un túnel rocoso de 10 m de


ancho de acuerdo con el sistema RMR (Según Bieniawski, 1989)

.
Cummings et.al. (1982) y Kendorski et.al. (1983) también han modificado la
clasificación RMR de Bieniawski, para producir el sistema MBR (RMR básico
modificado) para la minería. Este sistema fue desarrollado para operaciones de
hundimiento en bloques en los Estados Unidos de Norteamérica. Involucra el uso de
diferentes valoraciones para los parámetros originales usados para determinar el
valor de RMR y el subsecuente ajuste del valor resultante MBR por daños de la
voladura, esfuerzos inducidos, rasgos estructurales, distancia desde el frente del
hundimiento y tamaño del bloque de hundimiento. Se presentan recomendaciones
sobre el sostenimiento para galerías aisladas o desarrollos, así como también para el
sostenimiento final de intersecciones y otras galerías.

3.5 Ín dic e d e Calida d T un eler a d e la R oca, Q

Sobre la base de una evaluación de un gran número de casos históricos de


excavaciones subterráneas, Barton et.al. (1974), del Instituto Geotécnico de
Noruega, propusieron un Índice de Calidad Tunelera (Q) para la determinación de las
características de la masa rocosa y de los requerimientos de sostenimiento de los
túneles. El valor numérico de este índice Q varía sobre una escala logarítmica desde
0.0001 hasta un máximo de 1,000, y está definido por:

Donde:

RQD es la Designación de la Calidad de la Roca


Jn es el número de sistemas de juntas

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Jr es el número de rugosidad de las juntas


Ja es el número de alteración de las juntas
Jw es el factor de reducción de agua en las juntas
SRF es el factor de reducción de los esfuerzos

En la explicación del significado de los parámetros usados para determinar el valor


de Q, Barton et.al. (1974) ofrecen los siguientes comentarios:

El primer cociente (RQD/Jn), representa la estructura de la masa rocosa, es


una cruda medida del tamaño del bloque o de la partícula, con los dos valores
extremos (100/0.5 y 10/20) que se diferencian por un factor de 400. Si el cociente es
interpretado en unidades de centímetros, los extremos del ‘tamaño de partículas’ de
200 a 0.5, son visualizados como una aproximación cruda pero regularmente realista.
Probablemente los bloques mas grandes sean varias veces este tamaño y los
fragmentos más pequeños sean menos de la mitad de este tamaño. (Las partículas
de arcilla por supuesto son excluidas).
El segundo cociente (Jr/Ja) representa la rugosidad y características
fricciónales de las paredes de la junta o los materiales de relleno. Este cociente pone
un peso a favor a la rugosidad, juntas sanas en contacto directo. Se espera que tales
superficies estarán cerca de la resistencia pico, que ellas se dilatarán fuertemente
cuando son cizalladas, y por consiguiente ellas serán especialmente favorables para
la estabilidad del túnel.
Cuando las juntas rocosas tienen una cubierta delgada de mineral arcilloso y
relleno, la resistencia se reduce significativamente. No obstante, cuando ha ocurrido
el contacto de las paredes rocosas después de un pequeño desplazamiento de corte,
puede haber un factor muy importante para preservar a la excavación de la falla final.
Donde no exista contacto de las paredes rocosas, las condiciones son
extremadamente desfavorables para la estabilidad del túnel. Los ‘ángulos de fricción’
(dados en la Tabla 4.6) están un poco por debajo de los valores de resistencia
residual de la mayoría de las arcillas, y posiblemente son rebajados por el hecho de
que estas bandas de arcilla o rellenos pueden tender a consolidarse durante el corte,
a un mínimo si una consolidación normal o si el aflojamiento e hinchamiento ha
ocurrido. Aquí, también puede ser un factor, la presión de hinchamiento de la
montmorrilonita.
El tercer cociente (Jw/SRF) consiste de dos parámetros de esfuerzos. SRF es una
medida de: 1) la carga de aflojamiento en el caso de una excavación a través de
zonas de corte y rocas portadoras de arcillas, 2) esfuerzos rocosos en roca
competente, y 3) cargas de alta deformación en rocas plásticas incompetentes. Esto
puede ser considerado como un parámetro de esfuerzo total. El parámetro Jw es una
medida de la presión del agua, la cual tiene un efecto adverso sobre la resistencia al
corte de las juntas, debido a la reducción en el esfuerzo normal efectivo. En adición,
el agua puede causar el ablandamiento y posible lavado en el caso de las juntas que
tienen relleno de arcilla. Se ha probado que es imposible combinar estos dos
parámetros en términos de esfuerzo efectivo entre los bloques, a causa de que
paradójicamente un alto valor del esfuerzo normal efectivo puede significar una
condición menos estable que un valor bajo, a pesar de la resistencia al corte las alta.
El cociente (Jw/SRF) es un factor empírico complicado cuando se describe el
‘esfuerzo activo’.
Parece que la calidad tunelera de la roca Q puede ahora ser considerada como una
función de solo tres parámetros, los cuales son crudas medidas de:

1. Tamaño de bloques (RQD/Jn)


2. Resistencia al corte entre los bloques (Jr/Ja)
3. Esfuerzo activo (Jw/SRF)

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Indudablemente, hay muchos otros parámetros que pueden ser adicionados para
mejorar la precisión del sistema de clasificación. Uno de estos podría ser la
orientación de las juntas. Si bien muchos casos registrados incluyen la información
necesaria sobre la orientación estructural en relación al eje de la excavación, no se
halló que fuera importante este parámetro general como podría haberse esperado.
Parte de la razón para esto, podría ser que la orientación de varios tipos de
excavaciones puede ser, y normalmente lo es, ajustado para evitar el efecto máximo
de las discontinuidades principales desfavorablemente orientados. Sin embargo, esta
elección no es disponible en el caso de túneles, y más de la mitad de los casos
registrados estuvieron en esta categoría. Los parámetros Jw , Jr y Ja parecen jugar
un rol más importante que la orientación, a causa de que el número de sistemas de
juntas determina el grado de libertad para el movimiento de los bloques, y las
características fricciónales y delegacionales pueden variar más que la componente
gravitacional de deslizamiento hacia debajo de las juntas desfavorablemente
orientadas. Si la orientación de las juntas hubiera sido incluida, la clasificación podría
haber sido más general y se habría perdido su esencial simplicidad.

La Tabla 4.6 da la clasificación de los parámetros individuales usados para obtener el


Índice de Calidad Tunelera Q de una masa rocosa. El uso de esta tabla es ilustrado
en el ejemplo que sigue:

Una cámara de chancado de 15 m de ancho para una mina subterránea, está para
ser excavada en una norita, a una profundidad de 2100 m debajo de la superficie. La
masa rocosa contiene dos sistemas de juntas que controlan la estabilidad. Estas
juntas son onduladas, rugosas y no intemperizadas con muy pocas manchas
superficiales. Los valores de RQD están en el rango de 85% a 95% y los ensayos de
laboratorio sobre muestras de testigos de roca intacta dan una resistencia
compresiva uniaxial promedia de 170 MPa. Las direcciones de los esfuerzos
principales son aproximadamente vertical y horizontal, y la magnitud del esfuerzo
principal horizontal es aproximadamente 1.5 veces el esfuerzo principal vertical. La
masa rocosa esta localmente húmeda, pero no hay evidencias de flujos de agua.
El valor numérico de RQD es usado directamente en los cálculos de Q, y para esta
masa rocosa se usará un valor promedio de 90. La Tabla 4.6.2 muestra que, para
dos sistemas de juntas, el número de sistemas de juntas Jn = 4. Para juntas rugosas
o irregulares que son onduladas, la Tabla 4.6.3 da un número de rugosidad de junta
de Jr = 3. La Tabla 4.6.4 da un número de alteración de juntas de Ja = 1.0 para
paredes no alteradas de las juntas y con solo unas manchas superficiales. La Tabla
4.6.5 muestra que para una excavación con flujos menores, el factor de reducción de
agua en las juntas Jw = 1.0 . Para una profundidad debajo de la superficie de 2100
m, el esfuerzo por la sobrecarga rocosa será aproximadamente 57 MPa, y en este
caso, el esfuerzo principal máximo σ1 = 85 MPa. Desde que la resistencia
compresiva uniaxial de la norita es aproximadamente 170 MPa, esto da una relación
de σc/σ1 = 2. La Tabla 4.4.6 muestra que para roca competente con problemas de
esfuerzos en la roca, este valor de σc/σ1 podría producir condiciones de severos
estallidos de rocas y que el valor de SRF estaría entre 10 y 20. Para los cálculos se
asumirá un valor de SRF = 15. Usando estos valores tenemos:

Relacionando el valor del índice Q a la estabilidad y a los requerimientos de


sostenimiento de excavaciones subterráneas, Barton et.al. (1974) definieron un
parámetro adicional al que lo denominaron Dimensión Equivalente De de la

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excavación. Esta dimensión es obtenida dividiendo el ancho (span), diámetro o altura


de la pared de la excavación por una cantidad llamada Relación de Sostenimiento de
la Excavación, ESR. De aquí:

El valor de ESR está relacionado al uso que se le dará a la excavación y al grado de


seguridad que esta demande del sistema de sostenimiento instalado para mantener
la estabilidad de la excavación. Barton et.al. (1974) sugirieron los siguientes valores:

La estación de chancado discutido arriba cae dentro de la categoría de una


excavación minera permanente y se asigna una relación de sostenimiento de la
excavación de ESR = 1.6. De aquí, para un ancho de excavación de 15 m, la
dimensión equivalente De = 15/1.6 = 9.4.
La dimensión equivalente De ploteado contra el valor de Q, es usado para definir un
número de categorías de sostenimiento en un diagrama publicado en el artículo
original de Barton et.al. (1974). Este diagrama recientemente ha sido actualizado por
Grimstad y Barton (1993) para reflejar el increciente uso del shotcrete reforzado con
fibras de acero en el sostenimiento de excavaciones subterráneas. En la Figura 4.3
se reproduce este diagrama actualizado.
A partir de la Figura 4.3, un valor de De 9.4 y un valor de Q de 4.5, colocan a esta
excavación de chancado en la categoría (4), la cual requiere la colocación de pernos
de roca (espaciados cada 2.3 m) y shotcrete no reforzado de 40 a 50 mm de
espesor.
A causa de la moderada a severa condición de estallidos de roca que son
anticipados, podría ser prudente desforzar la roca en las paredes de esta cámara de
chancado. Esto puede lograrse usando voladuras de producción relativamente
severas para excavar la cámara y omitiendo la voladura suave usualmente usada
para cortar las paredes de una excavación tal como una casa de fuerza subterránea
a poca profundidad. Es recomendable adoptar los cuidados del caso en el uso de las
voladuras de desfuerzo, y para aplicaciones críticas es aconsejable buscar el
asesoramiento de un especialista en voladura antes de embarcarse en el curso de
esta acción.

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Lφset (1992) sugirió que para rocas con 4 < Q < 30, los daños de la voladura
resultará en la creación de nuevas ‘juntas’ con una consecuente reducción local del
valor de Q

De la roca circundante a la excavación. El sugirió que este hecho podría ser tomado
en cuenta para reducir el valor de RQD en la zona dañada por la voladura.

Asumiendo que el valor de RQD para la roca desforzada alrededor de la cámara de


chancado cae al 50%, el valor resultante de Q = 2.9. De la Figura 4.3, este valor de
Q, para una dimensión equivalente De = 9.4, coloca a la excavación justo en la
categoría (5), la cual requiere de pernos de roca, con espaciamiento aproximado de
2 m, y una capa de 50 mm de shotcrete reforzado con fibras de acero.
Barton et.al. (1980) proporcionaron información adicional sobre la longitud de los
pernos, abiertos máximos sin sostenimiento y presiones del sostenimiento, para
complementar las recomendaciones del sostenimiento publicado en el artículo
original de 1974.

La longitud L de los pernos de roca puede ser estimada a partir del ancho de la
excavación B y la Relación de Sostenimiento de la Excavación ESR:

Basado en el análisis de casos registrados, Grimstad y Barton (1993) sugirieron que


la relación entre el valor de Q y la presión del sostenimiento permanente Ptecho es
estimada a partir de:

Tabla 4.6: Clasificación de parámetros individuales usados en el Índice de Calidad


Tunelera Q (Según Barton et.al., 1974).

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TABLA 4.6 (continuación) Clasificación de parámetros individuales usados en el


Índice de Calidad Tonelera Q (Según Barton et.al., 1974).

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TABLA 4.6 (continuación) Clasificación de parámetros individuales usados en el


Índice de Calidad Tunelera Q (Según Barton et.al., 1974).

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CA TEGORIAS DE REFORZAMIEN TO

1. Sin sostenimiento
2. Pernos esporádicos
3. Pernos sistemáticos
4. Pernos sistemáticos con shotcrete sin refuerzo, de 40-100 de espesor
5. Shotcrete reforzado con fibras, 50-90 mm y pernos
6. Shotcrete reforzado con fibras, 90-120 mm y pernos
7. Shotcrete reforzado con fibras, 120-150 mm y pernos
8. Shotcrete reforzado con fibras, > 150 mm, con arcos de acero (cerchas)
reforzados con shotcrete y pernos
9. Revestimiento de concreto armado

Figura 4.3: Categorías de sostenimiento estimadas, basadas en el índice de calidad


tunelera Q (Según Grimstad y Barton, 1993)

3.6 Us o de los sist ema s d e c la sifica ció n d e la ma sa r oco sa

Las dos clasificaciones de la masa rocosa más ampliamente utilizadas son el RMR
de Bieniawski (1976, 1989) y el Q de Barton et.al. (1974). Ambos métodos involucran
parámetros geológicos, geométricos y diseño/ingeniería, para llegar a valores
cuantitativos de la calidad de la masa rocosa. La similitud entre RMR y Q radica en el
uso de parámetros idénticos o muy similares para el cálculo de la valoración de la
calidad de la masa rocosa. Las diferencias entre ambos sistemas están en el peso
que se da a parámetros similares y en el uso de distintos parámetros en uno u otro
esquema.
RMR usa directamente la resistencia compresiva, mientras que Q solo considera la
resistencia como una relación al esfuerzo in situ en roca competente. Ambos
esquemas tratan con la geología y la geometría de la masa rocosa, pero de modos
ligeramente diferentes. Ambos consideran el agua subterránea y ambos incluyen
algún componente de la resistencia del material rocoso. Algún estimado de la
orientación puede ser incorporado en Q usando las pautas presentadas por Barton

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et.al. (1974): ‘los parámetros Jr y Ja deberían…. Referido a la superficie más


probable para permitir el inicio de la falla’. La diferencia más grande entre los dos
sistemas es la falta de un parámetro de esfuerzo en el sistema RMR.

Jw = 1.0, SRF = 1.0

Típico

Rango aproximado

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Figura 4.4: Histogramas mostrando variaciones en RQD, Jn, Jr y Ja para una


arenisca bajo condición de esfuerzo ‘medio’, reproducido de las notas de campo
preparado por el Dr. N. Barton.

Cuando se usa cualquiera de estos métodos, se pueden adoptar dos


aproximaciones. Uno es evaluar la masa rocosa específicamente para los
parámetros que están incluidos en los métodos de clasificación; el otro es
caracterizar precisamente la masa rocosa y luego atribuir valoraciones a los
parámetros en un tiempo posterior. Es recomendable el último método desde que
este da una completa descripción de la masa rocosa, la cual puede ser trasladada en
sus índices de clasificación. Si durante el mapeo, solo se han registrado los valores
de las valoraciones, podría ser casi imposible llevar a cabo estudios de verificación.
En muchos casos es apropiado dar un rango de valores para cada parámetro en una
clasificación de la masa rocosa y para evaluar la significancia del resultado final. Un
ejemplo de esta aproximación es dado en la Figura 4.4, que ha sido reproducida de
las notas de campo de un proyecto, preparada por el Dr. N. Barton. En este caso
particular, la masa rocosa está seca y sometida a una condición de esfuerzos
‘medios’ (Tabla 4.6.6.K), por lo que Jw = 1.0 y SRF = 1.0. Los histogramas que
muestran las variaciones en el RQD, Jn, Jr y Ja, a lo largo de la galería exploratoria
mapeada, son presentadas en esta figura. El valor promedio de Q = 9.8 y el rango
aproximado de Q es 1.7 < Q < 20. El valor promedio de Q puede ser usado en la
selección del sistema de sostenimiento, mientras que el rango da una indicación de
los posibles ajustes que serán requeridos para satisfacer las diferentes condiciones
encontradas durante la construcción.
Un ejemplo posterior de esta aproximación es dado en un artículo de Barton et.al.
(1992) que trata del diseño de una sala deportiva subterránea de 62 m de abierto en
gneis diaclasado. Histogramas de todos los parámetros de entrada para el sistema Q
son presentados y analizados a fin de determinar el valor promedio pesado de Q.
Carter (1992) adoptó una aproximación similar, pero extendió su análisis para incluir
la derivación de una función de distribución de probabilidad y el cálculo de la
probabilidad de falla, en una discusión sobre la estabilidad de pilares de corona
superficiales en minas metálicas abandonadas.
A lo largo de todo este capítulo se ha sugerido que el usuario de un esquema de
clasificación de la masa rocosa, deberá chequear que esté siendo usada la última
versión. Una excepción es el uso de la clasificación RMR de Bieniawski para estimar
la resistencia de la masa rocosa (discutida en el Capítulo 8), donde son usadas las
versiones de 1976 como la de 1989. No está demás repetir que es aconsejable el
uso de los dos esquemas de clasificación de la masa rocosa.

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RESUMEN

OBJETIVOS:

Estimación de la calidad del macizo rocoso y de los parámetros de resistencia.


Definir las necesidades de sostenimientos.
Estimar el tiempo de auto sostenimiento.
Evaluar la estabilidad de las excavaciones.
Facilitar la planificación y el diseño de estructuras en roca, proporcionando datos
cuantitativos necesarios para la solución real de los problemas de ingeniería.

INTRODUCCION

Las clasificaciones geomecánicas tienen por objeto caracterizar un determinado


macizo rocoso en función de una serie de parámetros a los que se les asigna un cierto
valor. Por medio de la clasificación se llega a calcular un índice característico de la
roca, que permite describir numéricamente la calidad de la misma. Es una herramienta
muy útil en el diseño y construcción de obras subterráneas, pero debe ser usada con
cuidado para su correcta aplicación, pues exige conocimientos y experiencia por parte
de quien la utiliza. Las clasificaciones pueden ser usadas en la etapa de Proyecto y
también durante la Obra. En la etapa de Proyecto, permiten estimar el sostenimiento
necesario en base a las propuestas del autor de cada sistema de clasificación,
mientras que durante la Obra, permiten evaluar la calidad del terreno que se va
atravesando conforme avanza la excavación del túnel y aplicar el sostenimiento
correcto en cada caso.

FUNDAMENTO TEORICO

ÍNDICE DE CALIDAD DE LAS ROCAS, RQD

Se basa en la recuperación modificada de un testigo (El porcentaje de la


recuperación del testigo de un sondeo). Depende indirectamente del número de
fracturas y del grado de la alteración del macizo rocoso.
Se cuenta solamente fragmentos iguales o superiores a 100 mm de longitud.
El diámetro del testigo tiene que ser igual o superior a 57.4 mm y tiene que ser
perforado con un doble tubo de extracción de testigo.

CLASIFICACION DE BIENIAWSKI (R.M.R)

El sistema de clasificación Rock Mass Rating o sistema RMR fue desarrollado por
Z.T. Bieniawski durante los años 1972− 73, y ha sido modificado en 1976 y 1979,
en base a más de 300 casos reales de túneles, cavernas, taludes y cimentaciones.
Actualmente se usa la edición de 1989, que coincide sustancialmente la con de
1979. Para determinar el índice RMR de calidad de la roca se hace uso de los seis
parámetros del terreno siguientes:

La resistencia a compresión simple del material.


El RQD (Rock Quality Designation).
El espaciamiento de las discontinuidades.
El estado de las discontinuidades.
La presencia de agua.
La orientación de las discontinuidades.

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 Si se utiliza el índice de calidad Q de Barton para estimar el sostenimiento de un túnel, hay


que calcular el valor de la dimensión equivalente, que se define como el cociente entre el
diámetro, anchura o altura del túnel y el parámetro ESR. Este parámetro figura en las tablas
de la clasificación y depende de la naturaleza de la obra. Según los valores de Q y de la
dimensión equivalente, se proponen 38 tipos distintos de sostenimiento.

 Ambos programas también pueden determinar el valor del RMR una vez obtenido el índice
Q o viceversa, mediante varias correlaciones. De esta forma se puede comparar el tipo de
sostenimiento recomendado por una u otra clasificación y analizar qué factores tienen más
influencia en caso de utilizar el índice Q o el RMR.

 El diseño del sostenimiento según la clasificación geomecánica de Laubscher se realiza


basándose en el índice RMR de Bieniawski ajustado según la meteorización de la roca,
tensiones de campo e inducidas, cambios tensiónales debidos a la propia explotación, tipo
de excavación, orientación respecto a la estructura geológica y efectos de la voladuras. Una
vez clasificado el macizo rocoso se obtiene el tipo de sostenimiento según el índice de
calidad de la clase ajustada y sin ajustar, o bien se puede definir la aptitud de un yacimiento
mineral para ser explotado por hundimiento.

 La clasificación de geotécnica del macizo rocoso de acuerdo al método de baratón


(1974) permite obtener los valores de alguno parámetros con los que se puede estimar
la calidad de macizo rocoso (Q) la cual es la combinación de 6 parámetro s cada uno
de los cuales puede ser estimado al analizar los afloramientos de roca durante la
excavación de galerías exploratorias subterráneas

 Q se expresa con la siguiente formula

 CLASIFICA CIÓN SEGÚN B ART ON, (Siste ma–Q N.G .I.) .

Basándose en una gran cantidad de casos tipo de estabilidad en excavaciones


subterráneas, el Norgerian Geotechnical Institute (N.G.I.), propuso un índice para
determinar la calidad del macizo rocoso en túneles y taludes.

 Donde:

RQD: es el índice de la calidad de la roca

Jn: numero se sistema de fallas

Jr: la rugosidad de la fisura

Ja: grado de alteración de las fisuras

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 Sostenimiento y Relleno en Minería

Jw: la influencia de agua subterránea

SRF: factor de reducción por esfuerzo

 Tomando en consideración el valor de Q puede realizarse estimaciones sobre el tipo


de soporte permanente para una excavación subterránea dada (túnel, casa de
maquinas, minas subterráneas, etc.) Si conocemos la presión de soporte que deberá
ejercer el revestimiento así como las dimensiones y propósitos de la excavación.

 El método Rock Mass Rainting (RMR) para la clasificación de macizos rocosos fue
desarrollado por Bieniawski (1972). Este método permite, de forma sencilla, estimar la
calidad del macizo rocoso, mediante la cuantificación de parámetros de fácil medición,
los cuales se establecen en el campo de manera rápida y con costos económicos
mínimos. El método RMR incluye los siguientes parámetros: resistencia a la
compresión uniaxial de la roca, Rock Quality Designation (RQD), espaciamiento de
discontinuidades, condición de las discontinuidades, condición del agua subterránea y
orientación de las discontinuidades.

 Con el valor del RMR es posible establecer algunas propiedades geotécnicas


preliminares del macizo, para analizar la estabilidad del talud del frente de explotación
actual.

COMP ARA CI ON DE AMBOS ME TODOS.

La clasificación del macizo rocoso según Bieniawski y Barton, son de un interés muy
especial, ya que incluyen un número suficiente de datos para poder evaluar
correctamente todos los factores que tienen influencia en la estabilidad de una
excavación tanto en túnel como en corte de taludes en roca. Bieniaswki da más
importancia a la orientación y a la inclinación de los accidentes estructurales de la
roca y no da ninguna a los esfuerzos en la roca. Barton no incluye en factor de la
orientación de las fisuras pero si considera las propiedades de los sistemas de
fisuras más desfavorables al evaluar la rugosidad de las fisuras y su grado de
alteración, ambos representan la resistencia al esfuerzo cortante del macizo rocoso.
Estos dos sistemas señalan que la orientación e inclinación de las estructuras son de
menos importancia y que la diferencia entre favorable y desfavorable es adecuado
para los casos prácticos, esto se puede aceptar para la mayoría de los casos que se
encuentran en el campo. Existen algunos materiales como la pizarra que tiene
características estructurales tan importantes que tienden a dominar el

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comportamiento de los macizos. En otros casos, grandes bloques quedan aislados


por discontinuidades y causan problemas de inestabilidad durante la excavación,
para estos casos los sistemas de clasificación descritos serán quizás no adecuados y
se necesitaran consideraciones especiales para la relación entre la geometría del
macizo y la excavación. Cuando se trata de rocas de muy mala calidad que implican
rocas comprimidas, expansivas ó grandes flujos de agua, se comprobó que la
clasificación de Bieniaswki es poco aplicable, esto se entiende ya que se ideó
originalmente para túneles de poca profundidad y taludes en roca dura fracturada.
Por tanto, en este tipo de rocas extremadamente malas se recurre al sistema de
Barton.
La relación que existe entre ambos métodos, está expresado como:

RMR = 9 ln Q + 44

CONCLUSION

De acuerdo a lo discutido anteriormente, el macizo se clasifica como “roca buena”


(según el RMR), de calidad “muy buena” (según el Q de Barton) y como “very blocky” y
“very good” según el GSI de terreno.

En conclusión, se ve que estos tres métodos aplicados son consistentes y que se


podría trabajar con la roca en cuanto a taludes (RMR) y para túneles o excavaciones
subterráneas (Q de Barton).

El Sistema Q ayuda al sostenimiento en labores subterráneas y el RMR nos da un tiempo


de auto sostenimiento exacto.

La clasificación del macizo rocoso es una de las únicas estrategias para estimar las
propiedades de grandes macizos. En la industria minera las clasificaciones de Q y RMR
constituyen las bases de muchos métodos empíricos, así como también las bases de los
criterios de falla empleados en muchos programas de modelamiento numérico. Ya que
también estos ayudaran a la buena estabilidad de la roca de igual manera al sostenimiento,
y así poder disminuir los accidentes por desprendimiento de rocas.

Se debe tener cuidado al relacionar los sistemas de clasificación con métodos empíricos
de diseño, La aplicación minera de los sistemas Q y RMR han propendido a simplificar los
sistemas de clasificación solamente hacia aquellos factores que dependientes del macizo
rocoso, ignorando las condiciones ambientales y las cargas sobre el terreno. Lo que ha
dado como resultado los sistemas Q’ y RMR’, los cuales ignoran factores tales como las
tensiones y la orientación de las discontinuidades. Esta estrategia de clasificación es una
garantía en ambientes mineros complejos. La aplicación de estos sistemas simplificados
de clasificación a estrategias empíricas de diseño de túneles en obras civiles, tales como
el gráfico Q para el sostenimiento, puede dar como resultado serios errores.

Bibliografía:

Apuntes de curso: MECANICA DE ROCAS (Ing. Esteban Aquino).

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 Sostenimiento y Relleno en Minería

Clases de cátedra Geología Aplicada, Marisol Lara.

http://sisbib.unmsm.edu.pe/bibvirtualdata/monografias/ingenie/farje_vi/cap2.pdf

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